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Reflujo gastroesofágico: cómo me deshice de las agruras y otros malestares siguiendo un tratamiento totalmente natural

reflujo gastroesofágicoEn teoría, hay dos tipos de estómagos: el hipoclorhídrico y el hiperclorhídrico. A pesar de ello, las fuentes consultadas durante este caso de estudio que yo mismo estaré protagonizando, coinciden en que casi todas las personas que padecen de reflujo gastroesofágico presentan bajos niveles de ácido clorhídrico en su estómago (hipoclorhidria). Además, no hay que restarle importancia a lo que en primera instancia parece obvio y que paradójicamente resulta ser la causa principal de nuestro padecimiento: que nuestros malestares gástricos están altamente correlacionados con nuestros hábitos alimenticios.

La etiología del reflujo (las causas del problema)

La verdad es que la mayoría de nosotros comemos lo que más nos gusta, a pesar de que sabemos que nos puede hacer daño, sobre todo aquéllos o aquéllas que todavía son lo suficientemente jóvenes como para darse ese lujo. ¿O no me diga que prefiere una ensalada de verduras frescas en vez de unos tacos de carnitas con unas cebollitas asadas, una salsa pico de gallo y una cerveza bien fría? No obstante, como se dice popularmente, tarde o temprano habrá que pagar la factura. Valdría decir, como lo hace Patrick Holford en una de sus obras [1]: “somos lo que comemos”.

acidezEn este orden de ideas,  no solo estaré recomendando un tratamiento que a mi me funcionó, sino que propondré algunas alternativas con las que usted también podrá salir avante de su lucha contra este trastorno, siguiendo unos cuantos consejos que estimo le serán de utilidad para que se deshaga definitivamente de esas agruras; de la dificultad que tiene para tragar saliva; de esa sensación que tiene al despertar, como de haber masticado y tragado un buen chile habanero mientras dormía; de esa garraspera crónica que no deja dormir a su pareja; y de ese ahogo súbito que lo saca a media noche de la cama (apnea obstructiva) como queriendo augurar que esa pudiera ser la última. Bueno, quise ser lo más descriptivo que pude y tal vez exageré un poco; pero si usted ha experimentado lo mismo, sabe a lo que me refiero.

Ya sea que usted sea sensible al gluten, a los lácteos, al azúcar o a los carbohidratos, o que haya sido invadido por bacterias como el Helicobacter pylori, el E. coli, el Campylobacter jejuni; o bien que haya desarrollado una hernia hiatal, siempre podrá recurrir a suplementos y alimentos ricos en enzimas digestivas y probióticos para exterminar a esos patógenos. Independientemente de lo anterior, si usted está padeciendo de reflujo gastroesofágico, es casi seguro que la raíz del problema sea una hipoclorhidria.
El ejército farmacéutico, liderado por sus grandes laboratorios y promovido por sus fieles soldados de bata blanca, nos han estado vendiendo la idea de que el problema del reflujo gastroesofágico se debe a un exceso de acidez, de ahí que se estén llevando a la bolsa la friolera de 7,000 millones de dólares al año por la venta de los consabidos antiácidos [6].

De acuerdo con Chris Kresser, reconocido reflujoespecialista en paleonutrición y medicina integral y autor del libro electrónico recién citado, el reflujo gastroesofágico se produce por un funcionamiento inadecuado del esfínter esofágico inferior (LES, por sus siglas en inglés), que funciona normalmente como una especie de válvula check, ya que deja pasar el alimento del esófago hacia el estómago; pero no en la dirección contraria (haga clic en la figura para agrandarla). Cuando el LES se encuentra bajo la influencia de una presión intra-abdominal, no alcanza a cerrar correctamente para evitar el paso del ácido desde el estómago hacia el esófago, ocasionando que el revestimiento de éste último se deteriore.

Esa presión intra-abdominal es producida por los gases generados tanto por una sobrepoblación de bacterias como por la fermentación de aquellos carbohidratos que no fueron absorbidos, debido a una insuficiencia de ácido clorhídrico en el estómago. En resumen, la hipoclorhidria ocasiona que las bacterias patógenas permanezcan con vida en el estómago debido a un nivel de PH alto en este órgano, y que el esfínter no opere como es debido, como resultado de la inflamación producida por los gases provenientes de los carbohidratos residuales y las bacterias.

El sistema de salud: ¿efectos secundarios o calculados?

prilosecSe sigue entonces que para que el LES haga su función, uno debe acidificar su estómago, en lugar de alcanilizarlo, como pretenden hacerlo los antiácidos, que no hacen más que empeorar la situación, porque aunque eliminan las molestias momentáneamente, crean dependencia en los consumidores. Es lo que se conoce popularmente como “plan con maña”. Usted seguramente ya ha probado el Melox, el Pepto Bismol, el Prilosec o los Tums; así como los inhibidores de la bomba de protones, como el Omeprazol, el Nexium, el Dosier, etc., y se habrá desilusionado después de haberlos tomado por más de dos semanas.

¿No será porque todos ellos han sido concebidos para que usted los tome de por vida? ¿No se ha dado cuenta que después de un tiempo de haber conseguido cierto alivio, las molestias persisten y que tendrá que recurrir de nuevo a su médico? Dado este escenario, es muy posible que tenga que seguir consumiendo antiácidos más frecuentemente para sentirse mejor. Y eso sin mencionar el hecho de que cada vez que las molestias regresan, tiene usted que aumentar las dosis para compensar la tolerancia que su organismo ha desarrollado.

malware¿Sabía que esa misma estrategia es la que usa la industria de los anti-virus informáticos? Yo lo supe desde principios de la década de los ochentas, cuando trabajando como investigador y desarrollador de programas para la industria eléctrica, nos jugábamos bromas entre compañeros con programas maliciosos (hoy malwares) que activábamos para que los programas de quienes queríamos atacar (hoy hackerse dice “hackear”), dejaran de funcionar. Ofrecíamos arreglar el problema, a cambio de una cena o algún otro incentivo que en ese momento nos apeteciera. Luego simplemente dejábamos de ejecutar el malware que nosotros mismos habíamos creado para posteriormente cobrar nuestra recompensa. Era divertido, porque en ese entonces solo existía uno que otro virus más o menos popular; pero viéndolo en retrospectiva, no era nada productivo comparado con lo que desarrollábamos en el Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE), que era donde yo trabajaba en aquel entonces.

La industria farmacéutica opera exactamente de la misma manera, pues le está vendiendo una solución para un problema que ella misma le está ocasionando repetidamente, con el único fin de generar dividendos; y si usted se lo permite, continuará cautivándolo con su impresionante propaganda y su ilimitado presupuesto mercadotécnico para perpetuar semejante situación. Como en la Fundación MicroMédix no comulgamos con esas prácticas deshonestas, le proponemos a continuación un tratamiento natural a base de sustancias ortomoleculares (nutrientes en dosis terapéuticas) y una dieta que usted mismo puede seguir, para que ya no siga dependiendo de los medicamentos por el resto de sus días.

Receta para el reflujo gastroesofágico

NiacinaEl primer suplemento que vamos a recomendarle, lejos de ser un producto milagro, es una vitamina milagrosa, que no es lo mismo. Se trata de la niacina (derecha). Se conoce también como vitamina B3 y de acuerdo con Jonathan Prousky y otros colaboradores [7], representa una de las opciones más prometedoras para tratar la hipoclorhidria gástrica y por ende, una cura potencial para las dispepsias funcionales (no ulcerosas) y los reflujos gástricos. En su interesante artículo, Prousky relata dos casos en los que los síntomas de ambos trastornos desaparecieron gracias a la producción de ácido clorhídrico inducida por la liberación de histamina gástrica, después de haber tomado entre 1,200 y 3,000 mg al día de niacina. Taduciendo literalmente uno de los párrafos más relevantes de su artículo, Prousky asevera :

“Mantener un nivel óptimo del pH gástrico a través de la administración de niacina, podría tener un efecto positivo sobre los niveles de gastrina. La hipergastrinemia es una condición común en un entorno gástrico deficiente en ácido. Los altos niveles de gastrina (hormona gástrica) podrían afectar el tono del músculo liso del esfínter esofágico inferior (LES), permitiendo que los contenidos del estómago regresen al esófago. El garantizar la secreción adecuada de HCl (ácido clorhídrico) a través de la administración de suplementos de niacina, podría mantener un pH gástrico ácido apropiado. Un PH óptimo podría normalizar los niveles de gastrina y preservar el tono del músculo liso del LES de modo que el contenido del estómago no regrese.

acidez: escalaUn pH gástrico adecuado ayudaría a que el estómago eliminara los patógenos, evitara los hongos y la sobrepoblación bacteriana del intestino delgado; facilitaría el flujo de enzimas biliares y pancreáticas; y permitiría la absorción apropiada de proteínas y otros nutrientes” (las negritas y lo paréntesis son míos).

Mi experiencia con la niacina
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Con la intención de comprobar lo que Prousky y sus colegas afirman en su artículo y no como una recomendación para que haga lo mismo que yo, quisiera contarle cómo fue que me alivié completamente del reflujo. Pero antes permítame compartir con usted mi experiencia con la niacina. Ni el mismísimo Prousky ha recomendado usar esta vitamina como lo relato a continuación, así que por favor no vaya a buscar alivio de la manera en que yo lo hice, a menos que conozca el grado de saturación que tiene usted para la niacina. Más adelante mencionaré otras formas de administrarla, con las que seguramente se sentirá más cómodo.
Mientras cavilaba sobre mis opciones durante una de esas noches en las que mis agruras me despertaron, aunque esta vez no por causa de la apnea, se me ocurrió que la niacina tal vez podría poseer algunas cualidades anestésicas, porque en este caso lo que yo estaba buscando era calmar no tanto un dolor, sino esa quemazón en el pecho tan característica de las agruras.

Así que, via intranasalno teniendo nada que perder, me levanté de la silla donde había estado meditando cerca de media hora sobre esta situación un tanto desesperada, tomé media pastilla de 250 mg (125 mg de niacina), la hice polvo entre dos cucharas, busqué en el laboratorio un popote, corté un pedazo como de 10 cm., e introduje un extremo del mismo en cada una de mis fosas nasales, esnifando el polvo que había en la cuchara desde el otro extremo del popote para conseguir un efecto más eficaz de lo que hubiera sido por la vía oral. Las agruras desaparecieron casi instantáneamente, “aunque usted no lo crea”. Me encanta parafrasear a Ripley cuando yo mismo he probado un tratamiento que puede curar a cualquier otro ser humano que ha sufrido igual o más que yo.

Si mi experiencia evoca un poco esa imagen que se tiene de un adicto a la cocaína o a alguna otra droga ilegal en polvo, créame que no  ha sido mi intención, y nadie en el entorno médico se ha escandalizado hasta hoy por haber empleado este modo de administración, pues la vía intranasal, además de ser una de las más antiguas, es considerada por muchas autoridades médicas como la segunda mejor opción (después de la vía intravenosa) para el alivio inmediato de muchos padecimientos en donde se emplean sustancias completamente legales, como la niacina. Si usted ha sentido que se ahoga por las noches o que toda la boca, la garganta y el pecho le arden como si hubiera estado chupando todo el día unos cuantos paquetes de “Halls Mentho Lyptus”, creo que estará de acuerdo conmigo en que inhalar vitamina B3 por la vía nasal no es ningún delito. Pero como dije anteriormente, usted no tiene porqué hacerlo de esa manera, ya que en seguida le explicaré cómo puede usted tomar la vitamina B3 sin evocar esa imagen prejuiciosa del adicto a la cocaína ( las tabletas de niacina son blancas 🙂 )

administración oralCómo minimizar los efectos secundarios de la niacina: enrojecimiento de la piel (rubor), picor y sensación de calor corporal (no fiebre).
Antes que nada, conviene que usted sepa que estas tres reacciones son inofensivas y pasajeras (duran entre 10 y 20 minutos). También existe la posibilidad de que no se presenten (ello dependerá de cada persona). Si llegan a presentarse, los efectos se notan aproximadamente a los 15 minutos de la toma. En caso de intolerancia excesiva, úsese la niacina en su presentación no flush (no ruborizante): Inositol nicotinato, o Inositol hexaniacinato.

Para algunas personas, el rubor podría representar más que un inconveniente, una cualidad, ya que hace que luzcan más atractivas (yo mismo lo he comprobado con mi señora esposa), y aunque la piel no se ve precisamente bronceada, sí luce como si el sol la hubiera bañado… Guaauu.
El picor tal vez sea el que puede llegar a provocar mayores molestias y aunque no llega a manifestarse como una comezón propiamente dicha, sí disminuye rascándose un poco. Rociándose agua con un atomizador es más que suficiente para paliar este efecto.

enrojecimientoLa tercera y última sensación para algunos puede ser un inconveniente, ya que se siente más calor del que uno supone debería tener, lo cual es muy subjetivo. Para muchos otros, y yo me incluyo en este grupo, la sensación puede llegar a ser hasta placentera, sobre todo en lugares fríos, pues como que “entra uno en calor con la niacina”. En lo particular, esa sensación a mí me calma, porque además de que ya sé que todas esas reacciones son inofensivas y completamente normales, es un hecho que esta vitamina participa en la síntesis de esos neurotransmisores que nos hacen sentir bien.

La serotonina por ejemplo, nos levanta el ánimo y nos produce una sensación de bienestar, muy difícil de explicar.
A fin de que tales efectos sean lo menos molestos, le recomiendo tome para su reflujo gastroesofágico, 125 mg de niacina junto con una cápsula de 1 o 1.5 gramos de vitamina C, después de cada uno de los tres o cuatro alimentos que acostumbra tomar durante el día (entre 3 y 4.5 gamos diarios de ácido ascórbico). Si pudiera usted tomar con más frecuencia sus alimentos en menores cantidades, mejor todavía, ya que no es recomedable para su reflujo, el comer demasiado en una “sentada”.

Vitamina CVitamina C
Entre comidas, le recomiendo la mitad de la dosis anterior, tomando ahora un cuarto de tableta de 250 mg (62.5 mg de niacina), digamos de una a tres veces entre un alimento y otro, de tal manera que logre usted aumentar la dosis lo que más pueda, al mismo tiempo que minimiza los efectos secundarios. Siempre que pueda, acompañe algunas tomas con un refrigerio para disminuir dichos efectos. Conforme vaya avanzando en el proceso y note que su organismo ya no reacciona igual a la niacina que como lo hizo al principio del tratamiento, vaya aumentando las dosis para que su recuperación sea más rápida. Yo por ejemplo, actualmente me estoy tomando dos tabletas de 250 mg, después de cada alimento (1,500 mg. diarios de niacina), y ya casi no siento calor ni comezón. Usted podría comenzar aumentando las dosis que le sugerí con las comidas, a una tableta de 250 mg., después de una semana de haber tomado la dosis anterior, y en caso de llegar a sentir molestias, siempre podrá regresar nuevamente a esa dosis, o aquélla a la que su cuerpo ya conoce y tolera bien.

De acuerdo con Jonathan Prousky (ob. citada), la dosis máxima diaria sería de 3 gramos de niacina, y no debería usted exceder esa cantidad. De todas maneras, ya comprobé que el reflujo gastroesofágico remite con poco menos de la mitad de esa dosis máxima, sin obviar por supuesto los demás suplementos que indiqué con anterioridad y que recomendaré más adelante.
Esta forma de administración oral que acabo de indicar, suele ser efectiva una vez que ha superado el cuadro agudo; pero como puede ser que en este momento esté usted experimentando molestias al 100% (cuadro agudo), independientemente de la hora que sea y si ha comido algo o no, le voy a recomendar lo siguiente:

vinagreJarabe para el reflujo gastroesofágico
En medio vaso de agua, vierta dos cucharadas soperas de vinagre de manzana y agréguele el jugo de la mitad de un limón. Revuelva bien y tómelo a sorbos, poco a poco. Por favor no se vaya a equivocar preparando este remedio con vinagre blanco de alcohol de caña, porque entonces sí que no podría garantizar su eficacia. Puesto que la mezcla no es precisamente un postre, puede agregar una cuchara cafetera de miel de abeja para darle un sabor que a la mejor hasta le va a gustar, tal y como me pasó a mi. Por lo que más quiera, no le vaya a poner azúcar o algún sustituto de la misma, como Canderel, Nutrasweet o cualquiera de esos venenos tan sutiles.

Durante los primeros días del tratamiento, le sugiero que tome este jarabe, tanto en cuadro agudo como unos 15 o 30 minutos antes de cada alimento. En unos tres o cuatro días, notará que ya no será necesario tomarlo entre comidas, pues los cuadros agudos irán siendo cada día menos. Asimismo, conforme usted sienta menos molestias, podrá ir disminuyendo tanto su frecuencia como la cantidad de vinagre y limón, hasta que llegue el día en que ya no lo necesite más (ese día varía dependiendo de cada persona; pero se espera que el tratamiento no exija mas allá de dos meses).

jugo de limónSi usted por ejemplo comenzara a sentirse mejor a los dos días de haber iniciado el tratamiento, podrá emplear una cucharada de vinagre de manzana (o sidra), en lugar de las dos cucharadas soperas que requirió al principio, y/o agregar en lugar del jugo de medio limón, el jugo correspondiente a un cuarto de limón aproximadamente. El momento preciso para comenzar a disminuir estas cantidades es cuando usted sienta que las molestias del reflujo gastroesofágico están cediendo y que su estómago (no el pecho, la boca o la garganta) le comienza a arder.

Ácidos grasos esenciales: omega 3 (EPA y DHA)
Un suplemento que no deberá faltar para terminar de combatir las molestas agruras, es sin duda alguna los ácidos grasos esenciales. Me refiero concretamente al aceite de pescado, conocido más popularmente como Omega 3. Para que sea realmente efectivo deberá contener al menos 650 mg. de ácido eicosapentaenoico (EPA) y 250 mg de ácido docosahexaenoico (DHA) por porción (cápsula), y deberá ser administrado junto con los alimentos, a razón de 2 a 3 cápsulas al día, dependiendo de qué tan persistentes sean las molestias. Si con 2 cápsulas no fuera suficiente, se deberá aumentar la dosis a 3 cápsulas para hacer un total aproximado de 2 gramos de EPA y 750 mg de DHA al día.

Modo de administración intranasal para la niacina en cuadro agudo

Estando también en cuadro agudo, y mientras esté tomándose su jarabe para el reflujo gastroesofágico, haga polvo media tableta de niacina (125 mg), tal como lo hice yo empleando las dos cucharas, y en lugar de aspirar ese “polvito blanco” con el popote, agréguele unas dos gotas de agua purificada y remueva la mezcla con algún palillo de madera o de plástico (un Q-tip sin algodón en su extremo serviría) para comenzar a formar una pasta uniforme (la vitamina B3, al igual que las demás vitaminas del grupo B, son solubles en agua).

Si todavía está muy espesa, vaya agregando administración intranasaluna gota a la vez y removiendo la mezcla, hasta que obtenga una pastita con una textura que pueda adherirse a su dedo meñique. Ahora lleve esa sustancia terapéutica a su nariz e introduzca su dedo lo más profundo que pueda en una de sus fosas nasales, de manera que la mucosa olfativa se impregne de niacina. Si alguna vez usó el Vick VapoRub, comprenderá mejor lo que le estoy proponiendo. Haga lo mismo con su otra fosa nasal y posteriormente, cuando haya escurrimiento, no se limpie la nariz,  sino todo lo contrario, tape una fosa nasal con un dedo y aspire profundamente con la otra fosa para hacer que la niacina sea convenientemente absorbida por ambas mucosas (tiene que hacer lo mismo en ambas fosas, haya escurrimiento o no).

Es probable que al principio llegue a estornudar o le arda un poco la nariz porque la mucosa olfativa siempre responderá de esta manera a cualquier agente que esté intentando entrar a nuestro organismo por esta vía; pero ello compensará los beneficios que usted conseguirá empleando esta vía de administración. Puede llegar a ser un poco menos efectiva que la que yo usé; pero después de unos dos o tres días, este mismo protocolo será suficiente para decirle adiós a todas las molestias que ocasiona el reflujo. Este procedimiento de cuadro agudo por la vía intranasal, no sustituye en modo alguno las tomas y las dosis que se especificaron anteriormente para el modo de administración oral de esta vitamina, y debe practicarse con moderación, a fin de evitar una irritación excesiva o crónica de las mucosas olfativas.

Dieta recomendada 

carbohidratosEntre otros factores que no deberá usted desestimar están el seguir estrictamente (al menos al principio) una dieta muy baja en carbohidratos, libre de azúcares, grasas, gluten y lácteos, así como el suplementar sus alimentos con enzimas digestivas, tales como la lipasa, la amilasa, proteasa, maltasa, lactasa, sucrasa y celulasa.
Una dieta muy baja en carbohidratos no debería incluir alimentos como el arroz, las pastas, las harinas, los cereales,  los plátanos, la cebada, los frijoles, avena, patatas, tubérculos, maíz, pizzas, pan, etc.

Como cabría esperar, tampoco conviene condimentar excesivamente los alimentos, empleando salsas embotelladas como la Valentina, la Catsup, la Búfalo; chiles de todo tipo, pimienta, mostaza, mayonesa, etc.
Si usted es la excepción a la regla, es decir, si es de las personas que no padece de hipoclorhidria y ya comprobó efectivamente que su problema es más bien un exceso de acidez en el estómago (hiperclorhidria), entonces tal vez le convenga echarle una mirada al caso de éxito de reflujo por hiperclorhidria.

alimentos alcalinosAhí, la autora del tratamiento y protagonista del caso, Jamie Falahee, explica cómo lo resolvió, basándose en la exclusión de ciertos alimentos alérgenos y una dieta alcalina, que viene a ser lo contrario a lo que hasta aquí he expuesto (suplementos para aumentar la acidez y bajar el PH del estómago). También podría intentar un tratamiento que de acuerdo con Pereira[8], la melatonina, el ácido fólico, el complejo B, el triptófano y otros nutrientes, proporcionó mejores resultados que el omeprazol.

Diagnóstico y conclusiones

hcl y pepsinaLa Fundación MicroMédix ha confeccionado una receta de dicho tratamiento para las personas que padecen exceso de acidez. Si usted tiene dudas a cerca de la causa de su reflujo (hiperclorhidria o hipoclorhidria), por favor concerte una cita para confirmar su etiología. Si no radica en México y ya comprobó que es hipoclorhídrico, le conviene saber que hay todavía una mejor opción que el jarabe para el reflujo gastroesofágico, y es un suplemento a base de ácido clorhídrico y pepsina (no necesariamente tiene que ser de la marca mostrada). Pregunte en las tiendas naturistas y posiblemente encontrará alguno.
Si usted no mejora o empeora con el jarabe para el reflujo gastroesofágico y la niacina, es probable que sea hiperclorhídrico. Si no está seguro de ello, ordene aquí un análisis sintomático.

“De la moda, lo que acomoda, y del sistema…es poco lo que funciona”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 15 de enero de 2015


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REFERENCIAS

[1] Patrick Holford. Nutrición Óptima para la Mente.  La Medicina Nutricional y Ortomolecular Aplicada a la Salud y el Equilibrio Mentales. Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona
[2] http://untilthethinladysings.blogspot.mx/2010/04/how-i-cured-myself-from-gerd-acid.html
[3] http://heallovebe.com/2012/12/06/how-i-cured-myself-of-acid-reflux-naturally/
[4] http://diyhealthblog.com/2014/01/how-to-heal-acid-reflux/
[5] http://www.healingwell.com/community/default.aspx?f=45&m=
[6] http://my.chriskresser.com/wp-content/uploads/membership-files/ebooks/Heartburn%20GERD.pdf
[7] Jonathan E. Prousky, N.D., FRSH;1 Claire Kerwin, N.D. “Niacin (Nicotinic Acid) a Putative Treatment for Hypochlorhydria: Re-analysis of Two Case Reports”. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 17, No. 3, 2002
[8] Ricardo de Souza Pereira. “Regression of gastroesophageal reflux disease symptoms using dietary supplementation with melatonin, vitamins and aminoacids: comparison with omeprazole”. Journal of Pineal Research. 2006; 41:195–200.

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