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¿Qué le dijo un triglicérido a una molécula de colesterol?…”no eres tú, soy yo”

El ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca nos han estado vendiendo por años, la idea de que el colesterol es el principal culpable de las cardiopatías, es decir, de los problemas de corazón que se llegan a experimentar por consumir de manera excesiva alimentos cargados de grasas animales y vegetales. Y es que los fármacos fabricados a base de estatinas, como el Lipitor, el Zocor, el Crestor y otras por el estilo, les han dejado a Pfizer, a AstraZenaca y a otros muchos laboratorios farmacéuticos, carretonadas de dinero contante y sonante.

¿Que le dijo un triglicérido a una molécula de colesterol?

Independientemente de si esas estatinas realmente hacen que el colesterol baje, en la presente publicación le voy a mostrar cómo eso de que el colesterol contribuye a desarrollar una cardiopatía es totalmente falso. Como veremos más adelante, las principales causas de una cardiopatía son la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés crónico [1]Si las moléculas hablaran, un triglicérido le diría a una molécula de colesterol:

“No te sientas mal, tú no has sido la culpable de que el individuo que habitamos haya desarrollado esta cardiopatía. He sido yo, junto con nuestra amiga la insulina, la inflamación causada por los radicales libres y las constantes preocupaciones que nuestro anfitrión manifiesta, los que le hemos complicado su existencia“. Tanto en el libro de Bowden y Sinatra (ob. cit.) como en el trabajo de investigación que publiqué a cerca de los factores que más contribuyen en el desarrollo de una cardiopatía, se pueden hallar argumentos suficientes para rebatir esa teoría que sostiene que el colesterol, es el principal causante de las enfermedades del corazón.

Hace una década que Chris Anderson señaló en un controvertido artículo [2], que el método científico podría caer en desuso, debido a los extraordinarios resultados que estaba produciendo el análisis de las correlaciones de datos masivos (Big Data). Por aquel entonces, la técnica del análisis de datos (data analytics) ya se estaba empleando para plantear hipótesis que hasta ese momento habían emanado de las creencias o suposiciones del científico a cargo de la investigación. La hipótesis así generada debía confirmarse o rechazarse a través de una serie de experimentos minuciosamente controlados. Con el surgimiento de la minería de datos y las tecnologías de procesamiento de datos masivos, los científicos ahora son capaces de derivar hipótesis, a partir de lo que revelan las tendencias de los datos y sus correlaciones.

Los datos sí hablan, y además dicen la verdad

Cuando uno selecciona los atributos que más contribuyen al desarollo de una cardiopatia (veáse Cardiopatías: en las cosas del corazón no basta con una segunda opinión), se encuentra con que la variable a predecir (cardiopatía=falso/verdadero) tiene muy poco que ver con las variables predictoras glucosa y colesterol, y mucho que ver con la frecuencia cardíaca (frec_cardíaca), la angina inducida por el ejercicio (angina_iej) y el dolor o angina de pecho (dolor_dp). Y cuando digo poco o mucho que ver, me estoy refiriendo a lo débil o intensa que puede llegar a ser una correlación estadística entre cada una de esas variables y la cardiopatía o variable de salida (pulse sobre la imagen adjunta para agrandarla).

Los datos hablan por sí mismos y no hay que salir corriendo a la farmacia a comprar 10 cajas de Lipitor, después de que un excelentísimo señor de bata blanca nos ha comunicado que nuestro colesterol está por las nubes y que es imprescindible bajar sus niveles. No sé si me estoy explicando. La correlación es una medida de lo mal o bien que una variable afecta a otra, sobre todo cuando los datos de cada una de ellas no han sido inventados, como suele suceder en los ensayos clínicos aleatorizados tipo doble ciego. El repositorio de datos de los centros médicos de la Universidad de California con sede en Irvin, fue recolectado y puesto a disposición de los ingenieros en informática biomédica y los científicos de datos, para que construyéramos un modelo de diagnóstico como el que presenté en la publicación cuyo vínculo proporcioné en un párrafo anterior. Esos datos reflejan la realidad de un total de 573 casos registrados, mismos que después de haber sido alimentados a una herramienta de minería de datos como WEKA, fueron analizados y correlacionados para su diagnóstico y selección, respectivamente.

Se dice que una variable afecta de manera significativa a otra, cuando su coeficiente de correlación es igual o muy cercano a la unidad. Un coeficiente de correlación entre dos variables nulo o cercano a cero, indica que ninguna de las dos afecta a la otra. De acuerdo con el análisis de correlaciones entregado por nuestra herramienta de trabajo, cuyas capturas de pantalla he mostrando en la secuencia de imágenes adjuntas, es claro que el colesterol no influye significativamente ni en la frecuencia cardíaca, ni en la angina de pecho, ni sobre la que es inducida por el ejercicio (pulse sobre cada una de las imágenes para agrandarlas). Nótese cómo se aplicaron tres criterios de correlación para ponderar la relevancia de cada variable predictora respecto a la de salida.

Realidad, causalidad y casualidad

Como hemos visto, los datos no mienten, y pueden llegar a ser más confiables que las hipótesis que podrían regirse por el sentir de un científico en particular, o los intereses de un laboratorio que pretende convencer a los médicos y al público en general, de las bondades de su última patente farmacéutica. En la época en la que los datos eran escasos o eran demasiados pero difíciles de procesar por no contar con herramientas apropiadas, los investigadores se esforzaban por explicar a toda costa, las causas de un fenómeno. La causalidad era más importante que cualquier otra cosa. Si no se conocían las causas de un síntoma o de una enfermedad, no se podía establecer una hipótesis y mucho menos una teoría sobre lo que estaba ocurriendo.

Como dato curioso, existen descubrimientos que fueron realizados por casualidad y que por lo mismo, no surgieron obedeciendo al principio de la causalidad que tanto promueven los partidarios del método científico. Hay muchos ejemplos de ellos: la penicilina, la radioactividad, los rayos X, el velcro, el teflón, la dinamita, el viagra, el marcapasos, la vulcanización del caucho y el plástico, son solo algunos de esos hallazgos que se produjeron por accidente. ¿Y cree usted que en algún momento, el científico en cuestión se propuso investigar las verdaderas causas de su descubrimiento? Pregúntele a un médico si sabe por qué el viagra produce ese singular efecto en los varones y comprenderá mejor lo que quiero decir. Los millones de dólares que le ha redituado este descubrimiento a Pfizerjustifican de sobra el saber exclusivamente qué es lo que produce, sin necesidad de preguntarse cómo lo hace.

Ahora imagine por un momento que cuenta usted con una herramienta que calcula correlaciones significativas que no implican una mera casualidad, sino que más bien indican una realidad reflejada por las variables que mejor representan el comportamiento de la variable a diagnosticar. Eso es precisamente de lo que se encarga una herramienta de minería de datos como la que usé para concluir que el colesterol no constituye un buen predictor de cardiopatías.

El Proxy: una realidad sin causalidad

Schönberger & Cukier [3] han denominado proxy al conjunto de variables que representan el comportamiento de la variable que se diagnostica. En el caso que nos ocupa, el proxy está constituido básicamente por la frecuencia cardíaca, la angina de pecho y la angina inducida por el ejercicio.  Esto significa que una variación en cualquiera de estas variables predictoras, afecta sensiblemente a la variable a predecir, esto es, a la presencia/ausencia de una cardiopatía.

Ambos autores piensan que una correlación puede ser todo lo que uno necesita para descubrir lo que está pasando entre dos o más variables, aun cuando la misma cifra no revele por qué está pasando. Un proxy es entonces un conjunto de variables predictoras que reflejan fielmente el comportamiento de la variable a predecir, por estar mejor correlacionadas con ésta. Aunque en su obra ellos no mencionan absolutamente nada a cerca del colesterol, lo que yo estoy poniendo aquí al descubierto en relación al fraude farmacéutico de las estatinas, tiene mucho que ver con el hecho de que existe una correlación muy pobre entre el colesterol y las cardiopatías (0.1 para ser exactos).

El precio de bajar el colesterol: los efectos secundarios de las estatinas

Hasta donde alcanzo a vislumbrar, esto constituye una medicina basada en evidencias, porque así lo demostró el análisis de datos de los pacientes de Cleveland y Statlog. Y si los datos también hablaran, le dirían a los médicos: el colesterol no es el principal causante de los problemas de corazón, así que por favor ya no sigas prescribiendo estatinas, porque vas a acabar con la memoria y otras capacidades cognitivas de tus pacientes”. Los efectos secundarios que más deberían preocupar a los pacientes de los médicos que acostumbran recetar estatinas, son el deterioro de la memoria y la capacidad cognitiva.

Un estudio realizado por la Universidad del Estado de Iowa en el 2009 (ob. cit., pág. 144), demostró que el cerebro depende del colesterol para funcionar de manera óptima. “Hay una relación directa entre el colesterol y la liberación de neurotransmisores… El colesterol cambia la forma de las proteínas para estimular el pensamiento y la memoria… afecta lo listo que eres y tu capacidad para recordar las cosas“, señaló en su informe Yeon-Kyun Shin, biofísico y profesor del departamento de bioquímica, biofísica y biología molecular de la universidad de Iowa.
De manera que bajar el colesterol con estatinas puede resultar hasta contraproducente, porque además de provocar dichos efectos secundarios, no ofrece un beneficio sustancial en la prevención de infartos.
Lo que realmente importa entonces es encontrar las verdaderas causas de las cardiopatías. Para ello, conviene dejar de preocuparse por el colesterol total y el “colesterol malo” (también llamado de baja densidad o LDL), para enfocarse más en los triglicéridos y el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL), mejor conocido como “colesterol bueno”.

Los verdaderos culpables de las cardiopatías

Por supuesto que habremos de explorar también los posibles factores de riesgo que se asocian a una cardiopatía, tomando en cuenta los hallazgos anteriormente mencionados. Pero como no es posible descubrir las causas de una cardiopatía a través de correlaciones, me interesó conocer la opinión de Bowden y Sinatra a este respecto.
Aunque ambos autores reconocen al azúcar como uno de los principales causantes de las cardiopatías, si miramos más detenidamente las capturas de pantalla mostradas en las imágenes precedentes, podríamos inferir que la glucosa tampoco está muy correlacionada con las cardiopatías, al menos no directamente. Apostaría doble contra sencillo a que si en el repositorio de Irvin se hubieran registrado los niveles de los triglicéridos y/o de insulina de cada uno de los casos atendidos, encontraríamos una fuerte correlación entre cada una de ellas y la variable de salida, esto es, la existencia/ausencia de una cardiopatía.

Pero entonces ¿por qué Boden & Sinatra afirman que el azúcar sí es un factor que aumenta el riesgo de desarrollar una cardiopatía?
En mi opinión, lo hace pero de manera indirecta: el consumo excesivo de azúcar y de carbohidratos afecta a la cantidad de insulina que segrega el páncreas, lo que a su vez produce un aumento de los triglicéridos en la sangre. Ellos lo han expresado de manera muy sucinta: “las dietas que son más bajas en azúcar y carbohidratos procesados reducen la inflamación, el azúcar en la sangre (glucosa), la insulina, la resistencia insulínica y los triglicéridos” (op. cit., pág. 86. Los paréntesis son míos).

De acuerdo con lo anterior, es muy probable que las variables que conforman el proxy estén intensamente y directamente correlacionadas con la insulina o la insulinorresistencia, los triglicéridos y los marcadores de inflamación activa, como el fibrinógeno o la proteína C reactiva, o cualesquier otro que refleje la actividad de las citoquinas. Las citoquinas o citocinas, son moléculas que se encargan de reclutar células para las áreas de inflamación, y cualquier examen de laboratorio que refleje una actividad de esta índole, indicará el grado de inflamación sistémica (aquella que no está focalizada, sino que se ha extendido hacia muchas otras partes del cuerpo).

Por su parte, el estrés crónico viene a ser también una variable que debería repercutir directamente sobre las que componen el proxy, y bastaría con conocer los valores de estas últimas para predecir con un 79% de confianza [4], que el paciente va a presentar o no una cardiopatía, porque resultaría muy complicado medir su nivel de estrés. Es extremadamente difícil cuantificar el nivel de adrenalina y cortisol que está uno segregando a diario, o cada vez que se preocupa por algo o alguien; así que el proxy resulta de mucha utilidad cuando se está pretendiendo identificar lo que está afectando a la variable de salida. Sin embargo, no hay que olvidar que la verdadera causa de una cardiopatía no puede ser determinada a través de una correlación.

Lo mejor que puede hacer usted para prevenir una cardiopatía

En resumen, la insulinorresistencia, la inflamación y el estrés van a influir en el proxy, en la misma proporción en la que éste repercute en el surgimiento de una cardiopatía. Y si usted quisiera hacer algo para mejorar las condiciones de “su proxy”, o sea de su frecuencia cardíaca, de una posible angina de pecho y/o de una probable angina inducida por el ejercicio, lo mejor que podría hacer a partir de este momento, es dejar de consumir azúcares para reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol bueno con una adecuada suplementación, ya que ambos determinan el nivel de insulinorresistencia.

El cociente que resulta de dividir la cantidad de triglicéridos entre el nivel de colesterol tipo HDL, es un indicador de que tan insulinorresistente es un paciente. Un cociente con un valor mayor o igual a 3 debería preocupar a cualquiera, porque ese resultado estaría confirmando una insulinorresistencia y un deterioro de las variables del proxy. A modo de ejemplo, en la imagen adjunta (pulse sobre la misma para agrandarla), muestro los resultados de la química sanguínea de un hombre de 59 años que a pesar de tener un nivel alto de LDL, no presenta insulinorresistencia, ya que su nivel de triglicéridos es igual a 80 mg/dL y su HDL es de 45 mg/dL (el cociente aquí es de 1.77).

Conclusiones

1) Para prevenir cualquier cardiopatía, incluyendo un infarto, no es tan importante el valor que tengan los triglicéridos y el colesterol por sí mismos, sino la relación (cociente) que existe entre los primeros y el denominado “colesterol bueno”.
2) Para los efectos del inciso anterior, no hace falta reducir las grasas animales y vegetales, sino disminuir el azúcar, el estrés crónico y la inflamación. Los primeros dos factores de riesgo dependen de usted. Lo que no depende de usted es la inflamación, y dado que ya sabemos que ésta sí es una de las principales causas de los problemas cardíacos, le recomendamos que en caso de haber sido dianosticado(a) con una cardiopatía, reduzca la inflamación con antioxidantes en dosis terapéuticas apropiadas (ortomoleculares).

Un comentario final

Si desconoce el tipo de suplementos que debe tomar para reducir aún más los triglicéridos, o no sabe cómo aumentar el colesterol bueno o cómo determinar las dosis diarias de sus antioxidantes y cada cuándo tomarlos, puede contactarnos para que le confeccionemos una receta que concuerde mejor con su individualidad bioquímica.

“La mejor forma de representar una realidad, no es buscando los datos que justifiquen la existencia de una hipótesis, sino elaborando una teoría a partir de lo que tengan que declarar los datos”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 31 de mayo de 2018.


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REFERENCIAS

[1]  Jonny Bowden y Stephen Sinatra. La verdad sobre el colesterol. Descubre los falsos mitos acerca del colesterol. Un programa efectivo sin medicamentos para rebajarlo.  Urano. 2103
[2] Chris Anderson. The End of Theory: The Data Deluge Makes the Scientific Method Obsolete. Wired, June 2008.
[3] Viktor Mayer-Schönberger & Kenneth Cukier. Big Data: A Revolution That Will Transform How We Live, Work, and Think. First Mariner Books, 2014
[4] López G. Sergio. Cardiopatías: en las cosas del corazón no basta con una segunda opinión. Fundación Micromédix, 27 de enero de 2018.

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Cardiopatías: en las cosas del corazón no basta con una segunda opinión

¿Podría usted confiar en la opinión de un solo médico cuando éste le ha diagnosticado una cardiopatía que podría terminar en un infarto?
¿Y en verdad cree que una segunda opinión sería suficiente para confirmar o descartar ese primer diagnóstico? … ¿Que le parecería contar con cientos de opiniones por el precio de una sola consulta?
A finales del siglo pasado, nadie hubiera creído que las máquinas pudieran aprender, a partir de centenas de diagnósticos.

Sin embargo, hoy en día ya no es ningún misterio, cómo un ingeniero en informática biomédica descubre el conocimiento implícito en esa inmensa mina de datos.
Pero permítame contarle cómo fue que eso que otrora nos pareció un sueño, pasó a ser parte de nuestra realidad.

Antecedentes y herramienta de diagnóstico

De acuerdo con D. Senthil Kumar y sus colaboradores, el diagnóstico convencional es subjetivo, porque depende del juicio de un solo médico, el que lo emite. En este contexto, estos investigadores sostienen que: “el aprendizaje de máquina puede emplearse para extraer reglas de diagnóstico a partir de las descripciones de los pacientes que fueron tratados con éxito en el pasado, y para ayudar a los especialistas a hacer que el proceso de diagnóstico sea más objetivo y confiable” [1].
En el artículo que intitulé “La informática biomédica en el diagnóstico y la prevención de la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad“, expliqué cómo las máquinas van adquiriendo experiencia conforme van acumulando registros de casos, que son analizados por un algoritmo dotado de inteligencia artificial.
En esa ocasión presenté los casos de esquizofrenia y de otros trastornos de la personalidad que la Fundación Micromédix ha atendido, y analicé cómo los diagnósticos de esos pacientes los utilizaba la herramienta de minería de datos (WEKA), para identificar el fenotipo de los nuevos pacientes.

Propósito del análisis de los datos y su aprovisionamiento

En esta entrega voy a describir cómo este mismo programa puede ser empleado para diagnosticar una cardiopatía (una afección en el corazón), con el propósito de prevenir un infarto. Aparte de la enfermedad a diagnosticar, otra diferencia más que vamos a encontrar en esta entrega, es que los casos a analizar provienen del repositorio de datos de la Universidad de California, con sede en Irvine.

En el mismo repositorio (izquierda) hay registros de pacientes que fueron atendidos en hospitales de Cleveland, EUA (303 casos), Suiza (123 casos) y Hungría (294 casos), así como la base de datos Statlog (270 casos), con valores de la variable a predecir ligeramente diferentes; pero con los mismos atributos (variables predictoras).
Ya otros investigadores como Sundaraman, Kakade, Chaurasia y otros [2] [3], han usado los datos del hospital de Cleveland para demostrar cómo algunas herramientas son capaces de diagnosticar una cardiopatía, con una precisión hasta del 83.5% en condiciones de validación cruzada, haciendo uso de los algoritmos Naive Bayes y CART.

A continuación voy a demostrar cómo se puede aumentar la precisión de este modelo de diagnóstico, fusionando los datos de Cleveland y Statlog, y permitiendo que otro algoritmo aprenda a clasificar los casos, usando esta nueva base de datos.

Descripción de los datos y su preprocesamiento

Como se aprecia en la captura de pantalla de la derecha (pulse sobre la misma para ver los detalles), hay un total de 573 casos registrados (303 de Cleveland más las 270 instancias en Statlog). Existen asimismo 13 variables predictoras y la que el sistema intenta predecir: cardiopatía. Cuando el paciente está sano, esta variable debe ser necesariamente cero. Un valor de uno está representando a los pacientes que tienen alguna cardiopatía. Note también que en la base de datos resultante, 259 pacientes fueron diagnosticados con alguna afección (barra de color rojo), sin especificar exactamente cuál.
En la hoja de Excel que aparece a su izquierda estoy mostrando los primeros 23 registros (pulse sobre la misma para agrandarla). Para unir los datos de Cleveland y Statlog, se modificaron los valores que la variable cardiopatía tenía en el repositorio de Cleveland. En éste, a esta variable se le permitía asumir los valores 0, 1, 2, 3 y 4, que correspondían a un estado de salud (cero) y cuatro posibles tipos de afecciones. En contraste con ello, en Statlog esta misma variable era dicotómica (la que puede tomar únicamente los valores 0 y 1). Para lograr que ambos conjuntos fueran compatibles, los valores 2, 3 y 4 se modificaron a 1 en el repositorio de Cleveland.

Análisis de atributos y su relevancia en el diagnóstico de las cardiopatías

A continuación presento cada uno de los atributos que determinan cuándo un paciente está teniendo problemas de corazón. Las variables se analizan en el orden de importancia que cada una de ellas tiene, a la hora de diagnosticar una cardiopatía. Así, el síntoma que aparece al principio de la siguiente lista, es el que repercute más en el diagnóstico. En la imagen adjunta (pulse para agrandarla) muestro una adaptación al español de la gráfica que aparece en la página 216 de la obra de Chaurasia y otros (op. citada), en donde el colesterol se destaca por ser la variable que menos importancia tiene en este tipo de dolencias, un hecho que Bowden y Sinatra dieron a conocer desde el 2013, en uno de sus más notables trabajos [4].

I.  Dolor o angina de pecho (dolor_dp)

Hay pacientes que manifiestan los síntomas típicos de una cardiopatía, como son la angina de pecho y la fatiga. Ambos malestares suelen presentarse cuando el corazón no está recibiendo suficiente oxígeno. No obstante, tanto Kumar y otros (op. citada, pág. 148), como el análisis que se desprende de la captura de pantalla que aparece a su izquierda (pulse sobre la misma), coinciden en que casi el 50% de los pacientes no manifiestan síntomas, hasta que son sorprendidos por un ataque al corazón (véase a continuación el significado de los valores que esta variable puede asumir). Después de todo, es a través de un electrocardiograma que el médico se da cuenta que existe un problema.

El significado de cada uno de los valores que esta variable puede asumir es como sigue:
1: Angina típica (bien definida):
(a) una molestia en la región torácica subesternal de cualidades y duración características, que es
(b) provocada por el esfuerzo o el estrés emocional y
(c) que se alivia con el descanso o con nitroglicerina.
2: Angina atípica (probable). Cumple con dos de las características anteriores.
3: Dolor de pecho de origen no cardíaco. Cumple con una o ninguna de las características de la angina típica.
4: Paciente sin síntomas.

Para una mejor interpretación de la imagen anterior, puede usted pulsar sobre ésta para ver cómo están distribuidos los pacientes, en función de los valores que esta variable puede asumir en esta base de datos:
Son 43 los pacientes con síntomas de angina típica.
El número de pacientes detectados con angina atípica asciende a 92.
Los que manifestaron un dolor en el pecho que no tiene relación con un problema de corazón (debido tal vez a un reflujo o a una úlcera por ejemplo) son 165.
El 47.6 % (273/573 x 100%) de los pacientes no manifestaron síntomas. A pesar de ello, la mayoría de ellos dieron positivo a una cardiopatía: alrededor de 200 pacientes representados por la sección roja de la barra mostrada en la extrema derecha de la gráfica.

II. La pendiente del segmento ST en condiciones de máximo ejercicio (pend_seg_st)

Una vez que su cardiólogo le explique con lujo de detalle el significado de este atributo, usted  no tendrá problemas para proporcionarnos los valores que a esta variable le corresponden en el electrocardiograma que ese señor de bata blanca le practicó.
Si el informe de su electrocardiograma no especifica cuál ha sido la inclinación del segmento ST de la gráfica que le han entregado, entonces tal vez le interese pulsar sobre la imagen que aparece a su izquierda para darse una idea del significado que tienen los valores de este atributo:
1: Implica que la pendiente en este segmento de la gráfica es ascendente.
2: Representa un segmento ST completamente horizontal.
3: Significa que la pendiente en este segmento de la gráfica es descendente (pulse también en la imagen que aparece a su derecha).
Recuerde que si usted pagó por un análisis de este tipo, está en todo su derecho de solicitar los valores tanto de esta variable, como de los demás atributos que caracterizan a todo electrocardiograma.

Conviene apuntar que el riesgo de sufrir una cardiopatía es mayor cuando el segmento ST en el electrocardiograma no tiene ninguna pendiente (depresión horizontal), que cuando esa misma pendiente es positiva (depresión ascendente). Asimismo, para los pacientes cuyo electrocardiograma ha registrado una pendiente negativa (depresión descendente), el riesgo de sufrir una cardiopatía es ligeramente mayor al 50% (pulse sobre la imagen adjunta para agrandarla).
Observe también en este mismo diagrama de barras, cómo para cada uno de los valores 1, 2 y 3 de esta variable, el número de pacientes es de 272, 262 y 39, respectivamente.

III. Angina de pecho provocada por el ejercicio (angina_iej)

Si después de un tiempo de estar haciendo ejercicio, usted siente dolor en el pecho, es probable que necesite un diagnóstico como el que más adelante estaré proponiendo. Si esto le ha ocurrido más de una vez, contáctenos para estar más seguros de lo que está ocurriendo, ya sea para descartar una posible afección cardíaca (cadiopatía=0), o bien para confirmarla (cardiopatía=1). Lo mejor que uno puede hacer en caso de existir un problema es no alarmarse, pues de sobra sabemos que el estrés es uno de los principales enemigos del corazón, sin restar desde luego la debida importancia a la hipertensión y la glucosa (azúcar en sangre).

Es importante mantener la calma, pues me complace comunicarle que un infarto se puede prevenir con un tratamiento basado en una dieta apropiada y una receta de suplementos específica para las cardiopatías (puede descargarla más adelante). Es lo más sensato que puede hacer para evitar que las cosas se compliquen.
Cualquiera que vaya a ser su diagnóstico, el valor para este variable será nulo si usted nunca ha experimentado dolor en el pecho con el ejercicio (angina_iej=0). Como cabría esperar, el valor de angina_iej será igual a uno si usted ha estado sintiendo dolor. Como se infiere de la imagen adjunta, las personas que experimentan angina de pecho con el ejercicio, muy frecuentemente dan positivo a una cardiopatía.

IV. Resultados del electrocardiograma en condición de reposo (res_electro)

Los posibles resultados de un electrocardiograma estando en reposo pueden ser tres:
Si la prueba salió normal, entonces res_electro=0. Si se detectó una anomalía en la sección de la onda T- segmento ST, entonces res_electro=1. Cuando con el criterio de Romhilt-Estes, el electrocardiograma revelara una franca o una probable hipertrofia en el ventrículo izquierdo, entonces res_electro=2.
De acuerdo con la gráfica adjunta, las anomalías de un electro pocas veces se encuentran en la onda ST-T. Por lo regular, o sale normal, o bien con algún tipo de hipertrofia ventricular.

V. Presión sanguínea en reposo (presión)

Si usted se toma la presión y anota el valor que su dispositivo registró como el mayor, estará obteniendo los milímetros de mercurio de su presión sistólica, que sería el valor que nosotros le asignaríamos a esta variable para realizar su diagnóstico. A fin de cuentas, este dato lo emplea nuestro sistema para valorar si es usted hipertenso, una condición que contribuye a aumentar el riesgo de infarto.

VI. Sexo
Los hombres suelen ser más propensos a las cardiopatías que las mujeres. Si el género de un paciente es masculino, sexo=1; si es femenino, entonces sexo=0.
VII. Edad
Este atributo es un valor numérico que varía entre los 29 y los 77 años. Note que el rango de edades en el que los pacientes son más propensos a desarrollar una cardiopatía está entre los 55 y los 62 años, según se infiere del diagrama de barras adjunto (pulse sobre la imagen para ver los detalles).

VIII. Frecuencia cardíaca máxima ( frec_card_máx)

Es el número máximo de pulsaciones (latidos) por minuto que puede alcanzar el corazón de una persona, al realizar un ejercicio físico que no compromete su salud. Existen varias fórmulas para calcular su valor teórico. La más simple consiste en restar la edad a 220 (226 en caso de ser mujer). La fórmula de Tanaka es un poco más precisa: frec_card_máx= 208.75 – 0.73*edad. Para alguien de 60 años por ejemplo, la frecuencia cardíaca máxima teórica debería ser de 164.95 lpm. Miller por su parte la calcula como frec_card_máx = 217 – 0.85*edad. De acuerdo con la gráfica adjunta, en la práctica, los pacientes que no llegan a registrar en un pulsímetro los 145.8 latidos/minuto, están más en riesgo de desarrollar una cardiopatia, que aquellos que logran superar esa cifra.

IX. Glucosa (medida en ayunas)
De acuerdo con las gráficas que aparecen en la imagen adjunta, el azúcar en la sangre no es una variable que repercuta significativamente en el diagnóstico de una cardiopatía.
Tanto los pacientes cuya glucosa en ayunas fue mayor o igual a los 120 mg/dl (glucosa=1 ), como los que registraron una glucosa con un valor inferior a esa misma cifra (glucosa=0), corren el mismo riesgo de desarrollar una cardiopatía (50%).
Esto no significa que consumir azúcar sea una buena idea, sino que hacerlo es tanto como jugar a los volados con el corazón.

X. Colesterol

Como dije anteriormente, el colesterol tiene una importancia aún menor en el resultado del diagnóstico, que la que podría llegar a tener la glucosa. De hecho, la precisión del modelo seleccionado no se vio afectada cuando decidí eliminar de la lista, la variable colesterol. El modelo dio los mismos resultados con y sin colesterol, cosa que no ocurrió con la glucosa. A continuación describo el criterio que adopté para seleccionar el método que a la postre me entregaría diagnósticos más precisos.

Selección del método idóneo para diagnosticar una cardiopatía

La minería de datos clínicos es una rama de la informática biomédica que nos permite predecir con bastante exactitud, el resultado de un análisis sintomático. Originalmente fueron 13 atributos los que utilicé para comenzar a evaluar tres algoritmos de clasificación (diagnóstico): el perceptrón multicapa y los árboles de clasificación LMT y Random Forest (véase ta tabla comparativa en la imagen adjunta).
Para evaluar la bondad de un algoritmo de predicción, además de la precisión, hay otros indicadores que nos ayudan a confirmar cuándo un método de diagnóstico es mejor que otro. El estadístico de Kappa y la raíz del error cuadrático medio son dos parámetros que cumplen con ese cometido.

Como el objetivo de la presenta entrega no es impartir un curso de minería de datos clínicos o de estadística, por el momento bastará con saber para qué nos sirven esas dos cifras estadísticas y por qué en esta ocasión he incluido otro indicador que en la figura anterior aparece como falsos negativos.
En general, se dice que un algoritmo es mejor que otro si su estadístico de Kappa es mayor que el de cualquier otro. Análogamente, un algoritmo producirá mejores diagnósticos si la raíz del error cuadrático medio que ha generado, es menor que la de cualquier otro.

Ahora bien, en las cosas del corazón, uno debería reducir al máximo el número de diagnósticos que la herramienta de minería de datos clasifica como falsos positivos, que sería el caso de diagnosticar a un paciente sano cuando en realidad está enfermo. Esta situación equivale a decir que alguien no está enfermo cuando en realidad sí lo está, en cuyo caso hablamos de un falso negativo. Todo es cuestión de terminología e interpretación. ¿Y cómo saber cuándo estamos ante una situación como ésta? Pues poniendo a prueba nuestro algoritmo mediante una validación cruzada, tal y como lo explico en el apartado que sigue (pulse también sobre la captura de pantalla adjunta).

Aprendizaje de máquina: sabiduría colectiva a su máxima expresión

En una prueba de validación cruzada, la herramienta de software (WEKA) divide a los datos en diez partes iguales y comienza a aplicar el algoritmo al 90% de ellos, a fin de calcular el valor de la variable que va a diagnosticar (en nuestro caso, cardiopatía). El 10% restante lo utiliza como datos de prueba para estimar qué tanto se está equivocando.
Una vez que se entrena con ese 90%, calcula el valor de cardiopatía para cada caso registrado en los datos de prueba, y lo compara con la opinión que un cardiólogo emitió en el pasado en relación con ese caso.
Tanto si ambos valores coinciden como si no, el software aprende de dicha comparación y memoriza el resultado.

Este procedimiento se repite 10 veces, tomando cada vez como datos de prueba, otro 10% de los datos y un 90% también diferente al que se usó en la prueba anterior como datos de entrenamiento. En cada una de las diez pasadas que realiza el software, el algoritmo cuenta con 515 opiniones (0.90 x 573) de expertos para determinar si un paciente ha desarrollado o no una cardiopatía.

Y es así como el algoritmo que se está evaluando termina construyendo una matriz de confusión (izquierda), en donde uno puede conocer esos falsos negativos de los que hablaba yo en un párrafo anterior. A pesar de todo ese despliegue de inteligencia, las tres pruebas de validación cruzada aplicadas a las 13 variables, y luego a las 9 que quedaron después de eliminar el colesterol, podrían no reflejar la realidad de otro entorno, con pacientes de otras regiones o de epigenéticas distintas. Dado que aquí no estamos manejando un volumen de datos muy grande (Big Data), es evidente que la precisión del modelo disminuirá cuando usemos datos de prueba diferentes a los del conjunto Cleveland-Statlog.

Esta característica es inherente a todo modelo de clasificación (diagnóstico) y se conoce como sobreajuste: una especie de “entrenamiento localizado” que se debe manejar sustituyendo los datos de prueba con datos exógenos, es decir, con datos ajenos a los utilizados en la validación cruzada.

Un modelo 79% confiable

El modelo con 9 variables y el método de Random Forest es el que terminé seleccionando para diagnosticar a mis pacientes, por haber arrojado los mejores indicadores estadísticos. De hecho, su precisión ha resultado ser mayor que la de algunos otros modelos que lo han precedido.
Sundaraman y Kakade de la Northwestern University por ejemplo, obtuvieron una precisión del 70.73% empleando el método de Naive Bayes y los datos de prueba (exógenos) de los hospitales de Suiza [2].

Ellos obtuvieron una precisión del 83.5% con ese mismo algoritmo en condiciones de validación cruzada, resultado que contrasta con ese 97.2% que se obtuvo aquí con el método de Random Forest, bajo el mismo criterio de validación (véase más atrás la imagen intitulada “Selección del modelo con validación cruzada”).
Pero veamos cómo fue que el modelo de Random Forest con 9 variables (izquierda)pudo superar al de Sundaraman y Kakade con 13 variables, una vez que se le aplicó la “prueba de fuego” con los datos exógenos.
Esos datos de prueba los extraje también del repositorio de Irvine y corresponden a casos que fueron atendidos en los hospitales de Suiza y Hungría. De acuerdo con los resultados de dicha prueba (ver ambas imágenes adjuntas), es evidente que el modelo con Random Forest superó al de Naive Bayes en 7.84 puntos porcentuales. Como sea, ambos modelos pueden ser usados en cualquier hospital del mundo como auxiliares en la toma de decisiones clínicas, o por cualquier médico que necesite la opinión consensuada de muchos otros colegas.

La ventaja del modelo que aquí se propone, además de una mayor precisión, es que el paciente solo tiene que proporcionar 9 datos, en lugar de los 13 que requiere el modelo de la Northwestern University.

¿Dio usted positivo a una cardiopatía?

 

Si le han diagnosticado una cardiopatía o está en riesgo de sufrir un infarto, puede solicitar la opinión de unos cuantos cientos de especialistas por el precio de una consulta, descargando la receta que aparece a su izquierda.
Ahí encontrará las dosis terapéuticas (ortomoleculares) y el modo de administración de los nutrientes que desde hace mucho tiempo hemos estado recomendando en estos casos.
La descarga incluye una hora de consulta junto con un diagnóstico como el que se ha descrito a lo largo del presente trabajo.
La consulta se lleva cabo por Skype o vía telefónica y en ella podrá usted aclarar cualquier duda que pudiera tener en relación al tratamiento descrito en la guía terapéutica (pulse sobre la imagen para descargarla).

Conclusiones

Más que una inteligencia colectiva, un modelo como el que acabo de presentar posee una inteligencia artificial capaz de desplegar una sabiduría colectiva.
Por mucho que un egresado de Harvard se haya quemado las pestañas estudiando los misteriosos secretos que guarda el corazón, difícilmente podrá competir con la experiencia acumulada y la precisión con la que realiza los diagnósticos una herramienta de minería de datos clínicos.
Hoy en día, esta tecnología nos permite contar no solo con una segunda opinión, sino con la de centenares de expertos.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 26 de enero de 2018


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RERERENCIAS

[1] D.Senthil Kumar et al. Decision Support System for Medical Diagnosis Using Data Mining. IJCSI International Journal of Computer Science Issues, Vol. 8, Issue 3, No. 1, May 2011
[2] Sundaraman & Kakade. Clinical Decision Support For Heart Disease Using Predictive Models
Northwestern University. Big data Analytics Conference 2015
[3] Vikas Chaurasia et al. Early Prediction of Heart Diseases Using Data Mining Techniques. Carib. j. SciTech, 2013, Vol.1, 208-217.
[4] Jonny Bowden y Stephen Sinatra. La verdad sobre el colesterol. Descubre los falsos mitos acerca del colesterol. Un programa efectivo sin medicamentos para rebajarlo.  Urano. 2103


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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): medicina alternativa para un carácter impulsivo

El trabajo de investigación que estaré pormenorizando en las siguientes líneas, corresponde al caso de estudio que en esta ocasión nos han encomendado los padres de una jovencita chilena de apenas 16 años.
Con un historial clínico repleto de efectos secundarios, la deficiencia de control de impulsos que esta señorita presenta como parte de su trastorno obsesivo-compulsivo, tal vez es el producto de la evolución de un comportamiento hasta cierto punto natural en la niñez, que supongo se hubiera podido resolver a temprana edad, con unos cuantos nutrientes en dosis terapéuticas (ortomoleculares).

Pero gracias a la consabida e infortunada intervención del sistema de salud mental tradicional, la protagonista de la presente entrega, a quien llamaré Irene para no revelar su verdadera identidad, visita siquiatras y psicólogos desde los 5 años, según nos manifestaron sus padres en uno de los cuestionarios que la Fundación MicroMédix emplea para recabar la información del servicio que lleva por nombre “Un Estudio para tu Caso“.

El análisis de datos

Como especialista en informática biomédica e identificación de fenotipos, al principio de esta investigación y mientras analizaba los datos de muchos otros pacientes con mi programa de diagnóstico, no podía entender por qué esta pequeña estaba manifestando síntomas que en su mayor parte correspondían a un perfil histapénico (hipermetilado). De acuerdo con la captura de pantalla que aparece a su derecha,  de un total de 100 casos registrados en nuestra base de datos, había 44 pacientes que habían manifestado un comportamiento obsesivo-compulsivo, de los cuales, 26 habían sido diagnosticados como histadélicos y 13 como histapénicos (pulse sobre la imagen para ver los detalles).

Al extrapolar esas cifras, aunque no podía descartar la posibilidad de que Irene fuera histapénica, el hecho de que los pacientes histadélicos con trastorno obsesivo-compulsivo fueran el doble que los histapénicos con ese mismo trastorno, me indicaba que algo podría andar mal con el diagnóstico inicial de Irene.
Los hallazgos de William Walsh [1] sugieren también que el fenotipo de Irene corresponde a una histadelia, dado que en su base de datos, el 94 % de los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo son histadélicos (pulse sobre la imagen de la izquierda).
Más tarde me enteré que el padre de Irene había complementado su tratamiento psiquiátrico con triptófano. Hasta donde yo sé, él no tenía idea de cuál podría ser el fenotipo de su hija, como para asegurarse de que administrar triptófano, era una buena idea. En el cuestionario en donde habíamos recabado la información para el desarrollo de este caso de estudio, este experimentado e inteligente guerrero biomédico escribió: “El 4 de enero 2018 comenzó con L-Tryptophan 1500 mg/dia y su estado de ánimo ha mejorado bastante” (pulse sobre la imagen de la derecha para ver los detalles de la medicación y la administración de otros suplementos).

De acuerdo con los principios de ortomoleculridad de R.A.S Hemat [2], las teorías de Carl Pfeiffer [3] y las hipótesis sobre los grados de metilación de Walsh (op. cit.), el fenotipo de Irene tendría que ser histadélico como para que su descontrol de impulsos mejorara con triptófano, uno de los más eficientes precursores naturales de serotonina. De hecho, esos tres expertos coinciden en que una de las características más distintivas del trastorno obsesivo-compulsivo, es justamente un nivel muy bajo de serotonina en los cerebros de los pacientes.

¿Síntomas o efectos secundarios?

Si usted consulta lo que en otra parte de este sitio escribí bajo el título de “Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“, y le echa una mirada a las preguntas que los padres de Irene contestaron afirmativamente en el cuestionario que aparece a su derecha, advertirá que el porcentaje de dichas respuestas constituye el 64.3% del total de preguntas (las resaltadas en amarillo).
El critero de Walsh para la valoración de un perfil, establece que el fenotipo que caracteriza a un paciente, es el que corresponde a un porcentaje de respuestas afirmativas que oscila entre un 30% y un 50 % como mínimo.
Pero en el contexto de la psiquiatría ortomolecular, lo que a veces aparenta ser confuso e incluso hasta contradictorio, se vuelve evidente cuando uno analiza la medicación del paciente junto con sus respectivos efectos secundarios. Para dejar de insinuar lo que quiero demostrar, basta comparar los efectos secundarios del aripiprazol (izquierda), con las respuestas que he marcado con flechas rojas en la imagen de la derecha. ¿Que le sugieren ambas imágenes? (pulse sobre las mismas  para agrandarlas). Observe la correspondencia biunívoca entre cuatro de los síntomas de Irene y los efectos secundarios del aripiprazol (Abilify):

“Sufre de ansiedad severa” vs. “ataques de pánico”.
“Insomnio” vs. “dificultad para conciliar el sueño o quedarse dormido”
“Se ha hecho daño a sí mismo” vs. “pensamientos de suicidio o daño a ti mismo”
“Enfurece con frecuenia” vs. “manía (sintiéndose frenético o anormalmente excitado)”

¿Y qué podemos decir del efecto secundario que aparece en el sitio de saludlimpia.com como “actuando sin pensar“, en relación al problema del control de impulsos?… ¿No le parece absurdo querido lector,  lo que el psiquiatra de esta pequeña le ha recetado, toda vez que el Abilify tiene el potencial suficiente para provocar el síntoma que se supone debe suprimir (la deficiencia del control de impulsos)? Es muy posible que algunos de los síntomas de Irene sean el reflejo de los efectos secundarios del coctel de psicotrópicos.

Nadie puede concentrarse con un coctel de psicotrópicos en su cerebro

En una conversación telefónica que sostuve con el papá de Irene, poco después de que él y su señora esposa hubieran solicitado mi apoyo, me comentó que no comprendía por qué su hija ya no se concentraba como solía hacerlo durante cierta etapa de su experiencia escolar. Tratando de conseguir la empatía que el momento exigía y sin poder ocultar del todo mi agitada incredulidad, le contesté: – pero Ricardo, ¿cómo podría alguien que está bajo los efectos concomitantes de la clozapina y el aripiprazol, concentrarse en algo? – ¡No puede!, rematé.

Si usted se está haciendo cargo de la salud de un familiar, no deje de leer las fichas técnicas de los medicamentos que el psiquiatra le está prescribiendo, porque pudiera ser que las cosas no fueran como ese excelentísimo señor de bata blanca se las platicó. Para ilustrar mejor lo que quiero decir, a continuación describo los efectos secundarios de los medicamentos que componen el coctel de Irene: esas drogas que muy probablemente han generado una farmacodependencia que ni los mismos psiquiatras podrán vencer, llegado el momento de un síndrome de abstinencia (el que invariablemente se presenta cuando el paciente intenta reducir las dosis de uno o más estupefacientes):

1.-Aripiprazol, 2.5 mg/dia: el antipsicótico recién comentado, cuyos efectos, lejos de ayudar, empeoran el control de los impulsos. El cuento de nunca acabar, como resultado del descarado negocio del ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca.
2.- Trihexyphenidyl hydrochloride (izquierda), 1 mg/dia: agente antiparkinsoniano para tratar los síntomas extrapiramidales de los antipsicóticos. De no ser por éste, los antipsicóticos inmovilizarían algunas de las extremidades de Irene, tal y como les sucede a los pacientes con mal de Parkinson.
3.- Belara: anticonceptivo para la regulación del ciclo menstrual.

4.- Levotiroxina, 62,5 mcg/dia: para tratar el hipotiroidismo; una condición causada de manera iatrogénica, según lo reportaron los padres de la chica. Produce alteraciones en los ciclos menstruales, insomnio y depresión (pulse en la imagen adjunta).
5.- Clozapina, 150 mg/dia: antipsicótico para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia (alucinaciones auditivas en pacientes que no han respondido a la mayoría de los demás antipsicóticos). Puede provocar convulsiones.
6.- Lamotrigina, 50 mg/dia: anticonvulsivo para prevenir los ataques epilépticos que podría ocasionar la clozapina.

7.- Lorazepam: para tratar la ansiedad que ocasionan todos los antipsicóticos. Todas las benzodiazepinas crean dependencia, al agotar la cantidad de melatonina que hay en el cerebro.

El principal problema aquí es entonces el coctel de psicotrópicos, pues lo que está ocasionado esta impredecible y caótica sinergia, es nada menos y nada más que el enmascaramiento de los síntomas originales de la enfermedad. Ya en otras partes de este mismo portal he discutido ampliamente cómo las industrias farmacéutica y alimentaria están envenenando a nuestros jóvenes (y a algunos adultos también), y cómo los psiquiatras en contubernio con ellas, están haciendo su agosto con las recetas que promueven la farmacodependencia. Un análisis minucioso de este problema lo puede encontrar en “Maquiavelo y el príncipe de la salud” y “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, también de mi autoría.

El trastorno obsesivo-compulsivo y su diagnóstico: histadelia

Fue así como los efectos secundarios ocasionados por el coctel de fármacos pudieron “engañar” a mi programa de minería de datos; pero no a mí. Al ingresar las respuestas de los padres de Irene, tal y como las mostré anteriormente, el software WEKA diagnosticó histapenia, porque no tenía manera de saber qué tipo de fármacos estaba tomando ella (pulse sobre la imagen adjunta). Sin embargo, yo sí estuve al tanto de la situación, y después de años de trabajar con máquinas y de atender pacientes, he aprendido a no caer en la trampa farmacéutica. Mi consejo es que usted no debería creer a pie juntillas, todo lo que le dicen los psiquiatras. Como haya sido, el ánimo de Irene mejoró con el triptófano, y eso vino a constituir la pista que estaba yo buscando.

Hay otra manera poco ortodoxa para discernir entre una histapenia y una histadelia, cuando uno no está completamente seguro del diagnóstico. Consiste en administrar ácido fólco al paciente en una dosis ortomolecular, con el propósito de detectar su respuesta. Esto en realidad no difiere mucho de la prueba que hizo nuestro querido amigo, el papá de la protagonista de esta entrega. De hecho es más segura que la del triptófano, ya que lo que esta alternativa busca es únicamente determinar el nivel de metilación del paciente, en lugar de preguntar por el nivel de serotonina. El resultado de esta otra prueba se mide también en términos del estado de ánimo. Si después de unos cuantos días el enfermo se siente mejor, eso significará que su fenotipo corresponde a una histapenia. Si llegara a sentirse deprimido, eso estará implicando un perfil histadélico (op. cit., pág. 213).

En este orden de ideas, si el paciente se pone contento a los pocos días de estar consumiendo triptófano (a Irene le tomó 5 días responder), y se deprime después de tomar ácido fólico, se puede asumir que es histadélico. Obsérvese que no tendría sentido administrar ambos suplementos simultáneamente, porque en el mejor de los casos, sus efectos contrarios anularían la respuesta esperada. Esa es otra de las razones por las cuales algunos pacientes se estancan en un tratamiento.

Hay que evitar tomar suplementos que actúan en direcciones opuestas (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).
En el caso de los histapénicos la situación no es tan sencilla, porque uno no debería administrar triptófano, sin haber administrado antes ácido fólico. Una cosa es arriesgarse a caer en una depresión, y otra muy diferente es aventurarse a sufrir un síndrome serotoninérgico, por un exceso de serotonina en el cerebro (histapenia). De manera que es mejor realizar primero la prueba del folato (que es el otro nombre que se le da al ácido fólico) y luego la del triptófano, una vez que se tenga la seguridad de que se es histadélico por haberse deprimido anteriormente con folato.

Más pruebas: el conteo de basófilos y el nivel de histamina en sangre

Puede suceder también que aún haciendo estas pruebas (insisto, no simultáneamente), el resultado no sea del todo contundente, y habrá que recurir entonces a los exámenes de sangre que en una publicación anterior recomendé. No obstante, debo reconocer que en muchos países, es prácticamente imposible hallar un laboratorio que practique un examen de histamina en sangre. Regularmente los realizan en plasma, que para nuestros propósitos viene a ser un gasto inútil. Es por ello que últimamente he venido recomendando una prueba de homocisteína en sangre (no en plasma), en donde en un mismo reporte, el laboratorio entrega el nivel de básofilos, ya sea en valores absolutos (preferiblemente), y/o en por ciento.

En la imagen adjunta se puede ver que el conteo de basófilos los ha entregado el laboratorio únicamente en por ciento, por lo que procedí a calcular sus correspondientes valores absolutos, multiplicando el conteo de basófilos en por ciento, por el valor absoluto de los leucocitos (glóbulos blancos cuyas unidades siempre vendrán dadas en valor absoluto), y  dividiendo el resultado de esa cantidad entre 100. Para ilustrar  el procedimiento descrito, a continuación proporciono las operaciones que tuve que realizar para obtener el conteo de basófilos en valores absolutos correspondiente a los últimos 5 exámenes de Irene (no contiene la prueba de homocisteína en sangre y en la imagen solo muestro los valores del último mes):

01-may-17: (0.2×11.73×1000)/100= 23 cels/mm3
04-ago-17: (0.2×12.93×1000)/100= 26 cels/mm3
29-sep-17: (0.5 x 7.84 x1000)/100= 39 cels/mm3
31-oct-17:  (1.2 x 7.4 x 1000) /100 = 89 cels/mm3
14-dic-17:  (1.3 x 6.8 x 1000) /100= 88 cels/mm3

Como suele suceder en cualquier caso de histadelia (histamina alta), los valores de los basófilos fueron aumentando mes con mes, hasta alcanzar las 88/89 células/microlitro. Como comenté en una publicación anterior, la hipometilación o histadelia se distingue, entre otras cosas, por un conteo de básófilos mayor a las 50 células por microlitro (mm3).

El problema del control de impulsos: causas y tratamiento

Un “trastorno obsesivo-compulsivo-impulsivo” no es precisamente el diagnóstico que un psiquiatra le daría a un paciente que además de presentar obsesiones y compulsiones, tuviera problemas para controlar sus impulsos. Los psiquiatras llaman a un síndrome de estas características trastorno-compulsivo con descontrol de impulsos, entendiendo aquí por impulso el acto sin reflexión que comete una persona en un situación no necesariamente apremiante. Comer o beber por impulso por ejemplo, es un acto que se desarolla de una manera muy sutil, que no responde a un acto desesperado.
Cualquier caso en donde una persona tiene problemas para controlar sus impulsos, está íntimamente relacionado con el comportamiento violento y las adicciones.

Robert Nash lo ha dejado muy claro en un trabajo excepcional al que intituló “The Serotonin Connection”, en el que sostiene que los niveles bajos de serotonina están asociados a un control deficiente de los impulsos, y que muy probablemente esto se traduce en una autoagresión y una actitud hostil hacia los demás.
En un párrafo posterior afirma que“el trastorno obsesivo compulsivo puede contribuir a conductas adictivas debido al control deficiente de los impulsos. Los niveles bajos de serotonina en estado estacionario pueden reducirse aún más por el alcohol y las sustancias adictivas, así como por la disminución del colesterol “ [4].

Recomendaciones finales

Parecería un lugar común aconsejar que en un caso como el que aquí he descrito, uno deba poner especial atención a los adolescentes que aún no han probado sustancias adictivas, porque como enfaticé en los párrafos anteriores, una vez probada una droga, ya sea ilegal o en su elegante presentación como psicotrópico, la adicción puede llegar a representar un infierno para quien la padece.

Las drogas psicotrópicas causan dependencia, aunque los psiquiatras no lo quieran admitir, y una persona que tiene problemas para controlar sus impulsos se convierte en presa fácil de los comerciantes de la salud.
En la receta que presento más adelante, observará que hay suplementos que no solo están indicados en los casos de histadelia, sino que contribuirán también a regular los ciclos menstruales de la paciente, tal y como se aprecia en la imagen de la derecha (pulse para agrandarla). Note la importancia de prescribir la tríada Zinc-magnesio-vitamina B6 en este caso particular, a propósito de lo que significó el aumento de serotonina con motivo de la administración de tripófano.

En el caso de Irene, además de administrar los suplementos especificados en la receta, cuyas características generales describo en el apartado que sigue, recomiendo observar una dieta libre de sustancias adictivas, tales como el chocolate y al azúcar en general, las pastas, las galletas, los pasteles, el pan en todas sus presentaciones y todos los alimentos que contienen gluten. Los lácteos, el café, los tés que contienen cafeína, los refrescos (gaseosas) de cola, las bebidas envasadas repletas de colorantes y saborizantes artificiales, la comida chatarra y los productos procesados en general, deberán ser excluídos de su dieta. Todos esos “alimentos” contienen sustancias que suelen producir ansiedad y fomentar conductas hostiles (véase también: “Vitaminas y minerales para prevenir los ataques de pánico” y “Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes“, también de mi autoría).

Un tratamiento holístico con vitaminas, minerales, aminoácidos y omega 3

 

A modo de conclusión, la receta (guía terapéutica para el TOC) que en este caso recomendé, ha sido concebida para corregir la histadelia, con aminoácidos precursores de serotonina y GABA; así como con vitaminas y minerales que además de contrarrestar la hipometilación detectada, ayudarán a Irene a superar el hipotiroidismo y el síndrome premenstrual. Las dosis ortomoleculares de los ácidos grasos omega 3 (no omega 6 ni omega 9), contribuirán a bajar los niveles de histamina y basófilos.
Al descargar la receta (izquierda), observará que contiene algunos suplementos que aparte de no estar contraindicados, mejoran el grado de metilación, regulan los ciclos menstruales y equilibran los niveles de las hormonas T3, T4 y TSH de la glándula tiroides.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de enero de 2018


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REFERENCIAS

[1] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[2] R.A.S Hemat. Principles of Orthomolecularism. Urotext. 2004
[3] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[4] Robert A. Nash, M.D.The Serotonin Connection. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 11, No. 1, 1996


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La informática biomédica en el diagnóstico y la prevención de la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad

En esta entrega explico cómo es que las técnicas de la informática biomédica, consiguen que una máquina aprenda a diagnosticar y prevenir trastornos de la personalidad, apoyándose en la experiencia de los médicos. Un doctor en medicina aprende más de los casos que atiende y resuelve durante el ejercicio de su profesión, que de lo que sus maestros le enseñaron en la universidad. Emite sus diagnósticos basándose en sus casos de éxito, así como en los datos que le muestran los instrumentos que utiliza y en lo que develan las pruebas de laboratorio que recomienda efectuar, pero sobre todo, en los síntomas que le reportan sus pacientes.

La mayoría de los trastornos mentales suelen estar caracterizados por cierto número de síntomas y/o rasgos de personalidad, y parte de este trabajo ha consistido en asociar una variable a cada uno de esos rasgos. Los médicos acostumbran llamar síndrome a un complejo de síntomas, y lo que los especialistas en informática biomédica hemos logrado a lo largo de la presente investigación, ha sido clasificar cada variable (síntoma/rasgo) en su respectivo síndrome. No obstante, para estar en total consonancia con lo que los expertos en medicina ortomolecular establecen en relación a los grados de metilación [1], hemos preferido llamar fenotipo a cada síndrome. En este orden de ideas, vale decir que los fenotipos no son tipos de esquizofrenia, sino síndromes que trastornan de diferentes maneras, la conducta de un ser humano.

¿Pueden las máquinas aprender de la experiencia médica?

Al plantearles preguntas que se pueden contestar con un “sí” o con un “no”, el médico descubre ciertos patrones y una que otra relación entre los diferentes síntomas de sus pacientes. Cuando usted acude a la consulta, seguramente tendrá que responder a una serie de cuestionamientos del tipo: ¿le duele la cabeza?, ¿le zumban los oídos?, ¿se marea cuando se levanta de la cama?, ¿le arde al orinar?, ¿practica ejercicio?, ¿fuma?, ¿toma bebidas alcoholicas?, etc.
Una máquina puede aprovechar la experiencia de cientos de médicos para aprender también de los casos que ellos han resuelto en el pasado. Hoy, en plena era del conocimiento, uno puede ser testigo de cómo una computadora aprende a diagnosticar pacientes, a partir de miles de casos almacenados en un archivo clínico. Mientras mayor sea el número de registros en esa base de datos, mayor será la experiencia acumulada, más precisos serán los nuevos diagnósticos y menor el riesgo de desarrollar una enfermedad.
Al igual que el médico, el ingeniero en informática biomédica también dispone de herramientas, pruebas de laboratorio y cuestionarios para conseguir que sus pacientes restablezcan su salud, o mejor aún, para prevenirlos de una determinada enfermedad. Ya lo dice el adagio, “más vale prevenir que lamentar”.

Y aunque ese refrán contiene mucho de verdad, no parece haber permeado mucho en nuestra sociedad.
A juzgar por la cantidad de casos de esquizofrenia que hemos estado atendiendo de un tiempo para acá, la idea de que “eso es algo que a mi o a mi familia no nos puede pasar“, es la que hoy por hoy ha estado predominando y produciendo muchos sinsabores alrededor del mundo.  Como veremos a continuación, confiar en que esa aseveración es cierta es tanto como echar una moneda al aire y esperar ganar el volado. Si esa idea ha cruzado por su mente aunque sea una sola vez, y toca la casualidad de que es usted padre o madre de un adolescente, creo que lo mejor que puede hacer en este momento es seguir leyendo.

El diagnóstico preventivo: la clave para no enfermarse o evitar las recaídas 

En la imagen adjunta muestro una fracción del archivo de pacientes con trastornos de personalidad de la Fundación MicroMédix (pulse sobre la misma para agrandarla). Los 72 síntomas los consideramos nuestras variables de entrada, y la hoja de Excel que ahí aparece es de lo que se alimenta la herramienta que usamos para analizar los datos. La variable de salida es el fenotipo y  sus valores pueden ser cinco: histapenia, histadelia, piroluria, normal y otro. Los criterios para la asignación de dichos valores los establecimos de acuerdo con las especificaciones de los doctores Walsh, Stuckey y Lambert, para los grados de metilación y el extrés oxidativo de sus pacientes [1], [2] (véase también “Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“).

Como cabría esperar, cada paciente presenta síntomas acorde con su individualidad bioquímica, y por lo tanto, con su epigenética. Así por ejemplo, el registro asociado al paciente con expediente No. 9 indica que éste ha sido diagnosticado con histapenia porque escucha voces, no sufre de ansiedad ni ataques de pánico, no es hiperactivo, manifiesta un interés excesivo en los asuntos religiosos (muy_devoto), no presenta síndrome de piernas inquietas, no reporta paranoia, tiene problemas de insomnio, padece acúfenos, y así continuaríamos interpretando los demás campos de este registro en particular, hasta llegar al atributo No. 72 del archivo. Es por esta razón que a los pacientes o a sus familiares les pedimos que contesten únicamente sí (S) o no (N), a las preguntas del cuestionario que hemos puesto aquí a su alcance para conocer sus síntomas.

Algunos de nuestros lectores, en especial los padres de hijos aquejados de algún trastorno de personalidad, ya se han dado cuenta de la importancia que tiene el responder al cuestionario con el tipo de preguntas que cité con anterioridad (S/N), pues desde que comenzamos a identificar los fenotipos de esquizofrenia por ejemplo, sus hijos han comenzado a responder mejor al tratamiento, como resultado del conocimiento adquirido al aplicar la técnica de la minería de datos a sus síntomas. Ya en otra parte de esta misma página web escribí: “el conocimiento que no se tiene, debe descubrirse“.

Al igual que la extracción de texto (text mining), la minería de datos (data mining) nos permite descubrir ese conocimiento que aparentemente no existe en un conjunto de datos como los de la hoja de cálculo que mostré con anterioridad.
Más adelante demostraré, cómo la aplicación de algunos algoritmos de la minería de datos a los síntomas de un paciente, nos está permitiendo diagnosticar su fenotipo, evitar que enferme, o prevenirlo de una recaída. Cada vez que predecimos el fenotipo que podría desarrollar un paciente, estamos mejorando la calidad de vida de una familia, pues solo así es posible administrar a tiempo, los nutrientes que la medicina ortomolecular recomienda justo para ese fenotipo. Es imperativo prevenir recaídas o evitar que un problema se complique, hasta el punto de tener que recurrir al confinamiento y la medicación psiquiátrica.

Un ejemplo sencillo de aprendizaje basado en casos 

El aprendizaje automático o de máquina emplea un algoritmo para clasificar, diagnosticar o predecir el resultado de una observación (caso) que se ve influenciado por el comportamiento de una o más variables predictoras (de entrada). Para entender mejor el concepto, explicaré su principio de funcionamiento con un ejemplo muy sencillo.
Durante algún tiempo, mi hermana solía preparar bacalao para agasajar a toda la familia en la cena del 24 de diciembre. En ciertas ocasiones el bacalao era todo un éxito, y en otras, en opinión de mi señor padre, no tanto.

Digamos que las variables de entrada eran solo tres (la verdad es que eran muchas más; pero como soy un lego en materia culinaria y en estos momentos no cuento con la asesoría de mi querida hermana, voy a simplificar las cosas): lugar en donde era adquirido el bacalao, tiempo de recalentado y tiempo de remojado previo.
Cuando el bacalao se compraba en “La Europea”, el éxito casi siempre estaba asegurado, excepto aquella vez que mi hermana lo recalentó por más tiempo del que era necesario, y se agrió.

Las veces que salía “sacatudo”, duro o salado (fracaso), era porque no se había puesto a remojar el tiempo suficiente. En fin, eran variables que influían sensiblemente en la variable a predecir: la opinión de mi papá sobre la calidad del bacalao en la cena de navidad.
Lo interesante de este ejemplo es analizar si Maricarmen descubrió un método para preparar el bacalao, basándose en lo que había ocurrido en las navidades anteriores. Y más interesante aún sería el poder predecir cuál será el resultado de esta navidad, tomando en cuenta que uno de mis sobrinos planea comprar el bacalao en el Mercado de San Juan y que va a darnos la sorpresa justo el 24 de diciembre.

Dado que Mari Carmen va a recibir el bacalao con tan poco tiempo de anticipación, lo más seguro es que no pueda dejarlo remojar lo suficiente. Estando así las cosas, ¿cuál podría ser la opinión de mi papá, sabiendo que el bacalao solo va a poderse remojar durante 6 horas?
Si pulsa usted sobre la imagen anterior para agrandarla, va a advertir que no existe un caso resgitrado en la base de datos, para el que la variable de entrada Lugar de compra sea igual a “Mercado de San Juan” y la variable Tiempo de remojado sea de 6 horas; en otras palabras, no existe un antecedente de lo que podría pasar, dadas estas condiciones. Sin embargo, la minería de datos podría ayudarnos a predecir si el bacalao va a ser un éxito o no esta navidad, con cierto nivel de precisión (probabilidad). ¿O podría usted intuitivamente darme un pronóstico con algún nivel de certidumbre?

La regla del ZeroR

Hay un método muy rudimentario que podríamos aplicar al ejemplo anterior. Consiste en analizar cuál es el resultado que más ocurrencias ha registrado y predecir de acuerdo con éste. En estadística, al valor que se repite con más frecuencia en un conjunto de datos se le llama moda. En la matriz de datos del ejemplo anterior, observamos que en la mayoría de los casos el bacalao ha sido un éxito. El éxito sería la moda en este caso, y espero quede claro que así ha sido en el  71.42% de las veces (100 x número de éxitos/total de observaciones = 100 x 5/7 %). Así, nuestro pronóstico sería que aunque el bacalao se quede remojando 6 horas, el resultado va a ser un éxito, con una margen de error del 28.58%.

En los ámbitos de la minería de datos y la estadística, al método que acabamos de emplear aquí para responder a la interrogante planteada al final del apartado anterior, se le conoce como regla del ZeroRy aunque simple en su naturaleza, nos sirvió mucho al momento de evaluar el método que seleccionamos para diagnosticar a nuestros pacientes. A continuación analizo las características de los métodos y herramientas que estuvimos evaluando en la Fundación MicroMédix, antes de seleccionar el algoritmo que a la postre nos proporcionó el mayor nivel de certidumbre, con miras a diagnosticar y prevenir trastornos de personalidad.

Métodos y herramientas para diagnosticar y prevenir la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad

Analicemos ahora el caso de un modelo para diagnosticar a un paciente, cuya madre nos ha escrito en busca de ayuda, pues su hijo padece de queratocono (por favor pulse en el vínculo que sigue si desea conocer los detalles de este trastorno y del caso completo de “Alejandro de Austria”). Para ello, les pedimos nos hicieran favor de responder el cuestionario de 72 preguntas, que estarán representando las variables de entrada de nuestro modelo de diagnóstico/prevención de fenotipo, tal y como lo describí en la sección “El diagnóstico preventivo: la clave para no enfermarse o evitar las recaídas”.

Cada variable (síntoma implícito en cada pregunta) únicamente puede asumir los valores S y N, dependiendo si la respuesta de esta admirable madre guerrera ha sido un sí o un no, respectivamente. Como se ve, ahora nuestro reto consiste en manejar 72 variables dicotómicas (S/N) y una variabe categórica de salida (las variables categóricas son aquellas que solo pueden adquirir valores que se pueden enumerar, y que por lo tanto no son continuas).
Antes de cargar los datos del paciente a nuestra base de datos, es necesario abrir primero este archivo con el software de minería de datos, y una vez seleccionado el modelo de diagnóstico, ingresar los síntomas que el paciente ha reportado, en un archivo de prueba (test). Nótese que no podemos (ni debemos) integrar los síntomas de un paciente a la base de datos, antes de ejecutar el algoritmo de diagnóstico, porque desconocemos su fenotipo. Esta es justamente la variable que pretendemos determinar con el software de minería de datos, y es por eso que a ésta se le llama variable de salida.

WEKA (Waikato Environment for Knowledge Analysis) es el software de minería de datos (derecha) que hemos estado usando desde hace años, con el fin de perfeccionar nuestras recetas, y fue desarrollado por la universidad de Waikato, Nueva Zelanda, en la modalidad de distribución gratuita (open source). Si pulsa usted sobre la captura de pantalla de la derecha, notará que WEKA  a empleado un diagrama de barras para representar el número de casos registrados para cada fenotipo. Hay 8 pacientes etiquetados con el fenotipo otro, 40 con histapenia (en rojo), 30 con histadelia (azul celeste), 2 normales (gris) y 20  diagnosticados con piroluria (en rosa).
Ahora que ya conoce usted el método del ZeroR, supongo que no tendrá problemas para emitir un diagnóstico aunque sea burdo del fenotipo de “Alejandro de Austria”. Aplicando el método que anteriormente expliqué “con manzanitas”… ¡ah perdón!, ¿fue con bacalao no es cierto? Bueno, acorde con la regla del ZeroR, un pronóstico no muy bueno sería el de histapenia, con un 40% de confianza (pulse sobre la imagen de la izquierda para ver lo que WEKA despliega al aplicar este método).

Dijimos que este valor corresponde a la moda de la variable fenotipo (en el sentido estadístico del término, no porque esté de moda hacerlo así), y aunque impreciso, nos servirá como referencia para evaluar el método que usaremos para emitir diagnósticos más serios y predicciones más certeras. Porque imagínese nada más, querido lector, cómo confiar en un diagnóstico cuyo margen de error es del 60%. Note y anote los valores del coeficiente Kappa de Cohen y el de la raíz del error cuadrático medio porque son factores que nos indican qué tanto nos estamos equivocando en los diagnósticos.

Como por el momento no se trata de impartir un curso de informática biomédica o de estadística, sino únicamente saber para qué nos van a servir ambos parámetros, baste decir que entre más cerca esté de la unidad el coeficiente de Kappa, más preciso será el modelo seleccionado, y que entre más pequeña sea la raíz del error cuadrático medio, menos errores estaremos cometiendo y mejor será el modelo objeto de análisis.
Un criterio de seleción basado en la regla del ZeroR es completamente inadmisible, aunque en honor a la verdad, sé de algunos psiquiatras con criterios de diagnóstico peores, pues en lo único que se basan es en su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”, o a veces ni siquiera en eso. Estimado lector, permítame informarle que ese manual no contiene absolutamente nada de estadística. Si hay algo estadístico y dotado de inteligencia que sí nos puede ayudar a diagnosticar con bastante precisión a nuestros pacientes, son sin duda alguna los árboles de decisión, las redes bayesianas y las redes neuronales artificiales.

Árboles de decisión y selección de atributos

Si un modelo con 3 variables de entrada y una de salida ocasiona cierta incertidumbre a la hora de pronosticar cómo va a estar el bacalao esta navidad, imagínese lo que implica uno con 72 variables de entrada que pretende diagnosticar o predecir el fenotipo de un paciente. Las cosas pueden complicarse sobremanera. Y aunque la máquina sea la que se va encargar de ejecutar los algoritmos, el reducir el número de variables de entrada no solo simpifica los cálculos y el análisis de los datos, sino que podría aumentar el nivel de precisión del modelo. En seguida le explico qué fue lo que hice para reducir el modelo inicial de 72 variables de entrada, a uno de 35 atributos, aumentando al mismo tiempo el nivel de precisión de los diagnósticos y las predicciones.

Después de haber abierto con WEKA el archivo de pacientes, pulsé en la pestaña Classify para acceder a la función de clasificación de instancias (casos), y luego seleccioné el algoritmo J48, dentro de la categoría correspondiente a los árboles de decisión. Al dar clic en el botón de arranque (Start), lo que obtuve fue un coeficiente de Kappa de 0.605, una raíz del error cuadrático medio de 0.3174 y un nivel de precisión del 72%. (pulse usted sobre la imagen que aparece a su izquierda para ver los detalles). Esta precisión, si bien ha resultado muy superior a la que nos ofrece la regla del ZeroR, no es precisamente lo que una madre guerrera estaría esperando para optimizar la receta de su hijo.

Pero entonces, ¿para qué seleccionar un método que se está equivocando el 28% de las veces?
Mi intención al seleccionar el método del árbol de decisión J48, además de comparar su precisión con la del ZeroR, era analizar los síntomas que seleccionaría este algoritmo.

Los árboles de decisión nos ahorran el trabajo de seleccionar los atributos más relevantes, de entre todos los datos del conjunto (en este caso los síntomas del paciente). Y lo que llama más la atención es que lo hacen de manera automática. Uno no tiene que ir a la pestaña Select attributes de WEKA para seleccionar un evaluador de atributos y luego probar con más de una estrategia de búsqueda, a fin de intentar aumentar la precisión del modelo. Se requiere conocer bien el tema para obtener un buen resultado, haciéndolo explícitamente.
Tratando de ahorrarme el trabajo de ahondar en el tema (lo cual, como veremos más adelante terminé haciéndolo de todas maneras), quise saber lo que harían WEKA y el árbol J48 al pedirles que me mostraran el diagrama que “tenían en mente”.

La inteligencia de estas herramientas es tal, que nos permiten ver cosas que no podríamos descubrir por nosotros mismos. ¿O sabe usted de algún psiquiatra que le pueda decir cuál de todos los síntomas de la esquizorenia influye más en sus diagnósticos? Quiero pensar que se inclinaría por la escucha de voces, las alucinaciones visuales, las obsesiones o las compulsiones.

Pero lo que importa aquí no es lo que tenga que opinar un psiquiatra al respecto, sino lo que WEKA y el J48 puedan develar en el proceso. Estos dos aliados nos están diciendo que hay un 72% de probabilidades de que los problemas psicogénicos de la población de pacientes de nuestra base de datos, podrían estar relacionados con el hecho de tener canas prematuras (fíjese en el nodo raíz del árbol que aparecerá en su pantalla, después de pulsar sobre la imagen adjunta). Ya lo estoy oyendo decir: ¡con el encanecimiento prematuro! Sí querido lector, leyó usted bien. Y tiene mucho más sentido cuando uno va y busca en Google, las causas más importantes del encanecimiento prematuro.

Si usted indaga lo suficiente sobre esta cuestión, lo que va encontrar en la mayoría de los sitios web, es que las canas prematuras son un claro indicio de deficiencia de vitaminas, minerales y sobre todo de melanina. Hay muchas evidencias de que las canas aparecen antes de lo normal, cuando uno está sujeto a un estrés constante. Los editores de la revista Scientific American lo han dejado muy claro: el estrés provoca que nuestro cabello se tiña de gris, y en casos extremos, de blanco.

En este mismo diagrama de árbol se puede ver cómo éste método dignostica a un paciente, a partir de las decisiones que va tomando a lo largo de las ramas que conducen a las hojas etiquetadas como histapenia, histadelia, piroluria y otro. Las hojas del árbol son los nodos terminales. Para ejemplifiar como funciona este método de extracción de datos (data mining), siga la rama que marqué con rojo, en el siguiente orden:

1. El algoritmo comprueba que el paciente ha contestado que NO a la pregunta ¿tiene canas prematuras (variable de mayor relevancia según este método)?, por lo que decide ir a verificar la respuesta al nodo etiquetado como obsesivo-compulsivo (siguiente variable de importancia de acuerdo con este método).
2. Ahí comprueba que NO es obsesivo-compulsivo y continúa con la pregunta 3:
3. ¿Rasgos faciales delicados? Como la respuesta aquí es afirmativa, va en busca del nodo mal_genio.
4. Puesto que en este último nodo la respuesta es , J48 concluye que se trata de una piroluria (en la hoja de esta “rama roja” del árbol).

A pesar de toda esa inteligencia, una precisión del 72 % no garantiza el éxito de un tratamiento, por lo que es imprescindible buscar un modelo que nos ofrezca al menos un 90% de confianza.
Pensando que los atributos que había seleccionado el árbol J48 me servirían como entrada para otro método de árbol, o bien para una red bayesiana, probé con los árboles LMT y Random Forest, así como con un par de algoritmos bayesianos. Aún así, los resultados todavía dejaban mucho que desear.
Así las cosas, había que seleccionar los atributos más significativos de manera explícita, con los medios que ofrece WEKA.
Una vez que supe cuál sería una buena estrategia para la selección de atributos, decidí probar con el evaluador por omisión (CfsSubsetEval) y el método de búsqueda Best First. El resultado de esta fase del proyecto aparece en la captura de pantalla que se muestra a la izquierda. Como se ve, esta vez son 35 los atributos que de acuerdo con este último hallazgo, debería yo emplear de aquí en adelante como variables de entrada en mis evaluaciones.   En la imagen de la derecha se puede apreciar cómo se distribuye la variable escucha_voces en función del fenotipo, después de haberla seleccionado en la interfaz de pre-procesamiento. De todos los pacientes, hay 53 que no escuchan voces y 47 que sí lo hacen. Se observa también que los pacientes que han sido diagnosticados con histapenia, son los que más escuchan voces (área en rojo).

Pero más que estar buscando un método que mejore los diagnósticos, lo que más nos importa en la Fundación MicroMédix, es evaluar qué tanto un adolescente podría estar en riesgo de desarrollar un problema psicogénico, caracterizado por cualquiera de los fenotipos que aquí hemos estado analizando. Nos interesa por ejemplo encontrar un modelo de diagnóstico que nos permita responder a preguntas del tipo: ¿qué tan probable es que un muchacho se empiece a aislar de sus amigos y familiares, habiendo sido diagnosticado con histadelia? Una posibilidad es recurrir a los métodos dotados de inteligencia artificial, entre los que destacan las redes bayesianas. A continuación exploramos esa posibilidad.

El método de red bayesiana que hizo posible aumentar la precisión hasta en un 92%

Provisto de un conjunto de atributos optimizado, me di a la tarea de probar varios métodos, tanto de árboles de decisión como de redes bayesianas. Fue así como obtuve los mejores resultados.

A lo largo de este proceso de búsqueda, advertí que efectivamente los atributos que habia seleccionado de manera explícita, habían producido un aumento en las precisiones tanto en uno de los tres árboles de clasificación, como en los dos métodos bayesianos que elegí. Excepto para los casos de los árboles de decisión J48 y LMT, los demás métodos superaron a sus antecesores. En el caso del Random Forest la precisión llegó a ser del 90%. En la tabla adjunta muestro el resumen de las pruebas que tuve que realizar para finalmente adoptar como modelo de diagnóstico el de Bayes Net, no solo por haberme entregado la mejor precisión (del 92%), sino los mejores coeficientes estadísticos.

¿Recuerda lo que le comenté sobre los parámetros Kappa de Cohen y de la raíz del error cuadrático medio? Bueno, pues fue así como supe cuál era el mejor de los seis métodos analizados. El modelo a emplear terminó siendo el método de Bayes Net aplicado a las 35 variables que de acuerdo con WEKA, resultaron ser las más relevantes.

Con este modelo ya podemos responder a ese tipo de preguntas que nos permiten evaluar el riesgo que tiene una persona de enfermar. Con la inteligencia artificial de un método como el de Bayes Net, podemos determinar qué probabilidades tiene un paciente de padecer un síntoma, dado su fenotipo. En la imagen adjunta por ejemplo (pulse para agrandarla), se pueden conocer las probabilidades que tendría un adolescente de escuchar voces, de experimentar delirios, de no recordar sus sueños y de aislarse de sus familiares y amigos, dependiendo todo ello de su fenotipo. Así, de haber sido diagnosticado con histapenia, dichas probabilidades serían del 74.4%, 59.8%, 30.5% y 54.9%, respectivamente.

Uno de los principales objetivos al desarrollar un sistema de esta naturaleza, es evitar que los síntomas asociados a cualquiera de los fenotipos mencionados, hagan su triunfal aparición. Sin embargo, no hay que perder de vista que estamos ante un modelo probabilístico, y hay que ser my cautelosos a la hora de interpretar los resultados. Note por ejemplo que en la tabla de distribución de probabilidades de la figura anterior, se establece que la probabilidad de que un paciente normal escuche voces no es nula, lo cual no significa que esté en riesgo, sino simplemente que el modelo no es determinístico y que existe por lo tanto, un margen de error del 8%. No está nada mal.

Diagnosticando a un paciente con queratocono: ¿un fenotipo que podría clasificarse como “otro”?

Regresando al caso de “Alejandro de Austria”, es menester aplicar todo el conocimiento adquirido hasta aquí, para determinar con una precisión del 92%, el fenotipo de nuestro querido amigo.
El objetivo es tener una idea más clara de cuál puede ser este fenotipo, a fin de perfeccionar su receta.
En la captura de pantalla adjunta, estoy mostrando el diagnóstico que WEKA me entregó, al ingresar las respuestas que la mamá de este chico anotó en el cuestionario para identificar su fenotipo. En el conjunto de datos de prueba (test set), incluí a otros seis pacientes que estaban esperando su diagnóstico (pulse sobre la imagen para ver los detalles).

De acuerdo con lo que hasta hora sabemos sobre Alejandro, mi expectativa era que el resultado fuera fenotipo=”otro”; pero lo que el programa de minería de datos me entregó con una certidumbre del 99.2% fue “histapenia”, según se ve en el informe de la imagen anterior (inst# 7). A reserva de lo que revelen las pruebas de laboratorio a realizar en este caso, le estaremos enviando a este madre guerrera, una receta que tome en cuenta tanto el diagnóstico aquí obtenido, como los resultados de dichos análisis.

Obsérvese que en esa misma imagen hay dos pacientes que el modelo diagnosticó con histadelia. En el caso número 3 sin embargo (inst# 3), el programa no parace estar muy seguro de ese diagnóstico y por ende, nosotros tampoco. La certidumbre en este caso ha sido del 47.1%. Al revisar el registro de los datos de este paciente caí en la cuenta de que había dejado muchas preguntas sin contestar, y de alguna manera Bayes Net no se quiso comprometer. Asimismo, quise ponerlo a prueba ingresando un registro de un paciente que ya estaba dado de alta en la base de datos. Si Bayes Net hablara (poco le falta) me hubiera dicho: “a este señor ya lo conozco, es el que se subió a la rama roja de tu árbol J48, y te garantizo (100%) que es pirolúrico”. Nada más faltó que después de haberle borrado la variable que contenía la edad de los pacientes, me dijera que no se tratataba de un adolescente, sino de un “baby boomer”.

Conclusiones

La esquizofrenia, el trastorno bipolar, el autismo, la ansiedad, la depresión, los ataques de pánico y demás trastornos de la personalidad, son enfermedades multivariables, pues son demasiados síntomas los que entran en  juego a la hora de diagnosticar y prescribir. No es fácil determinar cuánto va a durar un tratamiento, ni qué tan bien va a responder un paciente a los suplementos que la medicina ortomolecular recomienda en cada caso. Pero los avances que todos los días tienen lugar en el campo de la informática biomédica y la biomedicina, nos están permitiendo concretar un mayor número de casos de éxito.

De todas la variables implicadas en el proceso, hay algunas que usted o su ser querido pueden controlar. Me estoy refiriendo a las del tipo epigenético. Aún contando con la herramienta más poderosa de la minería de datos, si no cuento con su apoyo, de poco nos va a servir tanto modelo matemático y tanta labor científica dedicados al restablecimiento de su salud. Yo no tengo control sobre la cantidad de cigarros que fuma, el alcohol que ingiere, sus adicciones, sus hábitos alimenticios, la cantidad de azúcar que consume y de su estilo de vida en general. Usted sí que posee el control de todas esas variables epigenéticas.

Recuerde que para conseguir el éxito de un tratamiento, es indispensable hacer equipo, porque para ser honestos, los únicos que terminan siendo los protagonistas de los casos de éxito son ustedes, los familares y los pacientes mismos, no los terapeutas ni los expertos en minería de datos.

Un par de comentarios finales 

Si usted es psiquiatra y tiene un método de diagnóstico que supere al Bayes Net, por favor déjeme un comentario. Me muero por conocerlo (al método, no al psiquiatra).
Ahora que si usted es un paciente o un familiar de un chico o una chica aquejados de un trastorno de personalidad, entonces sí que me muero por responder a sus comentarios y ofrecerle todo mi apoyo hasta ver la luz al final del túnel, pues mi pasión consiste en hacer todo lo que esté a mi alcance para que su calidad de vida vuelva a ser la misma que prevalecía cuando su hijo(a) era lo que solía ser.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 8 de diciembre de 2017


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REFERENCIAS

[1] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[2] Richard Stuckey,William Walsh & Brett Lambert. The Effectiveness of Targeted Nutrient Therapy in Treatment of Mental Illness. A pilot study. ACNEM Journal Vol 29 No 3 – November 2010.
[3] R.A.S Hemat. Principles of Orthomolecularism. Urotext. 2004
[4] Ian H. Witten, Eibe Frank & Mark A. Hall. Data Mining. Practical Machine Learning, tools and Techniques, third edition, Elsevier. 2011.
[5] Daniel T. Larose. Discovering Knowledge in Data. An introduction to data mining. John Wiley & Sons.2005
[6] David Nettleton. Análisis de Datos Comerciales. Díaz de Santos. 2003


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Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación

Hay un camino que puede usted seguir para encontrar el alivio de su esquizofrenia o la que está minando la salud de su ser querido. Se trata de identificar el fenotipo de la esquizofrenia que lo está afectando, con base en las respuestas a un cuestionario que puede usted descargar aquí gratis, y en cuatro análisis clínicos que nos permitirán estimar el grado de metilación y el nivel de estrés oxidativo que hay en su organismo. Las pruebas de laboratorio que necesitará comprenden: un análisis del nivel de histamina en sangre, una biometría hemática (basófilos), un análisis de aminoácidos  y un examen de criptopirroles en orina.

Psiquiatría vs. medicina ortomolecular

Y aunque tal vez este camino no sea el único que podría usted seguir, promete más que cualquiera de los otros cursos de acción que su psiquiatra recomendaría, haciendo uso de su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”. Apoyándose de ese manual que de estadístico solo tiene el nombre, ese señor de bata blanca podría diagnosticar desde un “trastorno esquizoafectivo“, una “esquizofrenia paranoide” y un “trastorno bipolar“, hasta un “trastorno negativista desafiante“. No estoy bromeando, este último término existe en dicho manual.

Pero no son a esos tipos de esquizofrenia a los que me estoy refiriendo en esta publicación, sino a los biotipos o fenotipos que la medicina ortomolecular ha empleado desde la década de los setentas para distinguir un trastorno psicogénico de otro. Mucho antes de que publicara “The Schizophrenias: ours to conquer” [1], Carl Pfeiffer ya había estudiado un gran número de casos de esquizofrenia, y aunque él no los dividió en “fenotipos”, comenzó a clasificarlos en función de cómo respondían sus pacientes al folato y la metionina, y de cuáles eran sus niveles séricos de histamina, de basófilos en sangre y de criptopirroles en orina.
Es por eso que nosotros hemos preferido apoyarnos en el legado de Pfeiffer, y trabajar sobre análisis clínicos que reflejen los desequilibrios bioquímicos del paciente. No estamos experimentando con conejillos de indias, echando mano de ese método de “prueba y error” que tanto gusta a los psiquiatras. Probar un fármaco tras otro hasta que uno funcione, no es precisamente una terapia inteligente.

Propósito del cuestionario y de las pruebas de laboratorio: qué estamos buscando

Las respuestas al cuestionario, además de ayudar en el diagnóstico, nos permitirán determinar qué pruebas de laboratorio son indispendables y cuáles no. En algunos casos, las respuestas al cuestionario bastarán para descartar un fenotipo, sobre todo cuando la diferencia entre las respuestas afirmativas entre uno y otro sea muy grande. De ser así, usted terminaría ahorrándose el costo de cuando menos un análisis.

Para determinar los desequilibrios bioquímicos y las deficiencias nutricionales, es menester conocer los niveles absolutos de los basófilos (biometría hemática) y de histamina en sangre, así como de metionina (aminoácidos) y ácido fólico. Cada paciente va a presentar un grado de metilación diferente (cantidad de pequeños componentes de hidrógeno y carbono que un grupo químico llamado metilo aporta al organismo), y para confeccionar la mejor receta posible, conviene practicar los exámenes mencionados, a fin de no estar dando palos de ciego, como lo hacen esos excelentísimos señores de bata blanca.

¿Por qué se les ha llamado fenotipos, y no simplemente tipos de esquizofrenia?

El genotipo es la composición genética de un organismo individual y funciona como un conjunto de instrucciones (código) que determina parcialmente cómo va a crecer y desarrollarse nuestro cuerpo. La palabra “genotipo” se usa generalmente cuando se habla de la genética de un rasgo en particular, como por ejemplo, el color de los ojos.

El fenotipo es la característica física o bioquímica observable de un organismo individual, determinada tanto por la composición genética (genotipo) como por las condiciones de su entorno. Algunos ejemplos de esas características serían la altura (crecimiento influenciado por la nutrición), el peso (alterado por el estilo de vida) y el color de la piel (afectado por la radiación solar, los cambios hormonales en la adolescencia, la contaminación ambiental, etc.)
Los genes llevan las instrucciones para el crecimiento y desarrollo del cuerpo. Sin embargo, el fenotipo se ve influenciado durante el desarrollo embrionario y durante toda la vida del ser humano por factores ambientales.

Las condiciones ambientales incluyen todo lo que nos puede afectar, como la dieta, el clima, el estilo de vida (si fumamos, si tomamos alcohol, si nos desvelamos, si practicamos o no ejercicio, etc.), el estrés, el trabajo que desempeñamos, los videos y las películas que vemos, los amigos que frecuentamos, los libros que leemos (o que no leemos), etc. Todos esos factores, sobre todo la dieta, que es donde cabría incluir la suplementación, van a contribuir a que uno u otro gen se exprese (se encienda) o se inhiba (se apague), dependiendo del grado de metilación que nuestra alimentación y suplementación estén aportando a nuestro cuerpo.

Una baja metilación promueve la expresión de los genes (los enciende/activa), mientras que una alta metilación los bloquea (los inhibe/apaga). Asimismo, dentro de nuestro cuerpo, siempre existirá una competencia entre los grupos metilo y acetilo, en el sentido de que mientras los primeros los apagan, los segundos los encienden. El reto de la epigenética radica así en identificar cuáles genes deben apagarse y cuáles encenderse para que el individuo no desarrolle una determinada enfermedad. Algunos genes, como el ApoE en la enfermedad de Alzheimer, ya han sido identificados como factores de riesgo en el desarrollo de algunas enfermedades, y ya existen muchos avances en esta dirección para prevenir y detener el progreso de algunos trastornos mentales.
Aunque todavía no se ha encontrado el gen o los genes que habría que apagar para prevenir algunos de los fenotipos asociados a la esquizofrenia, lo que nosotros estamos indagando aquí, es precisamente la forma en la que se puede controlar su expresión, empleando la metilación o la acetilación del DNA y otros componentes a nivel molecular (como las histonas), con miras a mejorar los síntomas de este trastorno, cualesquiera que sean los genes que estén funcionado de manera indebida.

Una de las tesis que William J. Walsh sostiene y que podría exlicar por qué algunos fenotipos de esquizofrenia resultan tan difíciles de tratar, es que este síndrome no obedece las leyes de la genética clásica de Mendel ([2], pág. 72).

Fenotipo asociado a la hipermetilación (histapenia)

No hace mucho, el padre de una de mis pacientes a quien llamaré Gustavo, me escribió un mensaje de correo elecrónico desde España, para hacerme saber que estaba preocupado porque su hija de 12 años estaba experimentando tics nerviosos, después de haber aumentado la dosis de la proteína que estaba tomando (complejo de aminoácidos). En los resultados de su análisis sintomático (cuestionario), no pude hallar un solo signo que me indicara la posible existencia de una hipermetilación, como podrían ser la escucha de voces, la depresión, el insomnio o los acúfenos. Sin embargo, al revisar de nuevo la analítica de sus aminoácidos, observé que los niveles de metionina eran superiores a los normales (pulse sobre la imagen adjunta para ampliarla). Como siempre, he ocultado la verdadera identidad de mi paciente para respetar su privacidad.

De acuerdo con Joel Brind, doctor en filosofía y profesor de biología y endocrinología en el Baruch College de la City University of New York, “el cuerpo usa la glicina para eliminar el exceso de metionina. No obstante, hay que ir con cuidado y administrar la glicina de manera gradual. La dosis inicial que recomiendo es de 4 gramos, con incrementos diarios en esa misma proporción, hasta un máximo de lo que se aconseja administrar, según el peso del paciente. El problema aquí es que la glicina está ligeramente alta, y es por eso que necesitamos analizar los resultados de las demás pruebas de laboratorio, para identificar con mayor precisión el fenotipo de esta pequeñita.

La biometría hemática que me había enviado Gustavo la utilicé para responder a la pregunta No. 7 del cuestionario que él había dejado sin contestar, tal vez porque no sabía que es en este examen en donde uno puede encontrar el nivel absoluto de los básofilos en sangre (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).
El laboratorio encargado de reportar dichos valores no había podido detectar un valor por encima de cero, lo que me hacía sospechar que se trataba de un caso de hipermetilación, considerando el nivel de metionina que había indicado la analítica de aminoácidos de esta chiquita. Aunque ya contaba con suficientes evidencias de que se trataba de una hipermetilación, las respuestas al cuestionario que Gustavo me habia proporcionado no eran del todo concluyentes, y no porque él hubiera cometido errores al llenarlo, sino porque los porcentajes de las respuestas afirmativas para cada uno de los tres fenotipos más comunes, no eran mayores al 30% en ninguno de ellos.

Para diagnosticar a un paciente hipermetilado, hipometilado o con piroluria, los pocentajes de sus respuestas afirmativas deben estar entre el 30% y el 50%. Para confirmar el diagnóstico de hipermetilación, necesitaba yo conocer el nivel de histamina en sangre de la pequeña, por lo que le sugerí a Gustavo solicitar un análisis de laboratorio para este neurotransmisor.

Aunque al momento de estar escribiendo estas líneas todavía no conozco ese dato, lo que estaría esperando es un valor que fuera congruente con los razonamientos que hasta ahora venía realizando, es decir, un valor de histamina muy bajo, no mayor a los 40 ng/ml (nanogramos por mililitro).
Una muestra de un análisis con niveles normales de basófilos en sangre, se parecería al que estoy presentando en la imagen de la derecha. Como se ve, el laboratorio a cargo de este examen reportó 50 basófilos por microlitro de sangre. No me sorprende que hasta el momento no haya recibido una sola biometría de un paciente aquejado de algún trastorno psicogénico, que reporte basófilos con un valor absoluto superior a las 30 células por microlitro [2].

Otra manera de asegurarse de la existencia de una hipermetilación es inspeccionar los valores de cobre, ya sea en sangre o a través de un mineralograma. La histamina está regulada por las proteínas que contienen cobre, que hasta donde sabemos son la histaminasa y la ceruloplasmina. Los niveles anormalmente altos de cobre aumentan la actividad de estas dos enzimas, dando como resultado una degradación excesiva de la histamina. Este déficit de histamina es responsable de algunos de los comportamientos psicóticos que se observan en las esquizofrenias.

Gustavo también me había enviado por correo electrónico el mineralograma que aparece en la imagen anterior; pero a juzgar por lo que ahí se indica, no parece haber una intoxicación por cobre. La histamina podría estar en déficit por alguna otra razón, y como el nivel de histidina está dentro de los límites de referencia, hace falta un análisis de nivel de histamina en sangre para confirmar o descartar una histapenia. La histamina se sintetiza a partir de la histidina, y en muchas ocasiones este aminoácido ayudará a incrementar los niveles de histamina, y por lo tanto, a mejorar la sintomatología de un paciente hipermetilado.

Obsérvese también que la metionina en estos casos está contraindicada, por lo que todo paciente diagnosticado con histapenia, deberá abstenerse de tomar complejos de aminoácidos como la proteína de soya o de suero de leche aislada (Immunocal, por ejemplo), ya que aunque ésta contiene histidina, también aporta metionina. Tampoco deberían administrarse suplementos como el SAMe (S-adenosil-metionina), inositol, trimetil-glicina (TMG), dimetil-glicina (DMG), triptófano,  tirosina, fenilalanina, hierba de San Juan y mutivitamínicos que contengan cobre (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).

Si usted no ha tenido una consulta adicional a la que tuvo lugar cuando recibió su primera receta, le recomiendo acudir a un laboratorio de análisis clínicos y solicitar los exámenes que aquí he sugerido, a fin de efectuar los cambios que procedan, si existiera alguna cotraindicación con los suplementos que actualmente esta tomando usted o su familiar. Para mayor información a este respecto, tenga a bien concertar una cita.

Fenotipo asociado a la hipometilación (histadelia)

De auerdo con Pfeiffer, los basófilos tampoco deberían ser demasiado elevados, pues un valor superior a las 50 células por microlitro podría estar representando un caso de hipometilación ([1], pág. 155). La histadelia, que es como se le conoce también a la hipometilación, es una condición en la que la metionina se encuentra por debajo de sus niveles normales y en donde la histamina suele alcanzar niveles muy elevados, superiores a los 70 ng/ml (op. cit.).

Una personalidad histadélica se caracteriza por tener pensamientos delirantes muy marcados y tiende a ser muy perfeccionista. Padece de alergias (derecha), adicciones y fobias. Podría tener tendencias suicidas, hablar muy poco y conducirse de manera obsesiva y compulsiva. Las personas hipometiladas podrían sufrir de úlcera péptica, responder negativamente al folato y a las benzodiazepinas, haber sido diagnosticadas con trastorno esquizoafectivo, tener una baja tolerancia al dolor, una fuerza de voluntad inquebrantable, así como aparentar una gran calma cuando en realidad están muy tensos por dentro. Les duele la cabeza frecuentemente, se aislan de los demás, parecen tener la mente en blanco, establecen rituales para algunas actividades de manera obsesiva-compulsiva y responden favorablemente a los antidepresivos de segunda generación (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS). Algunas de las ideas delirantes de estos pacientes podrían consistir en la creencia de que algún familiar o amigo suyo es un extraterrestre, o que la policía, el ejército, o alguna otra organización importante los está persiguiendo.
Otros signos que podrían estar indicando una hipometilación serían una libido muy alta, una hiperreflexión sobre los eventos pasados, una respuesta favorable a los antihistamínicos (como era de esperarase, debido a los altos niveles de histamina que se espera tengan estos pacientes), una cantidad de saliva y de lágrimas apropiada (ausencia de resequedad), y una renuencia a seguir un tratamiento (el típico adolescente que niega estar enfermo o que evita que los demás se den cuenta que tiene un problema).

Los histadélicos difícilmente logran concentrarse en sus tareas. Se desempeñan muy bien en el ámbito deportivo, aunque no son muy accesibles en cuanto a hacer cambios en su dieta, ya que con frecuencia, ésta podría consistir exclusivamente de vegetales (muchos de ellos no comulgan con la idea de que los animales sean sacrificados con miras a satisfacer los requerimientos nutricionales del ser humano).

Se ha observado que antes de la aparición de su enfermedad, casi todos ellos han sido muchachos que se han mantenido motivados durante sus estudios, por provenir de familias con un historial de grandes logros (quizá porque tienen miedo de defraudar a sus padres y abuelos).
Aunque sus rasgos físicos no determinan de ninguna manera el fenotipo de esquizofrenia que los aqueja, algunas estadísticas indican que un gran porcentaje de la población con histadelia, tiene muy poco vello en su pecho y extremidades, es de complexión delgada y suele tener las orejas y la nariz muy grandes [2].
Como era de esperarse, los suplementos contraindicados en caso de histadelia son el folato, la colina, el dimetil-amino-etanol (DMAE), el cobre y por supuesto, la histidina, que como ya dijimos, constituye un factor clave en la producción de histamina.

Fenotipo asociado al estrés oxidativo (piroluria)

Entre un treinta y un cuarenta porciento de los pacientes con esquizofrenia se encuentran dentro del rango normal de niveles de histamina en sangre y por lo tanto, no pueden ser diagnosticados y tratados de acuerdo con los criterios establecidos con anterioridad. Muchos de estos pacientes se pueden identificar por la excreción de pirroles urinarios (factor malva), condición que ha sido designada en muchos tratados de medicina ortomolecular como piroluria.

La primera correlación entre pirroles urinarios y episodios de esquizofrenia la advirtió Payza en 1958. Al estudiar la psicosis experimental del LSD, Payza notó la aparición de este nuevo factor en la orina de algunos individuos sujetos a observación. Más tarde, Irvine y Osmond descubrieron que los pirroles anormales eran excretados con frecuencia por pacientes afectados de esquizofrenia. El factor malva fue identificado por Irvine en 1969 y Sohler confirmó en 1970 que se trataba del 2,4 dimetil-3-etilpirrol o criptopirrol, un producto anormal de la síntesis de hemoglobina [1].

Conforme esta sustancia circula en el cuerpo, éste va perdiendo tanto zinc como vitamina B6 , dando lugar a una doble deficiencia. El problema no es en sí el exceso de pirroles, sino que éstos se excretan junto con esos dos nutrientes. La presencia de pirroles en la orina no es algo que determine el desarrollo de una esquizofrenia o de algún otro trastorno psiquiátrico, sino más bien implica un factor de riesgo. Sería simplista sugerir que la piroluria es lo único que podría desencadenar una esquizofrenia, ya que existen pacientes con muchos desequilibrios bioquímicos. Habrá personas por ejemplo que presenten síntomas tanto de histadelia como de piroluria, y aunque ésta última se puede distinguir fácilmente a través de una prueba de orina, hay que verificar si existen otros desequilibrios bioquímicos, a fin de garantizar una completa recuperación.

Como sucede con los demás fenotipos, la piroluria suele aparecer entre los 15 y los 20 años de edad, que es cuando los adolescentes se ven afectados por muchas tensiones. El estrés que ejerce sobre ellos la elección de un nuevo trabajo, la vida en la universidad, las primeras experiencias sexuales y las disputas familiares, pueden combinarse con el desequilibrio bioquímico inherente a la piroluria y desencadenar una psicosis. La epigenética nos ayuda a prevenir las enfermedades y a influir en la expresión de los genes para modificar lo que antes se consideraba inalterable y predeterminado por la herencía genética.

Hay varias características físicas y de comportamiento que nos pueden servir para identificar este fenotipo y determinar así los suplementos que más van a beneficiar al paciente. A continuación proporciono la lista completa de los síntomas y rasgos físicos que lo caracterizan:

1. Problemas para controlar el estrés
2. Niveles elevados de criptopirroles en orina
3. Susceptibilidad a las luces brillantes
4. Náuseas por las mañanas
5. Tendencia a saltarse el desayuno o a dedicarle demasiado tiempo
6. Piel muy reseca, pálida o muy sensible a la luz solar (se quema en lugar de broncearse)
7. Mal genio (irritabilidad)
8. Un historial de bajo rendimiento (sin logros importantes)
8. Dificultad para recordar los sueños o ausencia de los mismos (ausencia de vitamina B6)
9. Estrés oxidativo muy marcado
10. Problemas con la memoria de corto plazo
11. Tendencia a desvelarse
12. Predilección por los platillos muy condimentados o salados
13. Distribución de grasa corporal anormal
14. Rasgos faciales delicados
15. Cambios bruscos en los estados de ánimo
16. Problemas con la lectura
17. Tensión interna muy pronunciada
18. Infecciones frecuentes
19. Antecedentes de una o más enfermedades autoinmunes
20. Manchas blancas en la uñas de los dedos de las manos (deficiencia de zinc)
21. Problemas durante la etapa de crecimiento (déficit de zinc)
22. Ceja poblada
23. Estrías en la piel
24. Depresión muy severa
25. Miedo a viajar en avión, a los tornados, terremotos y siniestros en general.
26. Obsesiones con pensamientos negativos
27. Pubertad tardía
28. Orina oscura o de color malva (rojiza-púrpura)
29. Anomalías reportadas en un electroencefalograma
30. Encanecimiento prematuro
31. Periodos menstruales muy irregulares
32. Problemas con el desarrollo de los músculos
33. Aliento u olor corporal a fruta
34. Dolor en el área del bazo (lado izquierdo del abdomen)
35. Ansiedad muy marcada
36. Comportamiento histriónico
37. Dolores en las articulaciones
38. Dificultad para la cicatrización de las heridas
39. Psoriasis
40. Susceptibilidad a los ruidos fuertes

Si sus síntomas o rasgos coinciden con más de 12 de los que he enumerado, le sugiero transcribir sus respuestas al cuestionario que está por descargar (si no es que ya lo descargó), y hacérnoslo llegar a cualquiera de nuestros correos electrónicos, para que le ayudemos a determinar los nutrientes (la receta) que usted o su ser querido necesitan para sentirse mejor. Le recomiendo también responder a las preguntas asociadas a los otros dos fenotipos para que podamos identificar con mayor exactitud, todos los posibles desequilibrios bioquímicos y, por ende, sus deficiencias nutricionales.

Otros fenotipos

Además de la histapenia, la histadelia y la piroluria, hay otros trastornos psicogénicos que muchas veces podrían diagnosticarse como esquizofrenia, dada la semejanza que hay entre sus síntomas. Esta población de pacientes constituye un 10% del total diagnosticado con esquizofrenia, correspondiendo el 42% a la histapenia, el 28% a la histadelia y el 20% a la piroluria (izquierda). En ese otro 10% encontraremos otros fenotipos que trastornan el comportamiento, como son la enfermedad celiaca, la porfiria, la psicosis inducida por drogas, la deficiencia tiroidea, las alergias cerebrales (permeabilidad intestinal), la polidipsia y la homocisteinuria.

Enfermedad Celiaca

Este fenotipo representa aproximadamente el 4% de la población con problemas de esquizofrenia, y es la manera en la que reaccionan al gluten, ese porcentaje de personas que no lo asimilan bien (intolerancia al gluten). Se trata de un caso particular de permeabilidad intestinal, en donde esta proteína del trigo (el gluten) no es digerida apropiadamente por el tracto gastrointestinal. Las gluteomorfinas, que son los subproductos que logran cruzar la pared permeable del intestino (por no haberse terminado de absorber), se integran al torrente sanguíneo y atraviesan la barrera hemato-encefálica para causar estragos en el interior del cerebro, comportándose de manera similar a como lo haría la morfina y otros opiáceos [3]. Por lo regular, el descartar de la dieta los alimentos que contienen gluten, mejora sustancialmente los síntomas.

Porfiria

La porfiria es una anomalía en la pigmentación de la sangre, y es quizá uno de los fenotipos más raros de la esquizofrenia. Sus síntomas comprenden el dolor abdominal, las alucinaciones, la depresión, la paranoia y la ansiedad. Su diagnóstico es complicado porque existen ocho diferentes formas genéticas de porfiria con síntomas muy variables. Las moléculas de porfirina contienen anillos de grupos pirroles y concentraciones muy elevadas de pirroles en orina. En este fenotipo es común hallar intoxicación por metales pesados y deficiencias de vitamina B6 y zinc.

Psicosis inducida por drogas

No hemos enfatizado lo suficiente en que muchos casos de esquizofrenia son el resultado de un abuso de una o más drogas legales e ilegales, entre los que se encuentran los estimulantes, los antidepresivos y los ansiolíticos.
Algunos estimulantes como las anfetaminas pueden ocasionar alucinaciones y otras anomalías en el sistema nervioso central. Se sabe también que hay varios antipsicóticos que podrían provocar los mismos malestares que se supone debían suprimir, o cuya retirada acaba por inducir los síntomas de una psicosis (síndrome de abstinencia) [4].

Un paciente con algunas ideas delirantes me envió hace una semana un mensaje vía WhatsApp, en el que me confiaba haber vuelto a las andadas con la marihuana y el alcohol, a pesar de que ya había comenzado a sentirse y a dormir mejor con el tratamiento ortomolecular que yo le había recomendado.
Le tuve que decir que eso era tanto como dar un paso hacia adelante y dos hacia atrás, en la dirección que lo conduciría a una completa recuperación. Esta forma de proceder es común entre los adolescentes.

El LSD, la cocaína, la heroína, la marihuana y demás drogas ilegales, son factores de riesgo para una persona que está pasando por situaciones muy estresantes, como las que mencioné anteriormente cuando hablaba sobre los factores ambientales que determinan la expresión de algunos genes. Tal vez algunos jóvenes disfruten de los efectos que producen este tipo de estimulantes, y aunque sus experiencias pueden parecer de momento placenteras, es muy probable que en el largo plazo terminen experimentando delirios, escucha de voces, paranoias y otras sensaciones ya no tan placenteras, aún después de meses o incluso años de haber reincidido. Y eso lo sé no solo por haberlo leído en un gran número de artículos científicos, sino que ha sido una constante en varios casos no resueltos.
La decisión de qué es lo que uno debería consumir, cuándo y para qué hacerlo, es crucial y personal, y mi responsabilidad termina en el momento en que mi paciente prefiere las drogas, en lugar de los suplementos y las microdosis de plantas medicinales. ¿Que si se puede volver a empezar?… seguro que sí; pero cuidado, conforme mayor sea la reincidencia, mayor será la probabilidad de daño cerebral (irreversible).

Deficiencia tiroidea

Síntomas como la baja temperatura corporal, extremidades frías, piel reseca, caída de cabello y poca energía, podrían estar indicando un mal funcionamiento de la glándula tiroides. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden causar un comportamiento psicótico, debido nuevamente a un desequilibrio en las hormonas segregadas por esta glándula: la TSH, la T3 y la T4 (para saber cuándo se trata de un hipotiroidismo o de un hipertiroidismo, pulse sobre la imagen de la izquierda).
Si usted ya verificó que sus niveles de histamina, basófilos, aminoácidos y criptopirroles son normales, y si en su historial familiar existen antecedentes de problemas de tiroides, parecería muy razonable revisar los niveles de esas tres hormonas para confirmar el estado de su tiroides. A su derecha puede ver un ejemplo de un perfil tiroideo que dio positivo para hipotiroidismo. Para interpretar los resultados del examen de este joven paciente, sírvase consultar la tabla que aparece arriba a su izquierda, a fin de que aplique usted el mismo criterio a la hora de interpretar sus propios resultados.

Si al interpretar su perfil tiroideo, infiere que su glándula está trabajando por debajo de su capacidad normal (hipotiroidismo), la administración de 6 gotas de una solución de yodo lugol al día, ayudará a corregir ese desequilibrio hormonal. En caso de hipertiroidismo o de otra condición no prevista en esta entrega, tenga a bien concertar una cita a fin de orientarle mejor.

Alergias cerebrales (permeabilidad intestinal)

La permeabilidad intestinal no solo produce psicosis y otros malestares emocionales cuando se es intolerante al gluten. Hay otros muchos alimentos que podrían producir reacciones en algunas personas que son sensibles a los mismos, y que no necesariamente se manifiestan como sarpullido, inflamación de los labios y párpados, urticaria, estornudos, rinitis, ojos llorosos, etc. La respuesta alérgica también puede ser cerebral, lo que da lugar a un comportamiento atípico. Los lácteos por ejemplo, pueden producir conductas muy extrañas inducidas por una intolerancia a la lactosa o a la caseína.

El huevo, el maíz, las nueces, los cacahuates, el aspartame, los colorantes, los saborizantes artificiales, los conservadores, así como muchos otros aditivos químicos con los que se fabrican los alimentos procesados, podrían ocasionar también ansiedad, delirios y hasta alucinaciones en individuos sensibles a estos productos.

Una manera de detectar alergias alimentarias es a través de un par de pruebas de laboratorio que permiten examinar la cantidad de inmunoglobulinas tipo A (IgA), G (IgG) y E (IgE). En la imagen de la izquierda se pueden ver sus valores normales para una mujer de 45 años, expresadas en miligramos por decilitro. Aunque en este análisis se ha empleado la fotometría automatizada, una técnica más confiable para detectar los anticuerpos que atacan a esas proteínas que no han podido ser completamente digeridas por el tracto intestinal, es la prueba de ELISA (Holford y Lawson) [5]. Nótese que este examen es una química de 35 elementos que no muestra los anticuerpos de la inmunoglobulina tipo E.
Para conocer específicamente qué alimentos están ocasionando las intolerancias alimenticias, es necesario ordenar por separado, el análisis de esta otra inmunoglobulina (IgE).

Polidipsia

La polidipsia es una condición anormal que se produce en el cuerpo por el consumo exagerado de líquidos. Tomar agua en abundancia no siempre es una buena práctica, porque todo depende de los niveles de sodio y de potasio que nuestro organismo haya acumulado en un momento dado. Algunas personas (no digo que todas) que ingieren demasiados líquidos al día (más de 3 litros), se exponen a que el nivel de sodio en su sangre disminuya de manera alarmante (hiponatremia), al grado de experimentar conductas que cualquier médico psiquiatra diagnosticaría como esquizofrenia.

A este respecto, Cruzado y otros señalan que “hay evidencia radiológica, neurológica, endocrinológica y psicopatológica de que los pacientes con polidipsia–hiponatremia intermitente, sufren de un severo síndrome neurobiológico diferente al de los pacientes esquizofrénicos sin polidipsia-hiponatremia. Estos pacientes tendrían un síndrome distinto, con similar sintomatología psiquiátrica, pero incluyendo además metabolismo anormal de agua y sodio” [6]. Véase también  Personalización de recetas con mineralogramas: resolviendo un caso de esquizofrenia, para saber por qué en un mineralograma, es más importante la relación sodio/potasio (Na/K), que los valores individuales de ambos minerales (puede también pulsar sobre la imagen de la derecha para ampliarla).

Los valores normales para el sodio y el potasio en sangre, se pueden extraer de una química de 35 elementos como la que mostré en el apartado anterior (alergias cerebrales). Así, para descartar una polidipsia, sus valores deberían estar entre 135 y 145 meq/L (miliequivalentes por litro) para el caso del sodio, y entre 3.5 y 5.1 meq/L, en el caso del potasio.

Homocisteinuria

Este extraño trastorno también produce síntomas muy parecidos a los de la esquizofrenia. La causa suele ser una deficiencia genética de las enzimas que se encargan de controlar los niveles de un aminoácido llamado homocisteína. Esas enzimas son la cistationina beta-sintasa y la metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR). La primera convierte la homocisteína y la serina en cistationina, y la MTHFR produce metionina a partir de la homocisteína. Cualquier anomalía en estas enzimas impide el ciclo de metilación y reduce la producción de glutatión y otros antioxidantes.

Los pacientes aquejados de homocisteinuria representan tan solo el 0.1% de la población de personas con esquizofrenia, por lo que este fenotipo sería, junto con la porfiria, uno de los últimos fenotipos a considerar como presunto “culpable del delito de esquizofrenia“. Sin embargo, es imprescindible detectarlo a tiempo para prevenir el retardo mental y los problemas cardiovasculares que suelen asociarse a este fenotipo. Una manera de evitar su evolución es administrar suplementos en dosis terapéuticas (ortomoleculares) de vitamina B6, vitamina B12, ácido fólico, serina y trimetilglicina (TMG) .

¿Existen más fenotipos?

Sin duda. Existen muchos otros desequilibrios que se sabe producen los malestares que comunmente se atribuyen a la esquizofrenia, sobre todo cuando aparecen los mal llamados “síntomas positivos”. Tal es el caso de la intoxicación por mercurio (izquierda), plomo y otros metales pesados.
Más que una enfermedad, la esquizofrenia viene a ser un síndrome que altera la homeostasis de un ser humano, y todo está en descubrir ese nutriente, esa hormona o ese metal pesado que está ocasionando un desequilibrio en los neurotransmisores.

Hace falta deshacernos de eso que nos está desquiciando, de eso que nos ha robado la alegría de vivir, eso que hace que parezcamos sumamente vulnerables a quien de verdad le importamos.

Conclusiones y reflexión final

1) Si su nivel de histamina está entre los 40 y los 70 ng/ml, el valor absoluto de sus basófilos entre 30 y 50 células/mm3, su nivel de metionina dentro del valor de referencia indicado por su análisis de laboratorio y su mineralograma no revela intoxicación por cobre, es evidente que su fenotipo no corresponde a una histapenia ni a una histadelia.
2) Un conteo de basófilos de más de 50 células/mm3 y un nivel de histamina superior a los 70 ng/ml, son condiciones suficientes para pensar en una histadelia.
3) El principio de la homeostasis es un proceso natural que rige en todo ser viviente, y lo único que hay que hacer cuando enferma, es procurar las condiciones propicias para que sea el propio organismo el encargado de poner en marcha el mecanismo de autorregulación que hace posible restablecer su equilibrio bioquímico.

“La individualidad bioquímica es tal, que lo que a muchos solo consigue calmarles la sed, a unos cuantos les produce psicosis”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de noviembre de 2017


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REFERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[3] Sergio López González. Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia. Fundación MicroMédix, 30 de octubre de 2015.
[4] Moncrieff Joanna. Does antipsychotic withdrawal provoke psychosis? Review of the literature on rapid onset psychosis (supersensitivity psychosis) and withdrawal-related relapse. Acta Psychiatr Scand 2006: 1–11.
[5] Patrick Holford y Susannah Lawson. Nutrición óptima. Guía fácil. 2009, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona.
[6] Cruzado et al. Polidipsia psicógena complicada con hiponatremia y rabdomiólisis: Reporte de un caso. Rev Med Hered 17 (3), 2006.


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Por qué unos pacientes se alivian y otros no: las diez claves de un tratamiento exitoso

Mi intención en esta entrega es ahondar en todo lo que los pacientes y sus familiares pueden hacer, para convertir el tratamiento que están siguiendo en un caso de éxito.
Conviene entender que mientras más propicio sea el entorno del paciente, más oportunidades tendrá su caso de convertirse en uno de éxito. La epigenética tiene que ver con ese entorno, y es todo aquello que puede hacer que alguien enferme o permanezca sano, independientemente de si ha heredado o no, cierta predisposición para desarrollar una enfermedad.

La manera y el momento en que un determinado gen se expresará (activará), no depende exclusivamente de si los antecesores del enfermo padecieron la enfermedad asociada a ese gen, sino también del entorno en el que se desarrolla el individuo en cuestión.

Así, para que un paciente se alivie, deberán darse de manera simultánea ciertas condiciones favorables en su entorno. Malcom Gladwell llama a esas condiciones oportunidades [1], y es preciso que uno encuentre la manera de que esas oportunidades se presenten para que suceda “el milagro”.  No espere a que Dios haga todo el trabajo. Dios es guía; pero no determina. De ahí que nos haya otorgado el don del libre albedrío. Y si el hecho de que varias condiciones se den al unísono significa que ha ocurrido un milagro (un logro extraordinario diría Gladwell), entonces los milagros son el resultado de una obra colaborativa entre la divina providencia, y lo que hemos logrado con lo que el libre albedrío nos ha impulsado a hacer.

La cuestión entonces es cómo cada uno de nosotros hace uso de ese libre albedrío, para crear un entorno más propicio, con más oportunidades de éxito. A continuación expongo varias formas de ejercer ese don que Dios nos dio, para conseguir un logro extraordinario en medio de una epigenética más favorable.

1) Hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que el paciente participe activamente en el proceso terapéutico y curativo

Ya quedaron atrás los días en los que el médico o cualquier otro profesional de la salud, era el único en quien recaía la responsabilidad de curar al enfermo. Actualmente ya es un hecho que las tasas de recuperación aumentan cuando los pacientes se involucran con los posibles remedios que existen para su enfermedad. La Internet, las redes sociales y los grupos de conversación (chat) colaborativos que permiten configurar los teléfonos inteligentes, han cambiado la forma en la que la gente ejerce su libre albedrío. Asimismo, cuando los pacientes se interesan en los detalles de cómo trabaja un determinado nutriente o cómo actúa una sustancia activa de alguna planta medicinal sobre su dolencia, su mente se modifica y pone en marcha un mecanismo de respuesta a la relajación, que se traduce en un auténtico cambio fisiológico. El efecto placebo inducido por una mente llena de expectativas positivas en relación a un tratamiento y la atención nutricia, son las formas más usuales de conseguir un cambio fisiológico en el organismo [2].

Hoy en día la conexión mente-cuerpo ya no está a discusión. Es un recurso que se encuentra a nuestra disposición para que lo explotemos en pro de nuestro bienestar, y si un médico le aconseja no acudir a la Internet en busca de ayuda, aléjese de él, porque de lo contrario estará usted desaprovechando una de las más grandes ventajas que ofrece hoy, la era del conocimiento. Haga lo mismo o consulte el artículo que publiqué sobre las creencias y el coraje de vivir, si alguien le dice que su mal no tiene remedio, o que tendrá que tomar un medicamento por el resto de su vida.

El enfermo que más se involucra en el proceso terapéutico que se le ha propuesto, es el que más probabilidades tiene de sanar, siguiendo un tratamiento en el que cree y consultando a un profesional de la salud que lo trata con auténtico interés, y que se esfuerza en entender lo que su paciente entiende y de la forma en que él o ella lo entiende (atención nutricia). No obstante, habrá casos  en los cuales el paciente no podrá hacerse cargo de su salud; ¿o acaso alguien que está escuchando voces constantemente puede saber exactamente en qué momento debe tomar tal o cual suplemento?

Por muy madura e inteligente que sea una persona con un problema como éste, no va a poder estar al tanto de todas esas cosas que nosotros damos por sentado, y mucho menos tomar decisiones sobre el nuevo paso que hay que dar para sentirse mejor. Es en este punto en donde yo esperaría el apoyo de los familiares del paciente.

2) Crear un entorno de empatía alrededor de su ser querido

Si usted estuviera tratando de superar un problema de alcoholismo, ¿le gustaría que un familiar suyo se sentara a la mesa con usted, acompañado de una botella de vino tinto?
Mi intención al formular esta pregunta es invitarlo a que reflexione, en el caso de que usted tenga un familiar al que se le ha prohibido el consumo de lácteos, azúcar y gluten. Si acostumbra consumir algún alimento o bebida que sabe contiene alguna de esas sustancias, en presencia de quien está siguiendo un tratamiento con nosotros, creo que no está siendo muy empático con esa personita a quien usted quiere tanto.

Curiosamente, las familias que se han solidarizado con su ser querido, evitando consumir esos productos  enfrente de él o de ella, son hasta el momento, las únicas que han logrado un tratamiento exitoso.

Si usted le dice a su familiar que no puede tomarse una coca-cola, y usted u otro miembro de la familia se sienta a la mesa con él o ella, a beber una de éstas o a comer cualquier otro producto chatarra contraindicado, creo que al primero le va a resultar muy difícil abstenerse de ingerir algo semejante. Lo mejor que se puede hacer en estos casos, es no tener en casa esos productos prohibidos, para evitar la tentación que su ingesta puede producir en el enfermo. Si realmente quiere que su familiar se recupere rápidamente, predique con el ejemplo. Lo mismo aplica si sucede que usted es el paciente: pídales empatía a los demás miembros de su familia.

3) Procurar un ambiente familiar lleno de paciencia y comprensión

¿Recuerda usted el caso de Armando? Si usted me ha estado siguiendo con regularidad, recordará que hice hasta lo indecible para que se sintiera implicado en su problema, motivándolo para que se diera cuenta de que entre más comprendiera los porqués de su esquizofrenia paranoide, más rápido dejaría de escuchar las voces que tanto lo atormentaban.

Sin embargo, él ya no podía concentrarse lo suficiente como para tomar el control de la situación. Sus ataques de ansiedad, el aturdimiento que le ocasionaban sus voces, así como su obsesión por comprender el problema de la salvación que plantea la biblia en algunos de sus pasajes, hacían imposible que pudiera estar al tanto de los detalles del tratamiento. En otros dos casos también de esquizofrenia, los familiares de nuestros pacientes nos llegaron a decir que su ser querido tenía que hacerse responsable de tomar sus suplementos y medicamentos a la hora indicada y en las cantidades prescritas, “porque ya no son niños a los que se les tenga que estar diciendo lo que tienen qué hacer”.

El que esté yo de acuerdo o no con esa postura, depende del contexto en el que nos encontremos, porque si el paciente no padece de un trastorno psicogénico como el que mencioné en un párrafo anterior, seguramente estaría completamente de acuerdo en que él o ella misma se hiciera cargo de la administración, tanto de sus nutrientes como de sus medicamentos. Siendo este el caso, estaría contradiciéndome si no comulgara yo con la opinión de estos dos familiares, según lo que comenté anteriormente, en relación a la colaboración activa del paciente en el proceso terapéutico.

Pero insisto, ¿cómo puede uno exigirle a un ser humano sin lucidez mental, asiduidad y exactitud con la ingesta de sus suplementos? Lo más sensato es no hacerlo. Esa situación la viví yo cuando lidiaba con la esquizofrenia de mi hijo, y es por eso que le hablo con el corazón en la mano. No se necesita ser un dechado de virtudes para darse cuenta de que una persona afectada de sus capacidades cognitivas, no puede manejar casi nada. En mi opinión, lo que se necesita en estos casos, además de sentido común, es paciencia, empatía y eso sí, un gran coraje y una determinación férrea para abstenerse, entre otras cosas, de “tirar la toalla”.

En este orden de ideas, estamos ante un caso en el que los padres o los familiares que están al cuidado de pacientes con este tipo de trastornos, tienen que hacerse cargo de la administración tanto de los suplementos como de la medicación de su ser querido, al menos mientras él o ella no esté lo suficientemente lúcido(a) como para responder por su salud. Créame, no es una buena idea sobrestimar la capacidad cognitiva de un paciente con esquizofrenia o un trastorno similar, como tampoco lo es el subestimar los efectos de la enfermedad misma.

4) No subestimar los efectos de un trastorno psicogénico

Una esquizofrenia, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo, un autismo, o cualquier otro trastorno mental, no debería ser visto por los familiares del paciente, como una exageración o una forma de llamar su atención. Cuando menos eso no tiene necesariamente que ser así.
No dudo de que haya personas que deseen sentirse “apapachadas” por sus seres queridos o que quieran llamar su atención a toda costa, con tal de ganarse su aceptación o de sentirse más seguros al ser cobijados por la persona que está a su lado, lo cual de todas maneras ya constitute en sí mismo un síntoma de que algo anda mal en la relación, ya sea esta paternal o de pareja.
Como quiera que sea, si existe un comportamiento extraño en su ser querido, procure atender el problema lo antes posible, porque podría ser que en la desesperación de ver a su hijo(a) conversando o riendo a solas, o simplemente con un comportamiento no habitual en él o ella, decida usted internarlo(a) en uno de esos infiernos psiquiátricos que todo mundo sabe son la antesala de la farmacodependencia.

5) Evitar hasta donde sea posible que el paciente caiga en la farmacodependencia

¿Considera usted que un farmacodependiente difiere mucho de un drogadicto o un alcohólico?
Entiéndase por drogadicto a un individuo que ya no puede dejar de consumir una droga de las llamadas ilegales, y por farmacodependiente aquel que ya no puede dejar de consumir un fármaco (droga legal). En ambos casos, los periodos de abstinencia ocasionan una serie de síntomas tan desagradables en el afectado, que lo impulsan a reincidir para calmar la angustia que le ocasiona la carencia de la droga en cuestión.

Estrictamente hablando, las drogas ilegales ocasionan adicción, los fármacos producen dependencia en el paciente. Y aunque parezca increíble, esa es la única diferencia. Por lo demás, ambas son igual de nocivas para la salud, en el sentido de que una vez que son probadas por el enfermo, difícilmente las puede dejar de consumir. Es en este punto en donde el libre albedrío deja de ser un regalo de Dios, para ser sustituido por un fármaco del infierno. ¿Le parece que estoy pecando de sensacionalista al referirme a un antipsicótico (fármaco usado para enmascarar los síntomas psicóticos) como un fármaco del infierno?
¿Alguna vez ha visto a su hijo catatónico o moviéndose continuamente de un lado a otro de una habitación, maldiciendo a los vecinos por estar haciendo ese insoportable ruido que no lo deja descansar?
¿Alguna vez un miembro de su familia le ha dicho que se quiere suicidar o unos padres le han contado cómo su hijo se ha intentado quitar la vida, cortándose las venas o aventándose desde una azotea, porque no pudo soportar el consabido síndrome de abstinencia?
Los psiquiatras le andan diciendo a todos los familiares de sus pacientes que si abandonan uno de los antipsicóticos que están tomando, corren el riesgo de atentar contra su vida. Pero lo que estos mercaderes del terror andan pregonando como si de un rito religioso se tratara, es que esas tendencias suicidas son parte de su enfermedad (en el caso de una esquizofrenia por supuesto), cuando la verdad es que esas tendencias forman parte del síndrome que ese antipsicótico produce como resultado de su abstinencia.

¿No me está creyendo? En mi artículo “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, he documentado cómo es que un fármaco crea dependencia en el paciente, agotando los nutrientes que realizan la función que el fármaco se supone debe desempeñar. A este fenómeno lo he denominado efecto calculado, que no es otra cosa que una iatrogenia intencional (véase también: Maquiavelo y el príncipe de la salud, también de mi autoría).
¿Quiere saber más sobre los fármacos del infierno para comprobar que no estoy exagerando la nota? Los pilotos suicidas japoneses (kamikazes) de la segunda guerra mundial, sirvieron de conejillos de indias a sus psiquiatras connacionales, a efecto de probar cómo respondían a los cocteles psicotrópicos, aquellos que más tarde se inmortalizarían como héroes de guerra. A las pruebas lo remito.

6) Si su ser querido ya ha caído en la farmacodependencia, por favor no la aumente con cocteles kamikazes

¿Cuánto tiempo lleva usted lidiando con psiquiatras y tomando antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos sin haber conseguido resultados satisfactorios? Y lo más importante de todo, ¿Cuánto tiempo más va a continuar haciéndole caso al psiquiatra, para perpetuar el daño que los psicotrópicos le estan haciendo a usted o a su ser querido? ¿Qué necesita usted para darse cuenta que la psiquiatría tradicional no le va a resolver el problema?

Los dos problemas más serios que ocasiona la administración de un cóctel de psicotrópicos (una combinación de antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos) son el síndrome de abstinencia y los efectos secundarios derivados de la mezcla indiscriminada de los mismos, incluidas las tendencias suicidas y la muerte súbita. Si para nosotros es un problema multidimensional, el estar aminorando los efectos secundarios de esos cocteles de medicamentos, imagínese lo que será para un padre o una madre, ver a su hijo saturado de síntomas que ni siquiera presentaba cuando recién comenzó con su tratamiento psiquiátrico.

Porque lo que en principio son síntomas de una enfermedad, más tarde se fundirán y confundirán con angustia, hiperactividad, obesidad, acatisia, disquinesia, agresividad, catatonia, parkinsonismo y hasta convulsiones, que son todos ellos efectos secundarios producidos por uno o más antipsicóticos. Las combinaciones suelen ser tan nefastas que ni los mismos psiquiatras son capaces de distinguir entre los síntomas propios de la enfermedad, y los que producen los psicotrópicos.

Lo más irónico del caso es que mientras que en todos los tratados de farmacología se estipula que las dosis de los psicotrópicos nunca deben ser cambiadas o disminuidas de manera abrupta, parece que a los psiquiatras no les importara ese tipo de recomendaciones, pues suben y bajan las dosis como si tratara de aspirinas. Cuando recién comencé a tratar a Ramón, su psiquiatra le estaba prescribiendo la siguiente combinación (véase el caso de Don Chema y su hijo Ramón): Clozapina (antipsicótico), Venlafaxina (antidepresivo), Propralonol (beta-bloqueador), clonazepam (ansisolítico) y Clopixol (antipsicótico).

No tengo palabras para describir lo que esa señora de bata blanca le está haciendo a este muchacho. Si usted ya tiene un familiar con un problema similar, creo que sabe de sobra a lo que me refiero.
Ahora que si usted está considerando seriamente el medicar a su hijo o hija con alguno de esos psicotrópicos que acostumbran usar los psiquiatras para mantener a sus pacientes como autómatas, con miras a seguir lucrando con el sufrimiento ajeno, considero de vital importancia el hacer de su conocimiento que existen otras alternativas más limpias, de mayor actualidad y sobre todo, libres de efectos secundarios.

La psiquiatría ya no convence ni a esa gente que antes se postraba delante de una caja idiota para entretenerse, creyendo en la farsa de un sistema corrupto y cargado de anuncios sin consenso de opinión. La gente de la era del conocimiento ya está mejor informada, porque ahora la caja está dotada de inteligencia, de consenso, de conocimiento y de apertura a un mundo que no se deja seducir por una industria farmacéutica inflada de mercadotecnia y publicidad; un mundo que está volviendo a encontrarse con esa fuerza divina llamada naturaleza que le ha dado vida a miles de medicamentos sintéticos, cuyas propiedades fueron obtenidas en un laboratorio a partir de las sustancias activas de unas cuantas plantas medicinales que hoy sabemos producen mejores resultados, que su versión patentada repleta de efectos secundarios (las plantas medicinales no se pueden patentar, y por lo tanto no producen dividendos).

7) No albergar la ilusión de que los nutrientes son productos milagro

La medicina ortomolecular (la que está basada en la administración de dosis terapéuticas de nutrientes) y la fitomedicina (la que está basada en las propiedades terapéuticas de las plantas medicinales) no funcionan como la medicina alopática. Y no sabe cuánto me alegro de que así sea.

Ya en otras publicaciones he señalado que para recuperarse completamente de una enfermedad, recurriendo a esas dos medicinas alternativas, es menester poseer más megadosis de paciencia que de nutrientes. Aunque existen suplementos que sí reducen rápidamente algunos síntomas, no espere usted que “el milagro” del que hablaba yo en párrafos anteriores, suceda de la noche a la mañana. A diferencia de esos productos milagro que hay por ahí, nosotros no estamos creando falsas expectativas para vender ilusiones. Las sanaciones espontáneas se dan; pero hemos visto también en otras entregas, que estamos conscientes que que éstas son más bien un producto del poder mental y la respuesta a la relajación que el efecto placebo induce en el individuo, que del tratamiento o de la sustancia terapéutica en sí (véase El Efecto Placebo y el Poder Curativo de la Nutrición, también de mi autoría).

No desespere si su familiar o usted mismo no responden inmediatamente al tratamiento que le hemos recomendado, sobre todo si su padecimiento es muy añejo o si ha desarrollado farmacodependencia. Personas diferentes requieren nutrientes diferentes, y tal vez lo que se necesita es un ajuste en las dosis, una revisión de la calidad de los nutrientes que está usted tomando, o simplemente una actualización de su receta (la receta que usted descargó es posible que haya sido mejorada con motivo de algún conocimiento recién descubierto en la literatura biomédica). Le recuerdo que en la Fundación MicroMédix no paramos de investigar, porque cuando un paciente no responde al tratamiento que le hemos propuesto, ese hecho nos compromete y obliga a buscar una alternativa más adecuada para esa persona en particular. Después de todo, a las personas que están esperando que un tratamiento les funcione, se les llama pacientes. ¿No será porque si se desesperan, estarían desaprovechando una gran oportunidad de aliviarse?

8) Administre usted los nutrientes y las dosis recomendadas, con la frecuencia y en el tiempo sugeridos.

Hace unos días un paciente con síntomas de retraimiento social, ansiedad y ciertos delirios me envió un mensaje vía whatsApp, avisándome que no podía dormir ni con la melatonina, ni con el magnesio ni con el té de azahar. Lo primero que pensé al ver su mensaje fue que yo no le había recomendado el té de azahar. Cuando prendí mi computadora para consultar su archivo clínico, en la receta que le había yo enviado por correo electrónico después de nuestra primera consulta, justo debajo de la columna que tenía como encabezado la leyenda “antes de dormir”, decía: inositol, zinc, magnesio, GABA, glicina y triptófano. Curiosamente, no aparecía la melatonina. Una de dos, pensé, “o este muchacho ya no está muy lúcido, o le está haciendo caso a su abuelita en lugar de a la receta que yo le recomendé.” No podía yo explicarme cómo era posible que un chico de escasos veintitantos años no pudiera dormir con tres gramos de inositol, un gramo de GABA y uno más de triptófano. Al parecer, supuso que eran muchas cosas las que tenía que tomar y que las dosis eran muy grandes, y le dio miedo que algo malo le pudiera pasar. Y efectivamente así fue, pues no pudo dormir en toda la noche.

Hace  aproximadamente unas tres semanas, el papá de Erick, uno de mis pacientes que estaba sufriendo un síndrome de abstinencia durante un protocolo de reducción gradual de olanzapina, me llamó por teléfono muy consternado para decirme que el tratamiento no estaba funcionando porque no lograba calmar a su hijo con nada. Cuando le pregunté si le había dado la glicina por la vía sublingual, me dijo que no, y que se le dificultaba mucho el tener que darle las microdosis de Akuamma cada hora, y los aminoácidos necesariamente media hora antes de cada alimento. El tono de su voz cambió cuando le pregunté por qué no le había dado la glicina como se lo había sugerido, y después de que le expliqué que los aminoácidos se aprovechan mejor con el estómago vacío.

Cuando el profesor comenzó a darle la glicina como se lo había indicado, en las dosis y la periodicidad correctas, por la vía sugerida y a las horas establecidas en su receta, comprendió que una esquizofrenia requiere de un esfuerzo más que significativo. Al final del día su hijo se tranquilizó y las aguas volvieron de nuevo a la normalidad.
Tanto el profesor como algunos otros pacientes me han llegado a decir en repetidas ocasiones, que les preocupa el hecho de que sus hijos puedan llegar a intoxicarse con tantas vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.

La conversación telefónica que sostuve en una ocasión con Don Chema, poco después de haber iniciado el tratamiento de su hijo Ramón, transcurrió más o menos así:
-¿Sabe usted la cantidad de suplementos que tomaban Abram Hoffer y Linus Pauling? -Le pegunté cuando supe que le preocupaban los efectos que en su hijo podría tener la ingesta de alrededor de una docena de nutrientes en dosis ortomoleculares (terapéuticas).

-¿Y quienes eran esos dos señores?
-Hoffer y Pauling fueron dos de los exponentes más respetados de la medicina ortomolecular en el mundo.
-Bueno, entonces ellos deben haber tomado una gran cantidad de vitaminas y minerales durante toda su vida para mantenerse sanos, ¿no es así? -Me dijo Don Chema como queriendo insinuar que alguien que promueve algo, debe predicar con el ejemplo.
-Así es Don Chema. ¿Y cree usted que fuera una coincidencia el que Hoffer haya fallecido a los 92 y Pauling a los 93? La mayoría de los pioneros de la medicina ortomolecular han sido muy longevos, lo cual habla muy bien de los beneficios de las dosis terapéuticas de los nutrientes.
-Pero dígame una cosa ingeniero, ¿Por qué entonces los frascos de la mayoría de las vitaminas y minerales, tienen una leyenda que dice no exceder la dosis recomendada?

-Porque la dosis que un laboratorio establece como máxima corresponde a la que los organismos reguladores establecen por ley, no a la que un profesional de la medicina ortomolecular recomendaría como terapéutica. Los organismos como la FDA en EUA y la COFEPRIS en México, dictaminan las normas de manera de no afectar los intereses de la industria farmacéutica y sus correspondientes patentes alopáticas.

-Pero a ver Don Chema, ¿ha leído usted las fichas técnicas de cualquiera de los antispsicóticos que le está dando a su hijo?, porque me imagino que si tuvo curiosidad por leer la etiqueta de los suplementos y encontró la consigna de “no exceder la dosis recomendada”, también le va a inquietar el saber cuál debe ser la dosis máxima recomendada por el laboratorio que ha fabricado el psicotrópico que su hijo está tomando, ¿o me equivoco?

-Pues no, no acostumbro leer las fichas técnicas de esos medicamentos
-Me está usted diciendo que le preocupan más la cantidad y las dosis de vitaminas y minerales que su hijo está tomando ahora, que las dosis y el tipo de psicotrópicos que ha estado ingiriendo en todos estos años?
-Pues no, no exactamente, -Alcanzó a decirme en tono vacilante
-¿Y me puede decir por qué no lee las fichas técnicas de los medicamentos, como acostumbra hacerlo con las etiquetas de los frascos de las vitaminas y los minerales?

Don Chema no pudo encontrar una razón que justificara su confianza ciega en la excelentísima señora de bata blanca que había estado intoxicando a su hijo por años; pero casi estoy seguro que ya las está leyendo, de lo contrario no le hubiera pedido a esa mercenaria, reducir el coctel de psicotrópicos que estaba tomando Ramón, a uno que ahora consiste de clozapina, haloperidol y clonazepam. Al menos ahora ya solo son tres, en lugar de los cinco que tenía anteriormente.
Y usted, querido(a) lector(a), ha leído alguna vez las fichas técnicas de los medicamentos que su médico le receta, o confía plenamente en su “sabiduría”?  (me refiero a la del médico, no a la suya).

¿Se identifica usted con el tipo de persona que le tiene una fe ciega a todo lo que un médico le receta, o ya forma parte del clan de espíritus penetrantes que sí nos animamos a decir lo que alcanzamos a vislumbrar en el sistema tradicional de salud mental?

9) Contemplar la posibilidad de practicar una medicina complementaria, en lugar de una cien por ciento alternativa

Si el paciente ya desarrolló una farmacodependencia muy aguda y cada vez que intentamos reducir las dosis de sus fármacos, éste sufre una grave recaída, parecería muy sensato el recurrir a una medicina complementaria que combine dosis mínimas de fármacos y dosis terapéuticas de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, así como microdosis y/o extractos de plantas medicinales. Una vez que alguien ha caído en la farmacodependencia, las cosas se pueden poner extremadamente difíciles al experimentar un síndrome de abstinencia, y es posible que haya que recurrir a estrategias que si bien no nos llevan a la solución ideal (la medicina alternativa), sí podrían significar una calidad de vida mejor, que la que se podría conseguir internando al ser querido en uno de esos infiernos psiquiátricos.

10) Si usted no está sano, aplace sus demás compromisos hasta que recupere su salud

Comprendo que alguien vaya a trabajar a pesar de haber pescado un fuerte resfriado, porque de eso depende el sustento de su familia; pero hay de enfermedades a enfermedades, y si usted puede apoyarse en su pareja, o tiene la ventaja de que al menos uno de sus familiares puede cuidar de usted mientras supera el mal momento por el que está pasando, creo que vale mucho la pena que se abstenga de cumplir con ciertos compromisos que suponen un nivel de estrés que no está en condiciones de soportar.

Así como la respuesta a la relajación fomenta la sanación, la respuesta al estrés promueve la enfermedad, y si usted está muy delicado de salud, le conviene dar prioridad a esta situación.
Volviendo al caso de Armando, todo parece indicar que uno de los factores que desencadenó su recaída, fue precisamente el estrés al que quedó sometido, una vez que supo que sus clases de posgrado iban a comenzar. Sus voces lo comenzaron a perturbar de nuevo, frustrando así su sueño de estudiar en los Estados Unidos de América, quedándole como único apoyo económico el que le pudo brindar la autora de sus días, con un modesto empleo, en una de tantas ciudades de ese país vecino.

Por cada oportunidad que usted genere, estará aumentando la probabilidad de alcanzar el éxito del tratamiento. Para comprobar si está generando las oportunidades mencionadas con anterioridad, haga su lista de verificación y sume 10 puntos por cada oportunidad que considere estar creando. Así por ejemplo, si usted está convencido que está cubriendo con las características de siete oportunidades de éxito, la probabilidad de alcanzarlo será del 70%. Ahora que si en un momento dado logra que las diez oportunidades se presenten al unísono, entonces es muy probable que usted consiga un logro extraordinario, sin desentendernos por supuesto de aquella otra parte que debemos conceder a la divina providencia.

“Hemos visto que los logros extraordinarios obedecen menos al talento que a la oportunidad”… Malcom Gladwell
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 30 de Agosto de 2017


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REFERENCIAS

[1]  Gladwell Malcom. Fueras de Serie (Outliers). Por qué unas personas tienen éxito y otras no. Punto de Lectura, 2008.
[2] Rankin Lissa. La Mente Como Medicina: Un nuevo paradigma de salud, medicina y curación.Urano, 2014.


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Epilobio en microdosis: inmejorable antiinflamatorio para el cáncer de próstata

Han pasado ya cinco años desde que pude librarme totalmente de una prostatitis crónica, y durante todo ese tiempo que invertí buscando un remedio para el dolor de mi pelvis, las constantes febrículas, la micción frecuente y el ardor al orinar y eyacular, siempre me pregunté si la nitazoxanida, la medicina ortomolecular y las microdosis, podrían también ayudar a combatir un cáncer de próstata.
En esos días mis síntomas habían disminuido a tal grado, que no consideré necesario indagar más sobre el asunto. Al haberme hecho cargo de mi prostatitis yo mismo me había dado de alta.

Más allá de un cáncer de próstata se encuentra la voluntad de vivir

Pero el objetivo de compartir con usted esta experiencia, es dejar constancia de que no hay algo en mí que usted no tenga, como para no poder conseguir los mismos resultados. De hecho, usted se encuentra en una mejor posición, porque puede aprovechar lo que yo le voy a confiar aquí, para ahorrarse algunos suplementos y conseguir únicamente aquello que realmente le va a beneficiar.

Durante el proceso de búsqueda que siguió a mi curación, terminé concluyendo que lo que puede servir para desinflamar una próstata, no necesariamente funciona para curar un cáncer que ha invadido esta glándula sexual. No obstante, ahora puedo decir que lo que puede revertir un cáncer de próstata, también puede acabar con una prostatitis crónica o una hiperplasia prostática benigna. No hay que perder de vista que estamos hablando de lo que pueden hacer por usted la medicina ortomolecular y la técnica de las microdosis, que no tienen nada que ver con los procedimientos quirúrgicos o de quimioterapia, propios de la medicina tradicional (la que está basada en fármacos).

En los últimos cuatro años he tratado pacientes con prostatitis sin ningún indicio de cáncer. Pero la necesidad de ganarme la vida y el sufrimiento de otros seres humanos con peores dolencias que las que yo padecí, me han impulsado a seguir explorando las posibilidades que la fitoterapia (remedios basados en plantas medicinales) puede ofrecer. La adversidad me ha  enseñado más que la universidad. El caso de Don Raúl ilustra mejor lo que quiero decir.

El antígeno prostático específico de Don Raúl 

Alarmado por lo que su médico había detectado durante una exploración conocida como tacto rectal, Don Raúl me pidió mi opinión sobre lo que ese excelentísimo señor de bata blanca le había sugerido realizar: se trataba de un examen que se conoce como biopsia de próstata, y cuyo objetivo es extraer alrededor de una docena de muestras de tejido prostático, a fin de confirmar la existencia de células cancerosas. Cuando le pregunté si ya se había realizado la prueba del antígeno prostático específico (PSA) en sangre, me contestó que sí y que los resultados lo tenían preocupado, porque su valor había llegado a los 7.3 ng/ml (nanogramos por mililitro de sangre).

Aun cuando esa cifra era lo suficientemente elevada como para ordenar una biopsia, le aconsejé que probara primero un tratamiento de 20 días con una microdosis de epilobio, porque de acuerdo con mi experiencia y la de otros muchos e-pacientes adscritos a algunas redes sociales de salud 2.0, el procedimiento de la biopsia suele ser un arma de dos filos, dada su naturaleza invasiva: utilizando una sonda de ultrasonido, el médico introduce una aguja por la vía rectal, a fin de recoger suficientes muestras de tejido prostático. En el mejor de los casos, la prueba podría resultar negativa, sin que ello signifique categóricamente que el paciente está fuera de peligro, ya que podría tratarse de un falso negativo.

En el peor de los casos, que por supuesto no sería un falso positivo, la aguja podría contaminarse con tejido realmente canceroso, para después propagar hacia otros órganos sanos, el cáncer así recolectado (metástasis). Como la aguja toma muestras en repetidas ocasiones, y como el médico tiene muy poco control sobre los tejidos que está tocando la aguja, ésta podría afectar células sanas, después de haber recogido una muestra de tejido canceroso.

Con esta otra perspectiva, Don Raúl me inquirió si sabía yo de alguna otra alternativa para descartar un cáncer de próstata. Le contesté que conocía el trabajo de Josep Pàmies, y lo que él a su vez comentaba sobre la obra de Maria Treben, “Salud de la Botica del Señor“.
En su excepcional libro, esta autora relata cómo algunos hombres han podido superar un cáncer de próstata con infusiones de epilobio. Le conté a Don Raúl lo que yo tuve que pasar años atrás, enfrentando el mismo problema, y lo que hubiera hecho en aquel entonces si hubiera sabido lo que ahora sé sobre informática biomédica y medicina alternativa. Durante nuestra conversación telefónica se lo quise dejar muy claro: “si una infusión, una tintura o una microdosis de epilobium angustifolium no revierte un cáncer de próstata, difícilmente lo hará un tratamiento alopático… Yo jamás me sometí a una biopsia de tejido prostático y heme aquí vivito y coleando”.

Las especies de epilobio y su eficacia para combatir las afecciones de la próstata

Supuse que al colgar el teléfono no volvería a saber más de Don Rául, porque a lo largo de nuestra plática lo había notado algo escéptico ante lo que le había dicho poco antes de terminar mi explicación. Sin embargo, como a los tres días me volvió a llamar, esta vez para hacerme ver que de acuerdo con lo que Maria Treben había escrito en el libro que yo le había recomendado, el epilobio de bosque, que es como en España denominan al epilobium angustifoilium, “no vale para combatir las afecciones de la próstata” [1]. Ella afirmaba que solo el epilobio de flores pequeñas, o sea el de la especie parviflorum, era el único que podía cumplir con ese cometido.

El tenía razón, porque Maria Treben (izquierda) así lo había escrito; pero lo que Don Raúl y ella no sabían es que yo tenía pruebas de que la especie angustifolium, al igual que el epilobium hirsutum, también podían revertir una prostatitis, una hiperplasia y un cáncer de próstata. Para que no quedara ninguna duda, le envié por correo electrónico seis artículos en los que varios científicos de renombre, habían presentado evidencias contundentes sobre la eficacia terapéutica de esas tres especies de epilobium, en cuanto a afecciones de la próstata se refiere [2]-[7]. Hacía tiempo que había yo encontrado dichas pruebas en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, haciendo uso del motor de búsqueda PubMed, la base de datos biomédicos más grande del mundo, con más de 27 millones de citas bibliográficas.

De todos las publicaciones que encontré, la que más respaldó los beneficios del epilobium angustifolium en particular, fue la de Schepetkin y otros [8], en la que sus autores explican con lujo de detalles, por qué los extractos de E. angustifolium se han forjado un prestigio muy merecido como alternativas para tratar la úlcera gástrica, la úlcera duodenal, la gastritis, la colitis, la disentería, la diarrea, y como cabría esperar, los problemas prostáticos y urinarios, tales como la inflamación uretral, los trastornos de la micción, el adenoma prostático y la hiperplasia prostática benigna. En cuanto al cáncer de próstata, ellos han presentado evidencias de que los extractos de E. angustifolium exhiben propiedades antitumorales, incluyendo la inhibición del crecimiento de la célula epitelial de la próstata humana PZ-HPV-7. Asimismo, el tratamiento de células de adenocarcinoma de próstata humana sensible a andrógenos LNCaP con extractos de Epilobium, dio como resultado un aumento significativo en el número de células apoptóticas (células cancerosas cuya destrucción es inminente y está programada).

En la imagen adjunta estoy mostrando el resumen de uno de los artículos que más impacto causó en Don Raúl, a propósito de lo que estas tres especies de epilobium serían capaces de hacer por su antígeno prostático. Lo que él juzgó como lo más maravilloso del artículo (lo que en realidad escribió él fue “cool”, término del slang norteamericano que significa “super”), fue lo que he resaltado en azul. Su traducción rezaría más o menos así:

Nuestros estudios demostraron que los extractos de Epilobium angustifolium, Epilobium parviflorum y Epilobium hirsutum son potentes inhibidores de la proliferación de células de cáncer de próstata (LNCaP) con valores de IC50 alrededor de 35 μg/ml. Los extractos bajo prueba redujeron la secreción del antígeno prostático específico (PSA) (de 325,6 ± 25,3 ng/ml, a aproximadamente 90 ng/ml) e inhibieron la actividad de la arginasa (de 65,2 ± 1,1 mUnidades de urea/mg de proteína, a aproximadamente 40 mUnidades de urea/mg de proteína)” [2].

De acuerdo con los resultados de Stolarczyk y sus colaboradores, el antígeno prostático específico disminuyó en una proporción de 3.6 veces (325.6/90), empleando extractos de epilobio. Con una dosis inicial de tres gotas de microdosis, cada 5 minutos durante una hora, y posteriormente cada hora por todo el día; o quizás con 16 a 30 gotas de su extracto, tres veces al día, estimé que en menos de tres meses el antígeno prostático de Don Raúl podía reducirse a solo 2 ng/ml. De conformidad con lo anterior, y suponiendo que usted fuera un varón con problemas de próstata, podría calcular cuánto descendería su antígeno prostático con este tratamiento, dividiendo su valor actual entre 3.6, para obtener un estimado de los nanogramos por mililitro de sangre a los que llegaría, a los tres meses de haber comenzado con las microdosis o el extracto.

¿Está usted en riesgo de desarrollar cáncer de próstata?

Y se preguntará usted, ¿cómo puede saber este señor que en menos de tres meses mi antígeno prostático va a descender en esa proporción? Bueno, además de los hallazgos de Stolarczyk y sus colaboradores, consideré los testimonios de aquellos que ya han puesto a prueba el epilobium con fines de desinflamar su próstata. Después de leer el caso de Christopher Long en la página de Dulce Revolución, pensé que si el antígeno prostático del Sr. Long había disminuido drásticamente de 8.45 a 5.7 y finalmente a 4 mcg/L en tres meses (una proporción de 8.45/4=2.1), tomando tres infusiones (tés) de esta extraordinaria planta, entonces una microdosis o un extracto, podrían hacer más por una próstata inflamada, en el mismo tiempo. En la Fundación MicroMédix hemos comparado la eficacia de las microdosis de algunas plantas con sus respectivas infusiones, y aunque ésta varía mucho entre una planta y otra, siempre la de una microdosis ha resultado superior. Es de esperar entonces que en menos de tres meses, una microdosis desinflame 1.7 veces (3.6/2.1) más, que un té de epilobio.

En las imágenes adjuntas, puede usted consultar los valores de referencia del antígeno prostático específico, en función de la edad. Para ayudarle a interpretar este tipo de análisis, voy a exponer mi caso, en el que el Dr. Carlos Pacheco Gahbler, me estuvo tratando con fármacos por un tiempo, y en el que después de dos semanas, me dio de alta con un antígeno prostático de 3.1 ng/ml. Aunque este valor parecía bastante razonable para un hombre de 54 años (ahora tengo 62), las aguas se habían logrado calmar hasta ese entonces, después de que mi antígeno prostático había llegado a los 5.6 ng/ml. Ahora, ¿por qué en ese momento el Dr. Pacheco me dio de alta y no consideró necesaria una biopsia prostática? La clave estuvo en el valor que tenía lo que en urología se conoce como antígeno prostático libre, el cual es un parámetro que sirve para saber qué tan probable es que una biopsia resulte positiva al cáncer (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla). Para saberlo, se divide el valor del antígeno prostático específico libre, entre el valor del antígeno prostático total. El valor así obtenido se conoce como por ciento (%) de antígeno prostático libre (o PSA libre en %), y se utiliza para establecer el riesgo de cáncer de próstata. Una vez calculado el PSA libre en %,  se localiza el rango en el que se encuentra dicho valor dentro de las tablas mostradas en la segunda página del análisis (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).
Así, para ilustrar cómo determinó el Dr. Pacheco la probabilidad de que en el 2010, saliera yo del laboratorio OLARTE Y AKLE con una biopsia positiva en la mano, simplemente dividió 0.41/3.1, y con el valor de este cociente (13.2 % < 14%), recurrió a la tabla que aparecía en la parte superior de la página 2 de mi análisis (Pacientes con Antígeno Prostático Específico Total de 2.6 a 4.0 ng/ml), para descubrir que la probabilidad de un cáncer de próstata era de  25%.

 Descubriendo lo que la prosperidad nunca me hubiera permitido develar

Antes de consultar a este urólogo, mis antígenos total y libre estaban en 5.6 y 0.537 ng/ml respectivamente, por lo que el PSA libre en por ciento ascendía a 9.6%. Si usted consulta la tabla inferior de mis análisis en la página 2, va a encontrar una probabilidad de 64% de desarrollar cáncer, lo cual me mantuvo preocupado durante todo el tiempo que transcurrió hasta dar con el Dr. Pacheco.

Pero las cosas no terminaron ahí. Como sucede con todo el género humano, me confié y descuidé mi alimentación, y continué con los típicos hábitos del estilo de vida moderno, es decir, mal pasándome y consumiendo lácteos y alimentos repletos de gluten y azúcar. Por si eso fuera poco, tuve que afrontar en el orden que sigue, las contrariedades que todo divorcio acarrea, el accidente automovilístico en el que el mayor de mis hijos casi pierde la vida, el fallecimiento de mi querida madre, así como la agobiante lucha contra la esquizofrenia de otro de mis vástagos. El estrés al que me vi sometido durante esa etapa de mi vida, dio al traste con mis glándulas suprarrenales y en especial con mi antígeno prostático, que para ese entonces ya rondaba de nuevo los 5.0 ng/ml. Fue entonces cuando después de consultar a otros dos urólogos, decidí terminar de una vez por todas con ese viacrucis.

El último urólogo que consulté poco después de haber incursionado en el mundo de las microdosis y cuando todavía no conocía los secretos de la medicina ortomolecular, me llegó a decir que conocía casos en los que los pacientes pudieron vivir mucho tiempo con cáncer de próstata, sin saber que lo tenían. También me dijo que había oído de otros que morían por otras causas, aún sabiendo que lo padecían.

Habiendo vivido la misma experiencia por la que están pasando un sinnúmero de almas masculinas en pena, hoy puedo afirmar que con uno o dos frascos de microdosis de epilobium angustifolium, complementados con dosis terapéuticas de licopeno, una dieta rica en soya y otros poderosos antioxidantes administrados también en cantidades apropiadas (ortomoleculares), cualquier paciente con problemas de próstata puede olvidarse de las cirugías, las quimioterapias y los consejos tan aberrantes que algunos excelentísimos señores de bata blanca suelen soltar de vez en cuando, tratando de vender cirugías para poderse comprar ese auto que tanto han soñado.

Tal vez usted no me lo crea, pero en una ocasión, un médico de las llamadas farmacias similares me llegó a decir: “si no ha podido desinflamar su próstata con nada, ¿por qué no se la quita?” Estuve a punto de contestarle: ¡por qué no se la quita usted, mequetrefe!
Al final pude ver toda esa serie de vicisitudes como una oportunidad más de crecimiento personal, y efectivamente así fue, el que creció más fui yo, no mi próstata.
No sé exactamente qué tanto querrían todos esos médicos infundir miedo en mi, con tal de venderme una biopsia de próstata; pero lo cierto es que gracias a esos comentarios y al impacto que produjo en mí el enterarme de lo que costaba dicho examen, fue que terminé especializándome en informática biomédica, después de haber descubierto en la literatura biomédica, que la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida.

Usted podría ser un médico graduado en Harvard y haberse doctorado en la universidad más prestigiada del mundo, o bien un “médico similar” como el de la anécdota que relaté en un párrafo anterior; pero si no ha sufrido en carne propia una prostatitis crónica o un cáncer de próstata, y desconoce los principios en los que se basa la informática biomédica, me da exactamente lo mismo lo que pueda usted opinar sobre la medicina alternativa que aquí se está proponiendo.

Opciones para proveerse de microdosis de epilobio

Ahora que si usted es un hombre de más de 40 y no ha podido librarse del lastre que representa una prostatitis crónica, una hiperplasia prostática benigna o un cáncer de próstata, me place comunicarle que a partir del 20 de Agosto de 2017, ya tendremos listas las microdosis de epilobium angustifolium. Si radica en la República Mexicana, podemos enviarle por paquetería, ya sea los frascos de microdosis, o bien la planta, para que usted mismo prepare los suyos. Esta segunda opción le permitirá elaborar las microdosis que desee, tomando el “Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales” que la Fundación MicroMédix imparte por Skype. En un par de sesiones de hora y media cada una, usted podrá aprender todo lo relacionado con la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a través de una práctica de laboratorio en tiempo real, desde la comodidad de su hogar.

“No hay enfermedades incurables, solo hay médicos insufribles”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 25 de Julio de 2017


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REFERENCIAS

[1] Maria Treben. Salud de la Botica del Señor. Consejos y experiencias con hierbas medicinales. Editorial Ennsthaler, Austria
[2] Stolarczyk M et al. Extracts from Epilobium sp. herbs, their components and gut microbiota metabolites of Epilobium ellagitannins, urolithins, inhibit hormone-dependent prostate cancer cells-(LNCaP) proliferation and PSA secretionPhytotherapy Research. 2013 Dec;27(12):1842-8. doi: 10.1002/ptr.4941. Epub 2013 Feb 25.
[3] Jürgenson S. et al. Vegetational variation of phenolic compounds in Epilobium angustifoliumNat Prod Res. 2012;26(20):1951-3. Epub 2011 Dec 9.
[4] Bartfay WJ. et al. Gram-negative and gram-positive antibacterial properties of the whole plant extract of willow herb (Epilobium angustifolium)Biol Res Nurs. 2012 Jan;14(1):85-9. doi: 10.1177/1099800410393947. Epub 2011 Jan 5.
[5] Hevesi Tóth B. et al. Polyphenol composition and antioxidant capacity of Epilobium speciesJ Pharm Biomed Anal. 2009 Jan 15;49(1):26-31. doi: 10.1016/j.jpba.2008.09.047. Epub 2008 Oct 8.
[6]  Kiss A. et al. Compounds from Epilobium angustifolium inhibit the specific metallopeptidases ACE, NEP and APNPlanta Med. 2004 Oct;70(10):919-23.
[7] Vitalone A. et al. Characterization of the effect of Epilobium extracts on human cell proliferationPharmacology. 2003 Oct;69(2):79-87.
[8] Schepetkin, I. A.Ramstead, A. G.Kirpotina, L. N.Voyich, J. M.Jutila, M. A., and Quinn, M. T. (2016Therapeutic Potential of Polyphenols from Epilobium Angustifolium (Fireweed)Phytotherapy Research.,  30, no. 8 (May 2016): 1287-1297.