Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


2 comentarios

Curso de autocuración con medicina ortomolecular: conocimiento que alivia

Para que un tratamiento funcione, hay que implicarse personalmente en el proceso curativo. El conocimiento puede curar, al igual que las creencias positivas, la fe, la esperanza y el optimismo, porque de alguna manera, todos esos son factores que propician la respuesta a la relajación y el efecto placebo [1]. En lo concerniente al conocimiento, recuperar la salud implica: identificar las causas de la enfermedad que a uno le preocupa, y conocer a fondo el teje y el maneje de un tratamiento alternativo que funciona para dicho padecimiento. Sucede que en nuestro caso, ese tratamiento funciona, y es ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas).

Autocuración por conocimiento adquirido

cursoNo se precisa saber todo sobre todas las enfermedades, ni todo sobre la anatomía y la fisiologia del cuerpo humano. Basta con conocer el tratamiento y lo más que se pueda sobre una sola enfermedad: la que uno mismo está sufriendo o la que está minando la salud de un ser querido. El tratamiento desde luego debe funcionar, porque depender totalmente del efecto placebo sería un autoengaño, no una autocuración.
La medicina ortomolecular funciona, y descubrir todos sus secretos podría representar un hito en su vida, como me sucedió a mí después de vencer una prostatitis crónica, una hipertensión, un refllujo gastroesofágico, una influenza y una infección en vías urinarias.
Recuerdo el momento en que comprendí la relación que había entre los radicales libres, la inflamación de mi próstata y el papel que desempeñan los antioxidantes y la dieta en ese proceso. Y eso nunca me lo explicó un médico.
cursos¿Su médico le explica todo lo relacionado con su enfermedad y el tratamiento que le está recomendando? Si su respuesta es afirmativa, lo felicito. Es usted muy afortunado y es probable que se recupere más pronto que esa vecina suya a la que le ha tocado ser atendida por un señor de bata blanca hosco, de conversación monosílaba y con aires de CuasiDios.
A modo de ilustrar cómo opera el efecto placebo en estos casos, trate de recordar y comparar, al menos dos situaciones en las que haya sido atendido por médicos diferentes, uno generoso y elocuente en sus explicaciones, y otro muy parco como el de su vecina. ¿Con cuál de los dos se sintió mejor?

Hace años uno se concretaba a tomar lo que le recetaba el doctor y esperaba unos cuantos días para ver los resultados, sin cuestionar más. Se asumía que no era necesario conocer todos los detalles del tratamiento para que éste funcionara, sobre todo si quien lo estaba recomendando era considerado una eminencia. Como yo lo veo, el ser una eminencia no garantiza que su tratamiento vaya a ser un éxito, e independientemente de qué tan eficaz puedan ser ambos, si el paciente no entiende bien en qué consiste su tratamiento, tanto puede funcionar, como puede que no lo haga.

medicoLo que quiero decir es que, si ese(a) señor(a) de bata blanca, además de ser una eminencia, informara bien a su paciente y se pusiera en su lugar de modo que pudiera entender lo que él entiende y de la forma en que él lo entiende, por descontado que el tratamiento sería un éxito. Por supuesto que encontraremos casos en que la fe, la esperanza, el optimismo o las creencias del paciente predominarán por encima del conocimiento; pero no hay duda de que hay pacientes que mejoran, solo por haber entendido a la perfección, lo que les ha dicho un doctor promedio (atención nutricia) [5].
Lalivioo mejor es buscar que se produzca sinergia entre los diferentes aspectos que influyen en el proceso de sanación, como son la fe en el tratamiento (una fuerte convicción sobre su eficacia), el conocimiento de los detalles del mismo, y un tratamiento natural basado en una receta que produzca una respuesta superior, a la que se obtendría únicamente con el efecto placebo.
Esos tres factores probablemente le darían mejores resultados que lo que podría esperar de una eminencia, tomando en cuenta lo que un excelentísimo señor de bata blanca le cobraría por esa “segunda opinión”.
Dese luego, entre más conozca usted sobre su enfermedad y su tratamiento, más creerá en él y mayores posibilidades tendrá de recuperarse. Ese es el principio en el que se basa este nuevo enfoque de capacitación: la autocuración por conocimiento adquirido. En seguida le proporciono algunas evidencias que respaldan este principio.

Evidencias que avalan el principio

Hay pacientes que desconocen por qué el azúcar o bien el gluten puede ser nocivo para ellos, y no conciben cómo su estado de salud pueda deteriorarse por ingerir un poco de avena con miel de abeja, por ejemplo. Uno de nuestros pacientes que padecía de esquizofrenia, recayó en una ocasión por haberse zampado un par de paletas heladas que evidentemente contenían azúcar. El resultado de su dulce experiencia fue que comenzó a escuchar voces de nuevo. Aunque la receta desaconsejaba la ingesta de azúcar, todo parece que él no la había leído personalmente (sus padres llevaban el control de su tratamiento).

nutricionEs raro que un médico se desviva por explicar a los padres de un niño autista, la gama de reacciones alérgicas que la leche puede provocarle a su hijo. Se concretan a recetar Ritalin o algo por el estilo.
Un ejemplo más. Si usted no sabe para qué sirven el ácido alfalipoico y la proteína de suero de leche aislada, y se los llega a tomar inmediatamente después de los alimentos, estaría desaprovechando el efecto sinérgico antioxidante de dicha combinación. Asimismo, es posible que esa misma proteína no esté bien indicada en el caso del niño autista, porque aún siendo aislada, podría contener todavía una cantidad de caseína suficiente como para causarle un síndrome de intestino permeable.
Tal vez usted no reflexionó lo suficiente sobre esa vez que de pronto se sintió mejor, sin haber hecho aparentemente nada. Algunos autores denomina a un suceso de esta naturaleza, “remisión espontánea”.

Aunque no dudo de la existencia de esas autocuraciones, la anécdota que le voy a contar, lejos de suponer una remisión espontánea, explica por qué un paciente pudo mejorar su estado de salud, gracias al efecto placebo inducido por un conocimiento adquirido.

conocimientoUn adulto mayor de 96 años a quien le había yo sugerido tomara 3 mg de melatonina de liberación prolongada para su insomnio, me dijo en una ocasión, que una hermana suya había tenido diarrea por haberla tomado.
A los pocos días de haberse enterado de dicho incidente, me llamó para comunicarme que a él le estaba sucediendo lo mismo (efecto nocebo), a pesar de que la había estado tomando durante meses, sin haber padecido diarrea ni ningún otro efecto secundario. Si bien este simpático paciente no padecía de Alzheimer, advertí que tenía problemas con su memoria de corto plazo.
Un día, en uno de los estantes de su casa, encontró el libro de Pierpaoli y Regelson,“El Milagro de la Melatonina” ; pero como ya no se acordaba de cuáles eran las propiedades de esta hormona, comenzó a leerlo de nuevo. No tardó mucho en volver a llamar para contarme que había reiniciado su tratamiento, por todas las maravillas que los autores del libro decían que tenía la melatonina, comenzando esta vez con 1.25 mg.

Así las cosas, fue aumentando gradualmente sus dosis hasta llegar a los 3.75 mg, sin que hubiera problema. Su intención era llegar a los 6 mg, que según dijo, era la cantidad de melatonina que recomendaba su preciada fuente de conocimiento.
Pero no a todos les apasiona la lectura, como era el caso del paciente que reanudó por convicción propia, el tratamiento con melatonina que a la postre le ayudó con su insomnio.

conocimientosHay quienes prefieren consultar un video, un material de audio, un programa de radio, o tal vez sostener una conversación con un experto, que les permita adquirir el conocimiento que les hace falta para recuperar su salud.
Tomar un curso para participar activamente en la propia recuperación o la de un ser querido, para hacerse cargo de su salud, es una excelente opción para quien todavía no ha desarrollado el hábito de la lectura. En este caso, el facilitador le explica al participante todo lo que él o ella necesita saber, ahorrándole horas de estudio y dedicación.

Más avales: e-pacientes y redes de Salud 2.0

emma-bartheCuando Silvia Velando, periodista y especialista en temas humanísticos, le preguntó a Emma Barthe (derecha), si creía que los enfermos debían implicarse personalmente en el proceso de curación, esta experta en psicología de la salud y modificación conductual, contestó: “No puede ser de otro modo. Los propios pacientes deben implicarse personalmente en su proceso terapéutico y curativo, comprendiendo que su papel puede ser esencial y determinante en la evolución de la enfermedad” [2] (las negritas son mías).
Este nuevo enfoque de capacitación de la Fundación MicroMédix, constituye una opción más de curación sin precedentes en el ámbito de la medicina alternativa, y confiamos en que el número de casos de éxito aumentará, a medida que los pacientes tomen conciencia de que delegar totalmente la responsabilidad de su salud al profesional de la salud, creyendo ciegamente en lo que él o ella les recomienda, es una costumbre por demás cuestionable, tanto por las prácticas deshonestas de los laboratorios farmacéuticos, como por el auge que han tenido en la última década las redes sociales de Salud 2.0.

Todos esos casos de éxito de e-pacientes a los que hice referencia en la publicación que recién he vinculado en color azul [3], no son más que evidencias irrefutables de que Augusto y Michaela Odone, Karen Parles, Manny Hernández, Todd Small, Eleanor Longden y un servidor, tuvimos que implicarnos personalmente en nuestro proceso de sanación para superar el sufrimiento. Lo mismo se puede decir de Norman Cousins, Greg Thomas y de Guyer D. Thomas y sus “burladores de la muerte”[4]. Vale decir, que la mayoría de los tratamientos que la Fundación MicroMédix ha resumido en sus correspondientes recetas, provienen de e-pacientes que no dejaron de involucrarse con su problema, hasta que encontraron un buen remedio natural a base de sustancias ortomoleculares y hierbas medicinales.

Automedicación con sustancias ortomoleculares

tratamiento¿Pero que no es peligrosa la automedicación? Con fármacos sí, con sustancias naturales no. Si se aprenden bien las propiedades de estas últimas, se conocen a fondo las dosis correctas y seguras de los nutrientes que se han de tomar, y se estudian detenidamente sus posibles efectos secundarios, aún cuando éstos sean prácticamente nulos, no hay manera de poner en riesgo nuestra salud.
La automedicación con dosis correctas (ortomoleculares) de sustancias naturales, consiste simplemente en restaurar los niveles normales de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales que hay en nuestro organismo. Estos cuatro grupos de automedicacionnutrientes, a los que llamamos suplementos, son los que necesita nuestro cuerpo para funcionar apropiadamente.
Como aprenderá en el Curso-Taller de Autocuración con Medicina Ortomolecular, nos enfermamos no porque necesitemos de sustancias químicas a las cuales nuestro cuerpo jamás se acostumbrará (de ahí que no podamos deshacernos de los efectos secundarios de los fármacos). Nos enfermamos porque nos está faltando uno o varios de los nutrientes mencionados.

Los médicos y el sistema de salud tradicional nos han estado aleccionando a través de todos los medios publicitarios. Nos han repetido hasta el cansancio que el automedicarse puede acarrearnos más problemas que beneficios, como no podría ser de otra manera, pues de lo contrario, se quedarían sin clientes.
Existen básicamente dos razones por las cuales la mayoría de la gente no se automedica. La primera de ellas tiene que ver con la ignorancia de la población en general, en cuanto al teje y al maneje de la medicina tradicional (alopática), entendiendo a ésta como aquella que se practica en las clínicas, hospitales, centros de investigación y demás instituciones no alternativas, cuya misión y visión deben necesariamente compaginar con las prácticas y políticas de la lucrativa industria farmacéutica.

urgenciaLa segunda razón que tienen los médicos alópatas para contraindicar la automedicación, aparte de no quedarse sin trabajo, es que están conscientes de los peligros que encierran los efectos secundarios de los fármacos que ellos mismos prescriben, y que son, en su opinión, los únicos agentes capaces de aliviar la mayoría de las enfermedades. Y si usted me preguntara sobre lo que haría yo en caso de estar expuesto a
una emergencia médica, mi respuesta sería, sin lugar a dudas, acudir al saludcentro hospitalario más cercano a mi localidad.
Hablando en términos de lo que un cirujano puede lograr con una intervención quirúrgica, esta corriente médica tradicional merece todo mi reconocimiento, por toda esa destreza y sapiencia que demanda una labor de esa naturaleza. Es exclusivamente en estos casos en donde me veo forzado a admitir, que la medicina tradicional es la mejor alternativa, si lo que está en juego es la vida de un ser humano.
Por otra parte, si me preguntara mi opinión sobre lo que yo y cualquiera deberíamos hacer ante una enfermedad crónica, entonces sí que me decantaría por la medicina ortomolecular (megadosis), las microdosis y hasta por un coaching de salud, o una terapia cognitiva conductual en caso de un trastorno de personalidad.

El curso y el enfoque de capacitación

Y es a este punto al que quería llegar para poner a su consideración, este nuevo enfoque de capacitación que hemos ideado para que usted mismo pueda deshacerse de las molestias que le está ocasionando su enfermedad, cualesquiera que sea ésta, en especial si le han llegado a decir los médicos, que los fármacos que le han prescrito los tendrá que tomar de por vida, o que su enfermedad es “incurable”. Eso mismo me dijeron los médicos que hace años consulté, cuando tuve que lidiar con una próstata inflamada. Para cuando sufrí de hipertensión, ya no necesité consultar a un médico, como tampoco lo hice cuando padecí de reflujo, ni cuando tuve que superar una influenza y una infección en vías urinarias. Todos esos padecimientos los enfrenté y los vencí con medicina ortomolecular y microdosis.

taller¿Y usted, está dispuesto también a enfrentar su enfermedad o la de su ser querido, armándose de valor y del conocimiento necesarios para superar la adversidad que le ha tocado vivir?
Si su respuesta es afirmativa, tal vez valdría la pena que le echara un vistazo al material didáctico y los temas que estaré tratando en este Curso-Taller de Autocuración con Medicina Ortomolecular. Su impartición es por Skype; pero si lo desea puede ir descargando el contenido interactivo (e-learning) del primer módulo sin ningún costo, que incluye una muestra del recetario que se emplea en las prácticas.

Se trata entonces de poner al paciente en un ambiente propicio para que él mismo, al sentirse implicado en el proceso curativo, encuentre un tratamiento eficaz para la enfermedad que le preocupa.

Remisión espontánea y autocuración por conocimiento adquirido

enfermedadEn su bibliografía sobre remisión espontánea, Caryle Hirshberg y Brendan O’Regan, definen la remisión espontánea como “la desaparición, completa o incompleta de una enfermedad o tumor maligno sin tratamiento médico alguno o con un tratamiento que se considera inadecuado para dar como resultado la desaparición de los síntomas de la enfermedad o el tumor” [5]. Si Hirsberg y O’Regan están en lo correcto, entonces esta parte del proceso curativo que atribuyo al conocimiento de la enfermedad y su tratamiento, no puede obedecer a una remisión espontánea, pues el tratamiento ortomolecular ha demostrado ser adecuado en un sinnúmero de casos [6].

La parte del proceso curativo que corresponde al conocimiento de la enfermedad y su tratamiento, es un producto de una fe inquebrantable en lo que se está haciendo, una gran lucha contra todo pronóstico médico pesimista, y un pleno conocimiento de eso que se está haciendo. Como bien dijo el filósofo contemporáneo José Luis Romero:
“La patología es el sufrimiento originado principalmente por la ignorancia o por el vicio…la terapia radica en la adquisición de conocimiento y de virtud” [9].

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 16 de Octubre de 2016


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] Sergio López González. El efecto placebo y los poderes curativos de la nutrición. Fundación MicroMédix, 24 de Agosto de 2015.
[2] Emma Barthe. Cáncer: más allá de la enfermedad. Ediciones Obelisco. Primera edición: marzo de 2013, pág. 52.
[3] Sergio López González. Salud 2.0: la inteligencia colectiva de los e-pacientes y la cura por consenso. Fundación MicroMédix, 21 de Octubre de 2014.
[4] Sergio López González. El poder curativo de las creencias y el coraje de vivir. Fundación MicroMédix, 29 de diciembre de 2015.
[5] La Mente Como Medicina: Un nuevo paradigma de salud, medicina y curación. Rankin Lissa. Urano.
[6] Abram Hoffer & Jonathan Prousky. Naturopathic Nutrition: A Guide to Nutrient-Rich Food & Nutritional Supplements for Optimum Health. CCNM Press, 2006.
[7] Sergio López González. Guerreros biomédicos: padres y familiares que con voluntad férrea y biomedicina, están curando a su ser querido. Fundación MicroMédix, 6 de abril de 2015.
[8] Medicina ortomolecular. Fundación MicroMédix.
[9] Arte de vivir, arte de pensar (pág. 145), Capítulo 5: El buen saber de la terapia filosófica. Mónica Cavallé y Julián D. Machado (Eds). 2007. Editorial Desclée De Brouwer, S.A.

 

Anuncios


Deja un comentario

Disfunción eréctil: dos remedios naturales y una receta para potenciar la libido

libidoLa impotencia en el varón se resuelve yendo directamente a la raíz del problema. Cuando la causa es psicogénica, nuestro mejor consejo será recurrir a un terapia cognitiva conductual. Pero si después de la primera consulta, encontráramos una afección de origen fisiológico, seguramente nos decantaríamos por una receta compuesta de vitaminas, minerales, aminoácidos, un botiquín de microdosis de plantas medicinales, complementado con unas cápsulas de Epimedium y unos cuantos centenares de miligramos de Maca peruana.
¿Y cómo saber si la falla es psicogénica o de origen orgánico?

¿Cuáles pueden ser las causas del problema?

En casos extremos, hay quienes precisan comprobar que su incapacidad para conseguir y mantener una erección de calidad durante el coito, no se debe a una diabetes, una esclerosis múltiple, un problema de adicción al alcohol, a la marihuana, o a otra sustancia; a una arterioesclerosis, una presión arterial alta, una prostatitis, una psoriasis, o a una enfermedad neurológica. De alguna manera, todas esas afecciones pueden convertirse en factores de riesgo para la disfunción eréctil.

remedios-naturalesNo obstante, existe una manera más práctica y sencilla de averiguar la etiología de la disfunción eréctil. Si usted es de las personas que suele despertar con una buena erección, aún sin haber tenido sueños eróticos, es muy probable que la causa de la impotencia que experimenta con su pareja no sea de origen fisiológico [1]. Análogamente, el que usted logre mantener su pene erecto durante la masturbación, haciendo uso de su imaginación o bien por la excitación que le ha provocado algún contenido erótico (video/revista), le estará indicando que el problema es más bien psicogénico.
Los procesos biológicos que tienen lugar durante una erección son bastante complejos. Todo comienza con una serie de impulsos nerviosos que se originan en el cerebro, que luego de pasar por la médula espinal viajan hacia los tejidos del pene. En condiciones normales, es decir, cuando no ha habido excitación sexual, la sangre en este órgano sexual es tan poca, que hace que éste se mantenga en un estado de total flacidez.

Al excitarse, ya sea a través de sus sentidos o de su imaginación, el varón experimenta un aumento considerable de flujo sanguíneo y de óxido nítrico (NO) hacia el pene, a consecuencia de la dilatación que dichos impulsos nerviosos producen en las arterias de este órgano. La parte más importante de este mecanismo de excitación, es la acumulación de sangre en los llamados cuerpos cavernosos, que son tejidos esponjosos en forma de cilindro que al llenarse, automáticamente evitan que la sangre ya no circule en la dirección contraria.  Es por esta razón que el pene se expande, se vuelve cada vez más grande y se endurece, para volver a su estado normal, después de la eyaculación.

La Receta

Descargar archivo PDF

 

Dpotada-de-recetae acuerdo con lo anterior, si la disfunción eréctil es de origen orgánico, lo más probable es que no esté llegando suficiente óxido nítrico al pene, y que usted esté teniendo problemas de circulación sanguínea. Estos dos hechos constituyen la principal razón de haber incluido en nuestra receta para la disfunción eréctil (izquierda), una microdosis de Gingko biloba junto con una combinación sinérgica de Arginina y L-citrulina. Asimismo, quiero pensar que usted no tendrá ningún inconveniente en reforzar la receta con otros suplementos que estamos seguros aumentarán su libido de manera natural. Confiamos en que su pareja se mostrará muy agradecida si complementamos todo lo anterior con microdosis de Ginseng, Damiana y Maca peruana; así como con algunas vitaminas del complejo B, y otras más como la C, la E y un par de minerales que hasta podrían desatar esa pasión que ha estado dormida de un tiempo para acá.

Como siempre, se deberán observar las dosis correctas para garantizar un buen desempeño con la pareja (ver receta y atender a la consulta correspondiente para que no queden dudas sobre el modo de administración y la dieta que posiblemente tendrá que observar. Cada organismo responderá diferente, dependiendo del grado de disfunción).

Terapia cognitiva conductual para la disfunción eréctil: un caso resuelto

recetaComo apunté anteriormente, cuando la disfunción eréctil es psicogénica, lo mejor que puede hacer el paciente es recurrir a la terapia cognitiva conductual. En uno de los cursos que imparto,”Terapia Cognitiva Conductual para no Especialistas”, explico cómo aplicar las técnicas de esta terapia para que un paciente con problemas de personalidad, descubra por sí mismo, cómo puede sustituir una creencia limitante que está afectando su comportamiento, por una creencia alternativa que equilibre la visión que tiene de sí mismo y del mundo. En esta entrega, ejemplificaré con un caso real, cómo persuadí a un paciente para que adoptara un pensamiento equilibrado, en aras de superar su disfunción eréctil.

Cuando le pregunté si solía levantarse de la cama con erección, me contestó que sí; pero que siempre que se encontraba ante la posibilidad de tener relaciones sexuales con alguna mujer, ya fuera conocida o desconocida, necesitaba tomarse media pastilla de Viagra “para despertar a ese volcán que todos llevamos dentro”, me dijo mientras se remangaba las mangas de su camisa.
A partir de ahí, el diálogo se desarrolló más o menos así:

popocatepetl-Y dígame Don Elías, ¿acostumbra usted tomar Viagra para conseguir la erección?
-Pues sí, porque si no lo hago, el volcán no despierta -me dijo después de aclarase la garganta.
-Ya veo… ¿Y desde cuándo tiene que usar Viagra para que despierte el volcán?
-Desde que me divorcié. Como ya no tenía pareja, sabía muy bien que tenía que andar con cuidado, para no contagiarme de alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS).

iztaccihuatl-Pero que tiene que ver el Viagra con eso, ¿qué no usa el condón para protegerse?  -le pregunté intrigado
-¡Ah claro, por supuesto! , nada más que siempre que me ponía el condón, mi volcán, en lugar de portarse como un Popocatépetl , más bien lo hacía como un Iztaccíhuatl, ¡se echaba a dormir!,  -espetó en tono jocoso y me hizo reír mucho, pues conocía yo de sobra que coloquialmente, al  Iztaccíhuatl se le conoce como “la mujer dormida”.
-¡Ahora sí se voló usted la barda Don Elías! -alcancé a expresar entre risas todavía- Pero a ver a ver, todavía no acabo de entender, ¿qué significa eso de que cada vez que se ponía usted el condón, el Izta hacía acto de presencia?

-Pues no lo sé, cuando estaba casado, usaba el condón y nunca me pasó eso con mi ex  -me dijo en un tono que ya no revelaba ni un indicio de hilaridad.
-Vamos a ver, ¿Qué diferencia importante hay entre lo que sentía usted cuando tenía relaciones con su ex, y lo que siente ahora cuando está con otra mujer?
-A veeer… déjeme veeer -respondió tratando de reflexionar más sobre el asunto- Con mi mujer yo no tenía miedo de un contagio, solo usábamos el condón para evitar que ella se embarazara. Ahora lo uso para evitar tanto un embarazo como un contagio. Creo que esa es la gran diferencia.

la-mujer-dormida-¿Quiere usted decir que le da miedo contagiarse, con todo y que está usando el condón?
-Creo que eso es lo que me preocupa Doc, porque en una ocasión, siendo todavía soltero, tuve relaciones con una sexo-servidora y me contagió de gonorrea. Supongo que el condón se rompió. Con ese recuerdo, ahora ya no me siento muy seguro con el condón. Hay algo que me hace pensar que las mujeres con las que salgo, podrían estar enfermas.

-Y me imagino que las ofendería si les dijera que usted necesita ver un certificado médico para hacerlo sin condón, ¿no es así?
-Así es.
-¿Y con su ex-esposa lo llegó a hacer alguna vez sin condón?
-Sí, cuando sabíamos que no había riesgo de que se embarazara, como por ejemplo, inmediatamente después de su periodo.
-De manera que con su ex, no tenía problemas de erección, ¿o me equivoco?
-No se equivoca Doc, con mi ex sentía que no corría peligro.

registro-de-pensamientoDespués de dos consultas más, supusimos que la creencia que estaba detrás de ese suceso (disfunción eréctil a la hora de colocarse el condón), era que el condón le hacía pensar que la mujer con la que iba a tener relaciones sexuales, podía contagiarlo si estaba enferma, aún con el condón puesto, y el simple hecho de saber que eso era posible, le provocaba cierta repulsión. Poco después, le propuse que debíamos elaborar un registro de pensamiento [2] que incluyera una lista de evidencias que respaldara ese pensamiento automático (creencia) y otra que lo contradijera. El resultado de este ejercicio se muestra en el registro de pensamiento adjunto (pulse sobre la imagen para agrandarla).

Mi trabajo consistió en entablar un diálogo socrático ([3] y[4]) con Don Elías para que ocurriera un cambio de creencia. Como se ve del registro de pensamiento de este paciente, en este caso no solo dimos con un pensamiento equilibrado: “el condón no es 100% seguro; pero puedo conseguir la erección y mantenerla, si hago el amor con mujeres que no estén tan delgadas”, sino que descubrimos también una creencia a todas luces alternativa: “si logro conocer una mujer “gordibuena” que me atraiga lo suficiente, podré lograr la erección, con y sin condón”.

gordibuenaNo obstante que Don Elías ya había superado el miedo a contagiarse (su desconfianza había descendido a solo 15%), e inclusive se había llenado de optimismo (90%), todavía necesitaba llevar a cabo lo que en terapia cognitiva conductual se conoce como experimento conductual o de comportamiento [2], lo cual equivalió, en este caso, a programar un encuentro con una dama que de acuerdo con él, luciera “gordibuena”. Puesto que era él y no yo, quien había llegado a la conclusión de que una mujer con esas características, terminaría siendo la prueba de fuego que necesitaba para comprobar que el problema no era tanto el condón, sino la poca atracción que sentía por “las delgaditas”, decidió esperar a que se le presentara la oportunidad de conocer a esa gordibuena que lo haría explotar como un volcán.

Como a los cinco meses de nuestra última consulta, me llamó por teléfono para decirme: “¿Doc? , habla Elías, el paciente que andaba en busca de la gordibuena de sus sueños… ¿adivine qué?… ¡que el Popo al fin hizo erupción!”

Conclusiones

generoLas diferencias en las preferencias y fantasías sexuales de cada pareja, los tabúes y los mitos en torno a la sexualidad, las creencias religiosas, los abusos de índole erótico, la adicción al sexo, los acosos, las costumbres sociales, las tradiciones y en general, la concepción que tengan tanto mujeres como hombres sobre la sexualidad, son todos ellos aspectos psicológicos que pueden estar correlacionados con la disfunción eréctil.
Es por eso que no estará de más recurrir a una terapia cognitiva conductual, como la que he descrito aquí, porque podría ser que la raíz del problema no esté en el hombre mismo, sino en factores externos, en los que cabría incluir también, por qué no, las preferencias sexuales o la idiosincrasia de quien lo acompaña.

“Los volcanes no harán erupción, mientras el subsuelo no esté suficientemente caliente”…
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 11 de Octubre de 2016


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] Rajiah et al. Psychological impotence: Psychological erectile dysfunction and erectile dysfunction causes, diagnostic methods and management options. Scientific Research and Essays Vol. 7(4), pp. 446-452, 30 January, 2012.
[2] Mind Over Mood. Change how you feel by changing the way you think. Dennis Greenberger & Christine Padesky. The Guilford Press. New York London. 1995
[3] Jana Vyskočilová & Ján Praško. Socratic dialogue and guided discovery in cognitive behavioral supervision. Activitas Nervosa Superior Rediviva Volume 54 No. 1 2012.
[4] Christine Padesky. Socratic Questioning: Changing minds or Guided Discovery?. Keynote address delivered at the European Congress of Behavioural and Cognitive Therapies, London, Setember 24, 1993