Medicina Natural

Consultorio de Medicina Alternativa con Recetas

Receta alternativa para la autocuración del trastorno afectivo bipolar

Deja un comentario

En esta edición especificamos las vitaminas, los minerales, los ácidos grasos esenciales y los aminoácidos que debe contener una receta para la autocuración de un trastorno afectivo bipolar, incluyendo sus dosis ortomoleculares (terapéuticas).

Trastorno bipolarCualquiera que haya estado tomando fármacos y consultando psiquiatras durante años, no podrá creer que un grupo de suplementos puedan hacer en unos tres meses, lo que no han podido lograr en años, esos antispicóticos tan publicitados por la industria farmacéutica. Bastará con conocer algunos casos de éxito tanto en los medios sociales como en la literatura biomédica, para darnos cuenta de qué es lo que se necesita para transformar una vida, siguiendo los consejos de los protagonistas de esas incitantes historias.

Además, no sería sensato seguir intentando conseguir el alivio esperado con un tratamiento que no ha dado resultado después de haberlo seguido por años. “Si quiere resultados distintos, no haga siempre lo mismo”, decía Einstein.

La psiquiatría y sus pacientes virtuales

AutocuraciónSi usted ya está harto de los efectos secundarios de los antipsicóticos y está buscando una receta alternativa para cambiarle el rumbo a su vida, está en el lugar correcto y con las personas indicadas para hacer que suceda lo que a primera vista parece imposible. No obstante, antes de que le cuente cómo fue que varias personas en diferentes partes del mundo, consiguieron curarse de un trastorno afectivo bipolar, y con qué lo hicieron, conviene distinguir entre lo que es un trastorno afectivo bipolar, uno con rasgos de psicosis y una esquizofrenia. Eso nos evitará malos entendidos y nos servirá para poner al descubierto, lo absurdo de la terminología que emplea la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) para referirse a los problemas mentales.

Paciente virtualEsos mercaderes de bata blanca ya no saben cómo impresionar a sus clientes, con los vocablos que han acuñado en su Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Con decirle que cuando investigaba un caso de síndrome de Down, me encontré con un término tan rimbombante como el de “Trastorno Negativista Desafiante, del inglés: Oppositional Defiant Disorder. Aunque no lo crea, ese término existe en el DSM. Y hay muchos otros por el estilo, algunos de ellos bastante hilarantes por cierto, que con tal de hacer más redituable el negocio de la psiquiatría, pretenden hacer de usted un paciente virtual. Sus promotores dramatizan sus estados de ánimo para hacerle creer que está enfermo.

La inutilidad de una terminología: el etiquetado de pacientes

Para los efectos de lo que puede ser realmente útil para usted, y dejando de lado todo intento por querer adornar con terminología médica la presente publicación, iré al grano estableciendo rápidamente la diferencia fundamental entre el trastorno afectivo bipolar, el trastorno bipolar con signos de psicosis y la esquizofrenia, que son términos que solo nos ayudarán a distinguir una sintomatología de otra, más no a encontrar la cura de la verdadera enfermedad.

trastorno afectivo bipolarEstamos ante un trastorno afectivo bipolar o maníaco-depresivo cuando el paciente experimenta estados extremos de depresión aguda y euforia, con posibles ansiedades exentas de alucinaciones y delirios.
Enfrentamos un trastorno bipolar con signos de psicosis cuando el enfermo, además de presentar depresión aguda y ansiedad, experimenta alucinaciones auditivas o visuales con posibles delirios y euforias sin motivo aparente.
Por su parte, la esquizofrenia se da cuando el paciente presenta todos los síntomas anteriores, excepto el de la euforia, la cual no debe confundirse con la agresividad.

De acuerdo con esas definiciones, espero coincida conmigo en que va a ser difícil etiquetar a un paciente con uno de esos términos, porque habrá casos en que algunos de los síntomas se traslapen, y otros en los que podrían inclusive no existir. Y eso que no he mencionado otros cuatro términos que la APA emplea para designar a este tipo de trastornos. Tan solo para estar al tanto de lo que los psiquiatras del Royal College of Psychiatrists escriben en sus folletos, citaré un fragmento de uno de ellos, en donde definen el trastorno bipolar tipo I como aquel comportamiento en el que “ha habido al menos una subida o fase maníaca que ha durado más de una semana. Algunas personas con Bipolar I tendrán solamente fases maníacas, aunque la mayoría tendrá también periodos de depresión”.

Síntomas¿Y si dura menos de una semana, ya no es Tipo I? ¿Y sabe cómo le llaman a un paciente que no califica como Tipo I o tipo II?. Adivinó usted: un enfermo con “trastorno bipolar no especificado”. El manual DSM-IV-TR especifica cuatro tipos de trastornos que encajan en la categoría de bipolar: tipo I, tipo II, ciclotimia y trastorno bipolar no especificado, por si hubiera un paciente que no se comportara en conformidad con sus expectativas. Entonces, ¿que necesidad hay de estar etiquetando a los pacientes con términos tan inútiles como el de “no especificado”, cuando en ningún caso se conocen las verdaderas causas de la sintomatología? ¡Por Dios… a quién quieren engañar!

Etiología: buscando las verdaderas causas del problema

Es por ello que más que guiarnos por la manifestación de los síntomas, en la Fundación MicroMédix tratamos estos padecimientos de una manera holística (integral), en el sentido de que hacemos más caso a lo que está ocasionando los síntomas (la etiología) que a la sintomatología en sí. Actuamos sobre la raíz del problema, restando importancia a la etiqueta que los psiquiatras emplearían para determinar el fármaco a recetar. A fin de cuentas se están basando en un manual que sus colegas crearon con fines de lucro, como si se tratara de la reparación de una máquina. Si usted ha consultado a uno de estos singulares personajes de bata blanca, probablemente ya se habrá dado cuenta de que si ello fuera posible, prescribirían un fármaco por cada uno de los síntomas que aparecen en su manual.

demo trastorno bipolar sin 3DAsí, en este contexto y a lo largo de esta entrega, estaremos analizando el caso de un trastorno afectivo bipolar, independientemente de las clasificaciones que puedan existir en el manual DSM. Para los otros dos trastornos, ya existe una receta de la Fundación MicroMédix con el que se puede tratar cada uno de ellos. Sus correspondientes casos de estudio los podrá encontrar en los artículos que llevan por título: “Tratamiento para el familiar con esquizofrenia“, “Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia” y “Trastorno bipolar con signos de psicosis: el relato de un caso con los detalles de la terapia“.
Analicemos entonces la etiología de estos tres trastornos para erradicar el verdadero problema. Sus causas pueden ser muy variables, y puede ser que un mismo hecho desencadene ya sea un trastorno afectivo bipolar, un trastorno bipolar con signos de psicosis, o bien una esquizofrenia.

genéticaUna de las principales causales es la genética, que no es otra cosa que la predisposición que tiene un individuo para desarrollar una enfermedad en particular, y que le ha sido transmitida de generación en generación. Si usted o alguno de sus abuelos o bisabuelos padeció o está padeciendo actualmente cualquiera de estos trastornos, y su hijo o hija todavía no ha manifestado ningún síntoma característico de cualquiera de ellos, no se confíe, pues su salud estará dependiendo de lo que usted haga o deje de hacer al respecto (veáse más adelante el caso de Willy).

Yo en su lugar, comenzaría a eliminar de su dieta, el azúcar, el gluten y los lácteos; así como los estimulantes, como el café, el cigarro, el chocolate, los tés y las bebidas alcohólicas de todo tipo. Sobra decir que es imprescindible mantenerlo alejado de las drogas tanto legales como ilegales, pues si está en la etapa de la adolescencia, es posible que su entorno defina cuándo y cómo se expresarán los genes que ustedes, sus padres, le transmitieron.
Usted también pudo haber desarrollado un trastorno afectivo bipolar ya no por un abuso de sustancias ni por razones hereditarias, sino tal vez porque a su cuerpo le estén haciendo falta uno o más nutrientes esenciales, como por ejemplo los ácidos grasos omega 3.

RitalinLos altibajos de humor jamás serán causados por un déficit de Ritalin o de olanzapina, pues éstas no son sustancias que se encuentren en nuestro cerebro de manera natural. Esos cambios de humor tan impredecibles e inexplicables, se pueden estabilizar nutriendo al cerebro con sustancias naturales que promuevan la producción de cantidades apropiadas de neurotransmisores: esos mensajeros químicos que transmiten las neuronas para funcionar adecuadamente y que tienden a escasear en las personas que Omega 3padecen de un trastorno bipolar [1]. Las neuronas requieren aceites omega-3 para poder transmitir mensajes que propicien pensar ágilmente, conservar el buen humor y experimentar emociones estables. Hay muchos ensayos clínicos doble ciego controlados con placebo, en donde se ha demostrado que entre 1 y 2 gramos de ácidos grasos omega-3 en forma de ácido eicosapentaenoico (EPA) añadidos a la dieta diaria, disminuyen más los síntomas maníaco-depresivos, que un placebo [2]-[3].

El organismo genera de manera natural los neurotransmisores a partir de ciertos aminoácidos, como pueden ser el triptófano, la taurina y la metionina. Pero para que esa generación tenga lugar, también es necesaria la presencia de ciertas vitaminas, como la B1, la B6, la B12 y otras más a las que se les suele llamar cofactores, porque sin ellas el cuerpo no es capaz de producir sus neurotransmisores. Los pacientes bipolares tienden a tener exceso de receptores de acetilcolina, que es una de las principales causas de depresión y manía [4,5]. Hay pacientes que producen niveles elevados de vanadio, lo cual también es causa de manía, depresión, y melancolía [6,7]. Sin embargo, se ha demostrado que la vitamina C  protege al cuerpo de los daños causados por un exceso de vanadio. Un estudio doble ciego controlado con placebo que implicó controlar niveles elevados de vanadio, demostró que una sola dosis de 3 gramos de vitamina C, disminuye los síntomas maníacos, en comparación con el placebo [7].

TaurinaLa taurina la elabora el hígado a partir de un aminoácido no esencial conocido como cisteína, y juega un papel importante en el cerebro debido a que produce un efecto calmante. Una deficiencia de taurina puede aumentar los episodios maníacos en un paciente bipolar. Además, estudios revelan que el ochenta por ciento de los pacientes bipolares tienen deficiencias de varias vitaminas del grupo B (acompañadas frecuentemente de anemia) [8]. Se ha observado también que los síntomas depresivos y maníacos disminuyen, cuando el litio que el mismo cuerpo suministra, se combina con suplementos vitamínicos [9]. No obstante, cuando el litio es administrado como carbonato de litio por vía externa y en dosis tan altas como 180 mg, los pacientes comienzan a quejarse de sus efectos secundarios: pérdida de memoria, temblores y aumento de peso, entre otros [10,11].

El Ángel de Seattle

Y fue precisamente el problema del sobrepeso lo que más angustiaba a la protagonista de nuestro primer caso, al que denominé “El Ángel de Seattle“, para darle una identidad a una mujer que después de haber probado Depakote, Klonopin, Ativan, Zyprexa y liltio, y de haber sido internada en un hospital psiquiátrico, cayó en una profunda depresión, después de que todos los psiquiatras que consultó insistieran en que siguiera tomando litio. Sacrificar la estética de su cuerpo, a cambio de la supuesta estabilidad de ánimo que el litio le proporcionaba, era un precio muy alto a pagar.

ÁngelDurante un intento de suicidio, justo antes de que se quedara dormida en su coche con el motor en marcha y la puerta de su garaje cerrada, tuvo una experiencia espiritual que cambió su vida. Vio una imagen de Cristo con los brazos abiertos y un ángel encarnado en la figura de un primo suyo, precisamente aquél que se suicidara tres semanas después de que su psiquiatra le diagnosticara trastorno bipolar. El ángel se acercó y la sacudió para despertarla. Ella abrió la puerta del garaje y salió de éste con el coche en reversa. Al estar sentada llorando bajo la lluvia de Seattle, supo que había tocado fondo y que por algo había sobrevivido. Dio gracias a Dios por haber salido con vida de esa situación tan desesperada y de haber encontrado un hilo de fe y esperanza.

A través de su fe en Dios, del apoyo de amigos y familiares, y de una nueva apreciación de su vida, fue capaz de escapar de toda esa angustia y de desprenderse de esos antipsicóticos con un tratamiento alternativo a base de un multivitamínico que un naturópata le recomendó para que comenzara poco a poco a liberarse de los grilletes del litio.

Informacion nutrimentalLa información nutrimental del multivitamínico al que recurrió esta víctima de trastorno bipolar aparece a su derecha (pulse sobre la imagen para agrandarla). La efectividad de este grupo de nutrientes la podrá usted constatar en la página de Salud Mental Alternativa auspiciada por Safe Harbor, al consultar otros testimonios similares a los de la prima del “Ángel de Seattle”, que por tratarse de casos completamente independientes, nos ofrecen un excelente consenso de lo que es capaz de hacer un complejo vitamínico como el que terminamos proponiendo en la Receta Alternativa para la Autocuración del Trastorno Afectivo Bipolar.
Existe una forma de litio llamado orotato de litio que reduce notablemente los síntomas maníaco-depresivos, sin ocasionar efectos secundarios. No obstante, nosotros preferimos emplear la taurina como alternativa para bloquear los efectos producidos por un exceso de acetilcolina, con todo y que el orotato de litio tiene la ventaja de que su ion puede atravesar fácilmente la barrera hematoencefálica, algo que no sucede con el ion del carbonato de litio [12].

Debido a lo anterior, incluimos en nuestra receta, además de los aminoácidos integrados al multivitamínico, un frasco de taurina que hace la función que antiguamente desempeñara el litio, en las recetas psiquiátricas tradicionales.

Lucas: todo un caso

El caso de Lucas es en extremo interesante, porque retrata muy bien todo lo que una madre es capaz de hacer, cuando el psiquiatra en turno no tiene otra cosa que ofrecer a su hijo(a) que tomar fármacos de por vida.
Después de conocer la opinión del psicólogo que por aquél entonces estaba tratando a su pequeño de 11 años, esta madre guerrera no podía creer ni aceptar que el medicar a un niño de esa edad con antipsicóticos, fuera la única opción, por lo que prefirió hacerse cargo de la situación, confiando en que Lucas volvería a ser ese chico alegre y despreocupado que ella había cuidado y alimentado durante sus primeros años de vida.

DepresiónLucas comenzó a mostrar señales de enfermedad mental desde que nació, e hiperactividad a partir de los 5 años. No podía estarse quieto ni un momento, corría de un lugar a otro y le sobrevenían dolores de estómago cada vez que hacía uno de sus acostumbrados berrinches. Desde muy temprana edad padeció de insomnio, sonambulismo, déficit de atención y alucinaciones, tanto visuales como auditivas. De cuando en cuando mojaba sus pantalones y sus estados de ánimo eran tan desconcertantes como los de cualquier otro niño que a los 11 años hubiera sido diagnosticado como maníaco depresivo.

Este muchachito podía pasar del lloriqueo de una depresión aguda, al parloteo ininterrumpido o al ataque de risa, en cuestión de minutos. Según lo relata su madre en la página de Safe Harbor, llegó un momento que lo vio tan desquiciado y deprimido, que hasta temió que pudiera quitarse la vida. Entre risitas malévolas y miradas que semejaban las de un animal, amenazaba de muerte a su madre, sentenciando que podía desmembrarla junto con varios de sus amigos.
¿Y cómo fue que esta guerrera biomédica pudo encontrar esa receta alternativa que estaba buscando?

LucasLo primero que hizo fue hacer frente a la depresión de Lucas. Experimentó con diferentes cápsulas de aceite de pescado (omega 3), tal y como le indicaban las fuentes que había consultado. De acuerdo con éstas, las relaciones de EPA/DHA debían ser administradas según las características individuales y síntomas de cada persona. También le dio un multivitamínico de alta calidad, una dosis apropiada de taurina y un par dietade plantas medicinales que de acuerdo con sus pesquisas, prometían eliminar la ansiedad y las alucinaciones.
El síndrome de piernas inquietas y el sonambulismo lo trató eficazmente con minerales, especialmente con magnesio. Algo que también estuvo ayudando en su recuperación durante años, fue una dieta rica en nutrientes esenciales y libre de colorantes, saborizantes artificiales y conservadores, pues desde hacía tiempo ella ya había notado cómo se perturbaba Lucas con esas sustancias.

Una vez que su mamá terminó de aumentar gradualmente las dosis del régimen que ella misma había descubierto, Lucas experimentó un cambió espectacular. De repente pudo sentarse de nuevo a leer un libro y comenzó a pensar antes de hablar, a actuar sin dejarse llevar por sus impulsos, y a ver las cosas desde una perspectiva que hacía ya mucho tiempo no mostraba.

Liberen a Willy

A Willy lo curó su papá, el señor Allen Darman. Fue diagnosticado con trastorno de déficit de atención e hiperactividad a los seis años de edad, y comenzó a tomar Ritalin un año después. Desgraciadamente las cosas empeoraron, pues a esa edad ya mostraba también los típicos síntomas del trastorno bipolar, que en opinión de Darman (él también era bipolar) se manifestaban como ideas suicidas y parloteo ininterrumpido. Aunque nunca fue diagnosticado con trastorno bipolar, era probable que Willy fuera bipolar por causas genéticas (la madre de Darman también era bipolar).

AdirondackLos grandes cambios físicos y mentales de Willy tuvieron lugar durante un viaje que hizo con su papá a las montañas de Adirondack. Acamparon ahí unos días para que ambos pudieran convivir relajadamente, ya que los padres de Willy hacía tiempo que se habían divorciado. Antes del viaje, Willy le había estado diciendo a su papá que quería tomar los mismos suplementos que él, porque notaba lo mucho que había mejorado con ellos. A pesar de que sabía que la madre de Willy no comulgaba con los principios de la medicina natural, y de que él no tenía la custodia de Willy ni el derecho legal para intervenir en sus problemas de salud, Darman se arriesgó y decidió apoyarlo.

Pare ello, le dijo a Willy  que lo primero que debía hacer era tomar unos suplementos en la mañana, otros en el almuerzo, y otros más en la cena, a lo que Willy inmediatamente objetó: “¡De ninguna manera! Tengo que esconder todo esto para que mi mamá no lo vea. Sólo podré tomarme los suplementos una vez al día“. En esas circunstancias, Darman hizo algo inusual que yo nunca recomendaría. Combinó más de 60 cápsulas y comprimidos de suplementos en una bolsa de plástico para que Willy los pudiera tomar todos a la vez. También le dio un frasco de probióticos para que se los tomara cuando pudiera. (Willy tenía apenas trece años cuando comenzó a complementar sus alimentos de esta manera.)

AlternativaUnos cinco meses después de que Willy comenzara a tomar sus suplementos a escondidas, alguien lo delató y en diciembre de 2004, las autoridades de la escuela secundaria de New Hartford, le pidieron a Darman que asistiera a una reunión en la que tuvo que admitir ante su ex-mujer, lo que Willy y él habían estado haciendo. Pero como Willy había estado evolucionando muy bien, su madre suavizó la postura que tenía respecto al uso de de los suplementos, y los dejó que siguieran con el tratamiento. Darman nunca se imaginó que Willy mejorara como lo hizo, porque él muy bien sabía que toda esa cantidad de nutrientes, debía ser distribuida a lo largo del día, entre los tres alimentos.

El caso fue que a pesar de eso, Willy poco a poco fue mejorando y al cabo de un tiempo, su falta de atención e hiperactividad desapareció, al igual que los síntomas del trastorno bipolar. Actualmente Willy es un chico feliz que busca dar lo mejor de sí mismo en todo momento.

Martha Sanbower: ¿bipolaridad o candidiasis? 

proteínasLa permeabilidad intestinal y la candidiasis son también dos factores a los que se les atribuye un alto porcentaje de pacientes afectados de esquizofrenia y de trastornos de personalidad en general, incluyendo los bipolares.
El caso de Martha Sanbower muestra cómo se curó ella de un trastorno bipolar afectivo con antimicóticos naturales, suplementos vitamínicos y una dieta rica en proteínas, baja en carbohidratos y libre de azúcares, lácteos y gluten.

Puesto que a ella también le disgustaban mucho los efectos secundarios del litio y los antipsicóticos, investigó a fondo su problema y descubrió que un hongo llamado Candida albicans era el causante de los vaivenes de su estado de ánimo. Un análisis más extenso de cómo combatir una candidiasis y cómo una permeabilidad intestinal puede ocasionar los trastornos mentales que aquí hemos estado mencionando, lo podrá encontrar en nuestra edición del 30 de Octubre del 2015: “Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia“.

EstudioTal y como sucedió con los casos del Angel de Seattle, de Lucas y Willy, a Martha Sanbower no le quedó otra más que conocer a fondo el problema para curarse ella misma, según lo manifestó en una de sus publicaciones [13]: “Cuando mi médico me dijo que si no me tomaba el litio él no podía hacer nada por mí, me di cuenta de que yo tenía que arreglármelas sola. La idea de que yo era responsable de cuidar de mí me quedó clara, y básicamente me convertí en mi propio médico” .
Eso mismo nos pasó a mi esposa y a mí la primera y la última vez que consultamos a un psiquiatra, cuando todavía no practicábamos la medicina ortomolecular.

La diferencia fue que en nuestro caso no se trataba de mí ni de ella, sino de nuestro hijo, y el conflicto de intereses no era el litio, sino el leptopsique. La anécdota completa de esta experiencia y de cómo fue que La Fundación MicroMédix vio la luz gracias a la prepotencia de ese detractor de bata blanca, la podrá usted conocer en nuestra edición del 21 de Octubre de 2014: “Salud 2.0: la inteligencia colectiva de los e-pacientes y la cura por consenso“.

Conclusiones

Alucinaciones¿Que podemos aprender de esas cuatro historias, de los demás testimonios de la página de salud mental de Safe Harbor y de los casos que hemos resuelto en la Fundación MicroMédix? Yo concluiría que: 1) el ingreso recurrente a un hospital psiquiátrico se debe al desconocimiento de la enfermedad y a la desesperación que se produce cuando no se sabe qué hacer en los momentos de crisis; 2) no es posible salir bien librado de los efectos secundarios provocados por los antipsicóticos; y 3) la experiencia de que ciertas vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos invariablemente resuelven el problema.

Es posible que usted ya haya experimentado los dos primeros; pero llegados a este punto, le pregunto: ¿qué pueden tener los protagonistas de esas historias que usted no tenga como para que no pueda curarse como lo hicieron ellos?. ¿Verdad que no es imposible? No lo es, sobre todo si considera usted la tercera de mis conclusiones, a propósito de lo que hay que tomar para resolver el problema.

LeerDespués de haber conocido esos testimonios cargados de emotividad y la verdad que hay detrás de las fuentes que he citado al final de esta entrega, ya no parece tan difícil la autocuración: ese alivio que se consigue confrontando la opinión de todos esos referentes de la medicina ortomolecular, con más de una docena de testimonios de personas como usted y como yo. Una labor que muchas veces tiene que ser realizada por el mismo enfermo, o por unos invencibles padres que con voluntad férrea, van a la Internet y descubren aquello que no se puede aprender ni asistiendo a la universidad, ni cuando no se ha experimentado en carne propia, el sufrimiento que conlleva el ver a su hijo convertido en un autómata, ya no a causa de su enfermedad, sino a una medicación necia y contraproducente.

La receta

Descargar archivo PDF

 

Imagen de la recetaUsted puede hacerse cargo de su salud o la de su ser querido, valiéndose de la Receta Alternativa para la Autocuración del Trastorno Afectivo Bipolar, que viene a ser un condensando de todo ese conocimiento que hemos extraído tanto de los casos estudiados a lo largo de esta entrega, como de otros más que no hemos relatado aquí por razones de tiempo y espacio. La receta consiste de un guía terapéutica en donde encontrará la especificación de las plantas medicinales a administrar en microdosis, las dosis diarias de cada uno de los suplementos, las indicaciones para saber cada cuándo tomarlos, así como las recomendaciones de dónde puede usted conseguirlos. La marca comercial del multivitamínico para su caso particular, se la daremos a conocer en la consulta cuyo costo ya está incluido en la descarga de la receta, dado que ese complejo vitamínico debe ser prescrito acorde con la edad, el género, el peso y la sintomatología de cada paciente.

Lo invitamos a estudiar con sumo cuidado su receta y a que conozca todo lo que más pueda sobre su enfermedad, pues delegar toda la responsabilidad de algo que es suyo a un especialista, es tanto como suponer que tanto los médicos como los naturópatas somos infalibles.

“La patología es el sufrimiento originado principalmente por la ignorancia o por el vicio…la terapia radica en la adquisición de conocimiento y de virtud” … José Luis Romero [14].

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 26 de julio de 2016


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] Osher Y, Bersudsky Y, Belmaker RH: Omega-3 eicosapentaenoic acid in bipolar depression: report of a small open-label study. 2005, 66:726-729.
[2] Stoll AL, Severus WE, Freeman MP, Rueter S, Zboyan HA, Diamond E, Cress KK, Marangell LB: Omega 3 fatty acids in bipolar disorder: a preliminary double-blind, placebo-controlled trial. Arch Gen Psychiatry 1999, 56(5):407-412.
[3] Frangou S, Lewis M, McCrone P: Efficacy of ethyl-eicosapentaenoic acid in bipolar depression: randomized double-blind placebo-controlled study. Br J Psychiatry 2006, 188:46-50.
[4] Skutsch GM: Manic depression–a disorder of central dopaminergic rhythm. Med Hypotheses 1981, 7(6):737-746.
[5] Skutsch GM: Manic depression: a multiple hormone disorder? Biol Psychiatry 1985, 20(6):662-668
[6] Naylor GJ: Vanadium and manic depressive psychosis. Nutr. Health 1984, 3:79-85.
[7] Naylor GJ, Smith AH: Vanadium: a possible aetiological factor in manic depressive illness. Psychol Med 1981, 11:249-256.
[8] Botiglieri T: Folate, vitamin B12, and neuropsychiatric disorders. Nutr Rev 1996, 54:382-390.
[9] Hasanah CI, Khan UA, Musalmah M, Razali SM: Reduced red-cell folate in mania. J Affect Disord 1997, 46:95-99.
[10] Waring WS: Management of lithium toxicity. Toxicol Rev 2006, 25(4):221-230.
[11] Vieta E, Rosa AR: Evolving trends in the long-term treatment of bipolar disorder. World J Biol Psychiatry 2007, 8(1):4-11.
[12] O’Donnell T, Rotzinger S, Ulrich M, Hanstock CC, Nakashima TT, Silverstone PH: Effects of chronic lithium and sodium valproate on concentrations of brain amino acids. Eur Neuropsychopharmacol 2003, 13(4):220-227.
[13] Martha Sanbower. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 2. No. 3, 1987
[14] Arte de vivir, arte de pensar, Capítulo 5: El buen saber de la terapia filosófica. Mónica Cavallé y Julián D. Machado (Eds). 2007. Editorial Desclée De Brouwer, S.A.

Anuncios

Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s