Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


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Úlcera gástrica: venciendo el dolor con medicina ortomolecular y microdosis de plantas medicinales

El dolor es la forma que tiene el organismo de protestar cuando algo anda mal en su interior, y los analgésicos de ninguna manera son la solución. Usted tendrá que estar tomando fármacos constantemente, hasta descubrir que sus efectos secundarios empeoran la situación. Así, hay mucha gente a la que el ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca les han hecho creer que va a salir bien librada de una gastritis o de una úlcera péptica, con una combinación de analgésicos y antibióticos. Y si usted es una de esas personas, probablemente habrá experimentado el suficiente alivio como para pensar que, si no hay otra cosa, lo mejor es seguir consumiéndolos.

La causa del problema y su solución

No obstante, si ha experimentado ese dolor agudo que aparece de súbito debajo de su esternón, dudo mucho que consiga resolver su problema con todos esos “inhibidores de la bomba de protones” que hay por ahí. Tal vez pueda sentir cierto alivio al principio con omeperazol, Nexium y uno que otro potente analgésico como puede ser el Metamizol sódico; pero créame, confiar en que esos fármacos le van a ayudar a restablecer su salud, es tanto como suponer que un político le va a decir toda la verdad y nada más que la verdad.

Si bien enmascarar el dolor nos proporciona un bienestar momentáneo, tarde o temprano éste regresará y con toda seguridad más fuerte que antes, si es que no se hizo algo para erradicar la causa del mismo. En todo caso, hay formas más limpias (sin efectos secundarios) de disminuir o incluso de eliminar el dolor: la medicina ortomolecular y las microdosis de plantas medicinales son dos de ellas. Son alternativas que además de erradicar las enfermedades, han estado a nuestra disposición por años sin que los médicos alópatas reconozcan sus beneficios, por así convenir a los intereses del emporio farmacéutico.
No hace mucho escribí sobre cómo el sistema de salud basado en fármacos pretende engañar al consumidor promedio (aquél que no lee y que ha sido desinformado por los medios comerciales de comunicación masiva), y sobre cómo me deshice de un reflujo gastroesofágico con un par de vitaminas y una combinación de ácidos grasos esenciales y vinagre de manzana. En ese artículo hablaba yo de todo lo que la niacina es capaz de hacer cuando se trata de normalizar los niveles de gastrina y de preservar el tono del músculo liso del esfínter esofágico inferior, de manera de bloquear el regreso del alimento hacia el esófago.

En la presente publicación demostraré cómo la niacina también es capaz de revertir las molestias de una úlcera gástrica ocasionada por una infección bacterial denominada Helicobacter pylori. El ácido nicotínico, que es también como se le conoce a la niacina (versión rubefaciente de la vitamina B3), estimula la secreción gástrica, se comporta como antihistamínico, estabiliza los niveles de las lipoproteínas y disminuye la concentración de triglicéridos. Casi nada.

El helicobacter pylori y los inhibidores de la bomba de protones: ¿amigos o antagonistas?

En la Wikipedia se puede leer que “los inhibidores de la bomba de protones son medicamentos cuya acción principal es la reducción pronunciada y duradera de la producción de ácido en el jugo gástrico”, y efectivamente así es. Pero lo que probablemente no le ha dicho a usted su gastroenterólogo, es que el Helicobacter pylori, es decir, la bacteria que le está causando ese agudo dolor en la boca del estómago, también reprime la expresión de la bomba de protones e inhibe la secreción de ácido en la mucosa gástrica. Y entonces ¿qué es lo que pasa aquí?
Sucede que lo que están recetando los médicos para controlar la úlcera gástrica produce el mismo efecto que la bacteria que la está ocasionando. Para terminar de atar cabos, solo pulse sobre la captura de pantalla mostrada a su derecha y lea usted los títulos de los artículos 10 y 14 que mi herramienta de minería de texto desplegó, a propósito de la relación entre el H. Pylori, la  secreción ácida y la niacina. Más adelante, en la misma Wikipedia y bajo ese mismo concepto, se alcanza a leer lo que yo llamaría otra patraña más de la industria farmacéutica: “para las úlceras causadas por la bacteria Helicobacter pylori, existen dos objetivos terapéuticos: curar la úlcera y erradicar al microorganismo. La terapia más efectiva incluye la combinación de dos antibióticos y un inhibidor de la bomba de protones“. Y si usted consulta a un(a) gastroenterólogo(a) le va a decir que lo que he escrito en negritas es cierto, porque eso es lo que él o ella le recetaría a usted: una terapia triple.

La gran estafa de la industria farmacéutica

Esto constituye a todas luces una contradicción de los principios de esa triple terapia (si es que ésta tiene algunos), porque sucede que los inhibidores de la bomba de protones y la bacteria son agonistas, (sus efectos son muy similares) ¿Y sabe por qué hay millones de personas que siguen tomando esa combinación? Porque el inhibidor de la bomba de protones enmascara temporalmente el malestar, y todo mundo cree que está mejorando; pero a la larga, no es así. Por su parte, el antibiótico está intentando aniquilar a la bacteria en cuestión, y en el mejor de los casos el H. Pylori terminará extinguiéndose.

Sin embargo, ya es del dominio público que “lo que no te mata te fortalece“, y eso es lo que pasa también con algunas bacterias como el H. Pyori (izquierda), que al mutar a cepas diferentes se vuelven más resistentes. El punto es que mientras el antibiótico está combatiendo la bacteria que está bloqueando la secreción ácida, los inhibidores están propiciando de nuevo un ambiente muy poco ácido en el estómago (hipoclorhidria), cuando lo que en realidad se necesita es permitirle a este órgano segregar sus jugos gástricos para que funcione bien. Todo esto no es más que un fraude, pues por un lado un laboratorio le vende el antibiótico y por el otro, el mismo laboratorio u otro le enjareta el  inhibidor.

El negocio es redondo, tanto para el que le vende el antibiótico como para el que produce el inhibidor que lo va a mantener enfermo hasta que usted recurra a una medicina alternativa. Es por esa razón que los médicos andan pregonando que hay muchas enfermedades incurables, y que lo único que pueden hacer por usted es controlar sus síntomas ¿No es genial la forma en la que opera la industria farmacéutica y sus mercenarios de bata blanca? Lo que sucede es que, como dije, el alivio proporcionado por el inhibidor es temporal, y es ahí donde está el engaño y en donde se establece el círculo vicioso que conlleva la compra reiterada de ambas mercancías.

El ácido nicotínico: una auténtica terapia para acabar con el Helicobacter pylori y la úlcera péptica

A nadie se le ocurriría recomendar una sustancia de un competidor, aun a sabiendas de que aquella es mejor y más económica que la que le ha estado produciendo jugosas ganancias a lo largo de muchos años. Y cualquier médico alópata va incluso a contraindicar la niacina en todos los casos de úlcera péptica. Pero si uno de esos médicos enfermara de úlcera péptica, puede ser que después de leer lo que han escrito los doctores Abram hoffer y Jonathan Prousky, a cerca de los cambios que provoca la niacina en la secreción del ácido gástrico, cayera en la cuenta de que es totalmente falso aquello de que las gastritis y las úlceras no se pueden curar, sino solamente controlar. La disposición que tiene uno para tomar en cuenta las opiniones de esos grandes referentes de la medicina ortomolecular, cambia radicalmente cuando lo que está en juego es la salud de uno mismo o la de un ser querido.

No es lo mismo estar a cargo de la salud del hijo del vecino, que la de ese muchacho a quien uno procreó.
Ahora bien, que yo sepa, Hoffer y Prousky nunca esnifaron niacina para comprobar la efectividad de este nutriente en momentos de crisis; pero el día que yo comencé a experimentar ese dolor que suele aparecer entre el ombligo y el esternón, mis opciones, como siempre, fueron las microdosis y la medicina ortomolecular.

Y antes de recurrir a esa medida tan extrema como es la inhalación de niacina, calculé que el sufrimiento acabaría con un poco de vinagre de manzana diluido en agua y unas cuantas aplicaciones de microdosis de arándano azul y Kalanchoe. Y efectivamente así sucedió; pero a los pocos días la molestia regresó y con mayor intensidad.
Como en la tercera o cuarta ocasión, el dolor me asaltó con más fuerza y fue cuando supuse que si la niacina esnifada me había servido alguna vez para deshacerme de las agruras, era probable que también me ayudaría a vencer el dolor que ahora la úlcera me estaba produciendo.

Y entonces sucedió. De la misma manera en la que cuatro años atrás conseguí que mis agruras desaparecieran como por arte de magia, el dolor que esta vez sentía debajo de mi esternón se desvaneció justo después de la primera inhalación de niacina. Y como era de esperarse, comencé a sentir además del alivio esperado, los efectos secundarios del ácido nicotínico: picazón, rubor y por supuesto, un ardor en la fosa nasal que me había servido de vía de administración, sensaciones todas ellas que en lo personal prefiero experimentar, a cambio de la supresión inmediata del dolor.

La autocuración tiene un precio y de alguna manera uno debe estar dispuesto a tolerar ciertos inconvenientes para conseguir lo que se propone. Y a propósito de objetivos, no entiendo para qué algunos laboratorios se esmeran tanto en sacar al mercado versiones de niacina que prometen reducir sus efectos secundarios, cuando tienen fármacos cuyas reacciones adversas pueden llegar a ser hasta letales. Es así como encuentra uno versiones de niacina de liberación prolongada que no funcionan como uno quisiera (derecha). Créame, los efectos secundarios de la niacina son insignificantes comparados con los que le puede ocasionar por ejemplo, el consumo prolongado de omeprazol o Melox.

La úlcera desaparecerá junto con el Helicobacter pylori

Pero usted no tiene que esnifar niacina para combatir una infección por H. Pylori, ni a mi me gustaría que lo hiciera porque si es más sensible que yo a sus efectos secundarios, a la mejor terminaría lanzando todo tipo de improperios contra mi persona, lo cual yo de ninguna manera desearía que ocurriera. En lugar de ello, y por supuesto de esa absurda terapia triple que más que una combinación de antibióticos e inhibidores de bomba de protones parece una “bomba de neutrones” para su estómago, lo que yo le recomendaría es la administración de niacina por la vía oral y en dosis ortomoleculares (las correctas), así como algunos otros nutrientes y microdosis de plantas medicinales para complementar el tratamiento y garantizar la cicatrización de su úlcera.

Si la causa de la úlcera es el H. Pylori, la niacina contribuirá a exterminarlo, y si no pregúntele al Dr. J. Prousky lo que sabe al respecto. Este exponente de la medicina ortomolecular ha señalado que “las dosis de niacina que no agotan crónicamente las reservas de histamina (como por ejemplo entre 100 y 400 mg con cada alimento), podrían volver a esterilizar el ambiente gástrico y erradicar la infección por H. pylori. La adición de suplementos de HCl con niacina puede ser incluso más efectiva contra el H. pylori que el uso exclusivo de la niacina, especialmente cuando existe un daño irreversible en las células parietales. El uso de niacina puede ser más terapéutico que la niacinamida, debido a su capacidad para estimular de manera indirecta la liberación del HCl de las células parietales” [1].

Con el afán de esclarecer aun más el mecanismo de acción de esta vitamina, más adelante mostraré un resumen del artículo que resalté en azul en la imagen inmediata anterior (recuerde pulsar sobre ésta para agrandarla). Como veremos, el ácido nicotínico se comporta a la inversa de como lo hacen los inhibidores de la bomba de protones (¿o era de neutrones?), por lo que debe ser considerado un antagonista del H. Pylori, porque aparte de estimular la producción del ácido gástrico de las células parietales, trabaja como un antihistamínico (las células parietales son las células epiteliales del estómago que secretan ácido gástrico).

¿Y cómo sabe uno que está infectado de H. Pylori?

Hay varias formas, entre las que destacan el análisis de antígenos en heces, el de anticuerpos en sangre, la prueba del aliento con urea, la biopsia de estómago y la sintomatología, siendo las dos últimas las más socorridas.
Se le llama biopsia a una pequeña muestra del revestimiento del estómago y del intestino delgado, que se extrae durante una endoscopía. En ésta, el médico utiliza un instrumento que recibe el nombre de endoscopio. La punta de éste se introduce por la boca y se desliza suavemente por la garganta para posteriormente alcanzar el esófago, el estómago y el duodeno (tubo digestivo superior).

Cuando comencé a sentir el dolor característico de la úlcera, habían pasado ya varios años desde mi última endoscopía; y no sé si para bien o para mal (este tipo de examen sin anestesia aun cuando no es dolorosa, es bastante molesta), todo parecía indicar que no necesitaba yo de otra endoscopía para saber que la bacteria había vuelto a las andadas, pues en esos mismos días estaba padeciendo otro de los síntomas típicos de una infección por H. pylori: la urticaria.
La comezón que sentía en casi todo mi cuerpo y principalmente en las manos, fue al principio un misterio para mí, hasta el día en que Arrowsmith (mi herramienta de minería de texto) me mostró los artículos que aparecen en la captura de pantalla de la izquierda (pulse sobre la imagen para agrandarla). De los 65 artículos que extrajo Arrowsmith de la literatura biomédica, el que más atrajo mi atención fue el que estoy mostrando a la derecha. Espero que a usted también le resulte evidente que no es casual que el ácido nicotínico esté considerado por varios autores como una excelente terapia en casos de urticaria, especialmente cuando se sospecha de una infección por H. pylori. De hecho, el mismo Prousky ha escrito que “ambas formas de vitamina B3, el ácido nicotínico (niacina) y la nicotinamida (niacinamida), son necesarias para contrarrestar los problemas clínicos asociados a los niveles altos de histamina en sangre” [2]. Por su parte, Hoffer llegó a sugerir que “la ingesta diaria de niacina disminuye gradualmente la histamina corporal total, al agotar crónicamente sus niveles de almacenamiento“[3]. Pregunto: ¿No es ese mecanismo de acción lo que caracteriza a un antihistamínico?

Y para dimensionar las repercusiones que puede llegar a tener una terapia de antihistamínicos sobre el H. pylori, a su derecha hallará el resumen del artículo que anteriormente prometí analizar con más detalle. En un estudio, Isomoto y otros investigadores se propusieron comparar los efectos de un antihistamínico (la lafutidina), con los de un inhibidor de la bomba de protones (el lanzoprasol). Lo que encontraron fue que el antihistamínico superó en 4.9% el desempeño del lanzoprasol. Y si ellos hubieran obviado los antibióticos (amoxicilina y claritromicina), creo que la eficacia del antihistamínico hubiera sido mayor, dado que a diferencia del inhibidor, los antibióticos y el anthistamínico sí se comportan como antagonistas del H. pylori.

Le apuesto doble contra sencillo a que si usted realiza esa misma prueba empleando niacina en lugar de lafutidina como antihistamínico, y yodo lugol al 5% en lugar de antibióticos, va a salir muy bien librado del atolladero en el que se encuentra. Se lo está diciendo alguien que ya se sometió a dicho tratamiento. Después de haberme terminado dos frascos de niacina de 100 cápsulas de 100 mg cada una, no he vuelto a sentir dolor. Como veremos más adelante, la receta que confeccioné como resultado de mi experiencia, la complementé con algunos nutrientes que hacen las veces de antibióticos naturales y unos cuantos más que fungen como cicatrizantes.

Otros hallazgos del Dr. Arrowsmith

Como podrá usted advertir después de analizar detenidamente las imágenes que he adjuntado a este párrafo y al que sigue, la niacina no solo antagoniza con el H. pylori, sino que restaura también los daños ocasionados por esa bacteria. Lo que quiero decir es que restablece el perfil lípido del paciente.
Aun cuando algunas infecciones por H. pylori son asintomáticas, esta bacteria deteriora sensiblemente los niveles de lipoproteínas de alta y baja densidad, así como los de los triglicéridos. Aunque en un momento dado el afectado no presentara síntomas, a la larga podría desarrollar dislipidemia, hipertensión, diabetes y/o problemas cardiovasculares.

Una infección por H. pylori siempre está asociada tanto con niveles elevados de colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad), como con niveles bajos del denominado colesterol bueno (el HDL), y como la niacina aumenta éste y baja el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos, es de esperar que el beneficio de esta maravillosa vitamina supere con mucho las cualidades de los mentados inhibidores de la bomba de protones. ¿O habrá alguien que se atreva a decir que ha sido el lanzoprasol el que ha provocado el aumento del colesterol HDL, una vez erradicada la infección por H. pylori? (pulse sobre la imagen adjunta). Ya nada más falta que un laboratorio nos quiera vender esa idea.

Otros nutrientes para complementar la receta

Habiendo llegado a este punto, solo me resta seguir el ejemplo de Isomoto y sus colaboradores para confeccionar una receta que erradique el H. pylori. Aunque el concepto que manejaron estos investigadores para erradicar una infección de esta índole me pareció muy prometedor, consideré necesario crear una versión alternativa que compaginara con los principios de la medicina ortomolecular y la fitoterapia. Para ello, bastó con sustituir los antibióticos y el antihistamínico por yodo Lugol y ácido nicotínico, respectivamente.

 

Se puede usar también vitamina C en lugar de yodo; pero a mí me ha dado mejores resultados este último, y creo que a usted también le beneficiaría más, excepto si fuera alérgico(a) al yodo. Asimismo, conviene emplear varios cicatrizantes naturales para sanar las heridas que la úlcera pudo haber dejado como secuela, sobre todo si ha notado que sus heces van a acompañadas de sangre. Hay varias plantas medicinales que cumplen muy bien con ese cometido; pero lo ideal es que durante una consulta nos permita recomendarle aquellas que más le van a beneficiar a usted y solo a usted. Al descargar el documento que aparece a su izquierda, usted tendrá a su disposición una receta que en principio es genérica y que un consejero de la Fundación MicroMédix deberá personalizar durante dicha consulta (incluida en el costo de la descarga). Es una guía terapéutica muy completa que contiene las dosis que usted tendrá que tomar y la forma en la que deberá administrar cada suplemento (posología).

Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento“… Viktor Frankl
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 22 de febrero de 2019


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REFERENCIAS

[1] Prousky Jonathan E. Is Vitamin B3 Dependency a Causal Factor in Hypochlorhydria and Achlorhydria? Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 16, No. 4, 2001.
[2] Prousky Jonathan E. The Role of Vitamins B3 and C in the Treatment of Histadelia. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 17, No. 1, 2002
[3] Hoffer A: Vitamin B3 & Schizophrenia: Discovery, Recovery, Controversy. Kingston, ON, Quarry Press.1998; 100.

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Medicina ortomolecular y alimentos para el dolor y la cura de la artritis

artritisEncontrar una receta para la cura de la artritis reumatoide, implica enfocar la atención en el sentir de los pacientes. Ese sentir en los medios sociales de salud 2.0 se puede consensuar con una herramienta como la que se muestra en la imagen adjunta. Lo que hice fue identificar las palabras clave que mejor recogen la opinión de los visitantes de varios sitios que Google considera autoridades en medicina natural para la artritis reumatoide. A partir de la nube de palabras que obtuve, concluí que los aspectos que más preocupan a los pacientes con este tipo de artritis, son:

1) El dolor que esta enfermedad está produciendo en sus articulaciones
2) Los alimentos que deben evitarse
3) Comprobar si existe una cura.

Una primera aproximación: las buenas prácticas nutricionales

doloresBasándome en la extracción de contenido generado por lo usuarios en otras redes sociales, me concentré en entender cómo es que algunos alimentos atacan el sistema inmune de las personas que son sensibles a los mismos, y llegué a la conclusión de que una dieta y una medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas), es todo lo que se necesita para desinflamar y eliminar el dolor. No ha sido fácil hallar una solución a un problema que la medicina alopática se ha empeñado en calificar como incurable, pues ya parece ser más la norma que la excepción, el escuchar de boca del médico a cargo, aquello de que “su enfermedad no tiene cura. Lo más que puedo hacer por usted es controlar sus síntomas”.

AlimentosEso es lo que el ejército farmacéutico y las escuelas de medicina les han dicho a sus soldados de bata blanca, para mantener a sus clientes cautivos, en una ingeniosa trampa de farmacodependencia. La buena noticia es que hay quienes no se dejan engañar y se curan siguiendo una dieta de exclusión de alimentos, que les permite seguir haciendo su vida normal. Los e-pacientes y los guerreros biomédicos nos han estado poniendo el ejemplo desde hace tiempo, y es a este nuevo enfoque característico de los medios sociales de Salud 2.0, al que voy a recurrir aquí para darle solución a la artritis reumatoide.

A continuación voy a citar cuatro casos de éxito en los que sus protagonistas no se rindieron ante la cerrazón de los médicos que consultaron. Estos guerreros biomédicos dieron con una excelente solución sin depender más del metotrexato, la minociclina, el indocin, o de los típicos fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (NSAIDs, por sus siglas en inglés). Más adelante complementaré las buenas prácticas nutricionales extraídas de esos casos, con una receta de medicina ortomolecular que usted podrá descargar para recuperarse en un tiempo mucho menor del que le tomaría si solo siguiera una dieta de exclusión de alimentos alérgenos, que es la estrategia que usaron esos e-pacientes en sus respectivos casos.

Mina Yun y la prueba de detección de alérgenos

reumatoideEl caso de Mina Yun (derecha) es quizás el más aleccionador de todos [1], porque nos deja claro cómo ahorrar tiempo, sometiéndose a una prueba de detección de alérgenos llamada IgG, que revela la presencia de un anticuerpo conocido como Inmunoglobulina G. Patrick Holford y Susannah Lawson [2] se refieren a esta prueba como IgG ELISA, que es la que yo recomendaría para identificar los alimentos que ocasionan inflamación en las articulaciones. El descubrimiento de esta conexión entre las alergias y la artritis reumatoide no es nueva. Hay fuentes muy confiables en donde se puede comprobar la evidente correlación entre las alergias y muchas enfermedades, incluyendo por supuesto a la artritis ([3], [4], [5] y [6]). Cabe señalar que hay otra prueba que detecta alimentos como los mariscos y los cacahuates, que producen reacciones anafilácticas que se manifiestan típicamente como erupciones y ronchas en la piel, asfixia; inflamación de la cara, la garganta, los labios y la lengua; un rápido descenso de la tensión arterial, mareo, ronquera y afonía.

Esa no es la prueba que usted se haría si padeciera de artritis reumatoide, dado que en este caso, el objetivo es detectar la presencia del anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE). Ambas pruebas se basan en la premisa de que algunas personas que padecen de síndrome de intestino permeable, son sensibles a algunos alimentos que para ellas se comportan como antígenos, esto es, moléculas capaces de producir una respuesta del sistema inmune mediante la activación de anticuerpos. Así, el objetivo de estas pruebas es detectar el tipo de anticuerpo que está atacando al organismo, tratando de aniquilar al antígeno en cuestión. En el caso de la artritis, nuestro objetivo entonces será detectar el de tipo G. Fue con este tipo de análisis que Min Yun se enteró de que debía excluir de su dieta todos los lácteos y los huevos. Al cabo de dos semanas, comenzó a sentir menos molestias en sus manos, y a los 9 meses, según lo comenta en su página, el dolor había desaparecido.

Los alimentos problema en el caso de Eileen Laird

dolorEileen Laird optó por un método diferente para detectar la intolerancia a los alimentos, que consiste en excluir de la dieta, los que se sospecha pueden ser los causantes del problema, o bien aquellos que empíricamente se sabe “tienen fama” de ser proinflamatorios. Aunque esta opción es evidentemente más económica que una prueba tipo IgG,  representará siempre un mayor sacrificio y dedicación por parte del enfermo, ya que además de tener que lidiar con el dolor por más tiempo, necesitará experimentar con su sistema inmune probablemente en varias ocasiones, para determinar con exactitud los alimentos que lo están perjudicando.
Cada intestino tiene una permeabilidad muy particular, según la edad, el género, la genética, el nivel de estrés al que está sometido, la situación geográfica, la etnia, y sobre todo, los hábitos alimenticios de cada individuo. De ahí que no exista una dieta o una fórmula que funcione para todos, y de ahí que resulte complicado poner en práctica este método, según se infiere al analizar con detenimiento el caso de la Sra. Laird.

Ella ha padecido de artritis desde el 2012, y como en casi todos los casos, su dolor se fue agravando paulatinamente hasta que resolvió ir a la Internet en busca de ayuda. En la mayoría de los sitios que visitó, advirtió que los expertos respaldaban la hipótesis de que la nutrición actúa como medicina, y de que lo mejor que puede hacer un enfermo de artritis, es comenzar a descartar algunos alimentos de su dieta.
Usted podría consultar varias fuentes ([6], [8] y [9]) para saber cómo se procede en al menos una de las dietas que ahí se describen; pero me gustaría ahorrarle ese trabajo, ofreciéndole una guía muy práctica que contiene lo esencial del método de exclusión de alimentos, que es en el que está basado este segundo caso de éxito, y que es independiente del nombre que se le haya dado a la dieta (GAPS, paleo, Wahls, oligoantigénica, etc.).

Guía práctica para eliminar alimentos de la dieta

curaLo que hacen las dietas de eliminación es descartar varios alimentos sospechosos para determinar cuáles podrían estar causando el dolor o empeorando sus síntomas. La dieta también podría resultarle útil para observar y controlar otros síntomas diferentes a los de la artritis, que esos mismos alimentos podrían estarle ocasionando, como sería el caso de un asma, una migraña, un dolor abdominal, una ansiedad, una depresión, una hiperactividad, o tal vez los delirios y las alucinaciones provocadas por una esquizofrenia ([8] y [9]).
No le sorprenda que los alimentos que come con más frecuencia o que más le gustan, sean los que le estén afectando.

El proceso de eliminación de alimentos implica básicamente dos aspectos:

1. Selección inicial de los alimentos potencialmente dañinos y que se deberán evitar.

postresDurante al menos 2 semanas (es el tiempo en el que normalmente los síntomas desaparecen), excluya de su dieta todos los productos que contengan gluten y azúcar, así como los lácteos y los estimulantes (alcohol, café, tés y el cigarro). Entiéndase por azúcar, además de la refinada, todos los pasteles, chocolates, postres, dulces, caramelos, paletas, helados, nieves, refrescos embotellados, etc. Todos los productos elaborados con trigo contienen gluten, como el pan, las harinas, los cereales empaquetados (corn flakes y similares), las galletas, las pastas de todo tipo (espagueti, fideos, macarrones, etc.). glutenEntiéndase por lácteos la leche de vaca y todos sus derivados, como los quesos, las cremas, el yogurt , el requesón y cosas por el estilo. Tenga en cuenta que la dieta no es para siempre y que es muy probable que los síntomas empeoren en la primera semana. Esto no es una señal para renunciar a la dieta. Tome en cuenta que algunos alimentos pueden estar ocultándose como ingredientes de otros alimentos. Lea las etiquetas cuidadosamente. Lo mejor que puede hacer durante este período es preparar sus alimentos en casa y seleccionar productos frescos, que no hayan sido procesados (orgánicos), empaquetados o envasados.

2. Una estrategia de prueba y error.

2.1 Si sus síntomas no han mejorado en 2 semanas, excluya ahora alguno de los alimentos que aparecen en la lista que sigue, y continúe con esta nueva dieta de exclusión, durante otras dos semanas. Es poco probable que esta táctica de prueba y error tenga que repetirse más de dos o tres veces , pues por lo general, eliminar al principio el gluten, los lácteos, el azúcar y los estimulantes, da buenos resultados. No obstante, recuerde que cada intestino es diferente, y que usted puede ser sensible a algunos de los siguientes alimentos.

Alimentos considerados comúnmente como alérgenos:

-Huevos – Cítricos (naranja o limón) – Carne de cerdo – Carne de res – Chocolate – Cola – Centeno – Cebada – Cacahuetes – Nueces – Maíz – Soya – Frijoles u otros granos (habas, chícharos y otras leguminosas) – Pescados – Mariscos – Canela – Tomates – Papa – Berenjena – Pimientos

enfermedad2.2 Si después de haber eliminado varios alimentos, sus síntomas han mejorado, póngase a prueba con cada uno de ellos, integrando de nuevo a su dieta, uno a la vez. Reintegre cada tres días, uno de los que excluyó y mantenga una bitácora de sus síntomas. Asegúrese de que efectivamente sea un solo ingrediente a la vez, no vaya a ser que quiera zamparse una pizza entera, en vez de agregar el jitomate a los tres días de haber reintegrado la carne de res, por ejemplo.
2.3 Cada vez que reintegre un alimento a su dieta, comience con una pequeña porción en la mañana.

Si no hay síntomas, entonces tome porciones más grandes por la tarde y luego por la noche. Los síntomas pueden tardar en aparecer hasta 2 días después de haber reintegrado un determinado alimento.
2.4 Si un alimento le produce molestias, elimínelo de nuevo de la dieta e identifíquelo como un alérgeno. No obstante, no descarte la posibilidad de ponerse a prueba una vez más en el futuro para asegurarse de que efectivamente es alérgico a ese alimento.

AristótelesUn buen consejo: antes de aplicar cualquier estrategia, elimine de su dieta el azúcar, el gluten, los lácteos y los estimulantes, independientemente de cuales hayan sido los resultados de su estrategia, o de si usted está enfermo o no.
Hay otras estrategias más estrictas que de inicio excluyen un gran número de alimentos. Y aunque en este caso las dietas son más difíciles de seguir, facilitan mucho la identificación de los alimentos problema (alérgenos). Yo acostumbro apegarme al principio filosófico de la “dorada mediocridad” de Aristóteles, que establece que existe un feliz punto medio entre los extremos. Me refiero a que usted puede comenzar con una dieta que no sea ni tan estricta (pocos alimentos seguros), ni tan flexible (muchos alimentos permitidos al inicio). Si usted es de los que prefiere comenzar con una relación de alimentos permitidos y le sienta bien la postura aristotélica, tal vez le gustaría considerar la lista que sigue (ahora no vamos a excluir alimentos, sino a agregarlos).

Si después de un mes sus síntomas mejoran con esta otra dieta, comience a añadir alimentos que no estén en la lista, procurando hacerlo de la misma manera que como se indicó en la estrategia anterior, integrando cada tres días, un alimento diferente a la vez. Si al agregar un alimento cualquiera, éste le ocasiona molestias, descártelo de su dieta e identifíquelo como alérgeno. La lista es tentativa, ya que como dijimos, usted podría ser alérgica(o) a alguno de esos alimentos. No olvide que el gluten, los lácteos, el azúcar y los estimulantes no son alimentos seguros. Esos “cuatro jinetes de la morbilidad” siempre deberán ser excluidos de la dieta.

Alimentos que en principio son “seguros” (no son alérgenos):

-Apio – Calabazas – Arroz – Lima – Frijoles – Calabacitas – Durazno – Garbanzos – Perejil – Espinacas – Alcachofa -Manzana – Lentejas – Pepino – Melón – Alubias – Zanahoria – Pera – Ajonjolí – Ejotes – Lechuga – Calabaza – Tapioca – Borrego – Camote – Arándano – Aceite de oliva – Caña – Pavo – Pollo – Brócoli

articulacionesNuestros siguientes dos casos, el de Joseph Hackett y Mike, confirman lo que hemos estado diciendo hasta el momento, pues curiosamente, ambos coincidieron en dos cosas: 1) en que la artritis reumatoide se puede curar con un programa de nutrición adecuado, excluyendo los posibles alérgenos, y 2) en que dos de las fuentes ([6] y [7]) que consultaron para conseguir su objetivo, son exactamente las mismas. Al parecer, el libro del Dr.  John Mansfield determinó en gran medida su recuperación. Le recomiendo leer sus aleccionadoras historias, para que vea cómo la perseverancia, el sentido común y el sentido que se puede hallar en el sufrimiento, pueden llegar a pesar más que lo que un especialista transmite cuando espeta: “¡está usted loco, nunca nadie a podido curar la artritis!”. Joseph y Mike no estaban locos, solo tuvieron más sentido común que los médicos que consultaron.
El único factor que yo cuestionaría en estos cuatro casos es el tiempo. En el primero de ellos, parece que la protagonista ganó mucho tiempo al efectuarse la prueba IgG, porque no se entretuvo mucho en tratar de identificar que el huevo y los lácteos eran su mayor problema. Y aunque en su página sí menciona uno que otro suplemento, no parece que haya profundizado mucho en los principios de la medicina ortomolecular. Algo parecido sucede en los demás casos.

La receta ortomolecular
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receta artritisNuestra contribución a este enfoque terapéutico, ha sido la reducción del tiempo de recuperación, agregando a la dieta de exclusión de alérgenos, una receta para la artritis (izquierda) a base de antioxidantes que comprende, entre otros, los ácidos grasos omega 3 [10] y el ácido alfalipoico. Puesto que existe también evidencia de la efectividad de la capsaicina tanto en la artrosis como en la artritis reumatoide ([10] y [11]), la receta le indica a usted cada cuándo y cómo administrar una microdosis de chile habanero. La intención ha sido que el dolor desaparezca lo más pronto posible. Si después de haberse realizado la prueba IgG, de seguir la dieta indicada y de haber tomado los suplementos indicados en nuestra receta, usted se cura en menos tiempo del que tardaron en recuperarse los protagonistas de los casos citados, apreciaría mucho que visitara sus sitios y les dijera cuáles fueron los suplementos que tomó para acelerar el proceso, a fin de devolverles el gran favor que nos hicieron al compartir parte de la solución que aquí he presentado.

Yo no estaré cumpliendo con la misión que me he propuesto, a nos ser que usted y ellos se vean beneficiados con los resultados de esta investigación. La certeza de que un tratamiento funciona, solo puede provenir del testimonio de quien lo ha probado, y no de lo que tenga que decir aquél que lo promociona. Es por eso que creo más en el consenso de opinión de los cientos de e-pacientes que me encuentro a diario en los medios sociales de Salud 2.0, que en la necedad de un especialista que está detrás de un escritorio, cobrando por recetas de medicamentos que solo enmascaran los síntomas, sin erradicar la enfermedad.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 19 de octubre de 2015


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REFERENCIAS

[1] http://www.purfitness.com/how-i-cured-my-arthritis-without-meds/
[2] Patrick Holford y Susannah Lawson. Nutrición óptima. Guía fácil. 2009, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona.
[3] Joint and Muscle Pain, Various Arthritic Conditions and Food Sensitivities. James A. Jackson, MT(ASCP)CLS, Ph.D., BCLD et al. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 13, No. 3, 1998.
[4] Does food intolerance have any role in the aetiology and management of rheumatoid disease?. Dr L G Darlington. Annals of the Rheumatic Diseases 1985; 44, 801-804.
[5] Allergies and Their Modern Therapies. William E. Catterall, SC.D. Nutritionist. A Speech to the Reumatoid Disease Foundation Birmingham, Alabama, July 20, 1985.
[6] Arthritis: Allergy, Nutrition & The Environment. Dr. John Mansfield. Thorsons Pub. 1990
[7] Nutrition and Physical Degeneration. Weston Andrew Price. Keats Pub. 2003
[8] Gut and Psychology Syndrome: Natural Treatment for Autism, Dyspraxia, A.D.D., Dyslexia, A.D.H.D., Depression, Schizophrenia. Natasha Campbell-McBride. Medinform Publishing. 2010
[9] GAPS Guide 2nd Edition: Simple Steps to Heal Bowels, Body, and Brain. Baden Lashkov. 0953458 B.C. Ltd; 2nd edition. 2013
[10] http://www.arthritis.org.au/media/content_pages/arthritis/get-information-sheets/information-sheets/Complementary-Therapies.pdf
[11] A report by Arthritis Research UK. Complementary and alternative medicines: http://www.arthritisresearchuk.org


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Terapia Alternativa para la Prostatitis Crónica y la HPB

Botiquín de microdosis de plantas medicinales y nitazoxanida

medicina natural

Uno de los primeros botiquines de la fundación MicroMédix fue el de la prostatitis crónica y la hiperplasia prostática benigna (HPB), y por aquel entonces, éste todavía no incluía la moringa como parte esencial de esta terapia alternativa, un tanto holística porque de las cinco sustancias de las que constaba, cuatro de ellas eran microdosis de plantas medicinales: cola de caballo, maíz (cabellos del elote), hueso de aguacate y agracejo, y la otra era (y sigue siendo todavía) de nitazoxanida. Éstas eran hasta cierto punto suficientes para contrarrestar los síntomas que caracterizan a estos dos trastornos tan comunes en la población masculina adulta; pero el tipo y la cantidad de sustancias se han venido modificando tanto por los nuevos descubrimientos que hemos hecho, como por las particularidades de cada paciente. Todos respondemos diferente a una terapia alternativa.

terapia alternativaEn la imagen de la izquierda (hacer clic sobre la misma para agrandarla) ejemplifico cómo comencé a aplicarme las microdosis, hace algo así como unos tres años. Ahí se ve cómo seguía yo un programa típico de aplicación de microdosis de plantas medicinales, en función de mi estilo de vida. Acostumbrado a levantarme a las 7:00 a.m, me podía organizar para iniciar mi tratamiento a las 8:00 a.m , aplicando 2 gotas de Zea Maiz sobre mi lengua, cada 5 minutos durante una hora, con otras dos gotas de Nitazoxanida a partir de las 8:30 a.m por media hora, y luego, junto con la cola de caballo, a partir de las 9:00 a.m, me ponía 2 gotas de cada sustancia cada hora, por todo el día. A partir de las 9:00 a.m, también aplicaba dos gotas de agracejo y de hueso de aguacate 4 veces al día con las otras tres sustancias mencionadas, a fin de generar la sinergia inherente a estas plantas medicinales. Si usted ya está siguiendo esta terapia alternativa, puede modificar el horario que yo seguí y adaptarlo a su propio estilo de vida, cuidando únicamente que la frecuencia de administración (el número de veces al día) sea la misma que la indicada en cada frasco de microdosis. Conviene también dejar claro que el tipo de plantas medicinales de este botiquín puede variar, en función de la sintomatología y la historia clínica del paciente. Regularmente, lo que los terapeutas de la fundación acostumbran hacer, es proponer un conjunto de sustancias para iniciar el tratamiento, e ir modiciando algunas de ellas, según responda y evolucione el consultante.

terapia alternativaComo se ve, el primer día del procedimiento exige de tiempo y un poco de esfuerzo por parte de quien va a seguir esta terapia alternativa; pero desde el punto de vista de los beneficios que aporta, creo que bien vale la pena esmerarse.
Aunque las cosas son mucho más sencillas a partir del segundo día, según se aprecia en la figura de la derecha,  es imprescindible hacer hincapié en que el alivio esperado varía de persona a persona y que así como en mi caso la frecuencia de administración fue adecuada, es muy probable que otros individuos necesiten aplicarse las microdosis de estas mismas plantas medicinales más frecuentemente que el autor de estas líneas. En esa época en la que yo todavía no me aliviaba por completo de la próstata, conocí a un vecino morelense de 55 años de edad, que comenzó al mismo tiempo que yo esta terapia alternativa, y sucedió que, padeciendo de transtornos prostáticos agudos, mucho más serios que los míos, no parecía experimentar ninguna mejoría, por lo que fui a visitarlo para recomendarle un cambio de estrategia: repetir el procedimiento desde el principio, tal y como está indicado en la primera figura de esta publicación (primer día de la guía terapéutica).

La clave del éxito: considerar la individualidad bioquímica

Acostumbro hacer un seguimiento de la evolución de los síntomas de quienes adquieren las microdosis en los lugares a los que la fundación acude a entregar botiquines. Fue así como a este vecino del pequeño poblado de Xochitepec, no solo le sugerí repitiera el procedimiento, sino que también se aplicara la microdosis de hueso de aguacate, de la misma forma en la que estaba indicada la de maíz, debido a que su problema más crítico era la disuria, es decir, se le dificultaba mucho el poder orinar. También le recomendé agregar otras dos plantas medicinales, una de regaliz y otra de hierba santa, cada 5 minutos durante media hora, y que en caso de que persistieran las molestias, alargara el procedimiento hasta una hora máximo. En términos un poco más técnicos, a la sintomatología que se presenta cuando las sustancias activas de las plantas medicinales son administradas a ese ritmo (2/3 gotas c/5 minutos por media hora o la hora completa) se le llama cuadro agudo, y es diferente en cada persona.

MaízHabrá casos en los que el cuadro agudo (molestias muy marcadas) sea otro, y en donde sea necesario aumentar la frecuencia de administración de otra microdosis. En mi caso por ejemplo, cuando me regresaba el dolor pélvico, tenía que aplicar 2 gotas de maíz cada 5 minutos por una hora, pues el maíz, además de ser un gran diurético, es un excelente analgésico. De hecho, hoy en día, aunque ya no tengo problemas con mi próstata, cuando por alguna otra razón tengo dolor de cabeza, se me calma a los 40 minutos de haberme aplicado 3 gotas cada 5 minutos. A la mejor ya no uso los cabellitos del elote, sino regaliz por ejemplo, debido a que la presión ocasionalmente me baja y eso me produce cierto dolor en la nuca. Hablando en general, y no solo sobre los trastornos de próstata, el usuario de cualquier botiquín de microdosis, tendrá que ir ajustando la frecuencia de administración de sus diferentes plantas medicinales, dependiendo de su individualidad bioquímica, y de cómo evolucione su enfermedad al transcurrir el tiempo, sobre todo cuando se trate de cuadros agudos.

La imperiosa necesidad de agregar antioxidantes al tratamiento

No obstante, en enfermedades crónicas, es muy probable que no basten 2 o tres gotas, cuatro veces al día, de cada una de las plantas medicinales. En ocasiones habrá necesidad de agregar fuentes de cisteína (antioxidantes) y otros suplementos para desinflamar la próstata.
Conviene entonces remarcar lo importante que resulta en todos los casos, ser paciente y perseverante. En aquella etapa de mi vida, yo llevaba ya más de 2 años luchando contra mi prostatitis crónica y consumiendo los consabidos medicamentos alopáticos acostumbrados (tamsulosina, finasteride, ciprofloxacin y demás fármacos que ya he citado en otros sitios) que no me beneficiaban en nada. No obstante, a base de numerosas investigaciones, mucho trabajo y un esfuerzo físico e intelectual considerable, hoy puedo decir que por fin he superado esa difícil situación. Pero como dije anteriormente, tuve que adicionar sustancias ortomoleculares (nutrientes en dosis terapéuticas) para combatir a los culpables de la inflamación: los radicales libres.

medicina naturalAndrew Weil, doctor en medicina de Tucson, Arizona, declara a los compiladores  de la Guía definitiva de la “Medicina Alternativa”, del Burton Goldberg Group (pag. 255), que  “debido a que las hierbas y las plantas usan una vía indirecta para llegar al torrente sanguíneo y a los órganos blanco, sus efectos suelen ser más lentos al principio y menos espectaculares que los de los fármacos más purificados y administrados por vías más directas”. Y continúa diciendo textualmente:  “por esa razón, los médicos y los pacientes que están acostumbrados a los efectos más rápidos e intensos de los fármacos sintéticos pueden impacientarse con los remedios botánicos”.
Cualquiera desespera cuando siente en carne propia ese dolor y esos trastornos urinarios tan característicos de una prostatitis, producto de un déficit de glutatión en el organismo.

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Receta para la prostatitisMi sufrimiento como e-paciente, los intentos fallidos de curarme de esta nefasta enfermedad, así como las investigaciones que desarrollé a lo largo de varios años, comenzando con el “descubrimiento” en la literatura biomédica de que la prostatitis crónica puede ser tratada con Nitazoxanida, y culminando con la implementación en la Fundación MicroMédix, de una terapia alternativa compuesta de varios suplementos ortomoleculares, me llevaron a la conclusión de que, si existe algún efecto espectacular no derivado de un remedio botánico, el mérito más bien debería atribuirse a los suplementos administrados en megadosis, y no a los fármacos que los urólogos suelen recetar para “controlar” la inflamación de la próstata de millones de almas masculinas en pena.

Una próstata inflamada no puede contra una voluntad férrea

fotos-de-veracruz-125Así lo demostraron hace más de 50 años tanto el dos veces ganador del premio Nobel Linus Pauling, como el Dr. Abram Hoffer, con cientos de casos en los que alcanzaron el éxito al tratar varias enfermedades degenerativas con sustancias ortomoleculares. Así que aun cuando el Dr. Weil merezca todos mis respetos, no creo simpatizar de igual manera con los “fármacos más purificados” a los que él hace referencia.
Por todo lo anterior, me gustaría poner a su consideración la Receta para la Prostatitis Crónica y la HPB, con la que usted también podrá liberarse de esas molestias y darle sentido a todos esos años de lucha, esperanza, determinación e investigación, que me llevaron a concluir que este mal también tiene remedio.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 29 de noviembre de 2012


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