Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


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Medicina alternativa de precisión para poner tu propio consultorio

La medicina alternativa de precisión es la tecnología que hemos desarrollado para que ahora tú pongas en marcha tu propio consultorio, o para que transformes el que ya tienes en uno nuevo, empleando el mismo modelo de servicio de la Fundación MicroMédix.
No se trata de una franquicia, sino de una transferencia de tecnología que te permitirá conocer todo el teje y maneje de una medicina alternativa muy particular, en la que tuvimos que combinar las técnicas de la inteligencia artificial con las de la medicina ortomolecular y la fitoterapia, para ofrecer tratamientos más limpios (libres de efectos secundarios) y totalmente personalizados.

El modelo de servicio

No necesitas ser naturópata o haber estudiado una carrera en nutrición para echar a andar tu consultorio, porque todo el conocimiento que vas a requerir para manejarlo, lo vas a adquirir a través de la capacitación técnica y la información que nosotros te vamos a proporcionar. Ese conocimiento y el que contienen los archivos que te estaremos entregando como parte de esa transferencia de tecnología, es lo que va a marcar la diferencia entre saber cómo (know how) hacer las cosas para que un tratamiento funcione, y desempeñarse como lo están haciendo los demás consultorios de medicina alternativa.

Para asegurarnos de que tus tratamientos se personalicen y funcionen bien, el conjunto de servicios, archivos de texto y hojas de datos (Excel) que te vamos a entregar comprende lo siguiente:

  1. Asesoría durante la etapa inicial de operaciones (opcional: 12 horas no incluidas en la duración total del entrenamiento*)
  2. Asesoría para la instalación de la herramienta de minería de datos a emplear en el consultorio
  3. Programa de capacitación intensiva, con los siguientes módulos:
    3.1 Elaboración de Microdosis de Medicamentos Alopáticos (1 hora)
    3.2 Microdosis de Plantas Medicinales (3 horas)
    3.3 Autocuración con Medicina Ortomolecular (16 horas)
    3.4 La extracción de conocimiento y el LBD (4 horas)
    3.5 Informática Biomédica Aplicada (4 horas)
    3.6 Extracción de texto con Arrowsmith (text mining) -4 horas-
    3.7 Aspectos clave de la minería de datos (data mining) -4 horas-
    3.8 El proceso KDD y el estándard CRISP-DM (4 horas)
    3.9 Minería de datos clínicos como apoyo en el diagnóstico médico (4 horas)
    3.10 Medicina alternativa de precisión para tratar el cáncer (4 horas)
    3.11 Cómo aplicar la psiquiatría de precisión en tu consultorio (4 horas)
  4. Entregables:
    4.1 Presentaciones en formato Power-Point de los cursos de medicina ortomolecular, informática biomédica y minería de datos (incisos 3.3 al 3.11). Puedes pulsar en la imagen de la izquierda para descargar sin ningún costo, una demo interactiva de la primera sesión.
    4.2 Archivo de casos de éxito para la generación automática de recetas personalizadas con psiquiatría de precisión (8 horas)
    4.3 Archivo de casos de éxito para la generación automática de recetas personalizadas con medicina alternativa de precisión, para el cáncer de páncreas (8 horas)
    4.4 Manual para suprimir los efectos secundarios de los medicamentos alopáticos
    4.5 Guía completa para la elaboración de microdosis de plantas medicinales (incluye dosificación de tinturas)
    4.6 Recetario de nutrientes ortomoleculares (ver cursos)
    4.7 Texto de medicina ortomolecular (676 páginas)
    4.8 Receta inteligente para prevenir y revertir los efectos de la osteoporosis (descargable)
    4.9 Receta inteligente para la autocuración del acné (descargable)
    4.10 Recetas genéricas para el tratamiento de las enfermedades que aparecen en nuestro recetario (descarga sobre demanda)
    4.11 Archivo del logotipo de los consultorios MicroMédix
    4.12 Tarjetas de presentación en formato electrónico, con los datos de contacto del propietario (ver muestra en autoempleo)
    4.13 Etiquetas para los frascos de microdosis en Publisher Pro®

*Para un total de 68 horas estimadas de entrenamiento, el costo total de la transferencia de tecnología lo determinas tú, de acuerdo con tu presupuesto y los descuentos especificados en nuestra sección de membresías.  Así por ejemplo, con dos membresías de 12 horas puedes iniciar con los primeros cuatro módulos del programa (incisos 3.1 a 3.4), obteniendo un descuento del 35%.


Por qué unirse a la cadena de consultorios MicroMédix

Integrarte a la cadena de consultorios MicroMédix te permitirá desarrollar nuevas habilidades y encontrar en el autoempleo, un proyecto de vida más próspero. El que otras personas hagan lo mismo que tú con la misma imagen y eficiencia, es un concepto que ha funcionado muy bien en el mundo empresarial y no tiene por qué no ser así en el ámbito de la salud. A diferencia de las franquicias, el modelo de servicio que aquí te estamos proponiendo no implica el pago indefinido de regalías por el derecho de utilizar una imagen y una marca de prestigio nacional o internacional (puedes estar en cualquier país y poner tu consultorio sin estar obligado a nada).

El escenario: el protagonista (tú), la competencia y otros actores

Los psiquiatras todavía tienen trabajo porque sus pacientes no conocen una mejor alternativa que los medicamentos cargados de efectos secundarios (un psiquiatra ya ni siquiera escucha los problemas de sus pacientes). Pero con las tecnologías que estamos usando actualmente, todo parece indicar que estos singulares personajes podrían quedarse sin clientes, por la sencilla razón de que sus recetas son genéricas y cada vez son menos los pacientes que toleran sus efectos secundarios. Y a pesar de las grandes sumas de dinero que los laboratorios farmacéuticos destinan a sus campañas mercadotécnicas, los consumidores de hoy están decantándose por tratamientos más limpios.

Lo que ha detenido el avance de la medicina alternativa, aparte de la insistente campaña de nuestros detractores en contra de todo lo natural, es que la mayoría de los investigadores en ciencias biomédicas, conocen muy poco o casi nada de inteligencia artificial. Pero los científicos de datos y los ingenieros en informática biomédica que ya estamos trabajando en las aplicaciones interdisciplinarias de la minería de datos y de texto, hemos explotado el aprendizaje de máquina para mejorar nuestros diagnósticos y personalizar nuestros tratamientos, con una precisión que los psiquiatras no podrán igualar jamás con su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”, razón de más para que tu nuevo consultorio sea todo un éxito.

Y ya que has encontrado un medio para autoemplearte y ganarte la vida desempeñándote como técnico en informática biomédica, conviene que sepas que tu consultorio funcionaría de una manera muy parecida a como lo hace una franquicia, empleando los métodos que ya hemos comprobado funcionan a la perfección.
Pero para replicar las características de cada consultorio como si éste fuera una franquicia, es indispensable apoyarse en una medicina alternativa de precisión que simplifique al máximo y normalice los procedimientos (no los tratamientos) en cada una de las unidades de consulta.

Asimismo, la normalización de los procedimientos requiere de una estrategia para organizarse y ponerse de acuerdo con la imagen que se ha de proyectar. Esa estrategia fue la que adoptaron algunos pequeños comerciantes cuando se dieron cuenta que no crecían mientras operaban con lo que emanaba de su libre albedrío. Nombres como “La Tuerca de Oro”, “El Rincón de los Sabores” o “La Farmacia de la Esquina”, difícilmente tenían éxito si cada propietario actuaba por separado y abría su “changarro” como Dios le había dado a entender.

Pero con un nombre más apropiado, una imagen más atractiva y un grupo de pequeños emprendedores organizados a través de un convenio de uso de marca, su situación mejoró radicalmente. Y si no pregúntale a los dueños de las FarmaPronto qué fue lo que hicieron para transformar sus modestos e impopulares establecimientos, en una reconocida cadena de farmacias mexicanas. Algo similar ocurrió con las tiendas Oxxo y algo muy parecido sucederá también con tu consultorio Micromédix (sin duda, el antiguo propietario de la  “Farmacia de la Esquina”, puede ser que haya abierto ya otras tres FarmaPronto).

Casos de estudio que ilustran cómo se confeccionan las recetas en el consultorio

En el ensayo que publiqué con fecha 19 de septiembre de 2018 y que lleva por título “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“, prometí complementar lo que escribí ahí con al menos un caso real que mostrara cómo estamos personalizando actualmente nuestras recetas.
En el presente ensayo la idea es dejar bien claro que la herramienta de minería de datos debe usarse como apoyo en la confección final de una receta, pues puede ser que aunque existieran casos de éxito muy parecidos a los del paciente en turno, todavía quedara por ahí algún síntoma que pudiera no ceder con el tratamiento sugerido por la máquina. Esto viene a colación para desmentir a los escépticos que pensaron que un consultorio concebido de esta manera, propiciaría una confianza ciega en la recomendación de una máquina.

Hecha esta aclaración, quisiera insistir en que lo que estamos ofreciendo no son franquicias. Además de la exención del pago de regalías, nuestro modelo de servicio no estandariza los tratamientos, sino los procedimientos, y hay que ser muy cuidadosos al interpretar los conceptos. Cada consultorio estará empleando efectivamente el mismo procedimiento (la medicina alternativa de precisión); pero generando un producto diferente (una receta personalizada). Como yo lo veo, eso no es un franquicia ni un sistema de producción en serie, sino más bien una plataforma para la confección rápida de productos diferenciados.

Emilio y sus acúfenos: complementando la inteligencia de la máquina con capital humano capacitado

Un aspecto clave del aprendizaje de máquina es el que se refiere al dominio del campo de estudio, que es en esencia el conocimiento que posee el capital humano sobre un tema (pulsa sobre el mapa mental adjunto y localiza la leyenda “comprender los datos”). Para interpretar correctamente el significado de los grupos de casos desplegados por la computadora, el consejero a cargo del consultorio tendrá que comprender bien los principios de la medicina ortomolecular, tanto para homologar las recetas como para optimizar los tratamientos (la  homologación de recetas la explico con detalle en “Medicina alternativa de precisión: inteligencia artificial para curar hasta un cáncer“).

En el caso de Emilio por ejemplo, una vez que obtuve los datos de los suplementos y las dosis terapéuticas (ortomoleculares) de su receta, tuve que optimizarla con melatonina, cisteína y Coenzima Q10, porque los acúfenos era un síntoma que estaba presente únicamente en cuatro instancias del archivo de casos de éxito; pero que según el algoritmo de aprendizaje empleado (ver curso), no eran suficientemente similares a los de Emilio (los métodos para encontrar la similitud entre pacientes los especifiqué en “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“).

La receta que generó la máquina después de experimentar con los datos de Emilio y no con Emilio (que es como lo haría un psiquiatra), aparece en la captura de pantalla adjunta (pulsa sobre la misma para agrandarla). Es curioso como la máquina ha recomendado aquí una receta que combina niacina con niacinamida. No teniendo un consultorio con un laboratorio virtual como el que aquí estoy presentando, a mí la verdad nunca se me hubiera ocurrido recomendar un tratamiento con ambos nutrientes, porque no es algo muy común entre los referentes de la medicina ortomolecular. Sin embargo, no hay manual o texto de medicina alternativa que diga que eso no se pueda hacer.

Y es aquí donde se produce la gran sinergia entre la inteligencia artificial de una máquina y el capital humano. De hecho, esa mezcla ha estado dando excelentes resultados, porque evita los efectos secundarios de ambos tipos de vitamina B3. ¿No te parece increíble lo que uno puede descubrir con la instrumentación apropiada? Observa también las similitudes que encontró la máquina entre los síntomas de Emilio y los casos que ésta agrupó en el cluster#9 (puedes pulsar sobre la imagen que sigue para ver los detalles).

Aunque la edad no es exactamente la misma en ambos vectores de atributos, tanto  el sexo, el diagnóstico, la escucha de voces, la angustia, la ansiedad, la depresión, los miedos y la confusión, son todos ellos atributos que coincidieron en ambas listas (S=síntoma presente). Hay otros síntomas más en donde hubo coincidencias negativas (N=síntoma ausente) y solo cinco en los que ambos vectores difirieron. ¿Y cómo supimos que la máquina clasificó a Emilio como miembro del grupo #9?
Ella nos los hizo saber mediante una visualización de datos (véase el inciso 4.5 del curso “Solución de Problemas Multidisciplinarios con Minería de Datos“.

El caso de Julia: la importancia de prevenir trastornos de personalidad en la adolescencia

Los síntomas de Julia no han mejorado como quisiéramos, debido a que sigue presentando comportamientos hasta cierto punto anormales, según nos informó su señor padre durante nuestra última consulta.
La primera vez que di a conocer este caso fue cuando publiqué el ensayo “Identificando el fenotipo de la esquizofrenia: un paso más hacia la curación“.
Si nos has estado siguiendo desde entonces, es posible que te hayas dado cuenta que Gustavo, el padre de Julia, es con quien he estado haciendo equipo para poder resolver este caso que a ambos nos mantiene preocupados.

Y aunque ella por el momento solo manifiesta fobias, irritabilidad, cierto aislamiento social y algunos malestares propios de un síndrome premenstrual, nuestra preocupación radica en que existen antecedentes de trastorno bipolar y depresión en dos parientes cercanos a la familia.
Y atención aquí querido lector: si tienes familiares que hayan padecido o estén padeciendo de algún trastorno psicogénico, es importante que le des la debida importancia a aquello de que “más vale prevenir que lamentar“. Hablo en serio. En el caso de Julia por ejemplo, además de haber probado las teorías de Pfeiffer y de Walsh, hoy estamos aplicando la psiquiatría de precisión para encontrar un tratamiento que tome en consideración su edad, su género, sus antecedentes genéticos y los síntomas que presentó en su última consulta.

Y mientras ajustaba los parámetros de mi herramienta para encontrar un grupo de mujeres con una edad similar a la suya, un hecho llamó mi atención al estar experimentando con este dato: noté que las mujeres mayores con problemas de depresión y otros trastornos psiquiátricos, tienden a presentar grandes deficiencias de vitamina D3. Hay una paciente en nuestro archivo de casos de éxito que llegó a consumir hasta 300,000 UI de vitamina D3, aunque usted no lo crea.
No estoy insinuando que Julia deba tomar esa cantidad de vitamina D3; pero sí  las 2,000 UI que sugirió nuestra herramienta durante el análisis (pulsa sobre la captura de pantalla adjunta para agrandarla).

Por qué una cadena de consultorios de medicina alternativa

Porque no habiendo un gobierno capaz de generar fuentes de trabajo, uno debe crearlas y generar oportunidades a través del autoempleo.
Porque nos hacía falta una herramienta de precisión que pudiera estimar cuánto iba a durar el tratamiento de cada paciente.
Porque era necesario que alguien como tú y como yo pusiera un alto a la farmacodependencia que la misma industria farmacéutica ha propiciado en nuestras familias y en nuestra sociedad. ¿O es que vas a permitir que tus hijos sean medicados con Ritalin, nada más porque un señor de bata blanca con aires de CuasiDios así lo dispuso?

El Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH) como pretexto para medicar a los niños

Desde la perspectiva de unos padres como los de Julia, creo que no hay mejor alternativa que la psiquiatría de precisión. Y aunque ella fue diagnosticada por nuestro programa como una paciente con TDHA (por parecerse más a los pacientes con este tipo de trastorno), afortunadamente no ha sido medicada por ningún psiquiatra. Viviendo en España sin embargo, podría quedar vulnerable al sistema tradicional de salud mental.
Estando en contubernio con ese sistema y en caso de ratificar un TDAH, un psiquiatra no vacilaría en recetar Ritalin a esta señorita de escasos 13 años. Y eso es precisamente lo que pretendemos evitar con la psiquiatría de precisión.

El  metilfenidato (Ritalin) es un fármaco que la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos ha clasificado como narcótico de Clase II, al igual que la cocaína, la morfina y las anfetaminas.
Está indicado para mejorar la concentración de algunos niños que a juicio de algunos mercenarios de bata blanca, son más inquietos de “lo normal”.
Conviene que los padres que tengan un hijo o una hija que haya sido etiquetado(a) por algún psiquiatra como “pacientito” con TDAH, conozcan la “paradoja del Ritalin” y lo que apuntó Richard Malter en un artículo que publicó en su página web y que después de traducido al español dice así:

“El uso prolongado de fármacos estimulantes normalmente da como resultado la pérdida del magnesio y el zinc que se encuentran almacenados en células y tejidos, de tal manera que se induce una deficiencia crónica de magnesio en los niños que toman este tipo de estimulantes”.

A diferencia de los llamados efectos secundarios (involuntarios), el conjunto de síntomas que un niño puede experimentar al suspender abruptamente el Ritalin, es un efecto calculado (intencional) o iatrogenia que consiste en un síndrome de abstinencia. La buena noticia es que esa reacción puede ser contrarrestada con sal de mar (sodio) y una ingesta de magnesio y zinc.
Un suplemento quelatado como el que aparece a su derecha, no solo le ayudaría a superar una iatrogenia causada por fármacos estimulantes, sino que sería lo más adecuado para producir el efecto calmante que un niño inquieto podría necesitar, en caso de presentar hiperactividad por exceso de azúcares y comida chatarra repleta de colorantes y saborizantes artificiales.
La iatrogenia calculada debería estar penada; pero a nosotros solo nos corresponde poner al descubierto las prácticas deshonestas de un sistema de salud que no funciona.

En el caso del metilfenidato la iatrogenia se hace todavía más evidente cuando uno termina de analizar el total de síntomas causados por una deficiencia nutricional de zinc. Y es aquí donde cualquiera se indigna ante lo inaudito: la falta de zinc deteriora, entre otras cosas, la capacidad de concentración. Y uno se pregunta: ¿Pues que no es para eso que los psiquiatras recomiendan el Ritalin? En eso radica la paradoja del Ritalin y el gran secreto de la mayoría de los efectos calculados: el metilfenidato está diseñado para imitar las propiedades del zinc, con la diferencia de que este último no produce farmacodependencia.

Por algo algunos expertos recomiendan potenciar el metilfenidato con zinc. Y muchos padres me preguntan: ¿Y por qué entonces los laboratorios no producen zinc, en lugar de drogas?
La verdad es que los minerales, las vitaminas, los ácidos grasos esenciales y los aminoácidos no se pueden patentar, y lo que no se puede patentar no deja dinero. Esos son los fines de la industria farmacéutica, esos son sus medios y ese es el modelo maquiavélico que los príncipes de la salud han estado usando por años para enriquecerse. Para ellos, ese fin justifica los medios, cualesquiera que sean éstos.

Conclusiones

Como nosotros no comulgamos con ese modelo, tuvimos que crear otro que mejorara de verdad la calidad de vida de nuestros pacientes, con tratamientos más inteligentes y libres de iatrogenias y efectos secundarios.
De manera que si usted ya tiene una tienda naturista o desea echar a andar un consultorio como el que aquí he descrito, ya tiene suficientes elementos de juicio para decidir lo que puede hacer con toda esa instrumentación que tendrá a su disposición, una vez que su capital humano conozca los secretos de una tecnología que está ofreciendo mejores soluciones a las enfermedades crónicas, que lo que hasta ahora le hemos visto a la alopatía.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de octure de 2018


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Psiquiatría alternativa: controlando los síntomas del trastorno sin ocasionar efectos secundarios

La psiquiatría es una estrategia que ha empleado la industria farmacéutica por años, para controlar los síntomas de varios trastornos de la personalidad. Su intención es propiciar la farmacodependencia, a través del uso indiscriminado de drogas psicotrópicas.
Dando por sentado que los trastornos mentales son incurables, esa industria alecciona a los médicos para que difundan la idea de que los medicamentos se deben tomar a perpetuidad. El problema es que los médicos llegan a comulgar con esa idea, o bien son sobornados por los magnates farmacéuticos, para que la adopten como estandarte en el ejercicio de su profesión.

Nuestra experiencia

Para erradicar las causas de las enfermedades y demostrar que existen mejores prácticas que las que propone el sistema tradicional de salud mental, nuestros proyectos de investigación se han enfocado más en la curación, que en el control de los síntomas. Si embargo, hemos notado que si los familiares de nuestros pacientes no pueden controlar apropiadamente sus síntomas, la tasa de éxitos tiende a disminuir dramáticamente. No es fácil manejar a un paciente afectado de esquizofrenia, y mucho menos cuando sus familiares no se ponen de acuerdo.
Hay por ejemplo parejas, en las que uno de sus miembros prefiere ver a su hijo medicado y aislado, que soportar la angustia de verlo riendo a solas, gateando, o explotando en ira contra todo y contra todos.
También hay madres guerreras solteras que después de haber intentado varias estrategias, se han visto en la necesidad de “tirar la toalla” a medio camino, por no poder soportar el estrés que una lucha de esta naturaleza genera. Ha habido padres guerreros que han llegado al extremo de confinar a sus hijos en uno de esos calabozos disfrazados de hospitales psiquiátricos, simplemente porque no han podido manejar los síntomas de ese ser humano que hace más de una década vio nacer, y del que ahora solo se perciben unos cuantos rasgos de lo que solía ser.

Un escenario con estas características debe ser transformado para que el camino hacia la recuperación total, sea más llevadero. Y la mejor forma de conducir tanto al paciente como a sus familiares por un camino menos doloroso, es controlando los malestares del trastorno con el mínimo de efectos secundarios. Hay también varias condiciones que se deben dar para que un tratamiento sea exitoso.

Los detalles de cómo propiciar que se den esas condiciones los puede encontrar en Por qué unos pacientes se alivian y otros no: las diez claves de un tratamiento exitoso“, también de mi autoría.
Pero aparte de las oportunidades que uno mismo debe crear para aumentar la probabilidad de éxito de un tratamiento, existen varias alternativas a las que podemos recurrir para manejar los síntomas de una psicosis, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo y otros trastornos por el estilo. La rama de la fitomedicina que se encarga de tratar y aliviar los síntomas de índole psiquiátrico, es una de ellas.

Primera alternativa: la “fitopsiquiatría”

A finales del siglo pasado, la difusión de los avances de esa parte de la fitomedicina a la que yo llamaría “fitopsiquiatría”, por especializarse en trastornos de la personalidad, había estado limitada a los acervos bibliográficos convencionales, como eran las bibliotecas, las microfichas, las bases de datos y los bancos mundiales de información (DIALOG y ORBIT en aquel entonces).

Esos grandes repositorios se accedían a través de una línea telefónica conectada a un modem de acoplamiento acústico (derecha), que fungía como medio de comunicación entre la base de datos biomédicos y la terminal de impresión que uno empleaba para conocer los resultados de sus búsquedas. Esos eran los accesos remotos que los investigadores de aquel entonces usábamos para mantenernos al tanto de los avances científicos. De un modo u otro, esos sistemas tan precarios de interconexión, eventualmente evolucionarían y se integrarían a una red de múltiples interconexiones popularmente conocida como Internet.

Todos esos medios proporcionaban información explícita. Si no estaba escrito, era muy difícil concebir una nueva idea a partir de lo que en esos medios se podía leer, sobre todo porque la mente humana no es capaz de comparar muchos artículos a la vez, con el fin de identificar relaciones entre términos que a criterio del investigador, son palabras claves. Con las herramientas de hoy, el investigador está en posibilidad de extraer conclusiones a partir de los patrones y tendencias que las máquinas descubren en los datos.

Antes del surgimiento de las redes sociales de Salud 2.0 y del advenimiento de los sistemas expertos, la minería de datos y la minería de texto biomédico, uno no podía inferir conocimiento nuevo valiéndose de esos antiguos medios de información. En aquel entonces los métodos para llevar a cabo un descubrimiento, no eran lo suficientemente eficaces. Los trabajos de investigación tardaban semanas, meses, o incluso años en materializarse. Basta conocer lo que los padres de Lorenzo Odone hicieron por él, para darse una idea de lo que significaron todos esos años de esfuerzo y dedicación (izquierda).

La extracción (minería) de texto es una de las tecnologías de la información que más aplicaciones ha encontrado en el campo de la biomedicina, y nos ha permitido descubrir ese conocimiento que no ha sido escrito explícitamente en cientos de miles de artículos técnicos.
Hoy existen herramientas de software con las que se pueden descubrir terapias alternativas mucho más inteligentes que las que podría recomendarle cualquiera de los psiquiatras que ha consultado, o que podría llegar a consultar en los años que le quedan por vivir.

Arrowsmith por ejemplo, es el software de mineria de texto biomédico que me ayudó a encontrar una alternativa natural para la clozapina. En otra parte de esta misma página publiqué los resultados del estudio relacionado con ese hallazgo: “Microdosis de Akuamma: nueva medicina alternativa para tratar la esquizofrenia y otros trastornos mentales“, en donde documenté con lujo de detalle, cómo es que la alstonina, uno de los alcaloides de esa planta africana, puede emular las propiedades antipsicóticas de la clozapina. Los psiquiatras les dicen a sus pacientes que este antipsicótico es el que menos efectos secundarios ocasiona y sin embargo, es el último fármaco al que recurren… Por algo será.

Resulta que ese algo es la agranulocitosis, una enfermedad que deprime de manera alarmante el sistema inmume del paciente. Y por si eso fuera poco, cuando un psiquiatra prescribe clozapina, suele acompañar su receta con un antiepiléptico, porque sabe perfectamente que dicho antipsicótico también puede ocasionar convulsiones. Desde luego que esto último no se lo dice ni al paciente ni a sus familiares, pues en ese momento es el amo de la situación: un CuasiDios en potencia que no permite ser cuestionado sobre los efectos secundarios de todo lo que ha recomendado tomar en esa receta que parece haber sido escrita en piedra.

Y eso es tan solo un ejemplo del estado de la situación. Si quiere usted darse una idea más clara de lo que frecuentemente tienen que enfrentar muchos padres de hijos con trastornos de personalidad, lo invito a que conozca el modus operandi de ese modelo de negocio creado por la industria farmacéutica.
La buena noticia es que ahora la medicina alternativa va más allá de los remedios de la abuela, y ha dejado de evocar esa imagen que antiguamente se asociaba a las prácticas del médico brujo, del chamán, o de aquel exorcista al que había que pagarle para que liberara al enfermo de sus demonios internos.

La fitopsiquiatría, por llamarle de alguna manera, está surgiendo como un campo de estudio de carácter interdisciplinario, en el que los principios de la fitomedicina, la minería de texto biomédico y la neuropsicofarmacología (no la psiquiatría), se conjugan para suprimir los efectos secundarios de aquellas drogas que supuestamente benefician al paciente; pero que él se rehúsa a tomar por así convenir a sus intereses.

Y le he llamado fitopsiquiatría precisamente porque su objetivo primordial es controlar los síntomas, y nada más. En este contexto, hay que entender que el paciente no está obligado a tomar medicamentos que afecten su estado de ánimo de una manera diferente e inconsistente, porque si bien esos fármacos podrían estar controlando sus delirios y/o alucinaciones (en el mejor de los casos), es muy probable que lo estén deprimiendo, que estén propiciando su aislamiento social, alterando el movimiento de algunas de sus extremidades (efectos extrapiramidales), ocasionando ansiedad, agresividad, falta de concentración, etc.

Y si alguien insiste en la medicación o el confinamiento involuntarios, será más bien por ignorancia, o porque le conviene defender los intereses del sistema tradicional de salud mental. Los soldados de bata blanca obtienen muchos beneficios mientras están en contubernio con el ejército farmacéutico. Cuando no lo están, pierden su licencia y son vetados por el mismo sistema que los vio crecer (pulse en el vínculo inmediato anterior para ver cómo se las gastan los príncipes de la salud).

Para ilustrar cómo ha evolucionado la fitopsiquiatría, en la imagen adjunta muestro cómo encontré un sustituto herbal para el Lurasidone (Latuda), extrayendo datos biomédicos de Medline con la herramienta de minería de texto Arrowsmith. Ingresando la palabra clave “Lurasidone” como descriptor de la primera literatura a explorar, y como segundo descriptor la palabra clave “herb“, obtuve la lista de téminos B que vinculan implícitamente a ambas literaturas, según lo establece el modelo ABC de Swanson.
Seleccionando el vocablo antipsychotic de la lista de términos B, encontré el primer candidato para sustituir al Lurasidone, la Synedrella nodiflora.

Cuando inspeccioné los artículos vinculados por el término d2 receptor, me encontré con un término un tanto extraño que después averigüé se trataba de un alcaloide muy característico de algunas plantas medicinales chinas, como la Stephania intermedia y la Corydalis ambigua (yanhusuo). Se trataba de la stepholidine, una sustancia activa con un gran potencial para el control de los síntomas positivos de la esquizofrenia. Y fue así como esa palabra clave, al combinarla con schizophrenia en una búsqueda muy sencilla en Medline, me llevó a conocer lo que a ese respecto habían escrito Mo J. y otros colegas suyos [1], [2].

Entre otros hallazgos, estos notables investigadores chinos descubrieron que el perfil farmacológico de la “estefolidina” era único en su género, en el sentido de que no solo puede usarse para controlar los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia, sino también para tratar la adicción a las drogas y la enfermedad de Parkinson. Casi nada.
El caso es que valiéndome de un par de herramientas de minería de texto, en menos de tres días ya había yo identificado y analizado tres antispsicóticos naturales que administrados en dosis correctas, tenían el potencial para controlar los síntomas de la esquizofrenia, sin ocasionar efectos secundarios.
Con las facilidades que brinda la tecnología recién descrita, usted o su familiar ya no tienen por qué estar soportando los efectos secundarios de su medicamento.

A fin de cuentas, siempre existirá una planta medicinal con las mismas propiedades terapéuticas del fármaco que le prescribió su psiquiatra, pues como usted seguramente ya lo sabe, la mayoría de las sustancias que componen los medicamentos, son extraídas por los laboratorios farmacéuticos de los alcaloides que la misma naturaleza está proveyendo en una o más plantas medicinales.

Así que si usted ya decidió acabar con todos esos malestares, nos puede contactar para que le ayudemos a encontrar el sustituto natural del medicamento que está tomando.
¿Y a qué otras alternativas podríamos recurir para controlar los malestares de una esquizofrenia, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la ansiedad, el mal de Parkinson, el autismo, el síndrome de abstinencia, la depresión y el Alzheimer?
A continuación describo otras cinco técnicas que combinadas con la fitopsiquiatría, funcionarían muy bien: la psiquiatría ortomolecular, la técnica de las microdosis, la psiquiatría de precisión, la terapia ocupacional y la asistida por animales.

La psiquiatría ortomolecular: antioxidantes naturales para proteger la barrera hemato-encefálica

Linus Pauling definió a la psiquiatría ortomolecular como “la consecución y la preservación de una buena salud mental, a través del aprovisionamiento de un entorno molecular ideal para la mente, especialmente de las concentraciones óptimas de sustancias que normalmente se encuentran en el cuerpo humano, como las vitaminas” [3].

En el número de abril de la revista Science del año de 1968, este gran referente de la medicina ortomolecular escribió: “una anormalidad fisiológica como la disminución de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica para la sustancia vital, o un aumento en la tasa del metabolismo de esa sustancia en el cerebro, puede conducir a una deficiencia cerebral y a una enfermedad mental ” [4].
Así como la permeabilidad intestinal afecta el comportamiento de un paciente, una deficiencia en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica ocasionada por bajos niveles de folato y vitaminas B6 y B12, puede hacer que una persona experimente un deterioro cognitivo [5].
Por su parte, H. Yorulmaz y otros investigadores han confirmado que la vitamina E protege la barrera hematoencefálica, lo que significa que el cerebro se encuentra menos expuesto a la influencia de nanopartículas extrañas que logran llegar hasta esa parte del cuerpo, a través del torrente sanguíneo [6].
En general, procuraremos proteger al cerebro de los agentes patógenos y los radicales libres, echando mano de los antioxidantes más potentes que encontremos, como serían el glutatión, el ácido alfalipoico, el resveratrol y algunos extractos de plantas medicinales, como los del arándano azul y la semilla de uva.

La técnica de las microdosis aplicada a los psicotrópicos de una sola sustancia activa

Si de lo que se trata es suprimir los efectos secundarios de los fármacos que está tomando (psicotrópicos), qué mejor que elaborar una microdosis a partir del medicamento alopático. La única condición que debe cumplir el medicamento objeto de la microdosis, es que no contenga otros compuestos, aparte de la sustancia activa que controla el síntoma en cuestión.

Usted mismo puede preparar la microdosis del fármaco que está tomando, siguiendo las indicaciones que su consejero de salud le dará a lo largo del “Taller de Elaboración de Microdosis de Medicamentos Alopáticos“. En una sola sesión a través de Skype, usted aprenderá a preparar bases hidroalcóholicas de medicamentos alopáticos, con sus correspondientes microdosis. El objetivo del taller es eliminar los efectos secundarios que le están produciendo los fármacos que está tomando. La sesión incluye una práctica de laboratorio en la que usted aprende todo el proceso, desde la selección del fármaco, hasta la fabricación de su propio frasco de microdosis. Si decide tomar el taller, solicite por favor al personal de nuestro Centro de Atención, la lista de materiales que necesitará para llevar a cabo su práctica.

Psiquiatría de precisión

Más que una psiquiatría alternativa, la psiquiatría de precisión o psiquiatría personalizada, es una tecnología que combina las técnicas de la inteligencia artificial con las de la fitopsiquiatría, la psiquiatría ortomolecular y las microdosis. Es el recurso al que recurrimos los investigadores de la Fundación MicroMédix para tratar los casos en donde la etiología del trastorno es difícil de determinar o se desconoce del todo. Su propósito es la confección de tratamientos específicos para cada paciente, por medio del aprendizaje automático (de máquina).
El hecho de comparar el caso que se intenta resolver, con un gran número de casos de éxito previamente almacenados en una base de datos, implica encontrar el tratamiento idóneo para un paciente en particular.
Una explicación más detallada de cómo funciona esta alternativa la puede encontrar en “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“, también de mi autoría.

Terapia ocupacional y/o motivacional

Una persona que se encuentra constantemente enfrascada en sus problemas psicológicos y/o fisiológicos, no puede responder óptimamente a ningún tratamiento. Por mucho que esté afectado de sus facultades mentales, siempre existe la posibilidad de que el enfermo encuentre una motivación, un distractor, o alguna actividad que le produzca cierta satisfacción, por pequeña que ésta sea.

La experiencia de implicarse en una actividad y extasiarse con ella, la ha plasmado magistralmente Mihaly Csikszentmihalyi (izquierda) en un obra que intituló “Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad” [7].
Ahí, este profesor y decano del departamento de psicología de la universidad de Chicago, describe cómo algunas personas son capaces de abstraerse en una actividad, al grado de perder la noción del tiempo y de lo que sucede a su alrededor. Dejándose llevar por la pasión que uno encuentra al desarrollar un trabajo manual o una obra que exije cierto nivel de creatividad, se puede recobrar el ánimo y ver las cosas desde una perspectiva diferente.
En principio, cualquier actividad puede inducir esa sensación de embelesamiento en lo que se hace; pero parece ser que el establecimiento de expectativas en cuanto a lo que se obtiene por lo que se hace, es una condición que impide alcanzar ese estado tan anhelado.

No se trata de que el paciente se esfuerce hasta la médula por obtener un premio. La actividad a desempeñar debe seleccionarse de tal manera que propicie el desarrollo del sentido de pertenencia, no de competencia.
Antes de la aparición de los videojuegos, los niños jugaban por el placer de jugar, sin competir. Los niños de hoy (y algunos no tan niños) encuentran esa sensación de ensimismamiento en un videojuego, acumulando puntos para demostrarse así mismos y a sus contrincantes que no son unos perdedores. Ese es su reto, y es la competencia lo que le da sentido a su actividad.

Ahora bien, el desarrollo del sentido de competencia puede ser que le funcione de maravilla al empresario que está buscando aumentar la productividad de sus empleados; pero en el terreno de las terapias ocupacionales resulta contraproducente, porque promueve la respuesta al estrés.
El mejor ejemplo que puedo traer a colación para explicar esta paradoja, es aquella frase que mi padre soltó mientras celebrábamos el doceavo cumpleaños de uno de mis hijos. Al contemplar cómo algunos de los pequeños invitados perseguían con sus ojos, diferentes puntos de la pantalla de su videojuego, exclamó sin disimulo: “esos niños creen que se están divirtiendo; pero no es cierto”.

La razón por la que las personas se llegan a sentir realizadas, no consiste por lo regular en la compensación que reciben por la labor que desempeñan, sino por el placer que sienten mientras lo hacen. Esas personas no celebran el resultado de su trabajo, sino más bien disfrutan del proceso que hace posible dicho resultado. Y no dudo que usted sepa de alguien que le apasione tanto su trabajo, que le haya dicho que lo haría de todas maneras, aún cuando no se le pagara por ello.
Tengo varios casos de pacientes que me dejan muy claro, cómo es que aquellos que sí pueden dejar de reflexionar sobre su condición, mejoran más rápidamente que los que están constantemente pensando en sus síntomas, preocupándose por los efectos secundarios de sus medicamentos y dándole vueltas a ese problema que no han podido resolver.

Hay quienes tienen la idea de que solo se sienten bien depués de tomar un determinado medicamento (como por ejemplo, un ansiolítico), y no conciben que pueda existir un nutriente (suplemento) que pueda producirles el mismo efecto. El poder de la mente mal empleado (efecto nocebo), así como una actitud negativa ante la adversidad y el dolor, impiden una rápida recuperación de la salud, pues es el paciente mismo quien está propiciando ese círculo vicioso.
En contraste con ese estilo de pensamiento, hay pacientes que logran fluir con su actividad, entretenerse o mantenerse ocupados el tiempo suficiente como para olvidar que algo no está funcionando bien en su cerebro, lo cual mejora su respuesta a la relajación.
Tocar un instrumento musical, jugar al fútbol, dibujar, pintar un cuadro, practicar la natación, la gimnasia y la caminata; escribir, leer, jugar al ajedrez, ejercitar la mente con mandalas, jugar al dominó y desarrollar cualquier manualidad, son todas ellas actividades que pueden producir fluidez, lucidez y modificar positivamente la bioquímica del cerebro.

Terapia asistida por animales

Alejandro de Austria fue un caso que nos permitió comprobar, cómo la terapia basada en mascotas puede mejorar los síntomas de un joven aquejado de queratocono.
El queratocono es una afección que se manifiesta de una manera muy similar a la esquizofrenia, y que hasta el día de hoy hemos estado tratando con los suplementos que recomendé en “Queratocono: una alternativa holística para su alivio“. Ahí también relaté cómo los síntomas de nuestro amigo Alejandro, mejoraron notablemente cuando conoció a “Yamba”, un perro que lo estuvo acompañando durante su estancia en algún lugar de los Ángeles California.

En esa publicación, también hice mención de casos de niños autistas que han logrado sentirse mucho mejor tan solo por haber estado en contacto con una mascota. Y es que los animales no cuestionan, no presionan, no juzgan, solo están ahí para intercambiar mensajes que no son verbales; pero que hacen que una persona, especialmente un joven, se sienta identificado y posiblemente cobijado. Creo que la terapia con mascotas funciona porque fomenta también el sentido de pertenencia. Cuando usted pone un niño al lado de un perro, un gato o un hámster, al pequeño no le pasa por la cabeza que hay que competir con él.

La mascota no es un referente que sirva para establecer comparaciones. De alguna manera, el niño se siente aceptado por la mascota, y viceversa.
Searles y Levison llegaron a la conclusión de que un paciente esquizofrénico había mejorado gracias a un perro que vivía con él. De acuerdo con ellos, la relación entre humanos y perros en general, puede hacer que un paciente psicótico vuelva a la realidad. Por su parte, Barker y Dawson reportaron que los pacientes psiquiátricos crónicos que estuvieron con perros durante el tratamiento, estaban menos deprimidos que los miembros en el grupo de control (los que no estuvieron con perros)  [8].

Otros estudios han señalado la importancia que representa este tipo de terapia para los pacientes ancianos con esquizofrenia. A un grupo de pacientes con este perfil se les solicitó que cuidaran durante cuatro semanas, a varios perros y gatos. El resultado del ensayo fue un aumento de la movilidad, los contactos interpersonales y la comunicación; así como un mejor desempeño de las actividades diarias, incluida la higiene y el cuidado personales [9].
Con la intención de tratar la anhedonia, se sometió a prueba la hipótesis de que la integración de animales a la terapia de pacientes esquizofrénicos, mejoraría sus síntomas.  Se formaron dos grupos para realizar la prueba, uno en donde se incluyó un perro, y otro de control (sin perro). El grupo que trabajó con el perro mejoró significativamente su tono hedonista en comparación con el grupo de control. Además, se observó un mejor uso del tiempo libre y una mayor motivación. De acuerdo con Miller e Ingram, una terapia de esta naturaleza puede contribuir mucho a la rehabilitación psicosocial y a mejorar la calidad de vida de los pacientes con esquizofrenia crónica [10].

La soledad es más fácil de soportar en compañía de una mascota, y la terapia asistida por animales se está convirtiendo en un método común de tratamiento para la rehabilitación de muchos pacientes con problemas mentales. Hay mucha literatura sobre este tema y algunos estudios demuestran que la interacción paciente-animal-terapeuta mejora la comunicación, aumenta la autoconfianza, reduce los síntomas de la enfermedad y mejora la calidad de vida del paciente. El perro, el gato, el caballo y los pájaros son los animales que más se usan.

Esta alternativa puede ser empleada para tratar pacientes psiquiátricos aquejados de depresión, esquizofrenia, fobias y problemas de adicción. También se aplica en enfermedades cardiovasculares, demencia, enfermedad de Alzheimer, parálisis cerebral infantil, artritis reumatoide, SIDA, autismo y otros trastornos de la personalidad.
En definitiva, los síntomas de muchas enfermedades pueden mejorar al incluir animales en el proceso terapéutico [11], y si usted todavía no ha comprobado los beneficios de una alternativa como ésta, es probable que eso se deba a que ha subestimado lo que una mascota es capaz de lograr con su encanto.

Hacia una psiquiatría holística: encontrando la sinergia entre los cursos de acción anteriores

La mejor alternativa es combinar las técnicas anteriormente descritas, a fin de que el paciente pueda aprovechar al máximo, los beneficios de la sinergia producida por dichos procedimientos. La suma de los efectos de cada una de las alternativas analizadas actuando por separado, no es igual al efecto resultante de su combinación.

 “El todo es mayor que la suma de sus partes”… Aristóteles
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 13 de marzo de 2018


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REFERENCIAS

[1] Mo J, Guo Y, Yang YS, Shen JS, Jin GZ, Zhen X. Recent developments in studies of l-stepholidine and its analogs: chemistry, pharmacology and clinical implications. Curr Med Chem. 2007;14(28):2996-3002.
[2] Ping-Chung Leung. Healthy Aging. Annals of Traditional Chinese Medicine, Vol. 4. World Scientific Pub Co Inc. 2010.
[3] Linus, Pauling, Ph.D. On the Orthomolecular Environment of the Mind: Orthomolecular Theory:
http://weeksmd.com/2008/03/linus-pauling-on-orthomolecular-psychiatry/
[4] Pauling L. Orthomolecular psychiatry. Varying the concentrations of substances normally present in the human body may control mental disease. Science. 1968 Apr 19;160(3825):265-71.
[5] Lehmann M1, Regland B, Blennow K, Gottfries CG. Vitamin B12-B6-folate treatment improves blood-brain barrier function in patients with hyperhomocysteinaemia and mild cognitive impairment. Dement Geriatr Cogn Disord. 2003;16(3):145-50
[6] H. Yorulmaz, F. Burcu Seker, B. Oztas. Effect of Vitamin E on Blood-Brain Barrier Permeability in Aged Rats with PTZ-Induced Convulsions. Neurophysiology. March 2011, Volume 42, Issue 5, pp 349–35
[7] Csikszentmihalyi M. Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Editorial Kairós. 2008.
[8] Barker BS & Dawson SK: The Effects of Animal Assisted Therapy on Anxiety Ratings of Hospitalized Psychiatric Patients. Psychiatry Serv 1998; 49:797-801.
[9] Bara Y, Savorai O, Mavashev S & Beni A: Animal assisted therapy for elderly schizophrenic patients: a one-year controlled trial. Am J Geriatr Psychiatry 2001; 9:439-42.
[10] Miller J & Ingram L: Preoperative nursing and animal-assisted therapy. AORN J 2000; 72:477-83.
[11] Dimitrijević I. Animal-Assisted Therapy – A New Trend In The Treatment Of Children And Addults. Psychiatria Danubina, 2009; Vol. 21, No. 2, pp 236–241.


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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): medicina alternativa para un carácter impulsivo

El trabajo de investigación que estaré pormenorizando en las siguientes líneas, corresponde al caso de estudio que en esta ocasión nos han encomendado los padres de una jovencita chilena de apenas 16 años.
Con un historial clínico repleto de efectos secundarios, la deficiencia de control de impulsos que esta señorita presenta como parte de su trastorno obsesivo-compulsivo, tal vez es el producto de la evolución de un comportamiento hasta cierto punto natural en la niñez, que supongo se hubiera podido resolver a temprana edad, con unos cuantos nutrientes en dosis terapéuticas (ortomoleculares).

Pero gracias a la consabida e infortunada intervención del sistema de salud mental tradicional, la protagonista de la presente entrega, a quien llamaré Irene para no revelar su verdadera identidad, visita siquiatras y psicólogos desde los 5 años, según nos manifestaron sus padres en uno de los cuestionarios que la Fundación MicroMédix emplea para recabar la información del servicio que lleva por nombre “Un Estudio para tu Caso“.

El análisis de datos

Como especialista en psiquiatría de precisión, al principio de esta investigación y mientras analizaba los datos de muchos otros pacientes con mi programa de diagnóstico, no podía entender por qué esta pequeña estaba manifestando síntomas que en su mayor parte correspondían a un perfil histapénico (hipermetilado).
De acuerdo con la captura de pantalla que aparece a su derecha,  de un total de 100 casos registrados en nuestra base de datos, había 44 pacientes que habían manifestado un comportamiento obsesivo-compulsivo, de los cuales, 26 habían sido diagnosticados como histadélicos y 13 como histapénicos (pulse sobre la imagen para ver los detalles).

Al extrapolar esas cifras, aunque no podía descartar la posibilidad de que Irene fuera histapénica, el hecho de que los pacientes histadélicos con trastorno obsesivo-compulsivo fueran el doble que los histapénicos con ese mismo trastorno, me indicaba que algo podría andar mal con el diagnóstico inicial de Irene.
Los hallazgos de William Walsh [1] sugieren también que el fenotipo de Irene corresponde a una histadelia, dado que en su base de datos, el 94 % de los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo son histadélicos (pulse sobre la imagen de la izquierda).
Más tarde me enteré que el padre de Irene había complementado su tratamiento psiquiátrico con triptófano. Hasta donde yo sé, él no tenía idea de cuál podría ser el fenotipo de su hija, como para asegurarse de que administrar triptófano, era una buena idea. En el cuestionario en donde habíamos recabado la información para el desarrollo de este caso de estudio, este experimentado e inteligente guerrero biomédico escribió: “El 4 de enero 2018 comenzó con L-Tryptophan 1500 mg/dia y su estado de ánimo ha mejorado bastante” (pulse sobre la imagen de la derecha para ver los detalles de la medicación y la administración de otros suplementos).

De acuerdo con los principios de ortomoleculridad de R.A.S Hemat [2], las teorías de Carl Pfeiffer [3] y las hipótesis sobre los grados de metilación de Walsh (op. cit.), el fenotipo de Irene tendría que ser histadélico como para que su descontrol de impulsos mejorara con triptófano, uno de los más eficientes precursores naturales de serotonina. De hecho, esos tres expertos coinciden en que una de las características más distintivas del trastorno obsesivo-compulsivo, es justamente un nivel muy bajo de serotonina en los cerebros de los pacientes.

¿Síntomas o efectos secundarios?

Si usted consulta lo que en otra parte de este sitio escribí bajo el título de “Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“, y le echa una mirada a las preguntas que los padres de Irene contestaron afirmativamente en el cuestionario que aparece a su derecha, advertirá que el porcentaje de dichas respuestas constituye el 64.3% del total de preguntas (las resaltadas en amarillo).
El critero de Walsh para la valoración de un perfil, establece que el fenotipo que caracteriza a un paciente, es el que corresponde a un porcentaje de respuestas afirmativas que oscila entre un 30% y un 50 % como mínimo.
Pero en el contexto de la psiquiatría ortomolecular, lo que a veces aparenta ser confuso e incluso hasta contradictorio, se vuelve evidente cuando uno analiza la medicación del paciente junto con sus respectivos efectos secundarios. Para dejar de insinuar lo que quiero demostrar, basta comparar los efectos secundarios del aripiprazol (izquierda), con las respuestas que he marcado con flechas rojas en la imagen de la derecha. ¿Que le sugieren ambas imágenes? (pulse sobre las mismas  para agrandarlas). Observe la correspondencia biunívoca entre cuatro de los síntomas de Irene y los efectos secundarios del aripiprazol (Abilify):

“Sufre de ansiedad severa” vs. “ataques de pánico”.
“Insomnio” vs. “dificultad para conciliar el sueño o quedarse dormido”
“Se ha hecho daño a sí mismo” vs. “pensamientos de suicidio o daño a ti mismo”
“Enfurece con frecuenia” vs. “manía (sintiéndose frenético o anormalmente excitado)”

¿Y qué podemos decir del efecto secundario que aparece en el sitio de saludlimpia.com como “actuando sin pensar“, en relación al problema del control de impulsos?… ¿No le parece absurdo querido lector,  lo que el psiquiatra de esta pequeña le ha recetado, toda vez que el Abilify tiene el potencial suficiente para provocar el síntoma que se supone debe suprimir (la deficiencia del control de impulsos)? Es muy posible que algunos de los síntomas de Irene sean el reflejo de los efectos secundarios del coctel de psicotrópicos.

Nadie puede concentrarse con un coctel de psicotrópicos en su cerebro

En una conversación telefónica que sostuve con el papá de Irene, poco después de que él y su señora esposa hubieran solicitado mi apoyo, me comentó que no comprendía por qué su hija ya no se concentraba como solía hacerlo durante cierta etapa de su experiencia escolar. Tratando de conseguir la empatía que el momento exigía y sin poder ocultar del todo mi agitada incredulidad, le contesté: – pero Ricardo, ¿cómo podría alguien que está bajo los efectos concomitantes de la clozapina y el aripiprazol, concentrarse en algo? – ¡No puede!, rematé.

Si usted se está haciendo cargo de la salud de un familiar, no deje de leer las fichas técnicas de los medicamentos que el psiquiatra le está prescribiendo, porque pudiera ser que las cosas no fueran como ese excelentísimo señor de bata blanca se las platicó. Para ilustrar mejor lo que quiero decir, a continuación describo los efectos secundarios de los medicamentos que componen el coctel de Irene: esas drogas que muy probablemente han generado una farmacodependencia que ni los mismos psiquiatras podrán vencer, llegado el momento de un síndrome de abstinencia (el que invariablemente se presenta cuando el paciente intenta reducir las dosis de uno o más estupefacientes):

1.-Aripiprazol, 2.5 mg/dia: el antipsicótico recién comentado, cuyos efectos, lejos de ayudar, empeoran el control de los impulsos. El cuento de nunca acabar, como resultado del descarado negocio del ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca.
2.- Trihexyphenidyl hydrochloride (izquierda), 1 mg/dia: agente antiparkinsoniano para tratar los síntomas extrapiramidales de los antipsicóticos. De no ser por éste, los antipsicóticos inmovilizarían algunas de las extremidades de Irene, tal y como les sucede a los pacientes con mal de Parkinson.
3.- Belara: anticonceptivo para la regulación del ciclo menstrual.

4.- Levotiroxina, 62,5 mcg/dia: para tratar el hipotiroidismo; una condición causada de manera iatrogénica, según lo reportaron los padres de la chica. Produce alteraciones en los ciclos menstruales, insomnio y depresión (pulse en la imagen adjunta).
5.- Clozapina, 150 mg/dia: antipsicótico para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia (alucinaciones auditivas en pacientes que no han respondido a la mayoría de los demás antipsicóticos). Puede provocar convulsiones.
6.- Lamotrigina, 50 mg/dia: anticonvulsivo para prevenir los ataques epilépticos que podría ocasionar la clozapina.

7.- Lorazepam: para tratar la ansiedad que ocasionan todos los antipsicóticos. Todas las benzodiazepinas crean dependencia, al agotar la cantidad de melatonina que hay en el cerebro.

El principal problema aquí es entonces el coctel de psicotrópicos, pues lo que está ocasionado esta impredecible y caótica sinergia, es nada menos y nada más que el enmascaramiento de los síntomas originales de la enfermedad. Ya en otras partes de este mismo portal he discutido ampliamente cómo las industrias farmacéutica y alimentaria están envenenando a nuestros jóvenes (y a algunos adultos también), y cómo los psiquiatras en contubernio con ellas, están haciendo su agosto con las recetas que promueven la farmacodependencia. Un análisis minucioso de este problema lo puede encontrar en “Maquiavelo y el príncipe de la salud” y “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, también de mi autoría.

El trastorno obsesivo-compulsivo y su diagnóstico: histadelia

Fue así como los efectos secundarios ocasionados por el coctel de fármacos pudieron “engañar” a mi programa de minería de datos; pero no a mí. Al ingresar las respuestas de los padres de Irene, tal y como las mostré anteriormente, el software WEKA diagnosticó histapenia, porque no tenía manera de saber qué tipo de fármacos estaba tomando ella (pulse sobre la imagen adjunta). Sin embargo, yo sí estuve al tanto de la situación, y después de años de trabajar con máquinas y de atender pacientes, he aprendido a no caer en la trampa farmacéutica. Mi consejo es que usted no debería creer a pie juntillas, todo lo que le dicen los psiquiatras. Como haya sido, el ánimo de Irene mejoró con el triptófano, y eso vino a constituir la pista que estaba yo buscando.

Hay otra manera poco ortodoxa para discernir entre una histapenia y una histadelia, cuando uno no está completamente seguro del diagnóstico. Consiste en administrar ácido fólco al paciente en una dosis ortomolecular, con el propósito de detectar su respuesta. Esto en realidad no difiere mucho de la prueba que hizo nuestro querido amigo, el papá de la protagonista de esta entrega. De hecho es más segura que la del triptófano, ya que lo que esta alternativa busca es únicamente determinar el nivel de metilación del paciente, en lugar de preguntar por el nivel de serotonina. El resultado de esta otra prueba se mide también en términos del estado de ánimo. Si después de unos cuantos días el enfermo se siente mejor, eso significará que su fenotipo corresponde a una histapenia. Si llegara a sentirse deprimido, eso estará implicando un perfil histadélico (op. cit., pág. 213).

En este orden de ideas, si el paciente se pone contento a los pocos días de estar consumiendo triptófano (a Irene le tomó 5 días responder), y se deprime después de tomar ácido fólico, se puede asumir que es histadélico. Obsérvese que no tendría sentido administrar ambos suplementos simultáneamente, porque en el mejor de los casos, sus efectos contrarios anularían la respuesta esperada. Esa es otra de las razones por las cuales algunos pacientes se estancan en un tratamiento.

Hay que evitar tomar suplementos que actúan en direcciones opuestas (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).
En el caso de los histapénicos la situación no es tan sencilla, porque uno no debería administrar triptófano, sin haber administrado antes ácido fólico. Una cosa es arriesgarse a caer en una depresión, y otra muy diferente es aventurarse a sufrir un síndrome serotoninérgico, por un exceso de serotonina en el cerebro (histapenia). De manera que es mejor realizar primero la prueba del folato (que es el otro nombre que se le da al ácido fólico) y luego la del triptófano, una vez que se tenga la seguridad de que se es histadélico por haberse deprimido anteriormente con folato.

Más pruebas: el conteo de basófilos y el nivel de histamina en sangre

Puede suceder también que aún haciendo estas pruebas (insisto, no simultáneamente), el resultado no sea del todo contundente, y habrá que recurir entonces a los exámenes de sangre que en una publicación anterior recomendé. No obstante, debo reconocer que en muchos países, es prácticamente imposible hallar un laboratorio que practique un examen de histamina en sangre. Regularmente los realizan en plasma, que para nuestros propósitos viene a ser un gasto inútil. Es por ello que últimamente he venido recomendando una prueba de homocisteína en sangre (no en plasma), en donde en un mismo reporte, el laboratorio entrega el nivel de básofilos, ya sea en valores absolutos (preferiblemente), y/o en por ciento.

En la imagen adjunta se puede ver que el conteo de basófilos los ha entregado el laboratorio únicamente en por ciento, por lo que procedí a calcular sus correspondientes valores absolutos, multiplicando el conteo de basófilos en por ciento, por el valor absoluto de los leucocitos (glóbulos blancos cuyas unidades siempre vendrán dadas en valor absoluto), y  dividiendo el resultado de esa cantidad entre 100. Para ilustrar  el procedimiento descrito, a continuación proporciono las operaciones que tuve que realizar para obtener el conteo de basófilos en valores absolutos correspondiente a los últimos 5 exámenes de Irene (no contiene la prueba de homocisteína en sangre y en la imagen solo muestro los valores del último mes):

01-may-17: (0.2×11.73×1000)/100= 23 cels/mm3
04-ago-17: (0.2×12.93×1000)/100= 26 cels/mm3
29-sep-17: (0.5 x 7.84 x1000)/100= 39 cels/mm3
31-oct-17:  (1.2 x 7.4 x 1000) /100 = 89 cels/mm3
14-dic-17:  (1.3 x 6.8 x 1000) /100= 88 cels/mm3

Como suele suceder en cualquier caso de histadelia (histamina alta), los valores de los basófilos fueron aumentando mes con mes, hasta alcanzar las 88/89 células/microlitro. Como comenté en una publicación anterior, la hipometilación o histadelia se distingue, entre otras cosas, por un conteo de básófilos mayor a las 50 células por microlitro (mm3).

El problema del control de impulsos: causas y tratamiento

Un “trastorno obsesivo-compulsivo-impulsivo” no es precisamente el diagnóstico que un psiquiatra le daría a un paciente que además de presentar obsesiones y compulsiones, tuviera problemas para controlar sus impulsos. Los psiquiatras llaman a un síndrome de estas características trastorno-compulsivo con descontrol de impulsos, entendiendo aquí por impulso el acto sin reflexión que comete una persona en un situación no necesariamente apremiante. Comer o beber por impulso por ejemplo, es un acto que se desarolla de una manera muy sutil, que no responde a un acto desesperado.
Cualquier caso en donde una persona tiene problemas para controlar sus impulsos, está íntimamente relacionado con el comportamiento violento y las adicciones.

Robert Nash lo ha dejado muy claro en un trabajo excepcional al que intituló “The Serotonin Connection”, en el que sostiene que los niveles bajos de serotonina están asociados a un control deficiente de los impulsos, y que muy probablemente esto se traduce en una autoagresión y una actitud hostil hacia los demás.
En un párrafo posterior afirma que“el trastorno obsesivo compulsivo puede contribuir a conductas adictivas debido al control deficiente de los impulsos. Los niveles bajos de serotonina en estado estacionario pueden reducirse aún más por el alcohol y las sustancias adictivas, así como por la disminución del colesterol “ [4].

Recomendaciones finales

Parecería un lugar común aconsejar que en un caso como el que aquí he descrito, uno deba poner especial atención a los adolescentes que aún no han probado sustancias adictivas, porque como enfaticé en los párrafos anteriores, una vez probada una droga, ya sea ilegal o en su elegante presentación como psicotrópico, la adicción puede llegar a representar un infierno para quien la padece.

Las drogas psicotrópicas causan dependencia, aunque los psiquiatras no lo quieran admitir, y una persona que tiene problemas para controlar sus impulsos se convierte en presa fácil de los comerciantes de la salud.
En la receta que presento más adelante, observará que hay suplementos que no solo están indicados en los casos de histadelia, sino que contribuirán también a regular los ciclos menstruales de la paciente, tal y como se aprecia en la imagen de la derecha (pulse para agrandarla). Note la importancia de prescribir la tríada Zinc-magnesio-vitamina B6 en este caso particular, a propósito de lo que significó el aumento de serotonina con motivo de la administración de tripófano.

En el caso de Irene, además de administrar los suplementos especificados en la receta, cuyas características generales describo en el apartado que sigue, recomiendo observar una dieta libre de sustancias adictivas, tales como el chocolate y al azúcar en general, las pastas, las galletas, los pasteles, el pan en todas sus presentaciones y todos los alimentos que contienen gluten. Los lácteos, el café, los tés que contienen cafeína, los refrescos (gaseosas) de cola, las bebidas envasadas repletas de colorantes y saborizantes artificiales, la comida chatarra y los productos procesados en general, deberán ser excluídos de su dieta. Todos esos “alimentos” contienen sustancias que suelen producir ansiedad y fomentar conductas hostiles (véase también: “Vitaminas y minerales para prevenir los ataques de pánico” y “Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes“, también de mi autoría).

Un tratamiento holístico con vitaminas, minerales, aminoácidos y omega 3

 

A modo de conclusión, la receta (guía terapéutica para el TOC) que en este caso recomendé, ha sido concebida para corregir la histadelia, con aminoácidos precursores de serotonina y GABA; así como con vitaminas y minerales que además de contrarrestar la hipometilación detectada, ayudarán a Irene a superar el hipotiroidismo y el síndrome premenstrual. Las dosis ortomoleculares de los ácidos grasos omega 3 (no omega 6 ni omega 9), contribuirán a bajar los niveles de histamina y basófilos.
Al descargar la receta (izquierda), observará que contiene algunos suplementos que aparte de no estar contraindicados, mejoran el grado de metilación, regulan los ciclos menstruales y equilibran los niveles de las hormonas T3, T4 y TSH de la glándula tiroides.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de enero de 2018


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REFERENCIAS

[1] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[2] R.A.S Hemat. Principles of Orthomolecularism. Urotext. 2004
[3] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[4] Robert A. Nash, M.D.The Serotonin Connection. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 11, No. 1, 1996