Medicina Natural

Consultorio de Medicina Alternativa con Recetas


3 comentarios

Sismo del 19-S: un México que se tambalea pero que no se doblega ante la adversidad

Muchos mexicanos que sobrevivimos a los sismos de septiembre de 2017, y que no tuvimos la desagradable experiencia de perderlo todo, nos estuvimos preguntando durante no mucho tiempo, ¿qué puedo hacer yo por todas esas personas que están sufriendo la brutal embestida de un terremoto de esta magnitud (7.1 en la escala de Richter), y que en medio de toda esa adversidad están dispuestos a comenzar de cero con un proyecto de vida diferente? Ya se detuvo a pensar, querido lector, cómo ayudar desde su trinchera a un pueblo con una inteligencia emocional de ese tamaño?

La respuesta en principio parece obvia, sobre todo si se asoma uno a las redes sociales y a los grupos de WhatsApp, y advierte lo que están haciendo la mayoria de los compatriotas: donar en cualquier centro de acopio o en el lugar de los hechos, víveres, ropa, enseres domésticos, herramienta, maquinaria, medicinas, en fin, todos esos recursos que los mismos rescatistas, personal de la marina, del ejército y de distintas instituciones están solicitando a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

Un sinnúmero de voluntarios se han sumado a ofrecer sus servicios tanto para ayudar a la localización de personas, como para rescatar al prójimo de los escombros. Y en el contexto de lo que ha observado el autor de estas líneas, en un desastre como éste, no hay lugar para los pretextos ni excusas para no estar en posibilidad de ayudar, pues hemos visto cómo hasta los menos afortunados, contrarrestan esos supuestos obstáculos con una voluntad férrea que habiendo sido captada y desplegada en varios vídeos, se vuelve viral de la noche a la mañana en los medios sociales de esta bendita web. Supimos incluso de una viejecita (derecha) que aún habiendo acudido descalza al centro de acopio, aportó lo que pudo para alentar al que ahora probablemente tiene menos que ella. Vimos también cómo un hombre en silla de ruedas (izquierda), se afanaba removiendo escombros para ayudar a los rescatistas en su loable y difícil tarea. En el zócalo de Xochitepec, el poblado que se encuentra a unos 5 kilómetros de nuestras instalaciones, en pleno estado de Morelos, fuimos testigos de cómo sus habitantes acudían con desbordado entusiasmo, a dejar una bolsa de despensa para ayudar a los damnificados de Jojutla, Zacatepec, Jiutepec, Tlaltizapán, Tlaquiltenango, Tlayacapan, entre otros tantos municipios sensiblemente afectados por el terremoto del 19-S.

Me llena de orgullo saber que esa gente esté pisando el mismo suelo que me vio nacer, y que hace ya más de una semana nos estremeció a todos los que nos encontrábamos en los estados de Chiapas, Oaxaca, Morelos, Guerrero, Puebla y Ciudad de México principalmente. Admiro a toda esa gente que vibró al unísono con ese movimiento trepidatorio tan característico de un terremoto que intimida y deja huella: una huella difícil de borrar aún a 32 años de haber sufrido un embate similar.

Me alegra saber que todavía existen seres humanos con ese nivel de inteligencia emocional y con esa extraordinaria capacidad para reinventarse, que no precisa de dirigentes corruptos, trajeaditos y bien peinaditos, para organizarse y decidir qué hacer en momentos de crisis, y cuyo único interés es apoyar de manera incondicional al necesitado, a ese ciudadano que el día de mañana no escatimará esfuerzos para tenderle la mano a un semejante en condiciones similares y que hoy por hoy, merece ser parte de una sociedad que ya no permite el desvío de los recursos que ella misma ha generado, por parte de la clase politica que intenta beneficiarse con el despliegue de campañas electorales inútiles, y que gracias a esa capacidad de resiliencia, hoy le da una lección de humildad a un presidente inepto, que está empecinado en someter a una población devastada por la corrupción y la impunidad.

Los mexicanos no queremos construir muros que nos dividan más de lo que ya estábamos, antes del 19-S, y los muros que hemos visto caer justo ante nuestro atónitos ojos, más allá de convertirse en escombro, nos recordarán siempre que el sufrimiento ajeno hay que percibirlo como si fuera nuestro, para hacerle saber al prójimo que nos importa. Y es que la vida es un continuo devenir, y tarde o temprano, aquellos que están construyendo muros para dividir, no encontrarán quien les ayude a levantarlos cuando se caigan.

Y  ese mensaje que me he permitido escribir en cursiva en el párrafo anterior, es el que quisera transmitir desde esta modesta trinchera, a los magnates y directivos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), así como a los insensibles e inoportunos propietarios de la cadena de tiendas Bershka, por la actitud tan vergonzosa que mostraron ante los hechos de este fatídico 19-S.

En contraste con la empatía de esa viejecita que donaba lo poco que tenía y el coraje y la determinación de aquel héroe en silla de ruedas, los representantes legales del Tec de Monterrey no han querido responder por la muerte de cinco de sus alumnos. Los padres de muchos jóvenes que se encontraban cursando la preparatoria en el plantel Xochimilco (una de las zonas mas afectadas por el sismo), han solicitado a los directivos de esa institución, asuman la responsabilidad por su negligencia, debido a que dicho plantel presentó anomalías estructurales a consecuencia del sismo del 7 de septiembre. Pese a ello, las autoridades escolares continuaron sus labores como si nada hubiera sucedido, y el sismo del 19-S terminó de derrumbar varias estructuras del plantel, que ocasionaron la muerte de cinco alumnos y lesiones en un gran número de personas. Durante una reunión entre padres y personal administrativo del ITESM, una de sus representantes alcanzó a soltar: “el campus Ciudad de México es un ejemplo de resiliencia, que significa adaptación al medio y al entorno, ante las adversidades. Nuestro campus es resiliente porque un día se nos inunda, y al día siguiente estamos trabajando, y luego pasa otra cosa, y al día siguiente ya estamos trabajando”.

Y luego pasó otra cosa: que cinco alumnos pagaron el precio de esa “resiliencia”, que en este caso pasó a ser más bien inconsciencia, o mezquindad, diría yo (había yo escrito irresponsabilidad pero me quedé corto y preferí mezquindad, porque les viene como anillo al dedo). ¿Y dónde están los representantes legales del ITESM? … pues siguen trabajando.
Hubo un tiempo en que hasta sentí orgullo de haber estudiado una maestría en el ITESM, dado el prestigio que para mi tenía esa institución en el ámbito científico y tecnológico. Hoy me avergüenzo de haber recibido un certificado de estudios de una institución con intereses tan mundanos (véase aquí el reporte completo de la situación actual entre las familias afectadas por el sismo y esa élite de prepotentes).

Y los diseñadores de la imagen de los escaparates de la cadena de tiendas Bershka, no se quedaron atrás. Estos singulares personajes se sacaron el premio mayor, ambientando sus mercancías como queriendo expresar no se qué: ¿atrevimiento?, ¿desafio?, ¿temeridad? Me reservo mi opinión para no faltarle el respeto a quien se le ocurrió semejante estupidez, más de como se lo faltaron en Twitter, aquellos que protestaron ante esa falta total de sensibilidad y sentido común (derecha). Y al propietario de la patente de Bershka, puede ser que le convenga cambiar de marca, porque después de esto, dudo mucho que sus ventas vuelvan a ser las de antes del 19-S.

Pero bueno, haciendo a un lado esos dos negritos en el arroz, mientras nos disponíamos a responder con el mismo entusiasmo con el que lo estaban haciendo aquellos connacionales que sí son capaces de percibir el sufrimiento ajeno como propio, algunos grupos con los que compartíamos noticias y mensajes en nuestros móviles, nos comentaban que había que participar de una manera más creativa, ya que en algunos centros de acopio, la oferta de algunos víveres estaba superando por mucho a la demanda. Era necesario concentrar esfuerzos en identificar con mayor precisión las necesidades de los que estaban más cerca de nuestro domicilio, y en localizar las zonas en donde se encontraban los más afectados.

Se estaban dando casos por ejemplo, en donde los rescatistas requerían ya no tanto de café, comida y agua (que era lo que la mayoría de la gente había comenzado a llevar por impulso, a las zonas más afectadas), sino de intrumental médico, material y equipo de enfermería; así como escaleras, madera, herramienta y maquinaria para taladrar y cortar materiales de construcción. “Yo no dispongo de ninguna de esas cosas“, pensé.
En tanto una conocida reportera de Televisa se esmeraba en acaparar la atención de su teleauditorio, en torno al rescate de una niña de nombre Frida que después se supo nunca existió, yo ponía atención a lo que los rescatistas solicitaban a quienes en ese momento estábamos viéndolos a través de la red social de Youtube. Y aunque un servidor se encontraba en Xochitepec, Morelos, a casi 100 kilómetros de la Ciudad de México, quería identificar las necesidades que ese grupo de voluntarios tenía, al estar buscando personas con vida en lo que había sido por muchos años, la escuela Enrique Rébsamen.

Entre que Aristegui hacía todo lo posible en poner al descubierto el espectacular montaje de Televisa, y los pobladores de San Gregorio Atlapulco, agredían y corrían de sus calles al jefe delegacional de Xochimilco, de pronto alcancé a escuchar cómo una voluntaria que estaba apoyando en las labores de rescate, solicitaba el envío de antidepresivos al Colegio Rébsamen. Y fue entonces cuando me quedó claro el papel que podríamos desempeñar la Fundación Micromédix y un servidor, en medio de toda esa vorágine de confusión y esperanza. Porque el primer pensamiento que me asaltó fue: “espérame… ¿están pretendiendo medicar a esos niños con antidepresivos?”

Y es precisamente aquí donde está el fondo y la intención de esta publicación: no se trata de brindar ayuda con lo primero que se nos ocurra, ya sea por falta de alternativas, o porque no conocemos otra forma de hacer las cosas. Si hemos de ayudar a esos niños, pensemos bien cómo podemos rescatarlos ya no de los escombros, sino de ese impacto emocional tan brutal que han sufrido; pero sin obviar las consecuencias que nuestras decisiones pueden producir a largo plazo. Porque no les vamos a dar Prozac, Paxil, Zoloft, Lexapro y no sé que más, con tal de estabilizar su sistema nervioso central.

No estoy de acuerdo en proceder impulsivamente, subestimando los efectos secundarios que los fármacos pueden producir en esos niños. No vaya a ser que se verifique aquello de que “sale más caro el remedio que la enfermedad”.  Y si de lo que se trata es rescatar a esos pequeños de un trastorno de estrés postraumático, por llamarle de alguna manera a su condición emocional, ha de ser con extracto de arándano azul, microdosis de pasiflora, valeriana, hierba de San Juan, o lúpulo, y no con ansiolíticos, antidepresivos o antipsicóticos. En casos más severos recurriremos tal vez a la taurina, al GABA y al inositol, que son nutrientes que ayudarán más, que una droga legal sintetizada en el laboratorio.

Cuando escuché a un niño del colegio Rébsamen, relatar cómo los muros de su escuela se desplomaban para convertirse en polvo en cuestión de segundos, advertí que iba a ser necesario también contar con microdosis de fenogreco, eucalipto, gordolobo, tomillo y muy probablemente de estafiate, para contrarrestar las secuelas que ese polvo iba a ocasionar en las vías respiratorias de todos esos muchachitos, que no necesariamene serían los que habían salido “ilesos” de ese colegio, sino tal vez muchos otros que estando en otros estados de la república, tuvieron que encarar la misma adversidad.

Quiero enfatizar que a esas horas, miles de niños se encontraban todavía tomando clases en sus respectivas escuelas, y que el haber respirado el polvo emanado por los derrumbes, demandará la administración apropiada de esas plantas medicinales en microdosis, porque no dudo de que muchos de ellos desarrollen bronquitis y otras infecciones que por lo regular vienen acompañadas de fiebre.

Así, La Fundación MicroMédix estará aportando las sustancias activas de las plantas medicinales que ayudarán a esos niños a superar el trauma al que se vieron sometidos, tanto emocional como físicamente. Y aunque la fundación cuenta con las plantas medicinales y la mano de obra necesaria para elaborar las microdosis, no dispone de algunas materias primas, como son los goteros que sirven para envasarlas, ni con el servicio de tansporte que se necesita para hacer llegar a esos niños, dichos suplementos.
Es por eso que a través de este comunicado, estamos solicitando el apoyo de la población en general, para que tengan a bien donar los envases y el servicio de paquetería o de transporte que hará posible distribuir adecuadamente los productos que esos niños están esperando recibir. Usted, al igual que un servidor, seguramente encontrará una manera de ayudar a los que ahora tienen menos, acorde con sus recursos y aptitudes, y la Fundación MicroMédix está en la mejor disposición de hacer que su apoyo llegue a buen puerto, sin desviar recursos como suele hacerlo la clase política, cualesquiera que sea la forma en la que usted decida contribuir a que México se reinvente.

Asimismo, si usted fue una víctima de este lamentable suceso y necesita ayuda para superar el trauma por el que está pasando, ya sea porque no puede dormir, porque está sufriendo de ataques de ansiedad o de pánico, o por alguna otra secuela originada por los dos terremotos de septiembre, puede consultarnos si ningún costo, dejando su comentario en esta misma sección.
Si su problema no ha surgido a causa de los sismos del 19-S o del 7-S, le suplicamos concerte aquí una cita, ya que en esta sección, solo estaremos atendiendo de manera gratuita a las personas que efectivamente fueron afectadas por los sismos que azotaron nuestro país, el pasado mes de septiembre.

Mexicano: felicítate por ser ahora una mejor persona, y aunque tuvo que temblar para que eso se diera, queramos o no, todos seremos diferentes después del 19-S.
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 29 de septiembre de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.


Anuncios


2 comentarios

Epilobio en microdosis: inmejorable antiinflamatorio para el cáncer de próstata

Han pasado ya cinco años desde que pude librarme totalmente de una prostatitis crónica, y durante todo ese tiempo que invertí buscando un remedio para el dolor de mi pelvis, las constantes febrículas, la micción frecuente y el ardor al orinar y eyacular, siempre me pregunté si la nitazoxanida, la medicina ortomolecular y las microdosis, podrían también ayudar a combatir un cáncer de próstata.
En esos días mis síntomas habían disminuido a tal grado, que no consideré necesario indagar más sobre el asunto. Al haberme hecho cargo de mi prostatitis yo mismo me había dado de alta.

Más allá de un cáncer de próstata se encuentra la voluntad de vivir

Pero el objetivo de compartir con usted esta experiencia, es dejar constancia de que no hay algo en mí que usted no tenga, como para no poder conseguir los mismos resultados. De hecho, usted se encuentra en una mejor posición, porque puede aprovechar lo que yo le voy a confiar aquí, para ahorrarse algunos suplementos y conseguir únicamente aquello que realmente le va a beneficiar.

Durante el proceso de búsqueda que siguió a mi curación, terminé concluyendo que lo que puede servir para desinflamar una próstata, no necesariamente funciona para curar un cáncer que ha invadido esta glándula sexual. No obstante, ahora puedo decir que lo que puede revertir un cáncer de próstata, también puede acabar con una prostatitis crónica o una hiperplasia prostática benigna. No hay que perder de vista que estamos hablando de lo que pueden hacer por usted la medicina ortomolecular y la técnica de las microdosis, que no tienen nada que ver con los procedimientos quirúrgicos o de quimioterapia, propios de la medicina tradicional (la que está basada en fármacos).

En los últimos cuatro años he tratado pacientes con prostatitis sin ningún indicio de cáncer. Pero la necesidad de ganarme la vida y el sufrimiento de otros seres humanos con peores dolencias que las que yo padecí, me han impulsado a seguir explorando las posibilidades que la fitoterapia (remedios basados en plantas medicinales) puede ofrecer. La adversidad me ha  enseñado más que la universidad. El caso de Don Raúl ilustra mejor lo que quiero decir.

El antígeno prostático específico de Don Raúl 

Alarmado por lo que su médico había detectado durante una exploración conocida como tacto rectal, Don Raúl me pidió mi opinión sobre lo que ese excelentísimo señor de bata blanca le había sugerido realizar: se trataba de un examen que se conoce como biopsia de próstata, y cuyo objetivo es extraer alrededor de una docena de muestras de tejido prostático, a fin de confirmar la existencia de células cancerosas. Cuando le pregunté si ya se había realizado la prueba del antígeno prostático específico (PSA) en sangre, me contestó que sí y que los resultados lo tenían preocupado, porque su valor había llegado a los 7.3 ng/ml (nanogramos por mililitro de sangre).

Aun cuando esa cifra era lo suficientemente elevada como para ordenar una biopsia, le aconsejé que probara primero un tratamiento de 20 días con una microdosis de epilobio, porque de acuerdo con mi experiencia y la de otros muchos e-pacientes adscritos a algunas redes sociales de salud 2.0, el procedimiento de la biopsia suele ser un arma de dos filos, dada su naturaleza invasiva: utilizando una sonda de ultrasonido, el médico introduce una aguja por la vía rectal, a fin de recoger suficientes muestras de tejido prostático. En el mejor de los casos, la prueba podría resultar negativa, sin que ello signifique categóricamente que el paciente está fuera de peligro, ya que podría tratarse de un falso negativo.

En el peor de los casos, que por supuesto no sería un falso positivo, la aguja podría contaminarse con tejido realmente canceroso, para después propagar hacia otros órganos sanos, el cáncer así recolectado (metástasis). Como la aguja toma muestras en repetidas ocasiones, y como el médico tiene muy poco control sobre los tejidos que está tocando la aguja, ésta podría afectar células sanas, después de haber recogido una muestra de tejido canceroso.

Con esta otra perspectiva, Don Raúl me inquirió si sabía yo de alguna otra alternativa para descartar un cáncer de próstata. Le contesté que conocía el trabajo de Josep Pàmies, y lo que él a su vez comentaba sobre la obra de Maria Treben, “Salud de la Botica del Señor“.
En su excepcional libro, esta autora relata cómo algunos hombres han podido superar un cáncer de próstata con infusiones de epilobio. Le conté a Don Raúl lo que yo tuve que pasar años atrás, enfrentando el mismo problema, y lo que hubiera hecho en aquel entonces si hubiera sabido lo que ahora sé sobre informática biomédica y medicina alternativa. Durante nuestra conversación telefónica se lo quise dejar muy claro: “si una infusión, una tintura o una microdosis de epilobium angustifolium no revierte un cáncer de próstata, difícilmente lo hará un tratamiento alopático… Yo jamás me sometí a una biopsia de tejido prostático y heme aquí vivito y coleando”.

Las especies de epilobio y su eficacia para combatir las afecciones de la próstata

Supuse que al colgar el teléfono no volvería a saber más de Don Rául, porque a lo largo de nuestra plática lo había notado algo escéptico ante lo que le había dicho poco antes de terminar mi explicación. Sin embargo, como a los tres días me volvió a llamar, esta vez para hacerme ver que de acuerdo con lo que Maria Treben había escrito en el libro que yo le había recomendado, el epilobio de bosque, que es como en España denominan al epilobium angustifoilium, “no vale para combatir las afecciones de la próstata” [1]. Ella afirmaba que solo el epilobio de flores pequeñas, o sea el de la especie parviflorum, era el único que podía cumplir con ese cometido.

El tenía razón, porque Maria Treben (izquierda) así lo había escrito; pero lo que Don Raúl y ella no sabían es que yo tenía pruebas de que la especie angustifolium, al igual que el epilobium hirsutum, también podían revertir una prostatitis, una hiperplasia y un cáncer de próstata. Para que no quedara ninguna duda, le envié por correo electrónico seis artículos en los que varios científicos de renombre, habían presentado evidencias contundentes sobre la eficacia terapéutica de esas tres especies de epilobium, en cuanto a afecciones de la próstata se refiere [2]-[7]. Hacía tiempo que había yo encontrado dichas pruebas en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, haciendo uso del motor de búsqueda PubMed, la base de datos biomédicos más grande del mundo, con más de 27 millones de citas bibliográficas.

De todos las publicaciones que encontré, la que más respaldó los beneficios del epilobium angustifolium en particular, fue la de Schepetkin y otros [8], en la que sus autores explican con lujo de detalles, por qué los extractos de E. angustifolium se han forjado un prestigio muy merecido como alternativas para tratar la úlcera gástrica, la úlcera duodenal, la gastritis, la colitis, la disentería, la diarrea, y como cabría esperar, los problemas prostáticos y urinarios, tales como la inflamación uretral, los trastornos de la micción, el adenoma prostático y la hiperplasia prostática benigna. En cuanto al cáncer de próstata, ellos han presentado evidencias de que los extractos de E. angustifolium exhiben propiedades antitumorales, incluyendo la inhibición del crecimiento de la célula epitelial de la próstata humana PZ-HPV-7. Asimismo, el tratamiento de células de adenocarcinoma de próstata humana sensible a andrógenos LNCaP con extractos de Epilobium, dio como resultado un aumento significativo en el número de células apoptóticas (células cancerosas cuya destrucción es inminente y está programada).

En la imagen adjunta estoy mostrando el resumen de uno de los artículos que más impacto causó en Don Raúl, a propósito de lo que estas tres especies de epilobium serían capaces de hacer por su antígeno prostático. Lo que él juzgó como lo más maravilloso del artículo (lo que en realidad escribió él fue “cool”, término del slang norteamericano que significa “super”), fue lo que he resaltado en azul. Su traducción rezaría más o menos así:

Nuestros estudios demostraron que los extractos de Epilobium angustifolium, Epilobium parviflorum y Epilobium hirsutum son potentes inhibidores de la proliferación de células de cáncer de próstata (LNCaP) con valores de IC50 alrededor de 35 μg/ml. Los extractos bajo prueba redujeron la secreción del antígeno prostático específico (PSA) (de 325,6 ± 25,3 ng/ml, a aproximadamente 90 ng/ml) e inhibieron la actividad de la arginasa (de 65,2 ± 1,1 mUnidades de urea/mg de proteína, a aproximadamente 40 mUnidades de urea/mg de proteína)” [2].

De acuerdo con los resultados de Stolarczyk y sus colaboradores, el antígeno prostático específico disminuyó en una proporción de 3.6 veces (325.6/90), empleando extractos de epilobio. Con una dosis inicial de tres gotas de microdosis, cada 5 minutos durante una hora, y posteriormente cada hora por todo el día; o quizás con 16 a 30 gotas de su extracto, tres veces al día, estimé que en menos de tres meses el antígeno prostático de Don Raúl podía reducirse a solo 2 ng/ml. De conformidad con lo anterior, y suponiendo que usted fuera un varón con problemas de próstata, podría calcular cuánto descendería su antígeno prostático con este tratamiento, dividiendo su valor actual entre 3.6, para obtener un estimado de los nanogramos por mililitro de sangre a los que llegaría, a los tres meses de haber comenzado con las microdosis o el extracto.

¿Está usted en riesgo de desarrollar cáncer de próstata?

Y se preguntará usted, ¿cómo puede saber este señor que en menos de tres meses mi antígeno prostático va a descender en esa proporción? Bueno, además de los hallazgos de Stolarczyk y sus colaboradores, consideré los testimonios de aquellos que ya han puesto a prueba el epilobium con fines de desinflamar su próstata. Después de leer el caso de Christopher Long en la página de Dulce Revolución, pensé que si el antígeno prostático del Sr. Long había disminuido drásticamente de 8.45 a 5.7 y finalmente a 4 mcg/L en tres meses (una proporción de 8.45/4=2.1), tomando tres infusiones (tés) de esta extraordinaria planta, entonces una microdosis o un extracto, podrían hacer más por una próstata inflamada, en el mismo tiempo. En la Fundación MicroMédix hemos comparado la eficacia de las microdosis de algunas plantas con sus respectivas infusiones, y aunque ésta varía mucho entre una planta y otra, siempre la de una microdosis ha resultado superior. Es de esperar entonces que en menos de tres meses, una microdosis desinflame 1.7 veces (3.6/2.1) más, que un té de epilobio.

En las imágenes adjuntas, puede usted consultar los valores de referencia del antígeno prostático específico, en función de la edad. Para ayudarle a interpretar este tipo de análisis, voy a exponer mi caso, en el que el Dr. Carlos Pacheco Gahbler, me estuvo tratando con fármacos por un tiempo, y en el que después de dos semanas, me dio de alta con un antígeno prostático de 3.1 ng/ml. Aunque este valor parecía bastante razonable para un hombre de 54 años (ahora tengo 62), las aguas se habían logrado calmar hasta ese entonces, después de que mi antígeno prostático había llegado a los 5.6 ng/ml. Ahora, ¿por qué en ese momento el Dr. Pacheco me dio de alta y no consideró necesaria una biopsia prostática? La clave estuvo en el valor que tenía lo que en urología se conoce como antígeno prostático libre, el cual es un parámetro que sirve para saber qué tan probable es que una biopsia resulte positiva al cáncer (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla). Para saberlo, se divide el valor del antígeno prostático específico libre, entre el valor del antígeno prostático total. El valor así obtenido se conoce como por ciento (%) de antígeno prostático libre (o PSA libre en %), y se utiliza para establecer el riesgo de cáncer de próstata. Una vez calculado el PSA libre en %,  se localiza el rango en el que se encuentra dicho valor dentro de las tablas mostradas en la segunda página del análisis (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).
Así, para ilustrar cómo determinó el Dr. Pacheco la probabilidad de que en el 2010, saliera yo del laboratorio OLARTE Y AKLE con una biopsia positiva en la mano, simplemente dividió 0.41/3.1, y con el valor de este cociente (13.2 % < 14%), recurrió a la tabla que aparecía en la parte superior de la página 2 de mi análisis (Pacientes con Antígeno Prostático Específico Total de 2.6 a 4.0 ng/ml), para descubrir que la probabilidad de un cáncer de próstata era de  25%.

 Descubriendo lo que la prosperidad nunca me hubiera permitido develar

Antes de consultar a este urólogo, mis antígenos total y libre estaban en 5.6 y 0.537 ng/ml respectivamente, por lo que el PSA libre en por ciento ascendía a 9.6%. Si usted consulta la tabla inferior de mis análisis en la página 2, va a encontrar una probabilidad de 64% de desarrollar cáncer, lo cual me mantuvo preocupado durante todo el tiempo que transcurrió hasta dar con el Dr. Pacheco.

Pero las cosas no terminaron ahí. Como sucede con todo el género humano, me confié y descuidé mi alimentación, y continué con los típicos hábitos del estilo de vida moderno, es decir, mal pasándome y consumiendo lácteos y alimentos repletos de gluten y azúcar. Por si eso fuera poco, tuve que afrontar en el orden que sigue, las contrariedades que todo divorcio acarrea, el accidente automovilístico en el que el mayor de mis hijos casi pierde la vida, el fallecimiento de mi querida madre, así como la agobiante lucha contra la esquizofrenia de otro de mis vástagos. El estrés al que me vi sometido durante esa etapa de mi vida, dio al traste con mis glándulas suprarrenales y en especial con mi antígeno prostático, que para ese entonces ya rondaba de nuevo los 5.0 ng/ml. Fue entonces cuando después de consultar a otros dos urólogos, decidí terminar de una vez por todas con ese viacrucis.

El último urólogo que consulté poco después de haber incursionado en el mundo de las microdosis y cuando todavía no conocía los secretos de la medicina ortomolecular, me llegó a decir que conocía casos en los que los pacientes pudieron vivir mucho tiempo con cáncer de próstata, sin saber que lo tenían. También me dijo que había oído de otros que morían por otras causas, aún sabiendo que lo padecían.

Habiendo vivido la misma experiencia por la que están pasando un sinnúmero de almas masculinas en pena, hoy puedo afirmar que con uno o dos frascos de microdosis de epilobium angustifolium, complementados con dosis terapéuticas de licopeno, una dieta rica en soya y otros poderosos antioxidantes administrados también en cantidades apropiadas (ortomoleculares), cualquier paciente con problemas de próstata puede olvidarse de las cirugías, las quimioterapias y los consejos tan aberrantes que algunos excelentísimos señores de bata blanca suelen soltar de vez en cuando, tratando de vender cirugías para poderse comprar ese auto que tanto han soñado.

Tal vez usted no me lo crea, pero en una ocasión, un médico de las llamadas farmacias similares me llegó a decir: “si no ha podido desinflamar su próstata con nada, ¿por qué no se la quita?” Estuve a punto de contestarle: ¡por qué no se la quita usted, mequetrefe!
Al final pude ver toda esa serie de vicisitudes como una oportunidad más de crecimiento personal, y efectivamente así fue, el que creció más fui yo, no mi próstata.
No sé exactamente qué tanto querrían todos esos médicos infundir miedo en mi, con tal de venderme una biopsia de próstata; pero lo cierto es que gracias a esos comentarios y al impacto que produjo en mí el enterarme de lo que costaba dicho examen, fue que terminé especializándome en informática biomédica, después de haber descubierto en la literatura biomédica, que la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida.

Usted podría ser un médico graduado en Harvard y haberse doctorado en la universidad más prestigiada del mundo, o bien un “médico similar” como el de la anécdota que relaté en un párrafo anterior; pero si no ha sufrido en carne propia una prostatitis crónica o un cáncer de próstata, y desconoce los principios en los que se basa la informática biomédica, me da exactamente lo mismo lo que pueda usted opinar sobre la medicina alternativa que aquí se está proponiendo.

Opciones para proveerse de microdosis de epilobio

Ahora que si usted es un hombre de más de 40 y no ha podido librarse del lastre que representa una prostatitis crónica, una hiperplasia prostática benigna o un cáncer de próstata, me place comunicarle que a partir del 20 de Agosto de 2017, ya tendremos listas las microdosis de epilobium angustifolium. Si radica en la República Mexicana, podemos enviarle por paquetería, ya sea los frascos de microdosis, o bien la planta, para que usted mismo prepare los suyos. Esta segunda opción le permitirá elaborar las microdosis que desee, tomando el “Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales” que la Fundación MicroMédix imparte por Skype. En un par de sesiones de hora y media cada una, usted podrá aprender todo lo relacionado con la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a través de una práctica de laboratorio en tiempo real, desde la comodidad de su hogar.

“No hay enfermedades incurables, solo hay médicos insufribles”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 25 de Julio de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.


REFERENCIAS

[1] Maria Treben. Salud de la Botica del Señor. Consejos y experiencias con hierbas medicinales. Editorial Ennsthaler, Austria
[2] Stolarczyk M et al. Extracts from Epilobium sp. herbs, their components and gut microbiota metabolites of Epilobium ellagitannins, urolithins, inhibit hormone-dependent prostate cancer cells-(LNCaP) proliferation and PSA secretionPhytotherapy Research. 2013 Dec;27(12):1842-8. doi: 10.1002/ptr.4941. Epub 2013 Feb 25.
[3] Jürgenson S. et al. Vegetational variation of phenolic compounds in Epilobium angustifoliumNat Prod Res. 2012;26(20):1951-3. Epub 2011 Dec 9.
[4] Bartfay WJ. et al. Gram-negative and gram-positive antibacterial properties of the whole plant extract of willow herb (Epilobium angustifolium)Biol Res Nurs. 2012 Jan;14(1):85-9. doi: 10.1177/1099800410393947. Epub 2011 Jan 5.
[5] Hevesi Tóth B. et al. Polyphenol composition and antioxidant capacity of Epilobium speciesJ Pharm Biomed Anal. 2009 Jan 15;49(1):26-31. doi: 10.1016/j.jpba.2008.09.047. Epub 2008 Oct 8.
[6]  Kiss A. et al. Compounds from Epilobium angustifolium inhibit the specific metallopeptidases ACE, NEP and APNPlanta Med. 2004 Oct;70(10):919-23.
[7] Vitalone A. et al. Characterization of the effect of Epilobium extracts on human cell proliferationPharmacology. 2003 Oct;69(2):79-87.
[8] Schepetkin, I. A.Ramstead, A. G.Kirpotina, L. N.Voyich, J. M.Jutila, M. A., and Quinn, M. T. (2016Therapeutic Potential of Polyphenols from Epilobium Angustifolium (Fireweed)Phytotherapy Research.,  30, no. 8 (May 2016): 1287-1297.


14 comentarios

Microdosis de Akuamma: nueva medicina alternativa para tratar la esquizofrenia y otros trastornos mentales

Han transcurrido ya más de cuatro años desde que pude rescatar a mi hijo de la impenetrable oscuridad de la esquizofrenia, y así como tuvimos la fortuna de ver la luz al final del túnel en nuestra familia y en las de otros tres muchachos alguna vez afectados por este mismo trastorno, también hemos estado luchando por vencer las alucinaciones auditivas de Ángel, el chico cuyo caso expuse en una entrega anterior, en donde expliqué cómo pude determinar sus deficiencias nutricionales, a partir de un análisis de tejido de cabello (mineralograma).

La contribución de la Fundación MicroMédix a la medicina alternativa

Con Ángel y con una chica de nacionalidad peruana, todavía no hemos podido ver esa luz que solo Dios puede enviar a cada uno de nosotros, para iluminar el camino que Él ha querido que sigamos. Y cada vez que abro una nueva investigación para encontrar esa planta, ese aminoácido, esa vitamina o esa combinación de nutrientes que puede ayudar a otros a encontrar su propio camino, reflexiono de nuevo sobre lo que dijo el célebre poeta romano Horacio, a propósito del infortunio: “La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubiesen permanecido durmiendo… En la adversa fortuna suele descubrirse el genio, en la prosperidad se oculta”.

Con esa máxima de Horacio enclavada en mi mente, y apoyándome de las herramientas de la informática biomédica que acostumbro emplear para lidiar con el infortunio, pude encontrar un antipsicótico natural para tratar la esquizofrenia, con las mismas características que poseen los llamados antipsicóticos atípicos; pero libre de efectos secundarios.

Se trata de una alternativa a los medicamentos psiquiátricos, que hemos implementado en la Fundación MicroMédix con una microdosis que contiene los alcaloides (un grupo de sustancias activas) de una planta africana, conocida en el medio científico como Picralima nitida (izquierda), y a la que cualquier mortal en Nigeria identificaría como Akuamma.
Me gustaría ser más específico. No se trata de un producto milagro; estamos hablando de fitomedicina basada en evidencias, y las propiedades de la Akuamma han sido usadas por años, en Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y otros países africanos, para tratar síndromes psicogénicos a los que antiguamente se les solía dar el nombre genérico de “locura”. Como veremos a lo largo de esta entrega, las propiedades terapéuticas de algunas plantas de la familia de las apocináceas, que es precisamente el caso de la Picralima nitida,  ya han sido estudiadas en repetidas ocasiones por Elisabetsky E. y Costa-Campos L. [1], Linck VM [2] y otros grandes referentes de la psicofarmacología moderna [5]-[9].

Lo que está aportando la Fundación MicroMédix  a través de este nuevo tratamiento alternativo, es la aplicación de la técnica de las microdosis del Dr. Eugenio Martínez Bravo, a la semilla de la Picralima nitida. Gracias a ese gran científico mexicano y a esos otros investigadores de renombre internacional, estaremos en posibilidad de tratar la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el TOC, la demencia, el Alzheimer y la ansiedad, con tres gotas de una solución hidroalcohólica mezclada con dosis apropiadas de tintura de Akuamma, administradas sobre la lengua, cada 5 minutos durante media hora o una hora como máximo, y posteriormente cada hora o cuatro veces al día, dependiendo ello de la severidad del caso y la naturaleza del trastorno.

Por qué emplear la semilla de la planta en microdosis

Como veremos más delante, la alstonina es uno de los principales alcaloides de la Picralima nitida, y se encuentra en la corteza de sus tallos, frutos y semillas [3]. No obstante, para implementar un tratamiento a base de una planta medicinal, es necesario considerar, además de la biodisponibilidad de la materia prima, su disponibilidad comercial. De esta manera, al explorar el espacio cibernético para ir en busca de este preciado alcaloide, advertimos que la semilla era la materia prima más asequible en el mercado de las plantas medicinales, pues todo parece indicar que los frutos y el tallo, pierden sus propiedades con el paso del tiempo y presentan complicaciones a la hora de envasarlos, manejarlos y distribuirlos.

La aplicación de la técnica de las microdosis, nos viene como anillo al dedo en este caso, dada la naturaleza de su mecanismo de acción neuro-hormonal [4]. Las microdosis poseen la cualidad de transportar las sustancias activas de las plantas medicinales a través del sistema nervioso, característica ideal para actuar más eficientemente en los trastornos mentales. Las vitaminas, los minerales, los ácidos grasos esenciales y los aminoácidos entran al organismo regularmente por la vía oral, ocasionando que su mecanismo de acción a través del torrente sanguíneo, se ralentice. En contraste con ese modo de operación, una microdosis herbal hace que los alcaloides de la planta en cuestión, trabajen a través de impulsos nerviosos que van, desde las papilas gustativas hasta las terminaciones efectoras curativas, pasando por el hipotálamo y la corteza cerebral.

Por qué optar por un antipsicótico natural

Afortunadamente no estudié en ninguna facultad de medicina en donde se me aleccionara para contemplar el sufrimiento ajeno, sin demostrar la más mínima inmutación. Y como no es mi estilo el abandonar al paciente a su suerte, cuando me doy cuenta de que no mejora con lo que sé que le funciona a la mayoría, procuro indagar más sobre lo que podría beneficiar a ese paciente en particular. Fue así como comencé a estudiar más a fondo las propiedades farmacológicas de algunos antipsicóticos como la clozapina, la olanzapina y la ziprasidona, con el propósito de saber qué parámetros son los que hay que tomar en cuenta, a la hora de evaluar un agente terapéutico natural para la esquizofrenia.

Poco antes de que Ángel regresara de los Estados Unidos de Norteamérica, yo había retomado un proyecto de investigación que consistía en encontrar un sustituto natural para la clozapina, que era justamente el antipsicótico que Ángel estaba tomando en aquel entonces. Había seleccionado este antipsicótico atípico (de segunda generación), porque además de sentirme comprometido con la salud de mi paciente, hasta donde yo sabía, la clozapina parecía ser el mejor de todos y al mismo tiempo el último recurso al que recurrirían los psiquiatras para controlar los síntomas positivos de la esquizofrenia, esto es, los pensamientos delirantes y las alucinaciones tanto auditivas como visuales.

Me intrigaba sobremanera el saber, por qué alguien con algo de sentido común tendría que agotar todas las posibilidades, antes de echar mano del mejor fármaco. Fue así como me enteré que la clozapina no solo deprimía el sistema inmune del paciente (agranulocitosis), sino que entre otras muchas cosas, era el antipsicótico con la mayor incidencia de convulsiones. Traduje un párrafo de la versión completa del artículo que aparece a su izquierda, para dejar en claro lo que Elisabetsky y Costa-Campos reportaron a propósito de la actividad pro-convulsiva de dicho antipsicótico:

“La clozapina (una fenotiazina) es el antipsicótico más estudiado a este respecto; presenta el mayor riesgo de convulsiones, con una incidencia del 3.5%, frente al 0.9% para la olanzapina, el 0.9% para la quetiapina y el 0.3% para la risperidona” [1].
Lo más irónico del caso, es que pocos días después de haber encontrado este interesante documento, Ángel me comunicó vía telefónica que su nuevo psiquiatra le había practicado un electroencefalograma que revelaba cierto riesgo de desarrollar epilepsia, por lo que además de ziprasidona (Geodon), le estaba recetando oxcarbazepina. Si bien el “electro” nos estaba alertando sobre una situación por demás delicada, la solución no estaba en darle un agente anti-convulsivo con potencial para producir obesidad, que a su vez necesitaría la prescripción de un agente anti-diabético, y que demandara asimismo la administración de un anti-hipertensivo con su correspondiente anti-arrítmico, y así sucesivamente. De ahí la necesidad de encontrar un antipsicótico natural, libre de complicaciones concatenadas.

Hace más de un año que he estado tratando a Ángel, y en todo ese tiempo jamás me reportó una sola mioclonía, y mucho menos un ataque de epilepsia, de tal manera que una vez más estábamos ante un caso de desfachatez psiquiátrica promovida por el consorcio farmacéutico y sus mercaderes de bata blanca. Una razón más para ir en busca de una medicina alternativa que no pretende lucrar con el sufrimiento ajeno.

Le tuve que decir que lo que le estaba prescribiendo ese comerciante de salud, no era otra cosa que una estrategia para evitar las convulsiones que la clozapina y ahora la ziprasidona podían producir como uno más de sus efectos secundarios de largo plazo. Durante año y medio, Ángel y yo habíamos logrado reducir la dosis inicial hasta solo 1/4 de tableta, no sin haber sorteado un gran número de contrariedades. Paradójicamente, la retirada de la clozapina había pasado a ser parte de su recaída (el regreso de las voces), como lo fueron también el estrés que le produjo el comenzar a estudiar un doctorado en los EUA, y los agravios que recibió de su señor padre, con motivo de su partida al extranjero. Lo que más me tranquilizaba en ese momento, es que yo había estado tratando a Ángel con dosis terapéuticas de taurina y GABA (entre otros nutrientes); dos suplementos con propiedades anti-epilépticas cuyo propósito inicial era controlar los síntomas negativos de la esquizofrenia, que en el caso de Ángel se manifestaban como pesadillas, ansiedad extrema e insomnio. En este orden de ideas, tanto la familia de Ángel como la terapeuta Lourdes González y su servidor, preferimos prescindir de la oxcarbazepina y continuar con la taurina, el GABA, el magnesio, el manganeso y el zinc, que ya de por sí habían sido prescritos para la esquizofrenia, y que ahora desempeñarían también el papel de agentes anti-epilépticos.

La decisión de haber optado por un tratamiento natural para prevenir una posible epilepsia en el caso de Ángel, no solo se basó en los hallazgos de Elisabetsky y Costa-Campos, sino en la experiencia que mi esposa, la terapeuta Lourdes González, vivió con uno de sus hermanos a quien a muy temprana edad se le diagnosticó epilepsia. Y es que ella fue testigo de un hecho que marcó para siempre la vida de toda su familia.

Un día, poco después de que su hermano abandonara el Hospital de la Raza, tras haber sido medicado con Epamin (fenitoína), presenció cómo su mamá arrojaba al bote de la basura, la bolsa llena de medicamentos que el personal de dicha institución le había dado para controlar las convulsiones que su hijo había presentado, y que ese día habían tenido lugar como en ocho ocasiones, según estimó mi esposa mientras intentaba recordar los pormenores de esa triste experiencia. Su mamá tenía razones muy poderosas para haber obrado de esa manera, porque resultó que su hijo fue mejorando gradualmente, a medida que ella misma se hacía cargo de su epilepsia con magnesio y polvo de índigo, una planta de origen asiático (derecha) muy parecida a la que todos conocemos como añil y que en ese entonces solo se podía conseguir en México a un precio de $ 600,000.00 viejos pesos los 100 gramos. ¿Vía de administración?, muy sencilla: entre su mamá, ella y sus hermanas encapsulaban a mano el polvo de la planta para que él la pudiera tomar. ¿Dosis? No lo sé, pregúntele a mi suegra, ella es la autora intelectual de esa terapia. Yo más bien emplearía microdosis de añil y de tumbavaqueros, aparte de los suplementos que recomendé con anterioridad.

Otro de nuestros pacientes, a quien llamaré JP a fin de ocultar su verdadera identidad, ha comenzado su tratamiento con cierto éxito, porque aunque al principio experimentó altas y bajas, hasta el momento se encuentra estable, al grado de que ya está yendo a la escuela y pretende regresar a su vida normal, a pesar de estar medicado con olanzapina.
Este es otro caso que ha despertado nuestro interés por encontrar un antipsicótico natural que reemplace en esta ocasión a la olanzapina. Tan pronto como su familia decida disminuir gradualmente la dosis de esta droga, comenzaremos a administrar la microdosis de Akuamma, con miras a combatir el consabido síndrome de abstinencia.

Si bien la olanzapina no presenta tantas complicaciones como la clozapina, sí merece una mención especial, ya que constituye un ejemplo típico de farmacodependencia cuando se ha llegado a tomar por más de una semana; a veces más, a veces menos.
Durante le retirada de la olanzapina, que suponemos es uno de los pasos que su familia querrá dar para lograr que su hijo se libere definitivamente de los fármacos, será imprescindible contar con la ayuda de un antispsicótico como el que aquí estamos proponiendo.

De hecho, queremos agradecer infinitamente al padre de JP, por haber sido el primer padre de familia en realizar un pedido de 100 grs de polvo de semilla de Akuamma, que nos estará llegando en estos días, para que su hijo se vea beneficiado con las microdosis que prepararemos como resultado de esta noble acción.
Ya se ve por qué nos hemos empeñado tanto en encontrar un agente antipsicótico natural que haga las veces de “muleta”, mientras se retira el fármaco prescrito por el psiquiatra, dado que tanto los efectos secundarios como los calculados (farmacodependencia), representan un obstáculo para la recuperación de nuestros pacientes. Solo estamos esperando recibir desde el otro lado del mundo, el polvo de la semilla de Akuama, para comenzar a preparar la microdosis objeto de esta publicación.

Los sucesos que dieron luz al proyecto “antipsicótico natural para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia”.

Cuando fue evidente que a Ángel no lo iban a dejar de acosar sus “demonios internos” (las voces), retomé con más ahínco el proyecto de investigación que tiempo atrás me había asignado la Fundación MicroMédix. El proyecto “Antipsicótico natural para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia”, consistía en emular hasta donde fuera posible, el mecanismo de acción de la clozapina, exceptuando por supuesto el total de sus efectos secundarios y calculados.

Todo comenzó con una búsqueda muy simple en Google con las palabras clave antipsychotic herbal filetype:PDF, que arrojó un total de 34,800 vínculos. Como se advierte en la figura adjunta, el quinto vínculo del listado me condujo a un sitio en donde pude conocer las características generales de la primera planta que se usó para curar lo que los antiguos textos de la medicina ayurvédica hindú describieron como “locura”: la Rauwolfia serpentina (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).

Pero lo que resultó más interesante aún, fueron los resultados que arrojó Arrowsmith, cuando quise extraer de la literatura biomédica, el conocimiento que estaba buscando. Con la idea de hacer más específica mi pregunta, ingresé como literatura A las dos palabras clave auditory hallucinations y como literarura C, serpentine, que era el nombre del alcaloide que averigüé después, contenía la R. serpentina. Cuál no sería mi sorpresa al descubrir que al seleccionar la palabra antipsychotic en el listado de términos B, el vocablo alstonine apareciera una y otra vez en los encabezados de los artículos que Arrowsmith me estaba mostrando (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).

¿Que cosa era eso que se repetía en todos los títulos de los artículos de la columna de la derecha?
Era el alcaloide indol que contienen varias plantas de la familia de las apocináceas; el mismo al que se le atribuyen las propiedades antipsicóticas de la Picralima nitida, la Alstonia boone, la C. roseus, la Rauwolfia caffra y la Rauwolfia vomitoria, por mencionar las más estudiadas.

Significado del conocimiento biomédico develado

A partir de ahí, me concreté a analizar lo que estarían implicando cada uno de esos títulos, los resúmenes asociados a los mismos, así como los artículos completos que pudiera conseguir, para asegurarme de lo que ya estaba sospechando.

Curiosamente, el resumen del primer artículo del listado de la imagen inmediata anterior, coincide con el objetivo del proyecto que la fundación me encomendó, porque está implicando que la alstonina emula las propiedades de la clozapina. No se necesita más que traducir el párrafo que he resaltado aquí en azul, para concluir que: “La alstonina es un alcaloide indol que tiene un perfil experimental antipsicótico comparable con el de la clozapina, y es compatible con los efectos que se presume tiene en los pacientes con trastornos mentales” (pulse sobre la imagen para agrandarla).

No acostumbro basarme únicamente en uno o dos artículos científicos, aún cuando estos provengan de fuentes tan confiables como PubMed (Medline) y otros acervos bibliográficos de prestigio internacional, por lo que preferiría hacer el papel de “abogado del diablo” para reafirmar o desmentir la premisa enunciada en el párrafo anterior.
No se me dificulta mucho desempeñar ese papel, pues escuchando atentamente las inquietudes de mis pacientes y respondiendo a las peguntas que sus padres me hacen mientras están luchando contra la esquizofrenia de su ser querido, es como he aprendido a determinar si estoy en el camino correcto. El caso de Don Chema y su hijo Ramón me ayudará a ilustrar mejor lo que quiero decir.

Cuando le expliqué a Don Chema el propósito de nuestro proyecto, me preguntó si la microdosis de la Akuamma podría causarle convulsiones a su hijo, como podría hacerlo la clozapina, a lo que le respondí que no. No pude demostrárselo en ese momento porque la consulta era telefónica. En la imagen adjunta se puede leer lo que Costa-Campos y otros le responderían a Don Chema, así como a otros admirables padres en cuanto a que si la alstonina ha sido probada en seres humanos y no solo en el laboratorio. Lo resaltado en azul, una vez traducido al español, rezaría más o menos así:

“El alcaloide alstonina de indol es el componente principal de las plantas usadas por los psiquiatras nigerianos como drogas contra la demencia. El alcaloide presenta un perfil experimental muy similar al de la clozapina antipsicótica atípica. Este estudio tuvo como objetivo comparar la actividad pro convulsiva de estos dos compuestos antipsicóticos.
A través de la administración repetitiva durante un período de 30 días del modelo de prueba de encendido (kindling), se muestra que, a diferencia de la clozapina, la alstonina no posee actividad pro convulsiva. 
Los datos se suman a las sugerencias anteriores de que la alstonina merece ser examinada como un modelo para el desarrollo de nuevos antipsicóticos” [5].

Aunque los síntomas negativos de la esquizorfenia los hemos estado manejando con bastante éxito con inositol, taurina, GABA, glicina y otros nutrientes igual de importantes, conviene ahora preguntarse, ¿qué tanto tiempo deberán administrarse dichos nutrientes, para obtener el alivio anhelado? Hasta ahora, mi respuesta había sido que en promedio, los casos de éxito se han observado alrededor de los 6 meses, dependiendo ello de los años que el paciente haya estado medicado (con fármacos), así como del tipo de antipsicóticos empleados. La farmacodependencia de la olanzapina por ejemplo, es una travesía con menos tropiezos que los que se llegan a presentar con la clozapina. La mamá de uno de mis pacientes en España, me decía que el antipsicótico que menos resistencia había ofrecido durante su retirada, había sido el haloperidol (Haldol). Dos de nuestros casos de éxito, el de mi hijo y el de otro muchacho cuyo nombre no puedo revelar por habérselo prometido a sus padres, tomaron olanzapina solo unos cuantos días al principio del tratamiento. Como ya podrá usted suponer, fueron experiencias muy difíciles de superar, dado que los efectos de la medicina ortomolecular y las microdosis con las que contábamos en ese entonces, no se notaron sino hasta después de varios meses de esfuerzo y dedicación.

La idea entonces es disminuir el sufrimiento del paciente durante la fase de transición entre la medicación convencional (a base de fármacos) y la medicina ortomolecular y las microdosis. Como en toda profesión, hemos progresado hasta el punto de haber devuelto la salud a una niña de 12 años con síntomas psicóticos, en escasos dos meses. Un hecho que no puedo dejar de mencionar en relación a este caso, es que su mamá nos llamó antes de recurrir a un psiquiatra, por lo que su hija jamás llegó a tomar antipsicóticos, ansiolíticos o cosas por el estilo.

Hasta donde alcanzo a vislumbrar, con la microdosis de Akuamma, podríamos reducir ese tiempo de recuperación hasta probablemente un mes. ¿Y de qué manera esta microdosis puede reducir los síntomas negativos de la eszquizofrenia, y de aquellos que se producen como resultado de la retirada del (o los) antipsicótico(s) (síndrome de abstnencia)? Nuevamente, prefiero responder a esta pregunta, apoyándome en lo que los expertos en psicofarmacología opinan al respecto (le recuerdo que mi especialidad es la informática biomédica).

En la imagen adjunta he resaltado una vez más en color azul, lo que considero responde mejor a esta cuestión. Pero permítame ahorrarle el trabajo de traducir al español, el párrafo que cumple a la perfección con ese cometido:
El estudio indica que el alstonina no sólo aumenta la interacción social en ratones normales, sino que también evita los déficits sociales atribuibles a los síntomas negativos de la esquizofrenia. Este estudio refuerza y complementa el perfil antipsicótico de la alstonina y destaca su potencial como un fármaco útil para el manejo de los síntomas negativos de la esquizofrenia” [6].
Desde el punto de vista de la teoría dopaminérgica de la esquizofrenia, no hay mucha diferencia entre sus síntomas negativos y los ocasionados por un síndrome de abstinencia. De acuerdo con esa teoría, existe una alteración en la transmisión de la dopamina en el cerebro.

El aumento de la actividad dopaminérgica en las regiones subcorticales, en especial en las vías mesolímbicas, está correlacionado con los síntomas positivos de la esquizofrenia. A su vez, los síntomas negativos y cognitivos parecen estar correlacionados con un descenso de la actividad dopaminérgica en regiones corticales prefrontales. Todo parece indicar que al antagonismo dopaminérgico rige la manera en la que se manifiestan los trastornos psicogénicos, y ese antagonismo también ha sido constatado por el mecanismo de acción de la clozapina y la propia alstonina (pulse sobre la imagen de la derecha para agrandarla).

La ansiedad es uno de los síntomas negativos con el que podemos ejemplificar perfectamente cómo la alstonina podría contribuir a disminuir sensiblemente o quizás hasta eliminar un síndrome de abstinencia provocado por la retirada de un antipsicótico como los que aquí se han mencionado. En la imagen de la izquierda (pulse para agrandarla), Costa-Campos y sus colaboradores estarían respondiendo a la pregunta ¿Puede la alstonina ayudar  a reducir o inclusive a detener un ataque de ansiedad? Se lo traduzco con mucho gusto:

La alstonina claramente se comporta como un ansiolítico tanto en el modelo conductual de panel perforado como en el de luz/ oscuridad. La administración previa del antagonista del receptor de serotonina 5-HT 2A/C ritanserina, revertió los efectos de la alstonina en los modelos conductuales de panel perforado y de luz/oscuridad, lo que sugiere la participación de estos receptores en el mecanismo de acción de la alstonina” [7].

Por último, y aunque esto es algo que un padre de familia difícilmente se cuestionaría, pero que es menester enfatizar para terminar de cumplir bien con mi labor de “abogado del diablo”, es señalar la importancia que puede tener otra teoría que postula que los niveles de glutamato, y no solo los de dopamina, también pueden desembocar en un trastorno psicótico. De manera análoga a como sucede con la teoría dopaminérgica, un aumento excesivo en el nivel de glutamato a nivel cerebral, produce un efecto glutamatérgico con potencial para provocar alucinaciones, pensamientos delirantes y síntomas negativos.

Estos síntomas negativos podrían comprender estereotipias (repetición mecánica de las mismas posturas o movimientos), depresiones, falta de concentración, deterioro de la memoria, aislamiento social y ataques de ansiedad/pánico. En el párrafo que he resaltado en la imagen inmediata anterior, se puede leer lo que Herrmann y otros responderían a la pregunta: ¿cómo beneficiaría la alstonina de la Akuamma, a un paciente con niveles altos de glutamato? La traducción del párrafo en azul quedaría como sigue:

Este estudio muestra que la alstonina disminuye la absorción de glutamato, lo que puede ser beneficioso para la deficiencia glutamatérgica observada en la esquizofrenia. Cabe destacar que la disminución de la absorción de glutamato coincide con la inversión del déficit de interacción social y de memoria funcional inducidos por el MK-801 . Un beneficio potencial adicional de la alstonina como antipsicótico es su capacidad para aumentar el glutatión, un antioxidante celular clave que se ha informado se encuentra disminuido en el cerebro de los pacientes con esquizofrenia. Una característica adicional del nuevo mecanismo de acción de la alstonina que refuerza que los receptores D(2) no están sustancialmente implicados, es la ausencia del efecto de la apomorfina en los cambios inducidos por la alstonina en la captación de glutamato” [8].

Otras propiedades terapéuticas de la Picralima nitida

Esta última característica viene a reforzar aún más el por qué emplear esta planta en particular para tratar la esquizofrenia. Basta con volver a leer lo que he resaltado en negritas para apreciar mejor su potencial. Y eso que no mencioné las cualidades tan extraordinarias que la mayoría de la gente le atribuye a la Akuamma.
Lo dicho hasta aquí solo abarca  las propiedades antipsicóticas de esta planta y las aplicaciones que muy poca gente conoce. La Akuamma se ha hecho famosa en todo el mundo más bien por sus propiedades analgésicas.
Además de aliviar el dolor, la Akuamma se ha empleado también como remedio para la fiebre, la hipertensión, la ictericia, la dismenorrea, los trastornos gastrointestinales y la malaria. Diversas publicaciones de carácter científico han demostrado que otros alcaloides aislados aparte de la alstonina, así como los extractos de sus taninos, polifenoles y esteroides, se han usado con gran éxito como analgésicos, anti-inflamatorios, hipoglucémicos, hipotensores y antimicrobianos. Análogamente, algunas otras de sus sustancias activas se han empleado por años para combatir las úlceras y los tumores [9].

El beneficio es para usted y su familia, no para los magnates farmacéuticos

Y si acaso se encontrara usted en otro país y por tal motivo no pudiésemos hacerle llegar hasta su domicilio las microdosis de Akuamma, nada nos impediría hacerle llegar a través de Skype, el conocimiento necesario para que usted mismo las elabore. Nuestro objetivo es que usted resulte beneficiado con las cualidades de esta planta, no solo en cuanto a mejorar su calidad de vida o la de un familiar, sino para que también ahorre en suplementos. Si bien la receta para la esquizofrenia con suplementos ha dado buenos resultados, no podemos negar que para la mayoría de las familias, representa una parte sustancial de su presupuesto.

Son muy pocos los países en donde los precios de los suplementos son bastante asequibles, y las microdosis podrían marcar un hito en la evolución de la psiquiatría alternativa, como resultado de la inclusión social de familias de escasos recursos, en este proceso de cambio. Parte de nuestra visión es hacer llegar a los lugares más apartados del planeta, el conocimiento que extraemos de este espacio cibernético, y si no reducimos ahora los costos de nuestros tratamientos, no podremos decir después que hemos cumplido con nuestra misión, porque entonces no habremos demostrado que la salud no tiene por qué tener ese carácter elitista que suele notarse en otros ámbitos de nuestra sociedad.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 27 de Junio de 2017


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.


REFERENCIAS

[1]  Elisabetsky E. & Costa-Campos L. The alkaloid alstonine: a review of its pharmacological properties. Evid Based Complement Alternat Med. 2006 Mar;3(1):39-48. Epub 2006 Jan 16.
[2]  Linck VM et al. Original mechanisms of antipsychotic action by the indole alkaloid alstonine (Picralima nitida). Phytomedicine. 2015 Jan 15;22(1):52-5. doi: 10.1016/j.phymed.2014.10.010. Epub 2014 Nov 6.
[3] Schmelzer, G.H & Gurib-Fakim, A. (Editors), 2008. Plant Resources of Tropical Africa 11(1). Medicinal plants 1. PROTA Foundation, Wageningen, Netherlands/Backhuys Publishers, Leiden, Netherlnds/CTA, Wageningen, Netherlands; página 449
[4] Dr. Eugenio Martínez B. y Dra. Maricela Villalta. Guía terapéutica con Microdosis. Plantas medicinales, sustancias químicas, medicinas de patente, glándulas y tejidos. Editorial Herbal. Mexico D.F, 2009.
[5] Costa-Campos L1, Iwu M, Elisabetsky E. Lack of pro-convulsant activity of the antipsychotic alkaloid alstonine. J Ethnopharmacol. 2004 Aug;93(2-3):307-10.
[6] de Moura Linck V, Herrmann AP, Goerck GC, Iwu MM, Okunji CO, Leal MB, Elisabetsky E. The putative antipsychotic alstonine reverses social interaction withdrawal in mice. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2008 Aug 1;32(6):1449-52. doi: 10.1016/j.pnpbp.2008.04.013. Epub 2008 Apr 29.
[7] Costa-Campos L, Dassoler SC, Rigo AP, Iwu M, Elisabetsky E. Anxiolytic properties of the antipsychotic alkaloid alstonine. Pharmacol Biochem Behav. 2004 Mar;77(3):481-9.
[8] Herrmann AP, Lunardi P, Pilz LK, Tramontina AC, Linck VM, Okunji CO, Gonçalves CA, Elisabetsky E. Effects of the putative antipsychotic alstonine on glutamate uptake in acute hippocampal slices. Neurochem Int. 2012 Dec;61(7):1144-50. doi: 10.1016/j.neuint.2012.08.006. Epub 2012 Aug 25.
[9]  Osayemwenre Erharuyi, Abiodun Falodun, Peter Langer. Medicinal uses, phytochemistry and pharmacology of Picralima nitida (Apocynaceae) in tropical diseases: A review. Asian Pacific Journal of Tropical Medicine (2014)1-8


Deja un comentario

Receta de medicamentos naturales para la influenza

influenzaEn una de sus obras más notables, “Vitamin C, the Common Cold & the Flu”, Linus Pauling hace alusión al ácido ascórbico como una de las mejores alternativas para combatir el virus de la influenza, una enfermedad que los angloparlantes acostumbran llamar “the flu”, y que se manifiesta de una manera mucho más agresiva que el resfriado común. No obstante,  investigaciones más recientes han demostrado cómo la vitamina C, junto con el té verde, algunos aminoácidos como la glicina, la prolina, la arginina, la cisteína y unos cuantos minerales, pueden generar suficiente sinergia como para salir mejor librado de un contagio producido por alguna de las cepas de este virus.

Fármacos y vacunas vs. antivirales naturales

Y es que hasta la fecha, tanto en México como en otros países,  las vacunas no han sido lo suficientemente efectivas como para detener su propagación. Las cepas han ido evolucionando desde que el subtipo H1N1 de la influenza tipo A hiciera estragos en nuestro país en el 2009, lo cual complicó el que las instituciones de salud pública pudieran seguirle la pista a sus mutaciones.

virusDesde el punto de vista comercial, o sea, desde la perspectiva de las farmacéuticas, las vacunas y los antivirales fabricados sintéticamente pueden ser muy redituables; pero uno debería preguntarse si esa industria realmente está al tanto de cómo un virus ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, y qué tan resistente se ha vuelto éste a los medicamentos que hasta hoy lo han podio exterminar con cierto éxito. Los virus patógenos mutan y logran burlar muchos sistemas inmunes que se encuentran debilitados por no contar con una nutrición óptima, independientemente de si han sido vacunados o no.

De manera que antes de confiar en que una vacuna nos va a mantener a salvo de contraer el virus, o que un fármaco nos puede sacar del apuro en caso de enfermarnos, conviene modificar nuestros hábitos, comenzando por complementar nuestra alimentación con los suplementos anteriormente mencionados, incluido el ácido ascórbico. Administrando dosis ortomoleculares (terapéuticas) de estos nutrientes, nuestro sistema inmune estará en posibilidad de enfrentar hasta una epidemia.

Los fármacos que supuestamente resuelven el problema, tanto los que bloquean la proteína viral M2, conocidos como adamantamos, como los que inhiben la proteína neuraminidasa, como el oseltamivir (Tamiflu®) y el zanamivir (Relenza®), han acarreado más problemas de los que han podido resolver, debido principalmente a sus tamifluefectos secundarios. En relación al Tamiflu por ejemplo, se han reportado efectos colaterales de carácter psicogénico muy extraños. Algunos estudios en Japón revelaron haber detectado cambios de humor y de comportamiento en niños, así como alucinaciones, convulsiones e inclusive decesos [1]. Es por ello que nos dimos a la tarea de buscar una solución alternativa para esta pandemia que comprendiera medicamentos naturales antivirales, exentos de efectos secundarios. Es importante notar el hecho de que estamos ante un problema viral, por lo que de nada hubiera servido buscar nutrientes que pudieran fungir como antibióticos, pues aquí no estamos enfrentándonos a una bacteria. Asimismo, conviene saber que los nutrientes que anteriormente hemos propuesto para combatir la influenza, nos pueden servir tanto para prevenir un contagio, sobre todo durante la temporada de invierno, como para detener un proceso viral que podría terminar en una neumonía, de nos ser tratado apropiadamente. Una influenza mal cuidada, podría complicarse al grado de poner en peligro nuestra vida, de manera que para evitar llegar a esos extremos, convendría seguir las siguientes recomendaciones.

Más que revertir, conviene prevenir

recomendaciones1. Aléjese lo que más pueda de los lugares demasiado concurridos, como las iglesias, los estadios de fútbol, los cines, los teatros, bares, clubes nocturnos y los servicios de transporte colectivo (metro y autobuses).
2. Lávese bien las manos tan pronto como regrese del trabajo o la escuela.
3. Si debe acudir a la oficina o lugar de trabajo, haga uso de cubre brocas cuando tenga que abordar el medio de transporte público. Si cuenta con automóvil o puede permitirse el tomar un taxi durante la temporada de invierno, aproveche esta alternativa para evitar al máximo, el contacto con la gente que viaja en el mismo horario que usted.

transporte colectivo4. Durante la temporada de invierno o cuando se tenga noticia de una gran proliferación de cualquiera de las cepas del virus, evite abrazar o saludar de mano o de beso a sus conocidos.
5. Evite usar los mismos cubiertos y trastes que llegue a emplear algún miembro de la familia que haya contraído el virus.
6. Realice sus traslados fuera de las horas pico.
7. Evite los cambios bruscos de temperatura entre un entorno y otro.
8. No consuma bebidas demasiado frías.
9. Agregue a sus alimentos los nutrientes que hemos recomendando en la “Receta para la Influenza“, en las dosis señaladas como preventivas.

Aminoácidos: la clave para la recuperación

La última recomendación ha sido extraída directamente de un hecho de la vida real, pues esa fue la única manera de explicar el que un hombre de 96 años no se haya contagiado, a pesar de haber estado durante dos semanas conviviendo con un familiar infectado con el virus de la influenza (lo cual no fue un experimento sino algo casual), y que al mismo tiempo, un adolescente de apenas 14 años, sí haya contraído inmediatamente el virus al primer contacto con el enfermo.

caso influenzaDespués de haber tratado a ambos pacientes (al adolescente y al familiar que pudimos identificar como portador del virus) con microdosis de eucalipto, tomillo, estafiate y gordolobo, y con unas dosis ortomoleculares (apropiadas) de vitamina C, los consejeros de salud que intervenimos en este caso, nos estuvimos preguntando por qué ese señor de edad tan avanzada (izquierda) no se había enfermado, después de haber estado en contacto con un portador durante todo ese tiempo. La respuesta llegó cuando nos enteramos de lo que este señor tomaba diariamente como parte de su desayuno y su cena: un licuado de proteína de soya con leche de almendra. La proteína de soya (no la leche de almendra) contiene prácticamente los mismos proteínaaminoácidos que la proteína de suero de leche (derecha), y si bien nosotros preferimos usar esta última debido a que generalmente aporta más cisteína que la primera, cualquiera de las dos contiene los aminoácidos que R.J. Jariwalla y otros [2] recomiendan tomar para combatir la influenza, independientemente de si ésta es de tipo A o B. Nótese también que los licuados son con leche de almendra, no de vaca. Los lácteos nunca han sido algo que la Fundación MicroMédix recomiende como parte de una dieta saludable, debido a que contienen caseína y promueven en gran medida los procesos inflamatorios. En general, vale decir que si se sigue una dieta libre de gluten, lácteos y azúcar, los problemas de salud siempre serán mucho menores que si se consumen esos productos, mal llamados alimentos.

Después de conocer el hecho de que un joven de 14 años alimentado a base de comida chatarra y con una dieta muy pobre en frutas y verduras, podía enfermar con mayor facilidad que una persona de la tercera edad que desde los 60 años ha estado complementando su dieta con proteína de soya, lecitina y germen de trigo, nos pareció oportuno realizar una investigación que pudiera fundamentar la inclusión de la proteína de suero de leche, como parte esencial de una receta destinada a prevenir y combatir la influenza. Fue así como dimos con los hallazgos del grupo de investigadores liderados por R.J Jariwalla [2].

¿Y la sintomatología?… Qué hacer para soportar los malestares mientras se está combatiendo el virus.

termómetroLos síntomas producidos por el virus de la influenza no son algo que una persona promedio pueda soportar así como así. Se requiere de cierto estoicismo para no abatirse ante una fiebre de más de 39 grados centígrados, frecuentes jaquecas, dolores musculares en gran parte de las extremidades, accesos de tos y un estado de fatiga que perdura aún después de que todos los síntomas anteriores han desaparecido. Es por eso que para hacer más soportable la experiencia entre la aparición de los primeros síntomas y la exterminación del virus con los antivirales, se agregan microdosis de estafiate, gordolobo, eucalipto y tomillo.

En su desesperación, muchos pacientes recurrirán al paracetamol o a las aspirinas para aliviar las molestias. En lo personal, considero que no es absolutamente indispensable bajar la temperatura corporal al nivel normal, pues la fiebre es un recurso que el organismo emplea para contrarrestar el proceso infeccioso en curso, que en principio no debería enmascararse con antipiréticos. Sin embargo, uno no debe permitir que la fiebre sobrepase los 39 grados, por el peligro que ello implica.

vaporizacionesPara no correr ningún riesgo, sentirse mejor y al mismo tiempo dejar que el organismo responda a la infección, la fiebre puede disminuirse a un nivel que no necesariamente tiene que ser el normal. El nivel podría descender hasta poco más de 37 grados, administrando 3 gotas de microdosis de estafiate sobre la lengua, cada 5 minutos, durante una hora. Un baño de agua caliente podría coadyuvar también a bajar la temperatura. La tos puede ser bien tolerada con microdosis de gordolobo y eucalipto, así como con vaporizaciones (derecha). A los primeros síntomas, deberán aplicarse 3 gotas de microdosis de ambas plantas medicinales, tal y como se indica en la receta.

La receta

Descargar archivo PDF

 

portada receta influenza sin 3DUna vez infectado con el virus, uno no debería esperar recuperar su salud en dos o tres días, así que prepárese a guardar reposo durante al menos una semana, en caso de que haya caído enfermo por este motivo. Para ser honesto, debo decir que lo que puede hacer por usted la receta de medicamentos naturales (izquierda), es evitar que el virus se reproduzca en su organismo de manera incontrolable, hasta el extremo de deteriorar seriamente sus vías respiratorias (tráquea, pulmones, bronquios y alvéolos). Y aunque bien podría ser que su sistema inmune respondiera satisfactoriamente en cinco días, que es el tiempo en el que se supone debe reaccionar y acabar con el virus sin necesidad de medicamentos, también podría ser que su sistema inmune estuviera debilitado y no respondiera tal y como se espera. No estoy afirmando que usted puede morir si no toma los suplementos que le estoy recomendando, sino más bien que el riesgo de que las cosas se salgan de control es mayor si usted hace caso omiso a nuestras recomendaciones.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de marzo de 2016


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


REFERENCIAS

[1] A. Moscona, Oseltamivir-resistant influenza? Lancet 364 (2004), 733–734.
[2] R.J. Jariwalla, M.W. Roomi, B. Gangapurkar, T. Kalinovsky, A. Niedzwiecki and M. Rath. “Suppression of influenza A virus nuclear antigen production and neuraminidase activity by a nutrient mixture containing ascorbic acid, green tea extract and amino acids”. Dr. Rath Research Institute, Santa Clara, CA, USA. BioFactors 31 (2007) 1–15. IOS Press
[3] Andrew W. Saul, Ph.D. Hidden In Plain Sight: The Pioneering Work of Frederick Robert Klenner, M.D. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 22, No. 1, 2007
[4] Robert F. Cathcart, III, M.D. The Method of Determining Proper Doses of Vitamin C for the Treatment of Disease by Titrating to Bowel Tolerance. Orthomolecular Psychiatry, Volume 10, Number 2, 1981, pp. 125-132.


2 comentarios

Remedios caseros para la tos en niños

tosEn principio, parecería poco sensato medicar a un niño o a una niña con antibióticos, sobre todo si es muy pequeño(a), entre los dos y los tres años de edad. En mi opinión, ni siquiera los adultos deberían medicarse con fármacos, debido a los lamentables efectos secundarios que producen. Independientemente de éstos, la mayoría de los padres sabe muy bien que la ingesta reiterada de antibióticos acaba con muchas de las bacterias que son benéficas para el organismo y que, en última instancia, son las que lo defienden cuando aparece una infección que ya no puede ser combatida con el mismo tipo de antibiótico.

Conforme van creciendo, los niños ya no van respondiendo al fármaco como solían hacerlo las primeras veces en que lo tomaban. Cuando esto sucede, el médico suele cambiar de antibiótico, produciendo un círculo vicioso que a la larga va debilitando el sistema inmune del infante, por haber desarrollado tolerancia a cada una de esas sustancias. En el caso particular de la tos y de las vías respiratorias en general, la administración frecuente de ese tipo de medicamentos redunda en enfermedades crónicas, haciendo que la recuperación del niño demande recursos considerables y muchos cuidados de parte de sus padres.

Lalo y su sistema inmune deprimido

MicroMédixEse fue el caso de Lalo, un niño que conocimos mientras recabábamos fondos y dábamos consultas a algunos lugareños del poblado de Xochitepec. Sus padres nos contaron que él llevaba ya varios meses enfermándose repetidamente. Era tal su preocupación, que habían resuelto mudarse al estado de Morelos, porque consideraban que el clima del Ajusco, era la principal causa de las frecuentes recaídas de su hijo, por ser una de las zonas más frías del Distrito Federal. Durante una consulta al aire libre les explicamos a esos preocupados padres que su niño había sido “sobremedicado”, y que esperábamos que respondiera positivamente a las sustancias activas del eucalipto, el gordolobo, el tomillo y la moringa. El niño tendría ente 6 y 7 años, y les ofrecimos un botiquín para las vías respiratorias con esas cuatro plantas medicinales, sugiriéndoles que aplicaran tres gotas de microdosis de cada planta sobre la lengua de su hijo, cada hora durante la primera semana del tratamiento, dejando un intervalo de un minuto entre las gotas de un frasco y el siguiente, hasta completar los cuatro.

Pasados algunos meses, al encontrarnos por casualidad con esta familia en un conocido supermercado de ese mismo municipio, nos hicieron saber que con las microdosis, Lalo ya no había sufrido ninguna recaída,
y que para esa fecha, ya no tenía que tomar ningún medicamento para sus  vías
plantas medicinalesrespiratorias, lo cual era evidente, pues no nos habían contactado para solicitarnos más microdosis.
La importancia de las microdosis en cuanto a infantes se refiere, es su seguridad. Los tés, que alguna vez constituyeron las bases de los remedios caseros desde tiempos inmemorables, hoy en día siguen siendo una muy buena opción para mucha gente; pero si usted quiere potenciar aún más el poder curativo de las plantas medicinales, las microdosis lo van a lograr de manera excepcional.
Una microdosis de cualquier planta medicinal, hace que la sustancia activa de ésta trabaje a través de los impulsos nerviosos, comenzando desde las papilas gustativas, pasando por el hipotálamo, hasta llegar a las
terminaciones efectoras curativas. Este mecanismo de acción neuro-hormonal
descubierto por el Dr. Eugenio Martínez Bravo, ha sido uno de los más grandes hallazgos
que este eminente hombre de ciencia ha legado al mundo de la medicina natural.

Haga lo mismo con su pequeño(a)

Utossted mismo puede curar las vías respiratorias de su hijo o de su hija con esas cuatro microdosis de plantas medicinales: eucalipto, gordolobo, tomillo y moringa. La única desventaja de esta técnica es que si usted las elabora, tiene que hacerlo con anticipación, pues tendrá que esperar 30 días para que la planta termine de liberar sus sustancias activas durante la fase de maceración. En caso de que no disponga del tiempo necesario para su elaboración o que esté necesitando con urgencia un remedio natural como el que aquí estoy proponiendo, puede usted contactarnos para que le enviemos el botiquín por paquetería.

Cómo hacer microdosis (véase también temario del curso por Skype)

El proceso lo podemos dividir en seis fases: el limpiado de la planta, su trituración, la maceración, que es de donde se obtiene la tintura madre; el etiquetado, el filtrado y por último, la dosificación, que es la cantidad de gotas o mililitros de tintura madre que deberá combinar con el denominado vehículo, para que pueda usted obtener la microdosis propiamente dicha. Los pasos que a continuación se indican, se deberán seguir para cada una de las plantas medicinales recién especificadas. En caso de que necesite preparar microdosis de otras plantas medicinales, por favor consúltenos para indicarle cuáles serían las dosis apropiadas, ya que es indispensable conocer el grado de toxicidad de una planta, antes de dosificar su tintura. Tenga cuidado, una tintura de belladona por ejemplo es extremadamente tóxica, y usted necesitará usar, en vez de unos cuantos mililitros, unas cuantas gotas de la misma para obtener su microdosis. Asimismo, recomendamos mantener cualquier tintura, lejos del alcance de los niños.

1. Limpiado
plantas medicinalesLa planta cuya tintura se extraerá durante el proceso de maceración se deberá lavar muy bien con jabón líquido para trastes (no detergente de ropa), empleando agua limpia, corriente y libre de cloro, pues lo que se pretende durante esta etapa es quitarle a la planta toda la tierra, el polvo y los posibles contaminantes que pudiera contener, tales como insecticidas, fertilizantes, orines y excremento de animales, etc.

2. Triturado
La planta se corta en pedazos lo suficientemente pequeños como para que sea posible introducirlos en el recipiente de vidrio en donde quedarán embebidos para su posterior maceración.

3. Maceración
medicina naturalEs la extracción en frío de las sustancias activas de la planta y consiste básicamente en sumergirla en una solución hidroalcóholica dentro de un recipiente de vidrio opaco, o bien recubierto con papel o pintura para bloquear así el paso de la luz hacia el interior del frasco. Es en esta primera fase de donde se obtiene lo que se conoce como tintura madre. Así, al término de un mes, se tendrá una tintura madre por cada planta medicinal.
Se recomienda agitar el recipiente debidamente tapado, unas dos veces por semana, mientras se macera la planta, a fin de que la solución recoja eficientemente sus propiedades terapéuticas.
4. Etiquetado
Es indispensable etiquetar el frasco con el nombre de la planta que contiene, con el objeto de saber la fecha en la que esa planta comenzó a macerarse y para poder distinguir una planta de otra. Esta operación evitará confusiones y nos ayudará mucho para conocer cuándo una tintura madre ya puede comenzar a usarse como base para la preparación de microdosis.

5. Filtrado
filtrado
Cuele la solución teñida por la planta (la tintura) para eliminar impurezas, empleando tela de manta de cielo (las partes sólidas podrían obstruir el paso del líquido a través de los goteros que posteriormente se emplearán para administrar las microdosis). Para aprovechar al máximo su materia prima, se recomienda que después de vaciar la tintura, envuelva usted los restos de la planta con la manta de cielo y la exprima para extraer la tintura que pudiera haber quedado almacenada en la planta.

6. Dosificación
Para preparar su microdosis, necesitará usted mezclar una pequeña cantidad de tintura de cada planta, por ejemplo de gordolobo, con una solución de vehículo. Al resultado de esta combinación se le llama microdosis.
Las cantidades exactas de agua y alcohol para la preparación del vehículo, las de cada una de las tinturas de las plantas mencionadas, así como las de otras muchas hierbas medicinales, se especifican en el Curso-Taller de Microdosis de Plantas Medicinales.
Antes de tomar el curso le sugerimos se comunique  a nuestro centro de Atención, para que reciba usted vía correo electrónico, la lista del material que necesitará conseguir para realizar la práctica que le permitirá aprender todos los detalles relacionados con esta técnica.

Receta para su remedio casero (modo de administración de microdosis)

Las gotas de las microdosis no deberán deglutirse, sino depositarse directamente sobre la lengua y sin diluirse en agua. Se le pide al niño o a la niña que saque su lengua y se inclina el frasco para que salgan las gotas, procurando distribuirlas en diferentes partes para permitir que varias papilas gustativas absorban las sustancias activas de la planta. Al principio, se recomienda aplicar 3 gotas de cada frasco, cada hora, dejando un lapso de un minuto entre las gotas de un frasco y las del otro, sin importar su orden. Cuando haya señales de mejoría, pueden comenzarse a espaciar las gotas: c/2 horas, c/3 horas, etc., según se vaya sintiendo el paciente. A menos que exista un cuadro agudo de tos o una respiración con sibilancias, no es necesario aplicar las gotas durante la noche, para permitir que el paciente descanse.

vías respiratoriasSi el enfermo fuera alérgico a alguna de las sustancias aquí indicadas, esa sustancia deberá excluirse del tratamiento. En caso de una tos persistente y muy seca, o una respiración con sibilancias, se recomienda administrar la microdosis de gordolobo, cada 5 minutos, por una hora y exponer al paciente durante quince o veinte minutos a vaporizaciones (derecha), una o dos veces al día, de acuerdo con la gravedad del problema. En caso de fiebre, añada una microdosis de estafiate. Hemos comprobado que la fiebre remite administrando 3 gotas de microdosis de esta planta medicinal, cada 5 minutos, por una hora.

microdosisLa medicina natural ha mejorado sustancialmente, gracias a esta técnica relativamente nueva de las microdosis. Los remedios de la abuela han ido evolucionando hasta el punto de convertirse hoy en día, en lo que el Dr. Bernard Rimland denominó medicina inteligente y lo que el Dr. Eugenio Martínez Bravo llamó mecanismo de acción neuro-hormonal. Han sido esos dos gigantes de la medicina natural junto con Abram Hoffer, Linus Pauling y otros muchos más, los que han hecho posible el que uno pueda ser su propio médico. Parafraseando a Sir Isaac Newton, “si queremos ver más lejos, tenemos que subirnos a los hombros de esos gigantes”.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 3 de septiembre de 2015


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar


 


Deja un comentario

Automedicación con microdosis responsable y sin riesgos

La automedicación ha sido hasta ahora un asunto muy controvertido, pues su práctica compromete hasta cierto punto la seguridad de nuestra salud. No obstante, hay situaciones en las que un trastorno puede estar empeorando y en las que por más que uno consulte a los profesionales de la salud, la situación no mejora. Con todo, es la salud la que está en juego y si aunado a ésto uno no cuenta con los recursos tanto económicos como de seguridad social para hacer frente a su padecimiento, es indispensable buscar otras soluciones. Hay veces en que no queda otra que tomar una determinación y no dejar absolutamente todo en manos de los médicos.

Una alternativa a las prácticas deshonestas del ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca

plantas medicinalesVale decir, que así como los profesionales de la salud juegan al “conejillo de indias” con sus pacientes, cada quien también puede experimentar consigo  mismo, responsablemente y sin riesgos, con métodos medicinales más holísticos, esto es, aquéllos que combinan la medicina natural y las plantas medicinales, con los fármacos habituales suministrados en dosis inofensivas (microdosis), que no causan efectos secundarios.
Aunque no se verifique en todo y para todos, una buena parte del sistema tradicional de salud está más preocupado por las jugosas ganancias de su industria farmacéutica, que en mejorar la salud de sus pacientes.

Ese mismo sistema de salud, ha fomentado que uno tenga en un pedestal a esos señores de bata blanca, a quienes no se les puede contradecir y cuya opinión, consejo y “sabiduría” hemos sobrestimado en grado máximo. Pero hay buenas noticias. Como sucede con los demás aspectos de la vida, uno puede adoptar las bondades de un sistema y renunciar a aquellas otras cosas que lo perjudican, con el fin de confeccionar una estrategia que sea compatible con su sistema de creencias. Y sobre todo que le funcione.
Indiscutiblemente, para un caso de emergencia o accidente en el que la vida misma se ve comprometida, lo más indicado, sensato y sobre todo sano, es acudir de inmediato al hospital más cercano de la localidad. Cuando éste no sea el caso,  usted podría hacerse responsable de su propia salud sin correr riesgos, convirtiéndose así en un e-paciente autónomo.

microdosisPodría consultar a un médico especialista para tener un diagnóstico confiable de su padecimiento y  automedicarse después con una o más microdosis de plantas medicinales, llamadas así porque se trata de dosis muy pequeñas e inofensivas (dos o tres gotas) de fitomedicamentos que usted deposita sobre su lengua y de manera periódica, con la finalidad de poner en marcha un mecanismo de acción neuro-hormonal. El Dr. Eugenio Martínez Bravo, profesor emérito de la Universidad Autónoma de Zacatecas, ex-investigador mexicano y creador de esta forma de medicina natural, lo explicó de la siguiente manera:

“Las gotas de microdosis estimulan las terminaciones nerviosas del gusto en la lengua, recorren por vía nerviosa al hipotálamo y de ahí a la corteza cerebral, desde donde descenderán las señales nerviosas hasta las terminaciones efectoras curativas”.

Como cabría esperar, los profesionales del cuidado de la salud en general,  van a tratar de descorazonarnos y convencernos de que ellos son los únicos que están calificados para prescribir un determinado fármaco y que la automedicación nos puede acarrear problemas, lo cual tiene mucho sentido, pues ellos dejarían de percibir ingresos si los demás mortales decidiéramos “micromedicarnos” sin efectos secundarios. Pero como dije, estando bien informados y a sabiendas de que no vamos a correr ningún riesgo gracias a la forma tan peculiar de actuar de esta técnica, podemos asumir la responsabilidad de nuestra propia salud y automedicarnos, en lo posible, con microdosis de plantas medicinales. Nosotros somos los auténticos dueños de nuestro cuerpo y nuestra psique, y el derecho de tomar la decisión final sobre qué hacer con ambos, sólo nos corresponde a nosotros.

Cómo me deshice de una prostatitis crónica con microdosis de nitazoxanida, plantas medicinales y sustancias ortomoleculares (nutrientes en dosis terapéuticas)

medicina naturalCon ánimo de ser consistentes con lo que he venido diciendo, involucrémonos más en esta tarea de encontrar soluciones para mejor nuestra salud  y compartamos aquí, yo con mis artículos y ustedes con sus comentarios, esos hallazgos y experiencias que se han convertido en casos de éxito y que pueden resultar de mucha utilidad para sanar nuestros males, aún cuando no hayan sido casos relacionados con microdosis; pero sí con plantas medicinales y/o medicina natural.
Comenzaré entonces por relatar mi caso particular (holístico), consistente en una prostatitis crónica que se estaba convirtiendo en la peor de mis pesadillas.
Como podrá imaginar, había yo consultado a varios médicos y probado unos cuantos tratamientos sin haber conseguido alivio alguno, hasta que gracias a  una casualidad y un esfuerzo considerble de mi parte, descubrí que “la prostatitis crónica puede ser tratada con nitazoxanida” .

La Nitazoxanida es un fármaco alopático que dista mucho de ser un fitomedicamento, tal como lo expenden en la farmacia de la esquina. No obstante, después de minuciosas y exhaustivas deliberaciones (véase el vínculo inmediato anterior),  comencé a tomar la Nitazoxanida y mis síntomas mejoraron.
Pasado el tiempo experimenté una regresión, ya que mis síntomas nuevamente comenzaron a presentarse, aunque con una intensidad menor. Puesto que esto me intrigaba demasiado, inicié una nueva investigación, esta vez relacionada con una teoría (que no es mía por supuesto) que postula que en los casos crónicos y renuentes de algunas enfremedades, como la prostatitis, existe la posibilidad de que algunos microorganismos se organicen para construir una capa sobre el órgano afectado, a la que llaman “biopelícula” y que tiene la particularidad de bloquear la acción terapéutica de los medicamentos.

Cochicaloten el afán de poner a prueba dicha hipótesis, utilicé  la herramienta Arrowsmith que uso para extraer conocimiento de la literatura biomédica, para buscar alguna sustancia herbolaria que no interaccionara de manera adversa con la Nitazoxanida (NTZ) y que al mismo tiempo arremetiera contra la supuesta biopelícula. Y encontré la berberina:
un alcaloide que se encuentra en varias plantas medicinales, entre ellas el agracejo, el sello de oro y el chicalote, ésta última originaria de México.
Fue entonces cuando decidí tomar cápsulas de 500 mg. de sello de oro con extracto estandarizado al 5% de berberina para ayudar a eliminar la biopelícula y así facilitar la labor de la Nitazoxanida.

Anteriormente había estado tratándome con dosis convencionales de nitazoxanida (no con microdosis), y aunque había mejorado notablemente, al cabo de un tiempo los síntomas regresaban. Después de haber considerado la berberina como posible coadyuvante, tomé dos cápsulas de extracto de sello de oro al día por tres semanas antes de comenzar con la Nitazoxanida, misma que en esta ocasión tomé por 6 días. Los resultados fueron si no extraordinarios, sí bastante satisfactorios, pues mi organismo reaccionó mejor que cuando tomaba la Nitazoxanida sin la ingesta previa del sello de oro.

NTZLa única precaución que debí tomar durante el tratamiento de la berberina, fue tomarme la presión unas dos veces por semana a fin de estar vigilante, pues algunas fuentes de información de reconocido prestigio así lo recomiendan.
Con la nitazoxanida procedí de manera análoga, ya que tampoco se trataba de microdosis, así que revisé en la literatura biomédica las contraindicaciones correspondientes y  no encontré ninguna razón de peso para no proseguir con mi estrategia. Sólo experimenté ligeros dolores abdominales y una que otra diarrea sin mayores consecuencias.

El secreto detrás de la cura: la individualidad bioquímica

microdosisAsí es como se crea una terapia inteligente e individualizada para la cura de una enfermedad en particular, padecida por un individuo único e irrepetible,  perfectamente documentada y fundamentada en argumentos científicos.
Se trata de una forma de medicina natural que debe ser adaptada a cada individuo, y no al revés, como se practica en nuestro actual sistema de salud, en donde el individuo debe adaptarse a un tratamiento que en principio le funciona a todos. Cada organismo es diferente y por lo tanto, cada terapia debe considerar la individualidad bioquímica del mismo. De no ser así, las indicaciones típicas de la medicina natural para la prostatitis (serenoa repens o saw palmetto) me habrían funcionado a mí desde un principio, lo cual no fue así. Independientemente de cómo me fue a mí con el saw palmetto, existe mucha evidencia en la literatura biomédica sobre la ineficacia de éste como agente terapéutico en la prostatitis crónica tipo III (CPPS, por sus siglas en inglés: Síndrome de Dolor Pélvico Crónico).

Tratamiento holístico: integrando todo en una sola fórmula

receta para la prostatitisHabiendo integrado a la microdosis de Nitazoxanida, algunas otras como la cola de caballo, la gayuba, la sangre de drago y la moringa, así como otros nutrientes ortomoleculares, puedo decir que he vencido a la prostatitis y todas las molestias asociadas a ésta. Con dosis terapéuticas de carbonato de magnesio, vitamina C, proteína aislada de suero de leche, ácido alfalipoico y zinc, gozo ahora de una calidad de vida que hace unos cinco años me hubiera parecido un sueño. Los resultados de mi investigación los resumí en la Receta para la prostatitis crónica que aparece a su izquierda (puede pulsar en el vínculo o sobre su imagen para decargarla). Para mayor información sobre mi caso, puede consultar mi artículo intitulado “Terapia Alternativa para la Prostatitis Crónica y la HPB“.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 13 de octubre de 2012


¿No encontraste aquí lo que buscabas? En el índice temático hay más artículos que te pueden interesar.