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Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación

Hay un camino que puede usted seguir para encontrar el alivio de su esquizofrenia o la que está minando la salud de su ser querido. Se trata de identificar el fenotipo de la esquizofrenia que lo está afectando, con base en las respuestas a un cuestionario que puede usted descargar aquí (gratis), y en cuatro análisis clínicos que nos permitirán estimar el grado de metilación y el nivel de estrés oxidativo que hay en su organismo. Las pruebas de laboratorio que necesitará comprenden: un análisis del nivel de histamina en sangre, una biometría hemática (basófilos), un análisis de aminoácidos  y un examen de criptopirroles en orina.

Psiquiatría vs. medicina ortomolecular

Y aunque tal vez este camino no sea el único que podría usted seguir, promete más que cualquiera de los otros cursos de acción que su psiquiatra recomendaría, haciendo uso de su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”. Apoyándose de ese manual que de estadístico solo tiene el nombre, ese señor de bata blanca podría diagnosticar desde un “trastorno esquizoafectivo“, una “esquizofrenia paranoide” y un “trastorno bipolar“, hasta un “trastorno negativista desafiante“. No estoy bromeando, este último término existe en dicho manual.

Pero no son a esos tipos de esquizofrenia a los que me estoy refiriendo en esta publicación, sino a los biotipos o fenotipos que la medicina ortomolecular ha empleado desde la década de los setentas para distinguir un trastorno psicogénico de otro. Mucho antes de que publicara “The Schizophrenias: ours to conquer” [1], Carl Pfeiffer ya había estudiado un gran número de casos de esquizofrenia, y aunque él no los dividió en “fenotipos”, comenzó a clasificarlos en función de cómo respondían sus pacientes al folato y la metionina, y de cuáles eran sus niveles séricos de histamina, de basófilos en sangre y de criptopirroles en orina.
Es por eso que nosotros hemos preferido apoyarnos en el legado de Pfeiffer, y trabajar sobre análisis clínicos que reflejen los desequilibrios bioquímicos del paciente. No estamos experimentando con conejillos de indias, echando mano de ese método de “prueba y error” que tanto gusta a los psiquiatras. Probar un fármaco tras otro hasta que uno funcione, no es precisamente una terapia inteligente.

Propósito del cuestionario y de las pruebas de laboratorio: qué estamos buscando

Las respuestas al cuestionario, además de ayudar en el diagnóstico, nos permitirán determinar qué pruebas de laboratorio son indispendables y cuáles no. En algunos casos, las respuestas al cuestionario bastarán para descartar un fenotipo, sobre todo cuando la diferencia entre las respuestas afirmativas entre uno y otro sea muy grande. De ser así, usted terminaría ahorrándose el costo de cuando menos un análisis.

Para determinar los desequilibrios bioquímicos y las deficiencias nutricionales, es menester conocer los niveles absolutos de los basófilos (biometría hemática) y de histamina en sangre, así como de metionina (aminoácidos) y ácido fólico. Cada paciente va a presentar un grado de metilación diferente (cantidad de pequeños componentes de hidrógeno y carbono que un grupo químico llamado metilo aporta al organismo), y para confeccionar la mejor receta posible, conviene practicar los exámenes mencionados, a fin de no estar dando palos de ciego, como lo hacen esos excelentísimos señores de bata blanca.

¿Por qué se les ha llamado fenotipos, y no simplemente tipos de esquizofrenia?

El genotipo es la composición genética de un organismo individual y funciona como un conjunto de instrucciones (código) que determina parcialmente cómo va a crecer y desarrollarse nuestro cuerpo. La palabra “genotipo” se usa generalmente cuando se habla de la genética de un rasgo en particular, como por ejemplo, el color de los ojos.

El fenotipo es la característica física o bioquímica observable de un organismo individual, determinada tanto por la composición genética (genotipo) como por las condiciones de su entorno. Algunos ejemplos de esas características serían la altura (crecimiento influenciado por la nutrición), el peso (alterado por el estilo de vida) y el color de la piel (afectado por la radiación solar, los cambios hormonales en la adolescencia, la contaminación ambiental, etc.)
Los genes llevan las instrucciones para el crecimiento y desarrollo del cuerpo. Sin embargo, el fenotipo se ve influenciado durante el desarrollo embrionario y durante toda la vida del ser humano por factores ambientales.

Las condiciones ambientales incluyen todo lo que nos puede afectar, como la dieta, el clima, el estilo de vida (si fumamos, si tomamos alcohol, si nos desvelamos, si practicamos o no ejercicio, etc.), el estrés, el trabajo que desempeñamos, los videos y las películas que vemos, los amigos que frecuentamos, los libros que leemos (o que no leemos), etc. Todos esos factores, sobre todo la dieta, que es donde cabría incluir la suplementación, van a contribuir a que uno u otro gen se exprese (se encienda) o se inhiba (se apague), dependiendo del grado de metilación que nuestra alimentación y suplementación estén aportando a nuestro cuerpo.

Una baja metilación promueve la expresión de los genes (los enciende/activa), mientras que una alta metilación los bloquea (los inhibe/apaga). Asimismo, dentro de nuestro cuerpo, siempre existirá una competencia entre los grupos metilo y acetilo, en el sentido de que mientras los primeros los apagan, los segundos los encienden. El reto de la epigenética radica así en identificar cuáles genes deben apagarse y cuáles encenderse para que el individuo no desarrolle una determinada enfermedad. Algunos genes, como el ApoE en la enfermedad de Alzheimer, ya han sido identificados como factores de riesgo en el desarrollo de algunas enfermedades, y ya existen muchos avances en esta dirección para prevenir y detener el progreso de algunos trastornos mentales.
Aunque todavía no se ha encontrado el gen o los genes que habría que apagar para prevenir algunos de los fenotipos asociados a la esquizofrenia, lo que nosotros estamos indagando aquí, es precisamente la forma en la que se puede controlar su expresión, empleando la metilación o la acetilación del DNA y otros componentes a nivel molecular (como las histonas), con miras a mejorar los síntomas de este trastorno, cualesquiera que sean los genes que estén funcionado de manera indebida.

Una de las tesis que William J. Walsh sostiene y que podría exlicar por qué algunos fenotipos de esquizofrenia resultan tan difíciles de tratar, es que este síndrome no obedece las leyes de la genética clásica de Mendel ([2], pág. 72).

Fenotipo asociado a la hipermetilación (histapenia)

No hace mucho, el padre de una de mis pacientes a quien llamaré Gustavo, me escribió un mensaje de correo elecrónico desde España, para hacerme saber que estaba preocupado porque su hija de 12 años estaba experimentando tics nerviosos, después de haber aumentado la dosis de la proteína que estaba tomando (complejo de aminoácidos). En los resultados de su análisis sintomático (cuestionario), no pude hallar un solo signo que me indicara la posible existencia de una hipermetilación, como podrían ser la escucha de voces, la depresión, el insomnio o los acúfenos. Sin embargo, al revisar de nuevo la analítica de sus aminoácidos, observé que los niveles de metionina eran superiores a los normales (pulse sobre la imagen adjunta para ampliarla). Como siempre, he ocultado la verdadera identidad de mi paciente para respetar su privacidad.

De acuerdo con Joel Brind, doctor en filosofía y profesor de biología y endocrinología en el Baruch College de la City University of New York, “el cuerpo usa la glicina para eliminar el exceso de metionina. No obstante, hay que ir con cuidado y administrar la glicina de manera gradual. La dosis inicial que recomiendo es de 4 gramos, con incrementos diarios en esa misma proporción, hasta un máximo de lo que se aconseja administrar, según el peso del paciente. El problema aquí es que la glicina está ligeramente alta, y es por eso que necesitamos analizar los resultados de las demás pruebas de laboratorio, para identificar con mayor precisión el fenotipo de esta pequeñita.

La biometría hemática que me había enviado Gustavo la utilicé para responder a la pregunta No. 7 del cuestionario que él había dejado sin contestar, tal vez porque no sabía que es en este examen en donde uno puede encontrar el nivel absoluto de los básofilos en sangre (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).
El laboratorio encargado de reportar dichos valores no había podido detectar un valor por encima de cero, lo que me hacía sospechar que se trataba de un caso de hipermetilación, considerando el nivel de metionina que había indicado la analítica de aminoácidos de esta chiquita. Aunque ya contaba con suficientes evidencias de que se trataba de una hipermetilación, las respuestas al cuestionario que Gustavo me habia proporcionado no eran del todo concluyentes, y no porque él hubiera cometido errores al llenarlo, sino porque los porcentajes de las respuestas afirmativas para cada uno de los tres fenotipos más comunes, no eran mayores al 30% en ninguno de ellos.

Para diagnosticar a un paciente hipermetilado, hipometilado o con piroluria, los pocentajes de sus respuestas afirmativas deben estar entre el 30% y el 50%. Para confirmar el diagnóstico de hipermetilación, necesitaba yo conocer el nivel de histamina en sangre de la pequeña, por lo que le sugerí a Gustavo solicitar un análisis de laboratorio para este neurotransmisor.

Aunque al momento de estar escribiendo estas líneas todavía no conozco ese dato, lo que estaría esperando es un valor que fuera congruente con los razonamientos que hasta ahora venía realizando, es decir, un valor de histamina muy bajo, no mayor a los 40 ng/ml (nanogramos por mililitro).
Una muestra de un análisis con niveles normales de basófilos en sangre, se parecería al que estoy presentando en la imagen de la derecha. Como se ve, el laboratorio a cargo de este examen reportó 50 basófilos por microlitro de sangre. No me sorprende que hasta el momento no haya recibido una sola biometría de un paciente aquejado de algún trastorno psicogénico, que reporte basófilos con un valor absoluto superior a las 30 células por microlitro [2].

Otra manera de asegurarse de la existencia de una hipermetilación es inspeccionar los valores de cobre, ya sea en sangre o a través de un mineralograma. La histamina está regulada por las proteínas que contienen cobre, que hasta donde sabemos son la histaminasa y la ceruloplasmina. Los niveles anormalmente altos de cobre aumentan la actividad de estas dos enzimas, dando como resultado una degradación excesiva de la histamina. Este déficit de histamina es responsable de algunos de los comportamientos psicóticos que se observan en las esquizofrenias.

Gustavo también me había enviado por correo electrónico el mineralograma que aparece en la imagen anterior; pero a juzgar por lo que ahí se indica, no parece haber una intoxicación por cobre. La histamina podría estar en déficit por alguna otra razón, y como el nivel de histidina está dentro de los límites de referencia, hace falta un análisis de nivel de histamina en sangre para confirmar o descartar una histapenia. La histamina se sintetiza a partir de la histidina, y en muchas ocasiones este aminoácido ayudará a incrementar los niveles de histamina, y por lo tanto, a mejorar la sintomatología de un paciente hipermetilado.

Obsérvese también que la metionina en estos casos está contraindicada, por lo que todo paciente diagnosticado con histapenia, deberá abstenerse de tomar complejos de aminoácidos como la proteína de soya o de suero de leche aislada (Immunocal, por ejemplo), ya que aunque ésta contiene histidina, también aporta metionina. Tampoco deberían administrarse suplementos como el SAMe (S-adenosil-metionina), inositol, trimetil-glicina (TMG), dimetil-glicina (DMG), triptófano,  tirosina, fenilalanina, hierba de San Juan y mutivitamínicos que contengan cobre (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).

Si usted no ha tenido una consulta adicional a la que tuvo lugar cuando recibió su primera receta, le recomiendo acudir a un laboratorio de análisis clínicos y solicitar los exámenes que aquí he sugerido, a fin de efectuar los cambios que procedan, si existiera alguna cotraindicación con los suplementos que actualmente esta tomando usted o su familiar. Para mayor información a este respecto, tenga a bien concertar una cita.

Fenotipo asociado a la hipometilación (histadelia)

De auerdo con Pfeiffer, los basófilos tampoco deberían ser demasiado elevados, pues un valor superior a las 50 células por microlitro podría estar representando un caso de hipometilación ([1], pág. 155). La histadelia, que es como se le conoce también a la hipometilación, es una condición en la que la metionina se encuentra por debajo de sus niveles normales y en donde la histamina suele alcanzar niveles muy elevados, superiores a los 70 ng/ml (op. cit.).

Una personalidad histadélica se caracteriza por tener pensamientos delirantes muy marcados y tiende a ser muy perfeccionista. Padece de alergias (derecha), adicciones y fobias. Podría tener tendencias suicidas, hablar muy poco y conducirse de manera obsesiva y compulsiva. Las personas hipometiladas podrían sufrir de úlcera péptica, responder negativamente al folato y a las benzodiazepinas, haber sido diagnosticadas con trastorno esquizoafectivo, tener una baja tolerancia al dolor, una fuerza de voluntad inquebrantable, así como aparentar una gran calma cuando en realidad están muy tensos por dentro. Les duele la cabeza frecuentemente, se aislan de los demás, parecen tener la mente en blanco, establecen rituales para algunas actividades de manera obsesiva-compulsiva y responden favorablemente a los antidepresivos de segunda generación (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS). Algunas de las ideas delirantes de estos pacientes podrían consistir en la creencia de que algún familiar o amigo suyo es un extraterrestre, o que la policía, el ejército, o alguna otra organización importante los está persiguiendo.
Otros signos que podrían estar indicando una hipometilación serían una libido muy alta, una hiperreflexión sobre los eventos pasados, una respuesta favorable a los antihistamínicos (como era de esperarase, debido a los altos niveles de histamina que se espera tengan estos pacientes), una cantidad de saliva y de lágrimas apropiada (ausencia de resequedad), y una renuencia a seguir un tratamiento (el típico adolescente que niega estar enfermo o que evita que los demás se den cuenta que tiene un problema).

Los histadélicos difícilmente logran concentrarse en sus tareas. Se desempeñan muy bien en el ámbito deportivo, aunque no son muy accesibles en cuanto a hacer cambios en su dieta, ya que con frecuencia, ésta podría consistir exclusivamente de vegetales (muchos de ellos no comulgan con la idea de que los animales sean sacrificados con miras a satisfacer los requerimientos nutricionales del ser humano).

Se ha observado que antes de la aparición de su enfermedad, casi todos ellos han sido muchachos que se han mantenido motivados durante sus estudios, por provenir de familias con un historial de grandes logros (quizá porque tienen miedo de defraudar a sus padres y abuelos).
Aunque sus rasgos físicos no determinan de ninguna manera el fenotipo de esquizofrenia que los aqueja, algunas estadísticas indican que un gran porcentaje de la población con histadelia, tiene muy poco vello en su pecho y extremidades, es de complexión delgada y suele tener las orejas y la nariz muy grandes [2].
Como era de esperarse, los suplementos contraindicados en caso de histadelia son el folato, la colina, el dimetil-amino-etanol (DMAE), el cobre y por supuesto, la histidina, que como ya dijimos, constituye un factor clave en la producción de histamina.

Fenotipo asociado al estrés oxidativo (piroluria)

Entre un treinta y un cuarenta porciento de los pacientes con esquizofrenia se encuentran dentro del rango normal de niveles de histamina en sangre y por lo tanto, no pueden ser diagnosticados y tratados de acuerdo con los criterios establecidos con anterioridad. Muchos de estos pacientes se pueden identificar por la excreción de pirroles urinarios (factor malva), condición que ha sido designada en muchos tratados de medicina ortomolecular como piroluria.

La primera correlación entre pirroles urinarios y episodios de esquizofrenia la advirtió Payza en 1958. Al estudiar la psicosis experimental del LSD, Payza notó la aparición de este nuevo factor en la orina de algunos individuos sujetos a observación. Más tarde, Irvine y Osmond descubrieron que los pirroles anormales eran excretados con frecuencia por pacientes afectados de esquizofrenia. El factor malva fue identificado por Irvine en 1969 y Sohler confirmó en 1970 que se trataba del 2,4 dimetil-3-etilpirrol o criptopirrol, un producto anormal de la síntesis de hemoglobina [1].

Conforme esta sustancia circula en el cuerpo, éste va perdiendo tanto zinc como vitamina B6 , dando lugar a una doble deficiencia. El problema no es en sí el exceso de pirroles, sino que éstos se excretan junto con esos dos nutrientes. La presencia de pirroles en la orina no es algo que determine el desarrollo de una esquizofrenia o de algún otro trastorno psiquiátrico, sino más bien implica un factor de riesgo. Sería simplista sugerir que la piroluria es lo único que podría desencadenar una esquizofrenia, ya que existen pacientes con muchos desequilibrios bioquímicos. Habrá personas por ejemplo que presenten síntomas tanto de histadelia como de piroluria, y aunque ésta última se puede distinguir fácilmente a través de una prueba de orina, hay que verificar si existen otros desequilibrios bioquímicos, a fin de garantizar una completa recuperación.

Como sucede con los demás fenotipos, la piroluria suele aparecer entre los 15 y los 20 años de edad, que es cuando los adolescentes se ven afectados por muchas tensiones. El estrés que ejerce sobre ellos la elección de un nuevo trabajo, la vida en la universidad, las primeras experiencias sexuales y las disputas familiares, pueden combinarse con el desequilibrio bioquímico inherente a la piroluria y desencadenar una psicosis. La epigenética nos ayuda a prevenir las enfermedades y a influir en la expresión de los genes para modificar lo que antes se consideraba inalterable y predeterminado por la herencía genética.

Hay varias características físicas y de comportamiento que nos pueden servir para identificar este fenotipo y determinar así los suplementos que más van a beneficiar al paciente. A continuación proporciono la lista completa de los síntomas y rasgos físicos que lo caracterizan:

1. Problemas para controlar el estrés
2. Niveles elevados de criptopirroles en orina
3. Susceptibilidad a las luces brillantes
4. Náuseas por las mañanas
5. Tendencia a saltarse el desayuno o a dedicarle demasiado tiempo
6. Piel muy reseca, pálida o muy sensible a la luz solar (se quema en lugar de broncearse)
7. Mal genio (irritabilidad)
8. Un historial de bajo rendimiento (sin logros importantes)
8. Dificultad para recordar los sueños o ausencia de los mismos (ausencia de vitamina B6)
9. Estrés oxidativo muy marcado
10. Problemas con la memoria de corto plazo
11. Tendencia a desvelarse
12. Predilección por los platillos muy condimentados o salados
13. Distribución de grasa corporal anormal
14. Rasgos faciales delicados
15. Cambios bruscos en los estados de ánimo
16. Problemas con la lectura
17. Tensión interna muy pronunciada
18. Infecciones frecuentes
19. Antecedentes de una o más enfermedades autoinmunes
20. Manchas blancas en la uñas de los dedos de las manos (deficiencia de zinc)
21. Problemas durante la etapa de crecimiento (déficit de zinc)
22. Ceja poblada
23. Estrías en la piel
24. Depresión muy severa
25. Miedo a viajar en avión, a los tornados, terremotos y siniestros en general.
26. Obsesiones con pensamientos negativos
27. Pubertad tardía
28. Orina oscura o de color malva (rojiza-púrpura)
29. Anomalías reportadas en un electroencefalograma
30. Encanecimiento prematuro
31. Periodos menstruales muy irregulares
32. Problemas con el desarrollo de los músculos
33. Aliento u olor corporal a fruta
34. Dolor en el área del bazo (lado izquierdo del abdomen)
35. Ansiedad muy marcada
36. Comportamiento histriónico
37. Dolores en las articulaciones
38. Dificultad para la cicatrización de las heridas
39. Psoriasis
40. Susceptibilidad a los ruidos fuertes

Si sus síntomas o rasgos coinciden con más de 12 de los que he enumerado, le sugiero transcribir sus respuestas al cuestionario que está por descargar (si no es que ya lo descargó), y hacérnoslo llegar a cualquiera de nuestros correos electrónicos, para que le ayudemos a determinar los nutrientes (la receta) que usted o su ser querido necesitan para sentirse mejor. Le recomiendo también responder a las preguntas asociadas a los otros dos fenotipos para que podamos identificar con mayor exactitud, todos los posibles desequilibrios bioquímicos y, por ende, sus deficiencias nutricionales.

Otros fenotipos

Además de la histapenia, la histadelia y la piroluria, hay otros trastornos psicogénicos que muchas veces podrían diagnosticarse como esquizofrenia, dada la semejanza que hay entre sus síntomas. Esta población de pacientes constituye un 10% del total diagnosticado con esquizofrenia, correspondiendo el 42% a la histapenia, el 28% a la histadelia y el 20% a la piroluria (izquierda). En ese otro 10% encontraremos otros fenotipos que trastornan el comportamiento, como son la enfermedad celiaca, la porfiria, la psicosis inducida por drogas, la deficiencia tiroidea, las alergias cerebrales (permeabilidad intestinal), la polidipsia y la homocisteinuria.

Enfermedad Celiaca

Este fenotipo representa aproximadamente el 4% de la población con problemas de esquizofrenia, y es la manera en la que reaccionan al gluten, ese porcentaje de personas que no lo asimilan bien (intolerancia al gluten). Se trata de un caso particular de permeabilidad intestinal, en donde esta proteína del trigo (el gluten) no es digerida apropiadamente por el tracto gastrointestinal. Las gluteomorfinas, que son los subproductos que logran cruzar la pared permeable del intestino (por no haberse terminado de absorber), se integran al torrente sanguíneo y atraviesan la barrera hemato-encefálica para causar estragos en el interior del cerebro, comportándose de manera similar a como lo haría la morfina y otros opiáceos [3]. Por lo regular, el descartar de la dieta los alimentos que contienen gluten, mejora sustancialmente los síntomas.

Porfiria

La porfiria es una anomalía en la pigmentación de la sangre, y es quizá uno de los fenotipos más raros de la esquizofrenia. Sus síntomas comprenden el dolor abdominal, las alucinaciones, la depresión, la paranoia y la ansiedad. Su diagnóstico es complicado porque existen ocho diferentes formas genéticas de porfiria con síntomas muy variables. Las moléculas de porfirina contienen anillos de grupos pirroles y concentraciones muy elevadas de pirroles en orina. En este fenotipo es común hallar intoxicación por metales pesados y deficiencias de vitamina B6 y zinc.

Psicosis inducida por drogas

No hemos enfatizado lo suficiente en que muchos casos de esquizofrenia son el resultado de un abuso de una o más drogas legales e ilegales, entre los que se encuentran los estimulantes, los antidepresivos y los ansiolíticos.
Algunos estimulantes como las anfetaminas pueden ocasionar alucinaciones y otras anomalías en el sistema nervioso central. Se sabe también que hay varios antipsicóticos que podrían provocar los mismos malestares que se supone debían suprimir, o cuya retirada acaba por inducir los síntomas de una psicosis (síndrome de abstinencia) [4].

Un paciente con algunas ideas delirantes me envió hace una semana un mensaje vía WhatsApp, en el que me confiaba haber vuelto a las andadas con la marihuana y el alcohol, a pesar de que ya había comenzado a sentirse y a dormir mejor con el tratamiento ortomolecular que yo le había recomendado.
Le tuve que decir que eso era tanto como dar un paso hacia adelante y dos hacia atrás, en la dirección que lo conduciría a una completa recuperación. Esta forma de proceder es común entre los adolescentes.

El LSD, la cocaína, la heroína, la marihuana y demás drogas ilegales, son factores de riesgo para una persona que está pasando por situaciones muy estresantes, como las que mencioné anteriormente, cuando hablaba sobre los factores ambientales que determinan la expresión de algunos genes. Tal vez algunos jóvenes disfruten de los efectos que producen este tipo de estimulantes, y aunque sus experiencias pueden parecer de momento placenteras, es muy probable que en el largo plazo, terminen experimentando delirios, escucha de voces, paranoias y otras sensaciones ya no tan placenteras, aún después de meses o incluso años de haber reincidido. Y eso lo sé no solo por haberlo leído en un gran número de artículos científicos, sino que ha sido una constante en varios casos no resueltos.
La decisión de qué es lo que uno debería consumir, cuándo y para qué hacerlo, es crucial y personal, y mi responsabilidad termina en el momento en que mi paciente prefiere las drogas, en lugar de los suplementos y las microdosis de plantas medicinales. ¿Que si se puede volver a empezar?… seguro que sí; pero cuidado, conforme mayor sea la reincidencia, mayor será la probabilidad de daño cerebral (irreversible).

Deficiencia tiroidea

Síntomas como la baja temperatura corporal, extremidades frías, piel reseca, caída de cabello y poca energía, podrían estar indicando un mal funcionamiento de la glándula tiroides. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden causar un comportamiento psicótico, debido nuevamente a un desequilibrio en las hormonas segregadas por esta glándula: la TSH, la T3 y la T4 (para saber cuándo se trata de un hipotiroidismo o de un hipertiroidismo, pulse sobre la imagen de la izquierda).
Si usted ya verificó que sus niveles de histamina, basófilos, aminoácidos y criptopirroles son normales, y si en su historial familiar existen antecedentes de problemas de tiroides, parecería muy razonable revisar los niveles de esas tres hormonas para confirmar el estado de su tiroides. A su derecha puede ver un ejemplo de un perfil tiroideo que dio positivo para hipotiroidismo. Para interpretar los resultados del examen de este joven paciente, sírvase consultar la tabla que aparece arriba a su izquierda, a fin de que aplique usted el mismo criterio a la hora de interpretar sus propios resultados.

Si al interpretar su perfil tiroideo, infiere que su glándula está trabajando por debajo de su capacidad normal (hipotiroidismo), la administración de 6 gotas de una solución de yodo lugol al día, ayudará a corregir ese desequilibrio hormonal. En caso de hipertiroidismo o de otra condición no prevista en esta entrega, tenga a bien concertar una cita a fin de orientarle mejor.

Alergias cerebrales (permeabilidad intestinal)

La permeabilidad intestinal no solo produce psicosis y otros malestares emocionales cuando se es intolerante al gluten. Hay otros muchos alimentos que podrían producir reacciones en algunas personas que son sensibles a los mismos, y que no necesariamente se manifiestan como sarpullido, inflamación de los labios y párpados, urticaria, estornudos, rinitis, ojos llorosos, etc. La respuesta alérgica también puede ser cerebral, lo que da lugar a un comportamiento atípico. Los lácteos por ejemplo, pueden producir conductas muy extrañas inducidas por una intolerancia a la lactosa o a la caseína.

El huevo, el maíz, las nueces, los cacahuates, el aspartame, los colorantes, los saborizantes artificiales, los conservadores, así como muchos otros aditivos químicos con los que se fabrican los alimentos procesados, podrían ocasionar también ansiedad, delirios y hasta alucinaciones en individuos sensibles a estos productos.

Una manera de detectar alergias alimentarias es a través de un par de pruebas de laboratorio que permiten examinar la cantidad de inmunoglobulinas tipo A (IgA), G (IgG) y E (IgE). En la imagen de la izquierda se pueden ver sus valores normales para una mujer de 45 años, expresadas en miligramos por decilitro. Aunque en este análisis se ha empleado la fotometría automatizada, una técnica más confiable para detectar los anticuerpos que atacan a esas proteínas que no han podido ser completamente digeridas por el tracto intestinal, es la prueba de ELISA (Holford y Lawson) [5]. Nótese que este examen es una química de 35 elementos que no muestra los anticuerpos de la inmunoglobulina tipo E.
Para conocer específicamente qué alimentos están ocasionando las intolerancias alimenticias, es necesario ordenar por separado, el análisis de esta otra inmunoglobulina (IgE).

Polidipsia

La polidipsia es una condición anormal que se produce en el cuerpo por el consumo exagerado de líquidos. Tomar agua en abundancia no siempre es una buena práctica, porque todo depende de los niveles de sodio y de potasio que nuestro organismo haya acumulado en un momento dado. Algunas personas (no digo que todas) que ingieren demasiados líquidos al día (más de 3 litros), se exponen a que el nivel de sodio en su sangre disminuya de manera alarmante (hiponatremia), al grado de experimentar conductas que cualquier médico psiquiatra diagnosticaría como esquizofrenia.

A este respecto, Cruzado y otros señalan que “hay evidencia radiológica, neurológica, endocrinológica y psicopatológica de que los pacientes con polidipsia–hiponatremia intermitente, sufren de un severo síndrome neurobiológico diferente al de los pacientes esquizofrénicos sin polidipsia-hiponatremia. Estos pacientes tendrían un síndrome distinto, con similar sintomatología psiquiátrica, pero incluyendo además metabolismo anormal de agua y sodio” [6]. Véase también  Personalización de recetas con mineralogramas: resolviendo un caso de esquizofrenia, para saber por qué en un mineralograma, es más importante la relación sodio/potasio (Na/K), que los valores individuales de ambos minerales (puede también pulsar sobre la imagen de la derecha para ampliarla).

Los valores normales para el sodio y el potasio en sangre, se pueden extraer de una química de 35 elementos como la que mostré en el apartado anterior (alergias cerebrales). Así, para descartar una polidipsia, sus valores deberían estar entre 135 y 145 meq/L (miliequivalentes por litro) para el caso del sodio, y entre 3.5 y 5.1 meq/L, en el caso del potasio.

Homocisteinuria

Este extraño trastorno también produce síntomas muy parecidos a los de la esquizofrenia. La causa suele ser una deficiencia genética de las enzimas que se encargan de controlar los niveles de un aminoácido llamado homocisteína. Esas enzimas son la cistationina beta-sintasa y la metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR). La primera convierte la homocisteína y la serina en cistationina, y la MTHFR produce metionina a partir de la homocisteína. Cualquier anomalía en estas enzimas impide el ciclo de metilación y reduce la producción de glutatión y otros antioxidantes.

Los pacientes aquejados de homocisteinuria representan tan solo el 0.1% de la población de personas con esquizofrenia, por lo que este fenotipo sería, junto con la porfiria, uno de los últimos fenotipos a considerar como presunto “culpable del delito de esquizofrenia“. Sin embargo, es imprescindible detectarlo a tiempo para prevenir el retardo mental y los problemas cardiovasculares que suelen asociarse a este fenotipo. Una manera de evitar su evolución es administrar suplementos en dosis terapéuticas (ortomoleculares) de vitamina B6, vitamina B12, ácido fólico, serina y trimetilglicina (TMG) .

¿Existen más fenotipos?

Sin duda. Existen muchos otros desequilibrios que se sabe producen los malestares que comunmente se atribuyen a la esquizofrenia, sobre todo cuando aparecen los mal llamados “síntomas positivos”. Tal es el caso de la intoxicación por mercurio (izquierda), plomo y otros metales pesados.
Más que una enfermedad, la esquizofrenia viene a ser un síndrome que altera la homeostasis de un ser humano, y todo está en descubrir ese nutriente, esa hormona o ese metal pesado que está ocasionando un desequilibrio en los neurotransmisores.

Hace falta deshacernos de eso que nos está desquiciando, de eso que nos ha robado la alegría de vivir, eso que hace que parezcamos sumamente vulnerables a quien de verdad le importamos.

Conclusiones y reflexión final

1) Si su nivel de histamina está entre los 40 y los 70 ng/ml, el valor absoluto de sus basófilos entre 30 y 50 células/mm3, su nivel de metionina dentro del valor de referencia indicado por su análisis de laboratorio y su mineralograma no revela intoxicación por cobre, es evidente que su fenotipo no corresponde a una histapenia ni a una histadelia.
2) Un conteo de basófilos de más de 50 células/mm3 y un nivel de histamina superior a los 70 ng/ml, son condiciones suficientes para pensar en una histadelia.
3) El principio de la homeostasis es un proceso natural que rige en todo ser viviente, y lo único que hay que hacer cuando enferma, es procurar las condiciones propicias para que sea el propio organismo el encargado de poner en marcha el mecanismo de autorregulación que hace posible restablecer su equilibrio bioquímico.

“La individualidad bioquímica es tal, que lo que a muchos solo consigue calmarles la sed, a unos cuantos les produce psicosis”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de noviembre de 2017


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REFERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[3] Sergio López González. Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia. Fundación MicroMédix, 30 de octubre de 2015.
[4] Moncrieff Joanna. Does antipsychotic withdrawal provoke psychosis? Review of the literature on rapid onset psychosis (supersensitivity psychosis) and withdrawal-related relapse. Acta Psychiatr Scand 2006: 1–11.
[5] Patrick Holford y Susannah Lawson. Nutrición óptima. Guía fácil. 2009, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona.
[6] Cruzado et al. Polidipsia psicógena complicada con hiponatremia y rabdomiólisis: Reporte de un caso. Rev Med Hered 17 (3), 2006.

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Por qué unos pacientes se alivian y otros no: las diez claves de un tratamiento exitoso

Mi intención en esta entrega es ahondar en todo lo que los pacientes y sus familiares pueden hacer, para convertir el tratamiento que están siguiendo en un caso de éxito.
Conviene entender que mientras más propicio sea el entorno del paciente, más oportunidades tendrá su caso de convertirse en uno de éxito. La epigenética tiene que ver con ese entorno, y es todo aquello que puede hacer que alguien enferme o permanezca sano, independientemente de si ha heredado o no, cierta predisposición para desarrollar una enfermedad.

La manera y el momento en que un determinado gen se expresará (activará), no depende exclusivamente de si los antecesores del enfermo padecieron la enfermedad asociada a ese gen, sino también del entorno en el que se desarrolla el individuo en cuestión.

Así, para que un paciente se alivie, deberán darse de manera simultánea ciertas condiciones favorables en su entorno. Malcom Gladwell llama a esas condiciones oportunidades [1], y es preciso que uno encuentre la manera de que esas oportunidades se presenten para que suceda “el milagro”.  No espere a que Dios haga todo el trabajo. Dios es guía; pero no determina. De ahí que nos haya otorgado el don del libre albedrío. Y si el hecho de que varias condiciones se den al unísono significa que ha ocurrido un milagro (un logro extraordinario diría Gladwell), entonces los milagros son el resultado de una obra colaborativa entre la divina providencia, y lo que hemos logrado con lo que el libre albedrío nos ha impulsado a hacer.

La cuestión entonces es cómo cada uno de nosotros hace uso de ese libre albedrío, para crear un entorno más propicio, con más oportunidades de éxito. A continuación expongo varias formas de ejercer ese don que Dios nos dio, para conseguir un logro extraordinario en medio de una epigenética más favorable.

1) Hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que el paciente participe activamente en el proceso terapéutico y curativo

Ya quedaron atrás los días en los que el médico o cualquier otro profesional de la salud, era el único en quien recaía la responsabilidad de curar al enfermo. Actualmente ya es un hecho que las tasas de recuperación aumentan cuando los pacientes se involucran con los posibles remedios que existen para su enfermedad. La Internet, las redes sociales y los grupos de conversación (chat) colaborativos que permiten configurar los teléfonos inteligentes, han cambiado la forma en la que la gente ejerce su libre albedrío. Asimismo, cuando los pacientes se interesan en los detalles de cómo trabaja un determinado nutriente o cómo actúa una sustancia activa de alguna planta medicinal sobre su dolencia, su mente se modifica y pone en marcha un mecanismo de respuesta a la relajación, que se traduce en un auténtico cambio fisiológico. El efecto placebo inducido por una mente llena de expectativas positivas en relación a un tratamiento y la atención nutricia, son las formas más usuales de conseguir un cambio fisiológico en el organismo [2].

Hoy en día la conexión mente-cuerpo ya no está a discusión. Es un recurso que se encuentra a nuestra disposición para que lo explotemos en pro de nuestro bienestar, y si un médico le aconseja no acudir a la Internet en busca de ayuda, aléjese de él, porque de lo contrario estará usted desaprovechando una de las más grandes ventajas que ofrece hoy, la era del conocimiento. Haga lo mismo o consulte el artículo que publiqué sobre las creencias y el coraje de vivir, si alguien le dice que su mal no tiene remedio, o que tendrá que tomar un medicamento por el resto de su vida.

El enfermo que más se involucra en el proceso terapéutico que se le ha propuesto, es el que más probabilidades tiene de sanar, siguiendo un tratamiento en el que cree y consultando a un profesional de la salud que lo trata con auténtico interés, y que se esfuerza en entender lo que su paciente entiende y de la forma en que él o ella lo entiende (atención nutricia). No obstante, habrá casos  en los cuales el paciente no podrá hacerse cargo de su salud; ¿o acaso alguien que está escuchando voces constantemente puede saber exactamente en qué momento debe tomar tal o cual suplemento?

Por muy madura e inteligente que sea una persona con un problema como éste, no va a poder estar al tanto de todas esas cosas que nosotros damos por sentado, y mucho menos tomar decisiones sobre el nuevo paso que hay que dar para sentirse mejor. Es en este punto en donde yo esperaría el apoyo de los familiares del paciente.

2) Crear un entorno de empatía alrededor de su ser querido

Si usted estuviera tratando de superar un problema de alcoholismo, ¿le gustaría que un familiar suyo se sentara a la mesa con usted, acompañado de una botella de vino tinto?
Mi intención al formular esta pregunta es invitarlo a que reflexione, en el caso de que usted tenga un familiar al que se le ha prohibido el consumo de lácteos, azúcar y gluten. Si acostumbra consumir algún alimento o bebida que sabe contiene alguna de esas sustancias, en presencia de quien está siguiendo un tratamiento con nosotros, creo que no está siendo muy empático con esa personita a quien usted quiere tanto.

Curiosamente, las familias que se han solidarizado con su ser querido, evitando consumir esos productos  enfrente de él o de ella, son hasta el momento, las únicas que han logrado un tratamiento exitoso.

Si usted le dice a su familiar que no puede tomarse una coca-cola, y usted u otro miembro de la familia se sienta a la mesa con él o ella, a beber una de éstas o a comer cualquier otro producto chatarra contraindicado, creo que al primero le va a resultar muy difícil abstenerse de ingerir algo semejante. Lo mejor que se puede hacer en estos casos, es no tener en casa esos productos prohibidos, para evitar la tentación que su ingesta puede producir en el enfermo. Si realmente quiere que su familiar se recupere rápidamente, predique con el ejemplo. Lo mismo aplica si sucede que usted es el paciente: pídales empatía a los demás miembros de su familia.

3) Procurar un ambiente familiar lleno de paciencia y comprensión

¿Recuerda usted el caso de Armando? Si usted me ha estado siguiendo con regularidad, recordará que hice hasta lo indecible para que se sintiera implicado en su problema, motivándolo para que se diera cuenta de que entre más comprendiera los porqués de su esquizofrenia paranoide, más rápido dejaría de escuchar las voces que tanto lo atormentaban.

Sin embargo, él ya no podía concentrarse lo suficiente como para tomar el control de la situación. Sus ataques de ansiedad, el aturdimiento que le ocasionaban sus voces, así como su obsesión por comprender el problema de la salvación que plantea la biblia en algunos de sus pasajes, hacían imposible que pudiera estar al tanto de los detalles del tratamiento. En otros dos casos también de esquizofrenia, los familiares de nuestros pacientes nos llegaron a decir que su ser querido tenía que hacerse responsable de tomar sus suplementos y medicamentos a la hora indicada y en las cantidades prescritas, “porque ya no son niños a los que se les tenga que estar diciendo lo que tienen qué hacer”.

El que esté yo de acuerdo o no con esa postura, depende del contexto en el que nos encontremos, porque si el paciente no padece de un trastorno psicogénico como el que mencioné en un párrafo anterior, seguramente estaría completamente de acuerdo en que él o ella misma se hiciera cargo de la administración, tanto de sus nutrientes como de sus medicamentos. Siendo este el caso, estaría contradiciéndome si no comulgara yo con la opinión de estos dos familiares, según lo que comenté anteriormente, en relación a la colaboración activa del paciente en el proceso terapéutico.

Pero insisto, ¿cómo puede uno exigirle a un ser humano sin lucidez mental, asiduidad y exactitud con la ingesta de sus suplementos? Lo más sensato es no hacerlo. Esa situación la viví yo cuando lidiaba con la esquizofrenia de mi hijo, y es por eso que le hablo con el corazón en la mano. No se necesita ser un dechado de virtudes para darse cuenta de que una persona afectada de sus capacidades cognitivas, no puede manejar casi nada. En mi opinión, lo que se necesita en estos casos, además de sentido común, es paciencia, empatía y eso sí, un gran coraje y una determinación férrea para abstenerse, entre otras cosas, de “tirar la toalla”.

En este orden de ideas, estamos ante un caso en el que los padres o los familiares que están al cuidado de pacientes con este tipo de trastornos, tienen que hacerse cargo de la administración tanto de los suplementos como de la medicación de su ser querido, al menos mientras él o ella no esté lo suficientemente lúcido(a) como para responder por su salud. Créame, no es una buena idea sobrestimar la capacidad cognitiva de un paciente con esquizofrenia o un trastorno similar, como tampoco lo es el subestimar los efectos de la enfermedad misma.

4) No subestimar los efectos de un trastorno psicogénico

Una esquizofrenia, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo, un autismo, o cualquier otro trastorno mental, no debería ser visto por los familiares del paciente, como una exageración o una forma de llamar su atención. Cuando menos eso no tiene necesariamente que ser así.
No dudo de que haya personas que deseen sentirse “apapachadas” por sus seres queridos o que quieran llamar su atención a toda costa, con tal de ganarse su aceptación o de sentirse más seguros al ser cobijados por la persona que está a su lado, lo cual de todas maneras ya constitute en sí mismo un síntoma de que algo anda mal en la relación, ya sea esta paternal o de pareja.
Como quiera que sea, si existe un comportamiento extraño en su ser querido, procure atender el problema lo antes posible, porque podría ser que en la desesperación de ver a su hijo(a) conversando o riendo a solas, o simplemente con un comportamiento no habitual en él o ella, decida usted internarlo(a) en uno de esos infiernos psiquiátricos que todo mundo sabe son la antesala de la farmacodependencia.

5) Evitar hasta donde sea posible que el paciente caiga en la farmacodependencia

¿Considera usted que un farmacodependiente difiere mucho de un drogadicto o un alcohólico?
Entiéndase por drogadicto a un individuo que ya no puede dejar de consumir una droga de las llamadas ilegales, y por farmacodependiente aquel que ya no puede dejar de consumir un fármaco (droga legal). En ambos casos, los periodos de abstinencia ocasionan una serie de síntomas tan desagradables en el afectado, que lo impulsan a reincidir para calmar la angustia que le ocasiona la carencia de la droga en cuestión.

Estrictamente hablando, las drogas ilegales ocasionan adicción, los fármacos producen dependencia en el paciente. Y aunque parezca increíble, esa es la única diferencia. Por lo demás, ambas son igual de nocivas para la salud, en el sentido de que una vez que son probadas por el enfermo, difícilmente las puede dejar de consumir. Es en este punto en donde el libre albedrío deja de ser un regalo de Dios, para ser sustituido por un fármaco del infierno. ¿Le parece que estoy pecando de sensacionalista al referirme a un antipsicótico (fármaco usado para enmascarar los síntomas psicóticos) como un fármaco del infierno?
¿Alguna vez ha visto a su hijo catatónico o moviéndose continuamente de un lado a otro de una habitación, maldiciendo a los vecinos por estar haciendo ese insoportable ruido que no lo deja descansar?
¿Alguna vez un miembro de su familia le ha dicho que se quiere suicidar o unos padres le han contado cómo su hijo se ha intentado quitar la vida, cortándose las venas o aventándose desde una azotea, porque no pudo soportar el consabido síndrome de abstinencia?
Los psiquiatras le andan diciendo a todos los familiares de sus pacientes que si abandonan uno de los antipsicóticos que están tomando, corren el riesgo de atentar contra su vida. Pero lo que estos mercaderes del terror andan pregonando como si de un rito religioso se tratara, es que esas tendencias suicidas son parte de su enfermedad (en el caso de una esquizofrenia por supuesto), cuando la verdad es que esas tendencias forman parte del síndrome que ese antipsicótico produce como resultado de su abstinencia.

¿No me está creyendo? En mi artículo “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, he documentado cómo es que un fármaco crea dependencia en el paciente, agotando los nutrientes que realizan la función que el fármaco se supone debe desempeñar. A este fenómeno lo he denominado efecto calculado, que no es otra cosa que una iatrogenia intencional (véase también: Maquiavelo y el príncipe de la salud, también de mi autoría).
¿Quiere saber más sobre los fármacos del infierno para comprobar que no estoy exagerando la nota? Los pilotos suicidas japoneses (kamikazes) de la segunda guerra mundial, sirvieron de conejillos de indias a sus psiquiatras connacionales, a efecto de probar cómo respondían a los cocteles psicotrópicos, aquellos que más tarde se inmortalizarían como héroes de guerra. A las pruebas lo remito.

6) Si su ser querido ya ha caído en la farmacodependencia, por favor no la aumente con cocteles kamikazes

¿Cuánto tiempo lleva usted lidiando con psiquiatras y tomando antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos sin haber conseguido resultados satisfactorios? Y lo más importante de todo, ¿Cuánto tiempo más va a continuar haciéndole caso al psiquiatra, para perpetuar el daño que los psicotrópicos le estan haciendo a usted o a su ser querido? ¿Qué necesita usted para darse cuenta que la psiquiatría tradicional no le va a resolver el problema?

Los dos problemas más serios que ocasiona la administración de un cóctel de psicotrópicos (una combinación de antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos) son el síndrome de abstinencia y los efectos secundarios derivados de la mezcla indiscriminada de los mismos, incluidas las tendencias suicidas y la muerte súbita. Si para nosotros es un problema multidimensional, el estar aminorando los efectos secundarios de esos cocteles de medicamentos, imagínese lo que será para un padre o una madre, ver a su hijo saturado de síntomas que ni siquiera presentaba cuando recién comenzó con su tratamiento psiquiátrico.

Porque lo que en principio son síntomas de una enfermedad, más tarde se fundirán y confundirán con angustia, hiperactividad, obesidad, acatisia, disquinesia, agresividad, catatonia, parkinsonismo y hasta convulsiones, que son todos ellos efectos secundarios producidos por uno o más antipsicóticos. Las combinaciones suelen ser tan nefastas que ni los mismos psiquiatras son capaces de distinguir entre los síntomas propios de la enfermedad, y los que producen los psicotrópicos.

Lo más irónico del caso es que mientras que en todos los tratados de farmacología se estipula que las dosis de los psicotrópicos nunca deben ser cambiadas o disminuidas de manera abrupta, parece que a los psiquiatras no les importara ese tipo de recomendaciones, pues suben y bajan las dosis como si tratara de aspirinas. Cuando recién comencé a tratar a Ramón, su psiquiatra le estaba prescribiendo la siguiente combinación (véase el caso de Don Chema y su hijo Ramón): Clozapina (antipsicótico), Venlafaxina (antidepresivo), Propralonol (beta-bloqueador), clonazepam (ansisolítico) y Clopixol (antipsicótico).

No tengo palabras para describir lo que esa señora de bata blanca le está haciendo a este muchacho. Si usted ya tiene un familiar con un problema similar, creo que sabe de sobra a lo que me refiero.
Ahora que si usted está considerando seriamente el medicar a su hijo o hija con alguno de esos psicotrópicos que acostumbran usar los psiquiatras para mantener a sus pacientes como autómatas, con miras a seguir lucrando con el sufrimiento ajeno, considero de vital importancia el hacer de su conocimiento que existen otras alternativas más limpias, de mayor actualidad y sobre todo, libres de efectos secundarios.

La psiquiatría ya no convence ni a esa gente que antes se postraba delante de una caja idiota para entretenerse, creyendo en la farsa de un sistema corrupto y cargado de anuncios sin consenso de opinión. La gente de la era del conocimiento ya está mejor informada, porque ahora la caja está dotada de inteligencia, de consenso, de conocimiento y de apertura a un mundo que no se deja seducir por una industria farmacéutica inflada de mercadotecnia y publicidad; un mundo que está volviendo a encontrarse con esa fuerza divina llamada naturaleza que le ha dado vida a miles de medicamentos sintéticos, cuyas propiedades fueron obtenidas en un laboratorio a partir de las sustancias activas de unas cuantas plantas medicinales que hoy sabemos producen mejores resultados, que su versión patentada repleta de efectos secundarios (las plantas medicinales no se pueden patentar, y por lo tanto no producen dividendos).

7) No albergar la ilusión de que los nutrientes son productos milagro

La medicina ortomolecular (la que está basada en la administración de dosis terapéuticas de nutrientes) y la fitomedicina (la que está basada en las propiedades terapéuticas de las plantas medicinales) no funcionan como la medicina alopática. Y no sabe cuánto me alegro de que así sea.

Ya en otras publicaciones he señalado que para recuperarse completamente de una enfermedad, recurriendo a esas dos medicinas alternativas, es menester poseer más megadosis de paciencia que de nutrientes. Aunque existen suplementos que sí reducen rápidamente algunos síntomas, no espere usted que “el milagro” del que hablaba yo en párrafos anteriores, suceda de la noche a la mañana. A diferencia de esos productos milagro que hay por ahí, nosotros no estamos creando falsas expectativas para vender ilusiones. Las sanaciones espontáneas se dan; pero hemos visto también en otras entregas, que estamos conscientes que que éstas son más bien un producto del poder mental y la respuesta a la relajación que el efecto placebo induce en el individuo, que del tratamiento o de la sustancia terapéutica en sí (véase El Efecto Placebo y el Poder Curativo de la Nutrición, también de mi autoría).

No desespere si su familiar o usted mismo no responden inmediatamente al tratamiento que le hemos recomendado, sobre todo si su padecimiento es muy añejo o si ha desarrollado farmacodependencia. Personas diferentes requieren nutrientes diferentes, y tal vez lo que se necesita es un ajuste en las dosis, una revisión de la calidad de los nutrientes que está usted tomando, o simplemente una actualización de su receta (la receta que usted descargó es posible que haya sido mejorada con motivo de algún conocimiento recién descubierto en la literatura biomédica). Le recuerdo que en la Fundación MicroMédix no paramos de investigar, porque cuando un paciente no responde al tratamiento que le hemos propuesto, ese hecho nos compromete y obliga a buscar una alternativa más adecuada para esa persona en particular. Después de todo, a las personas que están esperando que un tratamiento les funcione, se les llama pacientes. ¿No será porque si se desesperan, estarían desaprovechando una gran oportunidad de aliviarse?

8) Administre usted los nutrientes y las dosis recomendadas, con la frecuencia y en el tiempo sugeridos.

Hace unos días un paciente con síntomas de retraimiento social, ansiedad y ciertos delirios me envió un mensaje vía whatsApp, avisándome que no podía dormir ni con la melatonina, ni con el magnesio ni con el té de azahar. Lo primero que pensé al ver su mensaje fue que yo no le había recomendado el té de azahar. Cuando prendí mi computadora para consultar su archivo clínico, en la receta que le había yo enviado por correo electrónico después de nuestra primera consulta, justo debajo de la columna que tenía como encabezado la leyenda “antes de dormir”, decía: inositol, zinc, magnesio, GABA, glicina y triptófano. Curiosamente, no aparecía la melatonina. Una de dos, pensé, “o este muchacho ya no está muy lúcido, o le está haciendo caso a su abuelita en lugar de a la receta que yo le recomendé.” No podía yo explicarme cómo era posible que un chico de escasos veintitantos años no pudiera dormir con tres gramos de inositol, un gramo de GABA y uno más de triptófano. Al parecer, supuso que eran muchas cosas las que tenía que tomar y que las dosis eran muy grandes, y le dio miedo que algo malo le pudiera pasar. Y efectivamente así fue, pues no pudo dormir en toda la noche.

Hace  aproximadamente unas tres semanas, el papá de Erick, uno de mis pacientes que estaba sufriendo un síndrome de abstinencia durante un protocolo de reducción gradual de olanzapina, me llamó por teléfono muy consternado para decirme que el tratamiento no estaba funcionando porque no lograba calmar a su hijo con nada. Cuando le pregunté si le había dado la glicina por la vía sublingual, me dijo que no, y que se le dificultaba mucho el tener que darle las microdosis de Akuamma cada hora, y los aminoácidos necesariamente media hora antes de cada alimento. El tono de su voz cambió cuando le pregunté por qué no le había dado la glicina como se lo había sugerido, y después de que le expliqué que los aminoácidos se aprovechan mejor con el estómago vacío.

Cuando el profesor comenzó a darle la glicina como se lo había indicado, en las dosis y la periodicidad correctas, por la vía sugerida y a las horas establecidas en su receta, comprendió que una esquizofrenia requiere de un esfuerzo más que significativo. Al final del día su hijo se tranquilizó y las aguas volvieron de nuevo a la normalidad.
Tanto el profesor como algunos otros pacientes me han llegado a decir en repetidas ocasiones, que les preocupa el hecho de que sus hijos puedan llegar a intoxicarse con tantas vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.

La conversación telefónica que sostuve en una ocasión con Don Chema, poco después de haber iniciado el tratamiento de su hijo Ramón, transcurrió más o menos así:
-¿Sabe usted la cantidad de suplementos que tomaban Abram Hoffer y Linus Pauling? -Le pegunté cuando supe que le preocupaban los efectos que en su hijo podría tener la ingesta de alrededor de una docena de nutrientes en dosis ortomoleculares (terapéuticas).

-¿Y quienes eran esos dos señores?
-Hoffer y Pauling fueron dos de los exponentes más respetados de la medicina ortomolecular en el mundo.
-Bueno, entonces ellos deben haber tomado una gran cantidad de vitaminas y minerales durante toda su vida para mantenerse sanos, ¿no es así? -Me dijo Don Chema como queriendo insinuar que alguien que promueve algo, debe predicar con el ejemplo.
-Así es Don Chema. ¿Y cree usted que fuera una coincidencia el que Hoffer haya fallecido a los 92 y Pauling a los 93? La mayoría de los pioneros de la medicina ortomolecular han sido muy longevos, lo cual habla muy bien de los beneficios de las dosis terapéuticas de los nutrientes.
-Pero dígame una cosa ingeniero, ¿Por qué entonces los frascos de la mayoría de las vitaminas y minerales, tienen una leyenda que dice no exceder la dosis recomendada?

-Porque la dosis que un laboratorio establece como máxima corresponde a la que los organismos reguladores establecen por ley, no a la que un profesional de la medicina ortomolecular recomendaría como terapéutica. Los organismos como la FDA en EUA y la COFEPRIS en México, dictaminan las normas de manera de no afectar los intereses de la industria farmacéutica y sus correspondientes patentes alopáticas.

-Pero a ver Don Chema, ¿ha leído usted las fichas técnicas de cualquiera de los antispsicóticos que le está dando a su hijo?, porque me imagino que si tuvo curiosidad por leer la etiqueta de los suplementos y encontró la consigna de “no exceder la dosis recomendada”, también le va a inquietar el saber cuál debe ser la dosis máxima recomendada por el laboratorio que ha fabricado el psicotrópico que su hijo está tomando, ¿o me equivoco?

-Pues no, no acostumbro leer las fichas técnicas de esos medicamentos
-Me está usted diciendo que le preocupan más la cantidad y las dosis de vitaminas y minerales que su hijo está tomando ahora, que las dosis y el tipo de psicotrópicos que ha estado ingiriendo en todos estos años?
-Pues no, no exactamente, -Alcanzó a decirme en tono vacilante
-¿Y me puede decir por qué no lee las fichas técnicas de los medicamentos, como acostumbra hacerlo con las etiquetas de los frascos de las vitaminas y los minerales?

Don Chema no pudo encontrar una razón que justificara su confianza ciega en la excelentísima señora de bata blanca que había estado intoxicando a su hijo por años; pero casi estoy seguro que ya las está leyendo, de lo contrario no le hubiera pedido a esa mercenaria, reducir el coctel de psicotrópicos que estaba tomando Ramón, a uno que ahora consiste de clozapina, haloperidol y clonazepam. Al menos ahora ya solo son tres, en lugar de los cinco que tenía anteriormente.
Y usted, querido(a) lector(a), ha leído alguna vez las fichas técnicas de los medicamentos que su médico le receta, o confía plenamente en su “sabiduría”?  (me refiero a la del médico, no a la suya).

¿Se identifica usted con el tipo de persona que le tiene una fe ciega a todo lo que un médico le receta, o ya forma parte del clan de espíritus penetrantes que sí nos animamos a decir lo que alcanzamos a vislumbrar en el sistema tradicional de salud mental?

9) Contemplar la posibilidad de practicar una medicina complementaria, en lugar de una cien por ciento alternativa

Si el paciente ya desarrolló una farmacodependencia muy aguda y cada vez que intentamos reducir las dosis de sus fármacos, éste sufre una grave recaída, parecería muy sensato el recurrir a una medicina complementaria que combine dosis mínimas de fármacos y dosis terapéuticas de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, así como microdosis y/o extractos de plantas medicinales. Una vez que alguien ha caído en la farmacodependencia, las cosas se pueden poner extremadamente difíciles al experimentar un síndrome de abstinencia, y es posible que haya que recurrir a estrategias que si bien no nos llevan a la solución ideal (la medicina alternativa), sí podrían significar una calidad de vida mejor, que la que se podría conseguir internando al ser querido en uno de esos infiernos psiquiátricos.

10) Si usted no está sano, aplace sus demás compromisos hasta que recupere su salud

Comprendo que alguien vaya a trabajar a pesar de haber pescado un fuerte resfriado, porque de eso depende el sustento de su familia; pero hay de enfermedades a enfermedades, y si usted puede apoyarse en su pareja, o tiene la ventaja de que al menos uno de sus familiares puede cuidar de usted mientras supera el mal momento por el que está pasando, creo que vale mucho la pena que se abstenga de cumplir con ciertos compromisos que suponen un nivel de estrés que no está en condiciones de soportar.

Así como la respuesta a la relajación fomenta la sanación, la respuesta al estrés promueve la enfermedad, y si usted está muy delicado de salud, le conviene dar prioridad a esta situación.
Volviendo al caso de Armando, todo parece indicar que uno de los factores que desencadenó su recaída, fue precisamente el estrés al que quedó sometido, una vez que supo que sus clases de posgrado iban a comenzar. Sus voces lo comenzaron a perturbar de nuevo, frustrando así su sueño de estudiar en los Estados Unidos de América, quedándole como único apoyo económico el que le pudo brindar la autora de sus días, con un modesto empleo, en una de tantas ciudades de ese país vecino.

Por cada oportunidad que usted genere, estará aumentando la probabilidad de alcanzar el éxito del tratamiento. Para comprobar si está generando las oportunidades mencionadas con anterioridad, haga su lista de verificación y sume 10 puntos por cada oportunidad que considere estar creando. Así por ejemplo, si usted está convencido que está cubriendo con las características de siete oportunidades de éxito, la probabilidad de alcanzarlo será del 70%. Ahora que si en un momento dado logra que las diez oportunidades se presenten al unísono, entonces es muy probable que usted consiga un logro extraordinario, sin desentendernos por supuesto de aquella otra parte que debemos conceder a la divina providencia.

“Hemos visto que los logros extraordinarios obedecen menos al talento que a la oportunidad”… Malcom Gladwell
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 30 de Agosto de 2017


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REFERENCIAS

[1]  Gladwell Malcom. Fueras de Serie (Outliers). Por qué unas personas tienen éxito y otras no. Punto de Lectura, 2008.
[2] Rankin Lissa. La Mente Como Medicina: Un nuevo paradigma de salud, medicina y curación.Urano, 2014.


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Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes

Los síntomas de algunas enfermedades como la de Parkinson, la esquizofrenia, el Alzheimer, el trastorno afectivo bipolar y otros trastornos mentales, pueden mejorar o empeorar, dependiendo de qué tan bien combinemos los aminoácidos con las vitaminas, los minerales y los ácidos grasos esenciales.
Hablando específicamente de los aminoácidos, el beneficio que una combinación de éstos puede ofrecer, depende de la naturaleza de la enfermedad, la edad, los medicamentos alopáticos que se estén tomando, el peso, los hábitos alimenticios, el estilo de vida, en fin, en una palabra, de la individualidad bioquímica del paciente.

Y que mejor manera de ilustrar el concepto de individualidad bioquímica, que analizar las repercusiones que puede tener una determinada combinación de aminoácidos, sobre el momento y la manera en la que se expresarán los genes de una persona en particular. Esa combinación estaría representando parte de lo que se conoce como epigenética: todo aquello que desencadena la expresión de los genes; pero que no depende directamente de ellos.

¿Que tan importante puede ser seleccionar y combinar bien los aminoácidos?

Los fisiculturistas no suelen preocuparse mucho por seleccionar los aminoácidos que más les van a beneficiar, en términos de lo que un complejo como los que se expenden en las tiendas naturistas, puede hacer por su masa corporal. Si usted va y le pregunta a un fisiculturista para qué toma proteína de suero de leche o de soya, seguramente le dirá que lo hace para “construir músculo”. Algunos otros (u otras) responderán que la proteína ayuda a incrementar la masa corporal, y que lo más apropiado es tomar los complejos de aminoácidos inmediatamente después de los entrenamientos. Inclusive hay polémica respecto a qué tanto de proteína debe consumirse al día, porque hay quienes sospechan que la recomendación de tomar 3 o más porciones de 25 gramos diarios para conseguir un aumento de masa corporal, obedece más que todo a una estrategia de venta de los distribuidores de este tipo de suplementos. Recuérdese que lo que ellos venden no es proteína, sino la idea subyacente a la ingesta de la misma: estar más fuerte para lucir más atractivo(a).

Lo cierto es que ni los vendedores ni los fisiculturistas ni yo, sabemos a ciencia cierta qué tanto de arginina y de carnitina necesita el cuerpo para que la mente llegue a pensar que se ha conseguido dicho objetivo. Para mejorar el rendimiento atlético en general, independientemente de si se es un fisiculturista, un futbolista, un basquetbolista o de si se practica cualquier otra actividad deportiva, mi recomendación para la arginina sería de 5 a 10 gramos diarios, y de 2 a 6 gramos al día para la carnitina.
El problema para obtener 10 gramos de arginina diarios, con una proteína de suero de leche estándar, radica en tener que zamparse aproximadamente 14 porciones de 25 gramos de ésta al día, es decir, 350 gramos. Una cantidad de proteína al día tan absurda como esa, nos hace pensar que debe haber una manera más inteligente de combinar los aminoácidos, para que cada quien obtenga la cantidad que necesita de cada uno de ellos, en función de lo que hace con su cuerpo y su mente. En este tipo de actividades (deportivas), es preferible conseguir la arginina y la carnitina por separado, en presentaciones individuales como la mostrada en la imagen adjunta.

El uso de los aminoácidos en el fisiculturismo ilustra muy bien lo que quiero decir cuando hablo de epigenética e individualidad bioquímica. Acorde con lo señalado en párrafos anteriores, es claro que la clase y las cantidades de aminoácidos que necesita por ejemplo, un intelectual que está cursando un doctorado en física cuántica con un historial de infecciones recurrentes, no son las mismas que necesita un fisiculturista con problemas de alcoholismo.

Enfermedad de Parkinson: tirosina sí, triptófano no

Aunque ciertos aminoácidos podrían estar bien indicados en una persona, podrían estar contraindicados en otra. Esto explica por qué un paciente con enfermedad de Parkinson, mejora durante las primeras semanas de haber comenzado a tomar un complejo de aminoácidos, y otro que ha sido medicado de manera diferente, no responde como cabría esperar, debido a la interacción que tiene lugar entre alguno de sus medicamentos alopáticos (levodopa por ejemplo), y uno o dos de los aminoácidos del complejo. Y es que una proteína de suero de leche o de soya consta de poco menos de una veintena de aminoácidos con diferentes propiedades.

Los efectos terapéuticos que de ellos se esperan pueden variar significativamente, dependiendo de los miligramos que contienen por porción, de si se le han agregado o no azúcares y saborizantes artificiales, así como de la calidad y la marca del producto. Son contados los fabricantes que ofrecen productos libres de gluten, saborizantes artificiales y azúcares, y si usted está pensando en complementar su dieta con este tipo de proteína, yo en su lugar procuraría seleccionar aquella que no contuviera dichos aditivos, porque lejos de beneficiarle, podrían empeorar su sintomatología.

El principio de la teoría dopaminérgica, que proclama aumentar las cantidades de un neurotransmisor llamado dopamina, con miras a controlar los trastornos de movimiento propios de la enfermedad de Parkinson, nos hace reflexionar sobre lo inapropiado de administrar triptófano por tiempos prolongados a un paciente con Parkinson. Un aumento de serotonina tiende a disminuir la dopamina, y sucede que el triptófano, que forma parte del complejo de aminoácidos de las proteínas que mencionábamos en el párrafo anterior, es uno de los principales precursores de serotonina. De acuerdo con esa misma teoría, administrar tirosina a un paceinte con Parkison resulta bastante atinado, precisamente porque éste es un aminoácido precursor de dopamina. En este orden de ideas,  no parece muy apropiado administrar proteína de suero de leche o de soya constantemente a un paciente con enfermedad de Parkinson, porque por un lado estaríamos promoviendo el efecto dopaminérgico con la tirosina, y al mismo tiempo estaríamos disminuyendo la dopamina con el triptófano.

Así, un tratamiento más efectivo para este padecimiento, requiere la administración de dosis terapéuticas (ortomoleculares) de tirosina, glicina, glutamina y cisteína por separado, no como parte de un complejo de aminoácidos en el que es prácticamente imposible excluir el triptófano (por favor solicite una consulta para determinar las dosis apropiadas para usted o su familiar).

Los aminoácidos en la esquizofrenia: tirosina no, triptófano sí

En el caso de la esquizofrenia, la combinación de una veintena de aminoácidos probablemente al principio estaría bien indicada; pero una vez que el cerebro llega a balancear los niveles de sus neurotransmisores en conformidad con el principio de la homeostasis, requiere que algunos aminoácidos (no todos) sean aumentados separadamente. Así, las indicaciones para la esquizofrenia son diferentes en relación a lo comentado para la enfermedad de Parkinson, porque en la esquizofrenia lo que se necesita es disminuir la dopamina, principal causante de los síntomas positivos (alucinaciones y delirios). Para ello, conviene sintetizar la serotonina a partir del triptófano y excluir la tirosina.

Asimismo, el aumento indiscriminado de los aminoácidos en pacientes con esquizofrenia, podría resultar contraproducente, dependiendo de la medicación alopática recomendada por el psiquiatra. Y es aquí donde las indicaciones pueden variar mucho de un caso a otro. Así por ejemplo, he atendido pacientes a los que se les ha prescrito clozapina y otros que están medicados con olanzapina, haloperidol, o risperidona. Tengo casos en donde el psiquiatra incluso les ha recetado un cocktel de antipsicóticos (véase más adelante el caso de Ramón).
Tan solo para ilustrar lo que podría ser un aumento contraproducente de un aminoácido, considérese lo que implicaría el administrar glicina de manera concomitante con la clozapina. Si bien no es una combinación letal, porque en realidad no se contraponen, tampoco se considera ideal, ya que el efecto neto es una disminución de los efectos terapéuticos de la clozapina. En contraste con esa combinación, existe una del tipo olanzapina-glicina, cuyos efectos sinérgicos se traducen en un reforzamiento de los beneficios que se le atribuyen a este otro antipsicótico. Ahora bien, ¿cuánto aumentar de glicina? Eso depende de la dosis de la olanzapina y una vez más, de las condiciones particulares del enfermo.

Perfeccionando las recetas: especificación de cada uno de los aminoácidos por separado

Algunos padres de nuestros pacientes, influenciados por lo que les ha dicho un distribuidor independiente de una marca de proteína conocida como Immunocal, aumentan de manera indiscriminada la ingesta diaria de ese producto, esperando con ello acelerar la recuperación de su hijo(a). Ese consejo desde luego se lo ha dado dicho distribuidor para aumentar sus ventas, porque para él/ella, dos o tres sobres no son suficientes para tratar una esquizofrenia. Esa es una estrategia con la cual no comulgo, porque no constituye una auténtica asesoría, sino una forma de lucrar con el sufrimiento ajeno.

Esos comerciantes de la salud, se aprovechan de la desesperación en la que caen los padres, al ver a sus muchachos en una situación tan lamentable, como no podría ser de otra manera en las primeras etapas de la esquizofrenia. Consciente de esa situación, quisiera hacer del conocimiento de esos afligidos padres que “el incremento indiscriminado de la combinación de más de una docena de aminoácidos, puede exacerbar los síntomas de una esquizofrenia, dado que los niveles de tirosina, y por lo tanto de dopamina, aumentan también de manera proporcional”.

El problema con el fabricante del Immunocal, además de su alto costo, es que no especifica los gramajes de cada uno de los aminoácidos que contiene, lo cual, además de incumplir con los requisitos mercantiles del etiquetado de productos alimenticios, dificulta sobremanera el trabajo del terapeuta.

Como profesional de la salud, debo especificarle a cada paciente, las dosis de cada uno de los nutrientes que le estoy recomendando, y si me encuentro con un producto que no sé cuánto tiene de glicina, ácido glutámico, cisteína, triptófano, tirosina, etc., no lo puedo recetar, pues no tengo manera de saber qué tanto va a beneficiar al paciente. Para que yo pudiera recomendar el Immunocal, su fabricante (Immunotec) tendría que hacer del conocimiento público una información nutrimental como la que aparece a su izquierda (pulse sobre la imagen para agrandarla). Curiosamente, los demás fabricantes que conozco, sí proporcionan la cantidad de miligramos de los aminoácidos contenidos en sus respectivas proteínas. Prowinner es un ejemplo de ellos.

Aunque en un principio estuvimos incluyendo la proteína de suero de leche aislada, como parte importante de nuestras recetas, y aunque a algunos pacientes les ha funcionado al principio, a otros en parte, y a otros al final de su tratamiento, hemos preferido perfeccionar aún más las recetas en cuanto a las cantidades (dosis) y el tipo de aminoácidos que prescribimos en cada una de ellas.  Es así como las recetas para la esquizofrenia, el Parkinson, el trastorno afectivo bipolar, la depresión, la ansiedad, el TOC, y demás trastornos de la personalidad, las estamos personalizando con la especificación de cada aminoácido por separado, a fin de que se adapten mejor a las características particulares de cada paciente, es decir, a su individualidad bioquímica.

Ramón y su cocktel de clozapina, taurina, tirosina y coca-cola: más nocivo que el Red Bull

Algunas recetas podrían permanecer sin cambios, en relación a la prescripción de una proteína de suero de leche o de soya, principalmente en el inicio del tratamiento. No obstante, es imperativo que el enfermo personalice su receta, para evitar que una proteína le ocasione más problemas que los beneficios que le puede proporcionar. Tal es el caso de un paciente mexicano que he estado atendiendo de un tiempo para acá, con una medicación alopática basada en clozapina (antipsicótico), Venlafaxina (antidepresivo), Propralonol (beta-bloqueador) y Clopixol (antipsicótico). Se trata de Ramón, un joven de 22 años que habiendo caído en la impenetrable oscuridad de la esquizofrenia, a consecuencia del consumo reiterado de marihuana, no ha podido librarse de otras adicciones y compulsiones que lo mantienen en un estado de ansiedad generalizada. Los síntomas que más preocupan a su señor padre, a quien llamaré Don Chema de aquí en adelante, son las náuseas (antes bulimia nerviosa), sus obsesiones lascivas y sus alucinaciones visuales esporádicas.

Este caso viene a colación porque ilustra muy bien lo nociva que puede resultar la interacción de un complejo de aminoácidos con refrescos de cola, cuando el paciente no quiere apegarse a la dieta recomendada en nuestra receta.
Durante nuestra última consulta telefónica del 30 de Mayo de 2017 para ser exactos, Don Chema me explicaba:
-Mi hijo de repente se puso muy ansioso, con muchas náuseas, y tuve que ponerle 2 gramos de inositol debajo de la lengua cada 15 minutos para que se calmara.

A pesar de que su estrategia de primeros auxilios era bastante más estricta de lo que yo le había sugerido (mi consejo eran 2 gramos de inositol sublinguales cada 30 minutos), a él le dio muy buenos resultados, porque Ramón comenzó a sentirse más relajado. Sin embargo, lo que a mí más me preocupaba es que ese mismo escenario se repetía una y otra vez, sin que él y yo pudiéramos explicarnos las causas de ese comportamiento.
De acuerdo con la experiencia adquirida no solo con mis pacientes, sino de lo que viví años atrás con mi propio hijo, sé muy bien que la mayoría de los jóvenes subestiman las consecuencias de no seguir la dieta de nuestra receta al pie de la letra.

Independientemente de lo nociva que pueda ser el azúcar, no solo para un paciente con esquizofrenia, sino para cualquier otra persona saludable, el combinar azúcar con cafeína, tirosina, taurina y clozapina, no es una experiencia que alguien en su sano juicio quisiera tener.
Cuando le pregunté a Don Chema si Ramón estaba siguiendo la dieta de acuerdo a lo convenido, me contestó:
-Bueno, de repente se toma una coca-cola…

Y fue entonces cuando me di cuenta de lo que estaba sucediendo. Le pregunté si había oído hablar de una “bebida energética” que se vende en las tiendas de autoservicio  con el nombre de Red Bull, a lo que contestó que no, por lo que tuve que explicarle:
“las bebidas como el Red Bull tienen la particularidad de inducir un estado de euforia (de ahí el nombre de “bebida energética”), que se quita después de una hora más o menos, y cuyos efectos no paran ahí, ya que después de haberse metabolizado en el organismo, puede producir estados de ansiedad, que van desde una simple inquietud inexplicable, hasta un ataque de pánico. Y cada vez que su hijo se toma una coca-cola, está introduciendo a su organismo una cantidad muy respetable de cafeína y azúcar, que combinada con la taurina y la tirosina que hay en el Immunocal, ocasiona el mismo efecto que el Red Bull. La coca-cola es adictiva, pues contiene cafeína y azúcar, de manera que tenemos dos opciones: o su hijo respeta la dieta, o le sustituimos el Immunocal por una combinación de aminoácidos que excluya a la taurina y la tirosina, sobre todo porque ésta última podría inducir alucinaciones en él”.

Nótese que lo que he querido decir es que la tirosina podría inducir alucinaciones en personas como Ramón, no en las que no son propensas a sufrir trastornos psicóticos. Y es aquí donde reside la importancia de la epigenética, que es todo aquello que no depende de lo que le hayan transmitido los progenitores a una persona. Lo que Ramón comió, inhaló, fumó, esnifó o bebió, fue algo que determinó la expresión de sus genes, y eso solo dependió de él, y de nadie más. Y lo que un joven sano consuma hoy o el día de mañana, determinará también la forma y la intensidad con la que se expresarán sus genes. Así, si ese mismo joven experimenta alucinaciones bajo los efectos de una pastilla de LSD, y si en su árbol genealógico hubo un caso de esquizofrenia; y si es afecto al los Red Bulls, a los restaurantes de comida rápida y a la comida chatarra, ¿cómo podrían expresarse sus genes, si no es a través de una esquizofrenia?

El cocktel que el psiquiatra de Ramón le había prescrito, me estaba restringiendo las opciones para tratar lo que ahora es una secuela de bulimia nerviosa y una esquizofrenia, porque como comenté anteriormente, emplear glicina en estas condiciones, restaría eficacia a la clozapina. Los ataques de ansiedad que se somatizaban en Ramón como una sensación de náusea, se podían controlar ya sea con triptófano, con GABA o inclusive con algo que no fuera necesariamente un aminoácido. Ese algo resultó ser ni más ni menos que inositol, una vitamina del complejo B que normalmente se emplea para parar en seco los ataques de pánico.

Puesto que el cuerpo tarde o temprano se acostumbra y crea tolerancia a todo medicamento o suplemento que se administre reiteradamente, fue necesario echar mano del triptófano y del GABA para calmar el sistema nervioso central de nuestro amigo Ramón. Conviene hacer hincapié en que el GABA no viene regularmente incluido como parte de una proteína de suero de leche o de soya, a menos que algún fabricante lo ofrezca como un ingrediente adicional en uno de sus complejos de aminoácidos. Aún cuando lo llegara a encontrar en una presentación de este tipo, mi recomendación es nuevamente conseguirlo por separado, sin ningún otro añadido (tal y como el que se muestra en la imagen adjunta). De esta manera, es posible aumentar o disminuir las dosis del GABA de una manera más flexible, sin que dichos cambios afecten las cantidades de los demás nutrientes de la receta. Lo mismo rige para el caso del triptófano, la glutamina y la cisteína, que junto con la glicina (que estimo se podrá incluir una vez que las dosis de la clozapina se hayan reducido lo suficiente como para prescindir de sus servicios), sintetizarán el glutatión que el cerebro de Ramón está pidiendo a gritos.

Padecimientos en donde las proteínas se pueden potenciar con suplementos de aminoácidos individuales

Hay padecimientos en los que los efectos terapéuticos de los complejos de aminoácidos pueden ser realzados, sin ser contraproducentes, como sería el caso de las cataratas, la artritis, la artrosis, o cualquier otra de las enfermedades relacionadas con el desgaste de colágeno. Y es que en estos casos, lo que se busca no solo es regenerar esta proteína en particular, sino de reducir la inflamación lo más pronto posible.

A diferencia de los trastornos mentales, en donde un complejo de aminoácidos viene a ser una arma de doble filo, en las enfermedades del colágeno, las proteínas de suero de leche y de soya deben potenciarse con aminoácidos individuales como la glicina, la glutamina, la cisteína y el triptófano, para producir uno de los antioxidantes más potentes que hay, el glutatión, cuya función principal es combatir la inflamación provocada por los radicales libres. Asimismo, aminoácidos como la prolina, la glicina y la lisina, deben aumentarse en dosis terapéuticas (ortomoleculares) para permitir que el propio organismo genere el colágeno que necesita. Algo muy similar ocurre con las enfermedades que demandan una gran capacidad para combatir la oxidación, como son el SIDA, el cáncer y todas esas afecciones cuyos nombres terminan con el vocablo “itis”, como son la prostatitis, faringitis, hepatitis, meningitis, colitis y la mastitis.
Los procesos inflamatorios que regularmente van acompañados de dolores intensos en dichas enfermedades, suelen ser tratados con esa misma combinación de aminoácidos precursores de glutatión.

Conclusiones (precauciones)

1. Antes de tomar aminoácidos, conviene primero hacer una selección cuidadosa de los mismos, en función de la individualidad bioquímica y la epigenética asociadas al caso. Al combinarlos, se deberá tener cuidado de que los aminoácidos seleccionados, no contrarresten los efectos terapéuticos de los medicamentos alopáticos que se estén tomando.
2. Se deberá proceder con precaución al aumentar las dosis de un aminoácido que va a actuar por separado, para evitar empeorar los síntomas de la enfermedad en curso, especialmente cuando se trate de trastornos de la personalidad.
3. La administración de un complejo de aminoácidos puede representar un gasto innecesario o incluso resultar contraproducente en algunos casos, debido a que uno o más de los aminoácidos incluidos en el compuesto, podría estar contraindicado para la enfermedad en cuestión.

“Hay una consolación en estar enfermo; y es la posibilidad de que te podrías recuperar a un estado de salud incluso mejor que en el que estabas antes” … Henry David Thoreau

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 4 de Junio de 2017


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Queratocono: una alternativa holística para su alivio

queratoconoEl queratocono es un trastorno caracterizado por un adelgazamiento progresivo de la córnea, que da lugar a una protuberancia cónica en su centro. En casos graves puede ocasionar cierta discapacidad emocional [1]. Se cree que el queratocono puede afectar el comportamiento, al grado de ocasionar síntomas parecidos a los que comúnmente se asocian a una esquizofrenia (delirios, compulsiones, obsesiones, alucinaciones, etc.) [2]. Al principio, las personas con queratocono ven los objetos y las personas a su alrededor algo borrosas. Conforme avanza la enfermedad, la visión se va deteriorando a cualquier distancia, llegando a empeorar al obscurecer.

La personalidad queratocónica

El queratocono suele aparecer alrededor de la segunda década de vida, con una prevalencia de 0,05% (un afectado por cada 2,000 habitantes). El estudio de la comorbilidad entre enfermedades físicas y mentales tiene grandes implicaciones para el tratamiento, la calidad de vida y la prevención de brotes psicogénicos. Es por eso que en este estudio, vamos a proponer nutrientes cuya deficiencia podría estar asociada tanto a síntomas propios de un trastorno psicótico, como a los de un queratocono. De hecho, existe una gran cantidad de publicaciones en las que sus respectivos autores denominan “personalidad queratocónica”, a la forma en la que tienden a comportarse los pacientes estudiados en sus ensayos clínicos [3].

queratoconicaEn mayo de 2003, Rudisch y sus colaboradores le escribieron al editor de la revista The American Journal of Psychiatry, para presentar el caso de un paciente con diagnóstico provisional de queratocono y trastorno esquizofreniforme. Este trastorno está caracterizado por la presencia de delirios, alucinaciones, ideas confusas, comportamiento desorganizado, catatatonia y síntomas negativos. En su carta, los autores manifestaban que varios oftalmólogos habían reportado la existencia de una “personalidad queratocónica” en algunos de sus pacientes, que podía describirse como paranoica, ansiosa, compulsiva y con tendencia a somatizar [4].

Y aunque existe una gran cantidad de estudios relacionados con las diferencias de personalidad entre pacientes queratocónicos e individuos sanos, todavía no se ha esclarecido si esto depende o no del estrés originado por la misma enfermedad ocular crónica.
El paciente al que se refería ese equipo de investigadores era un joven de 23 años que había sido internado en un hospital psiquiátrico después de una historia de 5 meses de delirios, quien tenía la creencia de que sus trasplantes de córnea eran unos transmisores de radio que habían sido implantados en su cabeza. Había sido diagnosticado con queratocono a los 17 años y se sometió a un trasplante de córnea bilateral a los 21.

personalidadEn una ocasión, en un arranque de angustia y desesperación, este muchacho roció su auto de gasolina y le prendió fuego. También tenía antecedentes de abuso de cocaína, anfetaminas y LSD. Su conversación era incoherente, no demostraba afecto y pocas veces lograba concentrarse en algo. Sus principales preocupaciones eran las quemaduras de cigarro que él afirmaba tener en las piernas y en la espalda, y la de que todos sus problemas se debían al “material audiovisual” que tenía implantado en sus ojos. Lo interesante de este caso es que tanto ese grupo de investigadores como el que escribe estas líneas, creemos que el hecho de que otras personas hayan tenido una experiencia similar, puede dar luz a la hora de encontrar mayor número de correlaciones entre el queratocono y la esquizofrenia.

En lo que concierne al estudio que en seguida estaré presentando, resulta muy productivo comparar las sustancias que recomienda la medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas) para ambos padecimientos.
A fin de ilustrar cómo el queratocono aparece de nuevo acompañado de un par de delirios y una que otra obsesión, relataré ahora el caso de Alejandro, un paciente que comenzó con un tratamiento que en un principio estaba destinado a mejorar los síntomas propios de una esquizofrenia carente de alucinaciones.

Alejandro de Austria y la terapia ayudada por mascotas

adeleAunque Alejandro presenta queratocono, nunca reportó haber tenido alucinaciones, y si bien la mayor parte del tiempo se mostraba coherente en sus conversaciones, tenía la creencia de que una ex-novia suya podría estar todavía interesada en él, porque ella se portaba amable cada vez que conversaban. Aunque estaba casada, Alejandro dudaba de la autenticidad de su matrimonio. Para él, la boda bien podía haber sido un montaje. Esa obsesión se entremezclaba con un delirio que tenía en relación a una supuesta admiradora que le enviaba mensajes a través de canciones populares, según le llegó a decir a Lourdes González, la terapeuta que lo estaba atendiendo al principio del tratamiento. De acuerdo con Alejandro, la chica en cuestión tenía tanto poder económico, que podía pagarle a intérpretes de fama mundial, para hacerle llegar los mensajes a través de sus canciones.

Todo esto sucedía mientras él se encontraba con su mamá en Austria. Pero lo más interesante de este caso son las claves que pudimos descubrir, precisamente por haber experimentado algunos altibajos. Tanto Alejandro como su mamá tuvieron que trasladarse a Cuba y luego a los Ángeles, en donde la mayor parte del tiempo él mostró un comportamiento bastante estable. Curiosamente, una de las peores crisis de su enfermedad sucedió durante su estancia en Europa, mientras que sus mejores días los pasó en su país de origen y en California, en donde tuvo la fortuna de conocer a su amigo Yamba, un perro que le ayudó a reflexionar sobre lo que le estaba pasando, y que a la postre le permitiría ver la vida desde una perspectiva diferente.

mascotaYo sabía de casos de niños autistas que mejoraban sustancialmente en compañía de una mascota; pero no podía creer que Alejandro hubiera respondido tan satisfactoriamente como lo hizo cuando pudo compartir esos momentos importantes de su vida con Yamba. Ya se ve que en ciertos casos, una terapia asistida por animales puede hacer más por un ser humano, que una pastilla sintética fabricada en el laboratorio. Es ahí donde radica la magia de las terapias alternativas. Y cuando digo magia, no estoy insinuando que una mascota pueda tener poderes curativos, sino apelando al significado y valor que le da el paciente a la experiencia.

A Alejandro no le han servido de mucho todos esos ensayos clínicos aleatorios tipo doble ciego, y todas esas campañas mercadotécnicas que la medicina tradicional despliega para impresionar a sus seguidores. El caso de Alex es una prueba fiel de lo que Joe Dispenza insinuó alguna vez en uno de sus éxitos literarios [5]: que el placebo puede ser el paciente mismo. Todo está en procurarle un ambiente propicio para que sea él, quien desarrolle esa capacidad de autocuración que la naturaleza le ha regalado.

austriaPero de regreso a Europa las cosas empeoraron. Poco después de su llegada a Austria, nos comunicamos por Skype para sostener una conversación fluida y coherente con Alejandro. Sin embargo, a la semana siguiente recibimos un correo de su mamá, en el que nos notificaba que ahora nuestro querido Alex había caído en una profunda depresión. Fue entonces cuando decidí que debíamos ir en busca de la siguiente alternativa ortomolecular, pues la idea de una terapia cognitiva-conductual tampoco había dado resultado.
solAntes de irse a Cuba le llamé a Alex para proponerle que debíamos hallar evidencias de que su antigua novia no estuviera casada, y de que fuera verdad aquello de que siguiera interesada en él; pero el hilo de la conversación se rompió cuando su otra personalidad resurgió, haciendo que perdiera la lógica que demanda el diálogo socrático de una terapia cognitiva-conductual. Si el paciente no se puede concentrar, es mejor esperar una o dos semanas a que responda al tratamiento ortomolecular, para continuar con el diálogo una vez recuperada la lucidez mental.

¿Pero entonces, después de que regresó a Austria y de que cayó en esa profunda depresión, cuál era el camino a seguir? Le propuse a su mamá llevar a cabo el presente estudio para que me diera la oportunidad de hallar las correlaciones que estaban esperando ser descubiertas.
La primera de ellas fue la vitamina D. Si bien esta vitamina no guarda ninguna relación con la “terapia Yamba”, sí está correlacionada con el famoso Trastorno Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés), que como es bien sabido, es una condición que afecta a muchas poblaciones a las que la luz del sol no suele llegar con todo su esplendor.

depresionLos habitantes de la mayoría de los países europeos, no tienen niveles suficientes de vitamina D, porque ya lo dice el adagio, “no las calienta ni el sol” (el sol es una fuente de vitamina D), y lo mismo ocurre con las personas que padecen de depresión crónica y otros trastornos mentales, su nivel de vitamina D “está por los suelos”. La detección y el tratamiento eficaces con niveles adecuados de vitamina D en personas con depresión y trastornos mentales como el queratocono, puede mejorar su calidad de vida. Y es que la pregunta obligada aquí fue: ¿Porqué Alex se sintió bien durante el tiempo que pasó en Cuba, y recayó a los pocos días de regresar a Austria?. Otra pregunta que valíó la pena plantearse en los inicios de esta investigación fue:

¿Que recomienda la medicina ortomolecular para el queratocono, independientemente de si el paciente exhibe o no un comportamiento psicótico?
Cuando revisé lo que la medicina ortomolecular debía responder a esta segunda cuestión, me enteré de lo que había escrito el doctor Alan R. Gaby, a propósito de los suplementos que podían aliviar los síntomas del queratocono [6]. A continuación describo los componentes del tratamiento sugerido por este referente de la medicina nutricional.

Vitaminas y minerales para detener y revertir el queratocono

Vitamina D y Calcio
tratamientoEn un artículo de la Revista de la Asociación Médica Americana (JAMA) [7], se relata el caso de un médico que trató a 11 pacientes con queratocono, utilizando una combinación de vitamina D2  y una preparación de calcio. El período de tratamiento varió de tres meses a tres años. Todos los pacientes mostraron mejoría en la visión y un aplanamiento de los conos en el examen oftalmológico. En su informe, este médico citó pruebas de que el queratocono se desarrolla en perros y ratas alimentados con una dieta baja en vitamina D y calcio. Con todo, hasta le fecha no se conoce el mecanismo de acción de estos nutrientes en el tratamiento del queratocono.

Debido a que se comprobó que las altas dosis de vitamina D2 que este médico empleó  para tratar el queratocono, podían causar hipercalcemia e hipercalciuria, se propuso emplear mejor la vitamina D3, ya que tratándose de seres humanos, ésta es entre 3.4 y 9.4 veces más potente que la vitamina D2, por lo que el tratamiento puede ser implementado perfectamente con 4,000 UI diarias de vitamina D3.

hofferLos estudios en adultos sanos sugieren que esta dosis de vitamina D3 administrada entre 2 y 5 meses, es un régimen de consumo completamente seguro [8]. Abram Hoffer (izquierda) también recomienda esta misma dosis en pacientes con bajos niveles de este nutriente [9]. El Dr. Gaby ha recomendado una dosis de calcio entre 140 y 1,260 mg; pero lo hace en función de la cantidad de leche que consume el paciente. Como en el caso de Alex la leche está contraindicada, recomendamos que la dosis de calcio se establezca en 1,500 mg diarios, distribuidos entre los tres alimentos.

Magnesio
Aunque el Dr. Gaby ha omitido el magnesio, nosotros lo recomendamos sobremanera, debido a que sabemos que el calcio administrado sin magnesio, puede ocasionar otro tipos de problemas, como por ejemplo cálculos renales. Para una discusión más detallada sobre este tema, véase Las ocho mejores vitaminas y minerales para tu osteoporosis, también de mi autoría. Puesto que la dosis establecida anteriormente para el calcio ha sido de 1,500 mg., la dosis de magnesio debe ser necesariamente la mitad, ya que de acuerdo con Hoffer, la relación entre ambas debe ser de 2:1. En resumen, la dosis diaria de magnesio recomendada para el queratocono debe ser de 750 mg.

Vitaminas A, E y otros nutrientes
animalesAlgunos ensayos clínicos han demostrado que las ratas alimentadas con una dieta deficiente en vitamina A y E, desarrollan queratocono [10,11].
En un caso de estudio, un hombre de 34 años con queratocono, catarata subcapsular posterior, dermatitis atópica severa y asma, se trató diariamente con 1,200 UI de vitamina E natural (d-alfatocoferol), 600 mcg de selenio, 80 mg de piridoxina, 15 mg de riboflavina y 2 g de vitamina C. A los dos meses se observó una mejoría en el queratocono, así como una regresión de las opacidades corneales. La dermatitis atópica y el asma también mejoraron notablemente [12].

La receta de la Fundación MicroMédix para la esquizofrenia y la que recién acabo de especificar para el queratocono, se encuentran correlacionadas a través del selenio, la piridoxina (parte del complejo B) y la vitamina C, lo cual estaría indicando que las personas que padecen ambos trastornos (si es que fueran diferentes), presentan deficiencia en esos tres nutrientes. En cuanto a la vitamina A, se sugiere una ingesta de entre 25,000 y 30,000 UI diarias, equivalentes a 15 y 18 mg de beta-caroteno, respectivamente.

Alimentos alérgenos

alergenosEvitar los alimentos alérgenos podría disminuir el proceso inflamatorio que parece desempeñar un papel importante en el desarrollo de esta enfermedad. Los alimentos problema pueden exacerbar los síntomas de la alergia ocular, y acrecentar la necesidad que tiene el enfermo de estar frotándose los ojos. Aunque no conocemos a ciencia cierta si frotarse los ojos empeora los síntomas asociados a la personalidad queratocónica, hay evidencias de que sí contribuye a empeorar la función ocular en general.

Recomendaciones finales y conclusión

¿Qué sería entonces lo más recomendable para Alex?
Siempre hemos dicho que las monoterapias nunca han sido la mejor opción. Por mucho que uno quiera ahorrarse los gastos de un mayor número de suplementos, el dinero invertido en una terapia basada en un solo nutriente por ejemplo, es dinero que va directo a la basura. Tampoco se trata de administrar suplementos a diestra y siniestra, tratando de hacer hasta lo impensable para que las cosas vayan mejor. Como padre, o al menos eso es lo que a mi me ha tocado vivir, uno no puede decir que ya intentado absolutamente todo. Por supuesto que es extenuante estar lidiando con una personalidad que sabemos muy bien no es la de nuestro hijo (o hija); pero eso no quiere decir que no contemos con alternativas más prometedoras que las que pudiera ofrecer la psiquiatría o la medicina tradicional.

sintomasPara retomar el control de la situación y no hacer absolutamente todo, sino simplemente lo que ya hemos visto que funciona por separado y en circunstancias diversas, basta con integrar esas experiencias aisladas en un tratamiento holístico, combinando lo que hemos observado mejora los síntomas de esa persona que amamos. Si la terapia asistida por animales funciona en nuestro caso, pues hagamos lo posible por integrar a nuestro tratamiento ortomolecular, actividades con ese perro, ese gato, esa guacamaya o ese periquito australiano que le hace la vida más placentera a nuestra(o) hija(o). Por otro lado, procurémosle una dieta que no contenga esos alimentos que sabemos empeoran sus síntomas. Y si hemos notado que una terapia cognitiva-conductual o una conversación con una guapa vecinita lo motiva, pues promovamos esos encuentros para hacerle más llevadero el camino.

Y si al chamaco(a) le gusta pintar con acuarela, al oleo, o si le gusta armar rompecabezas, tocar el piano o el violín, escribir, jugar al fútbol, al basquetbol, nadar, etc., pues adelante. Hay muchas actividades que hacen que el óxido nítrico llegue con mayor abundancia al cerebro, que armonizan el trabajo de los neurotransmisores, que promueven la creatividad de una persona, y que pueden marcar la diferencia a la hora de responder a las vitaminas, los minerales, los aminoácidos, los ácidos grasos esenciales y todos los demás factores sinérgicos que potencian el tratamiento.

“No te puedes permitir estar discapacitado en espíritu a la vez que físicamente”… Stephen Hawking
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 9 de febrero de 2017


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REFERENCIAS

[1] Kaprelyan et al. Subjective cognitive complaints in a patient with keratoconus: cognitive impairment or “keratoconic personality”? Journal of IMAB – Annual Proceeding (Scientific Papers) 2012, vol. 18, book 3
[2] F. Schürhoff et al. Comorbidity between schizophrenia and keratoconus. Psychiatry Research 247 (2017) 315–316
[3] Cognitive Sciences – An Interdisciplinary Approach. Alina Cantemir. Current Aspects Regarding Some
Personality Modifications in Keratoconus. Tudorel Dima and Mihaela Luca (Editors), Pro Universitaria, 2015.
[4] Mannis MJ, Morrison TL, Zadnik K, Holland EJ, Krachmer JH: Personality trends in keratoconus. Arch Ophthalmol 1987; 105:798–800.
[5] Joe Dispenza. El placebo eres tú. Editorial Urano.
[6] Gaby A. R. Nutritional Therapies for Ocular Disorders: Part Three. Alternative Medicine Review Volume 13, Number 3 2008.
[7] Knapp AA. Vitamin D complex in keratoconus. JAMA 1938;110:1993-1994.
[8] Vieth R, Chan PC, MacFarlane GD. Efficacy and safety of vitamin D3 intake exceeding the lowest observed adverse effect level. Am. J. Clin. Nutr. 2001;73:288-294.
[9] Hoffer A. & Saul A. Orthomolecular Medicine for Everyone. Megavitamin Therapeutics for Families and Physicians. Basic Health Publications, Inc. 2008
[10]. Mutch JR, Richards MB. Keratoconus experimentally produced in the rat by vitamin A deficiency. Br J Opthalmol 1939;23:381-387.
[11]. Demole V, Knapp P. Augenerkrankungen bei einigen vitamin-E-frei ernahrten ratten. Ophthalmologica 1941;101:65-73.
[12]. Ahlrot-Westerlund B, Norrby A. Remarkable success of antioxidant treatment (selenomethionine and
vitamin E) to a 34-year old patient with posterior subcapsular cataract, keratoconus, severe atopic eczema and asthma. Acta Ophthalmol (Copenh) 1988;66:237-238.


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Análisis de síntomas: un alivio para esa enfermedad no identificada

analisis-de-sintomasEl hecho de que nadie te haya dicho de qué estás enfermo no significa que no puedas aliviarte. Un análisis de las correlaciones entre tus síntomas y tus deficiencias nutricionales, puede dar luz sobre lo que te aqueja, cuando tu médico no te ha podido dar un diagnóstico confiable o te ha dicho que tu enfermedad no tiene cura. Podría ocurrir también que por desidia no hayas acudido a la consulta para saber qué es lo que tienes. Como sea, seguro has oído a tu doctor decir que muchas enfermedades crónicas se manifiestan a través de un conjunto de síntomas que pueden estar relacionados con tus hábitos alimenticios y el estilo de vida que llevas.

Intoxicación y deficiencias nutricionales

analisis-de-sintomasTu cuerpo emite ciertas señales de alarma para avisarte que algo anda mal, y ese algo puede ser tanto los niveles de algunas toxinas, drogas y estimulantes, como los de uno o más nutrientes en tu organismo.
El que algunos de tus nutrientes estén por debajo de lo normal, o que los niveles de ciertos metales pesados y otras toxinas estén rebasando sus máximos permisibles, puede ocasionar que te duela la cabeza, que te sientas frecuentemente cansado, que tu memoria comience a fallar, tu concentración se vea afectada, tus horas de sueño disminuyan, etc. Cuando esto ocurre, se dice que hay un déficit nutricional en tu organismo, o un exceso de sustancias tóxicas en su interior.

El insomnio de Erick

A continuación expongo el caso de Erick, que ilustra cómo este paciente pudo librarse de su insomnio, a pesar de no haber podido identificar la enfermedad que lo estaba ocasionando.
Puesto que yo no contaba con más información que la de un dictamen médico equivocado, me concreté a alimentar a nuestra base de datos con la palabra “insomnio”, a fin de obtener una lista de los nutrientes que más beneficiarían a Erick. El sistema de información indicó una deficiencia nutricional significativa de biotina (vitamina B7/B8), magnesio, insositol y melatonina.

analisis-sintomaticoY qué bueno sería si la puesta en práctica de una receta siempre fuera tan sencillo como eso: plantear una pregunta a un sistema de información biomédica y esperar por la respuesta. Por lo general, implementar los resultados de un análisis sintomático exige adaptar los resultados producidos por una herramienta informática, a las limitaciones y los recursos del paciente. Erick me preguntó lo que costaba en las tiendas naturistas un frasco de inositol en polvo, y le contesté que alrededor de mil pesos mexicanos. Y cuando le comenté sobre la dosis que tendría que tomar de esa vitamina, advertí en él cierta ansiedad mientras lo veía hacer sus cuentas para estimar el costo del tratamiento.

correlaciones-entre-sintomas-y-deficienciasCuando supe que la ansiedad formaba parte de sus malestares, decidí analizar el caso más detenidamente (pulsa sobre la imagen adjunta). Como su ansiedad no llegaba al extremo de culminar en un ataque de pánico, consideré conveniente sustituir el inositol por suplementos que fueran más económicos y que al mismo tiempo resolvieran el problema que más preocupaba a Erick: el insomnio. Asegurándome que había comprendido bien sus problemas, reformulé mi pregunta e ingresé esta vez los síntomas “insomnio” y “ansiedad”, para terminar recomendando magnesio, complejo B, melatonina y una combinación de vitamina C, taurina y zinc (cuya acción conjunta haría las veces del inositol).

Durante la consulta, Erick me confesó también haber estado tomando desde hacía algún tiempo Zyprexa (olanzapina), por recomendación de un psiquiatra que tiempo atrás le había diagnosticado esquizofrenia. Sin ánimo de ofender, si alguien padecía en este caso de un trastorno de personalidad era ese médico, por haber recetado olanzapina a alguien que no manifestaba alucinaciones ni delirios.

5-HTPComo quiera que haya sido, a los dos días después de nuestra entrevista , Erick me llamó entusiasmado para comunicarme que el día anterior había dormido como no lo había hecho en años. Pero lo que quisiera recalcar en este caso de éxito, es que de no haber sabido que Erick estaba siendo medicado con Zyprexa, tal vez hubiera yo indicado 5-HTP (5-hidroxitriptófano) y probablemente el resultado hubiera sido desastroso, debido a que este ansiolítico natural está contraindicado cuando se toma en concomitancia con la olanzapina. Ambas sustancias aumentan la cantidad de serotonina en sangre, lo cual en un momento dado podría empeorar la condición del paciente en caso de ser excesiva, dependiendo ello de la dosis de cada sustancia.

La gran premisa de la medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas)

Mas allá de la importancia que tiene entrevistar con sumo cuidado a un paciente, se encuentra el hecho de que aún sin saber el nombre de la enfermedad que está causando los síntomas, es posible vencerla, lo cual no significa que no estemos atacando la raíz del problema, como lo aseveró en un correo electrónico, una dama de nacionalidad peruana que no hace mucho nos escribió solicitando ayuda para solucionar un problema de cadera y de articulaciones, una escoliosis (columna vertebral en forma de “S”), algunas contracturas musculares, ansiedad, ataques de pánico y ciertos problemas digestivos.

enfermedadesLa gran premisa de la medicina ortomolecular estipula que hay una gama muy amplia de enfermedades crónicas que se contraen o se desarrollan por un sistema inmune debilitado, un exceso de toxinas (incluyendo los fármacos, los estimulantes, los metales pesados y las drogas ilegales) y/o varias deficiencias nutricionales. Fortalecer el sistema inmune y descubrir esos excesos y esas deficiencias conduce directamente a la raíz del problema. La medicina ortomolecular puede aliviar muchos síntomas que la medicina tradicional solo puede contrarrestar con fármacos. La diferencia está en que un fármaco se concibe con miras a aliviar rápidamente un solo síntoma de manera temporal, y la medicina ortomolecular se vale de la nutrición y de sustancias naturales (suplementos) para conseguir el alivio lento pero duradero de varios síntomas. La medicina ortomolecular establece correlaciones entre síntomas y deficiencias nutricionales [1], para luego determinar las dosis que cada paciente necesita, acorde con su individualidad bioquímica [2].

El caso de Eva

como-opera-la-recetaAprovechando la solicitud que nos ha hecho Eva, la damita peruana que mencioné líneas atrás, voy a mostrar con este otro ejemplo, cómo se confecciona una receta de vitaminas, minerales y aminoácidos en dosis ortomoleculares (correctas), sin contar con un diagnóstico previo (pulsa sobre la imagen de la derecha para ver cómo opera la receta). Como la escoliosis no es un síntoma sino más bien un diagnóstico, la excluiré de mi análisis, ya que nuestro objetivo es encontrar correlaciones entre síntomas y deficiencias nutricionales, prescindiendo de un diagnóstico. Para simplificar el proceso, englobaré varios de sus problemas en uno solo al que denominaré “debilidad muscular”.

El problema de cadera y de articulaciones los estaré analizando como “fragilidad ósea” y “articulaciones dolorosas” respectivamente, y por el momento dejaré pendientes los síntomas “ansiedad” y “ataques de pánico” para tratarlos posteriormente durante una consulta, pues intuyo que ambos trastornos psicogénicos son producto de un trauma ocasionado por un accidente que sufrió Eva en su adolescencia.

la-receta-de-evaComo le expliqué a ella en un correo electrónico, en estos casos hay que ir atacando un problema a la vez, dándole prioridad a aquellos síntomas que más preocupan al paciente.
Así, los resultados del análisis de correlaciones entre los síntomas “fragilidad ósea”, “articulaciones dolorosas” y “debilidad muscular”, y las deficiencias nutricionales de Eva, dieron lugar a la receta que aparece a tu derecha (pulsa sobre la imagen para ver las dosis). Conviene aclarar que el orden en que fueron ingresados cada uno de los síntomas, influye en el orden en el que aparecen los nutrientes en la receta, que a su vez refleja la prioridad que la paciente le dio a sus malestares.

La importancia de la individualidad bioquímica

¿Notaste que hay algunos nutrientes cuya posología no se ha determinado? Ello se debe a que nos ha faltado información que solo el paciente nos puede proporcionar. Para complementar la receta, el paciente deberá responder algunas preguntas durante la consulta, que darán luz sobre lo que a ella en particular, le va a beneficiar más. Las dosis de varios suplementos dependen de la individualidad bioquímica que hace 60 años Roger Williams identificó como una ideosincracia generalizada, en tanto que no se refiere exclusivamente a la forma de pensar o de actuar.
La ideosincracia a la que se refería Williams comprende un gran número de órganos, que difieren de una persona a otra y que podían marcar diferencias no solo en la forma de ser, sino en la estructura orgánica de cada quien.

individualidadEs por eso que todos tenemos una manera diferente de caminar, de escribir, dormir, hablar, comer, beber, patear un balón, nadar, reír, etc. Para Williams, la individualidad bioquímica no solo se manifiesta en las características únicas e irrepetibles del iris, la huella digital o el ADN, sino en muchos otros órganos internos, como son el estómago, el cerebro, el corazón, el hígado, los órganos reproductores, etc. [3]. Y así como supe de labios del mismísimo Erick que estaba siendo medicado con olanzapina, también tengo que saber qué medicamentos ha tomado o está tomando Eva actualmente, cuál es su dieta, si bebe alcohol, si fuma, cuál es su peso, su edad, si está embarazada, cuáles son sus aficiones, el tipo de trabajo que tiene, si le han practicado algún mineralograma (que sugiera una posible intoxicación con metales pesados), en fin, se necesita mucha información para confeccionar una receta a la medida de su ideosincracia. De otra manera, no veo cómo se podría garantizar el éxito de un tratamiento.

Una cordial invitación 

likeConsiderando lo expuesto anteriormente y basándome en el principio de operación de las recetas inteligentes implementadas por la Fundación MicroMédix [4]-[5], solo me resta invitar a Eva a que haga su mejor esfuerzo por conseguir el número apropiado de nutrientes que harán que este tratamiento produzca los resultados que de él se esperan.
Y a ti, querido lector, ¿no te gustaría acabar con tus malestares, con un análisis como el que nos encomendaron Erick y Eva?
Puedes ingresar los datos de tu sintomatología en nuestra sección Alivio de Síntomas y recibir los resultados del análisis el mismo día, sin ningún costo. Piensa en cómo te sientes ahora y reflexiona sobre lo que podrías llegar a ser si pudieras contar con una receta como la que Erick y Eva emplearon para darle un giro a su vida.

“La impenetrable oscuridad no es tan impenetrable como podríamos imaginar; pero lo parece cuando, en nuestra impaciencia, queremos ver más allá del siguiente paso”… Mohandas K. Gandhi

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 11 de Enero de 2017.


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REFERENCIAS

[1] Página oficial del University of Maryland Medical Center (UMMC).
[2] Williams, Roger J. Biochemical Individuality. New York: John Wiley and Sons, 1956.
[3] Williams Roger J. The Wonderful World Within You: Your Inner Nutritional Environment. Bio-Communications Press. 2004
[4] López González Sergio. Las ocho mejores vitaminas y minerales para tu osteoporosis. Fundación MicroMédix, 7 de diciembre de 2016.
[5] López González Sergio. Receta Inteligente para la Curación del Acné. Fundación MicroMédix, 25 de noviembre de 2016.
[6] Mohandas K. Gandhi. Escritos Esenciales. Editorial Sal Terrae. Santander. 2004.


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Receta inteligente para la autocuración del acné

portada-receta-acneEl problema del acné lo hemos resuelto con una receta inteligente que consiste en un contenido digital interactivo: un programa de computadora integrado a una presentación de PowerPoint, que conforme se va ejecutando, va sugiriendo los suplementos que más van a beneficiar al paciente. A fin de reducir el costo del tratamiento y basándose en su sintomatología, el programa selecciona las cinco mejores sustancias naturales, de un total de nueve.
Mediante una consulta interactiva, el programa cuestiona al paciente acerca de sus síntomas, a fin de determinar aquellos nutrientes con las mayores deficiencias.

La receta inteligente está escrita en el lenguaje VBA (Visual Basic para Aplicaciones) y está pensada para optimizar una receta que en principio es genérica. Independientemente del padecimiento que se esté tratando, una receta genérica puede contener desde cuatro o cinco, hasta una docena o más de suplementos, y aunque en algunos casos podría ser necesaria la administración de todos ellos, habrá otros en los que el alivio se consiga con solo tres o cuatro nutrientes. En eso consiste la optimización de la receta.

Dos principios detrás de la receta inteligente: la individualidad bioquímica y las deficiencias nutricionales

individualidad bioquímicaUna receta optimizada es una receta que ha sido personalizada, tomando en cuenta lo que Roger Williams denominó individualidad bioquímica [1], es decir, el hecho de que cada persona presenta requerimientos muy diferentes tanto en el tipo de nutrientes, como en las dosis que ha de tomar. Lo que puede ser benéfico para una persona, puede hasta contraindicarse en otra, dadas sus características anatómicas, su edad, género, metabolismo, origen étnico, hábitos alimenticios, actividad laboral, estilo de vida, etc. Una manera relativamente sencilla de conocer a fondo la individualidad bioquímica, es cuestionando al paciente, como suele hacerse durante una consulta. Desde luego, existen exámenes médicos que pueden también coadyuvar a determinar esa individualidad, y de hecho, en las siguientes versiones del programa, los pacientes podrán usar los resultados de sus exámenes o análisis clínicos para perfeccionar aún más lo que su receta inteligente sugiera.

Análisis ColesterolLos resultados  de ciertos análisis clínicos (izquierda), como “positivo”, “negativo”, “dentro de los límites de referencia (LR)”, “por debajo de los límites de referencia”, etc., aportarán un valor inigualable a la hora de diseñar una receta inteligente.  Durante una consulta presencial, un naturópata difícilmente logrará identificar apropiadamente las sustancias que pudieran estar escaseando en el organismo del paciente, debido al volumen tan grande de datos que hay que analizar en una entrevista de cuando menos una hora de preguntas cuidadosamente seleccionadas. Tan solo para dar una idea de lo que esto significa, en la receta inteligente para curar el acné, se han planteado 137 preguntas, y si bien éstas son muy fáciles de contestar, ya que el usuario solo debe pulsar en un par de botones para responder SI o NO a cada una de ellas, su interpretación se le complicaría al naturópata más experimentado.

Es por eso que un contenido digital con estas características, no solo redunda en beneficio del paciente, sino también del naturópata. La velocidad y la precisión con las que trabaja la computadora que ejecuta la e-receta (el programa interactivo), puede ayudar al profesional de la salud a tomar decisiones que no consideraría, de no contar con esta nueva modalidad de asistencia médica.

Ejemplo: cómo detecta el programa la deficiencia de zinc

buscando-senales-de-deficiencia-de-zincPara el caso del zinc por ejemplo (pulsa sobre la imagen de la derecha para agrandarla), el programa pregunta si el paciente padece de infecciones frecuentes, alergias, ceguera nocturna, pérdida del sentido del olfato, caída de cabello, si tiene manchas blancas debajo de las uñas de los dedos de las manos, si tiene problemas en la piel (aparte del acné), si sufre de insomnio, etc. Cada respuesta afirmativa es interpretada por el programa como una señal de deficiencia de zinc, y lo mismo aplica para los nueve nutrientes de los que consta la receta genérica. Al final, la e-receta calcula el déficit de cada nutriente en por ciento y le da a conocer al paciente, los cinco nutrientes que a él/ella le van a beneficiar más.

Una herramienta para el naturópata

Parece evidente ahora la manera en que esta receta simplificará la labor del naturópata, pues no es fácil valorar deficiencias nutricionales, careciendo de una herramienta como la que aquí se ha propuesto. Asimismo, los pacientes de bajos recursos, nos habían manifestado que no les era fácil adquirir todos los suplementos de su receta, pues los precios de varios de ellos, estaban fuera de su alcance. Una receta inteligente puede llegar a reducir hasta en un 50% el costo de un tratamiento. Con esta nueva generación de recetas, estaremos ayudando a reducir el gasto familiar y a minimizar la sensación de que son demasiadas cápsulas, tabletas, polvos o píldoras las que hay que tomar.

Descargar archivo PDF

 

receta-inteligenteSi vas a descargar la receta inteligente para la autocuración del acné, asegúrate de que tu computadora tenga instalado el programa PowerPoint de Microsoft Office (el visor de archivos PPSM -presentación de diapositivas habilitadas para macros de PowerPoint- no soporta macros. Necesitas el software completo de PPT). El archivo ocupa 2 MB y se ejecuta en cualquier computadora compatible con Windows. Para ejecutarse correctamente, el programa requerirá que las macros estén habilitadas, de manera que cuando veas en tu computadora una advertencia de seguridad, selecciona la opción “Habilitar este contenido”, ya que sus macros son completamete confiables.

“Parte de la curación está en la voluntad de sanar”… Séneca

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 25 de Noviembre de 2016


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REERENCIAS

[1] Williams, R.J. Biochemical Individuality. New York: John Wiley and Sons, 1956.
[2] Marcovitz David M. Poweful PowerPoint for Educators. Using Visual Basic for Applications to Make PowerPoint Interactive. Libraries Unlimited. 2004
[3] Wempen Faithe. PowerPoint Advanced Presentation Techniques. Wiley Publishing, Inc. 2004
[4] Hoffer A. & Saul A. Orthomolecular Medicine for Everyone. Megavitamin Therapeutics for Families and Physicians. Basic Health Publications, Inc. 2008
[5] Therapeutic Nutrition Based Upon Biochemical Individuality: orthomolecular.org


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Escucha de voces: complementando su tratamiento con terapia cognitiva conductual

pacienteSe describe un tratamiento complementario con terapia cognitiva conductual, que puede contribuir a eliminar las alucinaciones auditivas, cuando una persona con esquizofrenia o trastorno bipolar, no ha respondido a las microdosis y la medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas), en el tiempo que se esperaba.
Cuando el paciente ha estado expuesto a un estrés continuo, o los familiares del mismo se confían o se desentienden de la evolución de sus síntomas, pueden sobrevenir recaídas o persistir las molestias derivadas de las alucinaciones y los delirios.

El entorno social y los conflictos familiares pueden desencadenar una crisis

terapiaYo puedo estar muy al tanto de las dosis y los modos de administración de cada uno de mis pacientes; pero no tengo manera de enterarme de los conflictos familiares que pudieran estar afectando a cada uno de ellos, a menos que él (ella) o alguno de sus familiares, me lo informe por medio de una llamada telefónica o un mensaje de correo electrónico. Una discusión acalorada entre los miembros de la familia o un padre intransigente que desconoce las consecuencias que una actitud de esa índole puede llegar a tener sobre la autoestima de su hijo o hija, provoca en él/ella impotencia y frustración, que se traducen en angustia, depresión y a veces hasta en ira [4].

Esos sentimientos son señales de alarma que hay que atender, antes de que impere el caos en la familia.
Para evitar llegar a esos extremos, conviene que el paciente comience a sostener pláticas de terapia cognitiva conductual y que detenga temporalmente la disminución gradual de las dosis de sus antipsicóticos, o integre por ejemplo, algún sedante natural a su tratamiento, con la finalidad de evitar una recaída o un empeoramiento de los síntomas.

El caso de Armando

pacientesArmando es una persona en extremo responsable; tanto, que quizás a eso se deba el que haya tenido más problemas que beneficios, al estarse esmerando en sus estudios, justamente en esta etapa de su vida en la que quiero pensar, que por estar tratando de demostrarle a su señor padre que no es un desobligado, ha vuelto a escuchar voces. Tanto él como Ezequiel, que es otro de los pacientes que estuve tratando hace algunos años y cuyo nombre también he cambiado para proteger su verdadera identidad, sienten que están obligados a terminar su carrera, en un tiempo relativamente insignificante en relación a lo que todavía les queda por vivir.

Pareciera que no alcanzan a ponderar con suficiente objetividad el valor de su estado de salud.
Hablando en términos más generales, he observado que las desavenencias familiares, las condiciones desfavorables del entorno, la diferencia de opiniones de los tutores del paciente en relación al tipo de medicina que se ha de emplear para tratarlo (medicina ortomolecular o sistema de salud mental tradicional) y la vulnerabilidad que una persona presenta para desarrollar esquizofrenia, no son una buena combinación.

milt-greekA Armando no le convenía comenzar a estudiar una maestría, por el nivel de estrés que eso implica. Lamentamos que haya prestado atención a los insultos de su padre y a los comentarios de un hermano que dista mucho de ser un ejemplo a seguir. Siempre que sea posible, hay que evitar que una persona con esquizofrenia escuche mensajes negativos de quienes le rodean. De acuerdo con Milt Greek (derecha), “la gente que sufre de esquizofrenia es una esponja emocional” [1], y estoy parafraseando a alguien que logró superar el problema y que ahora, además de haber escrito un libro entero sobre el tema, se desempeña como programador de computadoras y da pláticas dirigidas a profesionales de la salud.

esquizofreniaComo yo lo veo, el que alguien se comporte como una esponja emocional, obedece a la forma en la que procesa los estímulos que percibe a través de sus sentidos, y a la seriedad que le asigna a las interpretaciones que hace de los acontecimientos. Si usted y yo por ejemplo, viéramos una película que mostrara un dinosaurio devorando un ser humano, es posible que quedáramos impresionados de momento; pero seguramente ese acontecimiento no trascendería más allá de una pesadilla.

Una persona con ideas delirantes sin embargo, podría interpretar esa misma escena, como un preámbulo del fin de la humanidad. En este orden de ideas, si a usted le preocupa que las voces que alguna vez escuchó su familiar, vuelvan a “resonar en su cabeza”, por favor no lo manifieste enfrente de ella/él. Si no puede evitar la ansiedad que eso le produce, por lo que más quiera, no lo verbalice, o al menos no reiteradamente y en presencia de quien podría recaer por ese motivo, pues se sabe que dichos mensajes llegan a ser subliminales. Esto puede sonar como una profecía autocumplida. Créame que lo es.

La experiencia de Ezequiel con #LadyAsertiva

ladyasertivaEzequiel se encuentra en una posición más delicada. Sufrió maltrato psicológico de su madre por años. Sintiéndose regularmente indispuesta, humillaba a menudo a su hijo con expresiones del tipo “eres un inútil, no me ayudas en nada” y “tu papá hubiera preferido que no nacieras”. No hace ni una semana, ambos discutían, cuando en un arranque de desesperación, Ezequiel la empujó mientras le hacía saber que tenía hambre y que no había suficiente comida en la casa para saciarla. Sin haber recibido el menor daño físico, ella entró en pánico y decidió marcar al servicio 911 para solicitar que la policía se lo llevara.

Así las cosas, Ezequiel se encuentra en estos momentos en alguna parte de los EUA, en el estado de California, confinado en una especie de Casa Hogar que después supimos se trataba de una Hope House, medicado con olanzapina, solo, sin amigos, abandonado a su suerte y abrigando la esperanza de que los responsables de su confinamiento, excepto su madre claro está, cumplan con lo que hasta ahora le han prometido: prepararlo para conseguir un trabajo digno que le permita en un futuro, valerse por sí mismo.

hope-houseLo que tal vez ignoraba la madre de este joven cuando no pudo manejar el asunto de una manera más asertiva, es que muchos de los hijos que han sido confinados por sus padres en una institución de ese tipo, salen de ahí sintiéndose traicionados, con un gran resentimiento hacia ellos, por haber actuado así en contra de su voluntad, sin haber siquiera intentado un diálogo. Y es que muchos de esos padres no tienen ni la más remota idea de lo que significa el sentirse humillado de esa manera (para darse una idea de ello, véase mi entrega del 25 de agosto de 2016: El sistema tradicional de salud mental en entredicho).

Otra forma de ponerse en el lugar de Ezequiel, aunque ciertamente menos viable, sería pasar al menos un día en uno de esos centros psiquiátricos, simulando síntomas de esquizofrenia. Sobra decir que se necesita mucho más valor para hacer eso, que el que pudo reunir #LadyAsertiva cuando sintió el empujón que su propio hijo de 22 años le propinó, aquella infortunada tarde de septiembre (ella jamás salió lastimada de ese agravio). ¿Se imagina usted, querido(a) lector(a), lo que pasaría si cada vez que un desconocido lo(a) empujara en el BART (Metro de San Francisco), marcara usted al servicio 911 para reportar un incidente de esa naturaleza?

hijaA lo que quiero llegar con esta breve disgresión es que el recluir a un hijo para delegar a un perfecto desconocido el problema que en principio uno debe afrontar y resolver, es una postura por demás cobarde. Tenemos que estar conscientes de que recurrir a la policía para arreglar un asunto familiar, impulsados por el instinto primitivo de lucha o huida (ya se ve que aquí fue de huida), puede causar que nuestros hijos nunca nos perdonen un acto tan ruin. Hay que entender que ellos son los que están enfermos y nosotros somos lo único que les queda. Lo más amigable que hay a su alrededor.

 Paco y su crucial decisión

conductualPaco es un caso más que estamos atendiendo, en el que las voces tal vez no han sido un gran problema (todavía), pero en el que sí se aprecia una franca manifestación de otra clase de síntomas psicóticos positivos: los delirios.
Paco no estaba dispuesto a consumir suplementos que contuvieran nutrientes de origen animal, en concreto, se rehusaba a tomar el omega 3 (aceite de pescado) y la proteína de suero de leche. La creencia que sostenía su postura era: “no al maltrato de los animales”, según me informó Lourdes González, la consejera que lo estuvo atendiendo durante su tercera entrevista motivacional.

Pensando que no era necesaria todavía una intervención cognitivo-conductual, quisimos respetar esa creencia, ya que si bien estaba muy arraigada (100% de convicción), no representaba una amenaza para el tratamiento. Lourdes hizo lo posible para convencerlo de que tomara el omega 3, argumentando que el fabricante del producto que le habíamos recomendando, pertenecía a ese grupo de empresas que se autodenominan sustentables, que por estar a favor de la conservación del ambiente, también desaprobaban el maltrato animal.

creenciasPaco aceptó de buena gana seguir tomando el aceite de pescado unos cuantos días más;  pero como no estaba muy convencido, pronto suspendió su consumo. A sabiendas del efecto que puede tener una creencia en el resultado de un tratamiento, respetamos su decisión y le propusimos que continuara con los demás suplementos, sustituyendo la proteína de suero de leche por proteína de soya. Confiando en que esa era la única creencia que podría afectar la evolución de sus síntomas, quedamos a la espera de que mejorara con la administración asidua de los suplementos de la receta para la esquizofrenia.

Su estado de ánimo mejoró después de aconsejarle una dosis diaria de 3 gramos de inositol, porque de acuerdo con lo que nos informó su mamá durante una consulta telefónica, Paco había comenzado a experimentar arranques de ira y a ponerse muy violento. Pensé que ello podía deberse a los efectos secundarios de un antipsicótico que el padre de Paco le había estado dando en forma de gotas, por recomendación de un psiquiatra de toda su confianza.

cognitivaEl inositol al principio ayudó; pero posteriormente las cosas se salieron de control, cuando este muchacho decidió suspender tanto el tratamiento natural que nosotros estábamos supervisando, como uno de los antipsicóticos que le había prescrito su psiquiatra. Su mamá hacía referencia al mismo como el “cuartito”, dándonos a entender que se trataba de un cuarto de tableta de un antipsicótico cuyo nombre no pudo recordar, cuando se lo preguntamos.

deliriosY este es un comportamiento que ha venido repitiéndose una y otra vez en varios casos, no solo en el de Paco. Sin previo aviso, algunos pacientes deciden suspender sin mayores averiguaciones, lo que han estado tomando por meses, a pesar de haber mejorado en todo ese tiempo. Y es en este punto en donde se debe recurrir a una serie de entrevistas motivacionales y de terapia cognitivo-conductual, para establecer una mejor relación con el paciente (rapport), a fin de conocer sus pensamientos automáticos, sus creencias, su manera de percibir el mundo y los motivos que puede tener para continuar con su tratamiento.

Cuando el estado de las cosas con un paciente llega a ese punto, ya no se trata tanto de la eficacia del tratamiento en sí, sino de lo que el afectado de esquizofrenia cree a cerca del mismo (véase también: “El poder curativo de las creencias y el coraje de vivir“, “El efecto placebo y los poderes curativos de la nutrición” y nuestro modelo de coaching de salud con entrevistas motivacionales).
Es imprescindible creer y confiar en lo que están haciendo usted y su ser querido. Si él/ella y/o usted no están completamente convencidos de las bondades de los tratamientos alternativos, concretamente de los beneficios que le pueden aportar la medicina ortomolecular, las microdosis y la terapia cognitiva de Aaron Temkin Beck, difícilmente habrá una recuperación.

Terapia cognitiva conductual para la escucha de voces y las creencias delirantes

vocesEs un tratamiento complementario que permite mejorar los síntomas de algunos trastornos mentales, mediante la modificación de creencias y la construcción de una nueva visión del mundo del paciente. “Desde esta perspectiva se parte del supuesto que las emociones disfuncionales que padecen los psicóticos, no tienen que ver directamente con los síntomas positivos del trastorno, sino con las creencias que mantienen sobre ellos” [2].
De acuerdo con Chadwick, Birchwood y Trower [3], la terapia cognitiva conductual consta de cuatro etapas básicas:

tratamiento1) Una entrevista preliminar, en donde el terapeuta se convierte en un aliado del paciente, estableciendo una relación de confianza; 2) una fase dedicada al descubrimiento de las creencias del paciente, de las evidencias que las respaldan, y de una escala para medir qué tan convencido está aquél de sus creencias; 3) un diálogo socrático en donde se cuestiona la validez de las creencias. Durante esta fase se espera que el paciente se de cuenta de que está malinterpretando los acontecimientos [4]; y 4) una serie de experimentos de comportamiento diseñados para poner a prueba las evidencias y rechazar así las creencias limitadoras planteadas en la fase 2. Es aquí donde el terapeuta ayuda al paciente a equilibrar su postura inicial, con pensamientos alternos (sustitución de creencias).
cognitivoEl concepto de pensamiento equilibrado es de vital importancia para entender el modelo ABC de la terapia cognitiva conductual. Me encanta la forma en que lo han expresado Morrison, Renton, French y Bentall, porque echa por tierra toda esa podredumbre contenida en los llamados libros de autoayuda. Para Morrison y sus colegas, “lo importante es darse cuenta de que no estamos defendiendo la conveniencia de recrearse en un pensamiento positivo absurdo, que puede ser tan poco realista como el pensamiento negativo. Más bien queremos decir que debemos cultivar un pensamiento equilibrado que saque partido de toda la información disponible” ([5], pg. 94-95).

Esa es una forma realista de actuar y de sentir, porque tan malo es ser un pesimista empedernido, como el tener la convicción de que uno puede lograr lo que sea, por absurdo que parezca, tan solo con desearlo fervientemente, que es el principio en donde descansa la ridícula “ley de la atracción”. Desde el punto de vista de la terapia cognitiva conductual, no hay mucha diferencia entre creer por ejemplo que uno puede leer la mente de los demás, y sentirse omnipotente, confiando en que se cumplirá la “ley de la atracción”, como si se tratara de la mismísima ley de la gravitación de Newton. Para una discusión más profunda de cómo alguien puede desarrollar todo su potencial sin fantasear, puede consultar “El éxito en tres palabras: ser y estar“, también de mi autoría.

El modelo ABC de Albert Ellis

modelo-abcEl modelo ABC de la terapia cognitiva conductual por tanto, no pretende construir castillos en el aire. Simplemente parte de los acontecimientos (A) y cuestiona las interpretaciones que el paciente hace de ellos (B: sus creencias/pensamientos), para determinar si los sentimientos que se están activando en él (C: consecuencias), amerita un cambio de creencias. Así, este modelo de terapia pretende sustituir las creencias limitantes del paciente por otras más positivas, a fin de que éste tenga una visión más equilibrada de la realidad.

El principio fundamental del modelo de Albert Ellis (TREC: Terapia Racional Emotiva Conductual) en realidad no es nuevo. Está inspirado en las enseñanzas de Epicteto, un filósofo estoico griego nacido en el año 50, a quien debemos otorgar todo el crédito de esa máxima que ahora hace eco en las mentes de los que han seguido a Beck y a Ellis desde principios de los 60’s: “no son los hechos los que nos perturban, sino las interpretaciones que hacemos de los mismos” [6].

Un caso real de terapia cognitiva conductual

entrevistaEn seguida explico cómo han sido las primeras fases de la terapia cognitiva conductual de Armando, el estudiante que se ha mudado a los EUA para continuar sus estudios de posgrado, y que por estar sometido a un continuo nivel de estrés, no ha podido librarse de las voces que tanto lo angustian. Armando acostumbraba acudir a su consulta en la Ciudad de México, y no fue sino hasta después de las dos primeras sesiones, que pude ganarme su confianza. Él estuvo disminuyendo las dosis de sus dos antipsicóticos sin ningún problema, y había estado tomando todos sus suplementos con una asiduidad poco usual.

Mes a mes, hacíamos ajustes a algunos suplementos e inclusive le recomendamos tomar rhodiola y 5-HTP para disminuir la ansiedad y el agotamiento que nos había manifestado tener en ciertas ocasiones. Su estado anímico mejoraba día a día y todo marchaba sin contratiempos, hasta que nos enteramos casi el mismo día que partía para los EUA, que había tenido una seria discusión con su señor padre. Ese acontecimiento, la presión que ejercía sobre él una maestra de la escuela superior a la que asistía, y el temor que le infundía la posibilidad de una recaída, rápidamente comenzaron a skypeinquietarlo.

A los poco días de haberse establecido en los EUA, las voces hicieron su nefasta aparición, poniéndolo en un estado de ansiedad aún más crítico. Fue entonces cuando decidí contactarlo por Skype, para comenzar con el procedimiento de la terapia cognitiva recién descrito.
Por alguna razón, a Armando no le preocupaban mucho los acontecimientos más recientes, así que hurgué en su pasado para identificar las creencias que entre los dos tendríamos que modificar para acallar las voces.

Después de entablar el consabido diálogo socrático, me quedó claro que lo que le atormentaba más de las voces no era tanto su contenido, sino su permanencia, al grado de sentirse incapaz de controlarlas.
En contraste con otro paciente que hace un par de años, pudo librarse de las voces con la dieta y los suplementos de nuestra receta para la esquizofrenia, y al que sí le perturbaban los insultos que las voces le proferían, a Armando lo que más le angustiaba, era que éstas nunca se callaban.

chatDe acuerdo con esto, la primera creencia que encontré y que está muy arraigada en él (yo diría en un 100% de convicción), es que “el no tiene control sobre las voces“. Otra creencia que alcancé a descubrir fue que “el contenido de las voces es irrelevante“, porque aunque tenía bien identificados a los personajes que las emitían, no se sentía ofendido.
La última creencia que hasta el momento he podido detectar, es que de acuerdo con su experiencia, “el sonido de las voces es real”.

Él no cree que sean imaginarias. No obstante, esta creencia no pareció tener muchas evidencias que la soportaran, pues durante la consulta, sostuvimos el siguiente diálogo (palabras más, palabras menos):

consultaSergio: ¿Y qué te hace pensar que las voces son reales?
Armando: Ah, pues porque tienen un sonido muy propio. No puedo estar imaginándolas
S: Pero a ver Armando… dime, ¿tú eres un científico no?, y seguramente sabes cómo se generan las palabras…
A: Claro. Con las cuerdas vocales
S: Ahora dime una cosa, ¿sabes de alguien que haya podido emitir alguna palabra sin cuerdas vocales?

A: No, eso sería imposible
S: Entonces, si no hay cuerdas vocales, no puede haber voces, ¿o sí?
A: por supuesto que no
S: Ahora dime… ¿tú tiene cuerdas vocales en tu cabeza?
A: No
S: Y entonces, ¿cómo puede haber voces si no hay cuerdas vocales que las produzcan?

consulta-familiarSe produjo una pausa en la conversación, porque de momento no encontró alguna evidencia que respaldara su creencia original: “las voces son reales”. Tratando de romper el silencio que estaba imperando a lo largo de los miles de kilómetros que había entre las dos computadoras, quise que reflexionara un poco más sobre la cuestión, e insistí:
S: ¿Cómo puede ser real una voz que no proviene de unas cuerdas vocales?

Mediante la pregunta anterior lo estaba invitando a que entre los dos, encontráramos una creencia alternativa (un pensamiento que equilibrara su presunta realidad).
S: ¿No podría ser que tus voces fueran en realidad, tus propios pensamientos, y no las voces de otras personas?
A: Pues sí, es posible
S: ¿Crees que tus pensamientos son reales?  -le dije a Armando para no dejarlo en el vacío, sin una creencia que sustituyera a la anterior.
A: Sin duda.
S: ¿Y tus voces, entonces… son reales?
A: No

escuchaComo me di cuenta de que no había podido refutar el hecho (acontecimiento) de que su cerebro no podía poseer cuerdas vocales, por contravenir los principios de la anatomía humana, aproveché para establecer una creencia alternativa que sustituyera a la que estipulaba que las voces eran reales. El pensamiento equilibrado que le propuse fue el siguiente: “ las voces son la manifestación de tus pensamientos, y éstos sí son reales“.
A pesar de ese pequeño avance, todavía quedaba por resolver durante la consulta, los dos problemas más importantes: la omnipotencia y la omnisciencia de las voces.

Y digo omnisciencia porque según Armando, las voces sabían todo a cerca de él, su pasado, sus secretos, sus aspiraciones, sus debilidades, sus gustos, etc. Pero con el avance que habíamos logrado, resultaba obvio ahora por qué las voces conocían todo a cerca de su vida: era él mismo, con sus pensamientos, quien hacía que todas esas ideas emergieran de su mente. En ese momento, hubiera querido expresarlo como lo hago ahora: “que eso que estaba experimentando, era su mente pronunciando sus pensamientos en voz alta”.
Aún suponiendo que con este nuevo pensamiento equilibrado pudiera convencer a Armando en la próxima consulta, de que nadie sabe tanto sobre él, excepto él mismo, está faltando todavía que practique un ejercicio de visualización que le recomendé en esa misma consulta, con miras a sustituir la que parece ser la creencia limitante más difícil de cambiar: la omnipotencia de las voces.

voz-interiorLa mayoría de las personas con esquizofrenia, atribuyen a las voces un poder extraordinario, casi imposible de vencer. Algunas de ellas manifiestan en las consultas que si se les contradice, pueden sufrir las consecuencias de una represalia de parte de esos entes que les dan órdenes o los agobian con amenazas de muerte  y conjuros en contra de sus seres queridos. Como en teoría Armando no puede ser amenazado por sus propios pensamientos, lo que procede en su caso es enfocar toda la atención en la creencia de que “él no tiene control sobre las voces”, debido al poder que ejercen sobre su persona. Se trata entonces de quitarle fuerza a esta creencia y sustituirla por otra más positiva.

El ejercicio que le pedí realizara durante la consulta y que necesita repetir cada vez que tome una dosis de niacina, es una visualización de una experiencia que me compartió de su pasado.
Puesto que él ya había experimentado antes dos recaídas, le dije que “a estas alturas del partido, el ya debía ser un experto en escucha de voces“, y que era muy probable que recordara uno de esos días en los que las voces lo dejaron en paz, después de haberlo estado molestando como lo estaban haciendo últimamente.

saludAunque no recordó todos los detalles, pudo identificar lo que sintió en aquella ocasión. “Sentí como si me hubieran quitado un gran peso de encima“, me dijo mientras se esforzaba en recordar más detalles. Pero lo más interesante de evocar una experiencia tan grata como esa, es descubrir la creencia que puede haber detrás de ella, si es que la hay. Se sabe que mientras más detalles se recuerden sobre una experiencia con estas características, más posibilidades hay de que el paciente cambie de actitud, de cara a los acontecimientos que lo están afectando en el presente.

Ahora el diálogo se desarrolló más o menos así:

S: ¿Y a que atribuyes tú el que hayas dejado de escuchar voces, mientras estabas en la sala de tu casa?
A: A que tenía como dos o tres días tomando Solian
S: ¿Y recuerdas cómo era la pastilla?
A: No, solo sé que eso fue lo que ahuyentó las voces.

antipsicoticosHonestamente no sé exactamente si el hecho de que no recordara los detalles de ese antipsicótico (el Solian) fue para bien o para mal, porque hasta el momento de estar escribiendo estas líneas, él todavía no ha vuelto a practicar su visualización, por más que se lo he pedido. Mi propuesta fue que evocara esa experiencia de nuevo, tratando de recordar todos los detalles que pudiera; pero ahora haciéndolo poco antes de tomar su dosis de niacina, la cual fungiría como anclaje de la visualización. Basándose en la creencia de que “fue el Solian lo que produjo la desaparición de las voces”, la niacina haría las veces del antipsicótico y la remembranza reemplazaría la creencia de que “él no tiene control sobre las voces”. Pero como he dicho ya en otras ocasiones, una cosa es lo que uno espera que suceda, y otra muy diferente es que efectivamente se produzca “el milagro”.

creenciaHace unos días me enteré que Armando no había tenido tiempo de hacer los ejercicios que yo le había dejado de tarea. Tuve que sentarme en la silla de mi escritorio, porque no daba crédito a lo que me estaba tratando de transmitir aquella voz que provenía del otro lado de la línea telefónica. Los ejercicios consistían, además de la visualización, en correr aunque fuera una media hora por las mañanas, leer y escuchar música con audífonos. La intención era comprobar si con eso podía tener más control sobre la intensidad y la duración de las voces, que en cualquier momento podrían callar, como lo hicieron la vez que Armando tomó aquella dosis de Solian.

“Acepto que es verdad que la fortuna es juez de la mitad de nuestras acciones, pero que nos deja controlar la otra mitad, o poco menos”… Nicolás Maquiavelo

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 17 de septiembre de 2016


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REFERENCIAS

[1] Milt Greek. Schizophrenia: A Blueprint for Recovery. 2012
[2] Salvador Perona-Garcelán y Carlos Cuevas Yust. Aplicación de la terapia cognitivo conductual sobre las ideas delirantes y las alucinaciones en un sujeto con el diagnóstico de esquizofrenia. Psicothema. 2002. Vol. 14, nº 1, pp. 26-33.
[3] Chadwick, P.; Birchwood, M. y Trower, P. (1996). Cognitive Therapy for Delusions, Voices and Paranoia. Chichester: Wiley.
[4] López González Sergio. Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes. Fundación MicroMédix. Febrero 6, 2015.
[5] Anthony P. Morrison, Julia C. Renton, Paul French y Richard P. Bentall. ¿Crees que estás loco?, Piénsalo dos veces. Recursos para la terapia cognitiva de la psicosis. 2010, Herder Editorial, S.L., Barcelona
[6] Enquiridión (manual). Epicteto. Anthropos Editorial. 2004