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Disfunción eréctil: dos remedios naturales y una receta para potenciar la libido

libidoLa impotencia en el varón se resuelve yendo directamente a la raíz del problema. Cuando la causa es psicogénica, nuestro mejor consejo será recurrir a un terapia cognitiva conductual. Pero si después de la primera consulta, encontráramos una afección de origen fisiológico, seguramente nos decantaríamos por una receta compuesta de vitaminas, minerales, aminoácidos, un botiquín de microdosis de plantas medicinales, complementado con unas cápsulas de Epimedium y unos cuantos centenares de miligramos de Maca peruana.
¿Y cómo saber si la falla es psicogénica o de origen orgánico?

¿Cuáles pueden ser las causas del problema?

En casos extremos, hay quienes precisan comprobar que su incapacidad para conseguir y mantener una erección de calidad durante el coito, no se debe a una diabetes, una esclerosis múltiple, un problema de adicción al alcohol, a la marihuana, o a otra sustancia; a una arterioesclerosis, una presión arterial alta, una prostatitis, una psoriasis, o a una enfermedad neurológica. De alguna manera, todas esas afecciones pueden convertirse en factores de riesgo para la disfunción eréctil.

remedios-naturalesNo obstante, existe una manera más práctica y sencilla de averiguar la etiología de la disfunción eréctil. Si usted es de las personas que suele despertar con una buena erección, aún sin haber tenido sueños eróticos, es muy probable que la causa de la impotencia que experimenta con su pareja no sea de origen fisiológico [1]. Análogamente, el que usted logre mantener su pene erecto durante la masturbación, haciendo uso de su imaginación o bien por la excitación que le ha provocado algún contenido erótico (video/revista), le estará indicando que el problema es más bien psicogénico.
Los procesos biológicos que tienen lugar durante una erección son bastante complejos. Todo comienza con una serie de impulsos nerviosos que se originan en el cerebro, que luego de pasar por la médula espinal viajan hacia los tejidos del pene. En condiciones normales, es decir, cuando no ha habido excitación sexual, la sangre en este órgano sexual es tan poca, que hace que éste se mantenga en un estado de total flacidez.

Al excitarse, ya sea a través de sus sentidos o de su imaginación, el varón experimenta un aumento considerable de flujo sanguíneo y de óxido nítrico (NO) hacia el pene, a consecuencia de la dilatación que dichos impulsos nerviosos producen en las arterias de este órgano. La parte más importante de este mecanismo de excitación, es la acumulación de sangre en los llamados cuerpos cavernosos, que son tejidos esponjosos en forma de cilindro que al llenarse, automáticamente evitan que la sangre ya no circule en la dirección contraria.  Es por esta razón que el pene se expande, se vuelve cada vez más grande y se endurece, para volver a su estado normal, después de la eyaculación.

La Receta

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Dpotada-de-recetae acuerdo con lo anterior, si la disfunción eréctil es de origen orgánico, lo más probable es que no esté llegando suficiente óxido nítrico al pene, y que usted esté teniendo problemas de circulación sanguínea. Estos dos hechos constituyen la principal razón de haber incluido en nuestra receta para la disfunción eréctil (izquierda), una microdosis de Gingko biloba junto con una combinación sinérgica de Arginina y L-citrulina. Asimismo, quiero pensar que usted no tendrá ningún inconveniente en reforzar la receta con otros suplementos que estamos seguros aumentarán su libido de manera natural. Confiamos en que su pareja se mostrará muy agradecida si complementamos todo lo anterior con microdosis de Ginseng, Damiana y Maca peruana; así como con algunas vitaminas del complejo B, y otras más como la C, la E y un par de minerales que hasta podrían desatar esa pasión que ha estado dormida de un tiempo para acá.

Como siempre, se deberán observar las dosis correctas para garantizar un buen desempeño con la pareja (ver receta y atender a la consulta correspondiente para que no queden dudas sobre el modo de administración y la dieta que posiblemente tendrá que observar. Cada organismo responderá diferente, dependiendo del grado de disfunción).

Terapia cognitiva conductual para la disfunción eréctil: un caso resuelto

recetaComo apunté anteriormente, cuando la disfunción eréctil es psicogénica, lo mejor que puede hacer el paciente es recurrir a la terapia cognitiva conductual. En uno de los cursos que imparto,”Terapia Cognitiva Conductual para no Especialistas”, explico cómo aplicar las técnicas de esta terapia para que un paciente con problemas de personalidad, descubra por sí mismo, cómo puede sustituir una creencia limitante que está afectando su comportamiento, por una creencia alternativa que equilibre la visión que tiene de sí mismo y del mundo. En esta entrega, ejemplificaré con un caso real, cómo persuadí a un paciente para que adoptara un pensamiento equilibrado, en aras de superar su disfunción eréctil.

Cuando le pregunté si solía levantarse de la cama con erección, me contestó que sí; pero que siempre que se encontraba ante la posibilidad de tener relaciones sexuales con alguna mujer, ya fuera conocida o desconocida, necesitaba tomarse media pastilla de Viagra “para despertar a ese volcán que todos llevamos dentro”, me dijo mientras se remangaba las mangas de su camisa.
A partir de ahí, el diálogo se desarrolló más o menos así:

popocatepetl-Y dígame Don Elías, ¿acostumbra usted tomar Viagra para conseguir la erección?
-Pues sí, porque si no lo hago, el volcán no despierta -me dijo después de aclarase la garganta.
-Ya veo… ¿Y desde cuándo tiene que usar Viagra para que despierte el volcán?
-Desde que me divorcié. Como ya no tenía pareja, sabía muy bien que tenía que andar con cuidado, para no contagiarme de alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS).

iztaccihuatl-Pero que tiene que ver el Viagra con eso, ¿qué no usa el condón para protegerse?  -le pregunté intrigado
-¡Ah claro, por supuesto! , nada más que siempre que me ponía el condón, mi volcán, en lugar de portarse como un Popocatépetl , más bien lo hacía como un Iztaccíhuatl, ¡se echaba a dormir!,  -espetó en tono jocoso y me hizo reír mucho, pues conocía yo de sobra que coloquialmente, al  Iztaccíhuatl se le conoce como “la mujer dormida”.
-¡Ahora sí se voló usted la barda Don Elías! -alcancé a expresar entre risas todavía- Pero a ver a ver, todavía no acabo de entender, ¿qué significa eso de que cada vez que se ponía usted el condón, el Izta hacía acto de presencia?

-Pues no lo sé, cuando estaba casado, usaba el condón y nunca me pasó eso con mi ex  -me dijo en un tono que ya no revelaba ni un indicio de hilaridad.
-Vamos a ver, ¿Qué diferencia importante hay entre lo que sentía usted cuando tenía relaciones con su ex, y lo que siente ahora cuando está con otra mujer?
-A veeer… déjeme veeer -respondió tratando de reflexionar más sobre el asunto- Con mi mujer yo no tenía miedo de un contagio, solo usábamos el condón para evitar que ella se embarazara. Ahora lo uso para evitar tanto un embarazo como un contagio. Creo que esa es la gran diferencia.

la-mujer-dormida-¿Quiere usted decir que le da miedo contagiarse, con todo y que está usando el condón?
-Creo que eso es lo que me preocupa Doc, porque en una ocasión, siendo todavía soltero, tuve relaciones con una sexo-servidora y me contagió de gonorrea. Supongo que el condón se rompió. Con ese recuerdo, ahora ya no me siento muy seguro con el condón. Hay algo que me hace pensar que las mujeres con las que salgo, podrían estar enfermas.

-Y me imagino que las ofendería si les dijera que usted necesita ver un certificado médico para hacerlo sin condón, ¿no es así?
-Así es.
-¿Y con su ex-esposa lo llegó a hacer alguna vez sin condón?
-Sí, cuando sabíamos que no había riesgo de que se embarazara, como por ejemplo, inmediatamente después de su periodo.
-De manera que con su ex, no tenía problemas de erección, ¿o me equivoco?
-No se equivoca Doc, con mi ex sentía que no corría peligro.

registro-de-pensamientoDespués de dos consultas más, supusimos que la creencia que estaba detrás de ese suceso (disfunción eréctil a la hora de colocarse el condón), era que el condón le hacía pensar que la mujer con la que iba a tener relaciones sexuales, podía contagiarlo si estaba enferma, aún con el condón puesto, y el simple hecho de saber que eso era posible, le provocaba cierta repulsión. Poco después, le propuse que debíamos elaborar un registro de pensamiento [2] que incluyera una lista de evidencias que respaldara ese pensamiento automático (creencia) y otra que lo contradijera. El resultado de este ejercicio se muestra en el registro de pensamiento adjunto (pulse sobre la imagen para agrandarla).

Mi trabajo consistió en entablar un diálogo socrático ([3] y[4]) con Don Elías para que ocurriera un cambio de creencia. Como se ve del registro de pensamiento de este paciente, en este caso no solo dimos con un pensamiento equilibrado: “el condón no es 100% seguro; pero puedo conseguir la erección y mantenerla, si hago el amor con mujeres que no estén tan delgadas”, sino que descubrimos también una creencia a todas luces alternativa: “si logro conocer una mujer “gordibuena” que me atraiga lo suficiente, podré lograr la erección, con y sin condón”.

gordibuenaNo obstante que Don Elías ya había superado el miedo a contagiarse (su desconfianza había descendido a solo 15%), e inclusive se había llenado de optimismo (90%), todavía necesitaba llevar a cabo lo que en terapia cognitiva conductual se conoce como experimento conductual o de comportamiento [2], lo cual equivalió, en este caso, a programar un encuentro con una dama que de acuerdo con él, luciera “gordibuena”. Puesto que era él y no yo, quien había llegado a la conclusión de que una mujer con esas características, terminaría siendo la prueba de fuego que necesitaba para comprobar que el problema no era tanto el condón, sino la poca atracción que sentía por “las delgaditas”, decidió esperar a que se le presentara la oportunidad de conocer a esa gordibuena que lo haría explotar como un volcán.

Como a los cinco meses de nuestra última consulta, me llamó por teléfono para decirme: “¿Doc? , habla Elías, el paciente que andaba en busca de la gordibuena de sus sueños… ¿adivine qué?… ¡que el Popo al fin hizo erupción!”

Conclusiones

generoLas diferencias en las preferencias y fantasías sexuales de cada pareja, los tabúes y los mitos en torno a la sexualidad, las creencias religiosas, los abusos de índole erótico, la adicción al sexo, los acosos, las costumbres sociales, las tradiciones y en general, la concepción que tengan tanto mujeres como hombres sobre la sexualidad, son todos ellos aspectos psicológicos que pueden estar correlacionados con la disfunción eréctil.
Es por eso que no estará de más recurrir a una terapia cognitiva conductual, como la que he descrito aquí, porque podría ser que la raíz del problema no esté en el hombre mismo, sino en factores externos, en los que cabría incluir también, por qué no, las preferencias sexuales o la idiosincrasia de quien lo acompaña.

“Los volcanes no harán erupción, mientras el subsuelo no esté suficientemente caliente”…
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 11 de Octubre de 2016


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REFERENCIAS

[1] Rajiah et al. Psychological impotence: Psychological erectile dysfunction and erectile dysfunction causes, diagnostic methods and management options. Scientific Research and Essays Vol. 7(4), pp. 446-452, 30 January, 2012.
[2] Mind Over Mood. Change how you feel by changing the way you think. Dennis Greenberger & Christine Padesky. The Guilford Press. New York London. 1995
[3] Jana Vyskočilová & Ján Praško. Socratic dialogue and guided discovery in cognitive behavioral supervision. Activitas Nervosa Superior Rediviva Volume 54 No. 1 2012.
[4] Christine Padesky. Socratic Questioning: Changing minds or Guided Discovery?. Keynote address delivered at the European Congress of Behavioural and Cognitive Therapies, London, Setember 24, 1993

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Escucha de voces: complementando su tratamiento con terapia cognitiva conductual

pacienteSe describe un tratamiento complementario con terapia cognitiva conductual, que puede contribuir a eliminar las alucinaciones auditivas, cuando una persona con esquizofrenia o trastorno bipolar, no ha respondido a las microdosis y la medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas), en el tiempo que se esperaba.
Cuando el paciente ha estado expuesto a un estrés continuo, o los familiares del mismo se confían o se desentienden de la evolución de sus síntomas, pueden sobrevenir recaídas o persistir las molestias derivadas de las alucinaciones y los delirios.

El entorno social y los conflictos familiares pueden desencadenar una crisis

terapiaYo puedo estar muy al tanto de las dosis y los modos de administración de cada uno de mis pacientes; pero no tengo manera de enterarme de los conflictos familiares que pudieran estar afectando a cada uno de ellos, a menos que él (ella) o alguno de sus familiares, me lo informe por medio de una llamada telefónica o un mensaje de correo electrónico. Una discusión acalorada entre los miembros de la familia o un padre intransigente que desconoce las consecuencias que una actitud de esa índole puede llegar a tener sobre la autoestima de su hijo o hija, provoca en él/ella impotencia y frustración, que se traducen en angustia, depresión y a veces hasta en ira [4].

Esos sentimientos son señales de alarma que hay que atender, antes de que impere el caos en la familia.
Para evitar llegar a esos extremos, conviene que el paciente comience a sostener pláticas de terapia cognitiva conductual y que detenga temporalmente la disminución gradual de las dosis de sus antipsicóticos, o integre por ejemplo, algún sedante natural a su tratamiento, con la finalidad de evitar una recaída o un empeoramiento de los síntomas.

El caso de Armando

pacientesArmando es una persona en extremo responsable; tanto, que quizás a eso se deba el que haya tenido más problemas que beneficios, al estarse esmerando en sus estudios, justamente en esta etapa de su vida en la que quiero pensar, que por estar tratando de demostrarle a su señor padre que no es un desobligado, ha vuelto a escuchar voces. Tanto él como Ezequiel, que es otro de los pacientes que estuve tratando hace algunos años y cuyo nombre también he cambiado para proteger su verdadera identidad, sienten que están obligados a terminar su carrera, en un tiempo relativamente insignificante en relación a lo que todavía les queda por vivir.

Pareciera que no alcanzan a ponderar con suficiente objetividad el valor de su estado de salud.
Hablando en términos más generales, he observado que las desavenencias familiares, las condiciones desfavorables del entorno, la diferencia de opiniones de los tutores del paciente en relación al tipo de medicina que se ha de emplear para tratarlo (medicina ortomolecular o sistema de salud mental tradicional) y la vulnerabilidad que una persona presenta para desarrollar esquizofrenia, no son una buena combinación.

milt-greekA Armando no le convenía comenzar a estudiar una maestría, por el nivel de estrés que eso implica. Lamentamos que haya prestado atención a los insultos de su padre y a los comentarios de un hermano que dista mucho de ser un ejemplo a seguir. Siempre que sea posible, hay que evitar que una persona con esquizofrenia escuche mensajes negativos de quienes le rodean. De acuerdo con Milt Greek (derecha), “la gente que sufre de esquizofrenia es una esponja emocional” [1], y estoy parafraseando a alguien que logró superar el problema y que ahora, además de haber escrito un libro entero sobre el tema, se desempeña como programador de computadoras y da pláticas dirigidas a profesionales de la salud.

esquizofreniaComo yo lo veo, el que alguien se comporte como una esponja emocional, obedece a la forma en la que procesa los estímulos que percibe a través de sus sentidos, y a la seriedad que le asigna a las interpretaciones que hace de los acontecimientos. Si usted y yo por ejemplo, viéramos una película que mostrara un dinosaurio devorando un ser humano, es posible que quedáramos impresionados de momento; pero seguramente ese acontecimiento no trascendería más allá de una pesadilla.

Una persona con ideas delirantes sin embargo, podría interpretar esa misma escena, como un preámbulo del fin de la humanidad. En este orden de ideas, si a usted le preocupa que las voces que alguna vez escuchó su familiar, vuelvan a “resonar en su cabeza”, por favor no lo manifieste enfrente de ella/él. Si no puede evitar la ansiedad que eso le produce, por lo que más quiera, no lo verbalice, o al menos no reiteradamente y en presencia de quien podría recaer por ese motivo, pues se sabe que dichos mensajes llegan a ser subliminales. Esto puede sonar como una profecía autocumplida. Créame que lo es.

La experiencia de Ezequiel con #LadyAsertiva

ladyasertivaEzequiel se encuentra en una posición más delicada. Sufrió maltrato psicológico de su madre por años. Sintiéndose regularmente indispuesta, humillaba a menudo a su hijo con expresiones del tipo “eres un inútil, no me ayudas en nada” y “tu papá hubiera preferido que no nacieras”. No hace ni una semana, ambos discutían, cuando en un arranque de desesperación, Ezequiel la empujó mientras le hacía saber que tenía hambre y que no había suficiente comida en la casa para saciarla. Sin haber recibido el menor daño físico, ella entró en pánico y decidió marcar al servicio 911 para solicitar que la policía se lo llevara.

Así las cosas, Ezequiel se encuentra en estos momentos en alguna parte de los EUA, en el estado de California, confinado en una especie de Casa Hogar que después supimos se trataba de una Hope House, medicado con olanzapina, solo, sin amigos, abandonado a su suerte y abrigando la esperanza de que los responsables de su confinamiento, excepto su madre claro está, cumplan con lo que hasta ahora le han prometido: prepararlo para conseguir un trabajo digno que le permita en un futuro, valerse por sí mismo.

hope-houseLo que tal vez ignoraba la madre de este joven cuando no pudo manejar el asunto de una manera más asertiva, es que muchos de los hijos que han sido confinados por sus padres en una institución de ese tipo, salen de ahí sintiéndose traicionados, con un gran resentimiento hacia ellos, por haber actuado así en contra de su voluntad, sin haber siquiera intentado un diálogo. Y es que muchos de esos padres no tienen ni la más remota idea de lo que significa el sentirse humillado de esa manera (para darse una idea de ello, véase mi entrega del 25 de agosto de 2016: El sistema tradicional de salud mental en entredicho).

Otra forma de ponerse en el lugar de Ezequiel, aunque ciertamente menos viable, sería pasar al menos un día en uno de esos centros psiquiátricos, simulando síntomas de esquizofrenia. Sobra decir que se necesita mucho más valor para hacer eso, que el que pudo reunir #LadyAsertiva cuando sintió el empujón que su propio hijo de 22 años le propinó, aquella infortunada tarde de septiembre (ella jamás salió lastimada de ese agravio). ¿Se imagina usted, querido(a) lector(a), lo que pasaría si cada vez que un desconocido lo(a) empujara en el BART (Metro de San Francisco), marcara usted al servicio 911 para reportar un incidente de esa naturaleza?

hijaA lo que quiero llegar con esta breve disgresión es que el recluir a un hijo para delegar a un perfecto desconocido el problema que en principio uno debe afrontar y resolver, es una postura por demás cobarde. Tenemos que estar conscientes de que recurrir a la policía para arreglar un asunto familiar, impulsados por el instinto primitivo de lucha o huida (ya se ve que aquí fue de huida), puede causar que nuestros hijos nunca nos perdonen un acto tan ruin. Hay que entender que ellos son los que están enfermos y nosotros somos lo único que les queda. Lo más amigable que hay a su alrededor.

 Paco y su crucial decisión

conductualPaco es un caso más que estamos atendiendo, en el que las voces tal vez no han sido un gran problema (todavía), pero en el que sí se aprecia una franca manifestación de otra clase de síntomas psicóticos positivos: los delirios.
Paco no estaba dispuesto a consumir suplementos que contuvieran nutrientes de origen animal, en concreto, se rehusaba a tomar el omega 3 (aceite de pescado) y la proteína de suero de leche. La creencia que sostenía su postura era: “no al maltrato de los animales”, según me informó Lourdes González, la consejera que lo estuvo atendiendo durante su tercera entrevista motivacional.

Pensando que no era necesaria todavía una intervención cognitivo-conductual, quisimos respetar esa creencia, ya que si bien estaba muy arraigada (100% de convicción), no representaba una amenaza para el tratamiento. Lourdes hizo lo posible para convencerlo de que tomara el omega 3, argumentando que el fabricante del producto que le habíamos recomendado, pertenecía a ese grupo de empresas que se autodenominan sustentables, que por estar a favor de la conservación del ambiente, también desaprueban el maltrato animal.

creenciasPaco aceptó de buena gana seguir tomando el aceite de pescado unos cuantos días más;  pero como no estaba muy convencido, pronto suspendió su consumo. A sabiendas del efecto que puede tener una creencia en el resultado de un tratamiento, respetamos su decisión y le propusimos que continuara con los demás suplementos, sustituyendo la proteína de suero de leche por proteína de soya. Confiando en que esa era la única creencia que podría afectar la evolución de sus síntomas, quedamos a la espera de que mejorara con la administración asidua de los suplementos de la receta para la esquizofrenia.

Su estado de ánimo mejoró después de aconsejarle una dosis diaria de 3 gramos de inositol, porque de acuerdo con lo que nos informó su mamá durante una consulta telefónica, Paco había comenzado a experimentar arranques de ira y a ponerse muy violento. Pensé que ello podía deberse a los efectos secundarios de un antipsicótico que el padre de Paco le había estado dando en forma de gotas, por recomendación de un psiquiatra de toda su confianza.

cognitivaEl inositol al principio ayudó; pero posteriormente las cosas se salieron de control, cuando este muchacho decidió suspender tanto el tratamiento natural que nosotros estábamos supervisando, como uno de los antipsicóticos que le había prescrito su psiquiatra. Su mamá hacía referencia al mismo como el “cuartito”, dándonos a entender que se trataba de un cuarto de tableta de un antipsicótico cuyo nombre no pudo recordar, cuando se lo preguntamos.

deliriosY este es un comportamiento que ha venido repitiéndose una y otra vez en varios casos, no solo en el de Paco. Sin previo aviso, algunos pacientes deciden suspender sin mayores averiguaciones, lo que han estado tomando por meses, a pesar de haber mejorado en todo ese tiempo. Y es en este punto en donde se debe recurrir a una serie de entrevistas motivacionales y de terapia cognitivo-conductual, para establecer una mejor relación con el paciente (rapport), a fin de conocer sus pensamientos automáticos, sus creencias, su manera de percibir el mundo y los motivos que puede tener para continuar con su tratamiento.

Cuando el estado de las cosas con un paciente llega a ese punto, ya no se trata tanto de la eficacia del tratamiento en sí, sino de lo que el afectado de esquizofrenia cree a cerca del mismo (véase también: “El poder curativo de las creencias y el coraje de vivir“, “El efecto placebo y los poderes curativos de la nutrición” y nuestro modelo de coaching de salud con entrevistas motivacionales).
Es imprescindible creer y confiar en lo que están haciendo usted y su ser querido. Si él/ella y/o usted no están completamente convencidos de las bondades de los tratamientos alternativos, concretamente de los beneficios que le pueden aportar la medicina ortomolecular, las microdosis y la terapia cognitiva de Aaron Temkin Beck, difícilmente habrá una recuperación.

Terapia cognitiva conductual para la escucha de voces y las creencias delirantes

vocesEs un tratamiento complementario que permite mejorar los síntomas de algunos trastornos mentales, mediante la modificación de creencias y la construcción de una nueva visión del mundo del paciente. “Desde esta perspectiva se parte del supuesto que las emociones disfuncionales que padecen los psicóticos, no tienen que ver directamente con los síntomas positivos del trastorno, sino con las creencias que mantienen sobre ellos” [2].
De acuerdo con Chadwick, Birchwood y Trower [3], la terapia cognitiva conductual consta de cuatro etapas básicas:

tratamiento1) Una entrevista preliminar, en donde el terapeuta se convierte en un aliado del paciente, estableciendo una relación de confianza; 2) una fase dedicada al descubrimiento de las creencias del paciente, de las evidencias que las respaldan, y de una escala para medir qué tan convencido está aquél de sus creencias; 3) un diálogo socrático en donde se cuestiona la validez de las creencias. Durante esta fase se espera que el paciente se de cuenta de que está malinterpretando los acontecimientos [4]; y 4) una serie de experimentos de comportamiento diseñados para poner a prueba las evidencias y rechazar así las creencias limitadoras planteadas en la fase 2. Es aquí donde el terapeuta ayuda al paciente a equilibrar su postura inicial, con pensamientos alternos (sustitución de creencias).
cognitivoEl concepto de pensamiento equilibrado es de vital importancia para entender el modelo ABC de la terapia cognitiva conductual. Me encanta la forma en que lo han expresado Morrison, Renton, French y Bentall, porque echa por tierra toda esa podredumbre contenida en los llamados libros de autoayuda. Para Morrison y sus colegas, “lo importante es darse cuenta de que no estamos defendiendo la conveniencia de recrearse en un pensamiento positivo absurdo, que puede ser tan poco realista como el pensamiento negativo. Más bien queremos decir que debemos cultivar un pensamiento equilibrado que saque partido de toda la información disponible” ([5], pg. 94-95).

Esa es una forma realista de actuar y de sentir, porque tan malo es ser un pesimista empedernido, como el tener la convicción de que uno puede lograr lo que sea, por absurdo que parezca, tan solo con desearlo fervientemente, que es el principio en donde descansa la ridícula “ley de la atracción”. Desde el punto de vista de la terapia cognitiva conductual, no hay mucha diferencia entre creer por ejemplo que uno puede leer la mente de los demás, y sentirse omnipotente, confiando en que se cumplirá la “ley de la atracción”, como si se tratara de la mismísima ley de la gravitación de Newton. Para una discusión más profunda de cómo alguien puede desarrollar todo su potencial sin fantasear, puede consultar “El éxito en tres palabras: ser y estar“, también de mi autoría.

El modelo ABC de Albert Ellis

modelo-abcEl modelo ABC de la terapia cognitiva conductual por tanto, no pretende construir castillos en el aire. Simplemente parte de los acontecimientos (A) y cuestiona las interpretaciones que el paciente hace de ellos (B: sus creencias/pensamientos), para determinar si los sentimientos que se están activando en él (C: consecuencias), amerita un cambio de creencias. Así, este modelo de terapia pretende sustituir las creencias limitantes del paciente por otras más positivas, a fin de que éste tenga una visión más equilibrada de la realidad.

El principio fundamental del modelo de Albert Ellis (TREC: Terapia Racional Emotiva Conductual) en realidad no es nuevo. Está inspirado en las enseñanzas de Epicteto, un filósofo estoico griego nacido en el año 50, a quien debemos otorgar todo el crédito de esa máxima que ahora hace eco en las mentes de los que han seguido a Beck y a Ellis desde principios de los 60’s: “no son los hechos los que nos perturban, sino las interpretaciones que hacemos de los mismos” [6].

Un caso real de terapia cognitiva conductual

entrevistaEn seguida explico cómo han sido las primeras fases de la terapia cognitiva conductual de Armando, el estudiante que se ha mudado a los EUA para continuar sus estudios de posgrado, y que por estar sometido a un continuo nivel de estrés, no ha podido librarse de las voces que tanto lo angustian. Armando acostumbraba acudir a su consulta en la Ciudad de México, y no fue sino hasta después de las dos primeras sesiones, que pude ganarme su confianza. Él estuvo disminuyendo las dosis de sus dos antipsicóticos sin ningún problema, y había estado tomando todos sus suplementos con una asiduidad poco usual.

Mes a mes, hacíamos ajustes a algunos suplementos e inclusive le recomendamos tomar rhodiola y 5-HTP para disminuir la ansiedad y el agotamiento que nos había manifestado tener en ciertas ocasiones. Su estado anímico mejoraba día a día y todo marchaba sin contratiempos, hasta que nos enteramos casi el mismo día que partía para los EUA, que había tenido una seria discusión con su señor padre. Ese acontecimiento, la presión que ejercía sobre él una maestra de la escuela superior a la que asistía, y el temor que le infundía la posibilidad de una recaída, rápidamente comenzaron a skypeinquietarlo.

A los poco días de haberse establecido en los EUA, las voces hicieron su nefasta aparición, poniéndolo en un estado de ansiedad aún más crítico. Fue entonces cuando decidí contactarlo por Skype, para comenzar con el procedimiento de la terapia cognitiva recién descrito.
Por alguna razón, a Armando no le preocupaban mucho los acontecimientos más recientes, así que hurgué en su pasado para identificar las creencias que entre los dos tendríamos que modificar para acallar las voces.

Después de entablar el consabido diálogo socrático, me quedó claro que lo que le atormentaba más de las voces no era tanto su contenido, sino su permanencia, al grado de sentirse incapaz de controlarlas.
En contraste con otro paciente que hace un par de años, pudo librarse de las voces con la dieta y los suplementos de nuestra receta para la esquizofrenia, y al que sí le perturbaban los insultos que las voces le proferían, a Armando lo que más le angustiaba, era que éstas nunca se callaban.

chatDe acuerdo con esto, la primera creencia que encontré y que está muy arraigada en él (yo diría en un 100% de convicción), es que “el no tiene control sobre las voces“. Otra creencia que alcancé a descubrir fue que “el contenido de las voces es irrelevante“, porque aunque tenía bien identificados a los personajes que las emitían, no se sentía ofendido.
La última creencia que hasta el momento he podido detectar, es que de acuerdo con su experiencia, “el sonido de las voces es real”.

Él no cree que sean imaginarias. No obstante, esta creencia no pareció tener muchas evidencias que la soportaran, pues durante la consulta, sostuvimos el siguiente diálogo (palabras más, palabras menos):

consultaSergio: ¿Y qué te hace pensar que las voces son reales?
Armando: Ah, pues porque tienen un sonido muy propio. No puedo estar imaginándolas
S: Pero a ver Armando… dime, ¿tú eres un científico no?, y seguramente sabes cómo se generan las palabras…
A: Claro. Con las cuerdas vocales
S: Ahora dime una cosa, ¿sabes de alguien que haya podido emitir alguna palabra sin cuerdas vocales?

A: No, eso sería imposible
S: Entonces, si no hay cuerdas vocales, no puede haber voces, ¿o sí?
A: por supuesto que no
S: Ahora dime… ¿tú tiene cuerdas vocales en tu cabeza?
A: No
S: Y entonces, ¿cómo puede haber voces si no hay cuerdas vocales que las produzcan?

consulta-familiarSe produjo una pausa en la conversación, porque de momento no encontró alguna evidencia que respaldara su creencia original: “las voces son reales”. Tratando de romper el silencio que estaba imperando a lo largo de los miles de kilómetros que había entre las dos computadoras, quise que reflexionara un poco más sobre la cuestión, e insistí:
S: ¿Cómo puede ser real una voz que no proviene de unas cuerdas vocales?

Mediante la pregunta anterior lo estaba invitando a que entre los dos, encontráramos una creencia alternativa (un pensamiento que equilibrara su presunta realidad).
S: ¿No podría ser que tus voces fueran en realidad, tus propios pensamientos, y no las voces de otras personas?
A: Pues sí, es posible
S: ¿Crees que tus pensamientos son reales?  -le dije a Armando para no dejarlo en el vacío, sin una creencia que sustituyera a la anterior.
A: Sin duda.
S: ¿Y tus voces, entonces… son reales?
A: No

escuchaComo me di cuenta de que no había podido refutar el hecho (acontecimiento) de que su cerebro no podía poseer cuerdas vocales, por contravenir los principios de la anatomía humana, aproveché para establecer una creencia alternativa que sustituyera a la que estipulaba que las voces eran reales. El pensamiento equilibrado que le propuse fue el siguiente: “ las voces son la manifestación de tus pensamientos, y éstos sí son reales“.
A pesar de ese pequeño avance, todavía quedaba por resolver durante la consulta, los dos problemas más importantes: la omnipotencia y la omnisciencia de las voces.

Y digo omnisciencia porque según Armando, las voces sabían todo a cerca de él, su pasado, sus secretos, sus aspiraciones, sus debilidades, sus gustos, etc. Pero con el avance que habíamos logrado, resultaba obvio ahora por qué las voces conocían todo a cerca de su vida: era él mismo, con sus pensamientos, quien hacía que todas esas ideas emergieran de su mente. En ese momento, hubiera querido expresarlo como lo hago ahora: “que eso que estaba experimentando, era su mente pronunciando sus pensamientos en voz alta”.
Aún suponiendo que con este nuevo pensamiento equilibrado pudiera convencer a Armando en la próxima consulta, de que nadie sabe tanto sobre él, excepto él mismo, está faltando todavía que practique un ejercicio de visualización que le recomendé en esa misma consulta, con miras a sustituir la que parece ser la creencia limitante más difícil de cambiar: la omnipotencia de las voces.

voz-interiorLa mayoría de las personas con esquizofrenia, atribuyen a las voces un poder extraordinario, casi imposible de vencer. Algunas de ellas manifiestan en las consultas que si se les contradice, pueden sufrir las consecuencias de una represalia de parte de esos entes que les dan órdenes o los agobian con amenazas de muerte  y conjuros en contra de sus seres queridos. Como en teoría Armando no puede ser amenazado por sus propios pensamientos, lo que procede en su caso es enfocar toda la atención en la creencia de que “él no tiene control sobre las voces”, debido al poder que ejercen sobre su persona. Se trata entonces de quitarle fuerza a esta creencia y sustituirla por otra más positiva.

El ejercicio que le pedí realizara durante la consulta y que necesita repetir cada vez que tome una dosis de niacina, es una visualización de una experiencia que me compartió de su pasado.
Puesto que él ya había experimentado antes dos recaídas, le dije que “a estas alturas del partido, el ya debía ser un experto en escucha de voces“, y que era muy probable que recordara uno de esos días en los que las voces lo dejaron en paz, después de haberlo estado molestando como lo estaban haciendo últimamente.

saludAunque no recordó todos los detalles, pudo identificar lo que sintió en aquella ocasión. “Sentí como si me hubieran quitado un gran peso de encima“, me dijo mientras se esforzaba en recordar más detalles. Pero lo más interesante de evocar una experiencia tan grata como esa, es descubrir la creencia que puede haber detrás de ella, si es que la hay. Se sabe que mientras más detalles se recuerden sobre una experiencia con estas características, más posibilidades hay de que el paciente cambie de actitud, de cara a los acontecimientos que lo están afectando en el presente.

Ahora el diálogo se desarrolló más o menos así:

S: ¿Y a que atribuyes tú el que hayas dejado de escuchar voces, mientras estabas en la sala de tu casa?
A: A que tenía como dos o tres días tomando Solian
S: ¿Y recuerdas cómo era la pastilla?
A: No, solo sé que eso fue lo que ahuyentó las voces.

antipsicoticosHonestamente no sé exactamente si el hecho de que no recordara los detalles de ese antipsicótico (el Solian) fue para bien o para mal, porque hasta el momento de estar escribiendo estas líneas, él todavía no ha vuelto a practicar su visualización, por más que se lo he pedido. Mi propuesta fue que evocara esa experiencia de nuevo, tratando de recordar todos los detalles que pudiera; pero ahora haciéndolo poco antes de tomar su dosis de niacina, la cual fungiría como anclaje de la visualización. Basándose en la creencia de que “fue el Solian lo que produjo la desaparición de las voces”, la niacina haría las veces del antipsicótico y la remembranza reemplazaría la creencia de que “él no tiene control sobre las voces”. Pero como he dicho ya en otras ocasiones, una cosa es lo que uno espera que suceda, y otra muy diferente es que efectivamente se produzca “el milagro”.

creenciaHace unos días me enteré que Armando no había tenido tiempo de hacer los ejercicios que yo le había dejado de tarea. Tuve que sentarme en la silla de mi escritorio, porque no daba crédito a lo que me estaba tratando de transmitir aquella voz que provenía del otro lado de la línea telefónica. Los ejercicios consistían, además de la visualización, en correr aunque fuera una media hora por las mañanas, leer y escuchar música con audífonos. La intención era comprobar si con eso podía tener más control sobre la intensidad y la duración de las voces, que en cualquier momento podrían callar, como lo hicieron la vez que Armando tomó aquella dosis de Solian.

“Acepto que es verdad que la fortuna es juez de la mitad de nuestras acciones, pero que nos deja controlar la otra mitad, o poco menos”… Nicolás Maquiavelo

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 17 de septiembre de 2016


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REFERENCIAS

[1] Milt Greek. Schizophrenia: A Blueprint for Recovery. 2012
[2] Salvador Perona-Garcelán y Carlos Cuevas Yust. Aplicación de la terapia cognitivo conductual sobre las ideas delirantes y las alucinaciones en un sujeto con el diagnóstico de esquizofrenia. Psicothema. 2002. Vol. 14, nº 1, pp. 26-33.
[3] Chadwick, P.; Birchwood, M. y Trower, P. (1996). Cognitive Therapy for Delusions, Voices and Paranoia. Chichester: Wiley.
[4] López González Sergio. Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes. Fundación MicroMédix. Febrero 6, 2015.
[5] Anthony P. Morrison, Julia C. Renton, Paul French y Richard P. Bentall. ¿Crees que estás loco?, Piénsalo dos veces. Recursos para la terapia cognitiva de la psicosis. 2010, Herder Editorial, S.L., Barcelona
[6] Enquiridión (manual). Epicteto. Anthropos Editorial. 2004