Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


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Psiquiatría de precisión: aprendizaje automático para personalizar tu tratamiento

No importa qué tan avanzadas estén las ciencias biológicas y de la salud, todavía no hay quien pueda explicar con precisión cómo funciona el cerebro y lo que pasa por la mente de una persona aquejada de un trastorno de personalidad. Existen por supuesto hipótesis que desde hace muchos años han intentado descubrir las causas de la esquizofrenia y otros trastornos psicogénicos; pero aun para los científicos más prominentes, sigue siendo un misterio el por qué ciertas personas se comportan de una manera tan peculiar. Y no se prevé que esa falta de conocimiento pueda ser superada en los próximos años.

Es por eso que algunos científicos de datos en varios lugares del mundo, están proponiendo alternativas para abordar el problema de la salud mental. Tanto ellos como el que suscribe, estamos dejando a un lado las viejas formas de pensar y los descubrimientos farmacéuticos más recientes, para dar paso a una estrategia que en lugar de enfocarse en el paciente promedio, determina con precisión, cuál de las opciones de tratamiento existentes le funcionará mejor a un paciente en particular [1]. En eso consiste la psiquiatría de precisión: una medicina especializada en trastornos mentales, que hace posible el descubrimiento acelerado de tratamientos, con dosis terapéuticas de medicamentos y nutrientes específicos para cada persona.

Una medicina basada en evidencias

La idea de buscar sistemáticamente “pacientes como el mío” en un registro histórico de casos durante la práctica clínica, data desde la década de los 70´s [2]. Con el paso de los años, esa tendencia que a la postre se transformó en costumbre, se ha convertido hoy en una medicina basada en evidencias.
Como resultado de lo anterior, la psiquiatría de precisión viene a ser un tipo de medicina basada en evidencias, porque cada caso de éxito constituye una prueba más de que cierta combinación de sustancias, beneficia a un grupo de pacientes en particular. Es por ello que en otro de mis ensayos apuntaba yo que no hay planta medicinal, fármaco o nutriente que merezca el título de “curalotodo”.
En vista de que una olanzapina, una lurasidona, una risperidona o un haloperidol solo le sienta bien a unos cuantos, la psiquiatría de precisión va a requerir de una herramienta que le ayude a identificar quiénes con esos cuantos. Y lo mismo sucede en el caso de las plantas medicinales y los suplementos en general. Un tratamiento complementario compuesto por ejemplo de un antipsicótico, un anticonvulsivo, un par de vitaminas, uno que otro mineral y un extracto de planta medicinal, podría beneficiar a un paciente diagnosticado con esquizofrenia crónica; pero resultar contraproducente para quien esté experimentando su primer brote y nunca haya tomado psicotrópicos (los fármacos que acostumbran recetar los psiquiatras).

Análisis de similitud entre pacientes (patient similarity analytics)

En este orden de ideas, parece muy atinado concentrarse en comparar casos de pacientes que fueron tratados con éxito en el pasado, con el de cualquier otra persona que esté necesitando ayuda. Es aquí donde uno debe encontrar similitudes entre las características de esa persona, los casos que uno ha resuelto y los que han llevado a buen puerto otros profesionales de la salud en el pasado. Entre mayor sea el número de casos de éxito registrados, mejor será el tratamiento que le estaremos proponiendo a nuestro próximo paciente. Como cualquier otro profesional de la salud, uno debe estar siempre cuestionándose: ¿cuál de todos esos casos de éxito se parece más al que estoy atendiendo en este momento?

Es muy probable que uno no encuentre un caso idéntico al del paciente en turno, lo cual confirma una vez más la validez del principio de la individualidad bioquímica. Estamos hablando de cientos de pacientes, cada uno con decenas de atributos que la máquina debe aprender para encontrar similitudes entre ellos, y entre éstos y los del nuevo paciente. Sin embargo, el  aprendizaje automático es tal que al terminar el proceso, la computadora nos estará recomendando dosis apropiadas de ciertos nutrientes, basándose en las correlaciones y las tendencias detectadas a través de dicho aprendizaje, de acuerdo con los atributos de los casos de éxito seleccionados por ella.

Tendencias y correlaciones: lo importante está en lo que sucede, y no en por qué sucede

De acuerdo con lo dicho hasta aquí, todo indica que la mayoría de los neurocientíficos están más interesados en descubrir las causas de los trastornos mentales, que en el alivio de las personas. Creen que una vez que descubran el por qué de los síntomas, estarán en posibilidad de producir y comercializar esa píldora que aliviará a todas las personas con problemas psicogénicos. Seguramente ese no fue el caso de Louis Pasteur, cuando en 1885 salvó a un niño de contraer la rabia. Él sí que descubrió la causa de esa terrible enfermedad: una infección producida por un virus del género Lyssavirus que ataca al sistema nervioso central.

Y aun sabiendo que en promedio, solo una de cada siete personas mordidas por un perro rabioso contrae la enfermedad [3], existe evidencia al menos en ese porcentaje (14.3%) de que uno corre peligro estando en circunstancias similares. En este caso y en otros muchos en donde el método científico ha podido explicar las causas de la enfermedad, no tengo nada que objetar a cerca de sus bondades. Pero insisto, ¿se puede decir lo mismo de lo que ocasiona una esquizofrenia, una psicosis, un ataque de pánico, un trastorno bipolar, un autismo o un alzheimer? Como padre de familia que soy, le pregunto: ¿que es lo que realmente le importa a usted en este instante: lo que pueda estar haciendo un científico en su torre de marfil para explicar el por qué de la enfermedad de su hijo o hija, o lo que realmente lo (la) puede aliviar?

Hay fenómenos físicos cuyas causas son ampliamente conocidas, ya sea porque se han llegado a comprobar experimentalmente, o bien porque están fundamentadas en ecuaciones de alto rigor científico. Tal es el caso de la ley de la gravitación universal. Pero descubrir una ley universal que explique por qué una persona está escuchando voces o está viendo enanitos verdes, parece más que una labor titánica. Y aunque conozco bien las diferentes hipótesis que intentan explicar el por qué de los fenómenos psíquicos, creo que la tasa de éxitos podría aumentar más, aplicando las técnicas del aprendizaje automático a los datos clínicos de los pacientes, que poniendo a prueba esas hipótesis una y otra vez.

De manera que mientras no exista una ley que explique a carta cabal el comportamiento humano, y mientras la psiquiatría convencional no ofrezca algo mucho más convincente que la hipótesis de que la mente se trastorna a causa de una desigualdad en los mensajeros químicos que hay en nuestro cerebro (neurotransmisores), no debemos consentir que las nuevas generaciones continúen haciendo el papel de conejillos de indias, probando un fármaco tras otro hasta que su psiquiatra exclame: “¡éste es el bueno!” (véase también: ¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada” y “Maquiavelo y el príncipe de la salud“).

¿No es mejor experimentar con datos, que con ratones y seres humanos?

A pesar de que varias de las hipótesis sobre la esquizofrenia y otros trastornos de la personalidad, nos han ayudado a los investigadores de la Fundación MicroMédix a conseguir una cantidad muy respetable de casos de éxito (definitivamente más que lo que se consigue con la psiquiatría convencional), no resulta muy edificante probar una teoría con un paciente, para confirmar después que la causa de su patología obedece a otros postulados.
En algunos casos hemos apelado a la teoría dopaminérgica y glutamatérgica (la del desequilibrio bioquímico) para ayudar a un paciente a mejorar sus síntomas. En otros hemos recurrido a la teoría del adrenocromo para la biogénesis de la esquizofrenia propuesta por Hoffer y Osmond; a la hipótesis de la respuesta inflamatoria; a la del nivel de metilación de Pfeiffer y Walsh; así como a la que defiende la medicina funcional, en relación a que una permeabilidad intestinal puede ser la culpable de muchos trastornos mentales. En todos esos casos, hemos seleccionado y administrado a nuestros pacientes, los nutrientes que los partidarios de esas teorías recomiendan.

Pero una cosa es administrar nutrientes en dosis ortomoleculares de suplementos como el GABA, la glicina y el inositol, y otra muy diferente es estar experimentando con dosis considerables de antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos cuyos mecanismos de acción se desconocen. ¿O es que no ha leído usted las fichas técnicas de los medicamentos que le receta su psiquiatra? Y qué me dice de sus impredecibles efectos secundarios y su potencial para ocasionarle enfermedades que en principio no tenía (cormobilidad)?
Aun empleando vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y aminoácidos como la cisteína, el triptófano y la teanina, es evidente que los experimentos ya no deben seguirse haciendo ni con ratas de laboratorio ni con seres humanos.

Si hemos de experimentar, hagámoslo con datos. Con los datos de los seres humanos. Los datos dicen la verdad, y hay que dejar que hablen por sí mismos, buscando correlaciones y tendencias entre ellos, a fin de descubrir qué es lo que más va a beneficiar al paciente, sin preguntarse por qué lo beneficiará.
Con el laboratorio virtual que a continuación describo, estaremos experimentando únicamente con datos y las veces que sea necesario, hasta obtener una receta que concuerde mejor con tu cuadro clínico o el de tu familiar, tal y como se estableció en los apartados anteriores.

El laboratorio virtual: descubriendo el tratamiento que solo a ti te puede beneficiar

Nuestro laboratorio virtual permite combinar de manera simulada vitaminas con minerales, ácidos grasos esenciales, aminoácidos y extractos o microdosis de plantas medicinales, con el fin de encontrar el tratamiento que más te va a beneficiar a ti, y solo a ti. En las imágenes adjuntas estoy mostrando los primeros 25 casos que componen nuestra base de datos biomédicos. Al momento de estar escribiendo estas líneas, cada caso de éxito o registro en la hoja de cálculo contiene un total de 87 campos, que corresponden a los atributos que caracterizan al cuadro clínico de cada paciente, empezando por la edad, el sexo, el diagnóstico de su psiquiatra, si experimentó o no alucinaciones visuales y auditivas (escucha de voces); si tuvo o no antecedentes genéticos; si padeció angustia, ansiedad, ataques de pánico y así sucesivamente hasta terminar con la duración de su tratamiento (en meses). En la hoja de Excel de la izquierda aparece la parte final de los registros de los pacientes que mostré en la imagen de la derecha. Sus campos contienen las dosis de los nutrientes que cada paciente tomó para que su caso se convirtiera en uno de éxito.

En la imagen adjunta estoy mostrando un ejemplo de cómo nuestra herramienta de minería de datos (WEKA), divide en grupos a todos los casos de éxito, para que una vez que ingresemos los datos de uno de nuestros pacientes, encuentre las similitudes entre ellos.
Si tú o uno de tus familiares necesita ayuda para corregir cualquier anomalía en su comportamiento, no permitas que las cosas se salgan de control. Concerta una cita para que en la correspondiente consulta nos proporciones la edad, el sexo, los síntomas, las pruebas de laboratorio, los nombres de los medicamentos que tú o tu ser querido están tomando, así como los demás atributos relacionados con la historia clínica de uno de los dos. Solo así la máquina podrá encontrar los registros que más coinciden con el tuyo o el de tu familiar, según lo expliqué en los apartados anteriores. Nuestro trabajo consistirá en realizar varios experimentos, variando en cada uno de ellos, los parámetros que sabemos optimizarán el aprendizaje de la máquina que se encargará de tu caso.
Nota que las tendencias que descubra la máquina influirán en el tratamiento. Así por ejemplo, a las  mujeres con edades cercanas a los 25 años, que tendían a reportar ideas delirantes y a escuchar voces antes de comenzar su tratamiento, se les prescribió alrededor de 2,600 mg de niacina, 1000 mg de niacinamida, 150 mg de piridoxina (vitamina B6), no tuvieron que tomar inositol pero sí los demás suplementos que se indican en la columna correspondiente al cluster (grupo) #1 (recuerda que para ver los detalles, debes pulsar sobre las imágenes).

Observa también que en el párrafo anterior he hecho alusión a lo que la mayoría de las mujeres del cluster #1 tomaron para que su caso se convirtiera en uno de éxito. Y digo la mayoría porque me estoy refiriendo a las tendencias de ese grupo en particular. Al conjunto de valores mostrados en cada una de las columnas de la imagen anterior se le llama centroide, el cual no es más que una lista (formalmente un vector) de valores que mide las tendencias de cada uno de los grupos. Continuando con el ejemplo del cluster #1, el hecho de que mujeres de alrededor de 25 años hayan tomado las cantidades de los suplementos indicados, no significa que absolutamente todas lo hayan hecho, precisamente por tratarse de una medida de tendencia central.

La tendencia central de una variable categórica, como podría ser el síntoma de la ansiedad o el nombre de un antipsicótico, la podemos medir con la moda. La tendencia central de una variable numérica, como la dosis de cualquiera de los suplementos recetados a las mujeres del cluster #1, la medimos de diferentes maneras: con la distancia euclidiana, la de Manhattan, la de Hamming, o con el  coeficiente de similitud de Jaccard, por mencionar las más importantes. Y es que cuando hablamos de encontrar similitudes, no podemos simplemente obtener la media arirtmética para conocer la proximidad entre los valores de un atributo de un registro y los de un grupo previamente clasificado por un método de segmentación (clustering).

Las distancias calculadas con cualquiera de los métodos mencionados es el mejor medio que tenemos en la actualidad para estimar la proximidad (similitud) entre dos casos.
Una ventaja más de aplicar la técnica del aprendizaje de máquina no supervisado al conjunto de casos almacenados en nuestra base de datos, es la de poder descubrir un tratamiento para un conjunto de síntomas (síndrome) cuyo diagnóstico es incierto o desconocido. A quién le importa el nombre que haya usado un psiquiatra para etiquetar a un paciente, si de todas maneras ese diagnóstico fue sacado de un volumen de texto tan inútil como lo es el “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”. ¿Sabía usted querido lector, que ese manual no contiene absolutamente nada de estadística? … Si desea una discusión más amplia sobre este tema, le recomiendo leer: “El sistema tradicional de salud mental en entredicho“, también de mi autoría.

Pero bueno, independientemente del diagnóstico, lo importante es que una vez dividido nuestro conjunto de datos en varios grupos de casos muy similares, ya podremos agregar el caso de un paciente con un síndrome idiopático (de causa desconocida), para obtener un tratamiento que ayude a mejorar su sintomatología . El mejor ejemplo que se me ocurre en este momento para ilustrar cómo abordamos este tipo de problemas, es el caso de Emilio, un paciente que acudió a este consultorio porque estaba escuchando voces. Con la receta que en ese entonces le propuse, pudimos acallarlas en aproximadamente cinco meses, no sin haber sufrido algunos tropiezos.

Un tratamiento específico para Emilio

Poco después de ese éxito parcial, Emilio me solicitó otra consulta debido a que en esta otra ocasión lo que escuchaba eran zumbidos en los oídos (acúfenos). A él le interesa mucho estar al tanto de todo lo relacionado con la medicina alternativa, y me grada mucho saber que se ha convertido en un gran guerrero biomédico, porque continuamente está buscando remedios naturales que le puedan beneficiar, así como investigando las posibles causas de sus dolencias. Tratando de explicarnos el por qué de los acúfenos y un poco también el por qué de lo poco que habíamos avanzado en su tratamiento, encontré que una posible causa de este nuevo síntoma era un efecto secundario producido por cualquiera de los dos medicamentos que le había prescrito su psiquiatra: la sertralina y/o la trazodona. En mi opinión, la combinación indiscriminada de pisocotrópicos (el consabido cocktel) con alimentos chatarra, estimulantes y drogas ilegales, también aumenta el riesgo de desarrollar tinnitus, que es el nombre con el que se designa a los acúfenos en los países de habla inglesa.

En ese momento yo no contaba con el laboratorio virtual que ahora tengo, y tampoco me hubiera gustado decirle algo así como “y ahora que ya conocemos la causa probable de tus acúfenos, que hacemos?
Menciono esta anécdota porque ilustra un poco lo que uno puede conseguir, una vez que conoce la causa de un síntoma como los acúfenos, es decir, nada.
Pero con un laboratorio dotado de inteligencia artificial, el panorama luce completamente diferente, pues la computadora de la Fundación MicroMédix solo está esperando que la alimente con más casos de éxito de pacientes que alguna vez padecieron acúfenos.
Solo así podremos hallar las correlaciones entre ese síntoma y los suplementos que tienen el potencial para aliviarlo, dependiendo ello de las tendencias que la máquina y un servidor podamos detectar.
A reserva de que Emilio me proporcione los datos que necesito para que las correlaciones y las tendencias nos muestren el camino hacia el éxito, en mi próxima publicación estaré presentando los resultados de este proyecto, ya sea para dar a conocer los nutrientes que conformaron la receta que perfeccionamos para Emilio, o en todo caso la de algún otro paciente que haya tenido a bien comprender, el mensaje que a lo lo largo de este ensayo he querido transmitir y que en una sola frase me gustaría resumir:

“No es posible resolver los problemas de hoy con las soluciones de ayer”… Roger Van Oech
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 19 de septiembre de 2018


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REFERENCIAS

[1] Bzdok, D., Meyer-Lindenberg, A., 2018. Machine learning for precision psychiatry: Opportunities and challenges. Biological Psychiatry: CNNI, in press.
[2] Gallego et al. Bringing cohort studies to the bedside: framework for a ‘green button’ to support clinical decision-making. Journal of Comparative Effectiveness Research. (2015) 4(3), 191–197
[3] Viktor Mayer-Schönberger & Kenneth Cukier. Big Data: A Revolution That Will Transform How We Live, Work, and Think. First Mariner Books, 2014
[4] Perna & Nemeroff. Personalized Medicine in Psychiatry: Back to the Future. Personalized medicine in psychiatry 1–2 (2017) 1
[5] Jiang F, Jiang Y, Zhi H, et al. Artificial intelligence in healthcare: past, present and future. Stroke and Vascular
Neurology 2017;0: e000101. doi:10.1136/svn-2017-000101
[6] Awwalu et al., Artificial Intelligence in Personalized Medicine. Application of AI Algorithms in Solving Personalized
Medicine Problems. International Journal of Computer Theory and Engineering, Vol. 7, No. 6, December 2015
[7] J.Archenaa et al. Health Recommender System using Big data analytics. Journal of Management Science and Business Intelligence 2017 2(2) 17-23. doi: 10.5281/zenodo. 10.5281/zenodo.835606
[8] Panahiazar et al. Using EHRs for Heart Failure Therapy Recommendation Using Multidimensional Patient Similarity Analytics. Stud Health Technol Inform. 2015 ; 210: 369–373.
[9] Bertalan Mesko (2017) The role of artificial intelligence in precision medicine, Expert Review of Precision Medicine and Drug Development, 2:5, 239-241, DOI:10.1080/23808993.2017.1380516

 

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Medicina alternativa de precisión: inteligencia artificial para curar hasta un cáncer

En principio, la mayoría de las enfermedades son curables, porque aunque es cierto que algunas de ellas son las causantes de un gran número de fallecimientos, existen muchos pacientes que han podido superar esas mismas afecciones, haciendo algo diferente de lo que se les aconsejó a aquellos que fallecieron. El hecho de que nosotros hayamos podido extraer de la literatura biomédica, casos de éxito de varios tipos de cáncer, implica que hay alternativas muy viables para curarse.
La medicina alternativa de precisión es el resultado de combinar las técnicas de la inteligencia artifical, con la medicina ortomolecular y la fitoterapia, y es la sinergia de esa combinación lo que aprovecharemos en este estudio, para demostrar que un caso de adenocarcinoma pancreático tiene solución.

El papel de la medicina de precisión en el tratamiento del cáncer pancreático

Cuando a un médico se le presenta un caso nuevo, intuitivamente recurre a su experiencia para recordar casos de éxito que se parezcan al que está intentando solucionar. Y al igual que cualquier otro especialista, si no ha tenido una experienica similar, o la tuvo pero no recuerda exactamente los detalles, tenderá a consultar a otros colegas para que le aconsejen cómo tratar a ese paciente que de momento está acaparando su atención. Podría incluso suceder que varios médicos fueran a inspeccionar el archivo clínico de su hospital, con el objeto de saber qué hizo cierto experto en el pasado, para resolver un problema parecido.

Y aunque ese escenario evoca un poco la manera en la que el Dr. House abordaría un caso difícil de resolver, lo que voy a exponer aquí en relación a un estudio de cáncer pancreático, lejos de parecerse a un cápítulo de esa serie de televisión o a una novela de ciencia ficción, es prueba fiel de lo mucho que ha avanzado la tecnología de la inteligencia artificial. Una de las técnicas de esta nueva disciplina, concretamente el aprendizaje no supervisado, es la que hace posible que una máquina “recuerde” y encuentre dentro de un “mar de datos” históricos, no solo una experiencia de éxito, sino varios casos que justificarán y respaldarán la recomendación que dicha máquina le entregará al médico y/o naturópata a cargo.

Y es que la medicina de precisión, conocida también como medicina personalizada, puede ser practicada como medicina integrativa o complementaria, de ahí que en el párrafo anterior haya yo escrito médico y/o naturópata. Como veremos muy pronto, una computadora va a recomendar un tratamiento específico para una persona en particular, basándose en un historial de casos de éxito previamente almacenados en una base de datos biomédicos (la de la Fundación MicroMédix). Y si los casos de éxito registrados en esa base de datos contienen atributos propios de la medicina alopática, esos datos aparecerán en nuestros análisis sin ninguna modificación. De la misma manera en la que respetaremos esos hechos por estar reflejando una realidad, celebraremos también el que una máquina recomiende un tratamiento alternativo o incluso complementario. Y esto último también constituye una realidad, porque como podrá constatar el lector en nuestras referencias, muchos protagonistas de esos casos de éxito prefirieron renunciar a las quimioterapias y las terapias de radiaciones, debido a la gravedad de sus efectos secundarios.

Caso de estudio: un adenocarcinoma pancreático metastásico

Pero a quien le toca en esta ocasión decir sí o no a las quimioterapias y radiaciones, es a una damita de 67 años, con un diagnóstico que de acuerdo con su patólogo consistió de un adenocarcinoma pancreático metastásico (izquierda), cuyo tratamiento por un tiempo requirió de gemcitabina y que en próximas fechas comprenderá dos fármacos muy socorridos en las quimioterapias, el Onivyde (irinotecán) y el Fluorouracil (fluoropirimidinas).
La hija de la protagonista de este caso de estudio, a quien llamaré Toni de aquí en delante, nos hizo favor de responder el cuestionario que empleamos para recabar los datos clínicos de nuestros pacientes, cuando éstos o alguno de sus familiares nos encomienda un estudio como el que aquí estoy desarrollando. Es en ese cuestionario en donde nos especificó los síntomas que estaban aquejando a su mamá: dolor abdominal, convulsiones y desmayos ocasionales; anorexia (peso extremadamente bajo por inapetencia), gastritis, náuseas ocasionales (sin vómito), indigestión y depresión (aunque este último me lo reportó posteriormente a través de un correo electrónico). Con todos esos datos y los que pude inferir a partir de las pruebas de laboratorio que me hizo llegar más tarde esta amable señorita, fue como pude completar los campos especificados en la hoja de cálculo que aparece a su derecha (pulse sobre la misma para agrandarla).

Cabe señalar que el registro (instancia) asociado al caso de nuestra paciente Marita, que es el nombre que estaré empleando para referirme en lo sucesivo a la mamá de Toni, no aparece en la imagen anterior por razones de espacio. En vez de analizarlo por partes, he preferido dedicarle un apartado posterior, con la intención de contrastar su contenido con el conjunto de atributos que conformarán lo que en el ámbito del aprendizaje de máquina (machine learning) se conoce como centroide. Más adelante “explicaré con manzanitas” lo que significa eso y la importancia que reviste para la medicina de precisión, al momento de especificar un tratamiento personalizado. Por el momento quisiera analizar los demás campos de la hoja de Excel para mostar las tendencias que un ser humano como usted y como yo, podría detectar a la hora de analizar un registro histórico de datos clínicos. Veamos

En la imagen a la derecha se observa una marcada tendencia de los médicos naturópatas a recetar muérdago como fitoterapia (veáse la columna del atributo fitoterapia_1). Existe también cierta inclinación de parte de los profesionales de la salud tanto para recomendar una fitoterapia basada en cúrcuma, como para recetar gemcitabina (Gemzar) como quimioterapia. Sin embargo, yo no me atrevería a afirmar que esas tres tendencias son las únicas, o que son las que estarán rigiendo la forma que adoptará el tratamiento que estamos buscando personalizar, pues existen muchos otros datos que no se alcanzan a ver en la imagen. Algo similar ocurre con los suplementos (izquierda). Cada caso consta de una hilera de campos en donde se guardan los atributos de cada paciente, como son las dosis que estuvo tomando de betacaroteno, de vitamina C (oral), de ácido ascórbico (o ascorbato de sodio) por la vía intravenosa (IV), de vitamina D3, de omega 3 y de coenzima Q10  (pulse sobre la imagen de la izquierda para ver los detalles). Nótese por ejemplo cómo la vitamina C IV es muy solicitada en diferentes tipos de cáncer, no solo en el de páncreas.

Descubriendo el tratamiento idóneo para Marita

Hay un tratamiento idóneo para cada quien, porque lo que pueda hacerle bien a Marita, tal vez no sea lo más indicado para usted. De acuerdo con lo que estoy mostrando en la imagen adjunta y en la que sigue, para que la receta que le vamos a proponer a ella le funcionara a usted, tendría que presentar leucopenia (conteo bajo de leucocitos -pulse en la imagen adjunta-),  un marcardor tumoral CA 19-9 cercano a los 1,807 UI/ml, unos síntomas parecidos a los de ella (ver apartado anterior), estar bajo los efectos de una quimioterapia a base de irinotecán y fluoropirimidinas, en fin, lo que quiero decir es que su caso tendría que ser muy similar al de Marita (véase la imagen que sigue).

Al igual que los casos que mostré en el apartado anterior, el registro de Marita contiene los mismos campos; pero con valores de atributos muy particulares y muy probablemente diferentes a los de otros pacientes, coincidentes tal vez en algunos casos, con los de algunos pacientes en condiciones similares de salud. El punto es que cualquier registro de un paciente, incluyendo el de Marita, lo podemos representar por un conjunto de valores de atributos separados por comas.

Así, el caso de Marita quedaría representado por el siguiente conjunto de valores: 7, 67, F, adenocarcinoma pancreático, S, CA 19-9, N, N, S, N, N, S, S, S, S, N, N, gastritis, diabetes, ninguna, normales, N, N, fluorouracil, irinotecan, folfirinox, Kalanchoe, ninguna, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?, ?; en donde 7 es un código que identifica el caso, 67 es la edad de Marita, F indica un paciente del sexo femenino, luego viene el diagnóstico médico (no mío), S delata la confirmación de una metástasis, CA 19-9 está implicando que ese marcador ha alcanzado un nivel superior al normal, la N que sigue nos dice que no se ha detectado ictericia, etc. (pulse sobre la captura de pantalla de la derecha y auméntela para ver el valor y el significado de los demás atributos).

A esa lista de valores ordenados y separados por comas, los ingenieros acostumbramos llamarle vector, y es un concepto que resulta muy útil para entender otra palabra clave igual de importante en el contexto del aprendizaje automático: el centroide.
Estadísticamente hablando, un centroide se puede definir como un vector de atributos que refleja la tendencia central de cada uno de ellos. Y ¿qué cosa es una tendencia central?

¿Recuerda lo que platicábamos párrafos atrás a propósito del muérdago? Bien, ese es un ejemplo de tendencia central. De hecho, la tendencia central del atributo fitoterapia_1 se mide con la moda de ese atributo, y su valor es muérdago, pues estamos tratando con una variable nominal. Pero lo más difícil y a la vez interesante de este caso, es que no conocemos de antemano los nombres ni las dosis de los suplementos de nuestra paciente (lo cual se ha representado en el registro de Marita con signos de interrogación). Hasta donde yo sé, los únicos suplementos que Toni le ha estado dando a Marita son escozul y Kalanchoe.

Nuestra misión consistirá entonces en confeccionar una receta acorde con los datos que tenemos, pues lo que nos está faltando para convertir este caso de estudio en uno de éxito, son precisamente las dosis de los suplementos que contendrá dicha receta.

Dividir para triunfar: la técnica del clustering (segmentación)

Dado que esto no es un curso de minería de datos, y como seguramente a Toni y a usted no les interesa mucho conocer el teje y maneje de esa tecnología, lo que voy a hacer aquí es “explicar con manzanitas”, la técnica que hace posible la confección de un tratamiento personalizado: el aprendizaje de máquina no supervisado.

En la jerga de la inteligencia artificial al aprendizaje no supervisado se le conoce como clustering, y es una técnica que consiste en clasificar un conjunto de casos con atributos muy similares dentro de un determinado grupo; pero muy diferentes en relación a los atributos de los casos clasificados en otros grupos.
Tratándose de casos de cáncer por ejemplo, habrá instancias muy similares de cáncer de próstata que se diferenciarán muy bien de las de cáncer de mama, porque sería imposible que una mujer padeciera de cáncer de próstata, y muy raro que un hombre desarrollara un cáncer de mama. Como veremos, uno de los parámetros que más va a ayudar a descubrir un tratamiento, es el número de grupos.

A continuación explico el procedimiento que seguí para descubrir dos tratamientos personalizados, uno complementario que agrega varios suplementos a la quimioterapia, y otro en donde se recomienda la administración exclusiva de sustancias naturales en forma de suplementos.

Tratamiento complementario (quimioterapia combinada con suplementación)

Con una herramienta de minería de datos como WEKA, pude aplicar un algoritmo de clustering denominado K-Means, para segmentar los casos de éxito que mostré con anterioridad en la hoja de cálculo de Excel.
Uno de mis experimentos consistió en dividir el total de casos en cinco clusters (grupos), tal y como lo estoy mostrando en las capturas de pantalla adjuntas. Obsérvese cómo la máquina encontró tendencias de manera automática. Entre otras cosas, aprendió que en la base de datos hay pacientes de unos 60 años con cáncer de próstata no extendido (cluster 0), mujeres de alrededor de 60 años con carcinoma renal extendido (cluster 1), así como tres grupos de adenocarcinoma pancreático: uno de mujeres en una edad cercana a los 75, sin metástasis (cluster 2); otro de mujeres de alrededor de 58 años, con metástasis (cluster 3); y uno más de mujeres que rondan los 65, también experimentando metástasis (cluster 4).
Ahora le pregunto, ¿en cuál de los grupos cree usted que clasificó WEKA, el caso de nuestra querida Marita? Si no lo intuye, échele de nuevo una mirada a su registro y compárelo con los datos que aparecen en la parte del informe que aparece a su derecha (recuerde pulsar sobre las imágenes para agrandarlas).
Por si no lo advirtió, lo que hizo esta singular herramienta de apoyo fue clasificar el caso de Marita en el grupo 4, como no podría ser de otra manera, pues el centroide asociado al grupo 4 contiene atributos muy similares a los que están caracterizando el caso de nuestra paciente.

Nótese cómo he hecho énfasis en que ambos vectores son muy similares, lo cual de ninguna manera significa que el tratamiento implícito en ese cluster no sea idóneo. La inteligencia de las máquinas es tal, que no precisa que dos cosas sean idénticas para saber que hay ahí una intensa correlación. El concepto de correlación está desbancando a lo que pregona el método científico, en relación a esa idea de que algo no puede ser verdad, solo porque se desconoce su causa [9]. La realidad que revela un conjunto de datos está ahí, independientemente de cómo se hayan dado las cosas. Basta con que exista una cantidad suficiente de casos de éxito (no necesariamente un big data), y que cierto grupo de éstos mantenga una intensa correlación con un caso por resolver, para que ese caso pueda convertirse también en uno de éxito. Y si usted quisiera conocer algunos de los casos de éxito que respaldan lo que aquí estoy planteando, lo invito a consultar las referencias que para ese efecto he puesto a su disposición (por razones obvias de espacio y confidencialidad, no espere ver una relación de todos los casos de éxito que hay actualmente en nuestra base de datos).

Y ahora… ¡la cereza del pastel!
En la imagen adjunta estoy mostrado esa parte del reporte que por falta de espacio y una mejor claridad de exposición, no quise representar en una sola captura de pantalla. Esta tercera parte de los datos que WEKA desplegó, después de explorar en dirección descendente el resto de los atributos de los cinco centroides (del 0 al 4), contiene la fitoterapia (muérdago) y las dosis de los suplementos sugeridas por ese “pedazo de inteligencia artificial”. En un principio, esas dosis no eran más que signos de interrogación (?) en el “vector de Marita”, y se han convertido ahora en los datos que necesitamos homologar, para obtener al fin, un tratamiento complementario personalizado.

Tratamiento alternativo (sin quimioterapia)

Como señalaba yo en un apartado anterior, algunos pacientes deciden “tirar la toalla” y decirle no a las quimioterapias y las radiaciones. Pensando que Marita podría estar en ese caso, llevé a cabo una serie de experimentos adicionales para poder descubrir un tratamiento puramente alternativo. El resultado de este esfuerzo lo puede ver pulsando con su ratón en la imagen adjunta. Esta vez dividí el total de casos en tres grupos, para permitirle al software clasificar el caso de Marita. Como podrá usted advertir, el tratamiento ahora comprende las dosis indicadas por el centroide correspondiente al cluster #1 (el segundo de derecha a izquierda).

Otra razón de peso para pensar en un tratamiento como el propuesto en el cluster #1, sería que aún después de haber homologado los datos (ver el siguiente apartado), el muérdago no se pudiera conseguir en nuestro país (Toni y Marita viven en México), o que su precio fuera demasiado alto por tratarse de un producto de importación. En el siguiente apartado explico en qué consiste la homologación de los datos y otras opciones que se podrían contemplar para regionalizar la administración de los suplementos implicados en ambos tratamientos.

Homologando los datos

Los datos, tal y como los ha entregado el software WEKA, tienen que ser revisados y adaptados al entorno en el que habrán de aplicarse. Así por ejemplo, en el caso del tratamiento alternativo, puede ser que convenga más la forma natural de la cisteína, en vez de la N-acetilcisteína (NAC). Además, a sabiendas de que el propósito de la L-cisteína es promover la producción de glutatión, yo me decantaría finalmente por recetar dos o tres porciones diarias de proteína de soya o de suero de leche aislada (derecha), debido a la riqueza de nutrientes que contiene este complejo de aminoácidos. Hay dos de ellos en particular que junto con la cisteína, optimizan la producción de glutatión: la glicina y el ácido glutámico.
Análogamente, hay algunos suplementos que aparecen en ambos tratamientos que podrían excluirse, dadas las dosis tan pequeñas que se han recomendado. Si analizamos detenidamente los centroides en cuestión, podríamos extraer las siguientes conclusiones:

1) Podemos prescindir de la cisteína en el tratamiento complementario (35.3 mg), más no en el alternativo (334.5 mg).
2) El beta glucano-1,3 no es necesario en ninguno de los dos tratamientos, porque sus dosis no son de ninguna manera terapéuticas (nadie se va a curar un cáncer con 0.06 o 0.1 mg de ese suplemento).
3) El betacaroteno podría omitirse en el enfoque complementario más no en el alternativo (estamos hablando de casi 16,000 UI en esta segunda opción).
4) La vitamina C por la vía oral conviene incluirla en ambos tratamientos (6 gramos diarios para los dos).

5) La vitamina C intravenosa es muy importante en cualquiera de las dos opciones, porque existe una tendencia muy marcada de prescripción, en un gran número de casos de éxito. Existe un protocolo muy detallado para su administración, cuyas especificaciones se establecen a través de un vínculo que encontará usted en nuestra receta personalizada para el cáncer de páncreas (si lo desea puede descargarla en el apartado que sigue).
6) La vitamina D3 deberá considerarse muy seriamente en ambas versiones, ya que además de que sus dosis son terapéuticas, el caso demanda combatir una aguda depresión, por lo que será necesario aumentar unas cinco o seis veces más la dosis establecida para esta vitamina, dependiendo ello de la opción seleccionada por nuestra paciente.
7) Una situación muy similar a la de la vitamina D3 ocurre con los ácidos grasos omega 3, con motivo de la depresión reportada.

8) La administración de Coenzima Q10 solo se considera en el caso del tratamiento alternativo, ya que en el complementario la dosis indicada de 10.6 mg no aporta un beneficio sustancial.
9) La melatonina en ambos casos es importante pero se debe homologar en conformidad con las dosis disponibles en el mercado, que son de 5 y 6 mg. De acuerdo con esto, se recomiendan 6 y 12 mg para el tratamiento alternativo y complementario, respectivamente.
10) En cuanto a la duración de cada tratamiento, se han pronosticado 17 meses para el alternativo y 22 para el complementario.

En lo concerniente al muérdago, por favor no vaya usted a tomar tés de esta hierba así como así, ya que estamos hablando de una planta con un nivel de toxicidad considerablemente alto. Lo que procede aquí es conseguir presentaciones de grado farmacéutico que ya han sido aprobadas por las autorizadas sanitarias y cuyas dosis han sido establecidas por los mismos fabricantes. Esas presentaciones generalmente consisten de una solución inyectable y administrable ya sea por vía intravenosa, intramuscular o subcutánea, en  cualquiera de las marcas comerciales especificadas en la receta que en breve estaré presentando.
Otra alternativa que podría resultar muy prometedora porque suprime la toxicidad de muchas plantas, es la administración de microdosis. Varios miembros de mi familia ya nos hemos aliviado con microdosis de plantas medicinales incluso más tóxicas que el muérdago. A uno de mis hijos lo estuve tratando hace algunos años con microdosis de belladona, y yo en lo personal estuve aplicándome por mucho tiempo microdosis de digital y chicalote, que son ejemplos de dos plantas que no tienen por qué ser peligrosas si se administran apropiadamente: 3 gotas de microdosis sobre la lengua cada 5 minutos por media hora, luego cada hora diariamente hasta superar el cuadro agudo, y posteriormente ese mismo número de gotas 4 veces al día.

La Receta personalizada y homologada

 

La cantidad y el tipo de suplementos que contendrá la receta en su versión final, dependerá del tratamiento elegido por el paciente (alternativo o complementario). Recuerde que si usted no responde al nombre de Marita, el tratamiento que se obtuvo a lo largo de este estudio, puede ser que no le funcione a usted, a menos que su “vector de atributos” sea idéntico al de ella. Si está padeciendo una enfermedad “incurable” y está dispuesto(a) a convertirse en un(a) guerrero(a) biomédico(a) para salir bien librado(a) de esta lamentable situación, le recomiendo consulte nuestra sección Un Estudio para tu Caso, en donde le explicamos qué necesita usted hacer para contar con un tratamiento como el de Marita, o sea, justo a la medida de su “vector de atributos”, ese conjunto de rasgos que hacen de usted un ser humano extraordinario e irrepetible, que solo está esperando una oportunidad para demostrarle al mundo, que no hay enfermedades incurables, sino personas a quienes se les dijo que no se podían curar, y se lo creyeron.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de septiembre de 2018


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REFERENCIAS

[1] Min-Seok Seo1 et al. High-Dose Vitamin C Promotes Regression of Multiple Pulmonary Metastases Originating from Hepatocellular Carcinoma. Yonsei Medical Journal. 2015 Sep;56(5):1449-1452.
[2] Cannon, et al. The Incidental Use of High-Dose Vitamin D3 in Pancreatic Cancer. Case Reports in Pancreatic Cancer 2016, 2.1
[3] Mark Fontes. Improved Prognosis and Quality of Life in a 66-year-old Female Patient with Metastatic Pancreatic Adenocarcinoma Treated with Gemcitabine, and Adjunctive Orthomolecular and Botanical Interventions. Journal of Orthomolecular Medicine Vol 30, No 2, 2015
[4] Riordan et al. High-dose intravenous vitamin C in the treatment of a patient with renal cell carcinoma of the kidney. J Orthomol Med, 1998; 13: 72-73.
[5] González et al. High dose intravenous vitamin c and metastatic pancreatic cancer: Two cases. Integrative Cancer Science and Therapeutics, 2016. Volume 3(6): 1-2
[6] Bonucci et al. Integrated Cancer Treatment in the Course of Metastatic Pancreatic Cancer: Complete Resolution in 2 Cases. Integrative Cancer Therapies. 2018, Vol. 17(3) 994–999
[7] Complete remission and long-term survival of a patient with melanoma metastases treated with high-dose fever-inducing Viscum album extract: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5704862/pdf/medi-96-e8731.pdf
[8] Disappearance of an advanced adenomatous colon polyp after intratumoural injection with Viscum album (European mistletoe) extract: a case report; https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25532007
[9] Viktor Mayer-Schönberger & Kenneth Cukier. Big Data: A Revolution That Will Transform How We Live, Work, and Think. First Mariner Books, 2014
[10] Spreen Alan. Tomorrow´s Cancer Cures Today. 25 secret therapies from around the world. Health Sciencies Institute. Baltimore, Maryland. 2009


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Kalanchoe daigremontiana: formidable planta mexicana para aliviar el dolor, la esquizofrenia y el cáncer

A pesar de que no existe una panacea que garantice la salud de todo ser humano, la planta objeto del presente estudio se ha ganado el sobrenombre de “cuaralotodo“. Y si bien existe un amplio consenso popular en torno a las bondades de la kalanchoe mexicana, con el propósito de darle a este ensayo la debida formalidad científica, quisiera aclarar primero, por qué eso de que sea una panacea no es del todo cierto. Permítame explicarle.
Una planta medicinal tiene una gran cantidad de propiedades terapéuticas, casi tantas como sustancias activas tiene. Pero hay que tener muy presente lo que ha señalado Bandaranayake [1], a propósito de lo que implica un remedio natural a base de plantas medicinales:

Esencialmente, los remedios a base de hierbas consisten en porciones de plantas o extractos de plantas no purificados de varios componentes, que generalmente se cree funcionan sinérgicamente” (las negritas son mías). Y aunque yo eliminaría de la cita los vocablos “se cree”, he preferido traducirla literalmente, para analizarla de la manera más imparcial y honesta posible.

Los remedios naturales y el principio de la epigenética

Cuando un investigador dice “se cree”, no es que dude de su aseveración, sino porque sabe que va a haber casos en los que dicha afirmación no se cumple del todo. En el contexto de la cita de Bandaranayake, lo que va a variar es la sinergia entre componentes, cuando éstos interaccionen con el anfitrión, es decir, el organismo que se supone debe responder al tratamiento. La epigenética del paciente, que es todo aquello que tiene que ver con su individualidad bioquímica y el entorno en el que éste se desenvuelve, determinará el éxito o el fracaso de un tratamiento. Si usted acostumbra fumar tabaco o mariguana, ingiere alcohol o algún estimulante con frecuencia, o consume café, azúcar, lácteos y carbohidratos como si éstos se fueran a acabar, no espere grandes resultados. Con hábitos alimenticios y un estilo de vida inadecuados no puede uno abrigar muchas esperanzas, ni con kalanchoe mexicana ni con ningún otro tipo de hierba o suplemento. Asimismo, los efectos de los metabolitos y demás componentes de una planta, podrían verse afectados en función de las dosis recomendadas, el modo de administración y las presentaciones a través de las cuales se administran las sustancias activas. En lo que concierne a las presentaciones, no es lo mismo comer la planta como parte de una ensalada, que aplicarla como microdosis; tomarla en jugo o como suplemento, o como extracto hidroalcohólico o tintura diluida en agua.

Tanto en microdosis como en dosis apropiadas de las especies pinnata (siempreviva), daigremontiana (aranto) y gastonis-bonnieri (oreja de burro), las kalanchoes son terapéuticas y completamente inofensivas. No obstante, en dosis mayores o cuando se trata de especies híbridas, las Bryophyllum (que es como se le conoce también a esta especie) pueden ser peligrosas. Todo está en informarse bien y no dejarse llevar por comentarios sensacionalistas de detractores que se afanan en desacreditar a la fitomedicina, con publicidad negativa y a todas luces pagada por la industria farmacéutica (véase más adelante el apartado: Vox pópuli vs. inteligencia colectiva).

El futuro de los servicios de salud: tratamientos personalizados con inteligencia artificial

Todo ese abanico de posibilidades que surgen a partir de las combinaciones que se pueden dar entre lo que se administra y la amplia diversidad que caracteriza al ser humano, invita a reflexionar sobre la necesidad de un cambio radical en la manera en la que se proporcionan los servicios de salud en la actualidad. Ya se trate de una planta, un fármaco, una vitamina, un mineral, o cualesquier otra sustancia que deba fungir como agente terapéutico, éste nunca podrá hacer las veces de una panacea, por la sencilla razón de que cada individuo va a responder de manera diferente a cada uno de dichos agentes (principio de individualidad bioquímica de Roger Williams).

Ante esa gran diversidad inherente a todo ser humano, lo que los ingenieros en informática biomédica tenemos que hacer es encontrar tratamientos específicos para cada persona, tal y como lo está haciendo la ingeniera en informática Noor Shaker (derecha). Y aunque ella ya está desarrollando una tecnología que combina la física cuántica y el aprendizaje de máquina para crear nuevos fármacos, lo que nosotros estamos persiguiendo con esas técnicas de la inteligencia artificial, es encontrar tratamientos personalizados a base de plantas medicinales y sustancias ortomoleculares (naturales).

De conformidad con lo anterior, espero haber dejado claro por qué es importante personalizar las recetas.
Es indispensable saber, en base a la sintomatología y los rasgos de cada paciente, cuándo una planta medicinal o cualquier otra sustancia natural puede surtir el efecto deseado, independientemente de lo que diga la vox pópuli.

Vox pópuli vs. inteligencia colectiva

Una cosa es la vox pópuli y otra muy diferente la inteligencia colectiva. Vox populi proviene del latín, y significa la “voz del pueblo”. Se emplea para asumir que algo es verdadero por haber sido aceptado por todo el mundo a través de los años. Es así como la vox pópuli ha dictaminado que la calanchoe es una panacea.

En contraste con la voz del pueblo está la inteligencia colectiva, una tendencia que se ha venido dando desde comienzos de este siglo en las redes sociales (en especial, las de salud 2.0), y que yo definiría como la habilidad que posee un conglomerado de personas dentro de una red colaborativa, para resolver un problema compartido, basándose en la opinión consensuada de sus miembros.
Es así como la inteligencia colectiva de los miembros de una red social, puede llegar a dictaminar en algunos casos, cuándo una determinada planta medicinal, sustancia o suplemento, es capaz de curar una enfermedad. Y para muestra, un botón.

Mientras desarrollaba mi investigación sobre las calanchoes, encontré páginas y páginas web en donde la mayoría de sus propietarios hacían alusión a la extraordinaria capacidad que poseían estas plantas para curar el cáncer, cuando de repente, como a la mitad de uno de esos listados que Google me estaba mostrando, alcancé a leer una frase que llamó mi atención justamente por estar en completo desacuerdo con esa gran mayoría. La leyenda decía: “el kalanchoe no cura el cáncer“. Para mi sorpresa, el sitio recibía una gran cantidad de comentarios que reprobaban lo que ese cómplice de la industria farmacéutica había escrito en su blog. Ese es el precio que se paga cuando alguien intenta engañar a la sabiduría colectiva, recurriendo a una publicidad negativa pagada.

La agente no es tonta, y eso no lo puede remediar ni un miembro de la “Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas”. Vaya forma de sentirse importante por pertenecer a una asociación que lleva por nombre semejante aberración. Fíjese nada más querido lector, a lo que han llegado los detractores de la medicina natural para ganarse el sustento. “¡Vengan a ver lo que hace el hambre!“, gritó en una ocasión un simpático payasito en el zócalo de la Ciudad de Cuernavaca, mientras mi esposa y yo andábamos por ahí un domingo por la tarde.

Como yo lo veo, ese payasito tiene más mérito por hacer reír a sus semejantes, que lo que hace ese biólogo al promover el disgusto y el pesimismo entre la gente que ve en la etnobotánica y la fitomedicina, una auténtica alternativa para vencer el cáncer. Esos dos campos del saber, no tienen nada de pseudocientífico.

Me encanta cómo funciona la inteligencia colectiva, cuando en un blog como ese, el consenso contradice lo que el autor del mismo está predicando (pulse sobre la captura de pantalla de la derecha). En esta imagen, resalta lo que el sentir de una gente tan variopinta está transmitiéndole al autor del artículo en cuestión. Todo indica que la inmensa mayoría que lo visita no está de acuerdo con él, sobre todo cuando afirma que las plantas de la especie kalanchoe pueden tener efectos no deseados en la gente (palabra clave repetida 59 veces en la nube de palabras). La opinión consensuada dictamina que no habrá reacciones adversas, si las sustancias se administran en las dosis y en las presentaciones correctas.

Usted podría seguir el mismo método que expliqué con anterioridad para determinar si la Kalanchoe alivia otros malestares, sacando conclusiones a partir de lo que dictamine la inteligencia colectiva en una red social, un blog o un foro de discusión. Más adelante analizaré los beneficios que podría usted obtener de esta planta, en caso de que su problema fuera una esquizofrenia, un cáncer de próstata o un dolor agudo en cualquier parte de su cuerpo.

Aspectos clave para conseguir el efecto terapéutico deseado: dosis y presentaciones 

La herramienta que utilicé para extraer la nube de palabras que refleja el sentir de los usuarios del blog de ese biólogo que recomienda quimioterapias (ups) “para proteger” a los enfermos de las terapias pseudocientíficas, confirma lo que en el apartado anterior decía yo, a propósito de la importancia de las dosis y la presentación a emplear en la administración de la kalanchoe mexicana. Si su cuadro es muy agudo, como el de una migraña por ejemplo, con toda seguridad que una dosis de 30 gramos de hojas frescas de kalanchoe mexicana al día, sea todo lo que necesita para aliviar el dolor. Para procesos inflamatorios crónicos sin embargo, es posible que el tomar un jugo preparado con tres o cuatro hojas de aranto, no sea suficiente para conseguir el alivio deseado.

Para estos casos o para una prostatitis por ejemplo, usted podría salir bien librado con varios frascos de microdosis de Bryophyllum daigremontiana, especialmente si no está consiguiendo vaciar completamente su vejiga (orina frecuentemente durante la noche o experimenta dificultades al orinar, incluyendo sangrado, dolor o ardor). Aproximadamente después de una semana de haber comenzado su tratamiento, usted va a sentir un gran descanso cuando la orina que antes se acumulaba en su vejiga y parte de su uretra, ya no esté ahí. Y todo eso gracias al efecto antiinflamatorio que varios metabolitos de la kalanchoe mexicana ejercerán sobre los tejidos de su próstata (véase también el apartado: “Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea”).

La técnica de las microdosis tiene la particularidad tanto de eliminar la toxicidad de muchas plantas medicinales, como de suprimir los efectos secundarios y calculados de una gran cantidad de fármacos, debido precisamente a las diminutas dosis con las que se elaboran. Y es aquí donde ni con publicidad negativa barata podría un biólogo de quinta refutar las ventajas terapéuticas de la kalanchoe. Un par de gotas de microdosis de aranto aplicadas sobre la lengua con la periodicidad apropiada (dependiendo del cuadro clínico), van a marcar la diferencia entre los estragos causados por una quimioterapia, y la manera en la que actúan los  bufadienólidos, las quinonas, los lignanos, los flavonoides, los terpenos, los alcaloides, las antocianinas y otros muchos más metabolitos que caracterizan a la familia de las crasuláceas, que es a la que pertenecen alrededor de 125 especies pertenecientes al género kalanchoe, incluida la mexicana [2]. En cuanto a la presentación en extracto, tómelo con precaución, diluyéndolo en unos 150 ml de agua a razón de 1 a 5 gotas, tres veces al día, dependiendo de lo que tolere. Con la información que hasta este momento hemos podido recabar, se recomienda aumentar una gota cada dos días, a la dosis inicial especificada con anterioridad, hasta alcanzar un máximo de 20 gotas 3 veces al día, excepto en caso de presentar intolerancia (malestar estomacal o alguna reacción alérgica por ejemplo). Para mayor seguridad, procure adquirir un producto de un distribuidor de suplementos acreditado, como podría ser Amazon, y seguir las indicaciones especificadas por el fabricante.

Algo similar recomiendo en el caso de las tinturas, ya que va usted a encontrarlas en diferentes concentraciones. En caso de duda, siéntase con la confianza de contactarnos para que le ayudemos a seleccionar el producto idóneo para su caso.
Como suplemento, es probable que encuentre productos con la hoja de planta pulverizada y encapsulada en presentaciones de 500 mg. o más. En estos casos también conviene seguir la posología recomendada por el fabricante (la que viene impresa en la etiqueta del producto).

Microdosis de plantas medicinales antipsicóticas para tratar la esquizofrenia

De acuerdo con lo dicho hasta aquí y mientras terminamos de consolidar nuestra tecnología para la confección de tratamientos personalizados con inteligencia artificial, quisiera recomendar un botiquín compuesto de tres microdosis para tratar la esquizofrenia: de Akuamma, de Kalanchoe mexicana y de Rauwolfia hirsuta, tetraphylla, heterophylla o canescens (reserpina). A ésta última se le conoce popularmente como “sarna de perro” o “cinco negritos”, y también se cultiva en México.
Si ya es usted miembro de nuestra comunidad de guerreros biomédicos, o alguno de sus familiares es nuestro paciente y su psicosis todavía no ha remitido por estar en la primera etapa del tratamiento, probablemente ya esté enterado de los avances que la Fundación MicroMédix ha conseguido, al emplear la microdosis de Akuamma (Picralima nitida) como complemento de su receta ortomolecular para curar la esquizofrenia. Y puesto que ya hemos dicho que no hay planta medicinal que funcione como panacea, llegados a este punto, creo prudente agregar a nuestro tratamiento, un botiquín compuesto de esos tres antipsicóticos naturales en microdosis.

Conviene también elaborar otro botiquín con las microdosis de cada uno de los fármacos que actualmente está tomando su ser querido, a fin de manejar mejor la transición entre ambos tratamientos. De hecho, usted mismo puede elaborar esas microdosis. Una microdosis por ejemplo de Latuda (lurasidone), sería ideal para aplicarla durante la retirada de los medicamentos que componen el cocktel que ese señor de bata blanca le recetó.

Así como en el caso de la Akuamma (izquierda) el metabolito estrella para la psicosis resultó ser la alstonina, el género Bryophyllum también tiene lo suyo, según lo dieron a conocer de una manera muy precisa Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao y otros investigadores [3]. En ese artículo, autores con nacionalidades diferentes declararon haber llevado a cabo “una compilación exhaustiva de plantas medicinales científicamente probadas y consideradas útiles en el tratamiento de la psicosis en Nigeria” [3]. Estos científicos refieren cómo los terpenos, son una clase extensa y variada de metabolitos producidos por varias plantas.

Son hidrocarburos que resultan de una combinación de unidades de isopreno que se modifican por oxidación o por reordenación del esqueleto de carbono, que a su vez da origen a unos compuestos llamados terpenoides. Al igual que otros metabolitos, los terpenos también exhiben una amplia gama de efectos en el sistema nervioso central. Se ha informado por ejemplo, que las propiedades disuasorias neurotóxicas de muchos monoterpenos, incluyen interacciones con los sistemas octopaminérgicos y noradrenérgicos, la inhibición de la colinesterasa, así como múltiples interacciones directas con el sistema GABA. Entre otros efectos se encuentra la unión directa y alostérica a los receptores de GABA [4]. El mirceno, el beta-cariofileno y el limoneno son ejemplos de terpenoides antipsicóticos.

Cabe señalar que estos terpenoides no solo tienen propiedades antipsicóticas sino efectos antidepresivos también, debido a la supresión y activación del receptor cannabinoide 2. Curiosamente, muchos terpenoides muestran una toxicidad significativa en algunos insectos; pero muy baja toxicidad en los mamíferos. Asimismo, este grupo de sustancias químicas está presente en una gran cantidad de especias, sabores y alimentos que son partes esenciales de nuestras dietas. Más importante aún es que la investigación sobre los efectos psicoprotectores de éstos y otros metabolitos ha alcanzado un gran nivel. No obstante, al pasar de los años, los alcaloides han recibido más atención debido a la incesante búsqueda de antipsicóticos sintéticos, por parte de la industria farmacéutica.
En el caso específico de la Bryophyllum pinnata (derecha), desde 1921, la planta ha estado en uso en la medicina tradicional como un agente antipsicótico, antes de que Pal y otros colaboradores [5] confirmaran en 1999, las actividades neuropsicofarmacológicas de la fracción metanólica de esta planta.

Venciendo el cáncer de próstata con Kalanchoe flammea

En el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el ingeniero en bioquímica Iván Arias González, graduado en Ciencias en Biotecnología por la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), desarrolló como parte de su tesis doctoral, un estudio fitoquímico de la Kalanchoe flammea para identificar grupos de metabolitos presentes en diferentes extractos, con la finalidad de hallar una estrategia para inducir la apoptosis de las células cancerosas de la próstata, sin ocasionar daño a los tejidos sanos [6] (pulse sobre la imagen adjunta para ver el detalle de los hijuelos, que es uno de los medios que tiene esta planta para reproducirse).

No habiendo un agente que limite la multiplicación indiscriminada de células cancerosas, por lo regular estas células se resistirán a la muerte celular programada (apoptosis); pero después de cinco años de intensa labor de investigación, el Ing. Arias González consiguió observar la aparición de caspasas, que es un grupo de proteínas mediadoras de los procesos de apoptosis. Los resultados obtenidos con el extracto de etilo fueron muy alentadores, ya que fue capaz de inducir la apoptosis de manera programada, a través de una proteína llamada anexina 5. Asimismo, observó  que en el proceso de apoptosis, la proteína PARP1 era liberada para reparar el ácido desoxirribonucleico (DNA) dañado, deteniendo con  ello la multiplicación de células nocivas. En resumen, el propósito del extracto del Kalanchoe es evitar la proliferación de células cancerosas, manteniendo intactas las células sanas.

Y aunque el objetivo de la tesis de este notable hombre de ciencia parece haberse concentrado en fabricar un fármaco avalado por La Food and Drug Administration (FDA) de los EUA, nos complace saber que un científico mexicano nos esté confirmando de esa manera tan contundente, las bondades de las Kalanchoes. Si bien existen algunas sutiles diferencias entre sus metabolitos, en general, los beneficios potenciales de éstos componentes estarán ahí para cualquiera, a pesar de que podría haber pacientes que no respondieran como se quisiera, por las razones anteriormente expuestas.

No hay que perder de vista que nuestra epigenética (no nuestra genética) es uno de los principales factores a considerar, si lo que se está buscando es conseguir sinergia entre componentes. Y de manera análoga a como lo hicimos para el caso de la esquizofrenia, también para el cáncer de próstata recomendaremos la aplicación conjunta de microdosis de una de esas tres especies de Kalanchoe, con otra de Epilobio en cualquiera de sus tres variantes igualmente terapéuticas: angustifoliumparviflorum, o hirsutum.

Los efectos analgésicos de la Kalanchoe mexicana

La migraña y los dolores en general, se quitan con cualquiera de los géneros de Kalanchoe que he mencionado a lo largo de esta publicación. Yo en lo personal, he confirmado su eficacia, mezclando tan solo tres o cuatro hojas grandes y frescas (recién cortadas) con agua natural. Coloca usted ese número de hojas en una licuadora junto con una cantidad equivalente a un vaso de agua (o un poco más si tuviera sed). Enciende su licuadora, y una vez que las hojas se deshagan, la apaga y sin colar absolutamente nada, vierte el jugo resultante en un vaso y ¡para adentro! En poco más de media hora va usted a sentir su efecto, y después de una hora aproximadamente, el dolor habrá desaparecido completamente.
No hay nada de magia ni de pseudociencia en esos metabolitos que la madre naturaleza nos ha estado obsequiando, mucho antes de que a un magnate farmacéutico se le ocurriera aislarlos y sintetizarlos en una pastilla, con el único fin de patentarlos y venderlos en cantidades suficientemente grandes como para transformar la salud de sus semejantes, en un negocio muy, pero muy redituable.

Aunque para algunas personas las hojas frescas pueden ser más efectivas que las presentaciones en suplementos y microdosis, conviene también estar al tanto de cuál podría ser una de sus principales desventajas: si no se dispone de un número suficiente de plantas, tarde o temprano las hojas comenzarán a agotarse, siendo necesario aumentar su producción. Si usted prefiere tomar las hojas de esta manera, probablemente tendrá que aprender a cultivar esta preciada planta, a fin de que nunca le falte su dosis diaria.

Otra opción es que aprenda a elaborar sus propias microdosis, no solo de las plantas que aquí he analizado, sino de muchas otras que podrían marcar la diferencia, entre aplicar 4 veces al día unas tres gotas de microdosis herbales, y soportar los efectos secundarios de los fármacos que probablemente está tomando. Los costos de la presentación en microdosis suelen ser mucho menores que los asociados a la adquisición frecuente de plantas para el consumo de hojas frescas. Así por ejemplo, con un frasco de 250 ml de tintura madre extraída de unos 100/150 gramos de planta de Kalanchoe, usted estaría en posibilidad de obtener alrededor de 125 frascos de microdosis con 20 ml de vehículo.

La desventaja de este método es que se requieren 30 días de maceración para extraer los metabolitos de cualquier planta, valiéndose de una solución hidroalcohólica. Pero como vimos, esa desventaja se compensa con la seguridad que ofrece la técnica, en relación al grado de toxicidad, que en este caso viene a ser nulo. No obstante, tratándose de una tintura madre, producto de una maceración, jamás deberá consumirse sin diluirla previamente en agua. Para evitar cualquier envenenamiento, la tintura de las Kalanchoes no deberá consumirse directamete, ni en grandes dosis. Esta es una de las razones por las cuales uno encuentra frascos de suplementos y medicamentos con etiquetas que a la letra dicen: “manténgase fuera del alcance de los niñosen un lugar fresco y seco“.

Otras propiedades terapéuticas de las Kalanchoe

En México, esta maravillosa planta ha encontrado múltiples usos medicinales. En Puebla por ejemplo, se ha empleado para bajar la fiebre y eliminar el dolor de cabeza. En Michoacán, como remedio para la indigestión; en Chiapas y otros estados de la república se ha usado para las quemaduras (exprimiendo o moliendo la hoja para luego aplicarla sobre la parte afectada). También se sabe que es útil para el sarampión. En Oaxaca la hoja se usa para curar la erisipela, la tiña y los abscesos en las extremidades. Se recomienda también para combatir la disentería, la diabetes, los cólicos, los problemas de riñón, la gripa, la tos, las paperas, así como para disminuir la inflamación y los síntomas causados por la insolación, entre otros males.

En otros países sudamericanos, en Africa y en el continente asiático, se ha empleado como diurético y para tratar picaduras de insectos, quemaduras, heridas, úlceras, abscesos, quistes ováricos, reumatismo, erisipela, hinchazones y forúnculos. Se ha sabido de enfermos de viruela, diarrea, disentería, litiasis, tisis y sarna, que mejoran con la Kalanchoe. Sus metabolitos también ayudan en el trabajo de parto, con los dolores de oído y garganta, así como a combatir los síntomas de la gripe, la bronquitis, la conjuntivitis y el cólera.

Conclusiones

La Kalanchoe tiene potencial para aliviar no solamente el dolor, la esquizofrenia y el cáncer, sino muchas otras enfermedades que hasta el momento no han encontrado solución en la medicina alópata. Más que una panacea, la Kalanchoe viene a ser una alternativa natural más, dentro de ese abanico de opciones a las que uno puede recurrir para librarse de los efectos secundarios de los fármacos, que son sintetizados en última instancia a partir de los metabolitos de las plantas. La Kalanchoe posee una cantidad tan impresionante de metabolitos, que incluso hasta podría contener algunos más sin descubrir.

Así, usted podría estar sufriendo una enfermedad no mencionada en este ensayo y aun así intentar el alivio, recurriendo a cualquiera de las presentaciones descritas con anterioridad. No le estoy sugiriendo que pruebe un fármaco de dudosa procedencia. Estoy hablando de dosis completamente inofensivas (microdosis) de plantas medicinales cuyos beneficios han sido comprobados científicamente por expertos de muy alto nivel académico [1]-[9].

Es por eso que lo invito a que reflexione sobre una cuestión que a muchos detractores de la medicina natural les cuesta trabajo aceptar: su epigenética podría responder a ese metabolito que usted está por descubrir, sin importar cuántos ensayos clínicos aleatorizados tipo doble ciego haya realizado un laboratorio farmaceútico para patentarlo. El reino vegetal guarda tantos secretos, que nunca está de más brindarle la oportunidad de sorprendernos.

La abeja y la avispa liban las mismas flores, pero no logran la misma miel” … Joseph Joubert
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de agosto de 2018


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REFERENCIAS

[1] Bandaranayake, W.M. 2006. Quality control, screening, toxicity, and regulation of herbal drugs. In Ahmad, I., Aqil, F. & Owais M. (Eds). Modern Phytomedicine. Turning Medicinal Plants into Drugs. Weinheim, Wiley, pp. 25–57.
[2] Dulce Esther López Díaz. Tesis para obtener el Grado de Maestría en Ciencias en Desarrollo de Productos Bióticos: Análisis del RNAm del GEN que Codifica para la Enzima Escualeno Sintasa (sqs) en Cultivo de Células de Kalanchoe daigremontiana, Instituto Politécnico Nacional (IPN): https://tesis.ipn.mx/bitstream/handle/123456789/13343/Tesis%202011%20Dulce%20Esther%20L%C3%B3pez%20D%C3%ADaz.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] Abdulwakeel Ayokun-nun Ajao et al. (2018). A synopsis of anti-psychotic medicinal plants in Nigeria, Transactions of the Royal Society of South Africa, 73:1, 33-41, DOI: 10.1080/0035919X.2017.1386138
[4] Rattan, R.S 2010. Mechanism of action of insecticidal secondary metabolites of plant origin. Crop Protection 29: 913–920.
[5] Pal, S., Sen, T. & Nag, A.K. 1999. Neuropsychopharmacological profile of the methanolic fraction of Bryophyllum Pinnatum leaf extract. Journal of Pharmacy and Pharmacology 51: 313–318.
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