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Terapia inteligente para tratar la esquizofrenia: de la esperanza a la curación

Los psiquiatras andan pregonando que la esquizofrenia no tiene cura, tal vez porque la psiquiatría convencional no ha podido explicar las verdaderas causas de este intrincado síndrome. Asimismo, tanto ellos como los magnates farmacéuticos viven soñando con una fórmula universal que beneficiará a todos por igual, cuando lo que en realidad se necesita es una terapia para un cuadro clínico muy particular (atributos). Como los atributos entre un paciente y otro son diferentes, uno esperaría que la fórmula casi nunca fuera la misma; pero el sistema tradicional de salud mental no funciona así. Los psiquiatras recetan prácticamente lo mismo a todos sus pacientes, y de esa manera jamás podrán curar a uno solo de ellos.

Psiquiatría de precisión: experimentando con datos, no con personas

Nadie se va a curar de esquizofrenia con haloperidol, olanzapina, aripiprazol, clozapina o cualesquier otro antipsicótico que haya sido concebido para lidiar con las causas de este trastorno, por la sencilla razón de que la etiología de la esquizofrenia sigue siendo un misterio incluso para los mismos laboratorios farmacéuticos. Consulte las fichas técnicas de los antipsicóticos y fíjese como en la mayoría de ellas a la letra dice: “se desconoce el mecanismo de acción exacto“. Si los mismos creadores del fármaco no saben con exactitud cómo trabaja su psicotrópico, qué se puede esperar del psiquiatra que lo está recetando. Y cuando no se conoce el mecanismo de acción de un medicamento, la única forma de saber si una determinada sustancia le va a funcionar a un enfermo, es experimentando con él. Así que no le extrañe que su psiquiatra le cambie un fármaco tras otro hasta que alguno le de resultado. El problema de estar experimentando con personas, es que usted tendrá que estar soportando los efectos secundarios de cada uno de los medicamentos prescritos hasta ese momento, en tanto el psiquiatra no de con el antipsicótico apropiado.
Afortunadamente ya existe una alternativa que permite no solo personalizar las terapias, sino generar recetas compuestas de sustancias naturales como las vitaminas, los minerales, los aminoácidos, los ácidos grasos esenciales y las plantas medicinales.

Esa alternativa tiene un nombre: se llama psiquiatría de precisión. La ventaja de esta nueva tecnología es que la experimentación no se lleva a cabo ni con animales ni con personas, sino con los datos de las personas, que no es lo mismo. A continuación expongo un caso de estudio que ilustra muy bien cómo es que aun obviando la etiología de la esquizofrenia, este tipo de psiquiatría alternativa promete curar a un paciente en particular.

El caso de Esperanza

Lo que aquí le voy a contar corresponde a un caso real de una paciente que habiendo probado ya un buen número de terapias basadas en psicotrópicos, decidió recurrir a la psiquiatría de precisión.
Se trata de una mujer mexicana de 37 años a quien llamaré Esperanza para estar a tono con el título de la presente publicación (ese no es su verdadero nombre y cualquier semejanza con alguna persona en especial, es mera coincidencia).
Al término de su primera consulta, Esperanza salió de nuestro consultorio con una receta que de acuerdo con Pfeiffer y Walsh [1]-[2], correspondería a un diagnóstico de histapenia. Y aunque sus síntomas mejoraron mucho por tratarse efectivamente de un caso de hipermetilación, durante la segunda consulta manifestó estar experimentando un cansancio muy severo, por lo que decidimos realizar ajustes a su terapia inicial.

Si usted revisa los malestares asociados a los fenotipos definidos en las fuentes citadas, va a tener dificultades para encasillar al cansancio crónico en alguno de los síndromes que suelen asociarse a una histapenia, una histadelia o una piroluria. El cansancio es un malestar que acaso podría deberse a una deficiencia tiroidea, tal y como lo apuntamos tanto en nuestra publicación del 7 de noviembre de 2017 (“Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“), como en la del 23 de julio de 2018: “Hipotiroidismo: el fenotipo de la esquizofrenia ignorado por la psiquiatría“.

Pero los análisis de Esperanza y sus demás síntomas no revelaron la existencia de un hipotiroidismo, y como la fatiga podía deberse a múltiples causas, decidimos recurrir a la psiquiatría de precisión.
Cuando no se conoce con exactitud el origen de uno o más síntomas, es preferible estudiar los casos de éxito que tuvieron lugar en el pasado, a fin de encontrar similitudes entre éstos y el caso que se está intentando resolver.
Entender el síndrome propio de una esquizofrenia es una tarea harto difícil, porque las teorías que intentan explicarla no están suficientemente probadas. No obstante, disponiendo de un laboratorio virtual, se pueden realizar varios experimentos hasta encontrar la terapia ideal.

El descubrimiento de una terapia inteligente no surge de la experimentación con personas o animales de laboratorio, sino de una serie de ensayos sobre los datos de los pacientes. El científico de datos captura la sintomatología, los resultados de las pruebas de laboratorio y demás rasgos de un paciente, para que posteriormente una máquina compare toda esa información con las características de cada uno de los casos de éxito registrados hasta ese momento.

Mediante un aprendizaje de máquina, la computadora divide a toda la población de pacientes en varios grupos (clusters), de acuerdo con las similitudes que encuentra en las características de los casos. En la imagen adjunta por ejemplo (pulse sobre ésta para agrandarla), estoy mostrando los tres grupos que desplegó nuestra herramienta de minería de datos, al segmentar (clustering) los casos de éxito registrados hasta el momento.  Note cómo en el renglón que corresponde al cansancio, la mayoría de los pacientes del grupo cero (cluster #0) declaró no estar experimentando ese síntoma (una N en éste y otros campos significa la ausencia del malestar. Una S implica la presencia del mismo).

A continuación explico cómo obtuve una terapia inteligente, a partir de los datos que me proporcionó la paciente durante su segunda consulta.

¿Una falsa esperanza? No, una verdadera terapia para Esperanza

Al integrar el cuadro clínico de Esperanza al conjunto de datos mostrados en la captura de pantalla anterior, la máquina clasificó su caso en el grupo 0, según se infiere de la imagen que aparece a la derecha. Y es en esta parte del proceso de extracción de conocimiento (KDD) en donde el dominio de la especialidad, la experiencia y el criterio del analista juegan un papel crucial en la selección de la mejor terapia para éste o cualquier otro paciente. Aunque la edad, el sexo y el diagnóstico en el grupo cero eran muy parecidos a los de la lista de atributos de Esperanza, los síntomas cansancio y escucha_voces no coincidían con los de nuestra paciente, pues ambos estaban presentes en su lista pero no en la del grupo cero (pulse sobre la imagen de la izquierda para ver las diferencias).
Es por eso que segmenté aun más los casos para ver si la máquina era capaz de encontrar un grupo de pacientes que experimentaran cansancio, escucharan voces y cuyos demás atributos coincidieran en su mayor parte con los de la protagonista de nuestro caso de estudio.
El objetivo aquí era identificar el grupo con los casos más parecidos al de ella, dándole la debida importancia al cansancio y la escucha de voces. Una máquina no sabe nada de diagnósticos médicos y no está enterada de lo preocupada que está Esperanza por su sensación de cansancio crónico. Como especialista en informática biomédica, consideré muy pertinente realizar un número suficiente de experimentos hasta encontrar un grupo de pacientes que además de tener atributos muy parecidos a los de Esperanza, hubieran escuchado voces y experimentado cansancio  (cansancio=S y escucha_voces=S).

Después de experimentar con varios números de segmentos, la máquina finalmente me mostró un grupo de pacientes que en el pasado habían presentado esos dos síntomas a la vez. Ese grupo resultó ser el número 8 (pulse sobre la imagen de la derecha para ver los detalles).
Lo mejor de todo fue que el caso de Esperanza había sido clasificado por la máquina dentro de ese mismo grupo, y aunque las edades en ambos vectores de atributos no eran iguales, la importancia de los demás atributos superó de tal manera mis expectativas, que eso bastó para que me declinara yo por esa terapia que en algún momento sirvió para que el grupo de pacientes #8 se aliviara. No hay que olvidar que cada grupo de atributos constituye un centroide.

El centroide es un vector (lista) de atributos que refleja la tendencia central de cada uno de sus valores. Así por ejemplo, el centroide correspondiente a la columna 8 en la imagen inmediata anterior, contiene un atributo denominado edad, cuyo valor es 28.3333. Aunque esta cifra no coincide con la edad de Esperanza (37), no es el valor promedio de las edades de los pacientes del grupo 8, sino el valor más próximo a las demás edades de los pacientes del grupo, incluida la de Esperanza (la herramienta de software la calculó considerando la distancia euclidiana entre todas las edades). Dado que la similitud entre casos se calcula considerando las tendencias centrales de todos los atributos, era seguro que el caso de Esperanza tenía una gran similitud con los casos que fueron clasificados dentro de su grupo, a pesar de que algunos atributos no coincidían.

En la imagen adjunta muestro lo que el software de minería de datos desplegó, después de recorrer en orden descendente, tanto el vector de atributos de Esperanza como el del centroide asociado al grupo 8. Note cómo la máquina aprendió lo que se les administró a los pacientes del grupo 8 para que se aliviaran. En su momento, cada uno de esos casos se convirtió en uno de éxito, independientemente de las causas que ocasionaron el trastorno.
A sabiendas de que todos los cuadros clínicos pertenecientes a ese grupo son muy similares, no nos cabe la menor duda de que Esperanza se puede aliviar con la terapia que la máquina sugirió en este desplegado.

La inteligencia artificial implícita en los casos resueltos

La terapia así obtenida no es producto de una superchería, como podrían argumentar los detractores de la medicina alternativa. Lo que hasta ahora hemos hecho, no ha sido otra cosa que extraer el conocimiento implícito en ese conjunto de casos que alguna vez fueron resueltos por un buen número de médicos expertos. Y como lo que aquí estamos proponiendo tiene muy poco que ver con el por qué se alivió cierto grupo de pacientes, y mucho que ver con lo que se empleó para conseguir su alivio, es por eso que hemos de terminar analizando las tendencias de los datos asociados a esos casos de éxito.

El análisis de tendencias en los datos es a la inteligencia artificial, como la contemplación es a la inteligencia del ser humano. La contemplación la podemos concebir como la observación atenta y detenida de una realidad, y si por realidad entendemos un conjunto de hechos y no de conjeturas, teorías o hipótesis, entonces todo lo que haya sucedido en el pasado es un hecho, y por lo tanto una realidad.
Los casos de éxito pertenecen al pasado, y es en ese pasado en donde encontramos evidencias de que las cosas sucedieron de una u otra manera, toda vez que los datos no hayan sido manipulados de conformidad con los intereses de un grupo de poder.

Las evidencias se pueden registrar y guardar en un archivo que a la postre se podrá utilizar para compararlas con los casos que en un futuro se tendrán que resolver.
En el caso concreto de la medicina, pudo haber sucedido que un paciente P con los rasgos r1, r2, r3… rm y los síntomas x1, x2, x3 … xn, se curó de la enfermedad E por haber recibido una dosis D de cierta sustancia S durante un tiempo T. Ese conjunto de datos almacenados en un registro dentro de un archivo electrónico constituye una evidencia, que en el contexto de esta publicación viene a ser un caso de éxito. A la lista de atributos (P, r1, r2, r3… rm, x1, x2, x3… xn, E, D, S, T) se le llama formalmente vector de atributos.

Ahora bien, una realidad puede estar representada por un número menor de atributos, dependiendo de qué tan relevantes sean los mismos, en términos de su correlación con las variables que se desea estimar. La minería de datos nos permite encontrar un conjunto reducido de atributos que se sabe representan mejor una realidad, por ser los más relevantes. En el caso de nuestro paciente P por ejemplo, ese vector de atributos relevantes podría ser (P, r2, r6, x3, xn). A ese subconjunto de atributos se le llama  proxy y suele usarse para estimar los valores de las variables que dependen de él y que reciben el nombre de variables de salida.

Las variables de salida (llamadas también variables dependientes) corresponden a las dosis de todos los suplementos a recetar, así como a los meses que se estima durará la terapia, que en este caso de estudio se espera que sean cinco.
La máquina usa su inteligencia artificial para estimar las variables de salida, en función de las tendencias que encuentra en el registro histórico de evidencias. Como dijimos anteriormente, hay una medida que se usa para calcular la tendencia de cada uno de los atributos.

Así, la tendencia central de la variable de salida niacina fue estimada en el caso de Esperanza en 3,148.2639 mg (esta dosis desde luego podría no ser la más apropiada para usted). Asimismo, la tendencia del folato fue de 3,902.6157 mcg, la de la vitamina D3 resultó ser de 3,031.7708 UI y la del cromo de 523.1481 mcg, tan solo para ilustrar el proceso con otros tres ejemplos. Una vez homologadas las dosis diarias, la vitamina B6 se estableció en 150 mg, la B12 en 2,000 mcg, el ácido ascórbico en 4,000 mg, el zinc en 40 mg y los omega 3 quedaron en 1,500 mg (EPA+DHA). ¿Puede usted intuir por qué se le ha llamado a esta tecnología psiquiatría de precisión, y por qué se dice que es una medicina alternativa basada en evidencias?

La tendencia de Esperanza a la diabetes: extrayendo conocimiento a partir de los datos

¿Y cómo supo la máquina que Esperanza es propensa a la diabetes? Eso es algo que la máquina no puede inferir por sí sola, y es aquí donde el capital humano marca la diferencia a la hora de confeccionar la versión final de la receta inteligente.
De manera análoga a como la máquina calcula sus tendencias, el ser humano debe contemplar esas tendencias para inferir conocimiento a partir de los datos de los pacientes.

La máquina únicamente está detectando una deficiencia de cromo en el organismo de Esperanza, basándose en la tendencia central de ese suplemento; pero es el ser humano quien debe interpretar correctamente esa deficiencia. Y lo que pude interpretar en relación al valor que la máquina estaba recomendando para el cromo, se debió a que tiempo atrás, mucho antes de realizar un estudio para otra paciente a quien llamé Estelita para no revelar su verdadera identidad, ya había yo aprendido todo lo relacionado con la resistencia a la insulina y las complicaciones que trae consigo la diabetes.

En el informe de dicho estudio apunté que “el cromo es el mineral que está más implicado en la producción de insulina” y por ende, en cualquiera de las morbilidades que a menudo acompañan a la diabetes.
Durante la que fue su primera consulta, Esperanza me facilitó los resultados de una química sanguínea que revelaba una insulinorresistencia (el resultado de dividir el nivel de sus triglicéridos entre su colesterol HDL fue mayor a 3. Si lo desea puede pulsar sobre la imagen adjunta para ver los detalles y calcular el cociente que resulta de esa división). Y si la máquina había sugerido alrededor de 500 mcg de cromo, era porque tenía evidencia de que algunos de los pacientes en el grupo de Esperanza, presentaban niveles altos de glucosa.

Y una vez más, desde la óptica de la psiquiatría de precisión, poco importa si las voces que escucha Esperanza son consecuencia de su hiperglucemia. Lo que sí creo es que esos altos niveles de triglicéridos y de glucosa, son los culpables de su cansancio crónico. Como sea, lo importante es que existe evidencia (casos de éxito) de que el cromo ha beneficiado a varios pacientes con vectores de atributos muy similares a los de ella, en los cuales la insulinorresistenia y/o la diabetes aparecen como comorbilidades en varios casos de esquizofrenia.

¿Y la tirosina y la taurina para qué son?

Éstos dos aminoácidos también son parte de la terapia inteligente que sugirió la máquina. Curiosamente, hace unos años yo mismo recomendé taurina a una paciente cuyo vector de atributos se encuentra registrado en el archivo de casos de éxito, como evidencia de que la taurina beneficia a algunos pacientes con ansiedad e insomnio. Y si usted revisa nuevamente la imagen en donde aparecen los atributos de Esperanza, va a advertir que ella también declaró estar experimentando ambos malestares. Por otra parte, aunque la tirosina es el suplemento ideal para el hipotiroidismo (que no es el caso de Esperanza), suele prescribirse también cuando el objetivo es contrarrestar la ansiedad, el insomnio, el cansancio y el sobrepeso (que es el caso de Esperanza).

Conclusión

No hay una panacea ni para la esquizofrenia ni para cualquier otra enfermedad. Las sustancias o los medicamentos que se receten, deberán adaptarse a los rasgos de cada persona, y no a la inversa. Un ser humano es único e irrepetible, y para curarlo se requiere de una terapia inteligente basada en evidencias, en hechos, en una realidad contemplada tanto por una máquina como por otro ser humano; una realidad plagada de historia y de tendencias que no gusta de conjeturas o de hipótesis que aun habiendo alcanzado el nivel de teorías, todavía no consiguen explicar el por qué de los fenómenos psíquicos.

La mejor forma de destruir la fe o la esperanza es dejar que se haga realidad“… Roger Zelazny
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 17 de noviembre de 2018


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RERERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.


 

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Ansiedad: un caso de éxito al servicio de la psiquiatría de precisión

La ansiedad es uno de los trastornos psiquiátricos más desgastantes que existen, porque hay quienes incluso llegan a desarrollar enfermedades que tienen su origen justamente en un trastorno de ansiedad, como podría ser una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, una diabetes o una hipertensión. Y por si eso fuera poco, la ansiedad contribuye también a prolongar el curso de esas y otras enfermedades.
El tratamiento psiquiátrico para controlarla (no para curarla) suele estar compuesto de benzodiazepinas, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y otros medicamentos como la buspirona, la imipramina o la trazodona.

El informe del caso que más adelante estaré relatando, fue presentado por el Dr. Jonathan Prousky en el número 2 del volumen 19 del Journal of Orthomolecular Medicine (2004), mismo que he condensado en esta publicación con el propósito de ilustrar cómo está contribuyendo la sabiduría de los referentes de la medicina ortomolecular, en la solución de los casos que estamos atendiendo en la Fundación Micromédix, con una alternativa por demás prometedora: la psiquiatría de precisión. Como veremos, el tratamiento natural propuesto por el Dr. Prousky hace posible no solo aliviar la ansiedad, sino librarse de la farmacodependencia inducida por las benzodiazepinas.

Cómo reconocer la ansiedad

Algunos de los síntomas físicos (somáticos) más comunes de la ansiedad son la dificultad para respirar, el enrojecimiento facial, la sudoración excesiva, la tensión muscular y la taquicardia.
Los síntomas emocionales típicos de la ansiedad no son independientes de las manifestaciones somáticas, y se presentan típicamente como agitación, irritabilidad, temor, sentimientos de “muerte inminente”, nerviosismo y timidez.
La mayoría de los pacientes con trastorno de ansiedad tienden a buscar ayuda en un médico general y tienen por lo regular la creencia de que algo anda mal con su salud.

Comienzan a fumar o recurren al uso de otras sustancias (café, alcohol, marihuana, etc), para “calmar” su ansiedad. Estos son los pacientes que tienen una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas como las que mencioné anteriormente.

El caso de Prousky: hombre de 34 años con trastorno de ansiedad

Se trata de un varón de tez blanca con un historial de 20 años de ansiedad, que a los 13 años de edad era avergonzado ante sus compañeros de clase. Su maestro lo exponía para que éstos se rieran al ver cómo aparecía el rubor en su cara. Con el tiempo se desarrolló en él un temor a las reuniones sociales.
Durante su estancia en la escuela secundaria y preparatoria, manifestaba ansiedad y a veces hasta pánico en sus presentaciones o durante las conversaciones que sostenía con sus amigos y chicas de la misma edad.
En las situaciones más extremas se ruborizaba, sudaba mucho, presentaba taquicardias, se le tensaban los músculos, le ardía el estómago y sentía la necesidad de alejarse.

Estos síntomas persistieron durante toda la universidad hasta que una vez habiendo cumplido los 22 años, buscó ayuda profesional. El psicólogo que consultó le diagnosticó fobia social, trastorno de pánico y agorafobia. Durante los siguientes seis meses, el paciente se sometió a sesiones de terapia psicodinámica y cognitiva-conductual. Durante este tiempo sus síntomas mejoraron muy poco y de alguna manera convenció al psicólogo de que ya estaba bien y de que no necesitaba más sesiones.

Al llegar a los 24 años ingresó a la escuela de medicina y su ansiedad empeoró. Estaba tan molesto con su incapacidad para solo “dejarse llevar por la corriente” o “sentirse cómodo con su piel”, que buscó de nuevo ayuda psiquiátrica. Esta vez se le diagnosticó fobia social, trastorno de pánico, distimia y agorafobia. Comenzó con 50 mg diarios de Zoloft y a las 2 semanas sus síntomas mejoraron ligeramente, pero tuvo notables efectos secundarios, entre los que cabría mencionar el letargo, la apatía y la anorgasmia.

Debido a que a las cuatro semanas el Zoloft parecía estar funcionando bien, su dosis diaria se incrementó a 100 mg. El paciente recibió también 5 mg de buspirona (BuSpar) tres veces al día. A los tres meses de haber iniciado este último tratamiento sus síntomas aun no cedían. Advirtió que su miedo a las situaciones sociales empeoraba debido al rubor que seguía experimentando en tales circunstancias. También evitó las interacciones con sus profesores y compañeros, prefiriendo quedarse en casa o salir solo siempre que le era posible. Y como ni el Zoloft ni el BuSpar le estaban ayudando, los suspendió.

Entre los 25 y los 28 años estuvo investigando varias alternativas naturales para superar su ansiedad. Después de varias averiguaciones decidió tomar diariamente los siguientes nutrientes: 6-12 g de vitamina C; 800 UI de vitamina E; 50 mg de zinc; un complejo B con 100 mg de cada una de las vitaminas B; 1000 mg de calcio y 400 mg de magnesio. Y a pesar de que siguió con toda asiduidad ese tratamiento, su ansiedad no disminuyó.
Después de seis meses con esos suplementos tomó además un extracto estandarizado de Kava, dos y tres veces al día. En 2 semanas su ansiedad disminuyó notablemente y logró estar en situaciones sociales estresantes sin sonrojarse o parecer nervioso. Sin embargo, a la cuarta semana de estar usando Kava experimentó una fuerte depresión. Ésta fue tan insoportable que sintió que era necesario suspenderlo. Después de unos días la depresión desapareció. En un intento por comprobar si el problema era efectivamente el Kava, el paciente reanudó su ingesta y una vez más la ansiedad mejoró significativamente pero su depresión volvió, por lo que nuevamente lo interrumpió.

Al llegar a los 28 años, este paciente ya también había probado la hierba de San Juan, el extracto de glándulas suprarrenales, la medicina homeopática, el ácido gamma-aminobutírico (GABA), el inositol y la L-taurina. No obstante, ninguno de estos suplementos funcionó.
Al final de sus 28 años recayó. A pesar de que no notó ninguna reducción en su ansiedad, continuó tomando 6-12 g de vitamina C, 800 UI de vitamina E, 50 mg de zinc, un complejo B con 100 mg de cada una de las vitaminas del grupo, 1000 mg de calcio y 400 mg de magnesio.

Durante su residencia médica evitó atender a sus pacientes asignados, ya que su condición interfería significativamente con su desempeño. Debido a la urgencia que representaba su estado, buscó nuevamente ayuda médica consiguiendo que se le prescribieran 0.5 mg de Ativan (lorazepam) dos veces al día. Al desaparecer en dos días todos sus síntomas se sintió normal por primera vez en su vida. Al desempeñarse bien y actuar con confianza, pudo completar el programa de residencia.
De los 29 a los 33 años el paciente continuó con esta benzodiazepina; pero en un momento dado su médico se lo cambió a Klonopin (clonazepam, 0.5 mg dos veces al día), pues alguien le dijo que este último daba mejores resultados a largo plazo. Habiendo llegado a este punto, no tenía más síntomas de ansiedad pero consideró que las benzodiazepinas no constituían una verdadera solución, porque de acuerdo con su psiquiatra, tendría que tomarlas de por vida.
A los 32 años dejó el Klonopin por un mes. Durante la primera semana experimentó insomnio y durante el día episodios recurrentes de pánico y ansiedad. Casi 2 semanas después el insomnio cesó; pero su ansiedad volvió al estado anterior. Como se sentía muy débil, retomó el Klonopin y una vez más se sintió completamente aliviado.

Cuando cumplió los 33, realizó una búsqueda bibliográfica sobre la ansiedad y encontró información muy prometedora sobre la niacinamida. Informó a su psiquiatra de su plan para abandonar el Klonopin y tomar niacinamida. El psiquiatra lo apoyó; pero quería que el paciente lo contactara si experimentaba síntomas de abstinencia, tales como ansiedad, insomnio e irritabilidad. Durante la primera semana de reducción del klonopin, el paciente tomó solo 0.5 mg de éste junto con 500 mg de niacinamida, 500 mg de niacinamida en el almuerzo y 1000 mg a la hora de acostarse, sin experimentar ansiedad o insomnio recurrentes durante esta primera etapa.

En la segunda semana suspendió el Klonopin y tomó 1000 mg de niacinamida por la mañana, 500 mg a la hora del almuerzo y 1000 mg a la hora de acostarse. Con esas dosis el paciente se sintió muy bien y no pudo distinguir entre tomar Klonopin o niacinamida. Fue así como a partir del 1 de agosto de 2002 pudo librarse completamente de las benzodiazepinas. El psiquiatra quedó tan impresionado con el resultado que se dio cuenta de que realmente era posible que un paciente pudiera dejar de tomar benzodiazepinas para no tener que depender de ellas indefinidamente.
Desde el 7 de noviembre de 2003 este hombre pudo desempeñarse satisfactoriamente como médico sin ningún problema, y continúa sintiéndose muy bien; ya no siente que la ansiedad sea un problema y ​​cree que la niacinamida es igual de efectiva y más segura en el largo plazo que las benzodiazepinas.

Lo que podemos aprender de este referente de la medicina ortomolecular

Lo que Prousky quizo poner de manifiesto en su informe, es que 2500 mg diarios de niacinamida bastan para que un paciente con las características descritas se libere de su ansiedad. De acuerdo con su reporte, todo indica que la niacinamida posee propiedades terapéuticas parecidas a las de las benzodiazepinas, y que es posible que sus efectos modulen las cantidades de neurotransmisores que suelen estar desbalanceadas en las áreas del cerebro que se asocian a la ansiedad.

La niacinamida, apunta Prousky (izquierda), reduce la ansiedad debido a que libera más serotonina por medio de la producción de triptófano y/o a la corrección de la dependencia de la vitamina B3. También advierte que usar niacinamida durante largos períodos de tiempo parece ser seguro, y que solo hay que ir con cuidado con las megadosis, debido a que pueden causar sedación, náuseas y vómito.
El informe refleja una franca preocupación del autor por las causas de varios hechos, como por qué alguien desarrollaría dependencia de la vitamina B3, de si esa dependencia tendría algo que ver con el papel de la niacinamida en la producción de serotonina y/o con su capacidad para emular a las benzodiazepinas. Desde la perspectiva de la psiquiatría de precisión sin embargo, no importa tanto averiguar a qué se debió la curación del paciente, sino tomar nota de con qué se alivió y de cuántos miligramos usó para conseguirlo.

Aunque desde la óptica de la etiología esto podría parecer un tanto cuanto simplista, en realidad no lo es, porque desde el punto de vista de la psiquiatría de precisión, tienen que cumplirse varias condiciones para conseguir los mismos resultados en otros pacientes. Lo que quiero decir es que para que otro paciente que ha estado tomando clonazepam u otra benzodiazepina se alivie con 2,500 mg de niacinamida, tiene que presentar síntomas muy parecidos a los del paciente en cuestión, es decir: sudoración excesiva, cansancio, taquicardias, rigidez muscular, ardor en el estómago, retraimiento social, pánico, fobias, depresión, insomnio y por supuesto ansiedad. Y entre mayor sea el número de casos que se puedan comparar con el del paciente a tratar, más preciso será el tratamiento a recomendar.

Conclusión

Si usted está presentando síntomas muy parecidos a los del paciente objeto de este caso de estudio, tiene 34 años, es varón y fue diagnosticado con trastorno de ansiedad, puede ser que con 2,500 mg de niacinamida consiga librarse de las benzodiazepinas. Ahora que si su cuadro clínico no se parece mucho al que aquí he pormenorizado, lo mejor que le puedo recomendar es combinar las técnicas de la inteligencia artificial con las de la medicina ortomolecular y la fitoterapia. Pero no se preocupe, nosotros ya implementamos eso con una tecnología que se conoce como psiquiatría de precisión. Es esta metodología la que estaríamos usando para confeccionar la receta que necesita usted para decirle adiós a su psiquiatra, a su farmacodependencia y a los nefastos efectos secundarios de las benzodiazepinas.

“Las causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos”… Ovidio
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 8 de noviembre de 2018


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Medicina alternativa de precisión para poner tu propio consultorio

La medicina alternativa de precisión es la tecnología que hemos desarrollado para que ahora tú pongas en marcha tu propio consultorio, o para que transformes el que ya tienes en uno nuevo, empleando el mismo modelo de servicio de la Fundación MicroMédix.
No se trata de una franquicia, sino de una transferencia de tecnología que te permitirá conocer todo el teje y maneje de una medicina alternativa muy particular, en la que tuvimos que combinar las técnicas de la inteligencia artificial con las de la medicina ortomolecular y la fitoterapia, para ofrecer tratamientos más limpios (libres de efectos secundarios) y totalmente personalizados.

El modelo de servicio

No necesitas ser naturópata o haber estudiado una carrera en nutrición para echar a andar tu consultorio, porque todo el conocimiento que vas a requerir para manejarlo, lo vas a adquirir a través de la capacitación técnica y la información que nosotros te vamos a proporcionar. Ese conocimiento y el que contienen los archivos que te estaremos entregando como parte de esa transferencia de tecnología, es lo que va a marcar la diferencia entre saber cómo (know how) hacer las cosas para que un tratamiento funcione, y desempeñarse como lo están haciendo los demás consultorios de medicina alternativa.

Para asegurarnos de que tus tratamientos se personalicen y funcionen bien, el conjunto de servicios, archivos de texto y hojas de datos (Excel) que te vamos a entregar comprende lo siguiente:

  1. Asesoría durante la etapa inicial de operaciones (opcional: 12 horas no incluidas en la duración total del entrenamiento*)
  2. Asesoría para la instalación de la herramienta de minería de datos a emplear en el consultorio
  3. Programa de capacitación intensiva, con los siguientes módulos:
    3.1 Elaboración de Microdosis de Medicamentos Alopáticos (1 hora)
    3.2 Microdosis de Plantas Medicinales (3 horas)
    3.3 Autocuración con Medicina Ortomolecular (16 horas)
    3.4 La extracción de conocimiento y el LBD (4 horas)
    3.5 Informática Biomédica Aplicada (4 horas)
    3.6 Extracción de texto con Arrowsmith (text mining) -4 horas-
    3.7 Aspectos clave de la minería de datos (data mining) -4 horas-
    3.8 El proceso KDD y el estándard CRISP-DM (4 horas)
    3.9 Minería de datos clínicos como apoyo en el diagnóstico médico (4 horas)
    3.10 Medicina alternativa de precisión para tratar el cáncer (4 horas)
    3.11 Cómo aplicar la psiquiatría de precisión en tu consultorio (4 horas)
  4. Entregables:
    4.1 Presentaciones en formato Power-Point de los cursos de medicina ortomolecular, informática biomédica y minería de datos (incisos 3.3 al 3.11). Puedes pulsar en la imagen de la izquierda para descargar sin ningún costo, una demo interactiva de la primera sesión.
    4.2 Archivo de casos de éxito para la generación automática de recetas personalizadas con psiquiatría de precisión (8 horas)
    4.3 Archivo de casos de éxito para la generación automática de recetas personalizadas con medicina alternativa de precisión, para el cáncer de páncreas (8 horas)
    4.4 Manual para suprimir los efectos secundarios de los medicamentos alopáticos
    4.5 Guía completa para la elaboración de microdosis de plantas medicinales (incluye dosificación de tinturas)
    4.6 Recetario de nutrientes ortomoleculares (ver cursos)
    4.7 Texto de medicina ortomolecular (676 páginas)
    4.8 Receta inteligente para prevenir y revertir los efectos de la osteoporosis (descargable)
    4.9 Receta inteligente para la autocuración del acné (descargable)
    4.10 Recetas genéricas para el tratamiento de las enfermedades que aparecen en nuestro recetario (descarga sobre demanda)
    4.11 Archivo del logotipo de los consultorios MicroMédix
    4.12 Tarjetas de presentación en formato electrónico, con los datos de contacto del propietario (ver muestra en autoempleo)
    4.13 Etiquetas para los frascos de microdosis en Publisher Pro®

*Para un total de 68 horas estimadas de entrenamiento, el costo total de la transferencia de tecnología lo determinas tú, de acuerdo con tu presupuesto y los descuentos especificados en nuestra sección de membresías.  Así por ejemplo, con dos membresías de 12 horas puedes iniciar con los primeros cuatro módulos del programa (incisos 3.1 a 3.4), obteniendo un descuento del 35%.


Por qué unirse a la cadena de consultorios MicroMédix

Integrarte a la cadena de consultorios MicroMédix te permitirá desarrollar nuevas habilidades y encontrar en el autoempleo, un proyecto de vida más próspero. El que otras personas hagan lo mismo que tú con la misma imagen y eficiencia, es un concepto que ha funcionado muy bien en el mundo empresarial y no tiene por qué no ser así en el ámbito de la salud. A diferencia de las franquicias, el modelo de servicio que aquí te estamos proponiendo no implica el pago indefinido de regalías por el derecho de utilizar una imagen y una marca de prestigio nacional o internacional (puedes estar en cualquier país y poner tu consultorio sin estar obligado a nada).

El escenario: el protagonista (tú), la competencia y otros actores

Los psiquiatras todavía tienen trabajo porque sus pacientes no conocen una mejor alternativa que los medicamentos cargados de efectos secundarios (un psiquiatra ya ni siquiera escucha los problemas de sus pacientes). Pero con las tecnologías que estamos usando actualmente, todo parece indicar que estos singulares personajes podrían quedarse sin clientes, por la sencilla razón de que sus recetas son genéricas y cada vez son menos los pacientes que toleran sus efectos secundarios. Y a pesar de las grandes sumas de dinero que los laboratorios farmacéuticos destinan a sus campañas mercadotécnicas, los consumidores de hoy están decantándose por tratamientos más limpios.

Lo que ha detenido el avance de la medicina alternativa, aparte de la insistente campaña de nuestros detractores en contra de todo lo natural, es que la mayoría de los investigadores en ciencias biomédicas, conocen muy poco o casi nada de inteligencia artificial. Pero los científicos de datos y los ingenieros en informática biomédica que ya estamos trabajando en las aplicaciones interdisciplinarias de la minería de datos y de texto, hemos explotado el aprendizaje de máquina para mejorar nuestros diagnósticos y personalizar nuestros tratamientos, con una precisión que los psiquiatras no podrán igualar jamás con su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”, razón de más para que tu nuevo consultorio sea todo un éxito.

Y ya que has encontrado un medio para autoemplearte y ganarte la vida desempeñándote como técnico en informática biomédica, conviene que sepas que tu consultorio funcionaría de una manera muy parecida a como lo hace una franquicia, empleando los métodos que ya hemos comprobado funcionan a la perfección.
Pero para replicar las características de cada consultorio como si éste fuera una franquicia, es indispensable apoyarse en una medicina alternativa de precisión que simplifique al máximo y normalice los procedimientos (no los tratamientos) en cada una de las unidades de consulta.

Asimismo, la normalización de los procedimientos requiere de una estrategia para organizarse y ponerse de acuerdo con la imagen que se ha de proyectar. Esa estrategia fue la que adoptaron algunos pequeños comerciantes cuando se dieron cuenta que no crecían mientras operaban con lo que emanaba de su libre albedrío. Nombres como “La Tuerca de Oro”, “El Rincón de los Sabores” o “La Farmacia de la Esquina”, difícilmente tenían éxito si cada propietario actuaba por separado y abría su “changarro” como Dios le había dado a entender.

Pero con un nombre más apropiado, una imagen más atractiva y un grupo de pequeños emprendedores organizados a través de un convenio de uso de marca, su situación mejoró radicalmente. Y si no pregúntale a los dueños de las FarmaPronto qué fue lo que hicieron para transformar sus modestos e impopulares establecimientos, en una reconocida cadena de farmacias mexicanas. Algo similar ocurrió con las tiendas Oxxo y algo muy parecido sucederá también con tu consultorio Micromédix (sin duda, el antiguo propietario de la  “Farmacia de la Esquina”, puede ser que haya abierto ya otras tres FarmaPronto).

Casos de estudio que ilustran cómo se confeccionan las recetas en el consultorio

En el ensayo que publiqué con fecha 19 de septiembre de 2018 y que lleva por título “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“, prometí complementar lo que escribí ahí con al menos un caso real que mostrara cómo estamos personalizando actualmente nuestras recetas.
En el presente ensayo la idea es dejar bien claro que la herramienta de minería de datos debe usarse como apoyo en la confección final de una receta, pues puede ser que aunque existieran casos de éxito muy parecidos a los del paciente en turno, todavía quedara por ahí algún síntoma que pudiera no ceder con el tratamiento sugerido por la máquina. Esto viene a colación para desmentir a los escépticos que pensaron que un consultorio concebido de esta manera, propiciaría una confianza ciega en la recomendación de una máquina.

Hecha esta aclaración, quisiera insistir en que lo que estamos ofreciendo no son franquicias. Además de la exención del pago de regalías, nuestro modelo de servicio no estandariza los tratamientos, sino los procedimientos, y hay que ser muy cuidadosos al interpretar los conceptos. Cada consultorio estará empleando efectivamente el mismo procedimiento (la medicina alternativa de precisión); pero generando un producto diferente (una receta personalizada). Como yo lo veo, eso no es un franquicia ni un sistema de producción en serie, sino más bien una plataforma para la confección rápida de productos diferenciados.

Emilio y sus acúfenos: complementando la inteligencia de la máquina con capital humano capacitado

Un aspecto clave del aprendizaje de máquina es el que se refiere al dominio del campo de estudio, que es en esencia el conocimiento que posee el capital humano sobre un tema (pulsa sobre el mapa mental adjunto y localiza la leyenda “comprender los datos”). Para interpretar correctamente el significado de los grupos de casos desplegados por la computadora, el consejero a cargo del consultorio tendrá que comprender bien los principios de la medicina ortomolecular, tanto para homologar las recetas como para optimizar los tratamientos (la  homologación de recetas la explico con detalle en “Medicina alternativa de precisión: inteligencia artificial para curar hasta un cáncer“).

En el caso de Emilio por ejemplo, una vez que obtuve los datos de los suplementos y las dosis terapéuticas (ortomoleculares) de su receta, tuve que optimizarla con melatonina, cisteína y Coenzima Q10, porque los acúfenos era un síntoma que estaba presente únicamente en cuatro instancias del archivo de casos de éxito; pero que según el algoritmo de aprendizaje empleado (ver curso), no eran suficientemente similares a los de Emilio (los métodos para encontrar la similitud entre pacientes los especifiqué en “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“).

La receta que generó la máquina después de experimentar con los datos de Emilio y no con Emilio (que es como lo haría un psiquiatra), aparece en la captura de pantalla adjunta (pulsa sobre la misma para agrandarla). Es curioso como la máquina ha recomendado aquí una receta que combina niacina con niacinamida. No teniendo un consultorio con un laboratorio virtual como el que aquí estoy presentando, a mí la verdad nunca se me hubiera ocurrido recomendar un tratamiento con ambos nutrientes, porque no es algo muy común entre los referentes de la medicina ortomolecular. Sin embargo, no hay manual o texto de medicina alternativa que diga que eso no se pueda hacer.

Y es aquí donde se produce la gran sinergia entre la inteligencia artificial de una máquina y el capital humano. De hecho, esa mezcla ha estado dando excelentes resultados, porque evita los efectos secundarios de ambos tipos de vitamina B3. ¿No te parece increíble lo que uno puede descubrir con la instrumentación apropiada? Observa también las similitudes que encontró la máquina entre los síntomas de Emilio y los casos que ésta agrupó en el cluster#9 (puedes pulsar sobre la imagen que sigue para ver los detalles).

Aunque la edad no es exactamente la misma en ambos vectores de atributos, tanto  el sexo, el diagnóstico, la escucha de voces, la angustia, la ansiedad, la depresión, los miedos y la confusión, son todos ellos atributos que coincidieron en ambas listas (S=síntoma presente). Hay otros síntomas más en donde hubo coincidencias negativas (N=síntoma ausente) y solo cinco en los que ambos vectores difirieron. ¿Y cómo supimos que la máquina clasificó a Emilio como miembro del grupo #9?
Ella nos los hizo saber mediante una visualización de datos (véase el inciso 4.5 del curso “Solución de Problemas Multidisciplinarios con Minería de Datos“.

El caso de Julia: la importancia de prevenir trastornos de personalidad en la adolescencia

Los síntomas de Julia no han mejorado como quisiéramos, debido a que sigue presentando comportamientos hasta cierto punto anormales, según nos informó su señor padre durante nuestra última consulta.
La primera vez que di a conocer este caso fue cuando publiqué el ensayo “Identificando el fenotipo de la esquizofrenia: un paso más hacia la curación“.
Si nos has estado siguiendo desde entonces, es posible que te hayas dado cuenta que Gustavo, el padre de Julia, es con quien he estado haciendo equipo para poder resolver este caso que a ambos nos mantiene preocupados.

Y aunque ella por el momento solo manifiesta fobias, irritabilidad, cierto aislamiento social y algunos malestares propios de un síndrome premenstrual, nuestra preocupación radica en que existen antecedentes de trastorno bipolar y depresión en dos parientes cercanos a la familia.
Y atención aquí querido lector: si tienes familiares que hayan padecido o estén padeciendo de algún trastorno psicogénico, es importante que le des la debida importancia a aquello de que “más vale prevenir que lamentar“. Hablo en serio. En el caso de Julia por ejemplo, además de haber probado las teorías de Pfeiffer y de Walsh, hoy estamos aplicando la psiquiatría de precisión para encontrar un tratamiento que tome en consideración su edad, su género, sus antecedentes genéticos y los síntomas que presentó en su última consulta.

Y mientras ajustaba los parámetros de mi herramienta para encontrar un grupo de mujeres con una edad similar a la suya, un hecho llamó mi atención al estar experimentando con este dato: noté que las mujeres mayores con problemas de depresión y otros trastornos psiquiátricos, tienden a presentar grandes deficiencias de vitamina D3. Hay una paciente en nuestro archivo de casos de éxito que llegó a consumir hasta 300,000 UI de vitamina D3, aunque usted no lo crea.
No estoy insinuando que Julia deba tomar esa cantidad de vitamina D3; pero sí  las 2,000 UI que sugirió nuestra herramienta durante el análisis (pulsa sobre la captura de pantalla adjunta para agrandarla).

Por qué una cadena de consultorios de medicina alternativa

Porque no habiendo un gobierno capaz de generar fuentes de trabajo, uno debe crearlas y generar oportunidades a través del autoempleo.
Porque nos hacía falta una herramienta de precisión que pudiera estimar cuánto iba a durar el tratamiento de cada paciente.
Porque era necesario que alguien como tú y como yo pusiera un alto a la farmacodependencia que la misma industria farmacéutica ha propiciado en nuestras familias y en nuestra sociedad. ¿O es que vas a permitir que tus hijos sean medicados con Ritalin, nada más porque un señor de bata blanca con aires de CuasiDios así lo dispuso?

El Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH) como pretexto para medicar a los niños

Desde la perspectiva de unos padres como los de Julia, creo que no hay mejor alternativa que la psiquiatría de precisión. Y aunque ella fue diagnosticada por nuestro programa como una paciente con TDHA (por parecerse más a los pacientes con este tipo de trastorno), afortunadamente no ha sido medicada por ningún psiquiatra. Viviendo en España sin embargo, podría quedar vulnerable al sistema tradicional de salud mental.
Estando en contubernio con ese sistema y en caso de ratificar un TDAH, un psiquiatra no vacilaría en recetar Ritalin a esta señorita de escasos 13 años. Y eso es precisamente lo que pretendemos evitar con la psiquiatría de precisión.

El  metilfenidato (Ritalin) es un fármaco que la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos ha clasificado como narcótico de Clase II, al igual que la cocaína, la morfina y las anfetaminas.
Está indicado para mejorar la concentración de algunos niños que a juicio de algunos mercenarios de bata blanca, son más inquietos de “lo normal”.
Conviene que los padres que tengan un hijo o una hija que haya sido etiquetado(a) por algún psiquiatra como “pacientito” con TDAH, conozcan la “paradoja del Ritalin” y lo que apuntó Richard Malter en un artículo que publicó en su página web y que después de traducido al español dice así:

“El uso prolongado de fármacos estimulantes normalmente da como resultado la pérdida del magnesio y el zinc que se encuentran almacenados en células y tejidos, de tal manera que se induce una deficiencia crónica de magnesio en los niños que toman este tipo de estimulantes”.

A diferencia de los llamados efectos secundarios (involuntarios), el conjunto de síntomas que un niño puede experimentar al suspender abruptamente el Ritalin, es un efecto calculado (intencional) o iatrogenia que consiste en un síndrome de abstinencia. La buena noticia es que esa reacción puede ser contrarrestada con sal de mar (sodio) y una ingesta de magnesio y zinc.
Un suplemento quelatado como el que aparece a su derecha, no solo le ayudaría a superar una iatrogenia causada por fármacos estimulantes, sino que sería lo más adecuado para producir el efecto calmante que un niño inquieto podría necesitar, en caso de presentar hiperactividad por exceso de azúcares y comida chatarra repleta de colorantes y saborizantes artificiales.
La iatrogenia calculada debería estar penada; pero a nosotros solo nos corresponde poner al descubierto las prácticas deshonestas de un sistema de salud que no funciona.

En el caso del metilfenidato la iatrogenia se hace todavía más evidente cuando uno termina de analizar el total de síntomas causados por una deficiencia nutricional de zinc. Y es aquí donde cualquiera se indigna ante lo inaudito: la falta de zinc deteriora, entre otras cosas, la capacidad de concentración. Y uno se pregunta: ¿Pues que no es para eso que los psiquiatras recomiendan el Ritalin? En eso radica la paradoja del Ritalin y el gran secreto de la mayoría de los efectos calculados: el metilfenidato está diseñado para imitar las propiedades del zinc, con la diferencia de que este último no produce farmacodependencia.

Por algo algunos expertos recomiendan potenciar el metilfenidato con zinc. Y muchos padres me preguntan: ¿Y por qué entonces los laboratorios no producen zinc, en lugar de drogas?
La verdad es que los minerales, las vitaminas, los ácidos grasos esenciales y los aminoácidos no se pueden patentar, y lo que no se puede patentar no deja dinero. Esos son los fines de la industria farmacéutica, esos son sus medios y ese es el modelo maquiavélico que los príncipes de la salud han estado usando por años para enriquecerse. Para ellos, ese fin justifica los medios, cualesquiera que sean éstos.

Conclusiones

Como nosotros no comulgamos con ese modelo, tuvimos que crear otro que mejorara de verdad la calidad de vida de nuestros pacientes, con tratamientos más inteligentes y libres de iatrogenias y efectos secundarios.
De manera que si usted ya tiene una tienda naturista o desea echar a andar un consultorio como el que aquí he descrito, ya tiene suficientes elementos de juicio para decidir lo que puede hacer con toda esa instrumentación que tendrá a su disposición, una vez que su capital humano conozca los secretos de una tecnología que está ofreciendo mejores soluciones a las enfermedades crónicas, que lo que hasta ahora le hemos visto a la alopatía.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de octure de 2018


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Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento

No importa qué tan avanzadas estén las ciencias biológicas y de la salud, todavía no hay quien pueda explicar con precisión cómo funciona el cerebro y lo que pasa por la mente de una persona aquejada de un trastorno de personalidad. Existen por supuesto hipótesis que desde hace muchos años han intentado descubrir las causas de la esquizofrenia y otros trastornos psicogénicos; pero aun para los científicos más prominentes, sigue siendo un misterio el por qué ciertas personas se comportan de una manera tan peculiar. Y no se prevé que esa falta de conocimiento pueda ser superada en los próximos años.

Es por eso que algunos científicos de datos en varios lugares del mundo, están proponiendo alternativas para abordar el problema de la salud mental. Tanto ellos como el que suscribe, estamos dejando a un lado las viejas formas de pensar y los descubrimientos farmacéuticos más recientes, para dar paso a una estrategia que en lugar de enfocarse en el paciente promedio, determina con precisión, cuál de las opciones de tratamiento existentes le funcionará mejor a un paciente en particular [1]. En eso consiste la psiquiatría de precisión: una medicina especializada en trastornos mentales, que hace posible el descubrimiento acelerado de tratamientos, con dosis terapéuticas de medicamentos y nutrientes específicos para cada persona.

Una medicina basada en evidencias

La idea de buscar sistemáticamente “pacientes como el mío” en un registro histórico de casos durante la práctica clínica, data desde la década de los 70´s [2]. Con el paso de los años, esa tendencia que a la postre se transformó en costumbre, se ha convertido hoy en una medicina basada en evidencias.
Como resultado de lo anterior, la psiquiatría de precisión viene a ser un tipo de medicina basada en evidencias, porque cada caso de éxito constituye una prueba más de que cierta combinación de sustancias, beneficia a un grupo de pacientes en particular. Es por ello que en otro de mis ensayos apuntaba yo que no hay planta medicinal, fármaco o nutriente que merezca el título de “curalotodo”.
En vista de que una olanzapina, una lurasidona, una risperidona o un haloperidol solo le sienta bien a unos cuantos, la psiquiatría de precisión va a requerir de una herramienta que le ayude a identificar quiénes con esos cuantos. Y lo mismo sucede en el caso de las plantas medicinales y los suplementos en general. Un tratamiento complementario compuesto por ejemplo de un antipsicótico, un anticonvulsivo, un par de vitaminas, uno que otro mineral y un extracto de planta medicinal, podría beneficiar a un paciente diagnosticado con esquizofrenia crónica; pero resultar contraproducente para quien esté experimentando su primer brote y nunca haya tomado psicotrópicos (los fármacos que acostumbran recetar los psiquiatras).

Análisis de similitud entre pacientes (patient similarity analytics)

En este orden de ideas, parece muy atinado concentrarse en comparar casos de pacientes que fueron tratados con éxito en el pasado, con el de cualquier otra persona que esté necesitando ayuda. Es aquí donde uno debe encontrar similitudes entre las características de esa persona, los casos que uno ha resuelto y los que han llevado a buen puerto otros profesionales de la salud en el pasado. Entre mayor sea el número de casos de éxito registrados, mejor será el tratamiento que le estaremos proponiendo a nuestro próximo paciente. Como cualquier otro profesional de la salud, uno debe estar siempre cuestionándose: ¿cuál de todos esos casos de éxito se parece más al que estoy atendiendo en este momento?

Es muy probable que uno no encuentre un caso idéntico al del paciente en turno, lo cual confirma una vez más la validez del principio de la individualidad bioquímica. Estamos hablando de cientos de pacientes, cada uno con decenas de atributos que la máquina debe aprender para encontrar similitudes entre ellos, y entre éstos y los del nuevo paciente. Sin embargo, el  aprendizaje automático es tal que al terminar el proceso, la computadora nos estará recomendando dosis apropiadas de ciertos nutrientes, basándose en las correlaciones y las tendencias detectadas a través de dicho aprendizaje, de acuerdo con los atributos de los casos de éxito seleccionados por ella.

Tendencias y correlaciones: lo importante está en lo que sucede, y no en por qué sucede

De acuerdo con lo dicho hasta aquí, todo indica que la mayoría de los neurocientíficos están más interesados en descubrir las causas de los trastornos mentales, que en el alivio de las personas. Creen que una vez que descubran el por qué de los síntomas, estarán en posibilidad de producir y comercializar esa píldora que aliviará a todas las personas con problemas psicogénicos. Seguramente ese no fue el caso de Louis Pasteur, cuando en 1885 salvó a un niño de contraer la rabia. Él sí que descubrió la causa de esa terrible enfermedad: una infección producida por un virus del género Lyssavirus que ataca al sistema nervioso central.

Y aun sabiendo que en promedio, solo una de cada siete personas mordidas por un perro rabioso contrae la enfermedad [3], existe evidencia al menos en ese porcentaje (14.3%) de que uno corre peligro estando en circunstancias similares. En este caso y en otros muchos en donde el método científico ha podido explicar las causas de la enfermedad (su etiología), no tengo nada que objetar a cerca de sus bondades. Pero insisto, ¿se puede decir lo mismo de lo que ocasiona una esquizofrenia, una psicosis, un ataque de pánico, un trastorno bipolar, un autismo o un alzheimer? Como padre de familia que soy, le pregunto: ¿que es lo que realmente le importa a usted en este instante: lo que pueda estar haciendo un científico en su torre de marfil para explicar el por qué de la enfermedad de su hijo o hija, o lo que realmente lo (la) puede aliviar?

Hay fenómenos físicos cuyas causas son ampliamente conocidas, ya sea porque se han llegado a comprobar experimentalmente, o bien porque están fundamentadas en ecuaciones de alto rigor científico. Tal es el caso de la ley de la gravitación universal. Pero descubrir una ley universal que explique por qué una persona está escuchando voces o está viendo enanitos verdes, parece más que una labor titánica. Y aunque conozco bien las diferentes hipótesis que intentan explicar el por qué de los fenómenos psíquicos, creo que la tasa de éxitos podría aumentar más, aplicando las técnicas del aprendizaje automático a los datos clínicos de los pacientes, que poniendo a prueba esas hipótesis una y otra vez.

De manera que mientras no exista una ley que explique a carta cabal el comportamiento humano, y mientras la psiquiatría convencional no ofrezca algo mucho más convincente que la hipótesis de que la mente se trastorna a causa de una desigualdad en los mensajeros químicos que hay en nuestro cerebro (neurotransmisores), no debemos consentir que las nuevas generaciones continúen haciendo el papel de conejillos de indias, probando un fármaco tras otro hasta que su psiquiatra exclame: “¡éste es el bueno!” (véase también: ¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada” y “Maquiavelo y el príncipe de la salud“).

¿No es mejor experimentar con datos, que con ratones y seres humanos?

A pesar de que varias de las hipótesis sobre la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad, nos han ayudado a los investigadores de la Fundación MicroMédix a conseguir una cantidad muy respetable de casos de éxito (definitivamente más que lo que se consigue con la psiquiatría convencional), no resulta muy edificante probar una teoría con un paciente, para confirmar después que la causa de su patología obedece a otros postulados.
En algunos casos hemos apelado a la teoría dopaminérgica y glutamatérgica (la del desequilibrio bioquímico) para ayudar a un paciente a mejorar sus síntomas. En otros hemos recurrido a la teoría del adrenocromo para la biogénesis de la esquizofrenia propuesta por Hoffer y Osmond; a la hipótesis de la respuesta inflamatoria; a la del nivel de metilación de Pfeiffer y Walsh; así como a la que defiende la medicina funcional, en relación a que una permeabilidad intestinal puede ser la culpable de muchos trastornos mentales. En todos esos casos, hemos seleccionado y administrado a nuestros pacientes, los nutrientes que los partidarios de esas teorías recomiendan.

Pero una cosa es administrar nutrientes en dosis ortomoleculares de suplementos como el GABA, la glicina y el inositol, y otra muy diferente es estar experimentando con dosis considerables de antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos cuyos mecanismos de acción se desconocen. ¿O es que no ha leído usted las fichas técnicas de los medicamentos que le receta su psiquiatra? Y qué me dice de sus impredecibles efectos secundarios y su potencial para ocasionarle enfermedades que en principio no tenía (cormobilidad)?
Aun empleando vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y aminoácidos como la cisteína, el triptófano y la teanina, es evidente que los experimentos ya no deben seguirse haciendo ni con ratas de laboratorio ni con seres humanos.

Si hemos de experimentar, hagámoslo con datos. Con los datos de los seres humanos. Los datos dicen la verdad, y hay que dejar que hablen por sí mismos, buscando correlaciones y tendencias entre ellos, a fin de descubrir qué es lo que más va a beneficiar al paciente, sin preguntarse por qué lo beneficiará.
Con el laboratorio virtual que a continuación describo, estaremos experimentando únicamente con datos y las veces que sea necesario, hasta obtener una receta que concuerde mejor con tu cuadro clínico o el de tu familiar, tal y como se estableció en los apartados anteriores.

No hay que perder de vista que una psiquiatría de precisión está indicada siempre que la etiologia (las causas) del trastorno no se pueda determinar, o cuando se tengan dudas sobre la misma. Y si hubiera una forma de identificar lo que origina un trastorno, como sería la intolerancia al gluten, el hipotiroidismo, la deficiencia de ciertas vitaminas del complejo B, la deficiencia de vitamina D3, la hiponatremia (deficiencia de sodio), la polidipsia (intoxicación por exceso de líquidos), etc., entonces ya contaríamos con al menos dos evidencias para recomendar un tratamiento más preciso, que aquél que se basa en una sola suposición, hipótesis o teoría.

El laboratorio virtual: descubriendo el tratamiento que solo a ti te puede beneficiar

Nuestro laboratorio virtual permite combinar de manera simulada vitaminas con minerales, ácidos grasos esenciales, aminoácidos y extractos o microdosis de plantas medicinales, con el fin de encontrar el tratamiento que más te va a beneficiar a ti, y solo a ti. En las imágenes adjuntas estoy mostrando los primeros 25 casos que componen nuestra base de datos biomédicos. Al momento de estar escribiendo estas líneas, cada caso de éxito o registro en la hoja de cálculo contiene un total de 87 campos, que corresponden a los atributos que caracterizan al cuadro clínico de cada paciente, empezando por la edad, el sexo, el diagnóstico de su psiquiatra, si experimentó o no alucinaciones visuales y auditivas (escucha de voces); si tuvo o no antecedentes genéticos; si padeció angustia, ansiedad, ataques de pánico y así sucesivamente hasta terminar con la duración de su tratamiento (en meses). En la hoja de Excel de la izquierda aparece la parte final de los registros de los pacientes que mostré en la imagen de la derecha. Sus campos contienen las dosis de los nutrientes que cada paciente tomó para que su caso se convirtiera en uno de éxito.

En la imagen adjunta estoy mostrando un ejemplo de cómo nuestra herramienta de minería de datos (WEKA), divide en grupos a todos los casos de éxito, para que una vez que ingresemos los datos de uno de nuestros pacientes, encuentre las similitudes entre ellos.
Si tú o uno de tus familiares necesita ayuda para corregir cualquier anomalía en su comportamiento, no permitas que las cosas se salgan de control. Concerta una cita para que en la correspondiente consulta nos proporciones la edad, el sexo, los síntomas, las pruebas de laboratorio, los nombres de los medicamentos que tú o tu ser querido están tomando, así como los demás atributos relacionados con la historia clínica de uno de los dos. Solo así la máquina podrá encontrar los registros que más coinciden con el tuyo o el de tu familiar, según lo expliqué en los apartados anteriores. Nuestro trabajo consistirá en realizar varios experimentos, variando en cada uno de ellos, los parámetros que sabemos optimizarán el aprendizaje de la máquina que se encargará de tu caso.
Nota que las tendencias que descubra la máquina influirán en el tratamiento. Así por ejemplo, a las  mujeres con edades cercanas a los 25 años, que tendían a reportar ideas delirantes y a escuchar voces antes de comenzar su tratamiento, se les prescribió alrededor de 2,600 mg de niacina, 1000 mg de niacinamida, 150 mg de piridoxina (vitamina B6), no tuvieron que tomar inositol pero sí los demás suplementos que se indican en la columna correspondiente al cluster (grupo) #1 (recuerda que para ver los detalles, debes pulsar sobre las imágenes).

Observa también que en el párrafo anterior he hecho alusión a lo que la mayoría de las mujeres del cluster #1 tomaron para que su caso se convirtiera en uno de éxito. Y digo la mayoría porque me estoy refiriendo a las tendencias de ese grupo en particular. Al conjunto de valores mostrados en cada una de las columnas de la imagen anterior se le llama centroide, el cual no es más que una lista (formalmente un vector) de valores que mide las tendencias de cada uno de los grupos. Continuando con el ejemplo del cluster #1, el hecho de que mujeres de alrededor de 25 años hayan tomado las cantidades de los suplementos indicados, no significa que absolutamente todas lo hayan hecho, precisamente por tratarse de una medida de tendencia central.

La tendencia central de una variable categórica, como podría ser el síntoma de la ansiedad o el nombre de un antipsicótico, la podemos medir con la moda. La tendencia central de una variable numérica, como la dosis de cualquiera de los suplementos recetados a las mujeres del cluster #1, la medimos de diferentes maneras: con la distancia euclidiana, la de Manhattan, la de Hamming, o con el  coeficiente de similitud de Jaccard, por mencionar las más importantes. Y es que cuando hablamos de encontrar similitudes, no podemos simplemente obtener la media arirtmética para conocer la proximidad entre los valores de un atributo de un registro y los de un grupo previamente clasificado por un método de segmentación (clustering).

Las distancias calculadas con cualquiera de los métodos mencionados es el mejor medio que tenemos en la actualidad para estimar la proximidad (similitud) entre dos casos.
Una ventaja más de aplicar la técnica del aprendizaje de máquina no supervisado al conjunto de casos almacenados en nuestra base de datos, es la de poder descubrir un tratamiento para un conjunto de síntomas (síndrome) cuyo diagnóstico es incierto o desconocido. A quién le importa el nombre que haya usado un psiquiatra para etiquetar a un paciente, si de todas maneras ese diagnóstico fue sacado de un volumen de texto tan inútil como lo es el “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”. ¿Sabía usted querido lector, que ese manual no contiene absolutamente nada de estadística? … Si desea una discusión más amplia sobre este tema, le recomiendo leer: “El sistema tradicional de salud mental en entredicho“, también de mi autoría.

Pero bueno, independientemente del diagnóstico, lo importante es que una vez dividido nuestro conjunto de datos en varios grupos de casos muy similares, ya podremos agregar el caso de un paciente con un síndrome idiopático (de causa desconocida), para obtener un tratamiento que ayude a mejorar su sintomatología . El mejor ejemplo que se me ocurre en este momento para ilustrar cómo abordamos este tipo de problemas, es el caso de Emilio, un paciente que acudió a este consultorio porque estaba escuchando voces. Con la receta que en ese entonces le propuse, pudimos acallarlas en aproximadamente cinco meses, no sin haber sufrido algunos tropiezos.

Un tratamiento específico para Emilio

Poco después de ese éxito parcial, Emilio me solicitó otra consulta debido a que en esta otra ocasión lo que escuchaba eran zumbidos en los oídos (acúfenos). A él le interesa mucho estar al tanto de todo lo relacionado con la medicina alternativa, y me grada mucho saber que se ha convertido en un gran guerrero biomédico, porque continuamente está buscando remedios naturales que le puedan beneficiar, así como investigando las posibles causas de sus dolencias. Tratando de explicarnos el por qué de los acúfenos y un poco también el por qué de lo poco que habíamos avanzado en su tratamiento, encontré que una posible causa de este nuevo síntoma era un efecto secundario producido por cualquiera de los dos medicamentos que le había prescrito su psiquiatra: la sertralina y/o la trazodona. En mi opinión, la combinación indiscriminada de pisocotrópicos (el consabido cocktel) con alimentos chatarra, estimulantes y drogas ilegales, también aumenta el riesgo de desarrollar tinnitus, que es el nombre con el que se designa a los acúfenos en los países de habla inglesa.

En ese momento yo no contaba con el laboratorio virtual que ahora tengo, y tampoco me hubiera gustado decirle algo así como “y ahora que ya conocemos la causa probable de tus acúfenos, que hacemos?
Menciono esta anécdota porque ilustra un poco lo que uno puede conseguir, una vez que conoce la causa de un síntoma como los acúfenos, es decir, nada.
Pero con un laboratorio dotado de inteligencia artificial, el panorama luce completamente diferente, pues la computadora de la Fundación MicroMédix solo está esperando que la alimente con más casos de éxito de pacientes que alguna vez padecieron acúfenos.

Solo así podremos hallar las correlaciones entre ese síntoma y los suplementos que tienen el potencial para aliviarlo, dependiendo ello de las tendencias que la máquina y un servidor podamos detectar.
A reserva de que Emilio me proporcione los datos que necesito para que las correlaciones y las tendencias nos muestren el camino hacia el éxito, en mi próxima publicación estaré presentando los resultados de este proyecto, ya sea para dar a conocer los nutrientes que conformaron la receta que perfeccionamos para Emilio, o bien los que integraron la terapia inteligente para Esperanza, otra paciente que tuvo a bien comprender el mensaje que a lo lo largo de este ensayo he querido transmitir y que en una sola frase me gustaría resumir:

“No es posible resolver los problemas de hoy con las soluciones de ayer”… Roger Van Oech
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 19 de septiembre de 2018


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REFERENCIAS

[1] Bzdok, D., Meyer-Lindenberg, A., 2018. Machine learning for precision psychiatry: Opportunities and challenges. Biological Psychiatry: CNNI, in press.
[2] Gallego et al. Bringing cohort studies to the bedside: framework for a ‘green button’ to support clinical decision-making. Journal of Comparative Effectiveness Research. (2015) 4(3), 191–197
[3] Viktor Mayer-Schönberger & Kenneth Cukier. Big Data: A Revolution That Will Transform How We Live, Work, and Think. First Mariner Books, 2014
[4] Perna & Nemeroff. Personalized Medicine in Psychiatry: Back to the Future. Personalized medicine in psychiatry 1–2 (2017) 1
[5] Jiang F, Jiang Y, Zhi H, et al. Artificial intelligence in healthcare: past, present and future. Stroke and Vascular
Neurology 2017;0: e000101. doi:10.1136/svn-2017-000101
[6] Awwalu et al., Artificial Intelligence in Personalized Medicine. Application of AI Algorithms in Solving Personalized
Medicine Problems. International Journal of Computer Theory and Engineering, Vol. 7, No. 6, December 2015
[7] J.Archenaa et al. Health Recommender System using Big data analytics. Journal of Management Science and Business Intelligence 2017 2(2) 17-23. doi: 10.5281/zenodo. 10.5281/zenodo.835606
[8] Panahiazar et al. Using EHRs for Heart Failure Therapy Recommendation Using Multidimensional Patient Similarity Analytics. Stud Health Technol Inform. 2015 ; 210: 369–373.
[9] Bertalan Mesko (2017) The role of artificial intelligence in precision medicine, Expert Review of Precision Medicine and Drug Development, 2:5, 239-241, DOI:10.1080/23808993.2017.1380516


 


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Medicina alternativa de precisión: inteligencia artificial para curar hasta un cáncer

En principio, la mayoría de las enfermedades son curables, porque aunque es cierto que algunas de ellas son las causantes de un gran número de fallecimientos, existen muchos pacientes que han podido superar esas mismas afecciones, haciendo algo diferente de lo que se les aconsejó a aquellos que fallecieron. El hecho de que nosotros hayamos podido extraer de la literatura biomédica, casos de éxito de varios tipos de cáncer, implica que hay alternativas muy viables para curarse.
La medicina alternativa de precisión es el resultado de combinar las técnicas de la inteligencia artifical, con la medicina ortomolecular y la fitoterapia, y es la sinergia de esa combinación lo que aprovecharemos en este estudio, para demostrar que un caso de adenocarcinoma pancreático tiene solución.

El papel de la medicina de precisión en el tratamiento del cáncer pancreático

Cuando a un médico se le presenta un caso nuevo, intuitivamente recurre a su experiencia para recordar casos de éxito que se parezcan al que está intentando solucionar. Y al igual que cualquier otro especialista, si no ha tenido una experienica similar, o la tuvo pero no recuerda exactamente los detalles, tenderá a consultar a otros colegas para que le aconsejen cómo tratar a ese paciente que de momento está acaparando su atención. Podría incluso suceder que varios médicos fueran a inspeccionar el archivo clínico de su hospital, con el objeto de saber qué hizo cierto experto en el pasado, para resolver un problema parecido.

Y aunque ese escenario evoca un poco la manera en la que el Dr. House abordaría un caso difícil de resolver, lo que voy a exponer aquí en relación a un estudio de cáncer pancreático, lejos de parecerse a un cápítulo de esa serie de televisión o a una novela de ciencia ficción, es prueba fiel de lo mucho que ha avanzado la tecnología de la inteligencia artificial. Una de las técnicas de esta nueva disciplina, concretamente el aprendizaje no supervisado, es la que hace posible que una máquina “recuerde” y encuentre dentro de un “mar de datos” históricos, no solo una experiencia de éxito, sino varios casos que justificarán y respaldarán la recomendación que dicha máquina le entregará al médico y/o naturópata a cargo.

Y es que la medicina de precisión, conocida también como medicina personalizada, puede ser practicada como medicina integrativa o complementaria, de ahí que en el párrafo anterior haya yo escrito médico y/o naturópata. Como veremos muy pronto, una computadora va a recomendar un tratamiento específico para una persona en particular, basándose en un historial de casos de éxito previamente almacenados en una base de datos biomédicos (la de la Fundación MicroMédix). Y si los casos de éxito registrados en esa base de datos contienen atributos propios de la medicina alopática, esos datos aparecerán en nuestros análisis sin ninguna modificación. De la misma manera en la que respetaremos esos hechos por estar reflejando una realidad, celebraremos también el que una máquina recomiende un tratamiento alternativo o incluso complementario. Y esto último también constituye una realidad, porque como podrá constatar el lector en nuestras referencias, muchos protagonistas de esos casos de éxito prefirieron renunciar a las quimioterapias y las terapias de radiaciones, debido a la gravedad de sus efectos secundarios.

Caso de estudio: un adenocarcinoma pancreático metastásico

Pero a quien le toca en esta ocasión decir sí o no a las quimioterapias y radiaciones, es a una damita de 67 años, con un diagnóstico que de acuerdo con su patólogo consistió de un adenocarcinoma pancreático metastásico (izquierda), cuyo tratamiento por un tiempo requirió de gemcitabina y que en próximas fechas comprenderá dos fármacos muy socorridos en las quimioterapias, el Onivyde (irinotecán) y el Fluorouracil (fluoropirimidinas).
La hija de la protagonista de este caso de estudio, a quien llamaré Toni de aquí en delante, nos hizo favor de responder el cuestionario que empleamos para recabar los datos clínicos de nuestros pacientes, cuando éstos o alguno de sus familiares nos encomienda un estudio como el que aquí estoy desarrollando. Es en ese cuestionario en donde nos especificó los síntomas que estaban aquejando a su mamá: dolor abdominal, convulsiones y desmayos ocasionales; anorexia (peso extremadamente bajo por inapetencia), gastritis, náuseas ocasionales (sin vómito), indigestión y depresión (aunque este último me lo reportó posteriormente a través de un correo electrónico). Con todos esos datos y los que pude inferir a partir de las pruebas de laboratorio que me hizo llegar más tarde esta amable señorita, fue como pude completar los campos especificados en la hoja de cálculo que aparece a su derecha (pulse sobre la misma para agrandarla).

Cabe señalar que el registro (instancia) asociado al caso de nuestra paciente Marita, que es el nombre que estaré empleando para referirme en lo sucesivo a la mamá de Toni, no aparece en la imagen anterior por razones de espacio. En vez de analizarlo por partes, he preferido dedicarle un apartado posterior, con la intención de contrastar su contenido con el conjunto de atributos que conformarán lo que en el ámbito del aprendizaje de máquina (machine learning) se conoce como centroide. Más adelante “explicaré con manzanitas” lo que significa eso y la importancia que reviste para la medicina de precisión, al momento de especificar un tratamiento personalizado. Por el momento quisiera analizar los demás campos de la hoja de Excel para mostar las tendencias que un ser humano como usted y como yo, podría detectar a la hora de analizar un registro histórico de datos clínicos. Veamos

En la imagen a la derecha se observa una marcada tendencia de los médicos naturópatas a recetar muérdago como fitoterapia (veáse la columna del atributo fitoterapia_1). Existe también cierta inclinación de parte de los profesionales de la salud tanto para recomendar una fitoterapia basada en cúrcuma, como para recetar gemcitabina (Gemzar) como quimioterapia. Sin embargo, yo no me atrevería a afirmar que esas tres tendencias son las únicas, o que son las que estarán rigiendo la forma que adoptará el tratamiento que estamos buscando personalizar, pues existen muchos otros datos que no se alcanzan a ver en la imagen. Algo similar ocurre con los suplementos (izquierda). Cada caso consta de una hilera de campos en donde se guardan los atributos de cada paciente, como son las dosis que estuvo tomando de betacaroteno, de vitamina C (oral), de ácido ascórbico (o ascorbato de sodio) por la vía intravenosa (IV), de vitamina D3, de omega 3 y de coenzima Q10  (pulse sobre la imagen de la izquierda para ver los detalles). Nótese por ejemplo cómo la vitamina C IV es muy solicitada en diferentes tipos de cáncer, no solo en el de páncreas.

Descubriendo el tratamiento idóneo para Marita

Hay un tratamiento idóneo para cada quien, porque lo que pueda hacerle bien a Marita, tal vez no sea lo más indicado para usted. De acuerdo con lo que estoy mostrando en la imagen adjunta y en la que sigue, para que la receta que le vamos a proponer a ella le funcionara a usted, tendría que presentar leucopenia (conteo bajo de leucocitos -pulse en la imagen adjunta-),  un marcardor tumoral CA 19-9 cercano a los 1,807 UI/ml, unos síntomas parecidos a los de ella (ver apartado anterior), estar bajo los efectos de una quimioterapia a base de irinotecán y fluoropirimidinas, en fin, lo que quiero decir es que su caso tendría que ser muy similar al de Marita (véase la imagen que sigue).

Al igual que los casos que mostré en el apartado anterior, el registro de Marita contiene los mismos campos; pero con valores de atributos muy particulares y muy probablemente diferentes a los de otros pacientes, coincidentes tal vez en algunos casos, con los de algunos pacientes en condiciones similares de salud. El punto es que cualquier registro de un paciente, incluyendo el de Marita, lo podemos representar por un conjunto de valores de atributos separados por comas.

Así, el caso de Marita quedaría representado por el siguiente conjunto de valores: 7, 67, F, adenocarcinoma pancreático, S, CA 19-9, N, N, S, N, N, S, S, S, S, N, N, gastritis, diabetes, ninguna, normales, N, N, fluorouracil, irinotecan, folfirinox, Kalanchoe, ninguna, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?; en donde 7 es un código que identifica el caso, 67 es la edad de Marita, F indica un paciente del sexo femenino, luego viene el diagnóstico médico (no mío), S delata la confirmación de una metástasis, CA 19-9 está implicando que ese marcador ha alcanzado un nivel superior al normal, la N que sigue nos dice que no se ha detectado ictericia, etc. (pulse sobre la captura de pantalla de la derecha y auméntela para ver el valor y el significado de los demás atributos).

A esa lista de valores ordenados y separados por comas, los ingenieros acostumbramos llamarle vector, y es un concepto que resulta muy útil para entender otra palabra clave igual de importante en el contexto del aprendizaje automático: el centroide.
Estadísticamente hablando, un centroide se puede definir como un vector de atributos que refleja la tendencia central de cada uno de ellos. Y ¿qué cosa es una tendencia central?

¿Recuerda lo que platicábamos párrafos atrás a propósito del muérdago? Bien, ese es un ejemplo de tendencia central. De hecho, la tendencia central del atributo fitoterapia_1 se mide con la moda de ese atributo, y su valor es muérdago, pues estamos tratando con una variable nominal. Pero lo más difícil y a la vez interesante de este caso, es que no conocemos de antemano los nombres ni las dosis de los suplementos de nuestra paciente (lo cual se ha representado en el registro de Marita con signos de interrogación). Hasta donde yo sé, los únicos suplementos que Toni le ha estado dando a Marita son escozul y Kalanchoe.

Nuestra misión consistirá entonces en confeccionar una receta acorde con los datos que tenemos, pues lo que nos está faltando para convertir este caso de estudio en uno de éxito, son precisamente las dosis de los suplementos que contendrá dicha receta.

Dividir para triunfar: la técnica del clustering (segmentación)

Dado que esto no es un curso de minería de datos, y como seguramente a Toni y a usted no les interesa mucho conocer el teje y maneje de esa tecnología, lo que voy a hacer aquí es “explicar con manzanitas”, la técnica que hace posible la confección de un tratamiento personalizado: el aprendizaje de máquina no supervisado.

En la jerga de la inteligencia artificial al aprendizaje no supervisado se le conoce como clustering, y es una técnica que consiste en clasificar un conjunto de casos con atributos muy similares dentro de un determinado grupo; pero muy diferentes en relación a los atributos de los casos clasificados en otros grupos.
Tratándose de casos de cáncer por ejemplo, habrá instancias muy similares de cáncer de próstata que se diferenciarán muy bien de las de cáncer de mama, porque sería imposible que una mujer padeciera de cáncer de próstata, y muy raro que un hombre desarrollara un cáncer de mama. Como veremos, uno de los parámetros que más va a ayudar a descubrir un tratamiento, es el número de grupos.

A continuación explico el procedimiento que seguí para descubrir dos tratamientos personalizados, uno complementario que agrega varios suplementos a la quimioterapia, y otro en donde se recomienda la administración exclusiva de sustancias naturales en forma de suplementos.

Tratamiento complementario (quimioterapia combinada con suplementación)

Con una herramienta de minería de datos como WEKA, pude aplicar un algoritmo de clustering denominado K-Means, para segmentar los casos de éxito que mostré con anterioridad en la hoja de cálculo de Excel.
Uno de mis experimentos consistió en dividir el total de casos en cinco clusters (grupos), tal y como lo estoy mostrando en las capturas de pantalla adjuntas. Obsérvese cómo la máquina encontró tendencias de manera automática. Entre otras cosas, aprendió que en la base de datos hay pacientes de unos 60 años con cáncer de próstata no extendido (cluster 0), mujeres de alrededor de 60 años con carcinoma renal extendido (cluster 1), así como tres grupos de adenocarcinoma pancreático: uno de mujeres en una edad cercana a los 75, sin metástasis (cluster 2); otro de mujeres de alrededor de 58 años, con metástasis (cluster 3); y uno más de mujeres que rondan los 65, también experimentando metástasis (cluster 4).
Ahora le pregunto, ¿en cuál de los grupos cree usted que clasificó WEKA, el caso de nuestra querida Marita? Si no lo intuye, échele de nuevo una mirada a su registro y compárelo con los datos que aparecen en la parte del informe que aparece a su derecha (recuerde pulsar sobre las imágenes para agrandarlas).
Por si no lo advirtió, lo que hizo esta singular herramienta de apoyo fue clasificar el caso de Marita en el grupo 4, como no podría ser de otra manera, pues el centroide asociado al grupo 4 contiene atributos muy similares a los que están caracterizando el caso de nuestra paciente.

Nótese cómo he hecho énfasis en que ambos vectores son muy similares, lo cual de ninguna manera significa que el tratamiento implícito en ese cluster no sea idóneo. La inteligencia de las máquinas es tal, que no precisa que dos cosas sean idénticas para saber que hay ahí una intensa correlación. El concepto de correlación está desbancando a lo que pregona el método científico, en relación a esa idea de que algo no puede ser verdad, solo porque se desconoce su causa [9]. La realidad que revela un conjunto de datos está ahí, independientemente de cómo se hayan dado las cosas. Basta con que exista una cantidad suficiente de casos de éxito (no necesariamente un big data), y que cierto grupo de éstos mantenga una intensa correlación con un caso por resolver, para que ese caso pueda convertirse también en uno de éxito. Y si usted quisiera conocer algunos de los casos de éxito que respaldan lo que aquí estoy planteando, lo invito a consultar las referencias que para ese efecto he puesto a su disposición (por razones obvias de espacio y confidencialidad, no espere ver una relación de todos los casos de éxito que hay actualmente en nuestra base de datos).

Y ahora… ¡la cereza del pastel!
En la imagen adjunta estoy mostrado esa parte del reporte que por falta de espacio y una mejor claridad de exposición, no quise representar en una sola captura de pantalla. Esta tercera parte de los datos que WEKA desplegó, después de explorar en dirección descendente el resto de los atributos de los cinco centroides (del 0 al 4), contiene la fitoterapia (muérdago) y las dosis de los suplementos sugeridas por ese “pedazo de inteligencia artificial”. En un principio, esas dosis no eran más que signos de interrogación (?) en el “vector de Marita”, y se han convertido ahora en los datos que necesitamos homologar, para obtener al fin, un tratamiento complementario personalizado.

Tratamiento alternativo (sin quimioterapia)

Como señalaba yo en un apartado anterior, algunos pacientes deciden “tirar la toalla” y decirle no a las quimioterapias y las radiaciones. Pensando que Marita podría estar en ese caso, llevé a cabo una serie de experimentos adicionales para poder descubrir un tratamiento puramente alternativo. El resultado de este esfuerzo lo puede ver pulsando con su ratón en la imagen adjunta. Esta vez dividí el total de casos en tres grupos, para permitirle al software clasificar el caso de Marita. Como podrá usted advertir, el tratamiento ahora comprende las dosis indicadas por el centroide correspondiente al cluster #1 (el segundo de derecha a izquierda).

Otra razón de peso para pensar en un tratamiento como el propuesto en el cluster #1, sería que aún después de haber homologado los datos (ver el siguiente apartado), el muérdago no se pudiera conseguir en nuestro país (Toni y Marita viven en México), o que su precio fuera demasiado alto por tratarse de un producto de importación. En el siguiente apartado explico en qué consiste la homologación de los datos y otras opciones que se podrían contemplar para regionalizar la administración de los suplementos implicados en ambos tratamientos.

Homologando los datos

Los datos, tal y como los ha entregado el software WEKA, tienen que ser revisados y adaptados al entorno en el que habrán de aplicarse. Así por ejemplo, en el caso del tratamiento alternativo, puede ser que convenga más la forma natural de la cisteína, en vez de la N-acetilcisteína (NAC). Además, a sabiendas de que el propósito de la L-cisteína es promover la producción de glutatión, yo me decantaría finalmente por recetar dos o tres porciones diarias de proteína de soya o de suero de leche aislada (derecha), debido a la riqueza de nutrientes que contiene este complejo de aminoácidos. Hay dos de ellos en particular que junto con la cisteína, optimizan la producción de glutatión: la glicina y el ácido glutámico.
Análogamente, hay algunos suplementos que aparecen en ambos tratamientos que podrían excluirse, dadas las dosis tan pequeñas que se han recomendado. Si analizamos detenidamente los centroides en cuestión, podríamos extraer las siguientes conclusiones:

1) Podemos prescindir de la cisteína en el tratamiento complementario (35.3 mg), más no en el alternativo (334.5 mg).
2) El beta glucano-1,3 no es necesario en ninguno de los dos tratamientos, porque sus dosis no son de ninguna manera terapéuticas (nadie se va a curar un cáncer con 0.06 o 0.1 mg de ese suplemento).
3) El betacaroteno podría omitirse en el enfoque complementario más no en el alternativo (estamos hablando de casi 16,000 UI en esta segunda opción).
4) La vitamina C por la vía oral conviene incluirla en ambos tratamientos (6 gramos diarios para los dos).

5) La vitamina C intravenosa es muy importante en cualquiera de las dos opciones, porque existe una tendencia muy marcada de prescripción, en un gran número de casos de éxito. Existe un protocolo muy detallado para su administración, cuyas especificaciones se establecen a través de un vínculo que encontará usted en nuestra receta personalizada para el cáncer de páncreas (si lo desea puede descargarla en el apartado que sigue).
6) La vitamina D3 deberá considerarse muy seriamente en ambas versiones, ya que además de que sus dosis son terapéuticas, el caso demanda combatir una aguda depresión, por lo que será necesario aumentar unas cinco o seis veces más la dosis establecida para esta vitamina, dependiendo ello de la opción seleccionada por nuestra paciente.
7) Una situación muy similar a la de la vitamina D3 ocurre con los ácidos grasos omega 3, con motivo de la depresión reportada.

8) La administración de Coenzima Q10 solo se considera en el caso del tratamiento alternativo, ya que en el complementario la dosis indicada de 10.6 mg no aporta un beneficio sustancial.
9) La melatonina en ambos casos es importante pero se debe homologar en conformidad con las dosis disponibles en el mercado, que son de 5 y 6 mg. De acuerdo con esto, se recomiendan 6 y 12 mg para el tratamiento alternativo y complementario, respectivamente.
10) En cuanto a la duración de cada tratamiento, se han pronosticado 17 meses para el alternativo y 22 para el complementario.

En lo concerniente al muérdago, por favor no vaya usted a tomar tés de esta hierba así como así, ya que estamos hablando de una planta con un nivel de toxicidad considerablemente alto. Lo que procede aquí es conseguir presentaciones de grado farmacéutico que ya han sido aprobadas por las autorizadas sanitarias y cuyas dosis han sido establecidas por los mismos fabricantes. Esas presentaciones generalmente consisten de una solución inyectable y administrable ya sea por vía intravenosa, intramuscular o subcutánea, en  cualquiera de las marcas comerciales especificadas en la receta que en breve estaré presentando.
Otra alternativa que podría resultar muy prometedora porque suprime la toxicidad de muchas plantas, es la administración de microdosis. Varios miembros de mi familia ya nos hemos aliviado con microdosis de plantas medicinales incluso más tóxicas que el muérdago. A uno de mis hijos lo estuve tratando hace algunos años con microdosis de belladona, y yo en lo personal estuve aplicándome por mucho tiempo microdosis de digital y chicalote, que son ejemplos de dos plantas que no tienen por qué ser peligrosas si se administran apropiadamente: 3 gotas de microdosis sobre la lengua cada 5 minutos por media hora, luego cada hora diariamente hasta superar el cuadro agudo, y posteriormente ese mismo número de gotas 4 veces al día.

La Receta personalizada y homologada

 

La cantidad y el tipo de suplementos que contendrá la receta en su versión final, dependerá del tratamiento elegido por el paciente (alternativo o complementario). Recuerde que si usted no responde al nombre de Marita, el tratamiento que se obtuvo a lo largo de este estudio, puede ser que no le funcione a usted, a menos que su “vector de atributos” sea idéntico al de ella. Si está padeciendo una enfermedad “incurable” y está dispuesto(a) a convertirse en un(a) guerrero(a) biomédico(a) para salir bien librado(a) de esta lamentable situación, le recomiendo consulte nuestra sección Un Estudio para tu Caso, en donde le explicamos qué necesita usted hacer para contar con un tratamiento como el de Marita, o sea, justo a la medida de su “vector de atributos”, ese conjunto de rasgos que hacen de usted un ser humano extraordinario e irrepetible, que solo está esperando una oportunidad para demostrarle al mundo, que no hay enfermedades incurables, sino personas a quienes se les dijo que no se podían curar, y se lo creyeron.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de septiembre de 2018


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REFERENCIAS

[1] Min-Seok Seo1 et al. High-Dose Vitamin C Promotes Regression of Multiple Pulmonary Metastases Originating from Hepatocellular Carcinoma. Yonsei Medical Journal. 2015 Sep;56(5):1449-1452.
[2] Cannon, et al. The Incidental Use of High-Dose Vitamin D3 in Pancreatic Cancer. Case Reports in Pancreatic Cancer 2016, 2.1
[3] Mark Fontes. Improved Prognosis and Quality of Life in a 66-year-old Female Patient with Metastatic Pancreatic Adenocarcinoma Treated with Gemcitabine, and Adjunctive Orthomolecular and Botanical Interventions. Journal of Orthomolecular Medicine Vol 30, No 2, 2015
[4] Riordan et al. High-dose intravenous vitamin C in the treatment of a patient with renal cell carcinoma of the kidney. J Orthomol Med, 1998; 13: 72-73.
[5] González et al. High dose intravenous vitamin c and metastatic pancreatic cancer: Two cases. Integrative Cancer Science and Therapeutics, 2016. Volume 3(6): 1-2
[6] Bonucci et al. Integrated Cancer Treatment in the Course of Metastatic Pancreatic Cancer: Complete Resolution in 2 Cases. Integrative Cancer Therapies. 2018, Vol. 17(3) 994–999
[7] Complete remission and long-term survival of a patient with melanoma metastases treated with high-dose fever-inducing Viscum album extract: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5704862/pdf/medi-96-e8731.pdf
[8] Disappearance of an advanced adenomatous colon polyp after intratumoural injection with Viscum album (European mistletoe) extract: a case report; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25532007
[9] Viktor Mayer-Schönberger & Kenneth Cukier. Big Data: A Revolution That Will Transform How We Live, Work, and Think. First Mariner Books, 2014
[10] Spreen Alan. Tomorrow´s Cancer Cures Today. 25 secret therapies from around the world. Health Sciencies Institute. Baltimore, Maryland. 2009


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Kalanchoe daigremontiana: formidable planta mexicana para aliviar el dolor, la esquizofrenia y el cáncer

A pesar de que no existe una panacea que garantice la salud de todo ser humano, la planta objeto del presente estudio se ha ganado el sobrenombre de “cuaralotodo“. Y si bien existe un amplio consenso popular en torno a las bondades de la kalanchoe mexicana, con el propósito de darle a este ensayo la debida formalidad científica, quisiera aclarar primero, por qué eso de que sea una panacea no es del todo cierto. Permítame explicarle.
Una planta medicinal tiene una gran cantidad de propiedades terapéuticas, casi tantas como sustancias activas tiene. Pero hay que tener muy presente lo que ha señalado Bandaranayake [1], a propósito de lo que implica un remedio natural a base de plantas medicinales:

Esencialmente, los remedios a base de hierbas consisten en porciones de plantas o extractos de plantas no purificados de varios componentes, que generalmente se cree funcionan sinérgicamente” (las negritas son mías). Y aunque yo eliminaría de la cita los vocablos “se cree”, he preferido traducirla literalmente, para analizarla de la manera más imparcial y honesta posible.

Los remedios naturales y el principio de la epigenética

Cuando un investigador dice “se cree”, no es que dude de su aseveración, sino porque sabe que va a haber casos en los que dicha afirmación no se cumple del todo. En el contexto de la cita de Bandaranayake, lo que va a variar es la sinergia entre componentes, cuando éstos interaccionen con el anfitrión, es decir, el organismo que se supone debe responder al tratamiento. La epigenética del paciente, que es todo aquello que tiene que ver con su individualidad bioquímica y el entorno en el que éste se desenvuelve, determinará el éxito o el fracaso de un tratamiento. Si usted acostumbra fumar tabaco o mariguana, ingiere alcohol o algún estimulante con frecuencia, o consume café, azúcar, lácteos y carbohidratos como si éstos se fueran a acabar, no espere grandes resultados. Con hábitos alimenticios y un estilo de vida inadecuados no puede uno abrigar muchas esperanzas, ni con kalanchoe mexicana ni con ningún otro tipo de hierba o suplemento. Asimismo, los efectos de los metabolitos y demás componentes de una planta, podrían verse afectados en función de las dosis recomendadas, el modo de administración y las presentaciones a través de las cuales se administran las sustancias activas. En lo que concierne a las presentaciones, no es lo mismo comer la planta como parte de una ensalada, que aplicarla como microdosis; tomarla en jugo o como suplemento, o como extracto hidroalcohólico o tintura diluida en agua.

Tanto en microdosis como en dosis apropiadas de las especies pinnata (siempreviva), daigremontiana (aranto) y gastonis-bonnieri (oreja de burro), las kalanchoes son terapéuticas y completamente inofensivas. No obstante, en dosis mayores o cuando se trata de especies híbridas, las Bryophyllum (que es como se le conoce también a esta especie) pueden ser peligrosas. Todo está en informarse bien y no dejarse llevar por comentarios sensacionalistas de detractores que se afanan en desacreditar a la fitomedicina, con publicidad negativa y a todas luces pagada por la industria farmacéutica (véase más adelante el apartado: Vox pópuli vs. inteligencia colectiva).

El futuro de los servicios de salud: tratamientos personalizados con inteligencia artificial

Todo ese abanico de posibilidades que surgen a partir de las combinaciones que se pueden dar entre lo que se administra y la amplia diversidad que caracteriza al ser humano, invita a reflexionar sobre la necesidad de un cambio radical en la manera en la que se proporcionan los servicios de salud en la actualidad. Ya se trate de una planta, un fármaco, una vitamina, un mineral, o cualesquier otra sustancia que deba fungir como agente terapéutico, éste nunca podrá hacer las veces de una panacea, por la sencilla razón de que cada individuo va a responder de manera diferente a cada uno de dichos agentes (principio de individualidad bioquímica de Roger Williams).

Ante esa gran diversidad inherente a todo ser humano, lo que los ingenieros en informática biomédica tenemos que hacer es encontrar tratamientos específicos para cada persona, tal y como lo está haciendo la ingeniera en informática Noor Shaker (derecha). Y aunque ella ya está desarrollando una tecnología que combina la física cuántica y el aprendizaje de máquina para crear nuevos fármacos, lo que nosotros estamos persiguiendo con esas técnicas de la inteligencia artificial, es encontrar tratamientos personalizados a base de plantas medicinales y sustancias ortomoleculares (naturales).

De conformidad con lo anterior, espero haber dejado claro por qué es importante personalizar las recetas.
Es indispensable saber, en base a la sintomatología y los rasgos de cada paciente, cuándo una planta medicinal o cualquier otra sustancia natural puede surtir el efecto deseado, independientemente de lo que diga la vox pópuli.

Vox pópuli vs. inteligencia colectiva

Una cosa es la vox pópuli y otra muy diferente la inteligencia colectiva. Vox populi proviene del latín, y significa la “voz del pueblo”. Se emplea para asumir que algo es verdadero por haber sido aceptado por todo el mundo a través de los años. Es así como la vox pópuli ha dictaminado que la kalanchoe es una panacea.

En contraste con la voz del pueblo está la inteligencia colectiva, una tendencia que se ha venido dando desde comienzos de este siglo en las redes sociales (en especial, las de salud 2.0), y que yo definiría como la habilidad que posee un conglomerado de personas dentro de una red colaborativa, para resolver un problema compartido, basándose en la opinión consensuada de sus miembros.
Es así como la inteligencia colectiva de los miembros de una red social, puede llegar a dictaminar en algunos casos, cuándo una determinada planta medicinal, sustancia o suplemento, es capaz de curar una enfermedad. Y para muestra, un botón.

Mientras desarrollaba mi investigación sobre las kalanchoes, encontré páginas y páginas web en donde la mayoría de sus propietarios hacían alusión a la extraordinaria capacidad que poseían estas plantas para curar el cáncer, cuando de repente, como a la mitad de uno de esos listados que Google me estaba mostrando, alcancé a leer una frase que llamó mi atención justamente por estar en completo desacuerdo con esa gran mayoría. La leyenda decía: “el kalanchoe no cura el cáncer“. Para mi sorpresa, el sitio recibía una gran cantidad de comentarios que reprobaban lo que ese cómplice de la industria farmacéutica había escrito en su blog. Ese es el precio que se paga cuando alguien intenta engañar a la sabiduría colectiva, recurriendo a una publicidad negativa pagada.

La agente no es tonta, y eso no lo puede remediar ni un miembro de la “Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas”. Vaya forma de sentirse importante por pertenecer a una asociación que lleva por nombre semejante aberración. Fíjese nada más querido lector, a lo que han llegado los detractores de la medicina natural para ganarse el sustento. “¡Vengan a ver lo que hace el hambre!“, gritó en una ocasión un simpático payasito en el zócalo de la Ciudad de Cuernavaca, mientras mi esposa y yo andábamos por ahí un domingo por la tarde.

Como yo lo veo, ese payasito tiene más mérito por hacer reír a sus semejantes, que lo que hace ese biólogo al promover el disgusto y el pesimismo entre la gente que ve en la etnobotánica y la fitomedicina, una auténtica alternativa para vencer el cáncer. Esos dos campos del saber, no tienen nada de pseudocientífico.

Me encanta cómo funciona la inteligencia colectiva, cuando en un blog como ese, el consenso contradice lo que el autor del mismo está predicando (pulse sobre la captura de pantalla de la derecha). En esta imagen, resalta lo que el sentir de una gente tan variopinta está transmitiéndole al autor del artículo en cuestión. Todo indica que la inmensa mayoría que lo visita no está de acuerdo con él, sobre todo cuando afirma que las plantas de la especie kalanchoe pueden tener efectos no deseados en la gente (palabra clave repetida 59 veces en la nube de palabras). La opinión consensuada dictamina que no habrá reacciones adversas, si las sustancias se administran en las dosis y en las presentaciones correctas.

Usted podría seguir el mismo método que expliqué con anterioridad para determinar si la Kalanchoe alivia otros malestares, sacando conclusiones a partir de lo que dictamine la inteligencia colectiva en una red social, un blog o un foro de discusión. Más adelante analizaré los beneficios que podría usted obtener de esta planta, en caso de que su problema fuera una esquizofrenia, un cáncer de próstata o un dolor agudo en cualquier parte de su cuerpo.

Aspectos clave para conseguir el efecto terapéutico deseado: dosis y presentaciones 

La herramienta que utilicé para extraer la nube de palabras que refleja el sentir de los usuarios del blog de ese biólogo que recomienda quimioterapias (ups) “para proteger” a los enfermos de las terapias pseudocientíficas, confirma lo que en el apartado anterior decía yo, a propósito de la importancia de las dosis y la presentación a emplear en la administración de la kalanchoe mexicana. Si su cuadro es muy agudo, como el de una migraña por ejemplo, con toda seguridad que una dosis de 30 gramos de hojas frescas de kalanchoe mexicana al día, sea todo lo que necesita para aliviar el dolor. Para procesos inflamatorios crónicos sin embargo, es posible que el tomar un jugo preparado con tres o cuatro hojas de aranto, no sea suficiente para conseguir el alivio deseado.

Para estos casos o para una prostatitis por ejemplo, usted podría salir bien librado con varios frascos de microdosis de Bryophyllum daigremontiana, especialmente si no está consiguiendo vaciar completamente su vejiga (orina frecuentemente durante la noche o experimenta dificultades al orinar, incluyendo sangrado, dolor o ardor). Aproximadamente después de una semana de haber comenzado su tratamiento, usted va a sentir un gran descanso cuando la orina que antes se acumulaba en su vejiga y parte de su uretra, ya no esté ahí. Y todo eso gracias al efecto antiinflamatorio que varios metabolitos de la kalanchoe mexicana ejercerán sobre los tejidos de su próstata (véase también el apartado: “Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea”).

La técnica de las microdosis tiene la particularidad tanto de eliminar la toxicidad de muchas plantas medicinales, como de suprimir los efectos secundarios y calculados de una gran cantidad de fármacos, debido precisamente a las diminutas dosis con las que se elaboran. Y es aquí donde ni con publicidad negativa barata podría un biólogo de quinta refutar las ventajas terapéuticas de la kalanchoe. Un par de gotas de microdosis de aranto aplicadas sobre la lengua con la periodicidad apropiada (dependiendo del cuadro clínico), van a marcar la diferencia entre los estragos causados por una quimioterapia, y la manera en la que actúan los  bufadienólidos, las quinonas, los lignanos, los flavonoides, los terpenos, los alcaloides, las antocianinas y otros muchos más metabolitos que caracterizan a la familia de las crasuláceas, que es a la que pertenecen alrededor de 125 especies pertenecientes al género kalanchoe, incluida la mexicana [2]. En cuanto a la presentación en extracto, tómelo con precaución, diluyéndolo en unos 150 ml de agua a razón de 1 a 5 gotas, tres veces al día, dependiendo de lo que tolere. Con la información que hasta este momento hemos podido recabar, se recomienda aumentar una gota cada dos días, a la dosis inicial especificada con anterioridad, hasta alcanzar un máximo de 20 gotas 3 veces al día, excepto en caso de presentar intolerancia (malestar estomacal o alguna reacción alérgica por ejemplo). Para mayor seguridad, procure adquirir un producto de un distribuidor de suplementos acreditado, como podría ser Amazon, y seguir las indicaciones especificadas por el fabricante.

Algo similar recomiendo en el caso de las tinturas, ya que va usted a encontrarlas en diferentes concentraciones. En caso de duda, siéntase con la confianza de contactarnos para que le ayudemos a seleccionar el producto idóneo para su caso.
Como suplemento, es probable que encuentre productos con la hoja de planta pulverizada y encapsulada en presentaciones de 500 mg. o más. En estos casos también conviene seguir la posología recomendada por el fabricante (la que viene impresa en la etiqueta del producto).

Microdosis de plantas medicinales antipsicóticas para tratar la esquizofrenia

De acuerdo con lo dicho hasta aquí y mientras terminamos de consolidar nuestra tecnología para la confección de tratamientos personalizados con inteligencia artificial, quisiera recomendar un botiquín compuesto de tres microdosis para tratar la esquizofrenia: de Akuamma, de Kalanchoe mexicana y de Rauwolfia hirsuta, tetraphylla, heterophylla o canescens (reserpina). A ésta última se le conoce popularmente como “sarna de perro” o “cinco negritos”, y también se cultiva en México.
Si ya es usted miembro de nuestra comunidad de guerreros biomédicos, o alguno de sus familiares es nuestro paciente y su psicosis todavía no ha remitido por estar en la primera etapa del tratamiento, probablemente ya esté enterado de los avances que la Fundación MicroMédix ha conseguido, al emplear la microdosis de Akuamma (Picralima nitida) como complemento de su receta ortomolecular para curar la esquizofrenia. Y puesto que ya hemos dicho que no hay planta medicinal que funcione como panacea, llegados a este punto, creo prudente agregar a nuestro tratamiento, un botiquín compuesto de esos tres antipsicóticos naturales en microdosis.

Conviene también elaborar otro botiquín con las microdosis de cada uno de los fármacos que actualmente está tomando su ser querido, a fin de manejar mejor la transición entre ambos tratamientos. De hecho, usted mismo puede elaborar esas microdosis. Una microdosis por ejemplo de Latuda (lurasidone), sería ideal para aplicarla durante la retirada de los medicamentos que componen el cocktel que ese señor de bata blanca le recetó.

Así como en el caso de la Akuamma (izquierda) el metabolito estrella para la psicosis resultó ser la alstonina, el género Bryophyllum también tiene lo suyo, según lo dieron a conocer de una manera muy precisa Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao y otros investigadores [3]. En ese artículo, autores con nacionalidades diferentes declararon haber llevado a cabo “una compilación exhaustiva de plantas medicinales científicamente probadas y consideradas útiles en el tratamiento de la psicosis en Nigeria” [3]. Estos científicos refieren cómo los terpenos, son una clase extensa y variada de metabolitos producidos por varias plantas.

Son hidrocarburos que resultan de una combinación de unidades de isopreno que se modifican por oxidación o por reordenación del esqueleto de carbono, que a su vez da origen a unos compuestos llamados terpenoides. Al igual que otros metabolitos, los terpenos también exhiben una amplia gama de efectos en el sistema nervioso central. Se ha informado por ejemplo, que las propiedades disuasorias neurotóxicas de muchos monoterpenos, incluyen interacciones con los sistemas octopaminérgicos y noradrenérgicos, la inhibición de la colinesterasa, así como múltiples interacciones directas con el sistema GABA. Entre otros efectos se encuentra la unión directa y alostérica a los receptores de GABA [4]. El mirceno, el beta-cariofileno y el limoneno son ejemplos de terpenoides antipsicóticos.

Cabe señalar que estos terpenoides no solo tienen propiedades antipsicóticas sino efectos antidepresivos también, debido a la supresión y activación del receptor cannabinoide 2. Curiosamente, muchos terpenoides muestran una toxicidad significativa en algunos insectos; pero muy baja toxicidad en los mamíferos. Asimismo, este grupo de sustancias químicas está presente en una gran cantidad de especias, sabores y alimentos que son partes esenciales de nuestras dietas. Más importante aún es que la investigación sobre los efectos psicoprotectores de éstos y otros metabolitos ha alcanzado un gran nivel. No obstante, al pasar de los años, los alcaloides han recibido más atención debido a la incesante búsqueda de antipsicóticos sintéticos, por parte de la industria farmacéutica.
En el caso específico de la Bryophyllum pinnata (derecha), desde 1921, la planta ha estado en uso en la medicina tradicional como un agente antipsicótico, antes de que Pal y otros colaboradores [5] confirmaran en 1999, las actividades neuropsicofarmacológicas de la fracción metanólica de esta planta.

Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea

En el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el ingeniero en bioquímica Iván Arias González, graduado en Ciencias en Biotecnología por la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), desarrolló como parte de su tesis doctoral, un estudio fitoquímico de la Kalanchoe flammea para identificar grupos de metabolitos presentes en diferentes extractos, con la finalidad de hallar una estrategia para inducir la apoptosis de las células cancerosas de la próstata, sin ocasionar daño a los tejidos sanos [6] (pulse sobre la imagen adjunta para ver el detalle de los hijuelos, que es uno de los medios que tiene esta planta para reproducirse).

No habiendo un agente que limite la multiplicación indiscriminada de células cancerosas, por lo regular estas células se resistirán a la muerte celular programada (apoptosis); pero después de cinco años de intensa labor de investigación, el Ing. Arias González consiguió observar la aparición de caspasas, que es un grupo de proteínas mediadoras de los procesos de apoptosis. Los resultados obtenidos con el extracto de etilo fueron muy alentadores, ya que fue capaz de inducir la apoptosis de manera programada, a través de una proteína llamada anexina 5. Asimismo, observó  que en el proceso de apoptosis, la proteína PARP1 era liberada para reparar el ácido desoxirribonucleico (DNA) dañado, deteniendo con  ello la multiplicación de células nocivas. En resumen, el propósito del extracto del Kalanchoe es evitar la proliferación de células cancerosas, manteniendo intactas las células sanas.

Y aunque el objetivo de la tesis de este notable hombre de ciencia parece haberse concentrado en fabricar un fármaco avalado por La Food and Drug Administration (FDA) de los EUA, nos complace saber que un científico mexicano nos esté confirmando de esa manera tan contundente, las bondades de las Kalanchoes. Si bien existen algunas sutiles diferencias entre sus metabolitos, en general, los beneficios potenciales de éstos componentes estarán ahí para cualquiera, a pesar de que podría haber pacientes que no respondieran como se quisiera, por las razones anteriormente expuestas.

No hay que perder de vista que nuestra epigenética (no nuestra genética) es uno de los principales factores a considerar, si lo que se está buscando es conseguir sinergia entre componentes. Y de manera análoga a como lo hicimos para el caso de la esquizofrenia, también para el cáncer de próstata recomendaremos la aplicación conjunta de microdosis de una de esas tres especies de Kalanchoe, con otra de Epilobio en cualquiera de sus tres variantes igualmente terapéuticas: angustifoliumparviflorum, o hirsutum.

Los efectos analgésicos de la Kalanchoe mexicana

La migraña y los dolores en general, se quitan con cualquiera de los géneros de Kalanchoe que he mencionado a lo largo de esta publicación. Yo en lo personal, he confirmado su eficacia, mezclando tan solo tres o cuatro hojas grandes y frescas (recién cortadas) con agua natural. Coloca usted ese número de hojas en una licuadora junto con una cantidad equivalente a un vaso de agua (o un poco más si tuviera sed). Enciende su licuadora, y una vez que las hojas se deshagan, la apaga y sin colar absolutamente nada, vierte el jugo resultante en un vaso y ¡para adentro! En poco más de media hora va usted a sentir su efecto, y después de una hora aproximadamente, el dolor habrá desaparecido completamente.
No hay nada de magia ni de pseudociencia en esos metabolitos que la madre naturaleza nos ha estado obsequiando, mucho antes de que a un magnate farmacéutico se le ocurriera aislarlos y sintetizarlos en una pastilla, con el único fin de patentarlos y venderlos en cantidades suficientemente grandes como para transformar la salud de sus semejantes, en un negocio muy, pero muy redituable.

Aunque para algunas personas las hojas frescas pueden ser más efectivas que las presentaciones en suplementos y microdosis, conviene también estar al tanto de cuál podría ser una de sus principales desventajas: si no se dispone de un número suficiente de plantas, tarde o temprano las hojas comenzarán a agotarse, siendo necesario aumentar su producción. Si usted prefiere tomar las hojas de esta manera, probablemente tendrá que aprender a cultivar esta preciada planta, a fin de que nunca le falte su dosis diaria.

Otra opción es que aprenda a elaborar sus propias microdosis, no solo de las plantas que aquí he analizado, sino de muchas otras que podrían marcar la diferencia, entre aplicar 4 veces al día unas tres gotas de microdosis herbales, y soportar los efectos secundarios de los fármacos que probablemente está tomando. Los costos de la presentación en microdosis suelen ser mucho menores que los asociados a la adquisición frecuente de plantas para el consumo de hojas frescas. Así por ejemplo, con un frasco de 250 ml de tintura madre extraída de unos 100/150 gramos de planta de Kalanchoe, usted estaría en posibilidad de obtener alrededor de 125 frascos de microdosis con 20 ml de vehículo.

La desventaja de este método es que se requieren 30 días de maceración para extraer los metabolitos de cualquier planta, valiéndose de una solución hidroalcohólica. Pero como vimos, esa desventaja se compensa con la seguridad que ofrece la técnica, en relación al grado de toxicidad, que en este caso viene a ser nulo. No obstante, tratándose de una tintura madre, producto de una maceración, jamás deberá consumirse sin diluirla previamente en agua. Para evitar cualquier envenenamiento, la tintura de las Kalanchoes no deberá consumirse directamete, ni en grandes dosis. Esta es una de las razones por las cuales uno encuentra frascos de suplementos y medicamentos con etiquetas que a la letra dicen: “manténgase fuera del alcance de los niñosen un lugar fresco y seco“.

Otras propiedades terapéuticas de las Kalanchoe

En México, esta maravillosa planta ha encontrado múltiples usos medicinales. En Puebla por ejemplo, se ha empleado para bajar la fiebre y eliminar el dolor de cabeza. En Michoacán, como remedio para la indigestión; en Chiapas y otros estados de la república se ha usado para las quemaduras (exprimiendo o moliendo la hoja para luego aplicarla sobre la parte afectada). También se sabe que es útil para el sarampión. En Oaxaca la hoja se usa para curar la erisipela, la tiña y los abscesos en las extremidades. Se recomienda también para combatir la disentería, la diabetes, los cólicos, los problemas de riñón, la gripa, la tos, las paperas, así como para disminuir la inflamación y los síntomas causados por la insolación, entre otros males.

En otros países sudamericanos, en Africa y en el continente asiático, se ha empleado como diurético y para tratar picaduras de insectos, quemaduras, heridas, úlceras, abscesos, quistes ováricos, reumatismo, erisipela, hinchazones y forúnculos. Se ha sabido de enfermos de viruela, diarrea, disentería, litiasis, tisis y sarna, que mejoran con la Kalanchoe. Sus metabolitos también ayudan en el trabajo de parto, con los dolores de oído y garganta, así como a combatir los síntomas de la gripe, la bronquitis, la conjuntivitis y el cólera.

Conclusiones

La Kalanchoe tiene potencial para aliviar no solamente el dolor, la esquizofrenia y el cáncer, sino muchas otras enfermedades que hasta el momento no han encontrado solución en la medicina alópata. Más que una panacea, la Kalanchoe viene a ser una alternativa natural más, dentro de ese abanico de opciones a las que uno puede recurrir para librarse de los efectos secundarios de los fármacos, que son sintetizados en última instancia a partir de los metabolitos de las plantas. La Kalanchoe posee una cantidad tan impresionante de metabolitos, que incluso hasta podría contener algunos más sin descubrir.

Así, usted podría estar sufriendo una enfermedad no mencionada en este ensayo y aun así intentar el alivio, recurriendo a cualquiera de las presentaciones descritas con anterioridad. No le estoy sugiriendo que pruebe un fármaco de dudosa procedencia. Estoy hablando de dosis completamente inofensivas (microdosis) de plantas medicinales cuyos beneficios han sido comprobados científicamente por expertos de muy alto nivel académico [1]-[9].

Es por eso que lo invito a que reflexione sobre una cuestión que a muchos detractores de la medicina natural les cuesta trabajo aceptar: su epigenética podría responder a ese metabolito que usted está por descubrir, sin importar cuántos ensayos clínicos aleatorizados tipo doble ciego haya realizado un laboratorio farmaceútico para patentarlo. El reino vegetal guarda tantos secretos, que nunca está de más brindarle la oportunidad de sorprendernos.

La abeja y la avispa liban las mismas flores, pero no logran la misma miel” … Joseph Joubert
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de agosto de 2018


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REFERENCIAS

[1] Bandaranayake, W.M. 2006. Quality control, screening, toxicity, and regulation of herbal drugs. In Ahmad, I., Aqil, F. & Owais M. (Eds). Modern Phytomedicine. Turning Medicinal Plants into Drugs. Weinheim, Wiley, pp. 25–57.
[2] Dulce Esther López Díaz. Tesis para obtener el Grado de Maestría en Ciencias en Desarrollo de Productos Bióticos: Análisis del RNAm del GEN que Codifica para la Enzima Escualeno Sintasa (sqs) en Cultivo de Células de Kalanchoe daigremontiana, Instituto Politécnico Nacional (IPN): https://tesis.ipn.mx/bitstream/handle/123456789/13343/Tesis%202011%20Dulce%20Esther%20L%C3%B3pez%20D%C3%ADaz.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao et al. (2018). A synopsis of anti-psychotic medicinal plants in Nigeria, Transactions of the Royal Society of South Africa, 73:1, 33-41, DOI: 10.1080/0035919X.2017.1386138
[4] Rattan, R.S 2010. Mechanism of action of insecticidal secondary metabolites of plant origin. Crop Protection 29: 913–920.
[5] Pal, S., Sen, T. & Nag, A.K. 1999. Neuropsychopharmacological profile of the methanolic fraction of Bryophyllum Pinnatum leaf extract. Journal of Pharmacy and Pharmacology 51: 313–318.
[6] Isis Espinola. Doctor en Biotecnología de la ENMH analiza efecto de la Kalanchoe Pinnea en Tratamiento de Cáncer de Próstata. SELECCIÓN Gaceta Politécnica, Número 61 del 31 de enero de 2014. Instituto Politécnico Nacional.
[7] Salahdeen & Yemitan. Neuropharmacological Effects of Aqueous Leaf Extract of Bryophyllum Pinnatum in Mice. African Journal of Biomedical Research, Vol. 9 (2006); 101 – 107.
[8] Idian electronic theses & dissertations: http://shodhganga.inflibnet.ac.in/. Chapter-5. Enumeration Of Ethnomedicinal Plants Of Vijayapur District
[9] Maximino Martínez. Las PLantas Medicinales de México. Tomo I. Ediciones Botas. Séptima Edición. 2005.


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Hipotiroidismo: el fenotipo de la esquizofrenia ignorado por la psiquiatría

A una persona que nunca ha oído hablar de la medicia ortomolecular, o que ha sido engañada por el sistema tradicional de salud mental, nunca se le ocurriría que una disfunción de la glándula tiroides pudiera ser la causa de ese conjunto de síntomas que mantiene alejados de la realidad, a un 10% de los pacientes con esquizofrenia. Ningún psiquiatra aceptaría tratar con yodo, selenio, tirosina y/o fenilalanina, a un paciente que según su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”, es un “enfermo mental”.

Sin embargo, una vez confirmado un diagnóstico de hipotiroidismo con síntomas psicóticos evidentes, dicho tratamiento a base de nutrientes administrados en dosis terapéuticas (ortomoleculares), constituye una muy buena solución para algo que la psiquiatría habría preferido tratar con antispsióticos, ansiolíticos y/o antidepresivos sintéticos.

Hipotiroidismo y psicosis: lo que la psiquiatría prefiere obviar y que todo paciente debe saber 

Si eres psiquiatra mejor ni sigas leyendo, porque lo que voy a develar aquí podría no agradarte, y tal vez termines tomándote uno de esos estabilizadores de ánimo que tú muy bien sabes “no produce efectos secundarios“. Ahora que si eres un paciente diagnosticado con esquizofrenia por un señor de bata blanca como el que acabo de correr de este que es tú sitio, creo que estás en el lugar indicado para resolver tu problema con medicina alternativa. Por favor no me mal interpretes, lo que voy a exponer aquí no aplica para todo paciente con deficiencia tiroidea, pero sí a ese 10% de pacientes que mencioné con anterioridad.

Aun cuando Carl Pfeiffer [1] no identificó al hipotiroidismo como una de las principales causas de la esquizofrenia, sí dejó muy claro cómo una deficiencia tiroidea puede explicar una parte muy peculiar de su etiología. De hecho, La psicosis clásica causada por una deficiencia tiroidea se conoce como locura mixedematosa [2].  Hoy en día, basta con realizar una simple búsqueda en Google con las palabras clave psychosis due to hypothyroidism para darle la debida importancia a lo que Pfeiffer y otros grandes referentes de la medicina ortomolecular nos legaron. Al momento de estar escribiendo estas líneas, esa búsqueda arrojó 532,000 vínculos.

A pesar de los esfuerzos que todos esos hombres de ciencia han hecho por naturalizar la medicina, la corriente médica controlada por la industria farmacéutica, nos ha estado vendiendo por años, la idea de que la mejor medicina es la que se fabrica en el laboratorio. En el caso particular del hipotiroidismo, su producto estrella viene a ser la levotiroxina. La L-tiroxina o T4 sintética, que es también como se le conoce a esta forma sintetizada de hormona tiroidea, es la que usan los señores de bata blanca como reemplazo hormonal en pacientes con problemas de tiroides.
Y es así como la medicina alopática pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados de la glándula tiroides: reemplazando la hormona natural conocida como tetrayodotironina, por una T4 fabricada en el laboratorio. Pero sucede que la tetrayodotironina está compuesta de yodo y tirosina, un mineral y un aminoácido que la glándula tiroides utiliza para sintetizar esa hormona, y si estás dispuesto a complementar tu alimentación con este par de nutrientes para que sea tu organismo y no un laboratorio la que se encargue de sintetizarla, estarás en el camino correcto hacia la curación. Dime una cosa: ¿preferirías ir con un psiquiatra para que te recete un coctel de olanzapina enriquecido con Gabapentin (para evitar las convulsiones que te podría producir la olanzapina) y clonazepam (para calmar la ansiedad que ese mismo antipsicótico te va a ocasionar)?… ¿De verdad lo harías? Porque si es así, creo que a ti sí te conviene seguir leyendo. Pemíteme explicarte cómo funciona el sistema de salud que comanda la industria farmacéutica.

Medicina alternativa para el tratamiento natural de la psicosis causada por hipotiroidismo

En el mejor de los casos, los departamentos de mercadotecnia de esta industria, organizan convenciones, congresos, seminarios y eventos parecidos para montar un escenario que les permite exhibir al máximo, la crema y nata de la comunidad científica médica. Se trata de que los médicos escuchen lo que tiene que decir una autoridad reconocida a nivel mundial, a cerca de los últimos avances de su especialidad, o dicho de una manera más coloquial, sobre el último grito en materia de salud.

Todo está en invitar a varias eminencias, para que a cambio de una generosa retribución económica, hablen sobre las bondades de un fármaco que al laboratorio en cuestión le ha costado millones de dólares sacar al mercado, y que ahora debe promoverse para obtener el ansiado retorno de inversión.
La T4 entonces ha sido promocionada de esa manera para convencer tanto a la comunidad médica como al público en general, de que no hay mejor tratamiento para el hipotiroidismo que el reemplazo de esa hormona.

Con el tiempo, esos mercaderes de salud llegaron a convencer a sus soldados de bata blanca, de que la mejor forma de tratar el hipotiroidismo es administrando levotiroxina. A este respecto, Rouzier escribió:
“Frecuentemente nos enseñan que la administración del compuesto sintético T4 es mucho más eficaz que la anticuada y difícil de regular, Armour thyroid®. La FDA recientemente multó a Knoll Pharmaceuticals con $90 millones por manipular los resultados de los estudios para convencer a los médicos de la superioridad del Synthroid (T4), mientras que hay datos recientes que indican lo contrario. Sin embargo, aún existen prejuicios contra la combinación de T3 y T4, que es el régimen que nosotros estimamos supera a los demás. Analizamos a los pacientes que tomaban Synthroid para evaluar qué tan adecuada era la conversión de T4 a T3. Nuestros datos revelan que la conversión de T4 a T3 en pacientes tratados con T4 sintética es inadecuada. Dichos datos respaldan el uso de una combinación de T4 y T3 (Armour thyroid®), tal como lo recomendó recientemente un artículo en el New England Journal of Medicine. Lo apropiado es medir y monitorear la T3 libre, que es la hormona activa primaria” [2] (las negritas son mías) .

Abram Hoffer y otros especialistas encontraron que la administración de tiroides disecada es una mejor opción que la T4 sintética, debido a que es así como se pueden combinar los efectos de todas las hormonas tiroideas, no solo los de la T4. Productos como Armour thyroid® (derecha), que son una combinación de T4, T3 y T2 elaborada con tiroides porcina seca, funcionan mucho mejor que la levotiroxina. No obstante, Hoffer señaló que para que el tratamiento sea efectivo, las dosis deben ser suficientemente grandes (ortomoleculares), entendiéndose por dosis suficientemente grandes aquellas que el paciente puede tolerar, justo antes de que las pulsaciones por minuto alcancen las 110/120 ppm (ob. cit., pág. 206). Y dado que esto obligaría al paciente a estar monitoreando continuamente este signo vital, lo que recomendamos los especialistas de la Fundación MicroMédix es dejar que el cuerpo produzca la cantidad de hormonas que necesita, administrando en vez de tiroides disecada, nutrientes ortomoleculares como el yodo, la tirosina, el selenio, el zinc, la niacina, la vitamina B12 y antioxidantes como el ácido alfalipoico y las vitaminas C y E.

Suplementos clave para la síntesis de todas las hormonas tiroideas

Yodo

El yodo es un oligoelemento cuya deficiencia se corrige fácilmente tomándolo como suplemento. El bocio (izquierda) es una inflamación de la glándula tiroides que se desarrolla cuando esta glándula no dispone de suficiente yodo para fabricar hormonas. En un intento por tratar de atrapar más yodo, las células de esta glándula aumentan de tamaño, ocasionando que el cuello se hinche. Sin una apropiada suplementación, el paciente desarrollará hipotiroidismo, con síntomas que varían de persona a persona, siendo los más comunes la fatiga, el cabello seco, la lentitud, el aumento de peso y la sensación de frío en el cuerpo. En estas condiciones, el hipotiroidismo podría se más difícil de tratar únicamente con yodo, pudiendo ser necesaria la administración de tiroides disecada.

Además de estabilizar nuestro peso corporal y controlar nuestros niveles de colesterol, el yodo estimula la producción de hormonas tiroideas (como la T3 y la T4), que a su vez regulan la conversión de grasa en energía. Estas hormonas también son necesarias para formar nuestros huesos, así como para mantener nuestra piel, uñas, cabello y dientes en óptimas condiciones. El yodo también se usa como antibiótico para combatir eficientemente todo tipo de infecciones y como tratamiento natural del cáncer de próstata, de mama y de útero. Con una deficiencia de este mineral, uno podría sufrir de estreñimiento, obesidad, debilidad y como ya lo señalé, hasta de psicosis.
Otras enfermedades menos comunes pero que podrían presentarse también por deficiencia de yodo, son el cretinismo en los recién nacidos, que trae consigo un retraso en el crecimiento y un proceso inflamatorio; la enfermedad fibroquística de mama; el endurecimiento de las arterias y el retraso mental. El yodo se elimina rápidamente por lo que resulta difícil intoxicarse con este mineral, y lo más que puede pasar con un exceso del mismo, es un brote de acné o la aparición de erupciones en la piel. Para evitar cualquier problema, te recomendamos complementar tu dieta con un suplemento de yodo de alta calidad como el que aparece a tu derecha: yodo lugol al 5%.

Tirosina

La tirosina es un aminoácido no esencial, y se le llama así no porque no sea esencial en la alimentación, sino porque el cuerpo es capaz de sintetizarla a partir de otras sustancias, como la fenilalanina. Se aisló por primera vez de la caseína en 1849 y es rica en insulina y papaína. Es un precursor de los neurotransmisores norepinefrina, epinefrina y dopamina y por lo tanto, de la levodopa. Se utiliza para producir tiroxina, cuya función consiste en controlar el crecimiento, el metabolismo, la piel y la salud mental. Espero quede claro entonces que la tirosina y la tiroxina son dos cosas bien diferentes.

La tirosina o L-tirosina (derecha) participa en la síntesis de muchos productos bioquímicos importantes, incluidas las hormonas tiroideas, los pigmentos biológicos de la melanina y las catecolaminas. La acción de este suplemento en las funciones cerebrales es clara por su relación con la dopamina y la norepinefrina. También es útil para suprimir el apetito y reducir la grasa corporal (obesidad y sobrepeso), la producción de pigmentos para la piel y el cabello, así como para garantizar un funcionamiento adecuado de la tiroides y de las glándulas pituitaria y suprarrenales. Se usa para reducir el estrés y ayuda a prevenir y tratar la narcolepsia, la fatiga, la ansiedad, la depresión, las alergias, los dolores de cabeza y el síndrome de abstinencia por medicación. Por ser un elemento esencial para conservar la piel, el cabello y los pigmentos oculares en óptimas condiciones, su carencia podría dar lugar a un síndrome conocido como albinismo oculocutáneo, que se caracteriza por la incapacidad de formar pigmentos de melanina (véase también lo que comenté a cerca de las canas prematuras en el ensayo intitulado “La informática biomédica en el diagnóstico y la prevención de la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad“.

Siendo precursor de tiroxina, es de esperar que su deficiencia provoque hipotiroidismo, incluidos el agrandamiento de la glándula tiroides (bocio) y el retraso grave tanto del crecimiento como del desarrollo del sistema nervioso central. Una deficiencia de tirosina también puede producir baja presión arterial, baja temperatura corporal (incluyendo manos y pies fríos) y síndrome de piernas inquietas. Prescrita junto con el triptófano se ha empleado con cierto éxito para tratar el abuso de la cocaína. En resumen, los síntomas que delatan una deficiencia de tirosina son:

– baja temperatura corporal y baja presión arterial
– Apatía
– Edemas
– Fatiga/debilidad
– Cambios en el estado de ánimo
– Dolor en las articulaciones
– Síntomas gripales
– Aumento de peso
– Voz ronca
– Cabello seco y alteraciones en la pigmentación de la piel

Selenio

Dos de las principales características terapéuticas de este mineral son su propiedad antienvejecimiento y su capacidad para expulsar del cuerpo radicales libres y metales pesados como el mercurio, el plomo y el cadmio. Es útil para combatir infecciones, ya que estimula una mayor respuesta de los anticuerpos a las infecciones, promueve más energía en el cuerpo y si bien ayuda a aliviar los síntomas de la menopausia en las mujeres, también ayuda al varón a producir espermatozoides sanos. De acuerdo con el Dr. Sanil Rege, la T3 es la hormona activa, y la conversión de T4 a T3 requiere selenio [4].

Cómo descartar/confirmar un hipotiroidismo: análisis clínicos y sintomatología

En lo que concierne a los análisis clínicos, los procedimientos generalmente aceptados para diagnosticar un hipotiroidismo, establecen que son los niveles de la hormona estimulante de la tiroides, mejor conocida como TSH (por sus siglas en inglés), los que determinan, cuándo un paciente ha desarrollado hipotiroidismo. Esto significa que la posibilidad de una deficiencia tiroidea se descarta cuando en un análisis clínico, el nivel de la TSH aparece normal. Se habla de hipertiroidismo cuando las pruebas de laboratorio muestran niveles muy bajos de TSH y niveles muy altos de T4 y T3. En el hipotiroidismo, la TSH es muy alta y los otros valores son bajos (en las imágenes adjuntas se puede ver un ejemplo de un perfil tiroideo que dio positivo para hipotiroidismo. Pulse sobre las mismas para ver los detalles).

Hipotiroidismo con valores de TSH y T4 normales

Pero existen casos de hipotiroidismo en los que  la T4 se encuentra en cantidades suficientes. Esta es una condición que se conoce como síndrome de enfermedad eutiroidea, o síndrome de T3 baja. La TSH aparece normal (o posiblemente un poco baja); pero los niveles de T3 son bajos. Hasta cierto punto, esto representa una actividad normal de la glándula tiroides con una formación periférica reducida de T3 a partir de T4, y es una condición que se llega a presentar en algunas personas mayores. La conversión a T3 disminuye con el envejecimiento y con el estrés severo ocasionado por quemaduras, restricción de calorías, exposición a productos químicos y/o metales tóxicos, alcoholismo, oxidación excesiva, enfermedad hepática o renal, exceso de ejercicio y falta de sueño.

Rouzier [5] examinó a 671 pacientes con problemas de tiroides. Un total de 262 pacientes tenían niveles muy bajos de T3, y el resto los tenía algo bajos. Todos ellos tenían temperaturas corporales menores a los 36.1 ° C. La adición de tiroides que contenía tanto la hormona T4 como la T3 corrigió su temperatura corporal a 36.6 ° C, lo que redundó en una mejoría. Después de encontrar una buena correlación entre la temperatura corporal y los niveles de T3, Rouzier concluyó que la TSH sola no debía usarse como único criterio para determinar la deficiencia tiroidea.

Por su parte, el Dr. Broda Barnes [6],[7] descubrió que la prueba más simple de todas era la temperatura corporal, y que cuando los pacientes tenían bajas temperaturas basales, respondían bien al tratamiento con tiroides disecada. Uno de los trabajos de Langer [8] resume lo alta que es la incidencia de hipotiroidismo, el cual puede ser fácilmente diagnosticado a través de los síntomas clínicos, incluida la temperatura basal corporal y la respuesta a las preparaciones de tiroides disecadas.

El libro de Shames & Shames [9] es una excelente referencia para esclarecer el por qué uno no debe guiarse exclusivamente por los valores de la TSH, sino considerar también el monitoreo de los niveles de la T3. De acuerdo con estos autores, cualquier valor de la TSH superior a 3 debería generar sospechas. Ellos, al igual que Barnes y Langer, recomiendan la valoración del cuadro clínico, siendo la temperatura basal corporal el signo de mayor importancia a vigilar.

Cuadro clínico a considerar para realizar el diagnóstico

Las preguntas a responder para valorar a un paciente que sospechamos ha desarrollado hipotiroidismo, son las siguientes:

1. ¿Debilidad (cansancio/fatiga) crónica? (S/N)
2. ¿Estreñimiento? (S/N)
3. ¿Dolor en las articulaciones? (S/N)
4. ¿Bocio? (S/N)
5. ¿Grasa en exceso (obesidad o sobrepeso)? (S/N)
6. ¿Intolerancia al frío? (S/N)
7. ¿Cambios en la piel y/o el cabello (color, desprendimiento, canas prematuras, resequedad, etc.)? (S/N)
8. ¿Baja temperatura basal corporal (la que se toma inmediatamente al despertar, con un termómetro colocado debajo de la lengua)? (S/N)

El criterio a seguir aquí para sospechar de un hipotirodismo, es contabilizar las respuestas afirmativas a esas ocho preguntas. Entre mayor sea el porcentaje de preguntas afirmativas, mayores serán las probabilidades de que el paciente haya desarrollado hipotiroidismo.

Un par de consejos finales que te ahorrarán muchos sinsabores

Si estás experimentando alucinaciones (auditivas y/o visuales), obsesiones, delirios paranoicos, miedo, desconfianza, resentimiento, depresión, cambios de humor y pensamientos suicidas; antes de consultar a un psiquiatra, primero verifica si también tienes fatiga crónica, sobrepeso; si sientes muy frías tus manos y tus pies; si se te cae el pelo o se te ha decolorado y si tu temperatura corporal por las mañanas es baja. Si la mayoría de este segundo conjunto de síntomas coincide con lo que a ti te está molestando, entonces tal vez te convenga ordenar un examen de tiroides para confirmar un hipotiroidismo.

Si tuvieras dudas sobre tus análisis, contáctanos para que te ayudemos a interpretarlos, porque cualquiera que haya sido el resultado, ten la seguridad de que tu problema se puede corregir con un tratamiento alternativo como el que aquí he descrito, o personalizado con toda precisión, de acuerdo con tus síntomas e historial clínico.

Asimismo, es muy importante que sepas que el éxito de cualquier tratamiento alternativo, solo se puede conseguir si las dosis de los nutrientes son ortomoleculares, de lo contrario, sí que se cumpliría lo que te han dicho los psiquiatras a propósito de que la medicina natural no sirve para nada. Para que la receta que especifiqué sea efectiva, debe administrarse en dosis suficientemente grandes de nutrientes, esto es, las que son realmente terapéuticas, no las que un médico alópata te recomendaría para convencerte de una manera muy mezquina, que lo que yo he dicho aquí es mentira y que lo único que funciona para la psicosis, es un coctel de antipsicóticos cargado de efectos secundarios.

“No hay hombre de nación alguna que, habiendo tomado a la naturaleza por guía, no pueda llegar a la verdad.”… Cicerón
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de julio de 2018


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REFERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] Abram Hoffer. Thyroid and Schizophrenia. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 16, No. 4, 2001.
[3] Does the Thyroid Gland Play a Role in Depression, Anxiety and Psychosis? – Is the TSH enough to diagnose thyroid dysfunction? https://psychscene.com/thyroid-gland-psychiatry/
[4] 15 Little Known Things About Your Thyroid That Can Affect Your Mental Health. https://psychscene.com/thyroid-gland-psychiatry-2/
[5] Rouzier N: Optimal thyroid hormone replacement therapy. 2825 Tahquitz Canyon Way, B200, Palm Springs, CA 92262.
[6] Barnes BO, Barnes CW: Heart Attack Rareness in Thyroid-Treated Patients, Springfield Ill, CC Thomas, 1972.
[7] Barnes BO, Galton L: Hypothyroidism. The Unsuspected Illness. Thomas Y. Crowell Co, New York, 1976.
[8] Langer SE, Scheer JF: Solved: The Riddle of Illness. Keats Publishing, Inc. New Canaan, CT, 1984.
[9] Shames RL, KH Shames: Thyroid Power. Harper Collins, New York, 2001.