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Terapia inteligente para tratar la esquizofrenia: de la esperanza a la curación

Los psiquiatras andan pregonando que la esquizofrenia no tiene cura, tal vez porque la psiquiatría convencional no ha podido explicar las verdaderas causas de este intrincado síndrome. Asimismo, tanto ellos como los magnates farmacéuticos viven soñando con una fórmula universal que beneficiará a todos por igual, cuando lo que en realidad se necesita es una terapia para un cuadro clínico muy particular (atributos). Como los atributos entre un paciente y otro son diferentes, uno esperaría que la fórmula casi nunca fuera la misma; pero el sistema tradicional de salud mental no funciona así. Los psiquiatras recetan prácticamente lo mismo a todos sus pacientes, y de esa manera jamás podrán curar a uno solo de ellos.

Psiquiatría de precisión: experimentando con datos, no con personas

Nadie se va a curar de esquizofrenia con haloperidol, olanzapina, aripiprazol, clozapina o cualesquier otro antipsicótico que haya sido concebido para lidiar con las causas de este trastorno, por la sencilla razón de que la etiología de la esquizofrenia sigue siendo un misterio incluso para los mismos laboratorios farmacéuticos. Consulte las fichas técnicas de los antipsicóticos y fíjese como en la mayoría de ellas a la letra dice: “se desconoce el mecanismo de acción exacto“. Si los mismos creadores del fármaco no saben con exactitud cómo trabaja su psicotrópico, qué se puede esperar del psiquiatra que lo está recetando. Y cuando no se conoce el mecanismo de acción de un medicamento, la única forma de saber si una determinada sustancia le va a funcionar a un enfermo, es experimentando con él. Así que no le extrañe que su psiquiatra le cambie un fármaco tras otro hasta que alguno le de resultado. El problema de estar experimentando con personas, es que usted tendrá que estar soportando los efectos secundarios de cada uno de los medicamentos prescritos hasta ese momento, en tanto el psiquiatra no de con el antipsicótico apropiado.
Afortunadamente ya existe una alternativa que permite no solo personalizar las terapias, sino generar recetas compuestas de sustancias naturales como las vitaminas, los minerales, los aminoácidos, los ácidos grasos esenciales y las plantas medicinales.

Esa alternativa tiene un nombre: se llama psiquiatría de precisión. La ventaja de esta nueva tecnología es que la experimentación no se lleva a cabo ni con animales ni con personas, sino con los datos de las personas, que no es lo mismo. A continuación expongo un caso de estudio que ilustra muy bien cómo es que aun obviando la etiología de la esquizofrenia, este tipo de psiquiatría alternativa promete curar a un paciente en particular.

El caso de Esperanza

Lo que aquí le voy a contar corresponde a un caso real de una paciente que habiendo probado ya un buen número de terapias basadas en psicotrópicos, decidió recurrir a la psiquiatría de precisión.
Se trata de una mujer mexicana de 37 años a quien llamaré Esperanza para estar a tono con el título de la presente publicación (ese no es su verdadero nombre y cualquier semejanza con alguna persona en especial, es mera coincidencia).
Al término de su primera consulta, Esperanza salió de nuestro consultorio con una receta que de acuerdo con Pfeiffer y Walsh [1]-[2], correspondería a un diagnóstico de histapenia. Y aunque sus síntomas mejoraron mucho por tratarse efectivamente de un caso de hipermetilación, durante la segunda consulta manifestó estar experimentando un cansancio muy severo, por lo que decidimos realizar ajustes a su terapia inicial.

Si usted revisa los malestares asociados a los fenotipos definidos en las fuentes citadas, va a tener dificultades para encasillar al cansancio crónico en alguno de los síndromes que suelen asociarse a una histapenia, una histadelia o una piroluria. El cansancio es un malestar que acaso podría deberse a una deficiencia tiroidea, tal y como lo apuntamos tanto en nuestra publicación del 7 de noviembre de 2017 (“Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“), como en la del 23 de julio de 2018: “Hipotiroidismo: el fenotipo de la esquizofrenia ignorado por la psiquiatría“.

Pero los análisis de Esperanza y sus demás síntomas no revelaron la existencia de un hipotiroidismo, y como la fatiga podía deberse a múltiples causas, decidimos recurrir a la psiquiatría de precisión.
Cuando no se conoce con exactitud el origen de uno o más síntomas, es preferible estudiar los casos de éxito que tuvieron lugar en el pasado, a fin de encontrar similitudes entre éstos y el caso que se está intentando resolver.
Entender el síndrome propio de una esquizofrenia es una tarea harto difícil, porque las teorías que intentan explicarla no están suficientemente probadas. No obstante, disponiendo de un laboratorio virtual, se pueden realizar varios experimentos hasta encontrar la terapia ideal.

El descubrimiento de una terapia inteligente no surge de la experimentación con personas o animales de laboratorio, sino de una serie de ensayos sobre los datos de los pacientes. El científico de datos captura la sintomatología, los resultados de las pruebas de laboratorio y demás rasgos de un paciente, para que posteriormente una máquina compare toda esa información con las características de cada uno de los casos de éxito registrados hasta ese momento.

Mediante un aprendizaje de máquina, la computadora divide a toda la población de pacientes en varios grupos (clusters), de acuerdo con las similitudes que encuentra en las características de los casos. En la imagen adjunta por ejemplo (pulse sobre ésta para agrandarla), estoy mostrando los tres grupos que desplegó nuestra herramienta de minería de datos, al segmentar (clustering) los casos de éxito registrados hasta el momento.  Note cómo en el renglón que corresponde al cansancio, la mayoría de los pacientes del grupo cero (cluster #0) declaró no estar experimentando ese síntoma (una N en éste y otros campos significa la ausencia del malestar. Una S implica la presencia del mismo).

A continuación explico cómo obtuve una terapia inteligente, a partir de los datos que me proporcionó la paciente durante su segunda consulta.

¿Una falsa esperanza? No, una verdadera terapia para Esperanza

Al integrar el cuadro clínico de Esperanza al conjunto de datos mostrados en la captura de pantalla anterior, la máquina clasificó su caso en el grupo 0, según se infiere de la imagen que aparece a la derecha. Y es en esta parte del proceso de extracción de conocimiento (KDD) en donde el dominio de la especialidad, la experiencia y el criterio del analista juegan un papel crucial en la selección de la mejor terapia para éste o cualquier otro paciente. Aunque la edad, el sexo y el diagnóstico en el grupo cero eran muy parecidos a los de la lista de atributos de Esperanza, los síntomas cansancio y escucha_voces no coincidían con los de nuestra paciente, pues ambos estaban presentes en su lista pero no en la del grupo cero (pulse sobre la imagen de la izquierda para ver las diferencias).
Es por eso que segmenté aun más los casos para ver si la máquina era capaz de encontrar un grupo de pacientes que experimentaran cansancio, escucharan voces y cuyos demás atributos coincidieran en su mayor parte con los de la protagonista de nuestro caso de estudio.
El objetivo aquí era identificar el grupo con los casos más parecidos al de ella, dándole la debida importancia al cansancio y la escucha de voces. Una máquina no sabe nada de diagnósticos médicos y no está enterada de lo preocupada que está Esperanza por su sensación de cansancio crónico. Como especialista en informática biomédica, consideré muy pertinente realizar un número suficiente de experimentos hasta encontrar un grupo de pacientes que además de tener atributos muy parecidos a los de Esperanza, hubieran escuchado voces y experimentado cansancio  (cansancio=S y escucha_voces=S).

Después de experimentar con varios números de segmentos, la máquina finalmente me mostró un grupo de pacientes que en el pasado habían presentado esos dos síntomas a la vez. Ese grupo resultó ser el número 8 (pulse sobre la imagen de la derecha para ver los detalles).
Lo mejor de todo fue que el caso de Esperanza había sido clasificado por la máquina dentro de ese mismo grupo, y aunque las edades en ambos vectores de atributos no eran iguales, la importancia de los demás atributos superó de tal manera mis expectativas, que eso bastó para que me declinara yo por esa terapia que en algún momento sirvió para que el grupo de pacientes #8 se aliviara. No hay que olvidar que cada grupo de atributos constituye un centroide.

El centroide es un vector (lista) de atributos que refleja la tendencia central de cada uno de sus valores. Así por ejemplo, el centroide correspondiente a la columna 8 en la imagen inmediata anterior, contiene un atributo denominado edad, cuyo valor es 28.3333. Aunque esta cifra no coincide con la edad de Esperanza (37), no es el valor promedio de las edades de los pacientes del grupo 8, sino el valor más próximo a las demás edades de los pacientes del grupo, incluida la de Esperanza (la herramienta de software la calculó considerando la distancia euclidiana entre todas las edades). Dado que la similitud entre casos se calcula considerando las tendencias centrales de todos los atributos, era seguro que el caso de Esperanza tenía una gran similitud con los casos que fueron clasificados dentro de su grupo, a pesar de que algunos atributos no coincidían.

En la imagen adjunta muestro lo que el software de minería de datos desplegó, después de recorrer en orden descendente, tanto el vector de atributos de Esperanza como el del centroide asociado al grupo 8. Note cómo la máquina aprendió lo que se les administró a los pacientes del grupo 8 para que se aliviaran. En su momento, cada uno de esos casos se convirtió en uno de éxito, independientemente de las causas que ocasionaron el trastorno.
A sabiendas de que todos los cuadros clínicos pertenecientes a ese grupo son muy similares, no nos cabe la menor duda de que Esperanza se puede aliviar con la terapia que la máquina sugirió en este desplegado.

La inteligencia artificial implícita en los casos resueltos

La terapia así obtenida no es producto de una superchería, como podrían argumentar los detractores de la medicina alternativa. Lo que hasta ahora hemos hecho, no ha sido otra cosa que extraer el conocimiento implícito en ese conjunto de casos que alguna vez fueron resueltos por un buen número de médicos expertos. Y como lo que aquí estamos proponiendo tiene muy poco que ver con el por qué se alivió cierto grupo de pacientes, y mucho que ver con lo que se empleó para conseguir su alivio, es por eso que hemos de terminar analizando las tendencias de los datos asociados a esos casos de éxito.

El análisis de tendencias en los datos es a la inteligencia artificial, como la contemplación es a la inteligencia del ser humano. La contemplación la podemos concebir como la observación atenta y detenida de una realidad, y si por realidad entendemos un conjunto de hechos y no de conjeturas, teorías o hipótesis, entonces todo lo que haya sucedido en el pasado es un hecho, y por lo tanto una realidad.
Los casos de éxito pertenecen al pasado, y es en ese pasado en donde encontramos evidencias de que las cosas sucedieron de una u otra manera, toda vez que los datos no hayan sido manipulados de conformidad con los intereses de un grupo de poder.

Las evidencias se pueden registrar y guardar en un archivo que a la postre se podrá utilizar para compararlas con los casos que en un futuro se tendrán que resolver.
En el caso concreto de la medicina, pudo haber sucedido que un paciente P con los rasgos r1, r2, r3… rm y los síntomas x1, x2, x3 … xn, se curó de la enfermedad E por haber recibido una dosis D de cierta sustancia S durante un tiempo T. Ese conjunto de datos almacenados en un registro dentro de un archivo electrónico constituye una evidencia, que en el contexto de esta publicación viene a ser un caso de éxito. A la lista de atributos (P, r1, r2, r3… rm, x1, x2, x3… xn, E, D, S, T) se le llama formalmente vector de atributos.

Ahora bien, una realidad puede estar representada por un número menor de atributos, dependiendo de qué tan relevantes sean los mismos, en términos de su correlación con las variables que se desea estimar. La minería de datos nos permite encontrar un conjunto reducido de atributos que se sabe representan mejor una realidad, por ser los más relevantes. En el caso de nuestro paciente P por ejemplo, ese vector de atributos relevantes podría ser (P, r2, r6, x3, xn). A ese subconjunto de atributos se le llama  proxy y suele usarse para estimar los valores de las variables que dependen de él y que reciben el nombre de variables de salida.

Las variables de salida (llamadas también variables dependientes) corresponden a las dosis de todos los suplementos a recetar, así como a los meses que se estima durará la terapia, que en este caso de estudio se espera que sean cinco.
La máquina usa su inteligencia artificial para estimar las variables de salida, en función de las tendencias que encuentra en el registro histórico de evidencias. Como dijimos anteriormente, hay una medida que se usa para calcular la tendencia de cada uno de los atributos.

Así, la tendencia central de la variable de salida niacina fue estimada en el caso de Esperanza en 3,148.2639 mg (esta dosis desde luego podría no ser la más apropiada para usted). Asimismo, la tendencia del folato fue de 3,902.6157 mcg, la de la vitamina D3 resultó ser de 3,031.7708 UI y la del cromo de 523.1481 mcg, tan solo para ilustrar el proceso con otros tres ejemplos. Una vez homologadas las dosis diarias, la vitamina B6 se estableció en 150 mg, la B12 en 2,000 mcg, el ácido ascórbico en 4,000 mg, el zinc en 40 mg y los omega 3 quedaron en 1,500 mg (EPA+DHA). ¿Puede usted intuir por qué se le ha llamado a esta tecnología psiquiatría de precisión, y por qué se dice que es una medicina alternativa basada en evidencias?

La tendencia de Esperanza a la diabetes: extrayendo conocimiento a partir de los datos

¿Y cómo supo la máquina que Esperanza es propensa a la diabetes? Eso es algo que la máquina no puede inferir por sí sola, y es aquí donde el capital humano marca la diferencia a la hora de confeccionar la versión final de la receta inteligente.
De manera análoga a como la máquina calcula sus tendencias, el ser humano debe contemplar esas tendencias para inferir conocimiento a partir de los datos de los pacientes.

La máquina únicamente está detectando una deficiencia de cromo en el organismo de Esperanza, basándose en la tendencia central de ese suplemento; pero es el ser humano quien debe interpretar correctamente esa deficiencia. Y lo que pude interpretar en relación al valor que la máquina estaba recomendando para el cromo, se debió a que tiempo atrás, mucho antes de realizar un estudio para otra paciente a quien llamé Estelita para no revelar su verdadera identidad, ya había yo aprendido todo lo relacionado con la resistencia a la insulina y las complicaciones que trae consigo la diabetes.

En el informe de dicho estudio apunté que “el cromo es el mineral que está más implicado en la producción de insulina” y por ende, en cualquiera de las morbilidades que a menudo acompañan a la diabetes.
Durante la que fue su primera consulta, Esperanza me facilitó los resultados de una química sanguínea que revelaba una insulinorresistencia (el resultado de dividir el nivel de sus triglicéridos entre su colesterol HDL fue mayor a 3. Si lo desea puede pulsar sobre la imagen adjunta para ver los detalles y calcular el cociente que resulta de esa división). Y si la máquina había sugerido alrededor de 500 mcg de cromo, era porque tenía evidencia de que algunos de los pacientes en el grupo de Esperanza, presentaban niveles altos de glucosa.

Y una vez más, desde la óptica de la psiquiatría de precisión, poco importa si las voces que escucha Esperanza son consecuencia de su hiperglucemia. Lo que sí creo es que esos altos niveles de triglicéridos y de glucosa, son los culpables de su cansancio crónico. Como sea, lo importante es que existe evidencia (casos de éxito) de que el cromo ha beneficiado a varios pacientes con vectores de atributos muy similares a los de ella, en los cuales la insulinorresistenia y/o la diabetes aparecen como comorbilidades en varios casos de esquizofrenia.

¿Y la tirosina y la taurina para qué son?

Éstos dos aminoácidos también son parte de la terapia inteligente que sugirió la máquina. Curiosamente, hace unos años yo mismo recomendé taurina a una paciente cuyo vector de atributos se encuentra registrado en el archivo de casos de éxito, como evidencia de que la taurina beneficia a algunos pacientes con ansiedad e insomnio. Y si usted revisa nuevamente la imagen en donde aparecen los atributos de Esperanza, va a advertir que ella también declaró estar experimentando ambos malestares. Por otra parte, aunque la tirosina es el suplemento ideal para el hipotiroidismo (que no es el caso de Esperanza), suele prescribirse también cuando el objetivo es contrarrestar la ansiedad, el insomnio, el cansancio y el sobrepeso (que es el caso de Esperanza).

Conclusión

No hay una panacea ni para la esquizofrenia ni para cualquier otra enfermedad. Las sustancias o los medicamentos que se receten, deberán adaptarse a los rasgos de cada persona, y no a la inversa. Un ser humano es único e irrepetible, y para curarlo se requiere de una terapia inteligente basada en evidencias, en hechos, en una realidad contemplada tanto por una máquina como por otro ser humano; una realidad plagada de historia y de tendencias que no gusta de conjeturas o de hipótesis que aun habiendo alcanzado el nivel de teorías, todavía no consiguen explicar el por qué de los fenómenos psíquicos.

La mejor forma de destruir la fe o la esperanza es dejar que se haga realidad“… Roger Zelazny
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 17 de noviembre de 2018


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RERERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.


 

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La cura del Parkinson con un remedio natural

La receta para la enfermedad de Parkinson que podrá usted descargar en este espacio, consiste de una terapia inteligente a base de medicamentos naturales, cuyos beneficios y pormenores analizamos a continuación.

Medicina ortomolecular“Cuando no existe un tratamiento convencional de éxito conocido para una enfermedad, no hay una excusa lógica para no experimentar, basándose en historias de éxito individuales reportadas por médicos. De esta manera, se puede coleccionar una gran cantidad de evidencias que casi seguro serían más valiosas, que los ensayos clínicos concebidos específicamente para la valoración de un nuevo fármaco”.
Así rezaría después de traducirla al español, la sección editorial del Journal of Orthomolecular Medicine, Vol. 22, No. 3, del año 2007, escrito por  Abram Hoffer, M.D, Ph.D. (izquierda), uno de los referentes más importantes de la medicina ortomolecular en el mundo.

Y esa es la estrategia que suelo seguir cuando estoy confeccionando una terapia inteligente para una determinada enfermedad: basarme en casos de éxito individuales, aún cuando éstos no hayan sido valorados por ensayos clínicos tipo doble ciego aleatorios, como exigen los protocolos de la medicina convencional. Si así lo hiciera, creo que el remedio natural para un caso de estudio llegaría ya muy tarde como para cumplir con su cometido.

Hipótesis: el aceite de coco puede ayudar a reducir algunos síntomas del Parkinson

Tal y como lo ha aceite de cocoenunciado Hoffer en dicha publicación, el objetivo aquí es aliviar a un enfermo en particular, no salvar a la humanidad. No se trata de que invirtamos todos los recursos en investigar las bondades potenciales de un fármaco a patentar, para que después de varios años de intensa labor, ya podamos combatir la enfermedad.
Fue así como encontré el primer elemento de esta terapia inteligente: el aceite de coco no hidrogenado (orgánico), el cual regularmente lo enconrará en los centros comerciales y tiendas naturistas etiquetado como “no trans”. No obstante, la sinergia para curar una enfermedad como la de Parkinson, se conseguirá si se administran los otros ocho componentes de la receta que más adelante estaré recomendando. No espere vencer este padecimiento únicamente con aceite de coco.

El interés por incluirlo como parte del tratamiento, me surgió al enterarme de los beneficios que el aceite de coco con estas características le estaba brindando a una comunidad de usuarios atraídos por un e-paciente que responde al sobrenombre de fwes, quien a su vez reconoce en el sitio en donde participa (HealthUnlocked), que han sido los hallazgos de la Dra. Mary Newport [1], los que lo motivaron a probar este invaluable remedio natural.

AAlzheimer un cuando originalmente la Dra. Newport (izquierda) identificó al aceite de coco como una excelente fuente de triglicéridos de cadena media (MCT oil) para mejorar la sintomatología del Alzheimer de su esposo, tanto ella como el Sr. fwes, de 74 años, advirtieron el potencial que tendrían esos mismos ácidos grasos a la hora de tratar la enfermedad de Parkinson. La idea de dar con una cura que acabara con el problema de la memoria de corto plazo y el cuadro de discapacidades cognitivas y motoras de su esposo Steve, la encontró la Dra. Newport en freepatentsonline.com, cuando investigaba en Internet una patente para un fármaco que posteriormente se conocería como Ketasyn.

La solicitud de patente era una descripción de la enfermedad de Alzheimer y de un hallazgo que incluía los resultados de muchos estudios y otras sustancias que podrían aumentar el efecto del fármaco objeto de la patente. En el portal de la Dra. Newport, se puede conocer su experiencia como “guerrera biomédica“.
Con la finalidad de aclarar las diferencias entre el aceite de coco hidrogenado (el malo) y el no hidrogenado (el bueno), me gustaría difundir las conclusiones que fui extrayendo a lo largo de mi investigación.

Atención: el aceite de coco hidrogenado no es orgánico

Parkinson vs Coconut oilPara empezar, me gustaría aclarar un hecho muy singular que ocurrió al principio del estudio y que me confundió con esa mentira de que el aceite de coco contiene colesterol. El aceite de coco hidrogenado, es al que hacen referencia los artículos que usé al principio para aplicar el modelo del Dr. Swanson, mientras buscaba relaciones indirectas entre los conjuntos disjuntos de artículos A (Parkinson) y el conjunto de artículos C (coconut oil) (hacer clic en la imagen de la izquierda para agrandarla). Los hamsters, los conejos, y los ratones no podían estar consumiendo aceite de coco orgánico, pues las conclusiones de esos ensayos clínicos, hubieran sido contradictorias.

Ecriscol aceite de coco que se cita en dichos artículos es hidrogenado, pues se está dando por sentado que los “conejillos de indias” están siendo alimentados con una dieta rica en colesterol, con la finalidad de probar la bondad de los medicamentos bajo estudio. Y esta palabara clave, hidrogenado, es la que omitieron hace años los directivos de Procter & Gamble, como parte de una ingeniosa trampa mercadotécnica que pretendía desalentar el consumo del aceite de coco orgánico. Querían aumentar a toda costa las ventas de su producto estrella: el Crisco (aceite vegetal hidrogenado). En ese entonces no existía la Internet  y los consumidores se creían todo lo que promovían los medios de comunicación masivos (conozco muchos que lo siguen haciendo).

Si usted está consumiendo cualquier aceite vegetal hidrogenado como los que alguna vez promovieron los creadores del Crisco, tírelo a la basura y procure emplear aceite de coco no hidrogenado si padece la enfermedad de Parkinson, o si un familiar suyo ha sido diagnosticado con Alzheimer. También podría recurrir al aceite de oliva extra virgen o cualquier otro aceite natural no hidrogenado si quiere sobrevivir a los potenciales problemas cardíacos.
Pero entonces, ¿que hacer para establecer una relación implícita entre la literatura A (Parkinson) y el conjunto de artículos asociados a la literatura C (término alternativo representativo del aceite de coco no hidrogenado)?. La estrategia fue ingresar “ketogenit diet” como término representativo de la literatura C .

El respaldo científico de la hipótesis

Intersección de conjuntosPara entender el modelo ABC de Swanson, basta con saber qué es un diagrama de Venn y que la intersección de dos conjuntos no relacionados entre sí da como resultado un conjunto vacío (conjuntos disjuntos), o que la intersección de dos conjuntos poco relacionados entre sí da como resultado un tercer conjunto con muy pocos elementos, como ha ocurrido en este caso, en donde la herramienta de extracción de texto Arrowsmith ha realizado la intersección entre los conjuntos A (Parkinson) y C (ketogenic diet).
Si hace clic en la imagen que aparece abajo a su izquierda para agrandarla, observará que arriba de la lista de términos B, dice: “7 articles appeared in both literatures” , lo que significa que con tan solo 7 artículos en común, A y C casi no tienen relación.

Queries A y B en ArrowsmithDe acuerdo con el modelo de Swanson, esto implica que hasta la fecha, o al menos en la literatura biomédica de PubMed, no existen muchos autores que hayan escrito algo relacionado con el hecho de que una dieta cetogénica (la que está basada en aceites de cadena media o cetonas) pueda ser usada para tratar pacientes con Parkinson, razón de más y primera premisa del modelo ABC que debe cumplirse para desentrañar ese conocimiento nuevo que puede estar oculto en esa montaña de datos biomédicos. Lo que Swanson haría para extraer dicho conocimiento, es buscar un número suficiente de términos B que establezcan una relación implícita (indirecta) entre A y C.

La segunda premisa de Swanson estipula que “si existe un término B  relacionado directamente con A (literatura AB), y por otro lado, se verifica que C (dieta cetogénica) influye directamente sobre ese mismo término B (literatura BC), entonces se sigue que C (dieta cetogénica) puede llegar a influir sobre A (Parkinson). Veamos un ejemplo con un término B en particular para entender mejor esta segunda premisa.

término B AlzheimerSi de la lista B de términos que relacionan indirectamente a A con C, escogemos el término Alzheimer, se verifica que:
si los pacientes con Parkinson (A) se comportan y responden en algunos aspectos de una manera similar a como la hacen los pacientes con Alzheimer y por otro lado, de manera muy independiente (en ninguna de las listas se han incluido los 7 artículos del conjunto producto de la intersección de A con C), ya se ha comprobado que la dieta cetogénica ha sido de mucha ayuda para los pacientes con Alzheimer, entonces es muy probable que una dieta cetogénica surta un efecto positivo en la sintomatología de Parkinson.

Verificando el efecto neuroprotector del aceite de coco con el modelo de Swanson

Esa es una hipótesis particular (ya que por el momento se está cumpliendo solo para el término Alzheimer) que queremos defender formalmente con el modelo de Swanson, para corroborar  lo que el Sr. fwes ya ha experimentado en carne propia y lo que la Dra. Newport ha intuido a partir de sus propias pesquisas. No obstante, el modelo de Swanson exige que la hipótesis más generalizada de que “la dieta cetogénica o el aceite de coco orgánico puede mejorar los síntomas de Parkinson”, se verifique no solo con el término B “Alzheimer”, sino con otros términos B de gran relevancia, es decir, con términos que estén dentro de los primeros 1072 de la lista que Arrowsmith desplegó y a los que se les ha ponderado (ranked) con un alto índice, digamos entre 0.95 y 0.99.

término B neuroprotective effectA continuación analizo dos términos más de dicha lista, tan solo para ejemplificar el procedimiento que seguí para concluir definitivamente, que el aceite de coco es un buen candidato para formar parte de la terapia inteligente y por lo tanto, del remedio natural que posteriormente complementaré con otros medicamentos naturales igualmente importantes.
El efecto neuroprotector de algunos agentes como la silimarina del cardo mariano [7] y la cafeína, es otro término B que respalda a la dieta cetogénica, y por lo tanto al aceite de coco orgánico, en su candidatura como agente terapéutico en la enfermedad de Parkinson.

Notamos en la figura de la derecha, que hay varias razones que evidencian tanto las propiedades neuroprotectoras del aceite de coco como la necesidad de dicha neuroprotección en la Enfermedad de Parkinson. La Dra. Newport ha demostrado que el aceite de coco aporta el 60% del total de ácidos grasos de cadena media (la base de la dieta cetogénica). Así que una vez más, si por un lado, la enfermedad de Parkinson (A) ha presentado respuestas positivas ante la acción de varios tipos de neuroprotectores (artículos en la columna izquierda de esa misma figura) y por otro lado, se ha verificado que el aceite de coco tiene efectos neuroprotectores por contener los constituyentes de una dieta cetogénica (C), entonces se sigue que este aceite puede coadyuvar en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson (A).

¿Y los trastornos de movimiento, se pueden disminuir con aceite de coco?

término B movement disorderAnalicemos ahora la validez terapéutica del aceite de coco orgánico en el Parkinson, al escoger ahora un término B como “movement disorder” (trastorno del movimiento). Si por un lado, en la columna derecha de la figura adjunta, aparecen artículos que revelan cómo un problema de movimiento es consecuencia de un síndrome de deficiencia del transportador de glucosa tipo 1 (GLUT1), el cual responde de manera positiva a una dieta rica en cetonas, y por otro lado se confirma lo que ya es del dominio popular, que la Enfermedad de Parkinson está caracterizada por varios trastornos de movimiento, entonces es posible que el aceite de coco contribuya a mejorar los síntomas Parkinsonianos.

Realicé análisis similares con una docena de términos B en total: glutamate toxicity, zonisamide, epilepsy, diskynesia, etc., y en todos ellos llegué a la misma conclusión: “que el aceite de coco puede aliviar algunos síntomas de la enfermedad de Parkinson”, y por lo tanto, mejorar la calidad de vida de los pacientes que la padecen.

Indicadores estadísticos que apoyan la hipótesis

Regresando de nuevo a los hallazgos de la Dra. Newport,  conviene subrayar lo que menciona en su artículo, a propósito de los principales productores de aceite de coco en el mundo. Ella apuntó que los mayores productores de este nutriente son Filipinas, la India, Tailandia, algunos países del sudeste de Asia y Cuba, y que Filipinas es uno de los países con más bajos índices de cardiopatías en el mundo.

Parkinson
Si nos asomamos a otros sitios web para averiguar algunos índices estadísticos de mortalidad causadas por Parkinson, o de incidencia de esta enfermedad alrededor del mundo, podemos confirmar lo que ya sospechábamos desde el principio de esta investigación: que los países que la Dra. Newport identificó como principales productores de aceite de coco, son también aquéllos con las menores tasas de mortalidad por Parkinson. Basta con visitar  www.worldlifeexpectancy.com para comprobarlo. Puede también hacer clic sobre el mapa adjunto. Se han coloreado en rojo los países con altas tasas de mortalidad, en verde aparecen aquéllos con tasas medias altas, los de tasas medias bajas se distinguen por su India y Tailandiacolor violeta y los que están en gris son los que poseen las tasas más bajas de mortalidad. En la figura de la izquierda “fotografié” el lugar que ocupan la India y Tailandia dentro de la lista. Lo mismo he hecho con Filipinas y las Islas del Caribe (abajo a la derecha). Note que Filipinas ocupa el lugar No. 149 en la lista, con una tasa anual de 0.8 fallecimientos por cada 100,000 habitantes, muy por debajo del país con mayor incidencia de Parkinson a nivel mundial: Kiribati, con una tasa anual de 13.8. Como cabría esperar, y para enfatizar la congruencia de nuestros hallazgos con los de la Dra. Newport, la India y Tailandia poseen tasas muy bajas, de 0.3 y 1.1, respectivamente.

Aunque la Dra. Newport no lo comenta en su artículo, resulta también muy interesante observar que Indonesia, siendo el segundo país mayor productor de aceite de coco en el mundo, ocupe el lugar 133, con una tasa tan baja como 1 deceso/100,000 habitantes (no mostrado en las figuras. Ir al sitio).

Lugar de Filipinas en la lsitaNos guste o no, encontramos a Cuba (Islas Caribe) como el país incómodo, en el sentido de que su tasa no apoya del todo nuestra hipótesis generalizada, pues de acuerdo con la lista de la derecha, sus cifras acusan 2.5 decesos anuales por cada 100,000 habitantes. Honestamente desconozco qué tanto aceite de coco exporte ese país; pero me inclino a pensar que se consume muy poco en la isla. Visitando Cuba en 1982, observé que una gran parte de su población consume carne de puerco, y tal vez por ello tiendan más a cocinar con manteca de cerdo que con aceite de coco, a diferencia de lo que ocurre con los países del sudeste asiático.

No basta con el aceite de coco

Veamos ahora cómo se puede enriquecer este remedio con otros ocho nutrientes y porqué creo que merece el nombre de “terapia inteligente”. En uno de los cursos que imparto, les explico a mis participantes el concepto de terapia inteligente (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla)Hay dos aspectos en dicha definición que me gustaría recalcar. El primero tiene que ver con la sinergia que debe crearse a través de una apropiada combinación de varias sustancias. Son muchos los autores en PubMed que terminan concluyendo que una monoterapia casi nunca es eficaz en la erradicación de una enfermedad y yo mismo lo pude comprobar cuando luché contra mi prostatitis crónica.

No obstante, no se trata de recetar medicamentos a diestra y siniestra sin predecir con cierta precisión cómo van a interaccionar cada una de sus sustancias activas y sin evaluar las posibles respuestas indeseables que pudieran activar en el paciente. Este es el segundo aspecto que quería destacar y la principal razón por la cual me dedico a la medicina alternativa de precisión, en la que solo se prescriben dosis correctas de vitaminas, minerales, aminoácidos y microdosis de plantas medicinales, a fin de evitar efectos colaterales.

Complementando la receta con antioxidantes, vitaminas y minerales

Desde esta perspectiva, los medicamentos alopáticos no tienen cabida como parte de una terapia inteligente, y si fuera el caso, solo podrían usarse en microdosis. Si hemos de proponer un remedio natural para la enfermedad de Parkinson que produzca sinergia entre el aceite de coco y otros nutrientes, que mejor que con antioxidantes, vitaminas y minerales: una fórmula totalmente natural, sin efectos secundarios, adaptable a un individuo en particular y que complementa las propiedades del aceite de coco.

Jonathan ProuskyEn otras publicaciones, hemos señalado la importancia del papel de los antioxidantes en todas las enfermedades neurodegenerativas. Si el Parkinson no es detectado, detenido o ralentizado a tiempo, acaba con la dopamina que hay en los ganglios basales del cerebro, sin la cual, éste órgano es incapaz de coordinar las funciones cognitivas y las capacidades motoras de algunas partes del cuerpo.
A este respecto, Jonathan E. Prousky (izquierda), editor del Journal of Orthomolecular Medicine y especialista en tratamientos ortomoleculares para desórdenes mentales en el College of Naturophatic Medicine de Canadá, comenta: “los síntomas motores de la EP no se manifiestan hasta que aproximadamente un 60% a 80% de las neuronas dopaminérgicas han sido destruidas” [2].

Glutatión: el antioxidante por excelencia

GlutatiónEsta reconocida autoridad en medicina ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas) recomienda en otra de sus numerosas publicaciones [3], administrar glutatión directamente por vía intravenosa para mitigar los síntomas del Parkinson, ya que él mismo sabe que administrado por vía oral es completamente inútil, dado que el estómago lo absorbe antes de llegar al cerebro. Existe también una opción más viable, que es la de permitirle al organismo sintetizar glutatión a partir de al menos tres aminoácidos, los cuales pueden ser administrados por vía oral sin perder propiedades durante su transporte desde la cavidad bucal hasta el cerebro.

Hasta donde sabemos en la fundación MicroMédix, esos tres aminoácidos son la cisteína, el ácido glutámico y la glicina. Además de ser más práctico y a pesar de que su acción es definitivamente más lenta que la vía intravenosa, este otro método tiene la ventaja de que el paciente no tiene que esperar la anuencia de un profesional sanitario.

intravenosoSi se vive en un sistema en donde un e-paciente no le puede pedir a un médico que le inyecte glutatión por vía intravenosa, no va uno a adelantar mucho con este método, pues como cabría esperar, un detractor de la medicina ortomolecular recetaría levodopa (l-dopa), o cualquier otro medicamento alopático parecido, antes de analizar cualquier otra propuesta que evitara las reacciones secundarias que inevitablemente ese tipo de drogas legales ocasionarán. De acuerdo con lo anterior, además de la vitamina C, los nutrientes que recomendaremos para lidiar con el Parkinson serán la L-cisteína, la glicina y la glutamina.

Y para cerrar con broche de oro: niacina, tirosina, cúrcuma y selenio

NiacinaTanto Abram Hoffer como J. Prousky coinciden en que la niacina, una forma de vitamina B3 (otra es la niacinamida), es un excelente aliado en casi todos (si no es que en todos) los trastornos mentales. Aunque no se conocen con exactitud los mecanismos con los que la niacina produce esos resultados tan asombrosos (véase nuestro caso de éxito de esquizofrenia), el Dr. Abram Hoffer trató a muchos pacientes con enfermedad de Parkinson, y en uno de sus más elocuentes trabajos escribió: “Tengo evidencia de que la combinación de niacina (y tal vez la niacinamida también) con antioxidantes será terapéutica para la Enfermedad de Parkinson. Durante los últimos treinta años he tratado pacientes con Enfermedad de Parkinson con niacina, 500 a 1,000 mg, tres veces al día. Ha resultado muy efectiva para eliminar los síntomas psiquiátricos, aunque no ha sido de mucho valor al tratar el componente neurológico” [4].

Y como la niacina no basta para manejar ese otro aspecto neurológico, en la Fundación MicroMédix nos hemos tomado muy en serio la experiencia de Hoffer y es por ello que hemos agregado a nuestra terapia la tirosina y la cúrcuma, las cuales compensarán eso que le falta a la niacina. Por eso nos apoyamos en varios medicamentos naturales, y para eso está la sinergia: para proporcionar inteligencia a nuestra terapia.
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recetaY ahora, la cereza del pastel… ¡el selenio!, un mineral cuyos niveles en enfermos de Parkinson se ha detectado bajo en numerosos estudios [5]. Aunque no suele prescribirse en estados depresivos agudos, debido a que no parece tener ningún efecto en los estados de ánimo [6], desempeña un papel fundamental en la regeneración de la coenzima Q10, convirtiéndose así en un factor clave de las terapias inteligentes. Toda la terapia en sí es un complejo sistema de interacciones y apoyos recíprocos entre sus componentes, y si el selenio, según Margaret Rayman y otros, no nos hace muy felices [6], una terapia inteligente compuesta de otros siete magníficos, sí va a hacer felices a muchos pacientes con Parkinson.
El remedio natural final, la relación de componentes, las dosis y sus modos de administración, los podrá usted encontrar en la “Receta para la Enfermedad de Parkinson” (pulse sobre la imagen a su izquierda para descargarla).

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de agosto de 2015


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REFERENCIAS

[1] Alzheimer’s Disease: What If There Was a Cure?. The Story of Ketones Second Edition. Mary T. Newport, MD.
[2] Integrated Healthcare Practitioners’ Dietary and Nutritional Supplement, and Herbal Remedies Management Program. IHP April/May 2010. Jonathan E. Prousky, BPHE, BSc, MSc, ND.
[3] Intravenous Glutathione Therapy. Application in ASD and Parkinson’s disease. Jonathan E. Prousky, MSc, ND. IHP, December 2008/January 2009.
[4] How to Live Longer and Feel Better -Even With Cancer. A. Hoffer, Ph.D., M.D.Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 11, No. 3, 1996
[5] Oxidative Stress in Parkinson’s Disease. Shashikant Nikam et al. Indian Journal of Clinical Biochemistry, 2009 / 24 (1) 98-101
[6] Impact of selenium on mood and quality of life: a randomized controlled trial.Margaret Rayman et al. School of Biomedical and Molecular Sciences, University of Surrey, Guildford, Great Britain, GU2 7XH
[7] Silimarina (planta silvestre) mitiga el Parkinson. Dra. Anahí Chavarría Krauser, científica de la Facultad de Medicina de la UNAM, titular de la investigación : https://www.youtube.com/watch?v=sQZoI0abw-U