Medicina Alternativa

Tratamientos con Medicina Ortomolecular de Precisión

La importancia de las terapias ocupacionales en tiempos de pandemia

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El aburrimiento, la depresión, la apatía, la preocupación y la ansiedad, son estados emocionales que a modo de secuela ha estado dejando el coronavirus sobre cuanto país encuentra a su paso. En lo que va del 2020, hemos sido testigos de cómo el confinamiento y la necesidad han provocado que una buena parte de la población no sepa qué hacer durante los días de ocio, y mucho menos en aquellos en los que se ha encontrado ante la disyuntiva de arriesgarse al contagio y conservar su empleo, o quedarse en casa para preservar una vida llena de carencias. El destino mueve sus hilos, y hay que explorar mejores alternativas para el tiempo de ocio, antes de que la depresión, la ansiedad y la desesperación nos coja desprevenidos.

En medio de la confusión: carpe diem 

La proliferación continua de opiniones encontradas respecto a la eficiencia de una u otra sustancia activa y las incontables noticias falsas en las múltiples redes sociales, han creado más confusión que consenso. Si bien nosotros estamos convencidos de que fortalecer el sistema inmune constituye el mejor curso de acción a seguir, hay quienes están desviviéndose por ganar la “carrera armamentista” con vacunas, a pesar de que existen casos evidentes de reinfección.

Los más jóvenes optan por socializar con sus similares para conseguir la tan anhelada inmunidad colectiva, y los más viejos por permanecer en casa para no arriesgar un sistema inmune deprimido por los fármacos antihipertensivos, antidiabéticos y anticoagulantes. Independientemente de quiénes estén en lo correcto, lo que quiero enfatizar es la repercusión que llega a tener ese cúmulo de criterios y noticias tan variopintas, en la mente de un paciente aquejado de un trastorno de personalidad, en especial si manifiesta apatía y se encuentra ocioso.

El tiempo de ocio es un recurso que podemos aprovechar al máximo durante una pandemia, y la decisión de cómo invertirlo es una decisión muy personal. En nuestro caso particular, nos vimos en la necesidad de diversificar nuestras terapias ocupacionales para que los pacientes que alcanzaron cupo en nuestra casa de recuperación, no se vieran afectados al momento de regresar a sus hogares, en virtud de la cuarentena que nos vimos obligados a guardar.

Desarrollar competencias: la clave para superar los retos

Sobra decir que necesitábamos encontrar opciones diferentes para los tiempos de ocio, porque si bien nuestros pacientes eran capaces de mantener cierto interés en una ocupación, después de determinado tiempo de confinamiento, se quedaban ociosos y caían en el aburrimiento y la apatía. De acuerdo con el profesor y decano del departamento de psicología de la universidad de Chicago, Mihaly Csikszentmihalyi, la apatía se encuentra justo en el extremo contrario de aquél  estado mental en el que el ser humano consigue su mejor desenvolvimiento. Según él, ese estado de fluidez máxima se alcanza cuando uno se concentra a tal grado en una actividad, que llega a perder la noción del tiempo y de todo lo que le rodea. Note sin embargo que ese embelesamiento se consigue solo cuando los niveles de destreza y desafío de la actividad en cuestión, están equilibrados (pulse sobre la imagen adjunta para agrandarla).

De acuerdo con lo anterior, el estado de fluidez mental de un paciente implicará necesariamente un balance entre el grado de dificultad de la tarea a desempeñar, y la habilidad que pueda tener aquél para ejecutarla. La fluidez mental difícilmente se producirá cuando la tarea resulte demasiado fácil, o demasiado complicada. Para producir flujo es indispensable que los niveles de destreza y de desafío estén suficientemente elevados. Cuando los niveles de desafío y destreza son bajos, el resultado es una completa apatía.

Como dudo mucho que Csikszentmihalyi (izquierda) esté equivocado, quiero pensar que en la medida en que ampliemos y mejoremos nuestras habilidades, mayores oportunidades tendremos de alcanzar ese estado de embelesamiento. Nótese también que en el supuesto de que no consiguiéramos ese estado ideal de gran fluidez, el aprendizaje y desarrollo de nuevas competencias cuando menos nos mantendrá alejados del aburrimiento, las preocupaciones y la ansiedad. Cuando un individuo aprende a hacer algo que anteriormente le resultaba complicado, automáticamente estará reduciendo el estrés que suele producir la frustración que toda ineptitud trae consigo. Y no se necesitan incontables sesiones de psicología para que un paciente descubra que superar un reto disponiendo de la destreza que éste exige, es la clave para conseguir el éxito de una terapia ocupacional, cualesquiera que ésta sea.

Más que un reto, resolver los problemas ajenos constituye una terapia

Fue así como descubrimos de manera accidental, que para un individuo en particular, el arreglar aparatos electrodomésticos puede constituir una terapia. Y fue asimismo como diseñamos un taller que permite a un paciente reparar hornos de microondas.

Durante la que fue su estancia en nuestra casa de recuperación, un paciente de nacionalidad peruana a quien llamaré Chava de aquí en adelante con miras a ocultar su verdadera identidad, solía usar nuestro horno de microondas para calentar sus alimentos, porque odiaba que la sopa estuviera tibia. Aun cuando estaba tomando el taller de cocina, esa actividad no parecía motivarlo lo suficiente porque “no representaba un gran reto para él“. Pero sucedió que un día, después de extraer su sopa del horno en cuestión, cayó en la cuenta de que ésta no estaba del todo caliente.

Pensando que no la había puesto el tiempo suficiente, volvió a introducir su plato al aparato, tan solo para comprobar que éste ya no calentaba: el horno de microondas se había descompuesto.
A los pocos días de ese incidente, el muchacho se mostraba muy consternado por estar calentando sus alimentos en una estufa convencional, y aunque mi esposa y yo estamos acostumbrados a tratar pacientes que se quejan continuamente de cualquier cosa (si su hijo o su hija padece de algún trastorno de personalidad, seguramente sabe a lo que me refiero), consideré oportuno comentarle a Chava que estaba yo seguro de que él podía encontrar algo mejor que hacer, que estarse lamentando constantemente de no contar con un horno de microondas. El diálogo socrático que siguió al tenor de toda esta situación, discurrió más o menos así (palabras más, palabras menos):

-Oye Chava, ¿y cómo te sentirías si te enteraras de que hay alguien aquí que puede reparar hornos de microondas?
– ¿Será que usted, siendo ingeniero, puede arreglarlo?
– Bueno, sé que puedo hacerlo; pero eso ya no representa un reto para mí -le respondí
– Y entonces, de no ser usted, ¿quién lo haría?
– Supongo que alguien para quien sí represente un reto reparar hornos de microondas
– ¿Y conoce usted a alguien que pudiera ver eso como un reto?
– A decir verdad sí; es alguien a quien ya no le motiva mucho cocinar
– ¿Está insinuando que yo sería capaz de reparar un horno de microondas?… ¡Yo nisiquiera sé que son las microondas!
– Mi querido Chava, no necesitas saber qué son las microondas para reparar un horno de microondas
– ¿Ah no? y entonces qué se necesita
– Que alguien te enseñe cómo hacerlo; paso por paso, para que tú mismo descubras en dónde está la falla, qué componentes hay que probar, cómo se prueban y cuáles son los que debes reemplazar para que el horno vuelva a funcionar
– ¿Qué alguien me enseñe a mí cómo reparar un horno de microondas?
– Así es; a menos que eso tampoco constituya un reto para ti
– ¿Un reto para mí?
– Sí. Si la cocina ya no te produce las mismas satisfacciones que antes, puede ser que estés necesitando un desafío diferente. ¿O acaso no te gustan los retos?
– Claro que sí; pero hay de retos a retos, y reparar cosas electrónicas como que no es lo mío
– Pues hazlo tuyo… Inténtalo, y si no te gusta, entonces buscas un reto que consideres esté a la altura de tus habilidades. Nada más acuérdate que para que algo sea realmente un desafío, siempre tendrás que aprender las habilidades necesarias para superarlo, de otra manera, no veo cómo podrías sentirte realizado.

No le voy a decir que su respuesta a mi propuesta fue un sí inmediato, porque le estaría mintiendo; pero después de unas dos semanas de sesiones terapéuticas, diálogos parecidos al anterior, cuadros depresivos agudos, intercambio de opiniones y demás diligencias afines a estos menesteres, a Chava le atrajo la posibilidad de convertirse en técnico en reparaciones electrónicas.

Y gracias a este caso y a la motivación que despertó en Chava, la posibilidad de llegar a “ser alguien que pudiera resolver problemas ajenos” (como lo expresó él), construí un modelo de enseñanza para que no solo él, sino cualquier otra persona interesada en desarrollar ese tipo de competencias, pudiera encarar un reto como lo hizo Chava. Su objetivo es desarrollar el nivel de destreza necesario para propiciar la fluidez mental y el embelesamiento en una ocupación, que a su vez contribuye a mejorar los síntomas de un trastorno de personalidad.

La terapia radica en el disfrute del tiempo de ocio

Independientemente del problema a resolver, llámese esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión, Parkinson, TOC, etc., todos esos trastornos pueden ser superados con un tratamiento ortomolecular complementado con una terapia ocupacional. Y no estoy hablando exclusivamente de reparaciones electrónicas. También la música, la danza contemporánea, el ballet, el teatro con marionetas y la cocina son ejemplos de actividades que pueden desempeñar muy bien el papel de terapias ocupacionales, porque ya hemos comprobado cómo todas ellas pueden dar origen a ese estado de fluidez mental: ese embelesamiento que de acuerdo con Mihaly Csikszentmihalyi, promete hacer más felices a nuestros pacientes [2], [3].

El ocio en sí, por mucho que se exalte, no hace nunca feliz. Sólo la libre expansión de las energías crea el sentimiento de la felicidad“… Hermann Von Keyserling

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de septiembre de 2020


REFERENCIAS

[1] Csikszentmihalhi Mihaly. Finding Flow. The Psychology Of Engagement With Everyday Life. 1998; Basic Books.
[2] Csikszentmihalyi M. Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. 2008; Kairós.
[3] López González Sergio. Psiquiatría alternativa: controlando los síntomas del trastorno sin ocasionar efectos secundarios. Fundación MicroMédix; 13 de marzo de 2018.

Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

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