Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio

Diabetes: cómo revertir la resistencia a la insulina y sus complicaciones

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Los comerciantes de la salud han propiciado que la diabetes se convierta en uno de los negocios más lucrativos del planeta. El que anda pregonando por ahí que la diabetes no es curable, es porque le conviene que así sea, o porque desconoce los principios de la fitomedicina y la medicina ortomolecular.
Hay tres grupos de profesionales de la salud. El primero es el que está dedicado en cuerpo y alma a promover los productos farmacéuticos que usa el segundo grupo para controlar los síntomas de una enfermedad. El segundo está integrado por los aleccionados soldados de bata blanca. Son los que andan diciendo que las enfermedades no tienen cura, porque eso fue lo que les dijeron los del primer grupo.

Afortunadamente están también quienes procuran erradicar la enfermedad, buscando y combatiendo la etiología (las causas) del problema. Es a éste tercer grupo al que pertenecemos los que laboramos en la Fundación MicroMédix.

Los príncipes de la salud y el negocio de la farmacodependencia

En el contexto de este trabajo de investigación, los del primer grupo están liderados por los príncipes de la salud (los magnates farmacéuticos), que son los que obtienen grandes dividendos por la venta de insulina exógena, de anti-hiperglucémicos (como la metformina), anti-hipertensivos, anti-trombóticos, anti-agregantes plaquetarios y bueno, la lista es larga y hasta podríamos incluir los anti-vitamínicos. Sí, leyó usted bien querido lector, hay fármacos que agotan deliberadamente ciertas vitaminas y otros nutrientes en su organismo, con toda la intención de producir en usted una farmacodependencia (son efectos calculados, no secundarios).

La dependencia a la metformina por ejemplo, la genera el fabricante agotando el ácido fólico y la vitamina B12 que hay en su sangre. Nótese que he dicho dependencia, no adicción (véase la diferencia en ¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada” y “Adicción y dependencia: cómo zafarse del círculo vicioso con vitaminas y otros suplementos). Pero la prueba más fehaciente que tengo en este momento para demostrar que lo que acabo de aseverar es verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, es poniendo a su consideración el caso de Estelita.

Nuestro caso de estudio: Síndrome metabólico con diabetes aguda y anemia ferropénica

Se trata de una encantadora mujer de 87 años, con un cuadro agudo de diabetes, hígado graso, cálculos biliares, principios de cataratas y anemia por deficiencia de hierro. A este problema le acompañan la hipertensión y otras complicaciones de circulación sanguínea, entre las que destacan una macro y una microangiopatía diabéticas (no propiamente una neuropatía), que son manifestaciones extremas de un complejo de síntomas que los médicos acostumbran llamar síndrome metabólico.
El trabajo de investigación que presento a continuación, es el resultado del encargo que la familia de Estelita me encomendó realizar, como parte de una entrega más de “Un estudio para tu Caso“.

Al siguiente día de haber iniciado la investigación, recibí un correo electrónico del hijo de Estelita, en donde me comunicaba que su mamá había amanecido muy extraña, como fuera de sí.
Poco antes de que concluyera mi lectura, alcancé a leer: “esto no lo veo bien, anda como delirando“.

Como a los dos días me llegó un mensaje muy similar, en donde René nuevamente me decía que no quería comer y que estaba divagando, a pesar de que sus hermanos y él ya habían conseguido que su mamá tomara los suplementos que más adelante estaré proponiendo como pilares del tratamiento.
Poco después me enteré de que Estelita ya había pasado por tres transfusiones de sangre, cuyo objetivo seguramente era superar una condición urgente de anemia ferropénica (déficit severo de hierro en sangre). Y es que sus niveles de hierro sérico y de hemoglobina eran de  20.8 mg/dl y 8.3 g/dl respectivamente, según se aprecia en las imágenes adjuntas (pulse sobre las mismas para agrandarlas). Ambos valores revelaban una situación sumamente crítica como para que ese segundo grupo de “profesionales” de la salud, se afanara en combatir el problema desde su raíz. Porque si bien dos o tres transfusiones de sangre pueden subsanarlo, si no se encuentra el origen del mismo, esa situación podría llegar a ser recurrente, y una disminución de hemoglobina por debajo de los 7 g/dl, podría llegar a ser peligrosa [1].

Buscando la etiología de la anemia en cuestión, llegué a una conclusión que me hizo recordar una vez más, aquella memorable frase que Albert Einstein pareció haber creado exprofesamente para ese segundo grupo de “profesionales” de la salud: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo“.
El punto es que siempre hay alternativas. Si los aleccionados de bata blanca dicen que una enfermedad es incurable, será porque siguen haciendo lo mismo, una y otra vez. Para resolver los problemas creados por las viejas formas de pensar, decía el mismo Einstein, se requieren nuevas formas de pensar.
Y un recurso que sin duda propicia el surgimiento de nuevas formas de pensar es Arrowsmith, una herramienta de minería de texto que los doctores Swanson y Smalheiser de la universidad de Chicago, desarrollaron para facilitar el descubrimiento de nuevos patrones y correlaciones entre términos biomédicos.

Gracias a este software pude identificar el origen de la anemia que mantiene postrada en cama a Estelita: el bisoprolol fumarato (Concor). Este engendro de proyecto farmacéutico, es un anti-hipertensivo que agota de manera alarmante, las reservas de hierro en el organismo, y es uno de los principales causantes de las anemias de los pacientes diabéticos. ¿Pruebas? En seguida se las proporciono.

En la página de la Información Personalizada de la Salud, ehealthme.com, puede usted consultar lo que ha reportado al respecto, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).
El resumen que encabeza la revisión que eHealthMe ha llevado a cabo, una vez traducido al epañol, dice así: La anemia por deficiencia de hierro la encuentra uno en las personas que toman bisoprolol fumarato, especialmente en las mujeres que rebasan los 60 años, que toman también aspirina y tienen diabetes. Esta revisión analiza qué personas tienen anemia por deficiencia de hierro atribuible al fumarato de bisoprolol. Ha sido creada por eHealthMe basándose en los informes de 16,856 personas que han reportado a la FDA, efectos secundarios al tomar fumarato de bisoprolol, y se actualiza periódicamente”.

A su izquierda muestro una captura de pantalla de una sección del cuestionario que nos hicieron favor de responder René y sus hermanos, en donde aparecen los medicamentos que su mamá estaba tomando, al momento de ordenar su estudio.
Como seguramente ya habrá adivinado, el bisoprolol fumarato encabeza la lista de fármacos prescritos por los aleccionados soldados de bata blanca. Este medicamento lo ha estado tomando Estelita por 5 años. Sobra decir que estamos ante un caso de anemia iatrogénica (que ha sido causada por un fármaco o es consecuencia de una intervención médica equivocada) .

Hipertensión: cómo manejar el síndrome metabólico sin disminuir más los niveles de hemoglobina

De conformidad con este hallazgo, es imprescindible ir reduciendo gradualmente las dosis de este fármaco, a fin de ir erradicando la anemia de Estelita. Si embargo, va a ser igual de importante administrar un suplemento que desempeñe las funciones de ese anti-hipertensivo sintético; pero que no agote el hierro ni ningún otro nutriente esencial. Hay varios alcaloides que pueden cumplir con este cometido. El que voy a proponer aquí, por poseer también propiedades hipoglucémicas y fungir como un agente especializado en hígado graso, es el clorhidrato de berberina. Esta fitomedicina ejerce un efecto positivo en los lípidos de la sangre, la glucosa, la función hepática, la insulinorresistencia y el hígado graso en pacientes no alcohólicos (pulse sobre las imágenes adjuntas para ver los detalles). La nube de palabras que aparece a su izquierda me permitió identificar correlaciones entre el hígado graso, la resistencia a la insulina y las propiedades de la berberina. Este es un ejemplo no solo de cómo uno puede pensar diferente, sino de toda una corriente de pensamiento: la informática biomédica.

Una anemia por deficiencia de hierro puede conducir al déficit de atención (TDAH) y al deterioro de las funciones cognitivas [2]. Asimismo, se ha confirmado que existe una correlación negativa entre los niveles de hemoglobina y el rendimiento intelectual (cuando la primera baja, la segunda también lo hace). La hemoglobina es una proteína rica en hierro que transporta oxígeno por todo el cuerpo, y un nivel bajo de la misma, impide la oxigenación apropiada del cerebro. La ralentización mental y la confusión suelen ser el resultado de una anemia que no se atendió durante mucho tiempo [3], de ahí que a Estelita le esté costando trabajo reconocer a sus seres queridos y esté experimentando confusión mental, más que ideas delirantes.

A este respecto, hay un par de consejos que quisera darles a todos los miembros de esta entrañable familia. El más importante de ellos es complementar los alimentos de su mamá con hierro, vitamina C y extracto de Corydalis. La vitamina C administrada en dosis ortomoleculares, además de bajar la glucosa, mejorará la absorción del hierro [2]. El extracto de Corydalis mejorará la circulación sanguínea, la confusión mental y la memoria. Estudios recientes sobre las propiedades de una de las sustancias activas de la Corydalis, que podríamos traducir al español como “estefolidina”, han revelado que emula las características de algunos antipsicóticos atípicos (puede pulsar sobre la imagen si desea saber más sobre este alcaloide).

El otro consejo es que hagan caso omiso de lo que un excelentísimo señor de bata blanca les está recomendando, en una de sus más recientes y aberrantes recetas.
Este singular personaje, pretende medicar a esta adorable abuelita con quetiapina y citalopram, a sabiendas de que una parte importante del síndrome metabólico de todo consumidor de antipsicóticos, es justamente la hiperglucemia (exceso de azúcar en la sangre). Ya nada más faltaba eso: que además de propiciar su anemia con Concor, este médico empeorara la diabetes de Estelita con quetiapina [4]. ¡En el nombre de Dios!, ¿No es absurda esa manera de proceder? Prescribir insulina y quetiapina al mismo tiempo, hace que el paciente dependa más de la insulina, empujándolo cada día más hacia la insulinorresistencia.
Es increíble cómo es que eso de dárselas de CuasiDios, llegue al extremo de provocar que un señor de bata blanca no solo pierda el piso, sino también el sentido común.

Cómo y con qué revertir la insulinorresistencia 

La administración de insulina exógena, que es la que usted compra en la farmacia para inyectársela, es otro ejemplo que ilustra muy bien el modelo de negocio farmacéutico. ¿O de verdad cree usted que esos príncipes de la salud están auténticamente interesados en su salud, o la de su ser querido?
La resistencia a la insulina es un fenómeno que se produce por las variaciones bruscas de azúcar en nuestra sangre (glucosa), y los detalles de cómo y por qué se produce, los puede encontrar en un artículo que hace casi tres años publiqué bajo el título “Receta para adelgazar: azúcar no, suplementos sí“.

Si usted ya leyó esa publicación, seguramente ya habrá comprendido cómo es que uno comienza a dejar de responder a la insulina endógena (la que produce el páncreas). En lo que me voy a concentrar en esta entrega, es en analizar los nutrientes y las plantas medicinales que ayudarán a revertir la verdadera causa de la diabetes: la resistencia a la insulina o insulinorresistencia.
Revertir la insulinorresistencia es el primer paso que debería dar cualquiera que se precie de ser un profesional de la salud, con miras a acabar con la diabetes y sus complicaciones.

Y lo primero que vamos a hacer aquí para llevar a cabo esa titánica tarea es, además de controlar los síntomas, administrar magnesio, cardo mariano (silimarina), ácido alfalipoico, polinicotinato de cromo, vitamina C, canela y extracto estandarizado de Gymnema sylvestre. Desde luego, no estarán de más unas cuantas microdosis de fenogreco, eucalipto y neem, en caso de que la glucosa no baje lo suficientemente rápido con los nutrientes recién mencionados (los resaltados en negritas).

La Gymnema silvestre y su ácido gimnémico

El páncreas trabaja como un válvula que controla la cantidad de insulina que necesita el cuerpo, en función del tipo y la cantidad de azúcares y carbohidratos que consumimos, no en función del volumen de ventas de los laboratorios que fabrican la insulina “humana”. Ese mecanismo automático de cierre y apertura que realiza el páncreas, es lo que nos hace más sensibles a la insulina. Si no existe un control natural del suministro de insulina, como el que propicia el ácido gimnémico al regenerar las células beta del páncreas, uno se ve obligado a reducir “manualmente” la glucosa en nuestra sangre, administrando insulina exógena. Y eso es exactamente lo que los príncipes de la salud quieren que hagan los millones de clientes potenciales que consumen azúcar como si se fuera a acabar: comprar la insulina que sus aleccionados soldados de bata blanca están recetando desde sus múltiples puntos de venta; ¡oh, perdón!, quise decir consultorios en vez de mútiples puntos de venta. En fin, así es como funciona esto.

Nuestra misión pues es revertir esa insulinodependencia que los magnates farmacéuticos han creado tanto en Estelita como en otros tantos millones de víctimas que han caído en esta trampa farmacéutica (y que seguirán cayendo si usted se los permite). Y vaya que la tenemos difícil, porque créame, el mecanismo que nos hace depender del alcohol, de la mariguana o incluso de la cocaína, no difiere mucho del que nos esclaviza a la insulina. Si desea más informacion al respecto, sírvase consultar “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, también de mi autoría.

Magnesio

Para que el magnesio pueda ser transportado a las células que más lo necesitan, es necesario que el páncreas segregue una cantidad de insulina apropiada. Existe entonces una fuerte relación entre la acción del magnesio y la insulina. Una deficiencia de magnesio en las células por ejemplo, fortalece la resistencia a la insulina [5], [6], de manera que habrá que complementar los alimentos con cloruro, gluconato, quelato o carbonato de magnesio.
Las bajas concentraciones séricas e intracelulares de magnesio dan como resultado una resistencia a la insulina, una alteración de la tolerancia a la glucosa, así como una disminución de la secreción de insulina. Sin magnesio, nuestro páncreas no secretará suficiente insulina, o la insulina que segregue no será lo suficientemente eficiente como para controlar el azúcar en la sangre [7], [8], [9].

Cardo mariano (silimarina)

Esta planta interviene de manera muy positiva en casos de litiasis (cálculos biliares y renales), y además de normalizar los niveles de azúcar en la sangre, ha demostrado ser un potente hepatoprotector. Lo he seleccionado por los beneficios que aporta a los pacientes con hígado graso, y por su gran capacidad para proteger el hígado y el riñón de los daños causados por varios medicamentos, entre los que destacan los analgésicos, los antibióticos y los antiinflamatorios.
La silimarina también reduce los niveles de colesterol y por lo tanto, la insulinorresistencia.

Ácido alfalipoico

Al igual que la silimarina, éste ácido consigue mejorar la sensibilidad a la insulina, lo que significa que con pocas cantidades de la misma, los niveles de glucosa bajarán sin experimentar cambios súbitos. Siendo un poderoso antioxidante, nos estará ayudando a combatir las complicaciones de la diabetes, como podrían ser las secuelas del pie diabético (izquierda).
Junto con la vitamina C, estará contribuyendo a prevenir infecciones o a potenciar los efectos de los antibióticos en caso de una infección en progreso.
Se ha comprobado que el ácido alfalipoico reduce los niveles de azúcar en la sangre entre un 10 y un 30%, lo cual se atribuye a que aumenta la capacidad del cuerpo para quemar glucosa y tranformarla en energía. De acuerdo con las fuentes consultadas, ha demostrado ser un buen auxiliar en el tratamiento del dolor localizado en los centros nerviosos, así como en el entumecimiento que generalmente acompaña a la diabetes [10].

Polinicotinato de cromo

Este nutriente no es picolinato de cromo, sino una combinación de cromo y niacina (una forma de vitamina B3). Su misión es activar las enzimas involucradas en el metabolismo de la glucosa y la síntesis de proteínas.
Debido a que el cromo es el mineral que está más implicado en la producción de insulina, es importante que éste no le falte a Estelita, si lo que queremos es mantener el equilibrio de su glucosa. Además, esta combinación cromo-niacina permite que el organismo absorba 300 veces más el cromo que cuando se administra por separado, y 150 veces más que cuando se toma como picolinato o cloruro de cromo.

Canela

Richard A. Anderson y otros investigadores realizaron un ensayo clínico con grupos de individuos diabéticos, empleando  1, 3 y 6 gramos de canela al día.  Al grupo de control se les administró un placebo por la vía oral. Al terminar el estudio observaron que las personas que consumieron canela experimentaron una reducción de los niveles de glucosa en ayunas, que varió entre un 18 y un 29%; una disminución de un 7 a un 27% en los niveles de colesterol, y una reducción de un 23 a un 30% en los niveles de triglicéridos. La conclusión a la que llegaron los autores del estudio, fue que los grupos que consumieron mayores cantidades de canela, resultaron ser los más beneficiados [11].

Extracto de Corydalis yanhusuo para el alivio del dolor, las angiopatías y la prevención de complicaciones cardiovasculares

Los científicos han podido aislar varios alcaloides del tubérculo de esta planta, incluyendo la corydalina, la tetrahidropalmatina (THP), la dl-tetrahidropalmatina (dl-THP), la protopina, la tetrahidrocoptisina, la tetrahidrocolumbamina y la corybulbina. De todos los 20 alcaloides que contiene, se considera que el THP es el más potente. En varias pruebas de laboratorio, se ha demostrado que exhibe una gran cantidad de acciones farmacológicas sobre el sistema nervioso central, incluidos los efectos sedantes y analgésicos. Se ha encontrado por ejemplo una acción tranquilizante en ratones.

Los científicos han sugerido que dl-THP causa sedación debido al bloqueo que ejerce sobre algunos sitios receptores del cerebro (como los de la dopamina por ejemplo) [12].
Además de sus efectos en el sistema nervioso central, varios estudios de laboratorio han demostrado que los alcaloides del corydalis también actúan sobre el sistema cardiovascular.

Se ha demostrado por ejemplo que el dl-THP disminuye la adherencia de las plaquetas y protege contra el accidente cerebrovascular. Otros estudios en animales han demostrado que también reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca [13].
En lo que concierne al sistema circulatorio, se ha descubierto que ejerce una acción antiarrítmica en el corazón. En un ensayo clínico tipo doble ciego con pacientes que padecían ciertos tipos de arritmias, se encontró que las personas que tomaron entre 300 y 600 mg de dl-THP al día, mejoraron más que las que tomaron placebo.
Otros ensayos clínicos con dl-THP en humanos han revelado que las personas que toman entre 100 y 200 mg de dl-THP antes de dormir, consiguen conciliar el sueño muy fácilmente.
Se ha informado que la menstruación dolorosa, el dolor abdominal post-parto y el dolor de cabeza remiten con THP [14]. Asimismo, algunos investigadores chinos reportaron que 75 mg de THP al día pueden ser efectivos para reducir el dolor de origen nervioso en el 78% de los casos [15].

Cuándo y en qué proporción reducir las dosis de los medicamentos alopáticos

Vigilar los cambios en la presión arterial y la glucosa es vital, debido a que nuestra paciente está bajo un régimen de medicina complementaria. Hay que ser muy cuidadosos al administrar suplementos mientras un paciente está siendo medicado, sobre todo cuando se está tratando de controlar una hipertensión, una hiperglucemia y varios problemas de circulación.

En el caso concreto de Estelita por ejemplo, al momento de estar escribiendo estas líneas, los medicamentos cuyas dosis necesitamos reducir son:
1) El Concor y el Aprovasc (anti-hipertensivos)
2) Humulin N (insulina)
3) El Plavix (antitrombótico y antiagregante plaquetario)
Hemos dicho ya que la quetiapina (TYM ASF) y el citalopram (Remicital) no deberían ser administrados por las razones anteriormente expuestas. La responsabilidad de su uso es de quien los prescribe y de quien los administra.
En cuanto al antibiótico que actualmente está tomando esta admirable “madre guerrera”, quiero pensar que el médico a cargo del protocolo alopático, ha detectado un proceso infeccioso, a juzgar por el conteo de leucocitos reportados en la biometría hemática que nos proporcionó René (derecha). Es por ello que recomendamos que Estelita lo tome tal y como se lo ha indicado su médico. Aquí es donde la vitamina C entrará en acción, potenciando los efectos del Fosfocil (régimen complementario).
Una vez comenzado el protocolo alternativo (ortomolecular), habrá que seguir registrando las lecturas de la presión arterial y la glucosa, a fin de detectar los cambios que nos indicarán, cuándo disminuir o aumentar la dosis del medicamento en cuestión.

Presión arterial

Como la acción farmacológica de los nutrientes es más lenta que la de los medicamentos alopáticos, aunque ambos protocolos se estén aplicando al mismo tiempo, es necesario esperar unos cuatro o cinco días, antes de comenzar a disminuir tanto el Concor como el Aprovasc.
Una reducción significativa de la presión arterial, indicará que es momento de comenzar a disminuir la dosis del Concor, en una cantidad proporcional a la variación observada.
Dicha disminución puede ocurrir de un momento a otro porque al igual que el Concor y el Aprovasc, tanto el clorhidrato de berberina como el Corydalis poseen propiedades anti-hipertensivas.

 

Como en este caso la dosis diaria prescrita para el Concor es de 1/4 de tableta de 5 mg, y como esa cantidad ya no es poible reducirla más (porque 1/8 se pulverizaría al partirlo), entonces se deberá proceder a administrar esos 1.25 mg de Concor, cada tercer día (un día sí y un día no).
Conforme los suplementos vayan ejerciendo su acción terapéutica, y en la medida en que la presión arterial alcance valores más estables, René y sus hermanos podrán prescindir del Concor y comenzar a disminuir la dosis del Aprovasc.
En caso de que en alguna de las fases del proceso de retirada de uno o ambos fármacos, la presión arterial no bajara de acuerdo a lo planeado (manteniéndola lo más próxima a los 120/80 mmHg), ésta se podrá controlar ya sea regresando a la dosis inmediata anterior del medicamento objeto de reducción, o bien administrando pasifora en forma de suplemento o en microdosis, según se indica en la Receta Mejorada para la Diabetes (pulse sobre la imagen para descargarla).

Glucosa

Par disminuir la glucosa se procederá de manera similar a como se describió para el caso de la hipertensión, con la diferencia de que ahora la dosis a reducir es la del Humulin N (insulina humana).
El nivel de glucosa comenzará a bajar cuando las plantas medicinales y los nutrientes empiecen a surtir efecto sobre el páncreas y el hígado, que son los órganos que han sido subestimados por esa parte nada empática, perdón, quise decir alopática de la medicina complementaria que aquí se ha descrito.

A reserva de que el nivel de glucosa comience a bajar con la misma rapidez pero de manera más estable que como lo hace con la insulina sintética, las dosis del Humulin podrán irse reduciendo a razón de un 10% cada semana, o según lo determinen las lecturas diarias de los niveles de glucosa.

Previniendo complicaciones por el abuso de agentes adelgazadores de la sangre

Los fármacos anti-coagulantes, anti-trombóticos, antiagregantes plaquetarios y vasodilatadores, cuando se toman en cantidades o en dosis inapropiadas, o en combinación con otros agentes adelgazadores de la sangre, pueden producir un efecto contraproducente sobre el sistema circulatorio. Así como no deseamos que un paciente sufra un infarto o una trombosis por estar propenso a la formación de coágulos, tampoco querríamos que un paciente con diabetes, tenga una sangre demasiado delgada como para exponerlo a una o varias hemorragias internas.
Puesto que una manera de conocer el “espesor de la sangre” de un paciente, es a través del examen de coagulación (derecha) y de la biometría hemática, que son dos pruebas de laboratorio que nos dan los valores del tiempo parcial de tromboplastina, el tiempo de protombina y el conteo de plaquetas, recomiendo que al menos al principio de este tratamiento, se realicen ambas pruebas cada dos semanas, con el propósito de vigilar las variaciones de dichos indicadores. Al igual que la presión y la glucosa, los resultados de estas pruebas nos dirán cuándo es oportuno disminuir el Plavix. Durante la segunda semana del régimen de medicina complementaria (la combinación de los protocolos alopático y ortomolecular), se recomienda disminuir la dosis del Plavix, en un 25% (1/4 de tableta).

Conclusión y recomendaciones finales

Como hemos visto a lo largo de este estudio, la medicina alternativa a base de nutrientes complementa a un protocolo de medicina alópata, de ahí que a dicho régimen se le conozca como medicina complementaria. Ambas partes del tratamiento tienen tanto ventajas como desventajas, y lo que hemos hecho aquí es rescatar lo mejor de cada una de ellas para revertir la diabetes que está minando la salud de Estelita.
No me gusta asumir que todo el mundo sabe que un paciente con diabetes no debe consumir azúcar en ninguna de sus presentaciones, ya que como todo en la vida, lo que para algunos resulta obvio, para otros no lo es tanto.

Para evitar confusiones en relación a lo que debe o no comer y beber una persona con diabetes, me gustaría que le echara un vistazo a lo que publiqué a mediados del año 2016, a propósito de lo que una dieta puede hacer no solo por una persona que ha desarrollado diabetes, sino por cualquiera que quiera vivir contento por mucho tiempo. El artículo lleva por título “La dieta como tratamiento: más allá del sobrepeso y la obesidad“. Pero como ahí no va a encontrar usted un suplemento que sustituya a esas bebidas especiales para diabéticos (derecha), permítame recomendarle algo mucho mejor que eso: una proteína de suero de leche aislada (o de soya) que le permitirá a su cuerpo producir el glutatión que le está haciendo falta.
Con casi 100 gramos diarios de ese nutriente en polvo, diluido en medio vaso de agua purificada o de jugo de fruta natural (ver receta), usted podrá ver una marcada diferencia entre lo que se consigue con dosis insignificantes de ese multivitamínico lleno de chorrocientos nutrientes (el truco mercadotécnico por excelencia), y lo que usted o su ser querido podrán lograr con dosis terapéuticas de este auténtico complejo de aminoácidos (izquierda).

Nunca andes por el camino trazado, pues te conducirá únicamente hacia donde los otros fueron” … Graham Bell
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de febrero de 2018


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REFERENCIAS

[1] http://www.segundomedico.com/transfusion-sangre-falta-hierro/
[2] Abram Hoffer & Jonathan Prousky. Naturopathic Nutrition. A Guide To Nutrient-Rich Food & Nutritional Supplements for Optimum Health. CCNM Press Inc. 2006.
[3] Nabin Sapkota. Symptoms & Diagnosis: http://symptomsdiagnosisbook.com/anemia-symptoms/
[4] Nanasawa et al. Development of diabetes mellitus associated with quetiapine. A case series. Medicine (Baltimore)v.96(3); 2017 Jan.
[5] Paolisso G et al. Magnesium and glucose homeostasis. Diabetologia 33:511–514, 1990[Medline]
[6] Nadler JL et al. Magnesium deficiency produces insulin resistance and increased thromboxane synthesis. Hypertension 21:1024–1029, 1993
[7] Ma J. et al. Associations of serum and dietary magnesium with cardiovascular disease, hypertension, diabetes, insulin, and carotid wall thickness: the ARIC study. J Clin Epidemiol 48:927–940, 1985
[8] Rosolova H. et al. Insulin-mediated glucose disposal is decreased in normal subjects with relatively low plasma magnesium concentrations. Metabolism 49:418–420, 2000 [Medline]
[9] Resnick LM et al. Hypertension and peripheral insulin resistance: possible mediating role of intracellular free magnesium. Am J Hypertens 3:373–379, 1990[Medline]
[10] Jorge Pablo de la Iglesia. El milagro de la nutrición ortomolecular. Editorial Kier. 2011.
[11] Jack Challem. Feed Your Genes Right. Eat to Turn Off Disease-Causing Genes and Slow Down Aging. John Wiley & Sons, Inc. 2005
[12] Zhu YP. Chinese Materia Media: Chemistry, Pharmacology, and Applications. Australia: Harwood Academic Publishers, 1998, 445-8.
[13] Lin MT, Chueh FY, Hsieh MT, et al. Antihypertensive effects of dl-tetrahydropalmatine: an active principle isolated from corydalis. Clin Exper Pharm Physiol 1996;23:738-42.
[14] Zhu YP. Chinese Materia Media: Chemistry, Pharmacology, and Applications. Australia: Harwood Academic Publishers, 1998, 445-8.
[15] Lin DZ, Fang YS. Modern Study and Application of Materia Medica. Hong Kong: China Ocean Press, 1990, 323-5.

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Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

2 pensamientos en “Diabetes: cómo revertir la resistencia a la insulina y sus complicaciones

  1. como siempre. laborando con excelencia ustedes,los felicito

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