Medicina Alternativa

Tratamientos con Medicina Ortomolecular de Precisión

Luchando contra la ansiedad y la depresión: testimonio de un guerrero biomédico

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Soy un guerrero biomédico a quien la Fundación MicroMédix ayudó a escapar del sufrimiento.
Hubo un tiempo en el que estuve luchando durante un par de semanas contra la ansiedad, viviendo momentos en los que me atemorizaba ser yo mismo. Me cuesta mucho trabajo hablar de mis problemas con las demás personas. Siento como si expresar mis sentimientos fuera una lucha interna constante. Hubo un momento en particular en el que ya no podía soportar el dolor, la ansiedad y el miedo a vivir.
Pasé mucho tiempo considerando la idea de terminar con mi vida. No entendía lo que estaba mal con mi salud y me sentía confundido y molesto por no poder vivir una vida normal, como la que llevan las personas que me rodean. Experimenté una depresión muy incómoda y tuve ataques de ansiedad que me dificultaron la vida por muchos días. Tengo malos recuerdos de haber pasado una buena cantidad de horas asustado, sintiéndome solo y angustiado conmigo mismo.
Haberle pedido a la Fundación Micromedix que me aconsejara cómo manejar los momentos difíciles (qué suplementos tomar, con qué frecuencia hacerlo y cómo los suplementos ayudan a combatir los sentimientos negativos), ha hecho que sea más fácil sentirme relajado y confortable durante mi tiempo libre. No temo por mi vida como solía hacerlo. Ya no tengo miedo de sentirme solo o estar conmigo mismo.

El ingeniero Sergio López me ayudó a comprender por qué tenía sentimientos negativos de ansiedad y, lo que es más importante, me aconsejó cómo manejar los tiempos difíciles al complementar y corregir la cantidad de medicamento que estaba tomando. Una versión más joven de mí habría eliminado erróneamente todo tipo de medicina y probablemente habría experimentado muchos reveses. Definitivamente seguiré depositando mi confianza en la gente de Micromedix, debido a que han demostrado tener un interés genuino en mi bienestar.

En comparación con otros profesionales de la salud, descubrí que son efectivos y que se fijan en los detalles, en lugar de fingir que les importo y de hacerme perder el tiempo con un tratamiento que no funciona. Y algunos podrían decir, bueno, probablemente pueda leer algo de información en línea y descubrir por mí mismo lo que debería tomar.
El personal de la Fundación MicroMédix se ha tomado el tiempo para estudiar, investigar y tratar a una cantidad significativa de pacientes y puede ahorrarle a usted tiempo, dinero y molestias en lo que concierne a su salud, al recetar/recomendar las vitaminas más apropiadas para sus necesidades individuales.

Siendo más joven, tuve que aprender de mis errores, errores que me costaron incontables días de dolor e incomodidad, sensaciones que usted podría evitar, escuchando y siguiendo los consejos de Sergio.
Desde el fondo de mi corazón, quiero agradecerle a Sergio por haber podido manejar los problemas que estaban afectando mi salud. Más que un médico naturista, yo lo veo como un amigo cercano o casi como un familiar.

El mensaje que quisiera transmitir a mis lectores, aprovechando este Pedazo de modelo a seguir 

Este testimonio que originalmente fue escrito en inglés, es la traducción al español de un mensaje de correo electrónico que uno de mis pacientes tuvo a bien enviarme ayer, con la intención de agradecerme la ayuda que le brindé durante los últimos 7 años. Me encantó la manera en la que expresó dicho agradecimiento, pues creo que la música de rap que empleó para hacerlo, complementa sobremanera lo que aquí ha manifestado. En mayo del 2013, época en la que él se recuperó por primera vez, manifesté que “de todos los proyectos en los que participé, nunca trabajé con tanto ahínco como lo hice en éste”. Nunca otro emprendimiento me brindó tantas satisfacciones, con motivo de haberle devuelto la salud a un adolescente que terminó convirtiéndose en un encomiable guerrero biomédico.

Gracias a este “hijo guerrero”, fue como vio la luz la psiquiatría ortomolecular de precisión (personalizada), un tipo de medicina alternativa que hace posible que una persona afectada de un trastorno de personalidad, tome los nutrientes que más le van a beneficiar a ella y solo a ella, en las cantidades correctas (terapéuticas), con la frecuencia apropiada y a la hora precisa.

Hay hijos guerreros a los que les ha tomado menos de dos meses dejar de escuchar voces. A otros les ha costado meses ver la luz al final del túnel. Los más afortunados han encontrado en sus padres el apoyo incondicional que tanto se requiere en estos casos. No obstante, hay muchos que teniendo todo para ganar sabotean su recuperación, o simplemente se niegan a colaborar para hacerla imposible. Los padres que hemos tenido la suerte de que sus hijos cooperen, cumpliendo con su dieta y tomando asiduamente sus suplementos, reconocemos lo complicado que debe ser para aquellos que no pueden convencer a sus vástagos de seguir el tratamiento.

Y es así como uno llega a comprender, porqué lo que constituye un remedio para unos, puede ser ineficaz para otros, o porqué unos pacientes se alivian y otros no. Eso es lo que se conoce como epigenética: el entorno en el que uno se desenvuelve, la educación que recibió, las creencias que tiene sobre las bondades de los métodos alternativos, la influencia que ejerce el sistema tradicional de salud en su ideosincracia, el estrés intrafamiliar que lo rodea, los libros que ha leído (y los que ni siquiera sabe que existen), los factores motivacionales, la voluntad de vivir, los amigos que tiene, el país en el que vive, los sitios web que acostumbra visitar, lo que come y bebe, etc.

Aunque no lo parezca, todos esos factores tienen mucho que ver con lo que Charles Darwin vislumbró como selección natural, que no es otra cosa que la capacidad que tiene un ser humano para adaptarse a los cambios, y en especial, de cómo éste reacciona ante ellos. El universo no se va alinear para que las cosas se den como lo desea el necesitado, el enfermo, el impaciente. Las cosas serán como el universo lo demande, y uno es el que tiene que adaptarse al entorno, fluir con él, dejando que la naturaleza actúe en armonía con ese atributo que Dios le concedió a todo ser humano y que este guerrero biomédico aprovechó para vencer el sufrimiento: nuestro libre albedrío. Al final, quien decide si se cura o no, querido lector, eres tú.

Si nuestros jóvenes no logran ver la diferencia entre una cita de Schopenhauer y una del “payaso platanito”, a la naturaleza le va a costar mucho trabajo seleccionarlos“. © Sergio López González. Fundación MicroMédix. 24 de enero de 2020


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Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

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