Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


2 comentarios

Kalanchoe daigremontiana: formidable planta mexicana para aliviar el dolor, la esquizofrenia y el cáncer

A pesar de que no existe una panacea que garantice la salud de todo ser humano, la planta objeto del presente estudio se ha ganado el sobrenombre de “cuaralotodo“. Y si bien existe un amplio consenso popular en torno a las bondades de la kalanchoe mexicana, con el propósito de darle a este ensayo la debida formalidad científica, quisiera aclarar primero, por qué eso de que sea una panacea no es del todo cierto. Permítame explicarle.
Una planta medicinal tiene una gran cantidad de propiedades terapéuticas, casi tantas como sustancias activas tiene. Pero hay que tener muy presente lo que ha señalado Bandaranayake [1], a propósito de lo que implica un remedio natural a base de plantas medicinales:

Esencialmente, los remedios a base de hierbas consisten en porciones de plantas o extractos de plantas no purificados de varios componentes, que generalmente se cree funcionan sinérgicamente” (las negritas son mías). Y aunque yo eliminaría de la cita los vocablos “se cree”, he preferido traducirla literalmente, para analizarla de la manera más imparcial y honesta posible.

Los remedios naturales y el principio de la epigenética

Cuando un investigador dice “se cree”, no es que dude de su aseveración, sino porque sabe que va a haber casos en los que dicha afirmación no se cumple del todo. En el contexto de la cita de Bandaranayake, lo que va a variar es la sinergia entre componentes, cuando éstos interaccionen con el anfitrión, es decir, el organismo que se supone debe responder al tratamiento. La epigenética del paciente, que es todo aquello que tiene que ver con su individualidad bioquímica y el entorno en el que éste se desenvuelve, determinará el éxito o el fracaso de un tratamiento. Si usted acostumbra fumar tabaco o mariguana, ingiere alcohol o algún estimulante con frecuencia, o consume café, azúcar, lácteos y carbohidratos como si éstos se fueran a acabar, no espere grandes resultados. Con hábitos alimenticios y un estilo de vida inadecuados no puede uno abrigar muchas esperanzas, ni con kalanchoe mexicana ni con ningún otro tipo de hierba o suplemento. Asimismo, los efectos de los metabolitos y demás componentes de una planta, podrían verse afectados en función de las dosis recomendadas, el modo de administración y las presentaciones a través de las cuales se administran las sustancias activas. En lo que concierne a las presentaciones, no es lo mismo comer la planta como parte de una ensalada, que aplicarla como microdosis; tomarla en jugo o como suplemento, o como extracto hidroalcohólico o tintura diluida en agua.

Tanto en microdosis como en dosis apropiadas de las especies pinnata (siempreviva), daigremontiana (aranto) y gastonis-bonnieri (oreja de burro), las kalanchoes son terapéuticas y completamente inofensivas. No obstante, en dosis mayores o cuando se trata de especies híbridas, las Bryophyllum (que es como se le conoce también a esta especie) pueden ser peligrosas. Todo está en informarse bien y no dejarse llevar por comentarios sensacionalistas de detractores que se afanan en desacreditar a la fitomedicina, con publicidad negativa y a todas luces pagada por la industria farmacéutica (véase más adelante el apartado: Vox pópuli vs. inteligencia colectiva).

El futuro de los servicios de salud: tratamientos personalizados con inteligencia artificial

Todo ese abanico de posibilidades que surgen a partir de las combinaciones que se pueden dar entre lo que se administra y la amplia diversidad que caracteriza al ser humano, invita a reflexionar sobre la necesidad de un cambio radical en la manera en la que se proporcionan los servicios de salud en la actualidad. Ya se trate de una planta, un fármaco, una vitamina, un mineral, o cualesquier otra sustancia que deba fungir como agente terapéutico, éste nunca podrá hacer las veces de una panacea, por la sencilla razón de que cada individuo va a responder de manera diferente a cada uno de dichos agentes (principio de individualidad bioquímica de Roger Williams).

Ante esa gran diversidad inherente a todo ser humano, lo que los ingenieros en informática biomédica tenemos que hacer es encontrar tratamientos específicos para cada persona, tal y como lo está haciendo la ingeniera en informática Noor Shaker (derecha). Y aunque ella ya está desarrollando una tecnología que combina la física cuántica y el aprendizaje de máquina para crear nuevos fármacos, lo que nosotros estamos persiguiendo con esas técnicas de la inteligencia artificial, es encontrar tratamientos personalizados a base de plantas medicinales y sustancias ortomoleculares (naturales).

De conformidad con lo anterior, espero haber dejado claro por qué es importante personalizar las recetas.
Es indispensable saber, en base a la sintomatología y los rasgos de cada paciente, cuándo una planta medicinal o cualquier otra sustancia natural puede surtir el efecto deseado, independientemente de lo que diga la vox pópuli.

Vox pópuli vs. inteligencia colectiva

Una cosa es la vox pópuli y otra muy diferente la inteligencia colectiva. Vox populi proviene del latín, y significa la “voz del pueblo”. Se emplea para asumir que algo es verdadero por haber sido aceptado por todo el mundo a través de los años. Es así como la vox pópuli ha dictaminado que la kalanchoe es una panacea.

En contraste con la voz del pueblo está la inteligencia colectiva, una tendencia que se ha venido dando desde comienzos de este siglo en las redes sociales (en especial, las de salud 2.0), y que yo definiría como la habilidad que posee un conglomerado de personas dentro de una red colaborativa, para resolver un problema compartido, basándose en la opinión consensuada de sus miembros.
Es así como la inteligencia colectiva de los miembros de una red social, puede llegar a dictaminar en algunos casos, cuándo una determinada planta medicinal, sustancia o suplemento, es capaz de curar una enfermedad. Y para muestra, un botón.

Mientras desarrollaba mi investigación sobre las kalanchoes, encontré páginas y páginas web en donde la mayoría de sus propietarios hacían alusión a la extraordinaria capacidad que poseían estas plantas para curar el cáncer, cuando de repente, como a la mitad de uno de esos listados que Google me estaba mostrando, alcancé a leer una frase que llamó mi atención justamente por estar en completo desacuerdo con esa gran mayoría. La leyenda decía: “el kalanchoe no cura el cáncer“. Para mi sorpresa, el sitio recibía una gran cantidad de comentarios que reprobaban lo que ese cómplice de la industria farmacéutica había escrito en su blog. Ese es el precio que se paga cuando alguien intenta engañar a la sabiduría colectiva, recurriendo a una publicidad negativa pagada.

La agente no es tonta, y eso no lo puede remediar ni un miembro de la “Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas”. Vaya forma de sentirse importante por pertenecer a una asociación que lleva por nombre semejante aberración. Fíjese nada más querido lector, a lo que han llegado los detractores de la medicina natural para ganarse el sustento. “¡Vengan a ver lo que hace el hambre!“, gritó en una ocasión un simpático payasito en el zócalo de la Ciudad de Cuernavaca, mientras mi esposa y yo andábamos por ahí un domingo por la tarde.

Como yo lo veo, ese payasito tiene más mérito por hacer reír a sus semejantes, que lo que hace ese biólogo al promover el disgusto y el pesimismo entre la gente que ve en la etnobotánica y la fitomedicina, una auténtica alternativa para vencer el cáncer. Esos dos campos del saber, no tienen nada de pseudocientífico.

Me encanta cómo funciona la inteligencia colectiva, cuando en un blog como ese, el consenso contradice lo que el autor del mismo está predicando (pulse sobre la captura de pantalla de la derecha). En esta imagen, resalta lo que el sentir de una gente tan variopinta está transmitiéndole al autor del artículo en cuestión. Todo indica que la inmensa mayoría que lo visita no está de acuerdo con él, sobre todo cuando afirma que las plantas de la especie kalanchoe pueden tener efectos no deseados en la gente (palabra clave repetida 59 veces en la nube de palabras). La opinión consensuada dictamina que no habrá reacciones adversas, si las sustancias se administran en las dosis y en las presentaciones correctas.

Usted podría seguir el mismo método que expliqué con anterioridad para determinar si la Kalanchoe alivia otros malestares, sacando conclusiones a partir de lo que dictamine la inteligencia colectiva en una red social, un blog o un foro de discusión. Más adelante analizaré los beneficios que podría usted obtener de esta planta, en caso de que su problema fuera una esquizofrenia, un cáncer de próstata o un dolor agudo en cualquier parte de su cuerpo.

Aspectos clave para conseguir el efecto terapéutico deseado: dosis y presentaciones 

La herramienta que utilicé para extraer la nube de palabras que refleja el sentir de los usuarios del blog de ese biólogo que recomienda quimioterapias (ups) “para proteger” a los enfermos de las terapias pseudocientíficas, confirma lo que en el apartado anterior decía yo, a propósito de la importancia de las dosis y la presentación a emplear en la administración de la kalanchoe mexicana. Si su cuadro es muy agudo, como el de una migraña por ejemplo, con toda seguridad que una dosis de 30 gramos de hojas frescas de kalanchoe mexicana al día, sea todo lo que necesita para aliviar el dolor. Para procesos inflamatorios crónicos sin embargo, es posible que el tomar un jugo preparado con tres o cuatro hojas de aranto, no sea suficiente para conseguir el alivio deseado.

Para estos casos o para una prostatitis por ejemplo, usted podría salir bien librado con varios frascos de microdosis de Bryophyllum daigremontiana, especialmente si no está consiguiendo vaciar completamente su vejiga (orina frecuentemente durante la noche o experimenta dificultades al orinar, incluyendo sangrado, dolor o ardor). Aproximadamente después de una semana de haber comenzado su tratamiento, usted va a sentir un gran descanso cuando la orina que antes se acumulaba en su vejiga y parte de su uretra, ya no esté ahí. Y todo eso gracias al efecto antiinflamatorio que varios metabolitos de la kalanchoe mexicana ejercerán sobre los tejidos de su próstata (véase también el apartado: “Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea”).

La técnica de las microdosis tiene la particularidad tanto de eliminar la toxicidad de muchas plantas medicinales, como de suprimir los efectos secundarios y calculados de una gran cantidad de fármacos, debido precisamente a las diminutas dosis con las que se elaboran. Y es aquí donde ni con publicidad negativa barata podría un biólogo de quinta refutar las ventajas terapéuticas de la kalanchoe. Un par de gotas de microdosis de aranto aplicadas sobre la lengua con la periodicidad apropiada (dependiendo del cuadro clínico), van a marcar la diferencia entre los estragos causados por una quimioterapia, y la manera en la que actúan los  bufadienólidos, las quinonas, los lignanos, los flavonoides, los terpenos, los alcaloides, las antocianinas y otros muchos más metabolitos que caracterizan a la familia de las crasuláceas, que es a la que pertenecen alrededor de 125 especies pertenecientes al género kalanchoe, incluida la mexicana [2]. En cuanto a la presentación en extracto, tómelo con precaución, diluyéndolo en unos 150 ml de agua a razón de 1 a 5 gotas, tres veces al día, dependiendo de lo que tolere. Con la información que hasta este momento hemos podido recabar, se recomienda aumentar una gota cada dos días, a la dosis inicial especificada con anterioridad, hasta alcanzar un máximo de 20 gotas 3 veces al día, excepto en caso de presentar intolerancia (malestar estomacal o alguna reacción alérgica por ejemplo). Para mayor seguridad, procure adquirir un producto de un distribuidor de suplementos acreditado, como podría ser Amazon, y seguir las indicaciones especificadas por el fabricante.

Algo similar recomiendo en el caso de las tinturas, ya que va usted a encontrarlas en diferentes concentraciones. En caso de duda, siéntase con la confianza de contactarnos para que le ayudemos a seleccionar el producto idóneo para su caso.
Como suplemento, es probable que encuentre productos con la hoja de planta pulverizada y encapsulada en presentaciones de 500 mg. o más. En estos casos también conviene seguir la posología recomendada por el fabricante (la que viene impresa en la etiqueta del producto).

Microdosis de plantas medicinales antipsicóticas para tratar la esquizofrenia

De acuerdo con lo dicho hasta aquí y mientras terminamos de consolidar nuestra tecnología para la confección de tratamientos personalizados con inteligencia artificial, quisiera recomendar un botiquín compuesto de tres microdosis para tratar la esquizofrenia: de Akuamma, de Kalanchoe mexicana y de Rauwolfia hirsuta, tetraphylla, heterophylla o canescens (reserpina). A ésta última se le conoce popularmente como “sarna de perro” o “cinco negritos”, y también se cultiva en México.
Si ya es usted miembro de nuestra comunidad de guerreros biomédicos, o alguno de sus familiares es nuestro paciente y su psicosis todavía no ha remitido por estar en la primera etapa del tratamiento, probablemente ya esté enterado de los avances que la Fundación MicroMédix ha conseguido, al emplear la microdosis de Akuamma (Picralima nitida) como complemento de su receta ortomolecular para curar la esquizofrenia. Y puesto que ya hemos dicho que no hay planta medicinal que funcione como panacea, llegados a este punto, creo prudente agregar a nuestro tratamiento, un botiquín compuesto de esos tres antipsicóticos naturales en microdosis.

Conviene también elaborar otro botiquín con las microdosis de cada uno de los fármacos que actualmente está tomando su ser querido, a fin de manejar mejor la transición entre ambos tratamientos. De hecho, usted mismo puede elaborar esas microdosis. Una microdosis por ejemplo de Latuda (lurasidone), sería ideal para aplicarla durante la retirada de los medicamentos que componen el cocktel que ese señor de bata blanca le recetó.

Así como en el caso de la Akuamma (izquierda) el metabolito estrella para la psicosis resultó ser la alstonina, el género Bryophyllum también tiene lo suyo, según lo dieron a conocer de una manera muy precisa Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao y otros investigadores [3]. En ese artículo, autores con nacionalidades diferentes declararon haber llevado a cabo “una compilación exhaustiva de plantas medicinales científicamente probadas y consideradas útiles en el tratamiento de la psicosis en Nigeria” [3]. Estos científicos refieren cómo los terpenos, son una clase extensa y variada de metabolitos producidos por varias plantas.

Son hidrocarburos que resultan de una combinación de unidades de isopreno que se modifican por oxidación o por reordenación del esqueleto de carbono, que a su vez da origen a unos compuestos llamados terpenoides. Al igual que otros metabolitos, los terpenos también exhiben una amplia gama de efectos en el sistema nervioso central. Se ha informado por ejemplo, que las propiedades disuasorias neurotóxicas de muchos monoterpenos, incluyen interacciones con los sistemas octopaminérgicos y noradrenérgicos, la inhibición de la colinesterasa, así como múltiples interacciones directas con el sistema GABA. Entre otros efectos se encuentra la unión directa y alostérica a los receptores de GABA [4]. El mirceno, el beta-cariofileno y el limoneno son ejemplos de terpenoides antipsicóticos.

Cabe señalar que estos terpenoides no solo tienen propiedades antipsicóticas sino efectos antidepresivos también, debido a la supresión y activación del receptor cannabinoide 2. Curiosamente, muchos terpenoides muestran una toxicidad significativa en algunos insectos; pero muy baja toxicidad en los mamíferos. Asimismo, este grupo de sustancias químicas está presente en una gran cantidad de especias, sabores y alimentos que son partes esenciales de nuestras dietas. Más importante aún es que la investigación sobre los efectos psicoprotectores de éstos y otros metabolitos ha alcanzado un gran nivel. No obstante, al pasar de los años, los alcaloides han recibido más atención debido a la incesante búsqueda de antipsicóticos sintéticos, por parte de la industria farmacéutica.
En el caso específico de la Bryophyllum pinnata (derecha), desde 1921, la planta ha estado en uso en la medicina tradicional como un agente antipsicótico, antes de que Pal y otros colaboradores [5] confirmaran en 1999, las actividades neuropsicofarmacológicas de la fracción metanólica de esta planta.

Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea

En el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el ingeniero en bioquímica Iván Arias González, graduado en Ciencias en Biotecnología por la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), desarrolló como parte de su tesis doctoral, un estudio fitoquímico de la Kalanchoe flammea para identificar grupos de metabolitos presentes en diferentes extractos, con la finalidad de hallar una estrategia para inducir la apoptosis de las células cancerosas de la próstata, sin ocasionar daño a los tejidos sanos [6] (pulse sobre la imagen adjunta para ver el detalle de los hijuelos, que es uno de los medios que tiene esta planta para reproducirse).

No habiendo un agente que limite la multiplicación indiscriminada de células cancerosas, por lo regular estas células se resistirán a la muerte celular programada (apoptosis); pero después de cinco años de intensa labor de investigación, el Ing. Arias González consiguió observar la aparición de caspasas, que es un grupo de proteínas mediadoras de los procesos de apoptosis. Los resultados obtenidos con el extracto de etilo fueron muy alentadores, ya que fue capaz de inducir la apoptosis de manera programada, a través de una proteína llamada anexina 5. Asimismo, observó  que en el proceso de apoptosis, la proteína PARP1 era liberada para reparar el ácido desoxirribonucleico (DNA) dañado, deteniendo con  ello la multiplicación de células nocivas. En resumen, el propósito del extracto del Kalanchoe es evitar la proliferación de células cancerosas, manteniendo intactas las células sanas.

Y aunque el objetivo de la tesis de este notable hombre de ciencia parece haberse concentrado en fabricar un fármaco avalado por La Food and Drug Administration (FDA) de los EUA, nos complace saber que un científico mexicano nos esté confirmando de esa manera tan contundente, las bondades de las Kalanchoes. Si bien existen algunas sutiles diferencias entre sus metabolitos, en general, los beneficios potenciales de éstos componentes estarán ahí para cualquiera, a pesar de que podría haber pacientes que no respondieran como se quisiera, por las razones anteriormente expuestas.

No hay que perder de vista que nuestra epigenética (no nuestra genética) es uno de los principales factores a considerar, si lo que se está buscando es conseguir sinergia entre componentes. Y de manera análoga a como lo hicimos para el caso de la esquizofrenia, también para el cáncer de próstata recomendaremos la aplicación conjunta de microdosis de una de esas tres especies de Kalanchoe, con otra de Epilobio en cualquiera de sus tres variantes igualmente terapéuticas: angustifoliumparviflorum, o hirsutum.

Los efectos analgésicos de la Kalanchoe mexicana

La migraña y los dolores en general, se quitan con cualquiera de los géneros de Kalanchoe que he mencionado a lo largo de esta publicación. Yo en lo personal, he confirmado su eficacia, mezclando tan solo tres o cuatro hojas grandes y frescas (recién cortadas) con agua natural. Coloca usted ese número de hojas en una licuadora junto con una cantidad equivalente a un vaso de agua (o un poco más si tuviera sed). Enciende su licuadora, y una vez que las hojas se deshagan, la apaga y sin colar absolutamente nada, vierte el jugo resultante en un vaso y ¡para adentro! En poco más de media hora va usted a sentir su efecto, y después de una hora aproximadamente, el dolor habrá desaparecido completamente.
No hay nada de magia ni de pseudociencia en esos metabolitos que la madre naturaleza nos ha estado obsequiando, mucho antes de que a un magnate farmacéutico se le ocurriera aislarlos y sintetizarlos en una pastilla, con el único fin de patentarlos y venderlos en cantidades suficientemente grandes como para transformar la salud de sus semejantes, en un negocio muy, pero muy redituable.

Aunque para algunas personas las hojas frescas pueden ser más efectivas que las presentaciones en suplementos y microdosis, conviene también estar al tanto de cuál podría ser una de sus principales desventajas: si no se dispone de un número suficiente de plantas, tarde o temprano las hojas comenzarán a agotarse, siendo necesario aumentar su producción. Si usted prefiere tomar las hojas de esta manera, probablemente tendrá que aprender a cultivar esta preciada planta, a fin de que nunca le falte su dosis diaria.

Otra opción es que aprenda a elaborar sus propias microdosis, no solo de las plantas que aquí he analizado, sino de muchas otras que podrían marcar la diferencia, entre aplicar 4 veces al día unas tres gotas de microdosis herbales, y soportar los efectos secundarios de los fármacos que probablemente está tomando. Los costos de la presentación en microdosis suelen ser mucho menores que los asociados a la adquisición frecuente de plantas para el consumo de hojas frescas. Así por ejemplo, con un frasco de 250 ml de tintura madre extraída de unos 100/150 gramos de planta de Kalanchoe, usted estaría en posibilidad de obtener alrededor de 125 frascos de microdosis con 20 ml de vehículo.

La desventaja de este método es que se requieren 30 días de maceración para extraer los metabolitos de cualquier planta, valiéndose de una solución hidroalcohólica. Pero como vimos, esa desventaja se compensa con la seguridad que ofrece la técnica, en relación al grado de toxicidad, que en este caso viene a ser nulo. No obstante, tratándose de una tintura madre, producto de una maceración, jamás deberá consumirse sin diluirla previamente en agua. Para evitar cualquier envenenamiento, la tintura de las Kalanchoes no deberá consumirse directamete, ni en grandes dosis. Esta es una de las razones por las cuales uno encuentra frascos de suplementos y medicamentos con etiquetas que a la letra dicen: “manténgase fuera del alcance de los niñosen un lugar fresco y seco“.

Otras propiedades terapéuticas de las Kalanchoe

En México, esta maravillosa planta ha encontrado múltiples usos medicinales. En Puebla por ejemplo, se ha empleado para bajar la fiebre y eliminar el dolor de cabeza. En Michoacán, como remedio para la indigestión; en Chiapas y otros estados de la república se ha usado para las quemaduras (exprimiendo o moliendo la hoja para luego aplicarla sobre la parte afectada). También se sabe que es útil para el sarampión. En Oaxaca la hoja se usa para curar la erisipela, la tiña y los abscesos en las extremidades. Se recomienda también para combatir la disentería, la diabetes, los cólicos, los problemas de riñón, la gripa, la tos, las paperas, así como para disminuir la inflamación y los síntomas causados por la insolación, entre otros males.

En otros países sudamericanos, en Africa y en el continente asiático, se ha empleado como diurético y para tratar picaduras de insectos, quemaduras, heridas, úlceras, abscesos, quistes ováricos, reumatismo, erisipela, hinchazones y forúnculos. Se ha sabido de enfermos de viruela, diarrea, disentería, litiasis, tisis y sarna, que mejoran con la Kalanchoe. Sus metabolitos también ayudan en el trabajo de parto, con los dolores de oído y garganta, así como a combatir los síntomas de la gripe, la bronquitis, la conjuntivitis y el cólera.

Conclusiones

La Kalanchoe tiene potencial para aliviar no solamente el dolor, la esquizofrenia y el cáncer, sino muchas otras enfermedades que hasta el momento no han encontrado solución en la medicina alópata. Más que una panacea, la Kalanchoe viene a ser una alternativa natural más, dentro de ese abanico de opciones a las que uno puede recurrir para librarse de los efectos secundarios de los fármacos, que son sintetizados en última instancia a partir de los metabolitos de las plantas. La Kalanchoe posee una cantidad tan impresionante de metabolitos, que incluso hasta podría contener algunos más sin descubrir.

Así, usted podría estar sufriendo una enfermedad no mencionada en este ensayo y aun así intentar el alivio, recurriendo a cualquiera de las presentaciones descritas con anterioridad. No le estoy sugiriendo que pruebe un fármaco de dudosa procedencia. Estoy hablando de dosis completamente inofensivas (microdosis) de plantas medicinales cuyos beneficios han sido comprobados científicamente por expertos de muy alto nivel académico [1]-[9].

Es por eso que lo invito a que reflexione sobre una cuestión que a muchos detractores de la medicina natural les cuesta trabajo aceptar: su epigenética podría responder a ese metabolito que usted está por descubrir, sin importar cuántos ensayos clínicos aleatorizados tipo doble ciego haya realizado un laboratorio farmaceútico para patentarlo. El reino vegetal guarda tantos secretos, que nunca está de más brindarle la oportunidad de sorprendernos.

La abeja y la avispa liban las mismas flores, pero no logran la misma miel” … Joseph Joubert
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de agosto de 2018


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] Bandaranayake, W.M. 2006. Quality control, screening, toxicity, and regulation of herbal drugs. In Ahmad, I., Aqil, F. & Owais M. (Eds). Modern Phytomedicine. Turning Medicinal Plants into Drugs. Weinheim, Wiley, pp. 25–57.
[2] Dulce Esther López Díaz. Tesis para obtener el Grado de Maestría en Ciencias en Desarrollo de Productos Bióticos: Análisis del RNAm del GEN que Codifica para la Enzima Escualeno Sintasa (sqs) en Cultivo de Células de Kalanchoe daigremontiana, Instituto Politécnico Nacional (IPN): https://tesis.ipn.mx/bitstream/handle/123456789/13343/Tesis%202011%20Dulce%20Esther%20L%C3%B3pez%20D%C3%ADaz.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao et al. (2018). A synopsis of anti-psychotic medicinal plants in Nigeria, Transactions of the Royal Society of South Africa, 73:1, 33-41, DOI: 10.1080/0035919X.2017.1386138
[4] Rattan, R.S 2010. Mechanism of action of insecticidal secondary metabolites of plant origin. Crop Protection 29: 913–920.
[5] Pal, S., Sen, T. & Nag, A.K. 1999. Neuropsychopharmacological profile of the methanolic fraction of Bryophyllum Pinnatum leaf extract. Journal of Pharmacy and Pharmacology 51: 313–318.
[6] Isis Espinola. Doctor en Biotecnología de la ENMH analiza efecto de la Kalanchoe Pinnea en Tratamiento de Cáncer de Próstata. SELECCIÓN Gaceta Politécnica, Número 61 del 31 de enero de 2014. Instituto Politécnico Nacional.
[7] Salahdeen & Yemitan. Neuropharmacological Effects of Aqueous Leaf Extract of Bryophyllum Pinnatum in Mice. African Journal of Biomedical Research, Vol. 9 (2006); 101 – 107.
[8] Idian electronic theses & dissertations: http://shodhganga.inflibnet.ac.in/. Chapter-5. Enumeration Of Ethnomedicinal Plants Of Vijayapur District
[9] Maximino Martínez. Las PLantas Medicinales de México. Tomo I. Ediciones Botas. Séptima Edición. 2005.

Anuncios


8 comentarios

Psiquiatría alternativa: controlando los síntomas del trastorno sin ocasionar efectos secundarios

La psiquiatría es una estrategia que ha empleado la industria farmacéutica por años, para controlar los síntomas de varios trastornos de la personalidad. Su intención es propiciar la farmacodependencia, a través del uso indiscriminado de drogas psicotrópicas.
Dando por sentado que los trastornos mentales son incurables, esa industria alecciona a los médicos para que difundan la idea de que los medicamentos se deben tomar a perpetuidad. El problema es que los médicos llegan a comulgar con esa idea, o bien son sobornados por los magnates farmacéuticos, para que la adopten como estandarte en el ejercicio de su profesión.

Nuestra experiencia

Para erradicar las causas de las enfermedades y demostrar que existen mejores prácticas que las que propone el sistema tradicional de salud mental, nuestros proyectos de investigación se han enfocado más en la curación, que en el control de los síntomas. Si embargo, hemos notado que si los familiares de nuestros pacientes no pueden controlar apropiadamente sus síntomas, la tasa de éxitos tiende a disminuir dramáticamente. No es fácil manejar a un paciente afectado de esquizofrenia, y mucho menos cuando sus familiares no se ponen de acuerdo.
Hay por ejemplo parejas, en las que uno de sus miembros prefiere ver a su hijo medicado y aislado, que soportar la angustia de verlo riendo a solas, gateando, o explotando en ira contra todo y contra todos.
También hay madres guerreras solteras que después de haber intentado varias estrategias, se han visto en la necesidad de “tirar la toalla” a medio camino, por no poder soportar el estrés que una lucha de esta naturaleza genera. Ha habido padres guerreros que han llegado al extremo de confinar a sus hijos en uno de esos calabozos disfrazados de hospitales psiquiátricos, simplemente porque no han podido manejar los síntomas de ese ser humano que hace más de una década vio nacer, y del que ahora solo se perciben unos cuantos rasgos de lo que solía ser.

Un escenario con estas características debe ser transformado para que el camino hacia la recuperación total, sea más llevadero. Y la mejor forma de conducir tanto al paciente como a sus familiares por un camino menos doloroso, es controlando los malestares del trastorno con el mínimo de efectos secundarios. Hay también varias condiciones que se deben dar para que un tratamiento sea exitoso.

Los detalles de cómo propiciar que se den esas condiciones los puede encontrar en Por qué unos pacientes se alivian y otros no: las diez claves de un tratamiento exitoso“, también de mi autoría.
Pero aparte de las oportunidades que uno mismo debe crear para aumentar la probabilidad de éxito de un tratamiento, existen varias alternativas a las que podemos recurrir para manejar los síntomas de una psicosis, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo y otros trastornos por el estilo. La rama de la fitomedicina que se encarga de tratar y aliviar los síntomas de índole psiquiátrico, es una de ellas.

Primera alternativa: la “fitopsiquiatría”

A finales del siglo pasado, la difusión de los avances de esa parte de la fitomedicina a la que yo llamaría “fitopsiquiatría”, por especializarse en trastornos de la personalidad, había estado limitada a los acervos bibliográficos convencionales, como eran las bibliotecas, las microfichas, las bases de datos y los bancos mundiales de información (DIALOG y ORBIT en aquel entonces).

Esos grandes repositorios se accedían a través de una línea telefónica conectada a un modem de acoplamiento acústico (derecha), que fungía como medio de comunicación entre la base de datos biomédicos y la terminal de impresión que uno empleaba para conocer los resultados de sus búsquedas. Esos eran los accesos remotos que los investigadores de aquel entonces usábamos para mantenernos al tanto de los avances científicos. De un modo u otro, esos sistemas tan precarios de interconexión, eventualmente evolucionarían y se integrarían a una red de múltiples interconexiones popularmente conocida como Internet.

Todos esos medios proporcionaban información explícita. Si no estaba escrito, era muy difícil concebir una nueva idea a partir de lo que en esos medios se podía leer, sobre todo porque la mente humana no es capaz de comparar muchos artículos a la vez, con el fin de identificar relaciones entre términos que a criterio del investigador, son palabras claves. Con las herramientas de hoy, el investigador está en posibilidad de extraer conclusiones a partir de los patrones y tendencias que las máquinas descubren en los datos.

Antes del surgimiento de las redes sociales de Salud 2.0 y del advenimiento de los sistemas expertos, la minería de datos y la minería de texto biomédico, uno no podía inferir conocimiento nuevo valiéndose de esos antiguos medios de información. En aquel entonces los métodos para llevar a cabo un descubrimiento, no eran lo suficientemente eficaces. Los trabajos de investigación tardaban semanas, meses, o incluso años en materializarse. Basta conocer lo que los padres de Lorenzo Odone hicieron por él, para darse una idea de lo que significaron todos esos años de esfuerzo y dedicación (izquierda).

La extracción (minería) de texto es una de las tecnologías de la información que más aplicaciones ha encontrado en el campo de la biomedicina, y nos ha permitido descubrir ese conocimiento que no ha sido escrito explícitamente en cientos de miles de artículos técnicos.
Hoy existen herramientas de software con las que se pueden descubrir terapias alternativas mucho más inteligentes que las que podría recomendarle cualquiera de los psiquiatras que ha consultado, o que podría llegar a consultar en los años que le quedan por vivir.

Arrowsmith por ejemplo, es el software de mineria de texto biomédico que me ayudó a encontrar una alternativa natural para la clozapina. En otra parte de esta misma página publiqué los resultados del estudio relacionado con ese hallazgo: “Microdosis de Akuamma: nueva medicina alternativa para tratar la esquizofrenia y otros trastornos mentales“, en donde documenté con lujo de detalle, cómo es que la alstonina, uno de los alcaloides de esa planta africana, puede emular las propiedades antipsicóticas de la clozapina. Los psiquiatras les dicen a sus pacientes que este antipsicótico es el que menos efectos secundarios ocasiona y sin embargo, es el último fármaco al que recurren… Por algo será.

Resulta que ese algo es la agranulocitosis, una enfermedad que deprime de manera alarmante el sistema inmume del paciente. Y por si eso fuera poco, cuando un psiquiatra prescribe clozapina, suele acompañar su receta con un antiepiléptico, porque sabe perfectamente que dicho antipsicótico también puede ocasionar convulsiones. Desde luego que esto último no se lo dice ni al paciente ni a sus familiares, pues en ese momento es el amo de la situación: un CuasiDios en potencia que no permite ser cuestionado sobre los efectos secundarios de todo lo que ha recomendado tomar en esa receta que parece haber sido escrita en piedra.

Y eso es tan solo un ejemplo del estado de la situación. Si quiere usted darse una idea más clara de lo que frecuentemente tienen que enfrentar muchos padres de hijos con trastornos de personalidad, lo invito a que conozca el modus operandi de ese modelo de negocio creado por la industria farmacéutica.
La buena noticia es que ahora la medicina alternativa va más allá de los remedios de la abuela, y ha dejado de evocar esa imagen que antiguamente se asociaba a las prácticas del médico brujo, del chamán, o de aquel exorcista al que había que pagarle para que liberara al enfermo de sus demonios internos.

La fitopsiquiatría, por llamarle de alguna manera, está surgiendo como un campo de estudio de carácter interdisciplinario, en el que los principios de la fitomedicina, la minería de texto biomédico y la neuropsicofarmacología (no la psiquiatría), se conjugan para suprimir los efectos secundarios de aquellas drogas que supuestamente benefician al paciente; pero que él se rehúsa a tomar por así convenir a sus intereses.

Y le he llamado fitopsiquiatría precisamente porque su objetivo primordial es controlar los síntomas, y nada más. En este contexto, hay que entender que el paciente no está obligado a tomar medicamentos que afecten su estado de ánimo de una manera diferente e inconsistente, porque si bien esos fármacos podrían estar controlando sus delirios y/o alucinaciones (en el mejor de los casos), es muy probable que lo estén deprimiendo, que estén propiciando su aislamiento social, alterando el movimiento de algunas de sus extremidades (efectos extrapiramidales), ocasionando ansiedad, agresividad, falta de concentración, etc.

Y si alguien insiste en la medicación o el confinamiento involuntarios, será más bien por ignorancia, o porque le conviene defender los intereses del sistema tradicional de salud mental. Los soldados de bata blanca obtienen muchos beneficios mientras están en contubernio con el ejército farmacéutico. Cuando no lo están, pierden su licencia y son vetados por el mismo sistema que los vio crecer (pulse en el vínculo inmediato anterior para ver cómo se las gastan los príncipes de la salud).

Para ilustrar cómo ha evolucionado la fitopsiquiatría, en la imagen adjunta muestro cómo encontré un sustituto herbal para el Lurasidone (Latuda), extrayendo datos biomédicos de Medline con la herramienta de minería de texto Arrowsmith. Ingresando la palabra clave “Lurasidone” como descriptor de la primera literatura a explorar, y como segundo descriptor la palabra clave “herb“, obtuve la lista de téminos B que vinculan implícitamente a ambas literaturas, según lo establece el modelo ABC de Swanson.
Seleccionando el vocablo antipsychotic de la lista de términos B, encontré el primer candidato para sustituir al Lurasidone, la Synedrella nodiflora.

Cuando inspeccioné los artículos vinculados por el término d2 receptor, me encontré con un término un tanto extraño que después averigüé se trataba de un alcaloide muy característico de algunas plantas medicinales chinas, como la Stephania intermedia y la Corydalis ambigua (yanhusuo). Se trataba de la stepholidine, una sustancia activa con un gran potencial para el control de los síntomas positivos de la esquizofrenia. Y fue así como esa palabra clave, al combinarla con schizophrenia en una búsqueda muy sencilla en Medline, me llevó a conocer lo que a ese respecto habían escrito Mo J. y otros colegas suyos [1], [2].

Entre otros hallazgos, estos notables investigadores chinos descubrieron que el perfil farmacológico de la “estefolidina” era único en su género, en el sentido de que no solo puede usarse para controlar los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia, sino también para tratar la adicción a las drogas y la enfermedad de Parkinson. Casi nada.
El caso es que valiéndome de un par de herramientas de minería de texto, en menos de tres días ya había yo identificado y analizado tres antispsicóticos naturales que administrados en dosis correctas, tenían el potencial para controlar los síntomas de la esquizofrenia, sin ocasionar efectos secundarios.
Con las facilidades que brinda la tecnología recién descrita, usted o su familiar ya no tienen por qué estar soportando los efectos secundarios de su medicamento.

A fin de cuentas, siempre existirá una planta medicinal con las mismas propiedades terapéuticas del fármaco que le prescribió su psiquiatra, pues como usted seguramente ya lo sabe, la mayoría de las sustancias que componen los medicamentos, son extraídas por los laboratorios farmacéuticos de los alcaloides que la misma naturaleza está proveyendo en una o más plantas medicinales.

Así que si usted ya decidió acabar con todos esos malestares, nos puede contactar para que le ayudemos a encontrar el sustituto natural del medicamento que está tomando.
¿Y a qué otras alternativas podríamos recurir para controlar los malestares de una esquizofrenia, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la ansiedad, el mal de Parkinson, el autismo, el síndrome de abstinencia, la depresión y el Alzheimer?
A continuación describo otras cinco técnicas que combinadas con la fitopsiquiatría, funcionarían muy bien: la psiquiatría ortomolecular, la técnica de las microdosis, la psiquiatría de precisión, la terapia ocupacional y la asistida por animales.

La psiquiatría ortomolecular: antioxidantes naturales para proteger la barrera hemato-encefálica

Linus Pauling definió a la psiquiatría ortomolecular como “la consecución y la preservación de una buena salud mental, a través del aprovisionamiento de un entorno molecular ideal para la mente, especialmente de las concentraciones óptimas de sustancias que normalmente se encuentran en el cuerpo humano, como las vitaminas” [3].

En el número de abril de la revista Science del año de 1968, este gran referente de la medicina ortomolecular escribió: “una anormalidad fisiológica como la disminución de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica para la sustancia vital, o un aumento en la tasa del metabolismo de esa sustancia en el cerebro, puede conducir a una deficiencia cerebral y a una enfermedad mental ” [4].
Así como la permeabilidad intestinal afecta el comportamiento de un paciente, una deficiencia en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica ocasionada por bajos niveles de folato y vitaminas B6 y B12, puede hacer que una persona experimente un deterioro cognitivo [5].
Por su parte, H. Yorulmaz y otros investigadores han confirmado que la vitamina E protege la barrera hematoencefálica, lo que significa que el cerebro se encuentra menos expuesto a la influencia de nanopartículas extrañas que logran llegar hasta esa parte del cuerpo, a través del torrente sanguíneo [6].
En general, procuraremos proteger al cerebro de los agentes patógenos y los radicales libres, echando mano de los antioxidantes más potentes que encontremos, como serían el glutatión, el ácido alfalipoico, el resveratrol y algunos extractos de plantas medicinales, como los del arándano azul y la semilla de uva.

La técnica de las microdosis aplicada a los psicotrópicos de una sola sustancia activa

Si de lo que se trata es suprimir los efectos secundarios de los fármacos que está tomando (psicotrópicos), qué mejor que elaborar una microdosis a partir del medicamento alopático. La única condición que debe cumplir el medicamento objeto de la microdosis, es que no contenga otros compuestos, aparte de la sustancia activa que controla el síntoma en cuestión.

Usted mismo puede preparar la microdosis del fármaco que está tomando, siguiendo las indicaciones que su consejero de salud le dará a lo largo del “Taller de Elaboración de Microdosis de Medicamentos Alopáticos“. En una sola sesión a través de Skype, usted aprenderá a preparar bases hidroalcóholicas de medicamentos alopáticos, con sus correspondientes microdosis. El objetivo del taller es eliminar los efectos secundarios que le están produciendo los fármacos que está tomando. La sesión incluye una práctica de laboratorio en la que usted aprende todo el proceso, desde la selección del fármaco, hasta la fabricación de su propio frasco de microdosis. Si decide tomar el taller, solicite por favor al personal de nuestro Centro de Atención, la lista de materiales que necesitará para llevar a cabo su práctica.

Psiquiatría de precisión

Más que una psiquiatría alternativa, la psiquiatría de precisión o psiquiatría personalizada, es una tecnología que combina las técnicas de la inteligencia artificial con las de la fitopsiquiatría, la psiquiatría ortomolecular y las microdosis. Es el recurso al que recurrimos los investigadores de la Fundación MicroMédix para tratar los casos en donde la etiología del trastorno es difícil de determinar o se desconoce del todo. Su propósito es la confección de tratamientos específicos para cada paciente, por medio del aprendizaje automático (de máquina).
El hecho de comparar el caso que se intenta resolver, con un gran número de casos de éxito previamente almacenados en una base de datos, implica encontrar el tratamiento idóneo para un paciente en particular.
Una explicación más detallada de cómo funciona esta alternativa la puede encontrar en “Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento“, también de mi autoría.

Terapia ocupacional y/o motivacional

Una persona que se encuentra constantemente enfrascada en sus problemas psicológicos y/o fisiológicos, no puede responder óptimamente a ningún tratamiento. Por mucho que esté afectado de sus facultades mentales, siempre existe la posibilidad de que el enfermo encuentre una motivación, un distractor, o alguna actividad que le produzca cierta satisfacción, por pequeña que ésta sea.

La experiencia de implicarse en una actividad y extasiarse con ella, la ha plasmado magistralmente Mihaly Csikszentmihalyi (izquierda) en un obra que intituló “Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad” [7].
Ahí, este profesor y decano del departamento de psicología de la universidad de Chicago, describe cómo algunas personas son capaces de abstraerse en una actividad, al grado de perder la noción del tiempo y de lo que sucede a su alrededor. Dejándose llevar por la pasión que uno encuentra al desarrollar un trabajo manual o una obra que exije cierto nivel de creatividad, se puede recobrar el ánimo y ver las cosas desde una perspectiva diferente.
En principio, cualquier actividad puede inducir esa sensación de embelesamiento en lo que se hace; pero parece ser que el establecimiento de expectativas en cuanto a lo que se obtiene por lo que se hace, es una condición que impide alcanzar ese estado tan anhelado.

No se trata de que el paciente se esfuerce hasta la médula por obtener un premio. La actividad a desempeñar debe seleccionarse de tal manera que propicie el desarrollo del sentido de pertenencia, no de competencia.
Antes de la aparición de los videojuegos, los niños jugaban por el placer de jugar, sin competir. Los niños de hoy (y algunos no tan niños) encuentran esa sensación de ensimismamiento en un videojuego, acumulando puntos para demostrarse así mismos y a sus contrincantes que no son unos perdedores. Ese es su reto, y es la competencia lo que le da sentido a su actividad.

Ahora bien, el desarrollo del sentido de competencia puede ser que le funcione de maravilla al empresario que está buscando aumentar la productividad de sus empleados; pero en el terreno de las terapias ocupacionales resulta contraproducente, porque promueve la respuesta al estrés.
El mejor ejemplo que puedo traer a colación para explicar esta paradoja, es aquella frase que mi padre soltó mientras celebrábamos el doceavo cumpleaños de uno de mis hijos. Al contemplar cómo algunos de los pequeños invitados perseguían con sus ojos, diferentes puntos de la pantalla de su videojuego, exclamó sin disimulo: “esos niños creen que se están divirtiendo; pero no es cierto”.

La razón por la que las personas se llegan a sentir realizadas, no consiste por lo regular en la compensación que reciben por la labor que desempeñan, sino por el placer que sienten mientras lo hacen. Esas personas no celebran el resultado de su trabajo, sino más bien disfrutan del proceso que hace posible dicho resultado. Y no dudo que usted sepa de alguien que le apasione tanto su trabajo, que le haya dicho que lo haría de todas maneras, aún cuando no se le pagara por ello.
Tengo varios casos de pacientes que me dejan muy claro, cómo es que aquellos que sí pueden dejar de reflexionar sobre su condición, mejoran más rápidamente que los que están constantemente pensando en sus síntomas, preocupándose por los efectos secundarios de sus medicamentos y dándole vueltas a ese problema que no han podido resolver.

Hay quienes tienen la idea de que solo se sienten bien depués de tomar un determinado medicamento (como por ejemplo, un ansiolítico), y no conciben que pueda existir un nutriente (suplemento) que pueda producirles el mismo efecto. El poder de la mente mal empleado (efecto nocebo), así como una actitud negativa ante la adversidad y el dolor, impiden una rápida recuperación de la salud, pues es el paciente mismo quien está propiciando ese círculo vicioso.
En contraste con ese estilo de pensamiento, hay pacientes que logran fluir con su actividad, entretenerse o mantenerse ocupados el tiempo suficiente como para olvidar que algo no está funcionando bien en su cerebro, lo cual mejora su respuesta a la relajación.
Tocar un instrumento musical, jugar al fútbol, dibujar, pintar un cuadro, practicar la natación, la gimnasia y la caminata; escribir, leer, jugar al ajedrez, ejercitar la mente con mandalas, jugar al dominó y desarrollar cualquier manualidad, son todas ellas actividades que pueden producir fluidez, lucidez y modificar positivamente la bioquímica del cerebro.

Terapia asistida por animales

Alejandro de Austria fue un caso que nos permitió comprobar, cómo la terapia basada en mascotas puede mejorar los síntomas de un joven aquejado de queratocono.
El queratocono es una afección que se manifiesta de una manera muy similar a la esquizofrenia, y que hasta el día de hoy hemos estado tratando con los suplementos que recomendé en “Queratocono: una alternativa holística para su alivio“. Ahí también relaté cómo los síntomas de nuestro amigo Alejandro, mejoraron notablemente cuando conoció a “Yamba”, un perro que lo estuvo acompañando durante su estancia en algún lugar de los Ángeles California.

En esa publicación, también hice mención de casos de niños autistas que han logrado sentirse mucho mejor tan solo por haber estado en contacto con una mascota. Y es que los animales no cuestionan, no presionan, no juzgan, solo están ahí para intercambiar mensajes que no son verbales; pero que hacen que una persona, especialmente un joven, se sienta identificado y posiblemente cobijado. Creo que la terapia con mascotas funciona porque fomenta también el sentido de pertenencia. Cuando usted pone un niño al lado de un perro, un gato o un hámster, al pequeño no le pasa por la cabeza que hay que competir con él.

La mascota no es un referente que sirva para establecer comparaciones. De alguna manera, el niño se siente aceptado por la mascota, y viceversa.
Searles y Levison llegaron a la conclusión de que un paciente esquizofrénico había mejorado gracias a un perro que vivía con él. De acuerdo con ellos, la relación entre humanos y perros en general, puede hacer que un paciente psicótico vuelva a la realidad. Por su parte, Barker y Dawson reportaron que los pacientes psiquiátricos crónicos que estuvieron con perros durante el tratamiento, estaban menos deprimidos que los miembros en el grupo de control (los que no estuvieron con perros)  [8].

Otros estudios han señalado la importancia que representa este tipo de terapia para los pacientes ancianos con esquizofrenia. A un grupo de pacientes con este perfil se les solicitó que cuidaran durante cuatro semanas, a varios perros y gatos. El resultado del ensayo fue un aumento de la movilidad, los contactos interpersonales y la comunicación; así como un mejor desempeño de las actividades diarias, incluida la higiene y el cuidado personales [9].
Con la intención de tratar la anhedonia, se sometió a prueba la hipótesis de que la integración de animales a la terapia de pacientes esquizofrénicos, mejoraría sus síntomas.  Se formaron dos grupos para realizar la prueba, uno en donde se incluyó un perro, y otro de control (sin perro). El grupo que trabajó con el perro mejoró significativamente su tono hedonista en comparación con el grupo de control. Además, se observó un mejor uso del tiempo libre y una mayor motivación. De acuerdo con Miller e Ingram, una terapia de esta naturaleza puede contribuir mucho a la rehabilitación psicosocial y a mejorar la calidad de vida de los pacientes con esquizofrenia crónica [10].

La soledad es más fácil de soportar en compañía de una mascota, y la terapia asistida por animales se está convirtiendo en un método común de tratamiento para la rehabilitación de muchos pacientes con problemas mentales. Hay mucha literatura sobre este tema y algunos estudios demuestran que la interacción paciente-animal-terapeuta mejora la comunicación, aumenta la autoconfianza, reduce los síntomas de la enfermedad y mejora la calidad de vida del paciente. El perro, el gato, el caballo y los pájaros son los animales que más se usan.

Esta alternativa puede ser empleada para tratar pacientes psiquiátricos aquejados de depresión, esquizofrenia, fobias y problemas de adicción. También se aplica en enfermedades cardiovasculares, demencia, enfermedad de Alzheimer, parálisis cerebral infantil, artritis reumatoide, SIDA, autismo y otros trastornos de la personalidad.
En definitiva, los síntomas de muchas enfermedades pueden mejorar al incluir animales en el proceso terapéutico [11], y si usted todavía no ha comprobado los beneficios de una alternativa como ésta, es probable que eso se deba a que ha subestimado lo que una mascota es capaz de lograr con su encanto.

Hacia una psiquiatría holística: encontrando la sinergia entre los cursos de acción anteriores

La mejor alternativa es combinar las técnicas anteriormente descritas, a fin de que el paciente pueda aprovechar al máximo, los beneficios de la sinergia producida por dichos procedimientos. La suma de los efectos de cada una de las alternativas analizadas actuando por separado, no es igual al efecto resultante de su combinación.

 “El todo es mayor que la suma de sus partes”… Aristóteles
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 13 de marzo de 2018


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] Mo J, Guo Y, Yang YS, Shen JS, Jin GZ, Zhen X. Recent developments in studies of l-stepholidine and its analogs: chemistry, pharmacology and clinical implications. Curr Med Chem. 2007;14(28):2996-3002.
[2] Ping-Chung Leung. Healthy Aging. Annals of Traditional Chinese Medicine, Vol. 4. World Scientific Pub Co Inc. 2010.
[3] Linus, Pauling, Ph.D. On the Orthomolecular Environment of the Mind: Orthomolecular Theory:
http://weeksmd.com/2008/03/linus-pauling-on-orthomolecular-psychiatry/
[4] Pauling L. Orthomolecular psychiatry. Varying the concentrations of substances normally present in the human body may control mental disease. Science. 1968 Apr 19;160(3825):265-71.
[5] Lehmann M1, Regland B, Blennow K, Gottfries CG. Vitamin B12-B6-folate treatment improves blood-brain barrier function in patients with hyperhomocysteinaemia and mild cognitive impairment. Dement Geriatr Cogn Disord. 2003;16(3):145-50
[6] H. Yorulmaz, F. Burcu Seker, B. Oztas. Effect of Vitamin E on Blood-Brain Barrier Permeability in Aged Rats with PTZ-Induced Convulsions. Neurophysiology. March 2011, Volume 42, Issue 5, pp 349–35
[7] Csikszentmihalyi M. Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Editorial Kairós. 2008.
[8] Barker BS & Dawson SK: The Effects of Animal Assisted Therapy on Anxiety Ratings of Hospitalized Psychiatric Patients. Psychiatry Serv 1998; 49:797-801.
[9] Bara Y, Savorai O, Mavashev S & Beni A: Animal assisted therapy for elderly schizophrenic patients: a one-year controlled trial. Am J Geriatr Psychiatry 2001; 9:439-42.
[10] Miller J & Ingram L: Preoperative nursing and animal-assisted therapy. AORN J 2000; 72:477-83.
[11] Dimitrijević I. Animal-Assisted Therapy – A New Trend In The Treatment Of Children And Addults. Psychiatria Danubina, 2009; Vol. 21, No. 2, pp 236–241.


3 comentarios

Sismo del 19-S: un México que se tambalea pero que no se doblega ante la adversidad

Muchos mexicanos que sobrevivimos a los sismos de septiembre de 2017, y que no tuvimos la desagradable experiencia de perderlo todo, nos estuvimos preguntando durante no mucho tiempo, ¿qué puedo hacer yo por todas esas personas que están sufriendo la brutal embestida de un terremoto de esta magnitud (7.1 en la escala de Richter), y que en medio de toda esa adversidad están dispuestos a comenzar de cero con un proyecto de vida diferente? Ya se detuvo a pensar, querido lector, cómo ayudar desde su trinchera a un pueblo con una inteligencia emocional de ese tamaño?

La respuesta en principio parece obvia, sobre todo si se asoma uno a las redes sociales y a los grupos de WhatsApp, y advierte lo que están haciendo la mayoria de los compatriotas: donar en cualquier centro de acopio o en el lugar de los hechos, víveres, ropa, enseres domésticos, herramienta, maquinaria, medicinas, en fin, todos esos recursos que los mismos rescatistas, personal de la marina, del ejército y de distintas instituciones están solicitando a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

Un sinnúmero de voluntarios se han sumado a ofrecer sus servicios tanto para ayudar a la localización de personas, como para rescatar al prójimo de los escombros. Y en el contexto de lo que ha observado el autor de estas líneas, en un desastre como éste, no hay lugar para los pretextos ni excusas para no estar en posibilidad de ayudar, pues hemos visto cómo hasta los menos afortunados, contrarrestan esos supuestos obstáculos con una voluntad férrea que habiendo sido captada y desplegada en varios vídeos, se vuelve viral de la noche a la mañana en los medios sociales de esta bendita web. Supimos incluso de una viejecita (derecha) que aún habiendo acudido descalza al centro de acopio, aportó lo que pudo para alentar al que ahora probablemente tiene menos que ella. Vimos también cómo un hombre en silla de ruedas (izquierda), se afanaba removiendo escombros para ayudar a los rescatistas en su loable y difícil tarea. En el zócalo de Xochitepec, el poblado que se encuentra a unos 5 kilómetros de nuestras instalaciones, en pleno estado de Morelos, fuimos testigos de cómo sus habitantes acudían con desbordado entusiasmo, a dejar una bolsa de despensa para ayudar a los damnificados de Jojutla, Zacatepec, Jiutepec, Tlaltizapán, Tlaquiltenango, Tlayacapan, entre otros tantos municipios sensiblemente afectados por el terremoto del 19-S.

Me llena de orgullo saber que esa gente esté pisando el mismo suelo que me vio nacer, y que hace ya más de una semana nos estremeció a todos los que nos encontrábamos en los estados de Chiapas, Oaxaca, Morelos, Guerrero, Puebla y Ciudad de México principalmente. Admiro a toda esa gente que vibró al unísono con ese movimiento trepidatorio tan característico de un terremoto que intimida y deja huella: una huella difícil de borrar aún a 32 años de haber sufrido un embate similar.

Me alegra saber que todavía existen seres humanos con ese nivel de inteligencia emocional y con esa extraordinaria capacidad para reinventarse, que no precisa de dirigentes corruptos, trajeaditos y bien peinaditos, para organizarse y decidir qué hacer en momentos de crisis, y cuyo único interés es apoyar de manera incondicional al necesitado, a ese ciudadano que el día de mañana no escatimará esfuerzos para tenderle la mano a un semejante en condiciones similares y que hoy por hoy, merece ser parte de una sociedad que ya no permite el desvío de los recursos que ella misma ha generado, por parte de la clase politica que intenta beneficiarse con el despliegue de campañas electorales inútiles, y que gracias a esa capacidad de resiliencia, hoy le da una lección de humildad a un presidente inepto, que está empecinado en someter a una población devastada por la corrupción y la impunidad.

Los mexicanos no queremos construir muros que nos dividan más de lo que ya estábamos, antes del 19-S, y los muros que hemos visto caer justo ante nuestro atónitos ojos, más allá de convertirse en escombro, nos recordarán siempre que el sufrimiento ajeno hay que percibirlo como si fuera nuestro, para hacerle saber al prójimo que nos importa. Y es que la vida es un continuo devenir, y tarde o temprano, aquellos que están construyendo muros para dividir, no encontrarán quien les ayude a levantarlos cuando se caigan.

Y  ese mensaje que me he permitido escribir en cursiva en el párrafo anterior, es el que quisera transmitir desde esta modesta trinchera, a los magnates y directivos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), así como a los insensibles e inoportunos propietarios de la cadena de tiendas Bershka, por la actitud tan vergonzosa que mostraron ante los hechos de este fatídico 19-S.

En contraste con la empatía de esa viejecita que donaba lo poco que tenía y el coraje y la determinación de aquel héroe en silla de ruedas, los representantes legales del Tec de Monterrey no han querido responder por la muerte de cinco de sus alumnos. Los padres de muchos jóvenes que se encontraban cursando la preparatoria en el plantel Xochimilco (una de las zonas mas afectadas por el sismo), han solicitado a los directivos de esa institución, asuman la responsabilidad por su negligencia, debido a que dicho plantel presentó anomalías estructurales a consecuencia del sismo del 7 de septiembre. Pese a ello, las autoridades escolares continuaron sus labores como si nada hubiera sucedido, y el sismo del 19-S terminó de derrumbar varias estructuras del plantel, que ocasionaron la muerte de cinco alumnos y lesiones en un gran número de personas. Durante una reunión entre padres y personal administrativo del ITESM, una de sus representantes alcanzó a soltar: “el campus Ciudad de México es un ejemplo de resiliencia, que significa adaptación al medio y al entorno, ante las adversidades. Nuestro campus es resiliente porque un día se nos inunda, y al día siguiente estamos trabajando, y luego pasa otra cosa, y al día siguiente ya estamos trabajando”.

Y luego pasó otra cosa: que cinco alumnos pagaron el precio de esa “resiliencia”, que en este caso pasó a ser más bien inconsciencia, o mezquindad, diría yo (había yo escrito irresponsabilidad pero me quedé corto y preferí mezquindad, porque les viene como anillo al dedo). ¿Y dónde están los representantes legales del ITESM? … pues siguen trabajando.
Hubo un tiempo en que hasta sentí orgullo de haber estudiado una maestría en el ITESM, dado el prestigio que para mi tenía esa institución en el ámbito científico y tecnológico. Hoy me avergüenzo de haber recibido un certificado de estudios de una institución con intereses tan mundanos (véase aquí el reporte completo de la situación actual entre las familias afectadas por el sismo y esa élite de prepotentes).

Y los diseñadores de la imagen de los escaparates de la cadena de tiendas Bershka, no se quedaron atrás. Estos singulares personajes se sacaron el premio mayor, ambientando sus mercancías como queriendo expresar no se qué: ¿atrevimiento?, ¿desafio?, ¿temeridad? Me reservo mi opinión para no faltarle el respeto a quien se le ocurrió semejante estupidez, más de como se lo faltaron en Twitter, aquellos que protestaron ante esa falta total de sensibilidad y sentido común (derecha). Y al propietario de la patente de Bershka, puede ser que le convenga cambiar de marca, porque después de esto, dudo mucho que sus ventas vuelvan a ser las de antes del 19-S.

Pero bueno, haciendo a un lado esos dos negritos en el arroz, mientras nos disponíamos a responder con el mismo entusiasmo con el que lo estaban haciendo aquellos connacionales que sí son capaces de percibir el sufrimiento ajeno como propio, algunos grupos con los que compartíamos noticias y mensajes en nuestros móviles, nos comentaban que había que participar de una manera más creativa, ya que en algunos centros de acopio, la oferta de algunos víveres estaba superando por mucho a la demanda. Era necesario concentrar esfuerzos en identificar con mayor precisión las necesidades de los que estaban más cerca de nuestro domicilio, y en localizar las zonas en donde se encontraban los más afectados.

Se estaban dando casos por ejemplo, en donde los rescatistas requerían ya no tanto de café, comida y agua (que era lo que la mayoría de la gente había comenzado a llevar por impulso, a las zonas más afectadas), sino de intrumental médico, material y equipo de enfermería; así como escaleras, madera, herramienta y maquinaria para taladrar y cortar materiales de construcción. “Yo no dispongo de ninguna de esas cosas“, pensé.
En tanto una conocida reportera de Televisa se esmeraba en acaparar la atención de su teleauditorio, en torno al rescate de una niña de nombre Frida que después se supo nunca existió, yo ponía atención a lo que los rescatistas solicitaban a quienes en ese momento estábamos viéndolos a través de la red social de Youtube. Y aunque un servidor se encontraba en Xochitepec, Morelos, a casi 100 kilómetros de la Ciudad de México, quería identificar las necesidades que ese grupo de voluntarios tenía, al estar buscando personas con vida en lo que había sido por muchos años, la escuela Enrique Rébsamen.

Entre que Aristegui hacía todo lo posible en poner al descubierto el espectacular montaje de Televisa, y los pobladores de San Gregorio Atlapulco, agredían y corrían de sus calles al jefe delegacional de Xochimilco, de pronto alcancé a escuchar cómo una voluntaria que estaba apoyando en las labores de rescate, solicitaba el envío de antidepresivos al Colegio Rébsamen. Y fue entonces cuando me quedó claro el papel que podríamos desempeñar la Fundación Micromédix y un servidor, en medio de toda esa vorágine de confusión y esperanza. Porque el primer pensamiento que me asaltó fue: “espérame… ¿están pretendiendo medicar a esos niños con antidepresivos?”

Y es precisamente aquí donde está el fondo y la intención de esta publicación: no se trata de brindar ayuda con lo primero que se nos ocurra, ya sea por falta de alternativas, o porque no conocemos otra forma de hacer las cosas. Si hemos de ayudar a esos niños, pensemos bien cómo podemos rescatarlos ya no de los escombros, sino de ese impacto emocional tan brutal que han sufrido; pero sin obviar las consecuencias que nuestras decisiones pueden producir a largo plazo. Porque no les vamos a dar Prozac, Paxil, Zoloft, Lexapro y no sé que más, con tal de estabilizar su sistema nervioso central.

No estoy de acuerdo en proceder impulsivamente, subestimando los efectos secundarios que los fármacos pueden producir en esos niños. No vaya a ser que se verifique aquello de que “sale más caro el remedio que la enfermedad”.  Y si de lo que se trata es rescatar a esos pequeños de un trastorno de estrés postraumático, por llamarle de alguna manera a su condición emocional, ha de ser con extracto de arándano azul, microdosis de pasiflora, valeriana, hierba de San Juan, o lúpulo, y no con ansiolíticos, antidepresivos o antipsicóticos. En casos más severos recurriremos tal vez a la taurina, al GABA y al inositol, que son nutrientes que ayudarán más, que una droga legal sintetizada en el laboratorio.

Cuando escuché a un niño del colegio Rébsamen, relatar cómo los muros de su escuela se desplomaban para convertirse en polvo en cuestión de segundos, advertí que iba a ser necesario también contar con microdosis de fenogreco, eucalipto, gordolobo, tomillo y muy probablemente de estafiate, para contrarrestar las secuelas que ese polvo iba a ocasionar en las vías respiratorias de todos esos muchachitos, que no necesariamene serían los que habían salido “ilesos” de ese colegio, sino tal vez muchos otros que estando en otros estados de la república, tuvieron que encarar la misma adversidad.

Quiero enfatizar que a esas horas, miles de niños se encontraban todavía tomando clases en sus respectivas escuelas, y que el haber respirado el polvo emanado por los derrumbes, demandará la administración apropiada de esas plantas medicinales en microdosis, porque no dudo de que muchos de ellos desarrollen bronquitis y otras infecciones que por lo regular vienen acompañadas de fiebre.

Así, La Fundación MicroMédix estará aportando las sustancias activas de las plantas medicinales que ayudarán a esos niños a superar el trauma al que se vieron sometidos, tanto emocional como físicamente. Y aunque la fundación cuenta con las plantas medicinales y la mano de obra necesaria para elaborar las microdosis, no dispone de algunas materias primas, como son los goteros que sirven para envasarlas, ni con el servicio de tansporte que se necesita para hacer llegar a esos niños, dichos suplementos.
Es por eso que a través de este comunicado, estamos solicitando el apoyo de la población en general, para que tengan a bien donar los envases y el servicio de paquetería o de transporte que hará posible distribuir adecuadamente los productos que esos niños están esperando recibir. Usted, al igual que un servidor, seguramente encontrará una manera de ayudar a los que ahora tienen menos, acorde con sus recursos y aptitudes, y la Fundación MicroMédix está en la mejor disposición de hacer que su apoyo llegue a buen puerto, sin desviar recursos como suele hacerlo la clase política, cualesquiera que sea la forma en la que usted decida contribuir a que México se reinvente.

Asimismo, si usted fue una víctima de este lamentable suceso y necesita ayuda para superar el trauma por el que está pasando, ya sea porque no puede dormir, porque está sufriendo de ataques de ansiedad o de pánico, o por alguna otra secuela originada por los dos terremotos de septiembre, puede consultarnos si ningún costo, dejando su comentario en esta misma sección.
Si su problema no ha surgido a causa de los sismos del 19-S o del 7-S, le suplicamos concerte aquí una cita, ya que en esta sección, solo estaremos atendiendo de manera gratuita a las personas que efectivamente fueron afectadas por los sismos que azotaron nuestro país, el pasado mes de septiembre.

Mexicano: felicítate por ser ahora una mejor persona, y aunque tuvo que temblar para que eso se diera, queramos o no, todos seremos diferentes después del 19-S.
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 29 de septiembre de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.



4 comentarios

Epilobio en microdosis: inmejorable antiinflamatorio para el cáncer de próstata

Han pasado ya cinco años desde que pude librarme totalmente de una prostatitis crónica, y durante todo ese tiempo que invertí buscando un remedio para el dolor de mi pelvis, las constantes febrículas, la micción frecuente y el ardor al orinar y eyacular, siempre me pregunté si la nitazoxanida, la medicina ortomolecular y las microdosis, podrían también ayudar a combatir un cáncer de próstata.
En esos días mis síntomas habían disminuido a tal grado, que no consideré necesario indagar más sobre el asunto. Al haberme hecho cargo de mi prostatitis yo mismo me había dado de alta.

Más allá de un cáncer de próstata se encuentra la voluntad de vivir

Pero el objetivo de compartir con usted esta experiencia, es dejar constancia de que no hay algo en mí que usted no tenga, como para no poder conseguir los mismos resultados. De hecho, usted se encuentra en una mejor posición, porque puede aprovechar lo que yo le voy a confiar aquí, para ahorrarse algunos suplementos y conseguir únicamente aquello que realmente le va a beneficiar.

Durante el proceso de búsqueda que siguió a mi curación, terminé concluyendo que lo que puede servir para desinflamar una próstata, no necesariamente funciona para curar un cáncer que ha invadido esta glándula sexual. No obstante, ahora puedo decir que lo que puede revertir un cáncer de próstata, también puede acabar con una prostatitis crónica o una hiperplasia prostática benigna. No hay que perder de vista que estamos hablando de lo que pueden hacer por usted la medicina ortomolecular y la técnica de las microdosis, que no tienen nada que ver con los procedimientos quirúrgicos o de quimioterapia, propios de la medicina tradicional (la que está basada en fármacos).

En los últimos cuatro años he tratado pacientes con prostatitis sin ningún indicio de cáncer. Pero la necesidad de ganarme la vida y el sufrimiento de otros seres humanos con peores dolencias que las que yo padecí, me han impulsado a seguir explorando las posibilidades que la fitoterapia (remedios basados en plantas medicinales) puede ofrecer. La adversidad me ha  enseñado más que la universidad. El caso de Don Raúl ilustra mejor lo que quiero decir.

El antígeno prostático específico de Don Raúl 

Alarmado por lo que su médico había detectado durante una exploración conocida como tacto rectal, Don Raúl me pidió mi opinión sobre lo que ese excelentísimo señor de bata blanca le había sugerido realizar: se trataba de un examen que se conoce como biopsia de próstata, y cuyo objetivo es extraer alrededor de una docena de muestras de tejido prostático, a fin de confirmar la existencia de células cancerosas. Cuando le pregunté si ya se había realizado la prueba del antígeno prostático específico (PSA) en sangre, me contestó que sí y que los resultados lo tenían preocupado, porque su valor había llegado a los 7.3 ng/ml (nanogramos por mililitro de sangre).

Aun cuando esa cifra era lo suficientemente elevada como para ordenar una biopsia, le aconsejé que probara primero un tratamiento de 20 días con una microdosis de epilobio, porque de acuerdo con mi experiencia y la de otros muchos e-pacientes adscritos a algunas redes sociales de salud 2.0, el procedimiento de la biopsia suele ser un arma de dos filos, dada su naturaleza invasiva: utilizando una sonda de ultrasonido, el médico introduce una aguja por la vía rectal, a fin de recoger suficientes muestras de tejido prostático. En el mejor de los casos, la prueba podría resultar negativa, sin que ello signifique categóricamente que el paciente está fuera de peligro, ya que podría tratarse de un falso negativo.

En el peor de los casos, que por supuesto no sería un falso positivo, la aguja podría contaminarse con tejido realmente canceroso, para después propagar hacia otros órganos sanos, el cáncer así recolectado (metástasis). Como la aguja toma muestras en repetidas ocasiones, y como el médico tiene muy poco control sobre los tejidos que está tocando la aguja, ésta podría afectar células sanas, después de haber recogido una muestra de tejido canceroso.

Con esta otra perspectiva, Don Raúl me inquirió si sabía yo de alguna otra alternativa para descartar un cáncer de próstata. Le contesté que conocía el trabajo de Josep Pàmies, y lo que él a su vez comentaba sobre la obra de Maria Treben, “Salud de la Botica del Señor“.
En su excepcional libro, esta autora relata cómo algunos hombres han podido superar un cáncer de próstata con infusiones de epilobio. Le conté a Don Raúl lo que yo tuve que pasar años atrás, enfrentando el mismo problema, y lo que hubiera hecho en aquel entonces si hubiera sabido lo que ahora sé sobre informática biomédica y medicina alternativa. Durante nuestra conversación telefónica se lo quise dejar muy claro: “si una infusión, una tintura o una microdosis de epilobium angustifolium no revierte un cáncer de próstata, difícilmente lo hará un tratamiento alopático… Yo jamás me sometí a una biopsia de tejido prostático y heme aquí vivito y coleando”.

Las especies de epilobio y su eficacia para combatir las afecciones de la próstata

Supuse que al colgar el teléfono no volvería a saber más de Don Rául, porque a lo largo de nuestra plática lo había notado algo escéptico ante lo que le había dicho poco antes de terminar mi explicación. Sin embargo, como a los tres días me volvió a llamar, esta vez para hacerme ver que de acuerdo con lo que Maria Treben había escrito en el libro que yo le había recomendado, el epilobio de bosque, que es como en España denominan al epilobium angustifoilium, “no vale para combatir las afecciones de la próstata” [1]. Ella afirmaba que solo el epilobio de flores pequeñas, o sea el de la especie parviflorum, era el único que podía cumplir con ese cometido.

El tenía razón, porque Maria Treben (izquierda) así lo había escrito; pero lo que Don Raúl y ella no sabían es que yo tenía pruebas de que la especie angustifolium, al igual que el epilobium hirsutum, también podían revertir una prostatitis, una hiperplasia y un cáncer de próstata. Para que no quedara ninguna duda, le envié por correo electrónico seis artículos en los que varios científicos de renombre, habían presentado evidencias contundentes sobre la eficacia terapéutica de esas tres especies de epilobium, en cuanto a afecciones de la próstata se refiere [2]-[7]. Hacía tiempo que había yo encontrado dichas pruebas en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, haciendo uso del motor de búsqueda PubMed, la base de datos biomédicos más grande del mundo, con más de 27 millones de citas bibliográficas.

De todos las publicaciones que encontré, la que más respaldó los beneficios del epilobium angustifolium en particular, fue la de Schepetkin y otros [8], en la que sus autores explican con lujo de detalles, por qué los extractos de E. angustifolium se han forjado un prestigio muy merecido como alternativas para tratar la úlcera gástrica, la úlcera duodenal, la gastritis, la colitis, la disentería, la diarrea, y como cabría esperar, los problemas prostáticos y urinarios, tales como la inflamación uretral, los trastornos de la micción, el adenoma prostático y la hiperplasia prostática benigna. En cuanto al cáncer de próstata, ellos han presentado evidencias de que los extractos de E. angustifolium exhiben propiedades antitumorales, incluyendo la inhibición del crecimiento de la célula epitelial de la próstata humana PZ-HPV-7. Asimismo, el tratamiento de células de adenocarcinoma de próstata humana sensible a andrógenos LNCaP con extractos de Epilobium, dio como resultado un aumento significativo en el número de células apoptóticas (células cancerosas cuya destrucción es inminente y está programada).

En la imagen adjunta estoy mostrando el resumen de uno de los artículos que más impacto causó en Don Raúl, a propósito de lo que estas tres especies de epilobium serían capaces de hacer por su antígeno prostático. Lo que él juzgó como lo más maravilloso del artículo (lo que en realidad escribió él fue “cool”, término del slang norteamericano que significa “super”), fue lo que he resaltado en azul. Su traducción rezaría más o menos así:

Nuestros estudios demostraron que los extractos de Epilobium angustifolium, Epilobium parviflorum y Epilobium hirsutum son potentes inhibidores de la proliferación de células de cáncer de próstata (LNCaP) con valores de IC50 alrededor de 35 μg/ml. Los extractos bajo prueba redujeron la secreción del antígeno prostático específico (PSA) (de 325,6 ± 25,3 ng/ml, a aproximadamente 90 ng/ml) e inhibieron la actividad de la arginasa (de 65,2 ± 1,1 mUnidades de urea/mg de proteína, a aproximadamente 40 mUnidades de urea/mg de proteína)” [2].

De acuerdo con los resultados de Stolarczyk y sus colaboradores, el antígeno prostático específico disminuyó en una proporción de 3.6 veces (325.6/90), empleando extractos de epilobio. Con una dosis inicial de tres gotas de microdosis, cada 5 minutos durante una hora, y posteriormente cada hora por todo el día; o quizás con 16 a 30 gotas de su extracto, tres veces al día, estimé que en menos de tres meses el antígeno prostático de Don Raúl podía reducirse a solo 2 ng/ml. De conformidad con lo anterior, y suponiendo que usted fuera un varón con problemas de próstata, podría calcular cuánto descendería su antígeno prostático con este tratamiento, dividiendo su valor actual entre 3.6, para obtener un estimado de los nanogramos por mililitro de sangre a los que llegaría, a los tres meses de haber comenzado con las microdosis o el extracto.

¿Está usted en riesgo de desarrollar cáncer de próstata?

Y se preguntará usted, ¿cómo puede saber este señor que en menos de tres meses mi antígeno prostático va a descender en esa proporción? Bueno, además de los hallazgos de Stolarczyk y sus colaboradores, consideré los testimonios de aquellos que ya han puesto a prueba el epilobium con fines de desinflamar su próstata. Después de leer el caso de Christopher Long en la página de Dulce Revolución, pensé que si el antígeno prostático del Sr. Long había disminuido drásticamente de 8.45 a 5.7 y finalmente a 4 mcg/L en tres meses (una proporción de 8.45/4=2.1), tomando tres infusiones (tés) de esta extraordinaria planta, entonces una microdosis o un extracto, podrían hacer más por una próstata inflamada, en el mismo tiempo. En la Fundación MicroMédix hemos comparado la eficacia de las microdosis de algunas plantas con sus respectivas infusiones, y aunque ésta varía mucho entre una planta y otra, siempre la de una microdosis ha resultado superior. Es de esperar entonces que en menos de tres meses, una microdosis desinflame 1.7 veces (3.6/2.1) más, que un té de epilobio.

En las imágenes adjuntas, puede usted consultar los valores de referencia del antígeno prostático específico, en función de la edad. Para ayudarle a interpretar este tipo de análisis, voy a exponer mi caso, en el que el Dr. Carlos Pacheco Gahbler, me estuvo tratando con fármacos por un tiempo, y en el que después de dos semanas, me dio de alta con un antígeno prostático de 3.1 ng/ml. Aunque este valor parecía bastante razonable para un hombre de 54 años (ahora tengo 62), las aguas se habían logrado calmar hasta ese entonces, después de que mi antígeno prostático había llegado a los 5.6 ng/ml. Ahora, ¿por qué en ese momento el Dr. Pacheco me dio de alta y no consideró necesaria una biopsia prostática? La clave estuvo en el valor que tenía lo que en urología se conoce como antígeno prostático libre, el cual es un parámetro que sirve para saber qué tan probable es que una biopsia resulte positiva al cáncer (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla). Para saberlo, se divide el valor del antígeno prostático específico libre, entre el valor del antígeno prostático total. El valor así obtenido se conoce como por ciento (%) de antígeno prostático libre (o PSA libre en %), y se utiliza para establecer el riesgo de cáncer de próstata. Una vez calculado el PSA libre en %,  se localiza el rango en el que se encuentra dicho valor dentro de las tablas mostradas en la segunda página del análisis (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).
Así, para ilustrar cómo determinó el Dr. Pacheco la probabilidad de que en el 2010, saliera yo del laboratorio OLARTE Y AKLE con una biopsia positiva en la mano, simplemente dividió 0.41/3.1, y con el valor de este cociente (13.2 % < 14%), recurrió a la tabla que aparecía en la parte superior de la página 2 de mi análisis (Pacientes con Antígeno Prostático Específico Total de 2.6 a 4.0 ng/ml), para descubrir que la probabilidad de un cáncer de próstata era de  25%.

 Descubriendo lo que la prosperidad nunca me hubiera permitido develar

Antes de consultar a este urólogo, mis antígenos total y libre estaban en 5.6 y 0.537 ng/ml respectivamente, por lo que el PSA libre en por ciento ascendía a 9.6%. Si usted consulta la tabla inferior de mis análisis en la página 2, va a encontrar una probabilidad de 64% de desarrollar cáncer, lo cual me mantuvo preocupado durante todo el tiempo que transcurrió hasta dar con el Dr. Pacheco.

Pero las cosas no terminaron ahí. Como sucede con todo el género humano, me confié y descuidé mi alimentación, y continué con los típicos hábitos del estilo de vida moderno, es decir, mal pasándome y consumiendo lácteos y alimentos repletos de gluten y azúcar. Por si eso fuera poco, tuve que afrontar en el orden que sigue, las contrariedades que todo divorcio acarrea, el accidente automovilístico en el que el mayor de mis hijos casi pierde la vida, el fallecimiento de mi querida madre, así como la agobiante lucha contra la esquizofrenia de otro de mis vástagos. El estrés al que me vi sometido durante esa etapa de mi vida, dio al traste con mis glándulas suprarrenales y en especial con mi antígeno prostático, que para ese entonces ya rondaba de nuevo los 5.0 ng/ml. Fue entonces cuando después de consultar a otros dos urólogos, decidí terminar de una vez por todas con ese viacrucis.

El último urólogo que consulté poco después de haber incursionado en el mundo de las microdosis y cuando todavía no conocía los secretos de la medicina ortomolecular, me llegó a decir que conocía casos en los que los pacientes pudieron vivir mucho tiempo con cáncer de próstata, sin saber que lo tenían. También me dijo que había oído de otros que morían por otras causas, aún sabiendo que lo padecían.

Habiendo vivido la misma experiencia por la que están pasando un sinnúmero de almas masculinas en pena, hoy puedo afirmar que con uno o dos frascos de microdosis de epilobium angustifolium, complementados con dosis terapéuticas de licopeno, una dieta rica en soya y otros poderosos antioxidantes administrados también en cantidades apropiadas (ortomoleculares), cualquier paciente con problemas de próstata puede olvidarse de las cirugías, las quimioterapias y los consejos tan aberrantes que algunos excelentísimos señores de bata blanca suelen soltar de vez en cuando, tratando de vender cirugías para poderse comprar ese auto que tanto han soñado.

Tal vez usted no me lo crea, pero en una ocasión, un médico de las llamadas farmacias similares me llegó a decir: “si no ha podido desinflamar su próstata con nada, ¿por qué no se la quita?” Estuve a punto de contestarle: ¡por qué no se la quita usted, mequetrefe!
Al final pude ver toda esa serie de vicisitudes como una oportunidad más de crecimiento personal, y efectivamente así fue, el que creció más fui yo, no mi próstata.
No sé exactamente qué tanto querrían todos esos médicos infundir miedo en mi, con tal de venderme una biopsia de próstata; pero lo cierto es que gracias a esos comentarios y al impacto que produjo en mí el enterarme de lo que costaba dicho examen, fue que terminé especializándome en informática biomédica, después de haber descubierto en la literatura biomédica, que la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida.

Usted podría ser un médico graduado en Harvard y haberse doctorado en la universidad más prestigiada del mundo, o bien un “médico similar” como el de la anécdota que relaté en un párrafo anterior; pero si no ha sufrido en carne propia una prostatitis crónica o un cáncer de próstata, y desconoce los principios en los que se basa la informática biomédica, me da exactamente lo mismo lo que pueda usted opinar sobre la medicina alternativa que aquí se está proponiendo.

Opciones para proveerse de microdosis de epilobio

Ahora que si usted es un hombre de más de 40 y no ha podido librarse del lastre que representa una prostatitis crónica, una hiperplasia prostática benigna o un cáncer de próstata, me place comunicarle que a partir del 20 de Agosto de 2017, ya tendremos listas las microdosis de epilobium angustifolium. Si radica en la República Mexicana, podemos enviarle por paquetería, ya sea los frascos de microdosis, o bien la planta, para que usted mismo prepare los suyos. Esta segunda opción le permitirá elaborar las microdosis que desee, tomando el “Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales” que la Fundación MicroMédix imparte por Skype. En un par de sesiones de hora y media cada una, usted podrá aprender todo lo relacionado con la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a través de una práctica de laboratorio en tiempo real, desde la comodidad de su hogar.

“No hay enfermedades incurables, solo hay médicos insufribles”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 25 de Julio de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.


REFERENCIAS

[1] Maria Treben. Salud de la Botica del Señor. Consejos y experiencias con hierbas medicinales. Editorial Ennsthaler, Austria
[2] Stolarczyk M et al. Extracts from Epilobium sp. herbs, their components and gut microbiota metabolites of Epilobium ellagitannins, urolithins, inhibit hormone-dependent prostate cancer cells-(LNCaP) proliferation and PSA secretionPhytotherapy Research. 2013 Dec;27(12):1842-8. doi: 10.1002/ptr.4941. Epub 2013 Feb 25.
[3] Jürgenson S. et al. Vegetational variation of phenolic compounds in Epilobium angustifoliumNat Prod Res. 2012;26(20):1951-3. Epub 2011 Dec 9.
[4] Bartfay WJ. et al. Gram-negative and gram-positive antibacterial properties of the whole plant extract of willow herb (Epilobium angustifolium)Biol Res Nurs. 2012 Jan;14(1):85-9. doi: 10.1177/1099800410393947. Epub 2011 Jan 5.
[5] Hevesi Tóth B. et al. Polyphenol composition and antioxidant capacity of Epilobium speciesJ Pharm Biomed Anal. 2009 Jan 15;49(1):26-31. doi: 10.1016/j.jpba.2008.09.047. Epub 2008 Oct 8.
[6]  Kiss A. et al. Compounds from Epilobium angustifolium inhibit the specific metallopeptidases ACE, NEP and APNPlanta Med. 2004 Oct;70(10):919-23.
[7] Vitalone A. et al. Characterization of the effect of Epilobium extracts on human cell proliferationPharmacology. 2003 Oct;69(2):79-87.
[8] Schepetkin, I. A.Ramstead, A. G.Kirpotina, L. N.Voyich, J. M.Jutila, M. A., and Quinn, M. T. (2016Therapeutic Potential of Polyphenols from Epilobium Angustifolium (Fireweed)Phytotherapy Research.,  30, no. 8 (May 2016): 1287-1297.


16 comentarios

Microdosis de Akuamma: nueva medicina alternativa para tratar la esquizofrenia y otros trastornos mentales

Han transcurrido ya más de cuatro años desde que pude rescatar a mi hijo de la impenetrable oscuridad de la esquizofrenia, y así como tuvimos la fortuna de ver la luz al final del túnel en nuestra familia y en las de otros tres muchachos alguna vez afectados por este mismo trastorno, también hemos estado luchando por vencer las alucinaciones auditivas de Ángel, el chico cuyo caso expuse en una entrega anterior, en donde expliqué cómo pude determinar sus deficiencias nutricionales, a partir de un análisis de tejido de cabello (mineralograma).

La contribución de la Fundación MicroMédix a la medicina alternativa

Con Ángel y con una chica de nacionalidad peruana, todavía no hemos podido ver esa luz que solo Dios puede enviar a cada uno de nosotros, para iluminar el camino que Él ha querido que sigamos. Y cada vez que abro una nueva investigación para encontrar esa planta, ese aminoácido, esa vitamina o esa combinación de nutrientes que puede ayudar a otros a encontrar su propio camino, reflexiono de nuevo sobre lo que dijo el célebre poeta romano Horacio, a propósito del infortunio: “La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubiesen permanecido durmiendo… En la adversa fortuna suele descubrirse el genio, en la prosperidad se oculta”.

Con esa máxima de Horacio enclavada en mi mente, y apoyándome de las herramientas de la informática biomédica que acostumbro emplear para lidiar con el infortunio, pude encontrar un antipsicótico natural para tratar la esquizofrenia, con las mismas características que poseen los llamados antipsicóticos atípicos; pero libre de efectos secundarios.

Se trata de una alternativa a los medicamentos psiquiátricos, que hemos implementado en la Fundación MicroMédix con una microdosis que contiene los alcaloides (un grupo de sustancias activas) de una planta africana, conocida en el medio científico como Picralima nitida (izquierda), y a la que cualquier mortal en Nigeria identificaría como Akuamma.
Me gustaría ser más específico. No se trata de un producto milagro; estamos hablando de fitomedicina basada en evidencias, y las propiedades de la Akuamma han sido usadas por años, en Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y otros países africanos, para tratar síndromes psicogénicos a los que antiguamente se les solía dar el nombre genérico de “locura”. Como veremos a lo largo de esta entrega, las propiedades terapéuticas de algunas plantas de la familia de las apocináceas, que es precisamente el caso de la Picralima nitida,  ya han sido estudiadas en repetidas ocasiones por Elisabetsky E. y Costa-Campos L. [1], Linck VM [2] y otros grandes referentes de la psicofarmacología moderna [5]-[9].

Lo que está aportando la Fundación MicroMédix  a través de este nuevo tratamiento alternativo, es la aplicación de la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a la semilla de la Picralima nitida. Gracias a ese gran científico mexicano y a esos otros investigadores de renombre internacional, estaremos en posibilidad de tratar la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el TOC, la demencia, el Alzheimer y la ansiedad, con tres gotas de una solución hidroalcohólica mezclada con dosis apropiadas de tintura de Akuamma, administradas sobre la lengua, cada 5 minutos durante media hora o una hora como máximo, y posteriormente cada hora o cuatro veces al día, dependiendo ello de la severidad del caso y la naturaleza del trastorno.

Por qué emplear la semilla de la planta en microdosis

Como veremos más delante, la alstonina es uno de los principales alcaloides de la Picralima nitida, y se encuentra en la corteza de sus tallos, frutos y semillas [3]. No obstante, para implementar un tratamiento a base de una planta medicinal, es necesario considerar, además de la biodisponibilidad de la materia prima, su disponibilidad comercial. De esta manera, al explorar el espacio cibernético para ir en busca de este preciado alcaloide, advertimos que la semilla era la materia prima más asequible en el mercado de las plantas medicinales, pues todo parece indicar que los frutos y el tallo, pierden sus propiedades con el paso del tiempo y presentan complicaciones a la hora de envasarlos, manejarlos y distribuirlos.

La aplicación de la técnica de las microdosis, nos viene como anillo al dedo en este caso, dada la naturaleza de su mecanismo de acción neuro-hormonal [4]. Las microdosis poseen la cualidad de transportar las sustancias activas de las plantas medicinales a través del sistema nervioso, característica ideal para actuar más eficientemente en los trastornos mentales. Las vitaminas, los minerales, los ácidos grasos esenciales y los aminoácidos entran al organismo regularmente por la vía oral, ocasionando que su mecanismo de acción a través del torrente sanguíneo, se ralentice. En contraste con ese modo de operación, una microdosis herbal hace que los alcaloides de la planta en cuestión, trabajen a través de impulsos nerviosos que van, desde las papilas gustativas hasta las terminaciones efectoras curativas, pasando por el hipotálamo y la corteza cerebral.

Por qué optar por un antipsicótico natural

Afortunadamente no estudié en ninguna facultad de medicina en donde se me aleccionara para contemplar el sufrimiento ajeno, sin demostrar la más mínima inmutación. Y como no es mi estilo el abandonar al paciente a su suerte, cuando me doy cuenta de que no mejora con lo que sé que le funciona a la mayoría, procuro indagar más sobre lo que podría beneficiar a ese paciente en particular. Fue así como comencé a estudiar más a fondo las propiedades farmacológicas de algunos antipsicóticos como la clozapina, la olanzapina y la ziprasidona, con el propósito de saber qué parámetros son los que hay que tomar en cuenta, a la hora de evaluar un agente terapéutico natural para la esquizofrenia.

Poco antes de que Ángel regresara de los Estados Unidos de Norteamérica, yo había retomado un proyecto de investigación que consistía en encontrar un sustituto natural para la clozapina, que era justamente el antipsicótico que Ángel estaba tomando en aquel entonces. Había seleccionado este antipsicótico atípico (de segunda generación), porque además de sentirme comprometido con la salud de mi paciente, hasta donde yo sabía, la clozapina parecía ser el mejor de todos y al mismo tiempo el último recurso al que recurrirían los psiquiatras para controlar los síntomas positivos de la esquizofrenia, esto es, los pensamientos delirantes y las alucinaciones tanto auditivas como visuales.

Me intrigaba sobremanera el saber, por qué alguien con algo de sentido común tendría que agotar todas las posibilidades, antes de echar mano del mejor fármaco. Fue así como me enteré que la clozapina no solo deprimía el sistema inmune del paciente (agranulocitosis), sino que entre otras muchas cosas, era el antipsicótico con la mayor incidencia de convulsiones. Traduje un párrafo de la versión completa del artículo que aparece a su izquierda, para dejar en claro lo que Elisabetsky y Costa-Campos reportaron a propósito de la actividad pro-convulsiva de dicho antipsicótico:

“La clozapina (una fenotiazina) es el antipsicótico más estudiado a este respecto; presenta el mayor riesgo de convulsiones, con una incidencia del 3.5%, frente al 0.9% para la olanzapina, el 0.9% para la quetiapina y el 0.3% para la risperidona” [1].
Lo más irónico del caso, es que pocos días después de haber encontrado este interesante documento, Ángel me comunicó vía telefónica que su nuevo psiquiatra le había practicado un electroencefalograma que revelaba cierto riesgo de desarrollar epilepsia, por lo que además de ziprasidona (Geodon), le estaba recetando oxcarbazepina. Si bien el “electro” nos estaba alertando sobre una situación por demás delicada, la solución no estaba en darle un agente anti-convulsivo con potencial para producir obesidad, que a su vez necesitaría la prescripción de un agente anti-diabético, y que demandara asimismo la administración de un anti-hipertensivo con su correspondiente anti-arrítmico, y así sucesivamente. De ahí la necesidad de encontrar un antipsicótico natural, libre de complicaciones concatenadas.

Hace más de un año que he estado tratando a Ángel, y en todo ese tiempo jamás me reportó una sola mioclonía, y mucho menos un ataque de epilepsia, de tal manera que una vez más estábamos ante un caso de desfachatez psiquiátrica promovida por el consorcio farmacéutico y sus mercaderes de bata blanca. Una razón más para ir en busca de una medicina alternativa que no pretende lucrar con el sufrimiento ajeno.

Le tuve que decir que lo que le estaba prescribiendo ese comerciante de salud, no era otra cosa que una estrategia para evitar las convulsiones que la clozapina y ahora la ziprasidona podían producir como uno más de sus efectos secundarios de largo plazo. Durante año y medio, Ángel y yo habíamos logrado reducir la dosis inicial hasta solo 1/4 de tableta, no sin haber sorteado un gran número de contrariedades. Paradójicamente, la retirada de la clozapina había pasado a ser parte de su recaída (el regreso de las voces), como lo fueron también el estrés que le produjo el comenzar a estudiar un doctorado en los EUA, y los agravios que recibió de su señor padre, con motivo de su partida al extranjero. Lo que más me tranquilizaba en ese momento, es que yo había estado tratando a Ángel con dosis terapéuticas de taurina y GABA (entre otros nutrientes); dos suplementos con propiedades anti-epilépticas cuyo propósito inicial era controlar los síntomas negativos de la esquizofrenia, que en el caso de Ángel se manifestaban como pesadillas, ansiedad extrema e insomnio. En este orden de ideas, tanto la familia de Ángel como la terapeuta Lourdes González y su servidor, preferimos prescindir de la oxcarbazepina y continuar con la taurina, el GABA, el magnesio, el manganeso y el zinc, que ya de por sí habían sido prescritos para la esquizofrenia, y que ahora desempeñarían también el papel de agentes anti-epilépticos.

La decisión de haber optado por un tratamiento natural para prevenir una posible epilepsia en el caso de Ángel, no solo se basó en los hallazgos de Elisabetsky y Costa-Campos, sino en la experiencia que mi esposa, la terapeuta Lourdes González, vivió con uno de sus hermanos a quien a muy temprana edad se le diagnosticó epilepsia. Y es que ella fue testigo de un hecho que marcó para siempre la vida de toda su familia.

Un día, poco después de que su hermano abandonara el Hospital de la Raza, tras haber sido medicado con Epamin (fenitoína), presenció cómo su mamá arrojaba al bote de la basura, la bolsa llena de medicamentos que el personal de dicha institución le había dado para controlar las convulsiones que su hijo había presentado, y que ese día habían tenido lugar como en ocho ocasiones, según estimó mi esposa mientras intentaba recordar los pormenores de esa triste experiencia. Su mamá tenía razones muy poderosas para haber obrado de esa manera, porque resultó que su hijo fue mejorando gradualmente, a medida que ella misma se hacía cargo de su epilepsia con magnesio y polvo de índigo, una planta de origen asiático (derecha) muy parecida a la que todos conocemos como añil y que en ese entonces solo se podía conseguir en México a un precio de $ 600,000.00 viejos pesos los 100 gramos. ¿Vía de administración?, muy sencilla: entre su mamá, ella y sus hermanas encapsulaban a mano el polvo de la planta para que él la pudiera tomar. ¿Dosis? No lo sé, pregúntele a mi suegra, ella es la autora intelectual de esa terapia. Yo más bien emplearía microdosis de añil y de tumbavaqueros, aparte de los suplementos que recomendé con anterioridad.

Otro de nuestros pacientes, a quien llamaré JP a fin de ocultar su verdadera identidad, ha comenzado su tratamiento con cierto éxito, porque aunque al principio experimentó altas y bajas, hasta el momento se encuentra estable, al grado de que ya está yendo a la escuela y pretende regresar a su vida normal, a pesar de estar medicado con olanzapina.
Este es otro caso que ha despertado nuestro interés por encontrar un antipsicótico natural que reemplace en esta ocasión a la olanzapina. Tan pronto como su familia decida disminuir gradualmente la dosis de esta droga, comenzaremos a administrar la microdosis de Akuamma, con miras a combatir el consabido síndrome de abstinencia.

Si bien la olanzapina no presenta tantas complicaciones como la clozapina, sí merece una mención especial, ya que constituye un ejemplo típico de farmacodependencia cuando se ha llegado a tomar por más de una semana; a veces más, a veces menos.
Durante le retirada de la olanzapina, que suponemos es uno de los pasos que su familia querrá dar para lograr que su hijo se libere definitivamente de los fármacos, será imprescindible contar con la ayuda de un antispsicótico como el que aquí estamos proponiendo.

De hecho, queremos agradecer infinitamente al padre de JP, por haber sido el primer padre de familia en realizar un pedido de 100 grs de polvo de semilla de Akuamma, que nos estará llegando en estos días, para que su hijo se vea beneficiado con las microdosis que prepararemos como resultado de esta noble acción.
Ya se ve por qué nos hemos empeñado tanto en encontrar un agente antipsicótico natural que haga las veces de “muleta”, mientras se retira el fármaco prescrito por el psiquiatra, dado que tanto los efectos secundarios como los calculados (farmacodependencia), representan un obstáculo para la recuperación de nuestros pacientes. Solo estamos esperando recibir desde el otro lado del mundo, el polvo de la semilla de Akuama, para comenzar a preparar la microdosis objeto de esta publicación.

Los sucesos que dieron luz al proyecto “antipsicótico natural para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia”.

Cuando fue evidente que a Ángel no lo iban a dejar de acosar sus “demonios internos” (las voces), retomé con más ahínco el proyecto de investigación que tiempo atrás me había asignado la Fundación MicroMédix. El proyecto “Antipsicótico natural para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia”, consistía en emular hasta donde fuera posible, el mecanismo de acción de la clozapina, exceptuando por supuesto el total de sus efectos secundarios y calculados.

Todo comenzó con una búsqueda muy simple en Google con las palabras clave antipsychotic herbal filetype:PDF, que arrojó un total de 34,800 vínculos. Como se advierte en la figura adjunta, el quinto vínculo del listado me condujo a un sitio en donde pude conocer las características generales de la primera planta que se usó para curar lo que los antiguos textos de la medicina ayurvédica hindú describieron como “locura”: la Rauwolfia serpentina (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).

Pero lo que resultó más interesante aún, fueron los resultados que arrojó Arrowsmith, cuando quise extraer de la literatura biomédica, el conocimiento que estaba buscando. Con la idea de hacer más específica mi pregunta, ingresé como literatura A las dos palabras clave auditory hallucinations y como literarura C, serpentine, que era el nombre del alcaloide que averigüé después, contenía la R. serpentina. Cuál no sería mi sorpresa al descubrir que al seleccionar la palabra antipsychotic en el listado de términos B, el vocablo alstonine apareciera una y otra vez en los encabezados de los artículos que Arrowsmith me estaba mostrando (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).

¿Que cosa era eso que se repetía en todos los títulos de los artículos de la columna de la derecha?
Era el alcaloide indol que contienen varias plantas de la familia de las apocináceas; el mismo al que se le atribuyen las propiedades antipsicóticas de la Picralima nitida, la Alstonia boone, la C. roseus, la Rauwolfia caffra y la Rauwolfia vomitoria, por mencionar las más estudiadas.

Significado del conocimiento biomédico develado

A partir de ahí, me concreté a analizar lo que estarían implicando cada uno de esos títulos, los resúmenes asociados a los mismos, así como los artículos completos que pudiera conseguir, para asegurarme de lo que ya estaba sospechando.

Curiosamente, el resumen del primer artículo del listado de la imagen inmediata anterior, coincide con el objetivo del proyecto que la fundación me encomendó, porque está implicando que la alstonina emula las propiedades de la clozapina. No se necesita más que traducir el párrafo que he resaltado aquí en azul, para concluir que: “La alstonina es un alcaloide indol que tiene un perfil experimental antipsicótico comparable con el de la clozapina, y es compatible con los efectos que se presume tiene en los pacientes con trastornos mentales” (pulse sobre la imagen para agrandarla).

No acostumbro basarme únicamente en uno o dos artículos científicos, aún cuando estos provengan de fuentes tan confiables como PubMed (Medline) y otros acervos bibliográficos de prestigio internacional, por lo que preferiría hacer el papel de “abogado del diablo” para reafirmar o desmentir la premisa enunciada en el párrafo anterior.
No se me dificulta mucho desempeñar ese papel, pues escuchando atentamente las inquietudes de mis pacientes y respondiendo a las peguntas que sus padres me hacen mientras están luchando contra la esquizofrenia de su ser querido, es como he aprendido a determinar si estoy en el camino correcto. El caso de Don Chema y su hijo Ramón me ayudará a ilustrar mejor lo que quiero decir.

Cuando le expliqué a Don Chema el propósito de nuestro proyecto, me preguntó si la microdosis de la Akuamma podría causarle convulsiones a su hijo, como podría hacerlo la clozapina, a lo que le respondí que no. No pude demostrárselo en ese momento porque la consulta era telefónica. En la imagen adjunta se puede leer lo que Costa-Campos y otros le responderían a Don Chema, así como a otros admirables padres en cuanto a que si la alstonina ha sido probada en seres humanos y no solo en el laboratorio. Lo resaltado en azul, una vez traducido al español, rezaría más o menos así:

“El alcaloide alstonina de indol es el componente principal de las plantas usadas por los psiquiatras nigerianos como drogas contra la demencia. El alcaloide presenta un perfil experimental muy similar al de la clozapina antipsicótica atípica. Este estudio tuvo como objetivo comparar la actividad pro convulsiva de estos dos compuestos antipsicóticos.
A través de la administración repetitiva durante un período de 30 días del modelo de prueba de encendido (kindling), se muestra que, a diferencia de la clozapina, la alstonina no posee actividad pro convulsiva. 
Los datos se suman a las sugerencias anteriores de que la alstonina merece ser examinada como un modelo para el desarrollo de nuevos antipsicóticos” [5].

Aunque los síntomas negativos de la esquizorfenia los hemos estado manejando con bastante éxito con inositol, taurina, GABA, glicina y otros nutrientes igual de importantes, conviene ahora preguntarse, ¿qué tanto tiempo deberán administrarse dichos nutrientes, para obtener el alivio anhelado? Hasta ahora, mi respuesta había sido que en promedio, los casos de éxito se han observado alrededor de los 6 meses, dependiendo ello de los años que el paciente haya estado medicado (con fármacos), así como del tipo de antipsicóticos empleados. La farmacodependencia de la olanzapina por ejemplo, es una travesía con menos tropiezos que los que se llegan a presentar con la clozapina. La mamá de uno de mis pacientes en España, me decía que el antipsicótico que menos resistencia había ofrecido durante su retirada, había sido el haloperidol (Haldol). Dos de nuestros casos de éxito, el de mi hijo y el de otro muchacho cuyo nombre no puedo revelar por habérselo prometido a sus padres, tomaron olanzapina solo unos cuantos días al principio del tratamiento. Como ya podrá usted suponer, fueron experiencias muy difíciles de superar, dado que los efectos de la medicina ortomolecular y las microdosis con las que contábamos en ese entonces, no se notaron sino hasta después de varios meses de esfuerzo y dedicación.

La idea entonces es disminuir el sufrimiento del paciente durante la fase de transición entre la medicación convencional (a base de fármacos) y la medicina ortomolecular y las microdosis. Como en toda profesión, hemos progresado hasta el punto de haber devuelto la salud a una niña de 12 años con síntomas psicóticos, en escasos dos meses. Un hecho que no puedo dejar de mencionar en relación a este caso, es que su mamá nos llamó antes de recurrir a un psiquiatra, por lo que su hija jamás llegó a tomar antipsicóticos, ansiolíticos o cosas por el estilo.

Hasta donde alcanzo a vislumbrar, con la microdosis de Akuamma, podríamos reducir ese tiempo de recuperación hasta probablemente un mes. ¿Y de qué manera esta microdosis puede reducir los síntomas negativos de la eszquizofrenia, y de aquellos que se producen como resultado de la retirada del (o los) antipsicótico(s) (síndrome de abstnencia)? Nuevamente, prefiero responder a esta pregunta, apoyándome en lo que los expertos en psicofarmacología opinan al respecto (le recuerdo que mi especialidad es la informática biomédica).

En la imagen adjunta he resaltado una vez más en color azul, lo que considero responde mejor a esta cuestión. Pero permítame ahorrarle el trabajo de traducir al español, el párrafo que cumple a la perfección con ese cometido:
El estudio indica que el alstonina no sólo aumenta la interacción social en ratones normales, sino que también evita los déficits sociales atribuibles a los síntomas negativos de la esquizofrenia. Este estudio refuerza y complementa el perfil antipsicótico de la alstonina y destaca su potencial como un fármaco útil para el manejo de los síntomas negativos de la esquizofrenia” [6].
Desde el punto de vista de la teoría dopaminérgica de la esquizofrenia, no hay mucha diferencia entre sus síntomas negativos y los ocasionados por un síndrome de abstinencia. De acuerdo con esa teoría, existe una alteración en la transmisión de la dopamina en el cerebro.

El aumento de la actividad dopaminérgica en las regiones subcorticales, en especial en las vías mesolímbicas, está correlacionado con los síntomas positivos de la esquizofrenia. A su vez, los síntomas negativos y cognitivos parecen estar correlacionados con un descenso de la actividad dopaminérgica en regiones corticales prefrontales. Todo parece indicar que al antagonismo dopaminérgico rige la manera en la que se manifiestan los trastornos psicogénicos, y ese antagonismo también ha sido constatado por el mecanismo de acción de la clozapina y la propia alstonina (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).

La ansiedad es uno de los síntomas negativos con el que podemos ejemplificar perfectamente cómo la alstonina podría contribuir a disminuir sensiblemente o quizás hasta eliminar un síndrome de abstinencia provocado por la retirada de un antipsicótico como los que aquí se han mencionado. En la imagen de la izquierda (pulse para agrandarla), Costa-Campos y sus colaboradores estarían respondiendo a la pregunta ¿Puede la alstonina ayudar  a reducir o inclusive a detener un ataque de ansiedad? Se lo traduzco con mucho gusto:

La alstonina claramente se comporta como un ansiolítico tanto en el modelo conductual de panel perforado como en el de luz/ oscuridad. La administración previa del antagonista del receptor de serotonina 5-HT 2A/C ritanserina, revertió los efectos de la alstonina en los modelos conductuales de panel perforado y de luz/oscuridad, lo que sugiere la participación de estos receptores en el mecanismo de acción de la alstonina” [7].

Por último, y aunque esto es algo que un padre de familia difícilmente se cuestionaría, pero que es menester enfatizar para terminar de cumplir bien con mi labor de “abogado del diablo”, es señalar la importancia que puede tener otra teoría que postula que los niveles de glutamato, y no solo los de dopamina, también pueden desembocar en un trastorno psicótico. De manera análoga a como sucede con la teoría dopaminérgica, un aumento excesivo en el nivel de glutamato a nivel cerebral, produce un efecto glutamatérgico con potencial para provocar alucinaciones, pensamientos delirantes y síntomas negativos.

Estos síntomas negativos podrían comprender estereotipias (repetición mecánica de las mismas posturas o movimientos), depresiones, falta de concentración, deterioro de la memoria, aislamiento social y ataques de ansiedad/pánico. En el párrafo que he resaltado en la imagen inmediata anterior, se puede leer lo que Herrmann y otros responderían a la pregunta: ¿cómo beneficiaría la alstonina de la Akuamma, a un paciente con niveles altos de glutamato? La traducción del párrafo en azul quedaría como sigue:

Este estudio muestra que la alstonina disminuye la absorción de glutamato, lo que puede ser beneficioso para la deficiencia glutamatérgica observada en la esquizofrenia. Cabe destacar que la disminución de la absorción de glutamato coincide con la inversión del déficit de interacción social y de memoria funcional inducidos por el MK-801 . Un beneficio potencial adicional de la alstonina como antipsicótico es su capacidad para aumentar el glutatión, un antioxidante celular clave que se ha informado se encuentra disminuido en el cerebro de los pacientes con esquizofrenia. Una característica adicional del nuevo mecanismo de acción de la alstonina que refuerza que los receptores D(2) no están sustancialmente implicados, es la ausencia del efecto de la apomorfina en los cambios inducidos por la alstonina en la captación de glutamato” [8].

Otras propiedades terapéuticas de la Picralima nitida

Esta última característica viene a reforzar aún más el por qué emplear esta planta en particular para tratar la esquizofrenia. Basta con volver a leer lo que he resaltado en negritas para apreciar mejor su potencial. Y eso que no mencioné las cualidades tan extraordinarias que la mayoría de la gente le atribuye a la Akuamma.
Lo dicho hasta aquí solo abarca  las propiedades antipsicóticas de esta planta y las aplicaciones que muy poca gente conoce. La Akuamma se ha hecho famosa en todo el mundo más bien por sus propiedades analgésicas.
Además de aliviar el dolor, la Akuamma se ha empleado también como remedio para la fiebre, la hipertensión, la ictericia, la dismenorrea, los trastornos gastrointestinales y la malaria. Diversas publicaciones de carácter científico han demostrado que otros alcaloides aislados aparte de la alstonina, así como los extractos de sus taninos, polifenoles y esteroides, se han usado con gran éxito como analgésicos, anti-inflamatorios, hipoglucémicos, hipotensores y antimicrobianos. Análogamente, algunas otras de sus sustancias activas se han empleado por años para combatir las úlceras y los tumores [9].

El beneficio es para usted y su familia, no para los magnates farmacéuticos

Y si acaso se encontrara usted en otro país y por tal motivo no pudiésemos hacerle llegar hasta su domicilio las microdosis de Akuamma, nada nos impediría hacerle llegar a través de Skype, el conocimiento necesario para que usted mismo las elabore. Nuestro objetivo es que usted resulte beneficiado con las cualidades de esta planta, no solo en cuanto a mejorar su calidad de vida o la de un familiar, sino para que también ahorre en suplementos. Si bien la receta para la esquizofrenia con suplementos ha dado buenos resultados, no podemos negar que para la mayoría de las familias, representa una parte sustancial de su presupuesto.

Son muy pocos los países en donde los precios de los suplementos son bastante asequibles, y las microdosis podrían marcar un hito en la evolución hacia una psiquiatría de precisión, como resultado de la inclusión social de familias de escasos recursos, en este proceso de cambio. Parte de nuestra visión es hacer llegar a los lugares más apartados del planeta, el conocimiento que extraemos de este espacio cibernético, y si no reducimos ahora los costos de nuestros tratamientos, no podremos decir después que hemos cumplido con nuestra misión, porque entonces no habremos demostrado que la salud no tiene por qué tener ese carácter elitista que suele notarse en otros ámbitos de nuestra sociedad.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 27 de Junio de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.


REFERENCIAS

[1]  Elisabetsky E. & Costa-Campos L. The alkaloid alstonine: a review of its pharmacological properties. Evid Based Complement Alternat Med. 2006 Mar;3(1):39-48. Epub 2006 Jan 16.
[2]  Linck VM et al. Original mechanisms of antipsychotic action by the indole alkaloid alstonine (Picralima nitida). Phytomedicine. 2015 Jan 15;22(1):52-5. doi: 10.1016/j.phymed.2014.10.010. Epub 2014 Nov 6.
[3] Schmelzer, G.H & Gurib-Fakim, A. (Editors), 2008. Plant Resources of Tropical Africa 11(1). Medicinal plants 1. PROTA Foundation, Wageningen, Netherlands/Backhuys Publishers, Leiden, Netherlnds/CTA, Wageningen, Netherlands; página 449
[4] Dr. Eugenio Martínez B. y Dra. Maricela Villalta. Guía terapéutica con Microdosis. Plantas medicinales, sustancias químicas, medicinas de patente, glándulas y tejidos. Editorial Herbal. Mexico D.F, 2009.
[5] Costa-Campos L1, Iwu M, Elisabetsky E. Lack of pro-convulsant activity of the antipsychotic alkaloid alstonine. J Ethnopharmacol. 2004 Aug;93(2-3):307-10.
[6] de Moura Linck V, Herrmann AP, Goerck GC, Iwu MM, Okunji CO, Leal MB, Elisabetsky E. The putative antipsychotic alstonine reverses social interaction withdrawal in mice. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2008 Aug 1;32(6):1449-52. doi: 10.1016/j.pnpbp.2008.04.013. Epub 2008 Apr 29.
[7] Costa-Campos L, Dassoler SC, Rigo AP, Iwu M, Elisabetsky E. Anxiolytic properties of the antipsychotic alkaloid alstonine. Pharmacol Biochem Behav. 2004 Mar;77(3):481-9.
[8] Herrmann AP, Lunardi P, Pilz LK, Tramontina AC, Linck VM, Okunji CO, Gonçalves CA, Elisabetsky E. Effects of the putative antipsychotic alstonine on glutamate uptake in acute hippocampal slices. Neurochem Int. 2012 Dec;61(7):1144-50. doi: 10.1016/j.neuint.2012.08.006. Epub 2012 Aug 25.
[9]  Osayemwenre Erharuyi, Abiodun Falodun, Peter Langer. Medicinal uses, phytochemistry and pharmacology of Picralima nitida (Apocynaceae) in tropical diseases: A review. Asian Pacific Journal of Tropical Medicine (2014)1-8


Deja un comentario

Receta de medicamentos naturales para la influenza

influenzaEn una de sus obras más notables, “Vitamin C, the Common Cold & the Flu”, Linus Pauling hace alusión al ácido ascórbico como una de las mejores alternativas para combatir el virus de la influenza, una enfermedad que los angloparlantes acostumbran llamar “the flu”, y que se manifiesta de una manera mucho más agresiva que el resfriado común. No obstante,  investigaciones más recientes han demostrado cómo la vitamina C, junto con el té verde, algunos aminoácidos como la glicina, la prolina, la arginina, la cisteína y unos cuantos minerales, pueden generar suficiente sinergia como para salir mejor librado de un contagio producido por alguna de las cepas de este virus.

Fármacos y vacunas vs. antivirales naturales

Y es que hasta la fecha, tanto en México como en otros países,  las vacunas no han sido lo suficientemente efectivas como para detener su propagación. Las cepas han ido evolucionando desde que el subtipo H1N1 de la influenza tipo A hiciera estragos en nuestro país en el 2009, lo cual complicó el que las instituciones de salud pública pudieran seguirle la pista a sus mutaciones.

virusDesde el punto de vista comercial, o sea, desde la perspectiva de las farmacéuticas, las vacunas y los antivirales fabricados sintéticamente pueden ser muy redituables; pero uno debería preguntarse si esa industria realmente está al tanto de cómo un virus ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, y qué tan resistente se ha vuelto éste a los medicamentos que hasta hoy lo han podio exterminar con cierto éxito. Los virus patógenos mutan y logran burlar muchos sistemas inmunes que se encuentran debilitados por no contar con una nutrición óptima, independientemente de si han sido vacunados o no.

De manera que antes de confiar en que una vacuna nos va a mantener a salvo de contraer el virus, o que un fármaco nos puede sacar del apuro en caso de enfermarnos, conviene modificar nuestros hábitos, comenzando por complementar nuestra alimentación con los suplementos anteriormente mencionados, incluido el ácido ascórbico. Administrando dosis ortomoleculares (terapéuticas) de estos nutrientes, nuestro sistema inmune estará en posibilidad de enfrentar hasta una epidemia.

Los fármacos que supuestamente resuelven el problema, tanto los que bloquean la proteína viral M2, conocidos como adamantamos, como los que inhiben la proteína neuraminidasa, como el oseltamivir (Tamiflu®) y el zanamivir (Relenza®), han acarreado más problemas de los que han podido resolver, debido principalmente a sus tamifluefectos secundarios. En relación al Tamiflu por ejemplo, se han reportado efectos colaterales de carácter psicogénico muy extraños. Algunos estudios en Japón revelaron haber detectado cambios de humor y de comportamiento en niños, así como alucinaciones, convulsiones e inclusive decesos [1]. Es por ello que nos dimos a la tarea de buscar una solución alternativa para esta pandemia que comprendiera medicamentos naturales antivirales, exentos de efectos secundarios. Es importante notar el hecho de que estamos ante un problema viral, por lo que de nada hubiera servido buscar nutrientes que pudieran fungir como antibióticos, pues aquí no estamos enfrentándonos a una bacteria. Asimismo, conviene saber que los nutrientes que anteriormente hemos propuesto para combatir la influenza, nos pueden servir tanto para prevenir un contagio, sobre todo durante la temporada de invierno, como para detener un proceso viral que podría terminar en una neumonía, de nos ser tratado apropiadamente. Una influenza mal cuidada, podría complicarse al grado de poner en peligro nuestra vida, de manera que para evitar llegar a esos extremos, convendría seguir las siguientes recomendaciones.

Más que revertir, conviene prevenir

recomendaciones1. Aléjese lo que más pueda de los lugares demasiado concurridos, como las iglesias, los estadios de fútbol, los cines, los teatros, bares, clubes nocturnos y los servicios de transporte colectivo (metro y autobuses).
2. Lávese bien las manos tan pronto como regrese del trabajo o la escuela.
3. Si debe acudir a la oficina o lugar de trabajo, haga uso de cubre brocas cuando tenga que abordar el medio de transporte público. Si cuenta con automóvil o puede permitirse el tomar un taxi durante la temporada de invierno, aproveche esta alternativa para evitar al máximo, el contacto con la gente que viaja en el mismo horario que usted.

transporte colectivo4. Durante la temporada de invierno o cuando se tenga noticia de una gran proliferación de cualquiera de las cepas del virus, evite abrazar o saludar de mano o de beso a sus conocidos.
5. Evite usar los mismos cubiertos y trastes que llegue a emplear algún miembro de la familia que haya contraído el virus.
6. Realice sus traslados fuera de las horas pico.
7. Evite los cambios bruscos de temperatura entre un entorno y otro.
8. No consuma bebidas demasiado frías.
9. Agregue a sus alimentos los nutrientes que hemos recomendando en la “Receta para la Influenza“, en las dosis señaladas como preventivas.

Aminoácidos: la clave para la recuperación

La última recomendación ha sido extraída directamente de un hecho de la vida real, pues esa fue la única manera de explicar el que un hombre de 96 años no se haya contagiado, a pesar de haber estado durante dos semanas conviviendo con un familiar infectado con el virus de la influenza (lo cual no fue un experimento sino algo casual), y que al mismo tiempo, un adolescente de apenas 14 años, sí haya contraído inmediatamente el virus al primer contacto con el enfermo.

caso influenzaDespués de haber tratado a ambos pacientes (al adolescente y al familiar que pudimos identificar como portador del virus) con microdosis de eucalipto, tomillo, estafiate y gordolobo, y con unas dosis ortomoleculares (apropiadas) de vitamina C, los consejeros de salud que intervenimos en este caso, nos estuvimos preguntando por qué ese señor de edad tan avanzada (izquierda) no se había enfermado, después de haber estado en contacto con un portador durante todo ese tiempo. La respuesta llegó cuando nos enteramos de lo que este señor tomaba diariamente como parte de su desayuno y su cena: un licuado de proteína de soya con leche de almendra. La proteína de soya (no la leche de almendra) contiene prácticamente los mismos proteínaaminoácidos que la proteína de suero de leche (derecha), y si bien nosotros preferimos usar esta última debido a que generalmente aporta más cisteína que la primera, cualquiera de las dos contiene los aminoácidos que R.J. Jariwalla y otros [2] recomiendan tomar para combatir la influenza, independientemente de si ésta es de tipo A o B. Nótese también que los licuados son con leche de almendra, no de vaca. Los lácteos nunca han sido algo que la Fundación MicroMédix recomiende como parte de una dieta saludable, debido a que contienen caseína y promueven en gran medida los procesos inflamatorios. En general, vale decir que si se sigue una dieta libre de gluten, lácteos y azúcar, los problemas de salud siempre serán mucho menores que si se consumen esos productos, mal llamados alimentos.

Después de conocer el hecho de que un joven de 14 años alimentado a base de comida chatarra y con una dieta muy pobre en frutas y verduras, podía enfermar con mayor facilidad que una persona de la tercera edad que desde los 60 años ha estado complementando su dieta con proteína de soya, lecitina y germen de trigo, nos pareció oportuno realizar una investigación que pudiera fundamentar la inclusión de la proteína de suero de leche, como parte esencial de una receta destinada a prevenir y combatir la influenza. Fue así como dimos con los hallazgos del grupo de investigadores liderados por R.J Jariwalla [2].

¿Y la sintomatología?… Qué hacer para soportar los malestares mientras se está combatiendo el virus.

termómetroLos síntomas producidos por el virus de la influenza no son algo que una persona promedio pueda soportar así como así. Se requiere de cierto estoicismo para no abatirse ante una fiebre de más de 39 grados centígrados, frecuentes jaquecas, dolores musculares en gran parte de las extremidades, accesos de tos y un estado de fatiga que perdura aún después de que todos los síntomas anteriores han desaparecido. Es por eso que para hacer más soportable la experiencia entre la aparición de los primeros síntomas y la exterminación del virus con los antivirales, se agregan microdosis de estafiate, gordolobo, eucalipto y tomillo.

En su desesperación, muchos pacientes recurrirán al paracetamol o a las aspirinas para aliviar las molestias. En lo personal, considero que no es absolutamente indispensable bajar la temperatura corporal al nivel normal, pues la fiebre es un recurso que el organismo emplea para contrarrestar el proceso infeccioso en curso, que en principio no debería enmascararse con antipiréticos. Sin embargo, uno no debe permitir que la fiebre sobrepase los 39 grados, por el peligro que ello implica.

vaporizacionesPara no correr ningún riesgo, sentirse mejor y al mismo tiempo dejar que el organismo responda a la infección, la fiebre puede disminuirse a un nivel que no necesariamente tiene que ser el normal. El nivel podría descender hasta poco más de 37 grados, administrando 3 gotas de microdosis de estafiate sobre la lengua, cada 5 minutos, durante una hora. Un baño de agua caliente podría coadyuvar también a bajar la temperatura. La tos puede ser bien tolerada con microdosis de gordolobo y eucalipto, así como con vaporizaciones (derecha). A los primeros síntomas, deberán aplicarse 3 gotas de microdosis de ambas plantas medicinales, tal y como se indica en la receta.

La receta

Descargar archivo PDF

 

portada receta influenza sin 3DUna vez infectado con el virus, uno no debería esperar recuperar su salud en dos o tres días, así que prepárese a guardar reposo durante al menos una semana, en caso de que haya caído enfermo por este motivo. Para ser honesto, debo decir que lo que puede hacer por usted la receta de medicamentos naturales (izquierda), es evitar que el virus se reproduzca en su organismo de manera incontrolable, hasta el extremo de deteriorar seriamente sus vías respiratorias (tráquea, pulmones, bronquios y alvéolos). Y aunque bien podría ser que su sistema inmune respondiera satisfactoriamente en cinco días, que es el tiempo en el que se supone debe reaccionar y acabar con el virus sin necesidad de medicamentos, también podría ser que su sistema inmune estuviera debilitado y no respondiera tal y como se espera. No estoy afirmando que usted puede morir si no toma los suplementos que le estoy recomendando, sino más bien que el riesgo de que las cosas se salgan de control es mayor si usted hace caso omiso a nuestras recomendaciones.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de marzo de 2016


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] A. Moscona, Oseltamivir-resistant influenza? Lancet 364 (2004), 733–734.
[2] R.J. Jariwalla, M.W. Roomi, B. Gangapurkar, T. Kalinovsky, A. Niedzwiecki and M. Rath. “Suppression of influenza A virus nuclear antigen production and neuraminidase activity by a nutrient mixture containing ascorbic acid, green tea extract and amino acids”. Dr. Rath Research Institute, Santa Clara, CA, USA. BioFactors 31 (2007) 1–15. IOS Press
[3] Andrew W. Saul, Ph.D. Hidden In Plain Sight: The Pioneering Work of Frederick Robert Klenner, M.D. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 22, No. 1, 2007
[4] Robert F. Cathcart, III, M.D. The Method of Determining Proper Doses of Vitamin C for the Treatment of Disease by Titrating to Bowel Tolerance. Orthomolecular Psychiatry, Volume 10, Number 2, 1981, pp. 125-132.


2 comentarios

Remedios caseros para la tos en niños

tosEn principio, parecería poco sensato medicar a un niño o a una niña con antibióticos, sobre todo si es muy pequeño(a), entre los dos y los tres años de edad. En mi opinión, ni siquiera los adultos deberían medicarse con fármacos, debido a los lamentables efectos secundarios que producen. Independientemente de éstos, la mayoría de los padres sabe muy bien que la ingesta reiterada de antibióticos acaba con muchas de las bacterias que son benéficas para el organismo y que, en última instancia, son las que lo defienden cuando aparece una infección que ya no puede ser combatida con el mismo tipo de antibiótico.

Conforme van creciendo, los niños ya no van respondiendo al fármaco como solían hacerlo las primeras veces en que lo tomaban. Cuando esto sucede, el médico suele cambiar de antibiótico, produciendo un círculo vicioso que a la larga va debilitando el sistema inmune del infante, por haber desarrollado tolerancia a cada una de esas sustancias. En el caso particular de la tos y de las vías respiratorias en general, la administración frecuente de ese tipo de medicamentos redunda en enfermedades crónicas, haciendo que la recuperación del niño demande recursos considerables y muchos cuidados de parte de sus padres.

Lalo y su sistema inmune deprimido

MicroMédixEse fue el caso de Lalo, un niño que conocimos mientras recabábamos fondos y dábamos consultas a algunos lugareños del poblado de Xochitepec. Sus padres nos contaron que él llevaba ya varios meses enfermándose repetidamente. Era tal su preocupación, que habían resuelto mudarse al estado de Morelos, porque consideraban que el clima del Ajusco, era la principal causa de las frecuentes recaídas de su hijo, por ser una de las zonas más frías del Distrito Federal. Durante una consulta al aire libre les explicamos a esos preocupados padres que su niño había sido “sobremedicado”, y que esperábamos que respondiera positivamente a las sustancias activas del eucalipto, el gordolobo, el tomillo y la moringa. El niño tendría ente 6 y 7 años, y les ofrecimos un botiquín para las vías respiratorias con esas cuatro plantas medicinales, sugiriéndoles que aplicaran tres gotas de microdosis de cada planta sobre la lengua de su hijo, cada hora durante la primera semana del tratamiento, dejando un intervalo de un minuto entre las gotas de un frasco y el siguiente, hasta completar los cuatro.

Pasados algunos meses, al encontrarnos por casualidad con esta familia en un conocido supermercado de ese mismo municipio, nos hicieron saber que con las microdosis, Lalo ya no había sufrido ninguna recaída,
y que para esa fecha, ya no tenía que tomar ningún medicamento para sus  vías
plantas medicinalesrespiratorias, lo cual era evidente, pues no nos habían contactado para solicitarnos más microdosis.
La importancia de las microdosis en cuanto a infantes se refiere, es su seguridad. Los tés, que alguna vez constituyeron las bases de los remedios caseros desde tiempos inmemorables, hoy en día siguen siendo una muy buena opción para mucha gente; pero si usted quiere potenciar aún más el poder curativo de las plantas medicinales, las microdosis lo van a lograr de manera excepcional.
Una microdosis de cualquier planta medicinal, hace que la sustancia activa de ésta trabaje a través de los impulsos nerviosos, comenzando desde las papilas gustativas, pasando por el hipotálamo, hasta llegar a las
terminaciones efectoras curativas. Este mecanismo de acción neuro-hormonal
descubierto por el Dr. Eugenio Martínez Bravo, ha sido uno de los más grandes hallazgos
que este eminente hombre de ciencia ha legado al mundo de la medicina natural.

Haga lo mismo con su pequeño(a)

Utossted mismo puede curar las vías respiratorias de su hijo o de su hija con esas cuatro microdosis de plantas medicinales: eucalipto, gordolobo, tomillo y moringa. La única desventaja de esta técnica es que si usted las elabora, tiene que hacerlo con anticipación, pues tendrá que esperar 30 días para que la planta termine de liberar sus sustancias activas durante la fase de maceración. En caso de que no disponga del tiempo necesario para su elaboración o que esté necesitando con urgencia un remedio natural como el que aquí estoy proponiendo, puede usted contactarnos para que le enviemos el botiquín por paquetería.

Cómo hacer microdosis (véase también temario del curso por Skype)

El proceso lo podemos dividir en seis fases: el limpiado de la planta, su trituración, la maceración, que es de donde se obtiene la tintura madre; el etiquetado, el filtrado y por último, la dosificación, que es la cantidad de gotas o mililitros de tintura madre que deberá combinar con el denominado vehículo, para que pueda usted obtener la microdosis propiamente dicha. Los pasos que a continuación se indican, se deberán seguir para cada una de las plantas medicinales recién especificadas. En caso de que necesite preparar microdosis de otras plantas medicinales, por favor consúltenos para indicarle cuáles serían las dosis apropiadas, ya que es indispensable conocer el grado de toxicidad de una planta, antes de dosificar su tintura. Tenga cuidado, una tintura de belladona por ejemplo es extremadamente tóxica, y usted necesitará usar, en vez de unos cuantos mililitros, unas cuantas gotas de la misma para obtener su microdosis. Asimismo, recomendamos mantener cualquier tintura, lejos del alcance de los niños.

1. Limpiado
plantas medicinalesLa planta cuya tintura se extraerá durante el proceso de maceración se deberá lavar muy bien con jabón líquido para trastes (no detergente de ropa), empleando agua limpia, corriente y libre de cloro, pues lo que se pretende durante esta etapa es quitarle a la planta toda la tierra, el polvo y los posibles contaminantes que pudiera contener, tales como insecticidas, fertilizantes, orines y excremento de animales, etc.

2. Triturado
La planta se corta en pedazos lo suficientemente pequeños como para que sea posible introducirlos en el recipiente de vidrio en donde quedarán embebidos para su posterior maceración.

3. Maceración
medicina naturalEs la extracción en frío de las sustancias activas de la planta y consiste básicamente en sumergirla en una solución hidroalcóholica dentro de un recipiente de vidrio opaco, o bien recubierto con papel o pintura para bloquear así el paso de la luz hacia el interior del frasco. Es en esta primera fase de donde se obtiene lo que se conoce como tintura madre. Así, al término de un mes, se tendrá una tintura madre por cada planta medicinal.
Se recomienda agitar el recipiente debidamente tapado, unas dos veces por semana, mientras se macera la planta, a fin de que la solución recoja eficientemente sus propiedades terapéuticas.
4. Etiquetado
Es indispensable etiquetar el frasco con el nombre de la planta que contiene, con el objeto de saber la fecha en la que esa planta comenzó a macerarse y para poder distinguir una planta de otra. Esta operación evitará confusiones y nos ayudará mucho para conocer cuándo una tintura madre ya puede comenzar a usarse como base para la preparación de microdosis.

5. Filtrado
filtrado
Cuele la solución teñida por la planta (la tintura) para eliminar impurezas, empleando tela de manta de cielo (las partes sólidas podrían obstruir el paso del líquido a través de los goteros que posteriormente se emplearán para administrar las microdosis). Para aprovechar al máximo su materia prima, se recomienda que después de vaciar la tintura, envuelva usted los restos de la planta con la manta de cielo y la exprima para extraer la tintura que pudiera haber quedado almacenada en la planta.

6. Dosificación
Para preparar su microdosis, necesitará usted mezclar una pequeña cantidad de tintura de cada planta, por ejemplo de gordolobo, con una solución de vehículo. Al resultado de esta combinación se le llama microdosis.
Las cantidades exactas de agua y alcohol para la preparación del vehículo, las de cada una de las tinturas de las plantas mencionadas, así como las de otras muchas hierbas medicinales, se especifican en el Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales.
Antes de tomar el curso le sugerimos se comunique  a nuestro centro de Atención, para que reciba usted vía correo electrónico, la lista del material que necesitará conseguir para realizar la práctica que le permitirá aprender todos los detalles relacionados con esta técnica.

Receta para su remedio casero (modo de administración de microdosis)

Las gotas de las microdosis no deberán deglutirse, sino depositarse directamente sobre la lengua y sin diluirse en agua. Se le pide al niño o a la niña que saque su lengua y se inclina el frasco para que salgan las gotas, procurando distribuirlas en diferentes partes para permitir que varias papilas gustativas absorban las sustancias activas de la planta. Al principio, se recomienda aplicar 3 gotas de cada frasco, cada hora, dejando un lapso de un minuto entre las gotas de un frasco y las del otro, sin importar su orden. Cuando haya señales de mejoría, pueden comenzarse a espaciar las gotas: c/2 horas, c/3 horas, etc., según se vaya sintiendo el paciente. A menos que exista un cuadro agudo de tos o una respiración con sibilancias, no es necesario aplicar las gotas durante la noche, para permitir que el paciente descanse.

vías respiratoriasSi el enfermo fuera alérgico a alguna de las sustancias aquí indicadas, esa sustancia deberá excluirse del tratamiento. En caso de una tos persistente y muy seca, o una respiración con sibilancias, se recomienda administrar la microdosis de gordolobo, cada 5 minutos, por una hora y exponer al paciente durante quince o veinte minutos a vaporizaciones (derecha), una o dos veces al día, de acuerdo con la gravedad del problema. En caso de fiebre, añada una microdosis de estafiate. Hemos comprobado que la fiebre remite administrando 3 gotas de microdosis de esta planta medicinal, cada 5 minutos, por una hora.

microdosisLa medicina natural ha mejorado sustancialmente, gracias a esta técnica relativamente nueva de las microdosis. Los remedios de la abuela han ido evolucionando hasta el punto de convertirse hoy en día, en lo que el Dr. Bernard Rimland denominó medicina inteligente y lo que el Dr. Eugenio Martínez Bravo llamó mecanismo de acción neuro-hormonal. Han sido esos dos gigantes de la medicina natural junto con Abram Hoffer, Linus Pauling y otros muchos más, los que han hecho posible el que uno pueda ser su propio médico. Parafraseando a Sir Isaac Newton, “si queremos ver más lejos, tenemos que subirnos a los hombros de esos gigantes”.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 3 de septiembre de 2015


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar