Medicina Natural

Consultorio de Medicina Alternativa con Recetas

Salud 2.0: la inteligencia colectiva de los e-pacientes y la cura por consenso

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El aceite de LorenzoA principios de la década de los ochentas, cuando Lorenzo Michael Murphy Odone comenzaba a experimentar los estragos de su adrenoleucodistrofia, conocida también como enfermedad de Schilder, sus padres, Augusto y Michaela Odone, necesitaron más de una segunda opinión para confirmar el diagnóstico de esta terrible enfermedad, contra la que tuvieron que luchar hasta el 30 de Mayo del 2008, año en que  falleció su hijo a la edad de 30 años. Hoy día, uno puede conseguir con una sucesión de clics, más de una docena de opiniones en relación no tanto con el diagnóstico del mal que lo aqueja, sino con su remisión. Cualquiera que haya visto “Un Milagro para Lorenzo” , muy probablemente se habrá estremecido con las actuaciones de sus protagonistas, quienes supieron transmitir a su audiencia, el drama por el que pasa cualquier madre o padre cuando ve sufrir a su hijo de esa manera. Pero una cosa es haber visto la película y otra bien diferente haber vivido en carne propia, una experiencia de tales dimensiones.

La voluntad de vivir en su máxima expresión

Ese tipo de vivencias, o bien cuando un paciente es diagnosticado con un trastorno de la magnitud de un “cáncer de pulmón avanzado”, como fue el caso de Karen Parles, una bibliotecaria de investigación que trabajaba en el museo de arte de Nueva York, son las que hacen que un e-paciente llegue a realizar descubrimientos que normalmente un médico no haría, por carecer de tiempo suficiente y sobre todo por no tener un motivo de esa naturaleza.

googleEn tales circunstancias, la Sra. Parles comentaba a los redactores del libro blanco de los e-pacientes: “Mis médicos me dijeron que mi cáncer era incurable, que incluso con la quimioterapia, tendría solo un año más o menos de vida […] Yo nunca había fumado, tenía dos chicos mayores y sólo tenía 38 años, por lo que todo esto fue un shock para mi. Me sentí bastante abrumada al principio. Pero en cuanto pude, me fui a internet, buscando información[1]. La Sra. Parles, al igual que otros usuarios de los medios sociales, cuyas conmovedoras historias estaré relatando en breve, han sido identificadas por el Dr. Tom Ferguson como e-pacientes.

Esta nueva generación de usuarios, hoy ya no es de consumidores, sino de prosumidores, debido a que además de consumir información (Web 1.0), la producen (Web 2.0), y si bien es cierto que no todos “suben” información digna de confianza, existe un gran consenso en lo que a cada quien le es útil, al estar buscando una mejor calidad de vida.
Existen redes sociales de todo tipo, en donde gracias a un consenso, se puede resolver un problema que una comunidad de usuarios comparte, tomando en cuenta que la mayoría de ellos tiene los mismos intereses e inquietudes.

¿Quién es un e-paciente?

Redes colaborativasEn el sector específico del cuidado de la salud, a esos prosumidores se les ha comenzado a llamar “e-pacientes”, y el  movimiento global que estos e-pacientes están llevando a cabo para tomar sus propias decisiones en materia de salud, está basado en ese consenso al que hice alusión en el párrafo anterior, y recibe el nombre de Salud 2.0. Su origen, la “sabiduría colectiva” (del inglés, wisdom of crowds), es un término acuñado por James Surowiecki para hacer referencia a dicho movimiento global [2], y es uno de los principales rasgos de las redes colaborativas.

e-pacienteUsted, querido(a) lector(a), es un(a) e-paciente en potencia, o tal vez un(a) “guerrero(a) biomédico(a)“, y como tal, está esperando encontrar en la Internet una cura para su padecimiento. Yo, como e-paciente que soy por haber encontrado en la Web 2.0 una cura para mi prostatitis crónica, no puedo decir que tengo los conocimientos que un médico hubiera podido acumular a lo largo de su carrera, pues mi especialidad es la informática biomédica; pero sí puedo aseverar que ese mismo médico, no pudo haber acumulado en toda su vida, la misma sabiduría que hoy posee una red de pacientes que han padecido específicamente de prostatitis crónica y que estuvieron compartiendo conmigo sus dolencias, sus miedos y sus inquietudes.

Ellos me enseñaron lo que aprendieron durante todos esos años de estudio y me estuvieron animando en los periodos críticos de mi enfermedad. Ellos estuvieron lidiando con urólogos que yo nunca consulté ni consultaré, con hospitales, con terapeutas, con enfermeras, con compañeros de trabajo y con su grupo de red, y acumularon conocimiento de una gran cantidad de fuentes de las que se han valido para conocer mejor que nadie, la fisiología y los pormenores de la que fue mi enfermedad. Es así como se van formando y reinventando los e-pacientes: esos grupos de pacientes afectados por alguna enfermedad, que se unen a una red colaborativa de usuarios en condiciones similares, en busca de alivio.

Reinventarse para sobrevivir

reinventarse“Usted se reinventa cuando se ve forzado a enfrentarse a un cambio que trasciende su vida y que regularmente sucede inesperadamente”, señalaba el profesor y psiquiatra Luis Rojas Marcos, durante una entrevista con el diario español “El Confidencial”. Y eso es lo que hicieron los Odone y la Sra. Parles, y eso es lo que tendremos que hacer muchos si queremos hacernos cargo de nuestra salud o la de un ser querido: reinventarnos.
Reinventarse lleva implícito un sentido de urgencia impulsado por la necesidad de sobrevivir. Mi hermano Miguel Ángel lo hubiera explicado en términos más sencillos: “La necesidad nos enseña más que la universidad“.

Ese sentido de urgencia es el que quisiera transmitir, contando mi propia historia y las de algunos otros casos más de e-pacientes que salieron avantes, gracias a los recursos que encontraron en varios medios sociales, como son los blogs, los foros, los chats, las redes colaborativas, los grupos de apoyo en línea, las wikies, etc.; pero antes quisiera completar el caso de Karen Parles, ya que hasta ahora, lo único que hice fue plantear su problema.

Karen Parles: un caso de cáncer de pulmón avanzado

Karen ParlesA Karen (izquierda) le costaba mucho trabajo localizar la información relevante para su caso y se dio cuenta de que no había un sitio único para su enfermedad. Por fin encontró la lista de correo ACOR LUNG-ONC, un sitio en donde los pacientes de dicha lista aclaraban su dudas y compartían con ella experiencias de muchísimos pacientes con cáncer de pulmón. Poco después supo que un equipo de investigadores estaba desarrollando un nuevo tratamiento para su tipo de cáncer en Boston, Massachusetts. Se desplazó hasta allá y a pesar de que quedó impactada con lo que vio, le pareció que extirparse un pulmón era  algo que no debía tomarse a la ligera, por lo que acudió a su grupo de apoyo para compartir sus miedos. Fué así como al menos ocho pacientes del grupo, a quienes les habían hecho una neumonectomía, la animaron a intentarlo. Después de su operación, Karen decidió crear un sitio dedicado al cáncer de pulmón, www.lungcanceronline.org,  en donde pacientes como ella, pudieran ayudarse mutuamente.

Clinica GersonNo viviendo en los EUA, resultaría complicado y muy oneroso trasladarse hasta Boston para librar una batalla contra el cáncer. En Tijuana Baja California, México, se encuentra la Clínica Gerson, en donde se tratan muchas otras enfermedades degenerativas además del cáncer, y en donde es posible curarse gracias a la terapia que lleva por nombre el apellido de su creador, el Dr. Max Gerson. Mediante una desintoxicación a base de enemas, un régimen de nutrición estricto (dieta compuesta de verduras crudas y jugos de frutas), ciertos suplementos, una alimentación basada en relaciones de sodio/potasio muy bajas y una gran actitud por parte del paciente, se puede superar esta terrible enfermedad, sin necesidad de quimioterapias devastadoras, extenuantes radiaciones ni costosas cirugías.

Aunque lo ideal sería acudir primero a esa clínica por unas dos semanas para conseguir un buen avance y luego continuar con el tratamiento en casa, también convendría analizar la posibilidad de documentarse bien sobre la terapia Gerson [10] y evitarse así tanto el viaje hasta Tijuana como el pago de dos semanas de estancia en esa clínica. Alternativamente, valdría mucho la pena mejorar la sintomatología con grandes dosis de vitamina C. En la entrada en donde toco el tema de la “Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica” (EPOC), explico cómo calcular la dosis terapéutica real de vitamina C para comprender mejor cómo es que alguien padeciendo de cáncer de pulmón en fase terminal, llegó a tomar 4 gramos de ácido ascórbico cada media hora estando despierto, sin experimentar ningún problema estomacal (ver Ref. [8], pág.82).

El caso de Manny y la medicina alternativa por consenso

Manny HernándezManny Hernández es un ingeniero venezolano que a finales del año 2002 fue diagnosticado con diabetes tipo 1. Dicho diagnóstico le cambió la vida, pues además de alterar sus hábitos alimenticios y rutinas laborales, lo obligó a depender de una bomba de insulina. A fin de aprender a usar dicho aditamento, se unió a un grupo de pacientes en Orlando, cuyos consejos le ayudaron a saber más sobre su enfermedad. Fue así como Manny creó lo que más tarde llegaría a ser una de las redes sociales de diabetes más populares de habla hispana: estudiabetes.org. Aunque en su sitio se brinda ayuda empleando también tratamientos alopáticos, la Fundación MicroMédix recomienda aquí ir a la sección dedicada a los tratamientos alternativos para la diabetes. Desde luego que si usted no encuentra ahí un método de su agrado o afín a sus intereses, puede usted descargar nuestra Receta para la Diabetes, para ver si los suplementos nutricionales que ahí prescribimos le pueden ayudar.

Y a propósito de suplementos y prescripciones, quisiera exponer brevemente  lo que he llamado medicina alternativa por consenso, que es el término que empleo para referirme a la automedicación con responsabilidad y sin riesgos, que todo e-paciente autónomo debería reclamar como derecho, toda vez que las sustancias terapéuticas que se prescriban sean eso: suplementos. Pero antes permítame precisar mejor qué es un “e-paciente autónomo”.
Un e-paciente autónomo es un individuo que en materia de salud, toma sus propias decisiones y gestiona sus tratamientos [3]. El asumir tal responsabilidad, nos ha liberado hoy en día de depender de una fuente única de conocimiento, monopolizada en otros tiempos por algunos profesionales sanitarios que creían saberlo todo [4].
En conformidad con lo anterior, y considerando que la automedicación sí debe ser desaconsejada en el caso de los fármacos sintéticos (alopáticos), este movimiento de Salud 2.0, aunado a un tipo de medicina alternativa, como es el caso de la ortomolecular (nutrientes en dosis terapéuticas) y las microdosis de plantas medicinales, constituyen los cimientos de esta nueva medicina alternativa por consenso.

La automedicación se hace con nutrientes, no con fármacos

automedicacionHa sido totalmente intencional de mi parte, el haber omitido hasta este momento, uno de los principales inconvenientes de la práctica de la Salud 2.0, que radica en el peligro de la administración no supervisada de medicamentos por un profesional calificado, ya que puede darse el caso de que se estén recomendando drogas sintéticas que se sabe pueden producir efectos secundarios. Pero si las sustancias a recomendar no son fármacos, sino vitaminas, minerales, aminoácidos, microdosis de plantas, o sustancias naturales en general, el escenario luce completamente diferente. Ahora el consenso es efectivamente más responsable, más seguro, más sabio.

baclofenoUn caso que quisiera analizar para enfatizar la importancia de no usar alopáticos sin supervisión es el de Todd Small, un e-paciente que convenció a su médico de que le aumentara la dosis de baclofeno, porque explorando en la red social PatientsLikeMe, se enteró de que varios usuarios que padecían de esclerosis múltiple, se habían sentido mejor con 30, 60 e incluso 80 mg. de dicho medicamento, frente a los 10 mg. que él tenía prescrito desde hacía años.

Para fortuna tanto de PatientsLikeMe como la del propio Todd, éste mejoró hasta el punto de poder caminar de una manera que hacía años ni siquiera lo hubiera imaginado [5]. Aceptemos que Todd estaba en buenas manos y admitamos que el baclofeno no crea dependencia. Pero consideremos el caso de un trastorno como el de la esquizofrenia, en el que se acostumbra prescribir antipsicóticos como la olanzapina y el leptopsique, que se ha comprobado provocan dependencia y efectos adversos como la psicosis, los delirios, los estados catatónicos, la paranoia y la hiperactividad, entre otros, que curiosamente son síntomas del padecimiento que se supone deben controlar. Aquí el panorama es desolador, porque resulta que el mismo psiquiatra a cargo de la supervisión, es quien está alentando su consumo. Sirva esta evidencia como prueba fehaciente de lo que acabo de señalar.

Despidiendo al psiquiatra

la muerte de la psiquiatriaTal fue el caso de mi esposa Lourdes y yo cuando recién nos iniciábamos como e-pacientes, un triste 23 de abril de 2013. Mientras brindábamos todo nuestro apoyo a un joven mexicano con problemas de esquizofrenia, encontramos en el directorio telefónico a un psiquiatra de nombre Fernando Sierra Espino Barros, con domicilio en Blvd. Benito Juárez No. 23, interior 103, en el centro de la ciudad de Cuernavaca, Mor. Más que con un detractor de bata blanca, nos topamos con un prepotente que profería vulgaridades, quizás por haberse alterado cuando le solicitamos tuviera a bien aconsejarnos cómo podríamos formar equipo con él para tratar la esquizofrenia de JM con medicina natural, ya que el padre del joven nos había manifestado que por ningún motivo lo internaría en uno de esos hospitales psiquiátricos. Las palabras del galeno fueron: “Si quieren que JM se componga, se hará como yo diga, y si me salen con que quieren emplear eso de las microdosis, olvídense de  mi, yo lo que voy a recetar es leptopsique, de 4 mg.”. Y eso fue lo que hicimos, olvidarnos de él.

e-pacientesY fué así como surgió lo que hoy en día es la Fundación MicroMédix. Y en cuanto lo autoricen los padres de otro joven mexicano, estaremos publicando nuestro segundo caso de éxito de esquizofrenia, en el que estaremos refiriéndonos a él con un sobrenombre también, debido a la estigmatización que se sigue ejerciendo sobre estas personas que no han tenido la culpa de haber sufrido un déficit de nutrientes. Y dado que esto último es casi siempre la causa de la esquizofrenia, no hace falta la opinión de un detractor de bata blanca con aires de CuasiDios, cuando las cosas se pueden resolver mejor con la colaboración de una comunidad de e-pacientes.

A estos nuevos protagonistas del cuidado de la salud, sí les preocupa el bienestar de “su prójimo”: ese ser humano a quien la Web 2.0 interconecta con muchos otros que comparten sus mismas dolencias. El ejemplo de Eleanor Longden, quien comenzó escuchando voces y terminó triunfando contra todo pronóstico, es prueba fiel de ello.

Cómo me deshice de un reflujo gastroesofágico

doctoraHay también profesionales sanitarios a quienes deberíamos felicitar por su actitud ante las demandas de esta nueva generación de e-pacientes. Hace ya muchos años que no consulto a la Dra. Hiosadhara Fernández Vélez, y no por falta de competencia, sino por el contrario; si alguien tuviera yo que recomendar como especialista  en endoscopía, cirugía y motilidad gastrointestinal, ella sería definitivamente la más indicada, pero como el lector seguramente habrá advertido, hoy me las arreglo como e-paciente autónomo, empleando suplementos ortomoloceluares y microdosis.

Siendo el 29 de Enero de 2009, para ser exactos, la Dra. Hiosadhara tuvo a bien leer un artículo que había yo extraído de la Web 2.0, en la que unos especialistas recomendaban un medicamento que ayudaba a que el esfínter esofágico inferior, cerrara apropiadamente para evitar el paso de alimento y de ácido clorhídrico, del estómago al esófago.

esfínter esofágicoMi problema era que otras publicaciones aseveraban que ese medicamento había sido sacado del mercado en varios países debido a que se habían reportado casos de afecciones cardíacas en algunos pacientes. Le manifesté que ya había consultado a otros especialistas y que ninguno de ellos había podido ayudarme. Que me interesaba saber si ella estaba de acuerdo en recetarme un medicamento que pudiera reemplazar al que se indicaba en dicha referencia. Aunque probablemente ella ya sabía cuál era la solución a mi reflujo, hasta ese momento no me había propuesto nada, porque me estaba escuchando con atención, y no se mostraba molesta por estar externando mi opinión, la cual en última instancia, se basaba en un artículo extraído del sitio de la biblioteca del Instituto Nacional de Medicina (PubMed), y no en una revista popular de divulgación científica.

Dicho estudio era a todas luces serio, y así lo tomó ella. Una vez expuesta mi solicitud, me hizo unas cuantas preguntas mientras realizaba la auscultación acostumbrada, y procedió con sosiego a prescribir lo que consideró más adecuado. En su receta se podía leer: Daflon tabs., de 500 mg; Nexium Mups, de 40 mg. y Dosier tabs., de 5 mg.; en donde supuestamente, el Dosier era ese medicamento sustituto que yo estaba buscando. Aunque eso no fue del todo cierto, todo ello concluyó con la pronta remisión de mi reflujo. Con todo lo que hemos investigado hasta ahora en la Fundación MicroMédix sobre medicina ortomolecular, hoy en día yo primero recomendaría la vitamina B3 (niacina) y otros tres nutrientes más, antes que una microdosis de Dosier. En otra entrada de este blog, describo un tratamiento natural para el reflujo gastroesofágico.

La próstata que no pudo contra la extracción de texto biomédico

PróstataUna de las experiencias más desagradables de mi vida fue sin duda alguna el haber tenido que luchar por años, contra una prostatitis crónica iatrogénica, ocasionada por la incompetencia del Dr. Bernardo Rubio Cano, del Hospital Morelos de Cuernavaca, quien después de haberme operado de la vesícula biliar, introdujo torpemente una sonda en mi uretra para que pudiera orinar, ya que no había podido hacerlo de manera normal, gracias a algún efecto secundario postoperatorio cuya causa quizás nunca llegaré a conocer. Así comenzó mi calvario, con mis tejidos internos desgarrados y mis vías urinarias sangrando.

Pasados los años, ese suceso me pasó la factura cuando una vez, después de haberme tomado unas cuatro cervezas, ya no pude orinar más. Tuve que presionarme la vejiga durante casi toda la noche de ese día, cada 10 minutos más o menos para poder vaciarla. Ese día había sido mi cumpleaños No. 53  y me imaginé a Rubio Cano diciéndome … ¡Felicidades!

PNitazoxanidaara ser honesto,en realidad no fueron solo mis conocimientos y mi experiencia en el campo de la extracción de texto biomédico (text mining)  lo que me condujo a descubrir que “la prostatitis crónica puede ser tratada con Nitazoxanida“, sino que también hicieron su parte la “fortuna” y la casualidad, ya que por aquélla época en que mis molestias eran casi insoportables, además de estar padeciendo de dolores pélvicos, de nocturia, polaquiuria y disuria, estaba también sufriendo de malestares estomacales, probablemente debidos a una amebiasis, lo que me impulsó a tomar Nitazoxanida (NTZ).

Tratando de combatir la supuesta amebiasis, acudí a una farmacia local y pregunté a la empleada encargada:
– ¿Tiene Vermox , o algo que se le parezca?.
La señorita desapareció por unos cuantos segundos para regresar después con una cajita en la mano con la leyenda “Nitazoxanida”, y me dijo:
– tómese una cada doce horas por tres días y verá que bien se va a sentir.

Don R. SwansonA partir de ahí, comencé a notar un alivio general, no solo en lo que tocaba a los trastornos gastrointestinales, sino a mis dolores pélvicos también, lo que me motivó a iniciar una investigación, siguiendo los pasos de una técnica del text mining que se conoce como “Descubrimiento Basado en Literatura” (LBD, por sus siglas en inglés). El principio del LBD y por lo tanto, la hipótesis de que la NTZ puede mejorar los síntomas de la prostatitis crónica, están fundamentados en el modelo ABC del Dr. Don R. Swanson (izquierda), profesor emérito en ciencias de la información de la Universidad de Chicago.

Salud 2.0Una vez terminado un tratamiento de 500 mg de nitazoxanida cada 12 horas por catorce días, mis dolores pélvicos habían disminuido. Antes de esto, había consultado entre cuatro y cinco médicos urólogos, sin haber sentido mejoría alguna.
Las recetas que llegué a coleccionar como si fueran estampitas de esas que luego vienen en el “Maizoro”, contenían  nombres como Cipro XR, Secotex (Tamsulosina), Proscar (Finasteride), Dorixina Relax, Voltarén, Bredelin, Ciprofloxacino, y bueno, para que le cuento, ninguna de ellas había dado resultado. No obstante el parcial éxito obtenido con la NTZ, los riñones comenzaron a dolerme, debido precisamente a sus efectos secundarios y a la automedicación alopática no supervisada.
Cuando me di cuenta de que la NTZ no era del todo inocua, y a pesar de que mis síntomas mejoraban, investigué a fondo la técnica de las microdosis descubierta por el Dr. Eugenio Martínez Bravo.

proteína de suero de lecheAsí las cosas, y después de haber recorrido cualquier cantidad de sitios web, me he librado de la prostatitis valiéndome de nutrientes, microdosis y una determinación férrea. Lo que más me funcionó en este proceso fue, al principio, la NTZ, aunque ahora la recomendaría solo en microdosis, por las razones que antes expuse; luego, microdosis de agracejo, sangre de drago, cola de caballo, moringa y gayuba; y por último: proteína de suero de leche (fuente de cisteína, glicina y ácido glutámico, entre otros aminoácidos), megadosis de vitamina C, magnesio, Vitamina E, betacaroteno y ácido alfa-lipoico; en una palabra, antioxidantes.

Podría afirmar, sin temor a equivocarme, que la mayoría de las enfermedades que presentan cuadros inflamatorios eventualmente remiten con anti-oxidantes. En alguna época también complementé todo ello con Zinc, aceite de pescado (Omega 3) y por supuesto, levadura de cerveza y lecitina. Lo que más me dio resultado lo pude condensar en la Receta para la Prostatitis Crónica y la HPB.

La hipertensión es curable y no es una enfermedad: es un síntoma

hipertensiónNo podría terminar esta entrada sin mencionar un hallazgo muy relevante llevado a cabo por la terapista Lourdes González Arredondo, mi flamante y fina esposa; e-paciente como la que más. Se trata ni más ni menos de la cura de la hipertensión arterial. Ingresando a sitios web aquí y allá, basándose en la obra literaria de uno de nuestros autores favoritos, Andrew Saul [8], así como de las enseñanzas de Jonny Bowden y Stephen Sinatra [9], ella también ha puesto su “granito de arena” para que muchos pacientes puedan deshacerse de una vez por todas de ese enemigo muchas veces asintomático que es la hipertensión.

Con todo lo comentado hasta aquí, conviene extraer unas cuantas conclusiones, a propósito de lo que los e-pacientes deberían tener en cuenta a la hora de tomar una decisión crucial, considerando que la información que les llega desde todos esos medios sociales de Salud 2.0, es prácticamente abrumadora y a veces hasta inmanejable.

Conclusiones y recomendaciones finales

salud-2-0Así, los aspectos en los que usted tal vez querría fijar su atención cuando haya optado por hacerse cargo de su propia salud, o responder por la de su ser querido, serían los siguientes:
– Que la opinión a tomar en cuenta no sea únicamente la de un CuasiDios, sino el consenso de un grupo de e-pacientes que padezcan lo mismo que usted.
– Que recurra al menos a cinco medios sociales (por ejemplo, dos wikies, un foro, una lista de correo electrónico y un artículo de perfil técnico). A continuación le proporciono seis vínculos que le podrían ayudar:
1) El índice temático de la página de la Fundación MicroMédix.
2) Coaching de Salud para la comunidad de Guerreros Biomédicos.
3) Foro de medicina ortomolecular en español
4) Foro de medicina alternativa para el cáncer
5) Foro de terapias alternativas varias
6) Sitio de ayuda especializado en diabetes (español)

MicroMédix: manual de microdosis– Si ha decidido automedicarse, por lo que más quiera no lo haga con fármacos. Use microdosis herbolarias para evitar totalmente los efectos secundarios, o bien suplementos ortomoleculares (megadosis correctas de vitaminas, minerales y aminoácidos), para minimizar las posibles reacciones adversas.
– Si por cualquier razón ha llegado a la conclusión de que un determinado fármaco le va a ayudar con su problema, contáctenos para que le elaboremos la microdosis de ese alopático que le interesa o bien descargue el “Manual para suprimir los efectos secundarios de los medicamentos alopáticos, para que usted mismo la elabore (acuérdese del caso de Todd y de lo que le conté sobre mi prostatitis crónica tratada con Nitazoxanida, a propósito de los efectos secundarios).

colaborativas– Si va a comenzar un tratamiento basado en suplementos ortomoleculares y/o microdosis, y no sabe muy bien cuáles deberían ser las dosis correctas (orto significa correcto) para su caso particular, por favor contáctenos para que todo vaya bien; o si ya cuenta con un diagnóstico confiable, podría descargar la receta para su padecimiento.
– Si usted es protagonista de un caso de éxito como e-paciente y quiere contribuir a que otros dejen de sufrir, le suplico ayude a esas personas, contando su experiencia y describiendo su tratamiento a modo de comentario en este mismo espacio (al final de esta entrada).

“Dos cabezas piensan más que una, y cien que hayan sufrido lo mismo que tú, alivian más
que un
excelentísimo señor de bata blanca”.
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 21 de octubre de 2014


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REFERENCIAS

[1] e-pacientes: cómo nos pueden ayudar a mejorar la salud. Dr. Tom Ferguson y el Grupo de Trabajo Académico de los e-Pacientes. © 2007
[2] Jane Sarasohn-Kahn. The Wisdom of Patients: Health Care Meets Online Social Media. California HealthCare Foundation
[3] Von Knoop C, Lovich D, Silverstein MB, Tutty M. Vital Signs: e-Health in the United States. Boston Consulting Group 2003.
[4] Reflexiones sobre el Libro Blanco del E-paciente. El ePaciente y las redes sociales. Coordinadores: Vicente Traver Salcedo y Luis Fernandez-Luque. Publidisa
[5] http://www.nytimes.com/2008/03/23/magazine/23patients-t.html?_r=0
[6] Redes Sociales para Todos. Su negocio en la Web 2.0. Ana María Jaramillo. Editorial Vergara
[7] Redes de Colaboración para la Web 2.0. Manual del Participante. Desarrollador: Guillermo Sánchez Patiño. Nueva Tecnología Redes Digitales. Instituto Tecnológico de Teléfonos de México (Inttelmex).
[8] Cúrate tu mismo. Los sorprendentes resultados de la nutrición ortomolecular. Dr. Andrew Saul. Editorial Sirio S.A
[9] La verdad sobre el colesterol. Descubre los falsos mitos acerca del colesterol. Un programa efectivo sin medicamentos para rebajarlo. Jonny Bowden y Stephen Sinatra. Urano. 2103
[10] La terapia Gerson. Charlotte Gerson y Morton Walker. Ediciones Obelisco.

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Autor: micromedix

Sergio López González. Ing. en Informática Biomédica

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