Medicina Natural

Consultorio de Medicina Alternativa con Recetas

Suplementos para potenciar la creatividad, la memoria, la concentración y la inteligencia

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inteligenciaPodemos nutrir nuestro cerebro para aumentar nuestro rendimiento intelectual, entendiendo a éste como todo eso que podemos lograr cuando combinamos nuestra capacidad de aprendizaje, nuestra memoria, nuestro coeficiente intelectual y las innumerables conexiones que en todo momento hace nuestra mente, para transformar, mejorar e innovar nuestro entorno.
Nadie puede explicar porqué a todos se nos ocurren ideas brillantes de una manera tan inesperada y espontánea. Lo cierto es que si estamos bien alimentados, descansados, o suficientemente motivados, las ideas surgen no cuando estamos concentrados en el problema que estamos intentando resolver, sino en los momentos en los que nos encontramos más relajados o distraídos en actividades ajenas al problema objeto de nuestra preocupación, como por ejemplo en la regadera, cuando conducimos nuestro vehículo, o simplemente después de haber doblado en la esquina de la calle donde vivimos.

Destellos de lucidez: ¿característica exclusiva de los genios?

En principio, la creatividad se da por lo regular en todos lados, menos en el momento en el que desearíamos se produjera. Einstein tocaba su violín mientras reflexionaba sobre sus intrincados problemas. Entonces, de repente musitaba: ¡Lo tengo! [1].
El famoso grito de ¡Eureka, Eureka!, del matemático griego Arquímedes, también se debió sin duda a ese destello de lucidez que de súbito apareció en su cerebro cuando al observar el volumen de agua que desplazaba su cuerpo al sumergirse en la tina de baño, le mostraba la solución al problema de la corona de oro que le había pedido resolver el rey Hierón II.

Henri PoincaréEl científico matemático Henry Poincaré (izquierda) explicó en una ocasión, cómo consiguió resolver la teoría del las funciones fuchsianas, cuando la respuesta a sus interrogantes le sobrevino en momentos de descanso y distanciamiento, mientras se subía al autobús que lo llevaría a un lugar no muy alejado de la ciudad de Coutances [2].
Testimonios parecidos refuerzan también la naturaleza intempestiva de ese momento de inspiración.
MozartMozart [2] nunca supo cómo pasaba todo eso y tampoco pudo hacer que sus ideas surgieran deliberadamente, y hasta la fecha, nadie puede hacerlo. Desde luego que hay estrategias que favorecen la creatividad, como la tormenta de ideas, el pensamiento lateral (divergente) de Edward de Bono, que consiste básicamente en hacer nuevas conexiones, viendo las cosas desde ángulos diferentes; el descubrimiento de correlaciones entre entidades que aparentemente no tienen nada en común; así como la conexión de diferentes formas de pensamiento a través de un enfoque interdisciplinario.

Genio y figura, hasta la sepultura

Ahora bien, en artículos anteriores he hecho mención a varios estudios en donde ha quedado demostrado cómo es que ciertos nutrientes, como el aceite de coco no hirogenado, el DMAE, los ácidos grasos esenciales (omega 3), la lecitina y el zinc, son todos ellos suplementos que mejoran significativamente los síntomas de algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia, el síndrome de Down, el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson, entre otras. Y recordando lo que escribí anteriormente sobre cómo mejorar la inteligencia emocional, a propósito de que la salud la podemos concebir como una escala que va, desde un nivel precario de salud (enfermedad) hasta uno supremo, podemos estar seguros de que, en las dosis correctas (ortomoleculares), esos mismos suplementos pueden contribuir a mejorar nuestras capacidades mentales, independientemente de nuestro nivel de salud. Podemos no estar enfermos, y aún así potenciar nuestro rendimiento intelectual.

Steve JobsSi ya hemos demostrado que una persona afectada temporalmente de esquizofrenia, puede recuperar sus capacidades mentales, con las dosis correctas de dichos nutrientes, ¿porqué no aprovechar las bondades de la medicina ortomolecular para hacer que una persona en pleno goce de sus facultades mentales, alcance un mayor rendimiento intelectual?. Steve Jobs comentó en varias ocasiones que las frutas que solía integrar a su dieta, contribuían a que sus ideas fluyeran de la manera en que lo hacían, y que era posible que eso hubiera podido influir en el éxito de algunos de sus proyectos.

Aunque todavía no hay estudios contundentes que puedan corroborar las creencias de Steve Jobs sobre el papel que jugó la fruta en su fructífera carrera , al menos Colzato y colaboradores [3], han demostrado en sus estudios, que la tirosina, un aminoácido no esencial contenido en muchas frutas y que se puede administrar también como suplemento, influye de manera significativa en nuestra habilidad para generar pensamientos creativos, al colaborar en la síntesis de dopamina. Casualmente, la tirosina es un componente importante de la proteína de suero de leche que hemos usado en la Fundación MicroMédix para aliviar la esquizofrenia, y es parte fundamental de varias de las recetas que se han enfocado en la solución de otras enfermedades mentales, por lo que parece evidente la importancia que reviste este aminoácido, en relación a todo lo que puede hacer por nuestra mente.

Multivitamínicos de escaso valor nutricional

HPharmatonablando de mi experiencia personal con los ácidos grasos esenciales omega 3, puedo decir que, consumiendo al menos dos cápsulas al día con 650 mg de EPA y 250 mg de DHA, cada una, he podido experimentar en varias ocasiones, esos destellos de lucidez, que de otra manera no me hubieran sobrevenido de no haber tomado precisamente esas dosis de aceite de pescado. Y quisiera detenerme un poco más en esta cuestión de las dosis apropiadas para enfatizar la importancia de tomar las cantidades recomendadas por autoridades en medicina ortomolecular, como Abram Hoffrer, Linus Pauling, Jonathan Prousky, Ruth Harrell y Andrew Saul, que no son de ninguna manera las que las “autoridades” gubernamentales sanitarias de cada país acostumbran llamar “Dosis Diarias Recomendadas” (RDA, por sus siglas en inglés), las cuales sirven para muy poco, o mejor dicho, para nada. Tan solo para ilustrar con un ejemplo la diferencia abismal que existe entre tomar una cápsula de Pharmaton y cualquiera de las dos opciones (Stacks) de nootrópicos naturales que recomiendo más adelante, considere usted la siguiente analogía, comparando lo que pueden hacer por usted muchísimos conocidos suyos y parientes lejanos, con lo que harían por usted sus padres y tres auténticos amigos.

El Pharmaton (izquierda) contiene unas cuantas decenas de miligramos de muchas vitaminas y minerales (sus conocidos y parientes lejanos); pero aún siendo un montón de suplementos, con esas dosis tan diminutas en su torrente sanguíneo, usted no va a experimentar el más mínimo destello de creatividad y mucho menos aumentará su coeficiente intelectual.

Multivitamínicos realmente terapéuticos

HFórmula de la Dra. Harrellace más de 30 años que la Dra. Ruth F. Harrell, de la Old Dominion University, en Norfolk, Virginia, demostró que ciertos nutrientes (sus padres y amigos íntimos), en especial la vitamina B1 (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla), aumentan el coeficiente intelectual (CI) y mejoran las capacidades intelectuales de niños con problemas de aprendizaje, siempre y cuando las dosis administradas sean de un orden de magnitud cercano a las que ella recomendó en una de sus magistrales publicaciones [4]. Comparemos las dosis de los componentes que el Pharmaton tiene en común con los de la receta de la Dra. Harrell (derecha) y veamos a dónde nos lleva este análisis. Posteriormente haremos un comparativo similar entre las dosis de uno de los stacks de suplementos de la Fundación MicroMédix y las de la Dra. Harrell. Observamos que en 9 de los 15 suplementos comparados, las dosis de la Dra. Harrell sobrepasan con mucho (por más de dos decenas) a las del Pharmaton, sobre todo en el caso de las vitaminas del complejo B (¡la dosis de la B1 es 150 veces más grande y la Comparativo Harrell-Pharmatonde la B12 es 1,000 veces la del Pharmaton! -vea la tabla a su izquierda-). Los escépticos y detractores de la medicina ortomolecular argumentan que el administrar mayores dosis no implica que los efectos de las vitaminas y los minerales sean superiores que los que corresponden a las dosis diarias recomendadas, porque desconocen la obra de la Dra. Harrel y la de las demás autoridades que nombré con anterioridad. En cuanto a estudios sobre aprendizaje y mejoramiento del coeficiente intelectual se refiere, no he encontrado un mejor referente que la Dra. Harrell, y si hemos de comparar cifras, debemos de hacerlo con la mejor de las referencias.

Probablemente usted haya oído más la marca Pharmaton que el apellido Harrell, pero le apuesto doble contra sencillo a que eso no se debe a que la Dra. Harrell haya sido una aficionada, charlatana o farsante, sino más bien a la ignorancia de la medicina ortomolecular por parte de los medios masivos de comunicación y a las impresionantes campañas publicitarias de los laboratorios farmacéuticos que están detrás del Pharmaton. En general, si los magnates de una industria de este tipo estuvieran realmente interesados en acabar con las enfermedades, matarían a lo que ellos llaman “la gallina de los huevos de oro”. Multivitamínicos con ridículas cantidades de nutrientes, apoyados de una mercadotecnia de dimensiones millonarias y combinados con el ya de por sí valioso efecto placebo que a menudo desarrollamos de manera inconsciente, no hacen otra cosa que redituar jugosas ganancias. Si bien es verdad que algunas tiendas naturistas como GNC, también hacen negocio con la venta de suplementos ciertamente costosos, las dosis de éstos sí se acercan bastante a las ortomoleculares, y es por eso que la Fundación MicroMédix las recomienda.

¿Se nace con la creatividad o se puede desarrollar?

ArquimedesQuiero pensar que mentes como las de Steve Jobs, Mozart, Einstein, Poincaré, Arquímedes, Gandhi, Leonardo Da Vinci y muchos otros grandes pensadores, no necesitaban más allá de una sana nutrición para extraer de su subconsciente sendas genialidades, porque en todos esos casos la genética prácticamente estaba determinando sus derroteros. ¿Pero y nosotros, que no portamos esos genes tan excelsos, estamos limitados a hacer lo que podamos, con lo que tenemos, en donde estemos?

El que uno no haya nacido con propensión a sintetizar convenientemente y constantemente ciertas cantidades de dopamina, tirosina, serotonina, etc., no significa que no pueda hacer todo lo posible por mejorar el equilibrio de todos esos aminoácidos y neurotransmisores que existen normalmente en su organismo. El punto aquí es que cualquiera puede lograrlo, siempre y cuando tome las dosis adecuadas (ortomoleculares) de suplementos, que compensen ese “déficit crónico” de sustancias que probablemente esté presentando su organismo, por las razones que sean. Por favor no me malinterprete. No estoy diciendo que con suplementos usted pueda convertirse en un(a) superdotado(a), porque acuérdese que soy un acérrimo enemigo de los libros de autoayuda; pero creo que así como hay cosas que no podemos cambiar, como es la genética, también hay otras, como el deseo de elevar nuestras capacidades cognitivas por encima del promedio, que dependen exclusivamente de la voluntad de alguien que no quiere quedarse donde está, sino trascender más allá de lo que dictan las leyes de la genética.

inteligenciaUna de las razones de que ignoremos cómo se dan esas chispas de creatividad, es la complejidad inherente a los intrincados mecanismos cognitivos. Lo que determina el que padezcamos de un trastorno mental o estemos lúcidos, no son los efectos aislados de cada uno de los nutrientes actuando por separado, sino la sinergia que se da entre los mismos. Patrick Holford [5] por ejemplo, sostiene que si aumentamos externamente la dopamina en nuestro cerebro, éste responderá internamente con un incremento de otros neurotransmisores (como por ejemplo la noradrenalina), y si no balanceamos apropiadamente ese aumento con algún otro nutriente, no se generará la sinergia que estamos buscando.

Creo que es ahí donde radica el misterio que da origen a los pensamientos creativos y donde descansan los demás aspectos cognitivos, como la inteligencia,  la capacidad de aprendizaje, la concentración, la atención, la intuición, la memoria, etc. La naturaleza es sabia y compleja a la vez.

inteligenciaTodas la explicaciones que los neurólogos o psiquiatras pudieran dar para intentar develar ese gran misterio, serían puras especulaciones. Lo único que podemos hacer es experimentar, haciéndolo siempre con sustancias naturales e inofensivas; no así con nootrópicos sintéticos, como el Piracetam, el Deprenyl, el Aricept, y el Dilantín, por mencionar a los más populares. Antes de ofrecerle a usted una muy buena combinación de suplementos para mejorar su rendimiento intelectual, me gustaría mencionar lo importante que es el observar también una dieta libre de gluten, caseína (lácteos) y azúcares.

Dime qué comes y bebes y te diré que tan inteligente eres

Cuando publiqué mi artículo sobre cómo mejorar nuestra inteligencia emocional, mencioné varios estudios que demuestran los efectos nocivos que tienen el azúcar, la “comida chatarra”, el aspartame, el gluten y la caseína, en las mentes de niños y adultos adictos a esos “venenos inteligentes”.

Holford y Lawson observaron que existe una fuerte Alexis Lemairecorrelación entre una dieta con alto contenido de azúcar e hidratos de carbono, y un bajo coeficiente intelectual ([6], págs. 118-120)En su notable obra “El Elemento” [1], Sir Ken Robinson relata el caso de Alexis Lemaire (derecha), un estudiante francés que para pensar más rápido, evitaba la cafeína, el alcohol, el azúcar y las grasas, mientras realizaba su doctorado en inteligencia artificial. Tal vez no esté pensando en cursar un doctorado en inteligencia artificial; pero creo que usted le haría un gran favor a su cerebro si excluyera de su dieta esos cuatro ingredientes, además del gluten.

enlatadosSalvo su mejor opinión, creo que todos los alimentos procesados deberían de traer una leyenda de advertencia pegada a su envoltura, para que aquellas personas que no cultivan el hábito de la lectura, pudieran saber qué es lo que la industria alimentaria pretende introducir sutilmente en su preciado aparato digestivo ¿Recuerda usted lo que se le exigió a la industria tabacalera en relación con el aparato respiratorio de sus consumidores? Creo que era algo así como “este producto puede ser nocivo para la salud”.
Parecería que estamos ante una situación muy similar.

Nutrientes que mejoran el rendimiento intelectual

En síntesis, los nutrientes que necesitará usted para mejorar su rendimiento intelectual en general, tal y como quedó definido en el contexto de esta investigación, son:

PVinca minorrimera Opción (Stack No. 1):
– Aceite de coco no hirogenado (Triglicéridos de cadena media o cetonas)
– Creatina (memoria/coeficiente intelectual): 5 gramos/día
– DMAE (memoria/lucidez mental): 200 a 300 mg/día
– Ácidos grasos esenciales omega 3 (creatividad/aprendizaje): 2 cápsulas al día de 650 mg de EPA y 250 mg de DHA , cada una.
– vinpocetina (memoria): 10 a 20 mg
– Glutamina: 5 gramos/día

Segunda Opción (Stack No. 2):
– Microdosis de ginkgo biloba o como suplemento (memoria/creatividad)
– Lecitina (memoria): 5 a 10 gramos al día
– Zinc: 25 mg, dos veces al día
– Complejo B (concentración/atención): 150 mg al día de las vitaminas B1, B2, B3, B6
– Tirosina (creatividad): 1 gramo (puede usarse la proteína de suero de leche, en caso de no encontrarla por separado)

memoriaDependiendo de qué nutrientes le funcionen más, o de cuáles sean los ingredientes que pueda conseguir en el mercado de los productos naturales, usted podrá inclusive hacer combinaciones de algunos de los suplementos de una opción, con los de la otra, para armar su “terapia” ideal. Así por ejemplo, si quisiera concentrarse más en potenciar su memoria, haría bien en armar un stack compuesto de creatina, vinpocetina (la que proviene de la planta Vinca minor); complejo B; DMAE, microdosis de ginkgo biloba y lecitina.
Le recomiendo que todos los suplementos los tome después de los alimentos, procurando distribuir las dosis en varias tomas, a lo largo del día.

Con las dosis que la Fundación MicroMédix recomienda para potenciar nuestro intelecto, ya podemos hacer el comparativo Harrell vs. MicroMédix para ver qué tan cercanos estamos del patrón que seleccionamos como referencia (Harrell).

Comparativo Harrell-MicroMédixEn la imagen adjunta notamos que son seis los suplementos que tienen en común ambas propuestas, y que la proporción Harrell/MicroMédix está más cercana a la unidad que la proporción Harrell/Pharmaton. Si nuestra premisa es que una labor de investigación científica tiene mayor validez y es más confiable que el peso que pueda llegar a tener la fuerza publicitaria de un consorcio farmacéutico, entonces el que una propuesta se parezca más (proporciones próximas a la unidad) a la que hemos seleccionado como referente (la Dra. Harrell), parecería ser un buen indicador de que los stacks con dosis ortomoleculares, darán mejores resultados que las dosis contenidas en productos como el Pharmaton. Como sea, usted es quien tiene la última palabra.

“El hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas, sino el que sabe sacar provecho de las pocas que tiene”… Anónimo
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 16 de mayo de 2015


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REFERENCIAS

[1] Ken Robinson. El Elemento: Descubrir tu pasión lo cambia todo. Grijalbo, 2009
[2] Psicología y Creatividad: Una Revisión Histórica (desde los autorretratos de los genios del siglo XIX hasta las teorías implícitas del siglo XX). Patricia Velasco Barbieri. Fondo Editorial de Humanidades. Universidad Central de Venezuela
[3] Lorenza S. Colzato, Annelies M. de Haan, Bernhard Hommel. Food for creativity: tyrosine promotes deep thinking. Psychological Research. September 2014.
[4] Harrell RF, Capp RH, Davis DR, Peerless J, and Ravitz LR. Can nutritional supplements help mentally retarded children? An exploratory study. Proc Natl AcadSci USA, 1981. 78: 574–8
[5] Patrick Holford. Nutrición Óptima para la Mente.  La Medicina Nutricional y Ortomolecular Aplicada a la Salud y el Equilibrio Mentales. Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona
[6] Patrick Holford y Susannah Lawson. Nutrición óptima. Guía fácil. 2009, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona.

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Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

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