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Epilobio en microdosis: inmejorable antiinflamatorio para el cáncer de próstata

Han pasado ya cinco años desde que pude librarme totalmente de una prostatitis crónica, y durante todo ese tiempo que invertí buscando un remedio para el dolor de mi pelvis, las constantes febrículas, la micción frecuente y el ardor al orinar y eyacular, siempre me pregunté si la nitazoxanida, la medicina ortomolecular y las microdosis, podrían también ayudar a combatir un cáncer de próstata.
En esos días mis síntomas habían disminuido a tal grado, que no consideré necesario indagar más sobre el asunto. Al haberme hecho cargo de mi prostatitis yo mismo me había dado de alta.

Más allá de un cáncer de próstata se encuentra la voluntad de vivir

Pero el objetivo de compartir con usted esta experiencia, es dejar constancia de que no hay algo en mí que usted no tenga, como para no poder conseguir los mismos resultados. De hecho, usted se encuentra en una mejor posición, porque puede aprovechar lo que yo le voy a confiar aquí, para ahorrarse algunos suplementos y conseguir únicamente aquello que realmente le va a beneficiar.

Durante el proceso de búsqueda que siguió a mi curación, terminé concluyendo que lo que puede servir para desinflamar una próstata, no necesariamente funciona para curar un cáncer que ha invadido esta glándula sexual. No obstante, ahora puedo decir que lo que puede revertir un cáncer de próstata, también puede acabar con una prostatitis crónica o una hiperplasia prostática benigna. No hay que perder de vista que estamos hablando de lo que pueden hacer por usted la medicina ortomolecular y la técnica de las microdosis, que no tienen nada que ver con los procedimientos quirúrgicos o de quimioterapia, propios de la medicina tradicional (la que está basada en fármacos).

En los últimos cuatro años he tratado pacientes con prostatitis sin ningún indicio de cáncer. Pero la necesidad de ganarme la vida y el sufrimiento de otros seres humanos con peores dolencias que las que yo padecí, me han impulsado a seguir explorando las posibilidades que la fitoterapia (remedios basados en plantas medicinales) puede ofrecer. La adversidad me ha  enseñado más que la universidad. El caso de Don Raúl ilustra mejor lo que quiero decir.

El antígeno prostático específico de Don Raúl 

Alarmado por lo que su médico había detectado durante una exploración conocida como tacto rectal, Don Raúl me pidió mi opinión sobre lo que ese excelentísimo señor de bata blanca le había sugerido realizar: se trataba de un examen que se conoce como biopsia de próstata, y cuyo objetivo es extraer alrededor de una docena de muestras de tejido prostático, a fin de confirmar la existencia de células cancerosas. Cuando le pregunté si ya se había realizado la prueba del antígeno prostático específico (PSA) en sangre, me contestó que sí y que los resultados lo tenían preocupado, porque su valor había llegado a los 7.3 ng/ml (nanogramos por mililitro de sangre).

Aun cuando esa cifra era lo suficientemente elevada como para ordenar una biopsia, le aconsejé que probara primero un tratamiento de 20 días con una microdosis de epilobio, porque de acuerdo con mi experiencia y la de otros muchos e-pacientes adscritos a algunas redes sociales de salud 2.0, el procedimiento de la biopsia suele ser un arma de dos filos, dada su naturaleza invasiva: utilizando una sonda de ultrasonido, el médico introduce una aguja por la vía rectal, a fin de recoger suficientes muestras de tejido prostático. En el mejor de los casos, la prueba podría resultar negativa, sin que ello signifique categóricamente que el paciente está fuera de peligro, ya que podría tratarse de un falso negativo.

En el peor de los casos, que por supuesto no sería un falso positivo, la aguja podría contaminarse con tejido realmente canceroso, para después propagar hacia otros órganos sanos, el cáncer así recolectado (metástasis). Como la aguja toma muestras en repetidas ocasiones, y como el médico tiene muy poco control sobre los tejidos que está tocando la aguja, ésta podría afectar células sanas, después de haber recogido una muestra de tejido canceroso.

Con esta otra perspectiva, Don Raúl me inquirió si sabía yo de alguna otra alternativa para descartar un cáncer de próstata. Le contesté que conocía el trabajo de Josep Pàmies, y lo que él a su vez comentaba sobre la obra de Maria Treben, “Salud de la Botica del Señor“.
En su excepcional libro, esta autora relata cómo algunos hombres han podido superar un cáncer de próstata con infusiones de epilobio. Le conté a Don Raúl lo que yo tuve que pasar años atrás, enfrentando el mismo problema, y lo que hubiera hecho en aquel entonces si hubiera sabido lo que ahora sé sobre informática biomédica y medicina alternativa. Durante nuestra conversación telefónica se lo quise dejar muy claro: “si una infusión, una tintura o una microdosis de epilobium angustifolium no revierte un cáncer de próstata, difícilmente lo hará un tratamiento alopático… Yo jamás me sometí a una biopsia de tejido prostático y heme aquí vivito y coleando”.

Las especies de epilobio y su eficacia para combatir las afecciones de la próstata

Supuse que al colgar el teléfono no volvería a saber más de Don Rául, porque a lo largo de nuestra plática lo había notado algo escéptico ante lo que le había dicho poco antes de terminar mi explicación. Sin embargo, como a los tres días me volvió a llamar, esta vez para hacerme ver que de acuerdo con lo que Maria Treben había escrito en el libro que yo le había recomendado, el epilobio de bosque, que es como en España denominan al epilobium angustifoilium, “no vale para combatir las afecciones de la próstata” [1]. Ella afirmaba que solo el epilobio de flores pequeñas, o sea el de la especie parviflorum, era el único que podía cumplir con ese cometido.

El tenía razón, porque Maria Treben (izquierda) así lo había escrito; pero lo que Don Raúl y ella no sabían es que yo tenía pruebas de que la especie angustifolium, al igual que el epilobium hirsutum, también podían revertir una prostatitis, una hiperplasia y un cáncer de próstata. Para que no quedara ninguna duda, le envié por correo electrónico seis artículos en los que varios científicos de renombre, habían presentado evidencias contundentes sobre la eficacia terapéutica de esas tres especies de epilobium, en cuanto a afecciones de la próstata se refiere [2]-[7]. Hacía tiempo que había yo encontrado dichas pruebas en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, haciendo uso del motor de búsqueda PubMed, la base de datos biomédicos más grande del mundo, con más de 27 millones de citas bibliográficas.

De todos las publicaciones que encontré, la que más respaldó los beneficios del epilobium angustifolium en particular, fue la de Schepetkin y otros [8], en la que sus autores explican con lujo de detalles, por qué los extractos de E. angustifolium se han forjado un prestigio muy merecido como alternativas para tratar la úlcera gástrica, la úlcera duodenal, la gastritis, la colitis, la disentería, la diarrea, y como cabría esperar, los problemas prostáticos y urinarios, tales como la inflamación uretral, los trastornos de la micción, el adenoma prostático y la hiperplasia prostática benigna. En cuanto al cáncer de próstata, ellos han presentado evidencias de que los extractos de E. angustifolium exhiben propiedades antitumorales, incluyendo la inhibición del crecimiento de la célula epitelial de la próstata humana PZ-HPV-7. Asimismo, el tratamiento de células de adenocarcinoma de próstata humana sensible a andrógenos LNCaP con extractos de Epilobium, dio como resultado un aumento significativo en el número de células apoptóticas (células cancerosas cuya destrucción es inminente y está programada).

En la imagen adjunta estoy mostrando el resumen de uno de los artículos que más impacto causó en Don Raúl, a propósito de lo que estas tres especies de epilobium serían capaces de hacer por su antígeno prostático. Lo que él juzgó como lo más maravilloso del artículo (lo que en realidad escribió él fue “cool”, término del slang norteamericano que significa “super”), fue lo que he resaltado en azul. Su traducción rezaría más o menos así:

Nuestros estudios demostraron que los extractos de Epilobium angustifolium, Epilobium parviflorum y Epilobium hirsutum son potentes inhibidores de la proliferación de células de cáncer de próstata (LNCaP) con valores de IC50 alrededor de 35 μg/ml. Los extractos bajo prueba redujeron la secreción del antígeno prostático específico (PSA) (de 325,6 ± 25,3 ng/ml, a aproximadamente 90 ng/ml) e inhibieron la actividad de la arginasa (de 65,2 ± 1,1 mUnidades de urea/mg de proteína, a aproximadamente 40 mUnidades de urea/mg de proteína)” [2].

De acuerdo con los resultados de Stolarczyk y sus colaboradores, el antígeno prostático específico disminuyó en una proporción de 3.6 veces (325.6/90), empleando extractos de epilobio. Con una dosis inicial de tres gotas de microdosis, cada 5 minutos durante una hora, y posteriormente cada hora por todo el día; o quizás con 16 a 30 gotas de su extracto, tres veces al día, estimé que en menos de tres meses el antígeno prostático de Don Raúl podía reducirse a solo 2 ng/ml. De conformidad con lo anterior, y suponiendo que usted fuera un varón con problemas de próstata, podría calcular cuánto descendería su antígeno prostático con este tratamiento, dividiendo su valor actual entre 3.6, para obtener un estimado de los nanogramos por mililitro de sangre a los que llegaría, a los tres meses de haber comenzado con las microdosis o el extracto.

¿Está usted en riesgo de desarrollar cáncer de próstata?

Y se preguntará usted, ¿cómo puede saber este señor que en menos de tres meses mi antígeno prostático va a descender en esa proporción? Bueno, además de los hallazgos de Stolarczyk y sus colaboradores, consideré los testimonios de aquellos que ya han puesto a prueba el epilobium con fines de desinflamar su próstata. Después de leer el caso de Christopher Long en la página de Dulce Revolución, pensé que si el antígeno prostático del Sr. Long había disminuido drásticamente de 8.45 a 5.7 y finalmente a 4 mcg/L en tres meses (una proporción de 8.45/4=2.1), tomando tres infusiones (tés) de esta extraordinaria planta, entonces una microdosis o un extracto, podrían hacer más por una próstata inflamada, en el mismo tiempo. En la Fundación MicroMédix hemos comparado la eficacia de las microdosis de algunas plantas con sus respectivas infusiones, y aunque ésta varía mucho entre una planta y otra, siempre la de una microdosis ha resultado superior. Es de esperar entonces que en menos de tres meses, una microdosis desinflame 1.7 veces (3.6/2.1) más, que un té de epilobio.

En las imágenes adjuntas, puede usted consultar los valores de referencia del antígeno prostático específico, en función de la edad. Para ayudarle a interpretar este tipo de análisis, voy a exponer mi caso, en el que el Dr. Carlos Pacheco Gahbler, me estuvo tratando con fármacos por un tiempo, y en el que después de dos semanas, me dio de alta con un antígeno prostático de 3.1 ng/ml. Aunque este valor parecía bastante razonable para un hombre de 54 años (ahora tengo 62), las aguas se habían logrado calmar hasta ese entonces, después de que mi antígeno prostático había llegado a los 5.6 ng/ml. Ahora, ¿por qué en ese momento el Dr. Pacheco me dio de alta y no consideró necesaria una biopsia prostática? La clave estuvo en el valor que tenía lo que en urología se conoce como antígeno prostático libre, el cual es un parámetro que sirve para saber qué tan probable es que una biopsia resulte positiva al cáncer (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla). Para saberlo, se divide el valor del antígeno prostático específico libre, entre el valor del antígeno prostático total. El valor así obtenido se conoce como por ciento (%) de antígeno prostático libre (o PSA libre en %), y se utiliza para establecer el riesgo de cáncer de próstata. Una vez calculado el PSA libre en %,  se localiza el rango en el que se encuentra dicho valor dentro de las tablas mostradas en la segunda página del análisis (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).
Así, para ilustrar cómo determinó el Dr. Pacheco la probabilidad de que en el 2010, saliera yo del laboratorio OLARTE Y AKLE con una biopsia positiva en la mano, simplemente dividió 0.41/3.1, y con el valor de este cociente (13.2 % < 14%), recurrió a la tabla que aparecía en la parte superior de la página 2 de mi análisis (Pacientes con Antígeno Prostático Específico Total de 2.6 a 4.0 ng/ml), para descubrir que la probabilidad de un cáncer de próstata era de  25%.

 Descubriendo lo que la prosperidad nunca me hubiera permitido develar

Antes de consultar a este urólogo, mis antígenos total y libre estaban en 5.6 y 0.537 ng/ml respectivamente, por lo que el PSA libre en por ciento ascendía a 9.6%. Si usted consulta la tabla inferior de mis análisis en la página 2, va a encontrar una probabilidad de 64% de desarrollar cáncer, lo cual me mantuvo preocupado durante todo el tiempo que transcurrió hasta dar con el Dr. Pacheco.

Pero las cosas no terminaron ahí. Como sucede con todo el género humano, me confié y descuidé mi alimentación, y continué con los típicos hábitos del estilo de vida moderno, es decir, mal pasándome y consumiendo lácteos y alimentos repletos de gluten y azúcar. Por si eso fuera poco, tuve que afrontar en el orden que sigue, las contrariedades que todo divorcio acarrea, el accidente automovilístico en el que el mayor de mis hijos casi pierde la vida, el fallecimiento de mi querida madre, así como la agobiante lucha contra la esquizofrenia de otro de mis vástagos. El estrés al que me vi sometido durante esa etapa de mi vida, dio al traste con mis glándulas suprarrenales y en especial con mi antígeno prostático, que para ese entonces ya rondaba de nuevo los 5.0 ng/ml. Fue entonces cuando después de consultar a otros dos urólogos, decidí terminar de una vez por todas con ese viacrucis.

El último urólogo que consulté poco después de haber incursionado en el mundo de las microdosis y cuando todavía no conocía los secretos de la medicina ortomolecular, me llegó a decir que conocía casos en los que los pacientes pudieron vivir mucho tiempo con cáncer de próstata, sin saber que lo tenían. También me dijo que había oído de otros que morían por otras causas, aún sabiendo que lo padecían.

Habiendo vivido la misma experiencia por la que están pasando un sinnúmero de almas masculinas en pena, hoy puedo afirmar que con uno o dos frascos de microdosis de epilobium angustifolium, complementados con dosis terapéuticas de licopeno, una dieta rica en soya y otros poderosos antioxidantes administrados también en cantidades apropiadas (ortomoleculares), cualquier paciente con problemas de próstata puede olvidarse de las cirugías, las quimioterapias y los consejos tan aberrantes que algunos excelentísimos señores de bata blanca suelen soltar de vez en cuando, tratando de vender cirugías para poderse comprar ese auto que tanto han soñado.

Tal vez usted no me lo crea, pero en una ocasión, un médico de las llamadas farmacias similares me llegó a decir: “si no ha podido desinflamar su próstata con nada, ¿por qué no se la quita?” Estuve a punto de contestarle: ¡por qué no se la quita usted, mequetrefe!
Al final pude ver toda esa serie de vicisitudes como una oportunidad más de crecimiento personal, y efectivamente así fue, el que creció más fui yo, no mi próstata.
No sé exactamente qué tanto querrían todos esos médicos infundir miedo en mi, con tal de venderme una biopsia de próstata; pero lo cierto es que gracias a esos comentarios y al impacto que produjo en mí el enterarme de lo que costaba dicho examen, fue que terminé especializándome en informática biomédica, después de haber descubierto en la literatura biomédica, que la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida.

Usted podría ser un médico graduado en Harvard y haberse doctorado en la universidad más prestigiada del mundo, o bien un “médico similar” como el de la anécdota que relaté en un párrafo anterior; pero si no ha sufrido en carne propia una prostatitis crónica o un cáncer de próstata, y desconoce los principios en los que se basa la informática biomédica, me da exactamente lo mismo lo que pueda usted opinar sobre la medicina alternativa que aquí se está proponiendo.

Opciones para proveerse de microdosis de epilobio

Ahora que si usted es un hombre de más de 40 y no ha podido librarse del lastre que representa una prostatitis crónica, una hiperplasia prostática benigna o un cáncer de próstata, me place comunicarle que a partir del 20 de Agosto de 2017, ya tendremos listas las microdosis de epilobium angustifolium. Si radica en la República Mexicana, podemos enviarle por paquetería, ya sea los frascos de microdosis, o bien la planta, para que usted mismo prepare los suyos. Esta segunda opción le permitirá elaborar las microdosis que desee, tomando el “Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales” que la Fundación MicroMédix imparte por Skype. En un par de sesiones de hora y media cada una, usted podrá aprender todo lo relacionado con la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a través de una práctica de laboratorio en tiempo real, desde la comodidad de su hogar.

“No hay enfermedades incurables, solo hay médicos insufribles”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 25 de Julio de 2017


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REFERENCIAS

[1] Maria Treben. Salud de la Botica del Señor. Consejos y experiencias con hierbas medicinales. Editorial Ennsthaler, Austria
[2] Stolarczyk M et al. Extracts from Epilobium sp. herbs, their components and gut microbiota metabolites of Epilobium ellagitannins, urolithins, inhibit hormone-dependent prostate cancer cells-(LNCaP) proliferation and PSA secretionPhytotherapy Research. 2013 Dec;27(12):1842-8. doi: 10.1002/ptr.4941. Epub 2013 Feb 25.
[3] Jürgenson S. et al. Vegetational variation of phenolic compounds in Epilobium angustifoliumNat Prod Res. 2012;26(20):1951-3. Epub 2011 Dec 9.
[4] Bartfay WJ. et al. Gram-negative and gram-positive antibacterial properties of the whole plant extract of willow herb (Epilobium angustifolium)Biol Res Nurs. 2012 Jan;14(1):85-9. doi: 10.1177/1099800410393947. Epub 2011 Jan 5.
[5] Hevesi Tóth B. et al. Polyphenol composition and antioxidant capacity of Epilobium speciesJ Pharm Biomed Anal. 2009 Jan 15;49(1):26-31. doi: 10.1016/j.jpba.2008.09.047. Epub 2008 Oct 8.
[6]  Kiss A. et al. Compounds from Epilobium angustifolium inhibit the specific metallopeptidases ACE, NEP and APNPlanta Med. 2004 Oct;70(10):919-23.
[7] Vitalone A. et al. Characterization of the effect of Epilobium extracts on human cell proliferationPharmacology. 2003 Oct;69(2):79-87.
[8] Schepetkin, I. A.Ramstead, A. G.Kirpotina, L. N.Voyich, J. M.Jutila, M. A., and Quinn, M. T. (2016Therapeutic Potential of Polyphenols from Epilobium Angustifolium (Fireweed)Phytotherapy Research.,  30, no. 8 (May 2016): 1287-1297.

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Terapia Alternativa para la Prostatitis Crónica y la HPB

Botiquín de microdosis de plantas medicinales y nitazoxanida

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Uno de los primeros botiquines de la fundación MicroMédix fue el de la prostatitis crónica y la hiperplasia prostática benigna (HPB), y por aquel entonces, éste todavía no incluía la moringa como parte esencial de esta terapia alternativa, un tanto holística porque de las cinco sustancias de las que constaba, cuatro de ellas eran microdosis de plantas medicinales: cola de caballo, maíz (cabellos del elote), hueso de aguacate y agracejo, y la otra era (y sigue siendo todavía) de nitazoxanida. Éstas eran hasta cierto punto suficientes para contrarrestar los síntomas que caracterizan a estos dos trastornos tan comunes en la población masculina adulta; pero el tipo y la cantidad de sustancias se han venido modificando tanto por los nuevos descubrimientos que hemos hecho, como por las particularidades de cada paciente. Todos respondemos diferente a una terapia alternativa.

terapia alternativaEn la imagen de la izquierda (hacer clic sobre la misma para agrandarla) ejemplifico cómo comencé a aplicarme las microdosis, hace algo así como unos tres años. Ahí se ve cómo seguía yo un programa típico de aplicación de microdosis de plantas medicinales, en función de mi estilo de vida. Acostumbrado a levantarme a las 7:00 a.m, me podía organizar para iniciar mi tratamiento a las 8:00 a.m , aplicando 2 gotas de Zea Maiz sobre mi lengua, cada 5 minutos durante una hora, con otras dos gotas de Nitazoxanida a partir de las 8:30 a.m por media hora, y luego, junto con la cola de caballo, a partir de las 9:00 a.m, me ponía 2 gotas de cada sustancia cada hora, por todo el día. A partir de las 9:00 a.m, también aplicaba dos gotas de agracejo y de hueso de aguacate 4 veces al día con las otras tres sustancias mencionadas, a fin de generar la sinergia inherente a estas plantas medicinales. Si usted ya está siguiendo esta terapia alternativa, puede modificar el horario que yo seguí y adaptarlo a su propio estilo de vida, cuidando únicamente que la frecuencia de administración (el número de veces al día) sea la misma que la indicada en cada frasco de microdosis. Conviene también dejar claro que el tipo de plantas medicinales de este botiquín puede variar, en función de la sintomatología y la historia clínica del paciente. Regularmente, lo que los terapeutas de la fundación acostumbran hacer, es proponer un conjunto de sustancias para iniciar el tratamiento, e ir modiciando algunas de ellas, según responda y evolucione el consultante.

terapia alternativaComo se ve, el primer día del procedimiento exige de tiempo y un poco de esfuerzo por parte de quien va a seguir esta terapia alternativa; pero desde el punto de vista de los beneficios que aporta, creo que bien vale la pena esmerarse.
Aunque las cosas son mucho más sencillas a partir del segundo día, según se aprecia en la figura de la derecha,  es imprescindible hacer hincapié en que el alivio esperado varía de persona a persona y que así como en mi caso la frecuencia de administración fue adecuada, es muy probable que otros individuos necesiten aplicarse las microdosis de estas mismas plantas medicinales más frecuentemente que el autor de estas líneas. En esa época en la que yo todavía no me aliviaba por completo de la próstata, conocí a un vecino morelense de 55 años de edad, que comenzó al mismo tiempo que yo esta terapia alternativa, y sucedió que, padeciendo de transtornos prostáticos agudos, mucho más serios que los míos, no parecía experimentar ninguna mejoría, por lo que fui a visitarlo para recomendarle un cambio de estrategia: repetir el procedimiento desde el principio, tal y como está indicado en la primera figura de esta publicación (primer día de la guía terapéutica).

La clave del éxito: considerar la individualidad bioquímica

Acostumbro hacer un seguimiento de la evolución de los síntomas de quienes adquieren las microdosis en los lugares a los que la fundación acude a entregar botiquines. Fue así como a este vecino del pequeño poblado de Xochitepec, no solo le sugerí repitiera el procedimiento, sino que también se aplicara la microdosis de hueso de aguacate, de la misma forma en la que estaba indicada la de maíz, debido a que su problema más crítico era la disuria, es decir, se le dificultaba mucho el poder orinar. También le recomendé agregar otras dos plantas medicinales, una de regaliz y otra de hierba santa, cada 5 minutos durante media hora, y que en caso de que persistieran las molestias, alargara el procedimiento hasta una hora máximo. En términos un poco más técnicos, a la sintomatología que se presenta cuando las sustancias activas de las plantas medicinales son administradas a ese ritmo (2/3 gotas c/5 minutos por media hora o la hora completa) se le llama cuadro agudo, y es diferente en cada persona.

MaízHabrá casos en los que el cuadro agudo (molestias muy marcadas) sea otro, y en donde sea necesario aumentar la frecuencia de administración de otra microdosis. En mi caso por ejemplo, cuando me regresaba el dolor pélvico, tenía que aplicar 2 gotas de maíz cada 5 minutos por una hora, pues el maíz, además de ser un gran diurético, es un excelente analgésico. De hecho, hoy en día, aunque ya no tengo problemas con mi próstata, cuando por alguna otra razón tengo dolor de cabeza, se me calma a los 40 minutos de haberme aplicado 3 gotas cada 5 minutos. A la mejor ya no uso los cabellitos del elote, sino regaliz por ejemplo, debido a que la presión ocasionalmente me baja y eso me produce cierto dolor en la nuca. Hablando en general, y no solo sobre los trastornos de próstata, el usuario de cualquier botiquín de microdosis, tendrá que ir ajustando la frecuencia de administración de sus diferentes plantas medicinales, dependiendo de su individualidad bioquímica, y de cómo evolucione su enfermedad al transcurrir el tiempo, sobre todo cuando se trate de cuadros agudos.

La imperiosa necesidad de agregar antioxidantes al tratamiento

No obstante, en enfermedades crónicas, es muy probable que no basten 2 o tres gotas, cuatro veces al día, de cada una de las plantas medicinales. En ocasiones habrá necesidad de agregar fuentes de cisteína (antioxidantes) y otros suplementos para desinflamar la próstata.
Conviene entonces remarcar lo importante que resulta en todos los casos, ser paciente y perseverante. En aquella etapa de mi vida, yo llevaba ya más de 2 años luchando contra mi prostatitis crónica y consumiendo los consabidos medicamentos alopáticos acostumbrados (tamsulosina, finasteride, ciprofloxacin y demás fármacos que ya he citado en otros sitios) que no me beneficiaban en nada. No obstante, a base de numerosas investigaciones, mucho trabajo y un esfuerzo físico e intelectual considerable, hoy puedo decir que por fin he superado esa difícil situación. Pero como dije anteriormente, tuve que adicionar sustancias ortomoleculares (nutrientes en dosis terapéuticas) para combatir a los culpables de la inflamación: los radicales libres.

medicina naturalAndrew Weil, doctor en medicina de Tucson, Arizona, declara a los compiladores  de la Guía definitiva de la “Medicina Alternativa”, del Burton Goldberg Group (pag. 255), que  “debido a que las hierbas y las plantas usan una vía indirecta para llegar al torrente sanguíneo y a los órganos blanco, sus efectos suelen ser más lentos al principio y menos espectaculares que los de los fármacos más purificados y administrados por vías más directas”. Y continúa diciendo textualmente:  “por esa razón, los médicos y los pacientes que están acostumbrados a los efectos más rápidos e intensos de los fármacos sintéticos pueden impacientarse con los remedios botánicos”.
Cualquiera desespera cuando siente en carne propia ese dolor y esos trastornos urinarios tan característicos de una prostatitis, producto de un déficit de glutatión en el organismo.

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Receta para la prostatitisMi sufrimiento como e-paciente, los intentos fallidos de curarme de esta nefasta enfermedad, así como las investigaciones que desarrollé a lo largo de varios años, comenzando con el “descubrimiento” en la literatura biomédica de que la prostatitis crónica puede ser tratada con Nitazoxanida, y culminando con la implementación en la Fundación MicroMédix, de una terapia alternativa compuesta de varios suplementos ortomoleculares, me llevaron a la conclusión de que, si existe algún efecto espectacular no derivado de un remedio botánico, el mérito más bien debería atribuirse a los suplementos administrados en megadosis, y no a los fármacos que los urólogos suelen recetar para “controlar” la inflamación de la próstata de millones de almas masculinas en pena.

Una próstata inflamada no puede contra una voluntad férrea

fotos-de-veracruz-125Así lo demostraron hace más de 50 años tanto el dos veces ganador del premio Nobel Linus Pauling, como el Dr. Abram Hoffer, con cientos de casos en los que alcanzaron el éxito al tratar varias enfermedades degenerativas con sustancias ortomoleculares. Así que aun cuando el Dr. Weil merezca todos mis respetos, no creo simpatizar de igual manera con los “fármacos más purificados” a los que él hace referencia.
Por todo lo anterior, me gustaría poner a su consideración la Receta para la Prostatitis Crónica y la HPB, con la que usted también podrá liberarse de esas molestias y darle sentido a todos esos años de lucha, esperanza, determinación e investigación, que me llevaron a concluir que este mal también tiene remedio.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 29 de noviembre de 2012


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Automedicación con microdosis responsable y sin riesgos

La automedicación ha sido hasta ahora un asunto muy controvertido, pues su práctica compromete hasta cierto punto la seguridad de nuestra salud. No obstante, hay situaciones en las que un trastorno puede estar empeorando y en las que por más que uno consulte a los profesionales de la salud, la situación no mejora. Con todo, es la salud la que está en juego y si aunado a ésto uno no cuenta con los recursos tanto económicos como de seguridad social para hacer frente a su padecimiento, es indispensable buscar otras soluciones. Hay veces en que no queda otra que tomar una determinación y no dejar absolutamente todo en manos de los médicos.

Una alternativa a las prácticas deshonestas del ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca

plantas medicinalesVale decir, que así como los profesionales de la salud juegan al “conejillo de indias” con sus pacientes, cada quien también puede experimentar consigo  mismo, responsablemente y sin riesgos, con métodos medicinales más holísticos, esto es, aquéllos que combinan la medicina natural y las plantas medicinales, con los fármacos habituales suministrados en dosis inofensivas (microdosis), que no causan efectos secundarios.
Aunque no se verifique en todo y para todos, una buena parte del sistema tradicional de salud está más preocupado por las jugosas ganancias de su industria farmacéutica, que en mejorar la salud de sus pacientes.

Ese mismo sistema de salud, ha fomentado que uno tenga en un pedestal a esos señores de bata blanca, a quienes no se les puede contradecir y cuya opinión, consejo y “sabiduría” hemos sobrestimado en grado máximo. Pero hay buenas noticias. Como sucede con los demás aspectos de la vida, uno puede adoptar las bondades de un sistema y renunciar a aquellas otras cosas que lo perjudican, con el fin de confeccionar una estrategia que sea compatible con su sistema de creencias. Y sobre todo que le funcione.
Indiscutiblemente, para un caso de emergencia o accidente en el que la vida misma se ve comprometida, lo más indicado, sensato y sobre todo sano, es acudir de inmediato al hospital más cercano de la localidad. Cuando éste no sea el caso,  usted podría hacerse responsable de su propia salud sin correr riesgos, convirtiéndose así en un e-paciente autónomo.

microdosisPodría consultar a un médico especialista para tener un diagnóstico confiable de su padecimiento y  automedicarse después con una o más microdosis de plantas medicinales, llamadas así porque se trata de dosis muy pequeñas e inofensivas (dos o tres gotas) de fitomedicamentos que usted deposita sobre su lengua y de manera periódica, con la finalidad de poner en marcha un mecanismo de acción neuro-hormonal. El Dr. Eugenio Martínez Bravo, profesor emérito de la Universidad Autónoma de Zacatecas, ex-investigador mexicano y creador de esta forma de medicina natural, lo explicó de la siguiente manera:

“Las gotas de microdosis estimulan las terminaciones nerviosas del gusto en la lengua, recorren por vía nerviosa al hipotálamo y de ahí a la corteza cerebral, desde donde descenderán las señales nerviosas hasta las terminaciones efectoras curativas”.

Como cabría esperar, los profesionales del cuidado de la salud en general,  van a tratar de descorazonarnos y convencernos de que ellos son los únicos que están calificados para prescribir un determinado fármaco y que la automedicación nos puede acarrear problemas, lo cual tiene mucho sentido, pues ellos dejarían de percibir ingresos si los demás mortales decidiéramos “micromedicarnos” sin efectos secundarios. Pero como dije, estando bien informados y a sabiendas de que no vamos a correr ningún riesgo gracias a la forma tan peculiar de actuar de esta técnica, podemos asumir la responsabilidad de nuestra propia salud y automedicarnos, en lo posible, con microdosis de plantas medicinales. Nosotros somos los auténticos dueños de nuestro cuerpo y nuestra psique, y el derecho de tomar la decisión final sobre qué hacer con ambos, sólo nos corresponde a nosotros.

Cómo me deshice de una prostatitis crónica con microdosis de nitazoxanida, plantas medicinales y sustancias ortomoleculares (nutrientes en dosis terapéuticas)

medicina naturalCon ánimo de ser consistentes con lo que he venido diciendo, involucrémonos más en esta tarea de encontrar soluciones para mejor nuestra salud  y compartamos aquí, yo con mis artículos y ustedes con sus comentarios, esos hallazgos y experiencias que se han convertido en casos de éxito y que pueden resultar de mucha utilidad para sanar nuestros males, aún cuando no hayan sido casos relacionados con microdosis; pero sí con plantas medicinales y/o medicina natural.
Comenzaré entonces por relatar mi caso particular (holístico), consistente en una prostatitis crónica que se estaba convirtiendo en la peor de mis pesadillas.
Como podrá imaginar, había yo consultado a varios médicos y probado unos cuantos tratamientos sin haber conseguido alivio alguno, hasta que gracias a  una casualidad y un esfuerzo considerble de mi parte, descubrí que “la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida” .

La Nitazoxanida es un fármaco alopático que dista mucho de ser un fitomedicamento, tal como lo expenden en la farmacia de la esquina. No obstante, después de minuciosas y exhaustivas deliberaciones (véase el vínculo inmediato anterior),  comencé a tomar la Nitazoxanida y mis síntomas mejoraron.
Pasado el tiempo experimenté una regresión, ya que mis síntomas nuevamente comenzaron a presentarse, aunque con una intensidad menor. Puesto que esto me intrigaba demasiado, inicié una nueva investigación, esta vez relacionada con una teoría (que no es mía por supuesto) que postula que en los casos crónicos y renuentes de algunas enfremedades, como la prostatitis, existe la posibilidad de que algunos microorganismos se organicen para construir una capa sobre el órgano afectado, a la que llaman “biopelícula” y que tiene la particularidad de bloquear la acción terapéutica de los medicamentos.

Cochicaloten el afán de poner a prueba dicha hipótesis, utilicé  la herramienta Arrowsmith que uso para extraer conocimiento de la literatura biomédica, para buscar alguna sustancia herbolaria que no interaccionara de manera adversa con la Nitazoxanida (NTZ) y que al mismo tiempo arremetiera contra la supuesta biopelícula. Y encontré la berberina:
un alcaloide que se encuentra en varias plantas medicinales, entre ellas el agracejo, el sello de oro y el chicalote, ésta última originaria de México.
Fue entonces cuando decidí tomar cápsulas de 500 mg. de sello de oro con extracto estandarizado al 5% de berberina para ayudar a eliminar la biopelícula y así facilitar la labor de la Nitazoxanida.

Anteriormente había estado tratándome con dosis convencionales de nitazoxanida (no con microdosis), y aunque había mejorado notablemente, al cabo de un tiempo los síntomas regresaban. Después de haber considerado la berberina como posible coadyuvante, tomé dos cápsulas de extracto de sello de oro al día por tres semanas antes de comenzar con la Nitazoxanida, misma que en esta ocasión tomé por 6 días. Los resultados fueron si no extraordinarios, sí bastante satisfactorios, pues mi organismo reaccionó mejor que cuando tomaba la Nitazoxanida sin la ingesta previa del sello de oro.

NTZLa única precaución que debí tomar durante el tratamiento de la berberina, fue tomarme la presión unas dos veces por semana a fin de estar vigilante, pues algunas fuentes de información de reconocido prestigio así lo recomiendan.
Con la nitazoxanida procedí de manera análoga, ya que tampoco se trataba de microdosis, así que revisé en la literatura biomédica las contraindicaciones correspondientes y  no encontré ninguna razón de peso para no proseguir con mi estrategia. Sólo experimenté ligeros dolores abdominales y una que otra diarrea sin mayores consecuencias.

El secreto detrás de la cura: la individualidad bioquímica

microdosisAsí es como se crea una terapia inteligente e individualizada para la cura de una enfermedad en particular, padecida por un individuo único e irrepetible,  perfectamente documentada y fundamentada en argumentos científicos.
Se trata de una forma de medicina natural que debe ser adaptada a cada individuo, y no al revés, como se practica en nuestro actual sistema de salud, en donde el individuo debe adaptarse a un tratamiento que en principio le funciona a todos. Cada organismo es diferente y por lo tanto, cada terapia debe considerar la individualidad bioquímica del mismo. De no ser así, las indicaciones típicas de la medicina natural para la prostatitis (serenoa repens o saw palmetto) me habrían funcionado a mí desde un principio, lo cual no fue así. Independientemente de cómo me fue a mí con el saw palmetto, existe mucha evidencia en la literatura biomédica sobre la ineficacia de éste como agente terapéutico en la prostatitis crónica tipo III (CPPS, por sus siglas en inglés: Síndrome de Dolor Pélvico Crónico).

Tratamiento holístico: integrando todo en una sola fórmula

receta para la prostatitisHabiendo integrado a la microdosis de Nitazoxanida, algunas otras como la cola de caballo, la gayuba, la sangre de drago y la moringa, así como otros nutrientes ortomoleculares, puedo decir que he vencido a la prostatitis y todas las molestias asociadas a ésta. Con dosis terapéuticas de carbonato de magnesio, vitamina C, proteína aislada de suero de leche, ácido alfalipoico y zinc, gozo ahora de una calidad de vida que hace unos cinco años me hubiera parecido un sueño. Los resultados de mi investigación los resumí en la Receta para la prostatitis crónica que aparece a su izquierda (puede pulsar en el vínculo o sobre su imagen para decargarla). Para mayor información sobre mi caso, puede consultar mi artículo intitulado “Terapia Alternativa para la Prostatitis Crónica y la HPB“.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 13 de octubre de 2012


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