Medicina Natural

Medicina Alternativa Personalizada. Consultorio


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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): medicina alternativa para un carácter impulsivo

El trabajo de investigación que estaré pormenorizando en las siguientes líneas, corresponde al caso de estudio que en esta ocasión nos han encomendado los padres de una jovencita chilena de apenas 16 años.
Con un historial clínico repleto de efectos secundarios, la deficiencia de control de impulsos que esta señorita presenta como parte de su trastorno obsesivo-compulsivo, tal vez es el producto de la evolución de un comportamiento hasta cierto punto natural en la niñez, que supongo se hubiera podido resolver a temprana edad, con unos cuantos nutrientes en dosis terapéuticas (ortomoleculares).

Pero gracias a la consabida e infortunada intervención del sistema de salud mental tradicional, la protagonista de la presente entrega, a quien llamaré Irene para no revelar su verdadera identidad, visita siquiatras y psicólogos desde los 5 años, según nos manifestaron sus padres en uno de los cuestionarios que la Fundación MicroMédix emplea para recabar la información del servicio que lleva por nombre “Un Estudio para tu Caso“.

El análisis de datos

Como especialista en psiquiatría de precisión, al principio de esta investigación y mientras analizaba los datos de muchos otros pacientes con mi programa de diagnóstico, no podía entender por qué esta pequeña estaba manifestando síntomas que en su mayor parte correspondían a un perfil histapénico (hipermetilado).
De acuerdo con la captura de pantalla que aparece a su derecha,  de un total de 100 casos registrados en nuestra base de datos, había 44 pacientes que habían manifestado un comportamiento obsesivo-compulsivo, de los cuales, 26 habían sido diagnosticados como histadélicos y 13 como histapénicos (pulse sobre la imagen para ver los detalles).

Al extrapolar esas cifras, aunque no podía descartar la posibilidad de que Irene fuera histapénica, el hecho de que los pacientes histadélicos con trastorno obsesivo-compulsivo fueran el doble que los histapénicos con ese mismo trastorno, me indicaba que algo podría andar mal con el diagnóstico inicial de Irene.
Los hallazgos de William Walsh [1] sugieren también que el fenotipo de Irene corresponde a una histadelia, dado que en su base de datos, el 94 % de los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo son histadélicos (pulse sobre la imagen de la izquierda).
Más tarde me enteré que el padre de Irene había complementado su tratamiento psiquiátrico con triptófano. Hasta donde yo sé, él no tenía idea de cuál podría ser el fenotipo de su hija, como para asegurarse de que administrar triptófano, era una buena idea. En el cuestionario en donde habíamos recabado la información para el desarrollo de este caso de estudio, este experimentado e inteligente guerrero biomédico escribió: “El 4 de enero 2018 comenzó con L-Tryptophan 1500 mg/dia y su estado de ánimo ha mejorado bastante” (pulse sobre la imagen de la derecha para ver los detalles de la medicación y la administración de otros suplementos).

De acuerdo con los principios de ortomoleculridad de R.A.S Hemat [2], las teorías de Carl Pfeiffer [3] y las hipótesis sobre los grados de metilación de Walsh (op. cit.), el fenotipo de Irene tendría que ser histadélico como para que su descontrol de impulsos mejorara con triptófano, uno de los más eficientes precursores naturales de serotonina. De hecho, esos tres expertos coinciden en que una de las características más distintivas del trastorno obsesivo-compulsivo, es justamente un nivel muy bajo de serotonina en los cerebros de los pacientes.

¿Síntomas o efectos secundarios?

Si usted consulta lo que en otra parte de este sitio escribí bajo el título de “Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación“, y le echa una mirada a las preguntas que los padres de Irene contestaron afirmativamente en el cuestionario que aparece a su derecha, advertirá que el porcentaje de dichas respuestas constituye el 64.3% del total de preguntas (las resaltadas en amarillo).
El critero de Walsh para la valoración de un perfil, establece que el fenotipo que caracteriza a un paciente, es el que corresponde a un porcentaje de respuestas afirmativas que oscila entre un 30% y un 50 % como mínimo.
Pero en el contexto de la psiquiatría ortomolecular, lo que a veces aparenta ser confuso e incluso hasta contradictorio, se vuelve evidente cuando uno analiza la medicación del paciente junto con sus respectivos efectos secundarios. Para dejar de insinuar lo que quiero demostrar, basta comparar los efectos secundarios del aripiprazol (izquierda), con las respuestas que he marcado con flechas rojas en la imagen de la derecha. ¿Que le sugieren ambas imágenes? (pulse sobre las mismas  para agrandarlas). Observe la correspondencia biunívoca entre cuatro de los síntomas de Irene y los efectos secundarios del aripiprazol (Abilify):

“Sufre de ansiedad severa” vs. “ataques de pánico”.
“Insomnio” vs. “dificultad para conciliar el sueño o quedarse dormido”
“Se ha hecho daño a sí mismo” vs. “pensamientos de suicidio o daño a ti mismo”
“Enfurece con frecuenia” vs. “manía (sintiéndose frenético o anormalmente excitado)”

¿Y qué podemos decir del efecto secundario que aparece en el sitio de saludlimpia.com como “actuando sin pensar“, en relación al problema del control de impulsos?… ¿No le parece absurdo querido lector,  lo que el psiquiatra de esta pequeña le ha recetado, toda vez que el Abilify tiene el potencial suficiente para provocar el síntoma que se supone debe suprimir (la deficiencia del control de impulsos)? Es muy posible que algunos de los síntomas de Irene sean el reflejo de los efectos secundarios del coctel de psicotrópicos.

Nadie puede concentrarse con un coctel de psicotrópicos en su cerebro

En una conversación telefónica que sostuve con el papá de Irene, poco después de que él y su señora esposa hubieran solicitado mi apoyo, me comentó que no comprendía por qué su hija ya no se concentraba como solía hacerlo durante cierta etapa de su experiencia escolar. Tratando de conseguir la empatía que el momento exigía y sin poder ocultar del todo mi agitada incredulidad, le contesté: – pero Ricardo, ¿cómo podría alguien que está bajo los efectos concomitantes de la clozapina y el aripiprazol, concentrarse en algo? – ¡No puede!, rematé.

Si usted se está haciendo cargo de la salud de un familiar, no deje de leer las fichas técnicas de los medicamentos que el psiquiatra le está prescribiendo, porque pudiera ser que las cosas no fueran como ese excelentísimo señor de bata blanca se las platicó. Para ilustrar mejor lo que quiero decir, a continuación describo los efectos secundarios de los medicamentos que componen el coctel de Irene: esas drogas que muy probablemente han generado una farmacodependencia que ni los mismos psiquiatras podrán vencer, llegado el momento de un síndrome de abstinencia (el que invariablemente se presenta cuando el paciente intenta reducir las dosis de uno o más estupefacientes):

1.-Aripiprazol, 2.5 mg/dia: el antipsicótico recién comentado, cuyos efectos, lejos de ayudar, empeoran el control de los impulsos. El cuento de nunca acabar, como resultado del descarado negocio del ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca.
2.- Trihexyphenidyl hydrochloride (izquierda), 1 mg/dia: agente antiparkinsoniano para tratar los síntomas extrapiramidales de los antipsicóticos. De no ser por éste, los antipsicóticos inmovilizarían algunas de las extremidades de Irene, tal y como les sucede a los pacientes con mal de Parkinson.
3.- Belara: anticonceptivo para la regulación del ciclo menstrual.

4.- Levotiroxina, 62,5 mcg/dia: para tratar el hipotiroidismo; una condición causada de manera iatrogénica, según lo reportaron los padres de la chica. Produce alteraciones en los ciclos menstruales, insomnio y depresión (pulse en la imagen adjunta).
5.- Clozapina, 150 mg/dia: antipsicótico para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia (alucinaciones auditivas en pacientes que no han respondido a la mayoría de los demás antipsicóticos). Puede provocar convulsiones.
6.- Lamotrigina, 50 mg/dia: anticonvulsivo para prevenir los ataques epilépticos que podría ocasionar la clozapina.

7.- Lorazepam: para tratar la ansiedad que ocasionan todos los antipsicóticos. Todas las benzodiazepinas crean dependencia, al agotar la cantidad de melatonina que hay en el cerebro.

El principal problema aquí es entonces el coctel de psicotrópicos, pues lo que está ocasionado esta impredecible y caótica sinergia, es nada menos y nada más que el enmascaramiento de los síntomas originales de la enfermedad. Ya en otras partes de este mismo portal he discutido ampliamente cómo las industrias farmacéutica y alimentaria están envenenando a nuestros jóvenes (y a algunos adultos también), y cómo los psiquiatras en contubernio con ellas, están haciendo su agosto con las recetas que promueven la farmacodependencia. Un análisis minucioso de este problema lo puede encontrar en “Maquiavelo y el príncipe de la salud” y “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, también de mi autoría.

El trastorno obsesivo-compulsivo y su diagnóstico: histadelia

Fue así como los efectos secundarios ocasionados por el coctel de fármacos pudieron “engañar” a mi programa de minería de datos; pero no a mí. Al ingresar las respuestas de los padres de Irene, tal y como las mostré anteriormente, el software WEKA diagnosticó histapenia, porque no tenía manera de saber qué tipo de fármacos estaba tomando ella (pulse sobre la imagen adjunta). Sin embargo, yo sí estuve al tanto de la situación, y después de años de trabajar con máquinas y de atender pacientes, he aprendido a no caer en la trampa farmacéutica. Mi consejo es que usted no debería creer a pie juntillas, todo lo que le dicen los psiquiatras. Como haya sido, el ánimo de Irene mejoró con el triptófano, y eso vino a constituir la pista que estaba yo buscando.

Hay otra manera poco ortodoxa para discernir entre una histapenia y una histadelia, cuando uno no está completamente seguro del diagnóstico. Consiste en administrar ácido fólco al paciente en una dosis ortomolecular, con el propósito de detectar su respuesta. Esto en realidad no difiere mucho de la prueba que hizo nuestro querido amigo, el papá de la protagonista de esta entrega. De hecho es más segura que la del triptófano, ya que lo que esta alternativa busca es únicamente determinar el nivel de metilación del paciente, en lugar de preguntar por el nivel de serotonina. El resultado de esta otra prueba se mide también en términos del estado de ánimo. Si después de unos cuantos días el enfermo se siente mejor, eso significará que su fenotipo corresponde a una histapenia. Si llegara a sentirse deprimido, eso estará implicando un perfil histadélico (op. cit., pág. 213).

En este orden de ideas, si el paciente se pone contento a los pocos días de estar consumiendo triptófano (a Irene le tomó 5 días responder), y se deprime después de tomar ácido fólico, se puede asumir que es histadélico. Obsérvese que no tendría sentido administrar ambos suplementos simultáneamente, porque en el mejor de los casos, sus efectos contrarios anularían la respuesta esperada. Esa es otra de las razones por las cuales algunos pacientes se estancan en un tratamiento.

Hay que evitar tomar suplementos que actúan en direcciones opuestas (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).
En el caso de los histapénicos la situación no es tan sencilla, porque uno no debería administrar triptófano, sin haber administrado antes ácido fólico. Una cosa es arriesgarse a caer en una depresión, y otra muy diferente es aventurarse a sufrir un síndrome serotoninérgico, por un exceso de serotonina en el cerebro (histapenia). De manera que es mejor realizar primero la prueba del folato (que es el otro nombre que se le da al ácido fólico) y luego la del triptófano, una vez que se tenga la seguridad de que se es histadélico por haberse deprimido anteriormente con folato.

Más pruebas: el conteo de basófilos y el nivel de histamina en sangre

Puede suceder también que aún haciendo estas pruebas (insisto, no simultáneamente), el resultado no sea del todo contundente, y habrá que recurir entonces a los exámenes de sangre que en una publicación anterior recomendé. No obstante, debo reconocer que en muchos países, es prácticamente imposible hallar un laboratorio que practique un examen de histamina en sangre. Regularmente los realizan en plasma, que para nuestros propósitos viene a ser un gasto inútil. Es por ello que últimamente he venido recomendando una prueba de homocisteína en sangre (no en plasma), en donde en un mismo reporte, el laboratorio entrega el nivel de básofilos, ya sea en valores absolutos (preferiblemente), y/o en por ciento.

En la imagen adjunta se puede ver que el conteo de basófilos los ha entregado el laboratorio únicamente en por ciento, por lo que procedí a calcular sus correspondientes valores absolutos, multiplicando el conteo de basófilos en por ciento, por el valor absoluto de los leucocitos (glóbulos blancos cuyas unidades siempre vendrán dadas en valor absoluto), y  dividiendo el resultado de esa cantidad entre 100. Para ilustrar  el procedimiento descrito, a continuación proporciono las operaciones que tuve que realizar para obtener el conteo de basófilos en valores absolutos correspondiente a los últimos 5 exámenes de Irene (no contiene la prueba de homocisteína en sangre y en la imagen solo muestro los valores del último mes):

01-may-17: (0.2×11.73×1000)/100= 23 cels/mm3
04-ago-17: (0.2×12.93×1000)/100= 26 cels/mm3
29-sep-17: (0.5 x 7.84 x1000)/100= 39 cels/mm3
31-oct-17:  (1.2 x 7.4 x 1000) /100 = 89 cels/mm3
14-dic-17:  (1.3 x 6.8 x 1000) /100= 88 cels/mm3

Como suele suceder en cualquier caso de histadelia (histamina alta), los valores de los basófilos fueron aumentando mes con mes, hasta alcanzar las 88/89 células/microlitro. Como comenté en una publicación anterior, la hipometilación o histadelia se distingue, entre otras cosas, por un conteo de básófilos mayor a las 50 células por microlitro (mm3).

El problema del control de impulsos: causas y tratamiento

Un “trastorno obsesivo-compulsivo-impulsivo” no es precisamente el diagnóstico que un psiquiatra le daría a un paciente que además de presentar obsesiones y compulsiones, tuviera problemas para controlar sus impulsos. Los psiquiatras llaman a un síndrome de estas características trastorno-compulsivo con descontrol de impulsos, entendiendo aquí por impulso el acto sin reflexión que comete una persona en un situación no necesariamente apremiante. Comer o beber por impulso por ejemplo, es un acto que se desarolla de una manera muy sutil, que no responde a un acto desesperado.
Cualquier caso en donde una persona tiene problemas para controlar sus impulsos, está íntimamente relacionado con el comportamiento violento y las adicciones.

Robert Nash lo ha dejado muy claro en un trabajo excepcional al que intituló “The Serotonin Connection”, en el que sostiene que los niveles bajos de serotonina están asociados a un control deficiente de los impulsos, y que muy probablemente esto se traduce en una autoagresión y una actitud hostil hacia los demás.
En un párrafo posterior afirma que“el trastorno obsesivo compulsivo puede contribuir a conductas adictivas debido al control deficiente de los impulsos. Los niveles bajos de serotonina en estado estacionario pueden reducirse aún más por el alcohol y las sustancias adictivas, así como por la disminución del colesterol “ [4].

Recomendaciones finales

Parecería un lugar común aconsejar que en un caso como el que aquí he descrito, uno deba poner especial atención a los adolescentes que aún no han probado sustancias adictivas, porque como enfaticé en los párrafos anteriores, una vez probada una droga, ya sea ilegal o en su elegante presentación como psicotrópico, la adicción puede llegar a representar un infierno para quien la padece.

Las drogas psicotrópicas causan dependencia, aunque los psiquiatras no lo quieran admitir, y una persona que tiene problemas para controlar sus impulsos se convierte en presa fácil de los comerciantes de la salud.
En la receta que presento más adelante, observará que hay suplementos que no solo están indicados en los casos de histadelia, sino que contribuirán también a regular los ciclos menstruales de la paciente, tal y como se aprecia en la imagen de la derecha (pulse para agrandarla). Note la importancia de prescribir la tríada Zinc-magnesio-vitamina B6 en este caso particular, a propósito de lo que significó el aumento de serotonina con motivo de la administración de tripófano.

En el caso de Irene, además de administrar los suplementos especificados en la receta, cuyas características generales describo en el apartado que sigue, recomiendo observar una dieta libre de sustancias adictivas, tales como el chocolate y al azúcar en general, las pastas, las galletas, los pasteles, el pan en todas sus presentaciones y todos los alimentos que contienen gluten. Los lácteos, el café, los tés que contienen cafeína, los refrescos (gaseosas) de cola, las bebidas envasadas repletas de colorantes y saborizantes artificiales, la comida chatarra y los productos procesados en general, deberán ser excluídos de su dieta. Todos esos “alimentos” contienen sustancias que suelen producir ansiedad y fomentar conductas hostiles (véase también: “Vitaminas y minerales para prevenir los ataques de pánico” y “Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes“, también de mi autoría).

Un tratamiento holístico con vitaminas, minerales, aminoácidos y omega 3

 

A modo de conclusión, la receta (guía terapéutica para el TOC) que en este caso recomendé, ha sido concebida para corregir la histadelia, con aminoácidos precursores de serotonina y GABA; así como con vitaminas y minerales que además de contrarrestar la hipometilación detectada, ayudarán a Irene a superar el hipotiroidismo y el síndrome premenstrual. Las dosis ortomoleculares de los ácidos grasos omega 3 (no omega 6 ni omega 9), contribuirán a bajar los niveles de histamina y basófilos.
Al descargar la receta (izquierda), observará que contiene algunos suplementos que aparte de no estar contraindicados, mejoran el grado de metilación, regulan los ciclos menstruales y equilibran los niveles de las hormonas T3, T4 y TSH de la glándula tiroides.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 18 de enero de 2018


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REFERENCIAS

[1] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[2] R.A.S Hemat. Principles of Orthomolecularism. Urotext. 2004
[3] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[4] Robert A. Nash, M.D.The Serotonin Connection. Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 11, No. 1, 1996

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Identificando el fenotipo de esquizofrenia: un paso más hacia la curación

Hay un camino que puede usted seguir para encontrar el alivio de su esquizofrenia o la que está minando la salud de su ser querido. Se trata de identificar el fenotipo de la esquizofrenia que lo está afectando, con base en las respuestas a un cuestionario que puede usted descargar aquí gratis, y en cuatro análisis clínicos que nos permitirán estimar el grado de metilación y el nivel de estrés oxidativo que hay en su organismo. Las pruebas de laboratorio que necesitará comprenden: un análisis del nivel de histamina en sangre, una biometría hemática (basófilos), un análisis de aminoácidos  y un examen de criptopirroles en orina.

Psiquiatría vs. medicina ortomolecular

Y aunque tal vez este camino no sea el único que podría usted seguir, promete más que cualquiera de los otros cursos de acción que su psiquiatra recomendaría, haciendo uso de su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”. Apoyándose de ese manual que de estadístico solo tiene el nombre, ese señor de bata blanca podría diagnosticar desde un “trastorno esquizoafectivo“, una “esquizofrenia paranoide” y un “trastorno bipolar“, hasta un “trastorno negativista desafiante“. No estoy bromeando, este último término existe en dicho manual.

Pero no son a esos tipos de esquizofrenia a los que me estoy refiriendo en esta publicación, sino a los biotipos o fenotipos que la medicina ortomolecular ha empleado desde la década de los setentas para distinguir un trastorno psicogénico de otro. Mucho antes de que publicara “The Schizophrenias: ours to conquer” [1], Carl Pfeiffer ya había estudiado un gran número de casos de esquizofrenia, y aunque él no los dividió en “fenotipos”, comenzó a clasificarlos en función de cómo respondían sus pacientes al folato y la metionina, y de cuáles eran sus niveles séricos de histamina, de basófilos en sangre y de criptopirroles en orina.
Es por eso que nosotros hemos preferido apoyarnos en el legado de Pfeiffer, y trabajar sobre análisis clínicos que reflejen los desequilibrios bioquímicos del paciente. No estamos experimentando con conejillos de indias, echando mano de ese método de “prueba y error” que tanto gusta a los psiquiatras. Probar un fármaco tras otro hasta que uno funcione, no es precisamente una terapia inteligente.

Propósito del cuestionario y de las pruebas de laboratorio: qué estamos buscando

Las respuestas al cuestionario, además de ayudar en el diagnóstico, nos permitirán determinar qué pruebas de laboratorio son indispendables y cuáles no. En algunos casos, las respuestas al cuestionario bastarán para descartar un fenotipo, sobre todo cuando la diferencia entre las respuestas afirmativas entre uno y otro sea muy grande. De ser así, usted terminaría ahorrándose el costo de cuando menos un análisis.

Para determinar los desequilibrios bioquímicos y las deficiencias nutricionales, es menester conocer los niveles absolutos de los basófilos (biometría hemática) y de histamina en sangre, así como de metionina (aminoácidos) y ácido fólico. Cada paciente va a presentar un grado de metilación diferente (cantidad de pequeños componentes de hidrógeno y carbono que un grupo químico llamado metilo aporta al organismo), y para confeccionar la mejor receta posible, conviene practicar los exámenes mencionados, a fin de no estar dando palos de ciego, como lo hacen esos excelentísimos señores de bata blanca.

¿Por qué se les ha llamado fenotipos, y no simplemente tipos de esquizofrenia?

El genotipo es la composición genética de un organismo individual y funciona como un conjunto de instrucciones (código) que determina parcialmente cómo va a crecer y desarrollarse nuestro cuerpo. La palabra “genotipo” se usa generalmente cuando se habla de la genética de un rasgo en particular, como por ejemplo, el color de los ojos.

El fenotipo es la característica física o bioquímica observable de un organismo individual, determinada tanto por la composición genética (genotipo) como por las condiciones de su entorno. Algunos ejemplos de esas características serían la altura (crecimiento influenciado por la nutrición), el peso (alterado por el estilo de vida) y el color de la piel (afectado por la radiación solar, los cambios hormonales en la adolescencia, la contaminación ambiental, etc.)
Los genes llevan las instrucciones para el crecimiento y desarrollo del cuerpo. Sin embargo, el fenotipo se ve influenciado durante el desarrollo embrionario y durante toda la vida del ser humano por factores ambientales.

Las condiciones ambientales incluyen todo lo que nos puede afectar, como la dieta, el clima, el estilo de vida (si fumamos, si tomamos alcohol, si nos desvelamos, si practicamos o no ejercicio, etc.), el estrés, el trabajo que desempeñamos, los videos y las películas que vemos, los amigos que frecuentamos, los libros que leemos (o que no leemos), etc. Todos esos factores, sobre todo la dieta, que es donde cabría incluir la suplementación, van a contribuir a que uno u otro gen se exprese (se encienda) o se inhiba (se apague), dependiendo del grado de metilación que nuestra alimentación y suplementación estén aportando a nuestro cuerpo.

Una baja metilación promueve la expresión de los genes (los enciende/activa), mientras que una alta metilación los bloquea (los inhibe/apaga). Asimismo, dentro de nuestro cuerpo, siempre existirá una competencia entre los grupos metilo y acetilo, en el sentido de que mientras los primeros los apagan, los segundos los encienden. El reto de la epigenética radica así en identificar cuáles genes deben apagarse y cuáles encenderse para que el individuo no desarrolle una determinada enfermedad. Algunos genes, como el ApoE en la enfermedad de Alzheimer, ya han sido identificados como factores de riesgo en el desarrollo de algunas enfermedades, y ya existen muchos avances en esta dirección para prevenir y detener el progreso de algunos trastornos mentales.
Aunque todavía no se ha encontrado el gen o los genes que habría que apagar para prevenir algunos de los fenotipos asociados a la esquizofrenia, lo que nosotros estamos indagando aquí, es precisamente la forma en la que se puede controlar su expresión, empleando la metilación o la acetilación del DNA y otros componentes a nivel molecular (como las histonas), con miras a mejorar los síntomas de este trastorno, cualesquiera que sean los genes que estén funcionado de manera indebida.

Una de las tesis que William J. Walsh sostiene y que podría exlicar por qué algunos fenotipos de esquizofrenia resultan tan difíciles de tratar, es que este síndrome no obedece las leyes de la genética clásica de Mendel ([2], pág. 72).

Fenotipo asociado a la hipermetilación (histapenia)

No hace mucho, el padre de una de mis pacientes a quien llamaré Gustavo, me escribió un mensaje de correo elecrónico desde España, para hacerme saber que estaba preocupado porque su hija de 12 años estaba experimentando tics nerviosos, después de haber aumentado la dosis de la proteína que estaba tomando (complejo de aminoácidos). En los resultados de su análisis sintomático (cuestionario), no pude hallar un solo signo que me indicara la posible existencia de una hipermetilación, como podrían ser la escucha de voces, la depresión, el insomnio o los acúfenos. Sin embargo, al revisar de nuevo la analítica de sus aminoácidos, observé que los niveles de metionina eran superiores a los normales (pulse sobre la imagen adjunta para ampliarla). Como siempre, he ocultado la verdadera identidad de mi paciente para respetar su privacidad.

De acuerdo con Joel Brind, doctor en filosofía y profesor de biología y endocrinología en el Baruch College de la City University of New York, “el cuerpo usa la glicina para eliminar el exceso de metionina. No obstante, hay que ir con cuidado y administrar la glicina de manera gradual. La dosis inicial que recomiendo es de 4 gramos, con incrementos diarios en esa misma proporción, hasta un máximo de lo que se aconseja administrar, según el peso del paciente. El problema aquí es que la glicina está ligeramente alta, y es por eso que necesitamos analizar los resultados de las demás pruebas de laboratorio, para identificar con mayor precisión el fenotipo de esta pequeñita.

La biometría hemática que me había enviado Gustavo la utilicé para responder a la pregunta No. 7 del cuestionario que él había dejado sin contestar, tal vez porque no sabía que es en este examen en donde uno puede encontrar el nivel absoluto de los básofilos en sangre (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).
El laboratorio encargado de reportar dichos valores no había podido detectar un valor por encima de cero, lo que me hacía sospechar que se trataba de un caso de hipermetilación, considerando el nivel de metionina que había indicado la analítica de aminoácidos de esta chiquita. Aunque ya contaba con suficientes evidencias de que se trataba de una hipermetilación, las respuestas al cuestionario que Gustavo me habia proporcionado no eran del todo concluyentes, y no porque él hubiera cometido errores al llenarlo, sino porque los porcentajes de las respuestas afirmativas para cada uno de los tres fenotipos más comunes, no eran mayores al 30% en ninguno de ellos.

Para diagnosticar a un paciente hipermetilado, hipometilado o con piroluria, los pocentajes de sus respuestas afirmativas deben estar entre el 30% y el 50%. Para confirmar el diagnóstico de hipermetilación, necesitaba yo conocer el nivel de histamina en sangre de la pequeña, por lo que le sugerí a Gustavo solicitar un análisis de laboratorio para este neurotransmisor.

Aunque al momento de estar escribiendo estas líneas todavía no conozco ese dato, lo que estaría esperando es un valor que fuera congruente con los razonamientos que hasta ahora venía realizando, es decir, un valor de histamina muy bajo, no mayor a los 40 ng/ml (nanogramos por mililitro).
Una muestra de un análisis con niveles normales de basófilos en sangre, se parecería al que estoy presentando en la imagen de la derecha. Como se ve, el laboratorio a cargo de este examen reportó 50 basófilos por microlitro de sangre. No me sorprende que hasta el momento no haya recibido una sola biometría de un paciente aquejado de algún trastorno psicogénico, que reporte basófilos con un valor absoluto superior a las 30 células por microlitro [2].

Otra manera de asegurarse de la existencia de una hipermetilación es inspeccionar los valores de cobre, ya sea en sangre o a través de un mineralograma. La histamina está regulada por las proteínas que contienen cobre, que hasta donde sabemos son la histaminasa y la ceruloplasmina. Los niveles anormalmente altos de cobre aumentan la actividad de estas dos enzimas, dando como resultado una degradación excesiva de la histamina. Este déficit de histamina es responsable de algunos de los comportamientos psicóticos que se observan en las esquizofrenias.

Gustavo también me había enviado por correo electrónico el mineralograma que aparece en la imagen anterior; pero a juzgar por lo que ahí se indica, no parece haber una intoxicación por cobre. La histamina podría estar en déficit por alguna otra razón, y como el nivel de histidina está dentro de los límites de referencia, hace falta un análisis de nivel de histamina en sangre para confirmar o descartar una histapenia. La histamina se sintetiza a partir de la histidina, y en muchas ocasiones este aminoácido ayudará a incrementar los niveles de histamina, y por lo tanto, a mejorar la sintomatología de un paciente hipermetilado.

Obsérvese también que la metionina en estos casos está contraindicada, por lo que todo paciente diagnosticado con histapenia, deberá abstenerse de tomar complejos de aminoácidos como la proteína de soya o de suero de leche aislada (Immunocal, por ejemplo), ya que aunque ésta contiene histidina, también aporta metionina. Tampoco deberían administrarse suplementos como el SAMe (S-adenosil-metionina), inositol, trimetil-glicina (TMG), dimetil-glicina (DMG), triptófano,  tirosina, fenilalanina, hierba de San Juan y mutivitamínicos que contengan cobre (véase también: “Aminoácidos: las combinaciones deben ser terapéuticas, no contraproducentes“).

Si usted no ha tenido una consulta adicional a la que tuvo lugar cuando recibió su primera receta, le recomiendo acudir a un laboratorio de análisis clínicos y solicitar los exámenes que aquí he sugerido, a fin de efectuar los cambios que procedan, si existiera alguna cotraindicación con los suplementos que actualmente esta tomando usted o su familiar. Para mayor información a este respecto, tenga a bien concertar una cita.

Fenotipo asociado a la hipometilación (histadelia)

De auerdo con Pfeiffer, los basófilos tampoco deberían ser demasiado elevados, pues un valor superior a las 50 células por microlitro podría estar representando un caso de hipometilación ([1], pág. 155). La histadelia, que es como se le conoce también a la hipometilación, es una condición en la que la metionina se encuentra por debajo de sus niveles normales y en donde la histamina suele alcanzar niveles muy elevados, superiores a los 70 ng/ml (op. cit.).

Una personalidad histadélica se caracteriza por tener pensamientos delirantes muy marcados y tiende a ser muy perfeccionista. Padece de alergias (derecha), adicciones y fobias. Podría tener tendencias suicidas, hablar muy poco y conducirse de manera obsesiva y compulsiva. Las personas hipometiladas podrían sufrir de úlcera péptica, responder negativamente al folato y a las benzodiazepinas, haber sido diagnosticadas con trastorno esquizoafectivo, tener una baja tolerancia al dolor, una fuerza de voluntad inquebrantable, así como aparentar una gran calma cuando en realidad están muy tensos por dentro. Les duele la cabeza frecuentemente, se aislan de los demás, parecen tener la mente en blanco, establecen rituales para algunas actividades de manera obsesiva-compulsiva y responden favorablemente a los antidepresivos de segunda generación (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS). Algunas de las ideas delirantes de estos pacientes podrían consistir en la creencia de que algún familiar o amigo suyo es un extraterrestre, o que la policía, el ejército, o alguna otra organización importante los está persiguiendo.
Otros signos que podrían estar indicando una hipometilación serían una libido muy alta, una hiperreflexión sobre los eventos pasados, una respuesta favorable a los antihistamínicos (como era de esperarase, debido a los altos niveles de histamina que se espera tengan estos pacientes), una cantidad de saliva y de lágrimas apropiada (ausencia de resequedad), y una renuencia a seguir un tratamiento (el típico adolescente que niega estar enfermo o que evita que los demás se den cuenta que tiene un problema).

Los histadélicos difícilmente logran concentrarse en sus tareas. Se desempeñan muy bien en el ámbito deportivo, aunque no son muy accesibles en cuanto a hacer cambios en su dieta, ya que con frecuencia, ésta podría consistir exclusivamente de vegetales (muchos de ellos no comulgan con la idea de que los animales sean sacrificados con miras a satisfacer los requerimientos nutricionales del ser humano).

Se ha observado que antes de la aparición de su enfermedad, casi todos ellos han sido muchachos que se han mantenido motivados durante sus estudios, por provenir de familias con un historial de grandes logros (quizá porque tienen miedo de defraudar a sus padres y abuelos).
Aunque sus rasgos físicos no determinan de ninguna manera el fenotipo de esquizofrenia que los aqueja, algunas estadísticas indican que un gran porcentaje de la población con histadelia, tiene muy poco vello en su pecho y extremidades, es de complexión delgada y suele tener las orejas y la nariz muy grandes [2].
Como era de esperarse, los suplementos contraindicados en caso de histadelia son el folato, la colina, el dimetil-amino-etanol (DMAE), el cobre y por supuesto, la histidina, que como ya dijimos, constituye un factor clave en la producción de histamina.

Fenotipo asociado al estrés oxidativo (piroluria)

Entre un treinta y un cuarenta porciento de los pacientes con esquizofrenia se encuentran dentro del rango normal de niveles de histamina en sangre y por lo tanto, no pueden ser diagnosticados y tratados de acuerdo con los criterios establecidos con anterioridad. Muchos de estos pacientes se pueden identificar por la excreción de pirroles urinarios (factor malva), condición que ha sido designada en muchos tratados de medicina ortomolecular como piroluria.

La primera correlación entre pirroles urinarios y episodios de esquizofrenia la advirtió Payza en 1958. Al estudiar la psicosis experimental del LSD, Payza notó la aparición de este nuevo factor en la orina de algunos individuos sujetos a observación. Más tarde, Irvine y Osmond descubrieron que los pirroles anormales eran excretados con frecuencia por pacientes afectados de esquizofrenia. El factor malva fue identificado por Irvine en 1969 y Sohler confirmó en 1970 que se trataba del 2,4 dimetil-3-etilpirrol o criptopirrol, un producto anormal de la síntesis de hemoglobina [1].

Conforme esta sustancia circula en el cuerpo, éste va perdiendo tanto zinc como vitamina B6 , dando lugar a una doble deficiencia. El problema no es en sí el exceso de pirroles, sino que éstos se excretan junto con esos dos nutrientes. La presencia de pirroles en la orina no es algo que determine el desarrollo de una esquizofrenia o de algún otro trastorno psiquiátrico, sino más bien implica un factor de riesgo. Sería simplista sugerir que la piroluria es lo único que podría desencadenar una esquizofrenia, ya que existen pacientes con muchos desequilibrios bioquímicos. Habrá personas por ejemplo que presenten síntomas tanto de histadelia como de piroluria, y aunque ésta última se puede distinguir fácilmente a través de una prueba de orina, hay que verificar si existen otros desequilibrios bioquímicos, a fin de garantizar una completa recuperación.

Como sucede con los demás fenotipos, la piroluria suele aparecer entre los 15 y los 20 años de edad, que es cuando los adolescentes se ven afectados por muchas tensiones. El estrés que ejerce sobre ellos la elección de un nuevo trabajo, la vida en la universidad, las primeras experiencias sexuales y las disputas familiares, pueden combinarse con el desequilibrio bioquímico inherente a la piroluria y desencadenar una psicosis. La epigenética nos ayuda a prevenir las enfermedades y a influir en la expresión de los genes para modificar lo que antes se consideraba inalterable y predeterminado por la herencía genética.

Hay varias características físicas y de comportamiento que nos pueden servir para identificar este fenotipo y determinar así los suplementos que más van a beneficiar al paciente. A continuación proporciono la lista completa de los síntomas y rasgos físicos que lo caracterizan:

1. Problemas para controlar el estrés
2. Niveles elevados de criptopirroles en orina
3. Susceptibilidad a las luces brillantes
4. Náuseas por las mañanas
5. Tendencia a saltarse el desayuno o a dedicarle demasiado tiempo
6. Piel muy reseca, pálida o muy sensible a la luz solar (se quema en lugar de broncearse)
7. Mal genio (irritabilidad)
8. Un historial de bajo rendimiento (sin logros importantes)
8. Dificultad para recordar los sueños o ausencia de los mismos (ausencia de vitamina B6)
9. Estrés oxidativo muy marcado
10. Problemas con la memoria de corto plazo
11. Tendencia a desvelarse
12. Predilección por los platillos muy condimentados o salados
13. Distribución de grasa corporal anormal
14. Rasgos faciales delicados
15. Cambios bruscos en los estados de ánimo
16. Problemas con la lectura
17. Tensión interna muy pronunciada
18. Infecciones frecuentes
19. Antecedentes de una o más enfermedades autoinmunes
20. Manchas blancas en la uñas de los dedos de las manos (deficiencia de zinc)
21. Problemas durante la etapa de crecimiento (déficit de zinc)
22. Ceja poblada
23. Estrías en la piel
24. Depresión muy severa
25. Miedo a viajar en avión, a los tornados, terremotos y siniestros en general.
26. Obsesiones con pensamientos negativos
27. Pubertad tardía
28. Orina oscura o de color malva (rojiza-púrpura)
29. Anomalías reportadas en un electroencefalograma
30. Encanecimiento prematuro
31. Periodos menstruales muy irregulares
32. Problemas con el desarrollo de los músculos
33. Aliento u olor corporal a fruta
34. Dolor en el área del bazo (lado izquierdo del abdomen)
35. Ansiedad muy marcada
36. Comportamiento histriónico
37. Dolores en las articulaciones
38. Dificultad para la cicatrización de las heridas
39. Psoriasis
40. Susceptibilidad a los ruidos fuertes

Si sus síntomas o rasgos coinciden con más de 12 de los que he enumerado, le sugiero transcribir sus respuestas al cuestionario que está por descargar (si no es que ya lo descargó), y hacérnoslo llegar a cualquiera de nuestros correos electrónicos, para que le ayudemos a determinar los nutrientes (la receta) que usted o su ser querido necesitan para sentirse mejor. Le recomiendo también responder a las preguntas asociadas a los otros dos fenotipos para que podamos identificar con mayor exactitud, todos los posibles desequilibrios bioquímicos y, por ende, sus deficiencias nutricionales.

Otros fenotipos

Además de la histapenia, la histadelia y la piroluria, hay otros trastornos psicogénicos que muchas veces podrían diagnosticarse como esquizofrenia, dada la semejanza que hay entre sus síntomas. Esta población de pacientes constituye un 10% del total diagnosticado con esquizofrenia, correspondiendo el 42% a la histapenia, el 28% a la histadelia y el 20% a la piroluria (izquierda). En ese otro 10% encontraremos otros fenotipos que trastornan el comportamiento, como son la enfermedad celiaca, la porfiria, la psicosis inducida por drogas, la deficiencia tiroidea, las alergias cerebrales (permeabilidad intestinal), la polidipsia y la homocisteinuria.

Enfermedad Celiaca

Este fenotipo representa aproximadamente el 4% de la población con problemas de esquizofrenia, y es la manera en la que reaccionan al gluten, ese porcentaje de personas que no lo asimilan bien (intolerancia al gluten). Se trata de un caso particular de permeabilidad intestinal, en donde esta proteína del trigo (el gluten) no es digerida apropiadamente por el tracto gastrointestinal. Las gluteomorfinas, que son los subproductos que logran cruzar la pared permeable del intestino (por no haberse terminado de absorber), se integran al torrente sanguíneo y atraviesan la barrera hemato-encefálica para causar estragos en el interior del cerebro, comportándose de manera similar a como lo haría la morfina y otros opiáceos [3]. Por lo regular, el descartar de la dieta los alimentos que contienen gluten, mejora sustancialmente los síntomas.

Porfiria

La porfiria es una anomalía en la pigmentación de la sangre, y es quizá uno de los fenotipos más raros de la esquizofrenia. Sus síntomas comprenden el dolor abdominal, las alucinaciones, la depresión, la paranoia y la ansiedad. Su diagnóstico es complicado porque existen ocho diferentes formas genéticas de porfiria con síntomas muy variables. Las moléculas de porfirina contienen anillos de grupos pirroles y concentraciones muy elevadas de pirroles en orina. En este fenotipo es común hallar intoxicación por metales pesados y deficiencias de vitamina B6 y zinc.

Psicosis inducida por drogas

No hemos enfatizado lo suficiente en que muchos casos de esquizofrenia son el resultado de un abuso de una o más drogas legales e ilegales, entre los que se encuentran los estimulantes, los antidepresivos y los ansiolíticos.
Algunos estimulantes como las anfetaminas pueden ocasionar alucinaciones y otras anomalías en el sistema nervioso central. Se sabe también que hay varios antipsicóticos que podrían provocar los mismos malestares que se supone debían suprimir, o cuya retirada acaba por inducir los síntomas de una psicosis (síndrome de abstinencia) [4].

Un paciente con algunas ideas delirantes me envió hace una semana un mensaje vía WhatsApp, en el que me confiaba haber vuelto a las andadas con la marihuana y el alcohol, a pesar de que ya había comenzado a sentirse y a dormir mejor con el tratamiento ortomolecular que yo le había recomendado.
Le tuve que decir que eso era tanto como dar un paso hacia adelante y dos hacia atrás, en la dirección que lo conduciría a una completa recuperación. Esta forma de proceder es común entre los adolescentes.

El LSD, la cocaína, la heroína, la marihuana y demás drogas ilegales, son factores de riesgo para una persona que está pasando por situaciones muy estresantes, como las que mencioné anteriormente cuando hablaba sobre los factores ambientales que determinan la expresión de algunos genes. Tal vez algunos jóvenes disfruten de los efectos que producen este tipo de estimulantes, y aunque sus experiencias pueden parecer de momento placenteras, es muy probable que en el largo plazo terminen experimentando delirios, escucha de voces, paranoias y otras sensaciones ya no tan placenteras, aún después de meses o incluso años de haber reincidido. Y eso lo sé no solo por haberlo leído en un gran número de artículos científicos, sino que ha sido una constante en varios casos no resueltos.
La decisión de qué es lo que uno debería consumir, cuándo y para qué hacerlo, es crucial y personal, y mi responsabilidad termina en el momento en que mi paciente prefiere las drogas, en lugar de los suplementos y las microdosis de plantas medicinales. ¿Que si se puede volver a empezar?… seguro que sí; pero cuidado, conforme mayor sea la reincidencia, mayor será la probabilidad de daño cerebral (irreversible).

Deficiencia tiroidea

Síntomas como la baja temperatura corporal, extremidades frías, piel reseca, caída de cabello y poca energía, podrían estar indicando un mal funcionamiento de la glándula tiroides. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden causar un comportamiento psicótico, debido nuevamente a un desequilibrio en las hormonas segregadas por esta glándula: la TSH, la T3 y la T4 (para saber cuándo se trata de un hipotiroidismo o de un hipertiroidismo, pulse sobre la imagen de la izquierda).
Si usted ya verificó que sus niveles de histamina, basófilos, aminoácidos y criptopirroles son normales, y si en su historial familiar existen antecedentes de problemas de tiroides, parecería muy razonable revisar los niveles de esas tres hormonas para confirmar el estado de su tiroides. A su derecha puede ver un ejemplo de un perfil tiroideo que dio positivo para hipotiroidismo. Para interpretar los resultados del examen de este joven paciente, sírvase consultar la tabla que aparece arriba a su izquierda, a fin de que aplique usted el mismo criterio a la hora de interpretar sus propios resultados.

Si al interpretar su perfil tiroideo, infiere que su glándula está trabajando por debajo de su capacidad normal (hipotiroidismo), la administración de 6 gotas de una solución de yodo lugol al día, ayudará a corregir ese desequilibrio hormonal. En caso de hipertiroidismo o de otra condición no prevista en esta entrega, tenga a bien concertar una cita a fin de orientarle mejor.

Alergias cerebrales (permeabilidad intestinal)

La permeabilidad intestinal no solo produce psicosis y otros malestares emocionales cuando se es intolerante al gluten. Hay otros muchos alimentos que podrían producir reacciones en algunas personas que son sensibles a los mismos, y que no necesariamente se manifiestan como sarpullido, inflamación de los labios y párpados, urticaria, estornudos, rinitis, ojos llorosos, etc. La respuesta alérgica también puede ser cerebral, lo que da lugar a un comportamiento atípico. Los lácteos por ejemplo, pueden producir conductas muy extrañas inducidas por una intolerancia a la lactosa o a la caseína.

El huevo, el maíz, las nueces, los cacahuates, el aspartame, los colorantes, los saborizantes artificiales, los conservadores, así como muchos otros aditivos químicos con los que se fabrican los alimentos procesados, podrían ocasionar también ansiedad, delirios y hasta alucinaciones en individuos sensibles a estos productos.

Una manera de detectar alergias alimentarias es a través de un par de pruebas de laboratorio que permiten examinar la cantidad de inmunoglobulinas tipo A (IgA), G (IgG) y E (IgE). En la imagen de la izquierda se pueden ver sus valores normales para una mujer de 45 años, expresadas en miligramos por decilitro. Aunque en este análisis se ha empleado la fotometría automatizada, una técnica más confiable para detectar los anticuerpos que atacan a esas proteínas que no han podido ser completamente digeridas por el tracto intestinal, es la prueba de ELISA (Holford y Lawson) [5]. Nótese que este examen es una química de 35 elementos que no muestra los anticuerpos de la inmunoglobulina tipo E.
Para conocer específicamente qué alimentos están ocasionando las intolerancias alimenticias, es necesario ordenar por separado, el análisis de esta otra inmunoglobulina (IgE).

Polidipsia

La polidipsia es una condición anormal que se produce en el cuerpo por el consumo exagerado de líquidos. Tomar agua en abundancia no siempre es una buena práctica, porque todo depende de los niveles de sodio y de potasio que nuestro organismo haya acumulado en un momento dado. Algunas personas (no digo que todas) que ingieren demasiados líquidos al día (más de 3 litros), se exponen a que el nivel de sodio en su sangre disminuya de manera alarmante (hiponatremia), al grado de experimentar conductas que cualquier médico psiquiatra diagnosticaría como esquizofrenia.

A este respecto, Cruzado y otros señalan que “hay evidencia radiológica, neurológica, endocrinológica y psicopatológica de que los pacientes con polidipsia–hiponatremia intermitente, sufren de un severo síndrome neurobiológico diferente al de los pacientes esquizofrénicos sin polidipsia-hiponatremia. Estos pacientes tendrían un síndrome distinto, con similar sintomatología psiquiátrica, pero incluyendo además metabolismo anormal de agua y sodio” [6]. Véase también  Personalización de recetas con mineralogramas: resolviendo un caso de esquizofrenia, para saber por qué en un mineralograma, es más importante la relación sodio/potasio (Na/K), que los valores individuales de ambos minerales (puede también pulsar sobre la imagen de la derecha para ampliarla).

Los valores normales para el sodio y el potasio en sangre, se pueden extraer de una química de 35 elementos como la que mostré en el apartado anterior (alergias cerebrales). Así, para descartar una polidipsia, sus valores deberían estar entre 135 y 145 meq/L (miliequivalentes por litro) para el caso del sodio, y entre 3.5 y 5.1 meq/L, en el caso del potasio.

Homocisteinuria

Este extraño trastorno también produce síntomas muy parecidos a los de la esquizofrenia. La causa suele ser una deficiencia genética de las enzimas que se encargan de controlar los niveles de un aminoácido llamado homocisteína. Esas enzimas son la cistationina beta-sintasa y la metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR). La primera convierte la homocisteína y la serina en cistationina, y la MTHFR produce metionina a partir de la homocisteína. Cualquier anomalía en estas enzimas impide el ciclo de metilación y reduce la producción de glutatión y otros antioxidantes.

Los pacientes aquejados de homocisteinuria representan tan solo el 0.1% de la población de personas con esquizofrenia, por lo que este fenotipo sería, junto con la porfiria, uno de los últimos fenotipos a considerar como presunto “culpable del delito de esquizofrenia“. Sin embargo, es imprescindible detectarlo a tiempo para prevenir el retardo mental y los problemas cardiovasculares que suelen asociarse a este fenotipo. Una manera de evitar su evolución es administrar suplementos en dosis terapéuticas (ortomoleculares) de vitamina B6, vitamina B12, ácido fólico, serina y trimetilglicina (TMG) .

¿Existen más fenotipos?

Sin duda. Existen muchos otros desequilibrios que se sabe producen los malestares que comunmente se atribuyen a la esquizofrenia, sobre todo cuando aparecen los mal llamados “síntomas positivos”. Tal es el caso de la intoxicación por mercurio (izquierda), plomo y otros metales pesados.
Más que una enfermedad, la esquizofrenia viene a ser un síndrome que altera la homeostasis de un ser humano, y todo está en descubrir ese nutriente, esa hormona o ese metal pesado que está ocasionando un desequilibrio en los neurotransmisores.

Hace falta deshacernos de eso que nos está desquiciando, de eso que nos ha robado la alegría de vivir, eso que hace que parezcamos sumamente vulnerables a quien de verdad le importamos. Y si usted o su familiar se encontrara en una situación como la de Gustavo (en la que resulta difícil identificar el fenotipo), no debería desanimarse, pues todavía está la oportunidad de convertir su caso en uno de éxito, apelando a una psiquiatría de precisión. Ésta es una tecnología que combina las técnicas de la inteligencia artificial con las de la medicina ortomolecular y la fitoterapia, con el único fin de personalizar los tratamientos.

Conclusiones y reflexión final

1) Si su nivel de histamina está entre los 40 y los 70 ng/ml, el valor absoluto de sus basófilos entre 30 y 50 células/mm3, su nivel de metionina dentro del valor de referencia indicado por su análisis de laboratorio y su mineralograma no revela intoxicación por cobre, es evidente que su fenotipo no corresponde a una histapenia ni a una histadelia.
2) Un conteo de basófilos de más de 50 células/mm3 y un nivel de histamina superior a los 70 ng/ml, son condiciones suficientes para pensar en una histadelia.
3) El principio de la homeostasis es un proceso natural que rige en todo ser viviente, y lo único que hay que hacer cuando enferma, es procurar las condiciones propicias para que sea el propio organismo el encargado de poner en marcha el mecanismo de autorregulación que hace posible restablecer su equilibrio bioquímico.

“La individualidad bioquímica es tal, que lo que a muchos solo consigue calmarles la sed, a unos cuantos les produce psicosis”
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 7 de noviembre de 2017


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REFERENCIAS

[1] Carl C. Pfeiffer, Richard Mailloux and Linda Forsythe. The Schizophrenias: ours to conquer. Bio-Communications Press, 1970.
[2] William J. Walsh. Nutrient Power. Heal your biochemistry and heal your brain. Skyhorse Publishing, 2012.
[3] Sergio López González. Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia. Fundación MicroMédix, 30 de octubre de 2015.
[4] Moncrieff Joanna. Does antipsychotic withdrawal provoke psychosis? Review of the literature on rapid onset psychosis (supersensitivity psychosis) and withdrawal-related relapse. Acta Psychiatr Scand 2006: 1–11.
[5] Patrick Holford y Susannah Lawson. Nutrición óptima. Guía fácil. 2009, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona.
[6] Cruzado et al. Polidipsia psicógena complicada con hiponatremia y rabdomiólisis: Reporte de un caso. Rev Med Hered 17 (3), 2006.


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Por qué unos pacientes se alivian y otros no: las diez claves de un tratamiento exitoso

Mi intención en esta entrega es ahondar en todo lo que los pacientes y sus familiares pueden hacer, para convertir el tratamiento que están siguiendo en un caso de éxito.
Conviene entender que mientras más propicio sea el entorno del paciente, más oportunidades tendrá su caso de convertirse en uno de éxito. La epigenética tiene que ver con ese entorno, y es todo aquello que puede hacer que alguien enferme o permanezca sano, independientemente de si ha heredado o no, cierta predisposición para desarrollar una enfermedad.

La manera y el momento en que un determinado gen se expresará (activará), no depende exclusivamente de si los antecesores del enfermo padecieron la enfermedad asociada a ese gen, sino también del entorno en el que se desarrolla el individuo en cuestión.

Así, para que un paciente se alivie, deberán darse de manera simultánea ciertas condiciones favorables en su entorno. Malcom Gladwell llama a esas condiciones oportunidades [1], y es preciso que uno encuentre la manera de que esas oportunidades se presenten para que suceda “el milagro”.  No espere a que Dios haga todo el trabajo. Dios es guía; pero no determina. De ahí que nos haya otorgado el don del libre albedrío. Y si el hecho de que varias condiciones se den al unísono significa que ha ocurrido un milagro (un logro extraordinario diría Gladwell), entonces los milagros son el resultado de una obra colaborativa entre la divina providencia, y lo que hemos logrado con lo que el libre albedrío nos ha impulsado a hacer.

La cuestión entonces es cómo cada uno de nosotros hace uso de ese libre albedrío, para crear un entorno más propicio, con más oportunidades de éxito. A continuación expongo varias formas de ejercer ese don que Dios nos dio, para conseguir un logro extraordinario en medio de una epigenética más favorable.

1) Hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que el paciente participe activamente en el proceso terapéutico y curativo

Ya quedaron atrás los días en los que el médico o cualquier otro profesional de la salud, era el único en quien recaía la responsabilidad de curar al enfermo. Actualmente ya es un hecho que las tasas de recuperación aumentan cuando los pacientes se involucran con los posibles remedios que existen para su enfermedad. La Internet, las redes sociales y los grupos de conversación (chat) colaborativos que permiten configurar los teléfonos inteligentes, han cambiado la forma en la que la gente ejerce su libre albedrío. Asimismo, cuando los pacientes se interesan en los detalles de cómo trabaja un determinado nutriente o cómo actúa una sustancia activa de alguna planta medicinal sobre su dolencia, su mente se modifica y pone en marcha un mecanismo de respuesta a la relajación, que se traduce en un auténtico cambio fisiológico. El efecto placebo inducido por una mente llena de expectativas positivas en relación a un tratamiento y la atención nutricia, son las formas más usuales de conseguir un cambio fisiológico en el organismo [2].

Hoy en día la conexión mente-cuerpo ya no está a discusión. Es un recurso que se encuentra a nuestra disposición para que lo explotemos en pro de nuestro bienestar, y si un médico le aconseja no acudir a la Internet en busca de ayuda, aléjese de él, porque de lo contrario estará usted desaprovechando una de las más grandes ventajas que ofrece hoy, la era del conocimiento. Haga lo mismo o consulte el artículo que publiqué sobre las creencias y el coraje de vivir, si alguien le dice que su mal no tiene remedio, o que tendrá que tomar un medicamento por el resto de su vida.

El enfermo que más se involucra en el proceso terapéutico que se le ha propuesto, es el que más probabilidades tiene de sanar, siguiendo un tratamiento en el que cree y consultando a un profesional de la salud que lo trata con auténtico interés, y que se esfuerza en entender lo que su paciente entiende y de la forma en que él o ella lo entiende (atención nutricia). No obstante, habrá casos  en los cuales el paciente no podrá hacerse cargo de su salud; ¿o acaso alguien que está escuchando voces constantemente puede saber exactamente en qué momento debe tomar tal o cual suplemento?

Por muy madura e inteligente que sea una persona con un problema como éste, no va a poder estar al tanto de todas esas cosas que nosotros damos por sentado, y mucho menos tomar decisiones sobre el nuevo paso que hay que dar para sentirse mejor. Es en este punto en donde yo esperaría el apoyo de los familiares del paciente.

2) Crear un entorno de empatía alrededor de su ser querido

Si usted estuviera tratando de superar un problema de alcoholismo, ¿le gustaría que un familiar suyo se sentara a la mesa con usted, acompañado de una botella de vino tinto?
Mi intención al formular esta pregunta es invitarlo a que reflexione, en el caso de que usted tenga un familiar al que se le ha prohibido el consumo de lácteos, azúcar y gluten. Si acostumbra consumir algún alimento o bebida que sabe contiene alguna de esas sustancias, en presencia de quien está siguiendo un tratamiento con nosotros, creo que no está siendo muy empático con esa personita a quien usted quiere tanto.

Curiosamente, las familias que se han solidarizado con su ser querido, evitando consumir esos productos  enfrente de él o de ella, son hasta el momento, las únicas que han logrado un tratamiento exitoso.

Si usted le dice a su familiar que no puede tomarse una coca-cola, y usted u otro miembro de la familia se sienta a la mesa con él o ella, a beber una de éstas o a comer cualquier otro producto chatarra contraindicado, creo que al primero le va a resultar muy difícil abstenerse de ingerir algo semejante. Lo mejor que se puede hacer en estos casos, es no tener en casa esos productos prohibidos, para evitar la tentación que su ingesta puede producir en el enfermo. Si realmente quiere que su familiar se recupere rápidamente, predique con el ejemplo. Lo mismo aplica si sucede que usted es el paciente: pídales empatía a los demás miembros de su familia.

3) Procurar un ambiente familiar lleno de paciencia y comprensión

¿Recuerda usted el caso de Armando? Si usted me ha estado siguiendo con regularidad, recordará que hice hasta lo indecible para que se sintiera implicado en su problema, motivándolo para que se diera cuenta de que entre más comprendiera los porqués de su esquizofrenia paranoide, más rápido dejaría de escuchar las voces que tanto lo atormentaban.

Sin embargo, él ya no podía concentrarse lo suficiente como para tomar el control de la situación. Sus ataques de ansiedad, el aturdimiento que le ocasionaban sus voces, así como su obsesión por comprender el problema de la salvación que plantea la biblia en algunos de sus pasajes, hacían imposible que pudiera estar al tanto de los detalles del tratamiento. En otros dos casos también de esquizofrenia, los familiares de nuestros pacientes nos llegaron a decir que su ser querido tenía que hacerse responsable de tomar sus suplementos y medicamentos a la hora indicada y en las cantidades prescritas, “porque ya no son niños a los que se les tenga que estar diciendo lo que tienen qué hacer”.

El que esté yo de acuerdo o no con esa postura, depende del contexto en el que nos encontremos, porque si el paciente no padece de un trastorno psicogénico como el que mencioné en un párrafo anterior, seguramente estaría completamente de acuerdo en que él o ella misma se hiciera cargo de la administración, tanto de sus nutrientes como de sus medicamentos. Siendo este el caso, estaría contradiciéndome si no comulgara yo con la opinión de estos dos familiares, según lo que comenté anteriormente, en relación a la colaboración activa del paciente en el proceso terapéutico.

Pero insisto, ¿cómo puede uno exigirle a un ser humano sin lucidez mental, asiduidad y exactitud con la ingesta de sus suplementos? Lo más sensato es no hacerlo. Esa situación la viví yo cuando lidiaba con la esquizofrenia de mi hijo, y es por eso que le hablo con el corazón en la mano. No se necesita ser un dechado de virtudes para darse cuenta de que una persona afectada de sus capacidades cognitivas, no puede manejar casi nada. En mi opinión, lo que se necesita en estos casos, además de sentido común, es paciencia, empatía y eso sí, un gran coraje y una determinación férrea para abstenerse, entre otras cosas, de “tirar la toalla”.

En este orden de ideas, estamos ante un caso en el que los padres o los familiares que están al cuidado de pacientes con este tipo de trastornos, tienen que hacerse cargo de la administración tanto de los suplementos como de la medicación de su ser querido, al menos mientras él o ella no esté lo suficientemente lúcido(a) como para responder por su salud. Créame, no es una buena idea sobrestimar la capacidad cognitiva de un paciente con esquizofrenia o un trastorno similar, como tampoco lo es el subestimar los efectos de la enfermedad misma.

4) No subestimar los efectos de un trastorno psicogénico

Una esquizofrenia, un trastorno bipolar, un trastorno obsesivo-compulsivo, un autismo, o cualquier otro trastorno mental, no debería ser visto por los familiares del paciente, como una exageración o una forma de llamar su atención. Cuando menos eso no tiene necesariamente que ser así.
No dudo de que haya personas que deseen sentirse “apapachadas” por sus seres queridos o que quieran llamar su atención a toda costa, con tal de ganarse su aceptación o de sentirse más seguros al ser cobijados por la persona que está a su lado, lo cual de todas maneras ya constitute en sí mismo un síntoma de que algo anda mal en la relación, ya sea esta paternal o de pareja.
Como quiera que sea, si existe un comportamiento extraño en su ser querido, procure atender el problema lo antes posible, porque podría ser que en la desesperación de ver a su hijo(a) conversando o riendo a solas, o simplemente con un comportamiento no habitual en él o ella, decida usted internarlo(a) en uno de esos infiernos psiquiátricos que todo mundo sabe son la antesala de la farmacodependencia.

5) Evitar hasta donde sea posible que el paciente caiga en la farmacodependencia

¿Considera usted que un farmacodependiente difiere mucho de un drogadicto o un alcohólico?
Entiéndase por drogadicto a un individuo que ya no puede dejar de consumir una droga de las llamadas ilegales, y por farmacodependiente aquel que ya no puede dejar de consumir un fármaco (droga legal). En ambos casos, los periodos de abstinencia ocasionan una serie de síntomas tan desagradables en el afectado, que lo impulsan a reincidir para calmar la angustia que le ocasiona la carencia de la droga en cuestión.

Estrictamente hablando, las drogas ilegales ocasionan adicción, los fármacos producen dependencia en el paciente. Y aunque parezca increíble, esa es la única diferencia. Por lo demás, ambas son igual de nocivas para la salud, en el sentido de que una vez que son probadas por el enfermo, difícilmente las puede dejar de consumir. Es en este punto en donde el libre albedrío deja de ser un regalo de Dios, para ser sustituido por un fármaco del infierno. ¿Le parece que estoy pecando de sensacionalista al referirme a un antipsicótico (fármaco usado para enmascarar los síntomas psicóticos) como un fármaco del infierno?
¿Alguna vez ha visto a su hijo catatónico o moviéndose continuamente de un lado a otro de una habitación, maldiciendo a los vecinos por estar haciendo ese insoportable ruido que no lo deja descansar?
¿Alguna vez un miembro de su familia le ha dicho que se quiere suicidar o unos padres le han contado cómo su hijo se ha intentado quitar la vida, cortándose las venas o aventándose desde una azotea, porque no pudo soportar el consabido síndrome de abstinencia?
Los psiquiatras le andan diciendo a todos los familiares de sus pacientes que si abandonan uno de los antipsicóticos que están tomando, corren el riesgo de atentar contra su vida. Pero lo que estos mercaderes del terror andan pregonando como si de un rito religioso se tratara, es que esas tendencias suicidas son parte de su enfermedad (en el caso de una esquizofrenia por supuesto), cuando la verdad es que esas tendencias forman parte del síndrome que ese antipsicótico produce como resultado de su abstinencia.

¿No me está creyendo? En mi artículo “¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada“, he documentado cómo es que un fármaco crea dependencia en el paciente, agotando los nutrientes que realizan la función que el fármaco se supone debe desempeñar. A este fenómeno lo he denominado efecto calculado, que no es otra cosa que una iatrogenia intencional (véase también: Maquiavelo y el príncipe de la salud, también de mi autoría).
¿Quiere saber más sobre los fármacos del infierno para comprobar que no estoy exagerando la nota? Los pilotos suicidas japoneses (kamikazes) de la segunda guerra mundial, sirvieron de conejillos de indias a sus psiquiatras connacionales, a efecto de probar cómo respondían a los cocteles psicotrópicos, aquellos que más tarde se inmortalizarían como héroes de guerra. A las pruebas lo remito.

6) Si su ser querido ya ha caído en la farmacodependencia, por favor no la aumente con cocteles kamikazes

¿Cuánto tiempo lleva usted lidiando con psiquiatras y tomando antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos sin haber conseguido resultados satisfactorios? Y lo más importante de todo, ¿Cuánto tiempo más va a continuar haciéndole caso al psiquiatra, para perpetuar el daño que los psicotrópicos le estan haciendo a usted o a su ser querido? ¿Qué necesita usted para darse cuenta que la psiquiatría tradicional no le va a resolver el problema?

Los dos problemas más serios que ocasiona la administración de un cóctel de psicotrópicos (una combinación de antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos) son el síndrome de abstinencia y los efectos secundarios derivados de la mezcla indiscriminada de los mismos, incluidas las tendencias suicidas y la muerte súbita. Si para nosotros es un problema multidimensional, el estar aminorando los efectos secundarios de esos cocteles de medicamentos, imagínese lo que será para un padre o una madre, ver a su hijo saturado de síntomas que ni siquiera presentaba cuando recién comenzó con su tratamiento psiquiátrico.

Porque lo que en principio son síntomas de una enfermedad, más tarde se fundirán y confundirán con angustia, hiperactividad, obesidad, acatisia, disquinesia, agresividad, catatonia, parkinsonismo y hasta convulsiones, que son todos ellos efectos secundarios producidos por uno o más antipsicóticos. Las combinaciones suelen ser tan nefastas que ni los mismos psiquiatras son capaces de distinguir entre los síntomas propios de la enfermedad, y los que producen los psicotrópicos.

Lo más irónico del caso es que mientras que en todos los tratados de farmacología se estipula que las dosis de los psicotrópicos nunca deben ser cambiadas o disminuidas de manera abrupta, parece que a los psiquiatras no les importara ese tipo de recomendaciones, pues suben y bajan las dosis como si tratara de aspirinas. Cuando recién comencé a tratar a Ramón, su psiquiatra le estaba prescribiendo la siguiente combinación (véase el caso de Don Chema y su hijo Ramón): Clozapina (antipsicótico), Venlafaxina (antidepresivo), Propralonol (beta-bloqueador), clonazepam (ansisolítico) y Clopixol (antipsicótico).

No tengo palabras para describir lo que esa señora de bata blanca le está haciendo a este muchacho. Si usted ya tiene un familiar con un problema similar, creo que sabe de sobra a lo que me refiero.
Ahora que si usted está considerando seriamente el medicar a su hijo o hija con alguno de esos psicotrópicos que acostumbran usar los psiquiatras para mantener a sus pacientes como autómatas, con miras a seguir lucrando con el sufrimiento ajeno, considero de vital importancia el hacer de su conocimiento que existen otras alternativas más limpias, de mayor actualidad y sobre todo, libres de efectos secundarios.

La psiquiatría ya no convence ni a esa gente que antes se postraba delante de una caja idiota para entretenerse, creyendo en la farsa de un sistema corrupto y cargado de anuncios sin consenso de opinión. La gente de la era del conocimiento ya está mejor informada, porque ahora la caja está dotada de inteligencia, de consenso, de conocimiento y de apertura a un mundo que no se deja seducir por una industria farmacéutica inflada de mercadotecnia y publicidad; un mundo que está volviendo a encontrarse con esa fuerza divina llamada naturaleza que le ha dado vida a miles de medicamentos sintéticos, cuyas propiedades fueron obtenidas en un laboratorio a partir de las sustancias activas de unas cuantas plantas medicinales que hoy sabemos producen mejores resultados, que su versión patentada repleta de efectos secundarios (las plantas medicinales no se pueden patentar, y por lo tanto no producen dividendos).

7) No albergar la ilusión de que los nutrientes son productos milagro

La medicina ortomolecular (la que está basada en la administración de dosis terapéuticas de nutrientes) y la fitomedicina (la que está basada en las propiedades terapéuticas de las plantas medicinales) no funcionan como la medicina alopática. Y no sabe cuánto me alegro de que así sea.

Ya en otras publicaciones he señalado que para recuperarse completamente de una enfermedad, recurriendo a esas dos medicinas alternativas, es menester poseer más megadosis de paciencia que de nutrientes. Aunque existen suplementos que sí reducen rápidamente algunos síntomas, no espere usted que “el milagro” del que hablaba yo en párrafos anteriores, suceda de la noche a la mañana. A diferencia de esos productos milagro que hay por ahí, nosotros no estamos creando falsas expectativas para vender ilusiones. Las sanaciones espontáneas se dan; pero hemos visto también en otras entregas, que estamos conscientes que que éstas son más bien un producto del poder mental y la respuesta a la relajación que el efecto placebo induce en el individuo, que del tratamiento o de la sustancia terapéutica en sí (véase El Efecto Placebo y el Poder Curativo de la Nutrición, también de mi autoría).

No desespere si su familiar o usted mismo no responden inmediatamente al tratamiento que le hemos recomendado, sobre todo si su padecimiento es muy añejo o si ha desarrollado farmacodependencia. Personas diferentes requieren nutrientes diferentes, y tal vez lo que se necesita es un ajuste en las dosis, una revisión de la calidad de los nutrientes que está usted tomando, o simplemente una actualización de su receta (la receta que usted descargó es posible que haya sido mejorada con motivo de algún conocimiento recién descubierto en la literatura biomédica). Le recuerdo que en la Fundación MicroMédix no paramos de investigar, porque cuando un paciente no responde al tratamiento que le hemos propuesto, ese hecho nos compromete y obliga a buscar una alternativa más adecuada para esa persona en particular. Después de todo, a las personas que están esperando que un tratamiento les funcione, se les llama pacientes. ¿No será porque si se desesperan, estarían desaprovechando una gran oportunidad de aliviarse?

8) Administre usted los nutrientes y las dosis recomendadas, con la frecuencia y en el tiempo sugeridos.

Hace unos días un paciente con síntomas de retraimiento social, ansiedad y ciertos delirios me envió un mensaje vía whatsApp, avisándome que no podía dormir ni con la melatonina, ni con el magnesio ni con el té de azahar. Lo primero que pensé al ver su mensaje fue que yo no le había recomendado el té de azahar. Cuando prendí mi computadora para consultar su archivo clínico, en la receta que le había yo enviado por correo electrónico después de nuestra primera consulta, justo debajo de la columna que tenía como encabezado la leyenda “antes de dormir”, decía: inositol, zinc, magnesio, GABA, glicina y triptófano. Curiosamente, no aparecía la melatonina. Una de dos, pensé, “o este muchacho ya no está muy lúcido, o le está haciendo caso a su abuelita en lugar de a la receta que yo le recomendé.” No podía yo explicarme cómo era posible que un chico de escasos veintitantos años no pudiera dormir con tres gramos de inositol, un gramo de GABA y uno más de triptófano. Al parecer, supuso que eran muchas cosas las que tenía que tomar y que las dosis eran muy grandes, y le dio miedo que algo malo le pudiera pasar. Y efectivamente así fue, pues no pudo dormir en toda la noche.

Hace  aproximadamente unas tres semanas, el papá de Erick, uno de mis pacientes que estaba sufriendo un síndrome de abstinencia durante un protocolo de reducción gradual de olanzapina, me llamó por teléfono muy consternado para decirme que el tratamiento no estaba funcionando porque no lograba calmar a su hijo con nada. Cuando le pregunté si le había dado la glicina por la vía sublingual, me dijo que no, y que se le dificultaba mucho el tener que darle las microdosis de Akuamma cada hora, y los aminoácidos necesariamente media hora antes de cada alimento. El tono de su voz cambió cuando le pregunté por qué no le había dado la glicina como se lo había sugerido, y después de que le expliqué que los aminoácidos se aprovechan mejor con el estómago vacío.

Cuando el profesor comenzó a darle la glicina como se lo había indicado, en las dosis y la periodicidad correctas, por la vía sugerida y a las horas establecidas en su receta, comprendió que una esquizofrenia requiere de un esfuerzo más que significativo. Al final del día su hijo se tranquilizó y las aguas volvieron de nuevo a la normalidad.
Tanto el profesor como algunos otros pacientes me han llegado a decir en repetidas ocasiones, que les preocupa el hecho de que sus hijos puedan llegar a intoxicarse con tantas vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.

La conversación telefónica que sostuve en una ocasión con Don Chema, poco después de haber iniciado el tratamiento de su hijo Ramón, transcurrió más o menos así:
-¿Sabe usted la cantidad de suplementos que tomaban Abram Hoffer y Linus Pauling? -Le pegunté cuando supe que le preocupaban los efectos que en su hijo podría tener la ingesta de alrededor de una docena de nutrientes en dosis ortomoleculares (terapéuticas).

-¿Y quienes eran esos dos señores?
-Hoffer y Pauling fueron dos de los exponentes más respetados de la medicina ortomolecular en el mundo.
-Bueno, entonces ellos deben haber tomado una gran cantidad de vitaminas y minerales durante toda su vida para mantenerse sanos, ¿no es así? -Me dijo Don Chema como queriendo insinuar que alguien que promueve algo, debe predicar con el ejemplo.
-Así es Don Chema. ¿Y cree usted que fuera una coincidencia el que Hoffer haya fallecido a los 92 y Pauling a los 93? La mayoría de los pioneros de la medicina ortomolecular han sido muy longevos, lo cual habla muy bien de los beneficios de las dosis terapéuticas de los nutrientes.
-Pero dígame una cosa ingeniero, ¿Por qué entonces los frascos de la mayoría de las vitaminas y minerales, tienen una leyenda que dice no exceder la dosis recomendada?

-Porque la dosis que un laboratorio establece como máxima corresponde a la que los organismos reguladores establecen por ley, no a la que un profesional de la medicina ortomolecular recomendaría como terapéutica. Los organismos como la FDA en EUA y la COFEPRIS en México, dictaminan las normas de manera de no afectar los intereses de la industria farmacéutica y sus correspondientes patentes alopáticas.

-Pero a ver Don Chema, ¿ha leído usted las fichas técnicas de cualquiera de los antispsicóticos que le está dando a su hijo?, porque me imagino que si tuvo curiosidad por leer la etiqueta de los suplementos y encontró la consigna de “no exceder la dosis recomendada”, también le va a inquietar el saber cuál debe ser la dosis máxima recomendada por el laboratorio que ha fabricado el psicotrópico que su hijo está tomando, ¿o me equivoco?

-Pues no, no acostumbro leer las fichas técnicas de esos medicamentos
-Me está usted diciendo que le preocupan más la cantidad y las dosis de vitaminas y minerales que su hijo está tomando ahora, que las dosis y el tipo de psicotrópicos que ha estado ingiriendo en todos estos años?
-Pues no, no exactamente, -Alcanzó a decirme en tono vacilante
-¿Y me puede decir por qué no lee las fichas técnicas de los medicamentos, como acostumbra hacerlo con las etiquetas de los frascos de las vitaminas y los minerales?

Don Chema no pudo encontrar una razón que justificara su confianza ciega en la excelentísima señora de bata blanca que había estado intoxicando a su hijo por años; pero casi estoy seguro que ya las está leyendo, de lo contrario no le hubiera pedido a esa mercenaria, reducir el coctel de psicotrópicos que estaba tomando Ramón, a uno que ahora consiste de clozapina, haloperidol y clonazepam. Al menos ahora ya solo son tres, en lugar de los cinco que tenía anteriormente.
Y usted, querido(a) lector(a), ha leído alguna vez las fichas técnicas de los medicamentos que su médico le receta, o confía plenamente en su “sabiduría”?  (me refiero a la del médico, no a la suya).

¿Se identifica usted con el tipo de persona que le tiene una fe ciega a todo lo que un médico le receta, o ya forma parte del clan de espíritus penetrantes que sí nos animamos a decir lo que alcanzamos a vislumbrar en el sistema tradicional de salud mental?

9) Contemplar la posibilidad de practicar una medicina complementaria, en lugar de una cien por ciento alternativa

Si el paciente ya desarrolló una farmacodependencia muy aguda y cada vez que intentamos reducir las dosis de sus fármacos, éste sufre una grave recaída, parecería muy sensato el recurrir a una medicina complementaria que combine dosis mínimas de fármacos y dosis terapéuticas de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, así como microdosis y/o extractos de plantas medicinales. Una vez que alguien ha caído en la farmacodependencia, las cosas se pueden poner extremadamente difíciles al experimentar un síndrome de abstinencia, y es posible que haya que recurrir a estrategias que si bien no nos llevan a la solución ideal (la medicina alternativa), sí podrían significar una calidad de vida mejor, que la que se podría conseguir internando al ser querido en uno de esos infiernos psiquiátricos.

10) Si usted no está sano, aplace sus demás compromisos hasta que recupere su salud

Comprendo que alguien vaya a trabajar a pesar de haber pescado un fuerte resfriado, porque de eso depende el sustento de su familia; pero hay de enfermedades a enfermedades, y si usted puede apoyarse en su pareja, o tiene la ventaja de que al menos uno de sus familiares puede cuidar de usted mientras supera el mal momento por el que está pasando, creo que vale mucho la pena que se abstenga de cumplir con ciertos compromisos que suponen un nivel de estrés que no está en condiciones de soportar.

Así como la respuesta a la relajación fomenta la sanación, la respuesta al estrés promueve la enfermedad, y si usted está muy delicado de salud, le conviene dar prioridad a esta situación.
Volviendo al caso de Armando, todo parece indicar que uno de los factores que desencadenó su recaída, fue precisamente el estrés al que quedó sometido, una vez que supo que sus clases de posgrado iban a comenzar. Sus voces lo comenzaron a perturbar de nuevo, frustrando así su sueño de estudiar en los Estados Unidos de América, quedándole como único apoyo económico el que le pudo brindar la autora de sus días, con un modesto empleo, en una de tantas ciudades de ese país vecino.

Por cada oportunidad que usted genere, estará aumentando la probabilidad de alcanzar el éxito del tratamiento. Para comprobar si está generando las oportunidades mencionadas con anterioridad, haga su lista de verificación y sume 10 puntos por cada oportunidad que considere estar creando. Así por ejemplo, si usted está convencido que está cubriendo con las características de siete oportunidades de éxito, la probabilidad de alcanzarlo será del 70%. Ahora que si en un momento dado logra que las diez oportunidades se presenten al unísono, entonces es muy probable que usted consiga un logro extraordinario, sin desentendernos por supuesto de aquella otra parte que debemos conceder a la divina providencia.

“Hemos visto que los logros extraordinarios obedecen menos al talento que a la oportunidad”… Malcom Gladwell
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 30 de Agosto de 2017


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REFERENCIAS

[1]  Gladwell Malcom. Fueras de Serie (Outliers). Por qué unas personas tienen éxito y otras no. Punto de Lectura, 2008.
[2] Rankin Lissa. La Mente Como Medicina: Un nuevo paradigma de salud, medicina y curación.Urano, 2014.


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Personalización de recetas con mineralogramas: resolviendo un caso de esquizofrenia

Aquí describo cómo personalicé una receta para la esquizofrenia, determinando las deficiencias nutricionales de un paciente, a partir de un mineralograma.
En la gráfica  que aparece a su izquierda (pulse sobre la imagen para agrandarla), estoy mostrando parte del mineralograma que utilicé para confeccionar dicha receta, acorde con la individualidad bioquímica del paciente, por lo que los resultados de este estudio, no deberán generalizarse para tratar otros casos de esquizofrenia. El mineralograma recién mostrado corresponde a un paciente a quien llamaré Ángel, cuyo nombre he cambiado para ocultar su verdadera identidad y respetar así la privacidad de sus datos. Y aunque ese hecho no le restará veracidad a los resultados de esta investigación, conviene enfatizar que lo que le funcione a él o a cualquier otro paciente, no necesariamente le dará resultado a otra persona aquejada de este mismo trastorno, pues eso es precisamente lo que le da valor a este tipo de estudios.

¿Qué cosa es un mineralograma?

El mineralograma es un recurso muy valioso para conocer la individualidad bioquímica del paciente, y no es mas que un informe gráfico de los niveles de los minerales, de la toxicidad por metales pesados y de las relaciones que guardan entre sí, algunos de los minerales almacenados en el tejido capilar (del cabello) de cada persona, así como de las relaciones entre éstos y ciertos metales pesados. Los niveles de cada mineral se muestran regularmente en “miligramos por ciento” (mg%). Así, el nivel de sodio que Ángel tiene en su tejido capilar es de 3 miligramos por cada 100 gramos de cabello (véase de nuevo la primera imagen).

Además del gráfico de barras mostrado para el sodio (Na), el potasio (K), el calcio (Ca), etc., y el que está representando en esa misma imagen los niveles tóxicos del mercurio (Hg), el plomo (Pb), el arsénico (As), etc.; existe otro (derecha) que aporta información muy valiosa sobre la proporción entre los niveles de potasio y sodio (Na/K), la relación Ca/K y otros minerales más (pulse sobre la imagen adjunta para agrandarla). A su derecha aparecen también las relaciones entre ciertos minerales y algunos metales pesados, como por ejemplo Ca/Pb,..,Fe/Pb, etc. Más que los niveles absolutos de los minerales, son estas proporciones y los niveles de toxicidad de los metales pesados, los que nos van a revelar la condición enfermiza del paciente.

En el caso de Ángel, cuyo problema radica en una esquizofrenia paranoide caracterizada por la escucha de voces, ataques de ansiedad/pánico, pesadillas y micción frecuentes (poliuria), el mineralograma nos está revelando, entre otras cosas, un agotamiento de sus glándulas suprarrenales, una tendencia a la hiponatremia (niveles bajos de sodio), hipotiroidismo (glándula tiroides funcionado por debajo de su capacidad normal), una tendencia a la hipoclorhidria (baja acidez estomacal) y una deficiencia de la secreción de la hormona antidiurética de parte de la glándula pituitaria (hipófisis) posterior. Pero veamos cómo es que pude extraer semejantes conclusiones, a partir del mineralograma de Ángel.

¿Cuántos tipos de mineralogramas existen?

Con el transcurso de los años y la observación de miles de mineralogramas, se han asociado diferentes patrones de datos a los rasgos de personalidad. Existen ocho patrones distintos de mineralogramas asociados a los sistemas nerviosos simpático (S) y parasimpático (PS), cuatro patrones para cada uno de ellos [1]. Así por ejemplo, el patrón de origen simpático (S) tipo 1, tiene una tasa metabólica rápida y un aumento relativo en la retención de ciertos minerales, entre los que destacan el fósforo, el sodio, el potasio y el hierro. El patrón de origen parasimpático (PS) tipo 1, tiene una tasa metabólica lenta, con un aumento relativo de la retención de elementos parasimpáticos en los tejidos, como son el calcio, el magnesio y el cobre.

La relación Sodio/Potasio (Na/K) y la capacidad para adaptarse al estrés

Para darnos una idea de lo que significa para Ángel un patrón del tipo parasimpático, con una relación de sodio y potasio menor a su valor ideal (Na/K < 2.4), conviene enterarse de lo que Illowsky y Kirch han investigado en relación a esta deficiencia nutricional (pulse sobre la imagen de la izquierda para agrandarla).
Los trastornos asociados al metabolismo del sodio y el potasio son comunes en pacientes psiquiátricos.
Las manifestaciones de un desequilibrio entre las concentraciones de sodio y potasio a nivel celular y tisular, incluyen depresión severa, apatía y síndromes esquizofrénicos. De acuerdo con algunos estudios clínicos, las psicosis postoperatorias suelen producirse por un agotamiento de potasio debido a la administración de soluciones de cloruro de sodio, o de glucosas bajas en potasio. Los síntomas psicóticos se alivian rápidamente con la normalización de estos dos electrolitos [2],[3] (pulse también sobre la imagen de la derecha).

El valor ideal para la relación Sodio/potasio (Na/K) es de 2.4. Los valores mayores a esta cantidad, se asocian a una “fase de alarma”, que refleja un cuadro agudo de estrés. En este punto, el cuerpo se encuentra en una condición de “lucha” y está activamente comprometido en un intento de adaptarse a la tensión que está enfrentando.  Una relación elevada de Na/K está correlacionada con un gran actividad de las glándulas suprarrenales, reflejada por una secreción significativa de aldosterona, que a su vez provoca la retención de sodio.

Durante la fase de agotamiento, que estaría representada por una inversión de la relación Na/K, las glándulas suprarrenales comienzan a debilitarse, y de no corregirse esta situación con una apropiada administración de nutrientes, se cree que podrían llegar a deteriorarse (burn out). A medida que la médula suprarrenal se ralentiza, el sodio disminuye en relación al nivel de potasio, y si el estrés se vuelve crónico, el sodio disminuye más (hiponatremia), hasta que la relación entre ambos electrolitos se invierte totalmente (nivel de potasio mucho mayor que el de sodio).

Y aunque en el caso de Ángel la relación no está completamente invertida (Na/K= 3/2 = 1.5), existe en él una tendencia a reducir la secreción de aldosterona, dada su epigenética y lo que Richard Malter ha escrito al respecto:

El principal mecanismo por el cual los factores psicológicos predisponen a uno hacia un proceso de enfermedad, es mediante la respuesta al estrés y su efecto sobre los minerales de nutrientes en los niveles de células y tejidos. La respuesta al estrés implica una respuesta general del sistema relacionada con los fenómenos psicológicos, neurológicos, endocrinos y del sistema inmunológico. Estos fenómenos se reflejan en ciertos tipos de patrones de nutrientes, que implican niveles de minerales específicos y relaciones entre pares de minerales” [4].

Una persona con una inversión de sodio/potasio se sentirá cada vez más agotada crónicamente, con muy poca conciencia o comprensión de lo que le está sucediendo. La indecisión es el común denominador en individuos con este tipo de desequilibrio mineral. La persona se siente bloqueada por el miedo de cometer un error o tomar la decisión equivocada y necesita apoyo psicológico a la hora de decidir por una cosa u otra, independientemente de lo que se trate. Normalmente, la inversión de la relación Na/K comienza a corregirse después de tomar una decisión.
Este perfil psicológico describe a a la perfección la forma en la que Ángel se desenvuelve. Para él, las relaciones entre pares de minerales a los que se refiere Malter serían, tanto la que acabo de describir en párrafos anteriores (Na/K), como las que he resaltado en amarillo en la primera y cuarta imágenes de esta entrega: la relación calcio/potasio (Ca/K), la de sodio/magnesio (Na/Mg), la de zinc/cobre (Zn/Cu) y la de calcio/fósforo (Ca/P).

La relación Calcio Potasio (Ca/K) y el estado de la glándula tiroides

La relación Ca/K se denomina “relación tiroidea” debido al papel tan importante que desempeñan el calcio y el potasio tanto en la función tiroidea como en el metabolismo. La relación Ca/K ideal es de 4.2.
Un valor alto del cociente que resulta de dividir los mg% de calcio entre los mg% de potasio, indica una tendencia hacia el hipotiroidismo, mientras que una relación baja indica hipertiroidismo. De acuerdo con esto, Ángel necesitará de unas cuantas gotas diarias de yodo Lugol al 5% para corregir su hipotiroidismo, ya que su relación calcio/potasio es de 33.5, según se ve en la gráfica de la cuarta imagen de esta publicación.
El calcio antagoniza la retención de potasio dentro de la célula. Para los efectos de las hormonas tiroideas, y dado que el potasio es necesario para sensibilizar los tejidos, una alta relación Ca/K sugiere una disminución de la función tiroidea y/o una respuesta celular a la tiroxina.

Hay que tener presente que una alta relación Ca/K podría estar indicando un problema no en la tiroides propiamente dicha, sino más bien en el metabolismo de la hormona tiroidea. Desde una perspectiva holística, no parecería sensato recomendar dosis terapéuticas de tirosina (no confundir con la tiroxina) a Ángel, puesto que dicho aminoácido podría contribuir a una liberación excesiva de dopamina, principal causante de alucinaciones (síndrome dopaminérgico).

La relación Sodio/Magnesio (Na/Mg) y el estado de las glándulas suprarrenales

La relación Na/Mg se conoce como “proporción suprarrenal”. El sodio y el magnesio tienden a ser antagónicos: a medida que uno va hacia arriba el otro va hacia abajo. La proporción ideal es de 4:1. Una relación elevada refleja una excesiva actividad suprarrenal, mientras que una relación baja indica una escasa actividad suprarrenal.
No se espera que lo que sugiera esta relación coincida con las pruebas de sangre o saliva de las hormonas suprarrenales.

Puesto que la relación Na/Mg para el caso de Ángel es de 0.41, eso confirma lo que ya habíamos inferido del análisis de la relación Na/K: que sus glándulas suprarrenales están trabajando por debajo de lo normal. El Dr. Lawrence Wilson lo interpretaría como una insuficiencia suprarrenal, con 50% o más de pérdida energética [5].

La relación zinc/cobre (Zn/Cu): ¿deficiencia severa de cobre o intoxicación?

El Dr. Wilson interpretaría la gráfica de la relación Zn/Cu de la cuarta imagen de esta entrega como una deficiencia severa o una bio-indisponibilidad de cobre, dado que el mineralograma de Ángel muestra un valor para esta relación de 17.27.  No obstante, hay investigadores que dicen haber encontrado casos en los que la intoxicación por cobre “está escondida” en alguna parte del cuerpo. Richard Malter por ejemplo, ha observado que “las acumulaciones excesivas de cobre tienden a estar fuertemente asociadas con patrones metabólicos más lentos relacionados con la insuficiencia suprarrenal y las tendencias hipotiroideas” (ob. cit., pág. 80).

El cobre tiende a elevar el nivel de calcio en las células y tejidos. El hecho de que el cobre disminuya el nivel de potasio y aumente el de calcio, hace que la relación calcio/potasio aumente considerablemente (pulse sobre la cuarta imagen de esta entrega). Como vimos anteriormente, una elevada relación calcio/potasio está fuertemente asociada con una menor energía debido a la disminución de la actividad de la glándula tiroides. Puesto que los patrones de Ángel para las relaciones Na/K, Ca/K y Na/Mg, corresponden justamente a un insuficiencia suprarrenal y una tendencia hipotiroidea, preferimos asumir que Ángel podría estar padeciendo más que una deficiencia de este nutriente, una intoxicación por cobre que no se ha podido detectar en el mineralograma. De ahí que se hable de una intoxicación escondida de este mineral/metal. Como no tenemos la certeza de que Ángel esté exento de una intoxicación encubierta de cobre, hemos preferido aumentar la relación Na/K sin recurrir a suplementos de cobre, administrando vitaminas B1, B6, C y E, así como yodo y ácido pantoténico para subsanar las deficiencias detectadas en sus glándulas tiroides y suprarrenales, respectivamente.

¿Es usted adicto a las drogas o a cualquier otro estimulante? Confírmelo con la relación Ca/Mg de su mineralograma

La relación Ca/Mg puede revelar una tendencia a la adicción y reflejar problemas en el metabolismo de la glucosa (azúcar en sangre). Las investigaciones más recientes en el campo de la psiconeuroinmunología y los mineralogramas, sugieren que una relación elevada de Ca/Mg es un excelente indicador de una tendencia hacia un problema importante del metabolismo de la glucosa . Y lo más interesante de esto es que esta relación también constituye un excelente índice de adicción del individuo a los estimulantes y un patrón familiar de comportamiento. Clínicamente hablando, una alta relación Ca/Mg implica casi siempre una tendencia a las adicciones. A medida que esta relación se normaliza, disminuye el riesgo de una recaída.

Al afectar negativamente el metabolismo de la glucosa, una elevada relación Ca/Mg predispone al individuo a sentirse atraído por diferentes tipos de estimulantes, como son el tabaco, el alcohol, el café, el azúcar y como cabría esperar, a la marihuana y otras drogas ilegales. Así, los perfiles de los mineralogramas nos permiten observar y explicar cómo el estrés psicológico dentro de una familia disfuncional, afecta los patrones de los minerales más importantes, que a su vez aumentan el riesgo de que la persona repita ese comportamiento disfuncional y/o adictivo. Como se puede apreciar en la cuarta imagen de esta publicación, esto último realmente no constituye una regla universal, pues Ángel todavía no ha desarrollado problemas de adicción (el cociente de su relación Ca/Mg es de 9.05), a pesar de haber crecido en el seno de una familia disfuncional (factor epigenético).

La relación Ca/P: el estado de la glándula pituitaria y la secreción inapropiada de la hormona antidiurética

La proporción ideal de calcio/fósforo (Ca/P) es de 2.6. Cuando esta proporción aumenta por encima de dicho valor, se dice que el sistema nervioso que predomina en la persona es el parasimpático. A medida que esta proporción cae por debajo de 2.6, el comportamiento de la persona está dominado principalmente por su sistema nervioso simpático. Esto se conoce también como patrón oxidante rápido.
La relación Ca/P también tiende a reflejar la actividad glandular endocrina, especialmente la de la glándula pituitaria anterior y posterior. Cuando la relación CA/P aumenta por encima de su valor ideal, la persona experimenta un predominio de la hipófisis posterior.

A medida que la relación Ca/P desciende por debajo de 2.6, existe una tendencia a que la persona sea dominante en la hipófisis anterior. Una relación Ca/P superior a 2.6 tiende a estar asociada también con una actividad metabólica más lenta, mientras que una relación Ca/P menor que 2.6, corresponde a una actividad metabólica más rápida.

Y es en la hipófisis posterior en donde Ángel podría estar teniendo problemas con la secreción de la hormona antidiurética, también conocida como arginina vasopresina (AVP), dado que su relación Ca/P está por encima del valor ideal, con un valor de 3.72 para ser exactos. Ángel estaba reportando micción frecuente, lo cual nos hace sospechar una escasa secreción de vasopresina asociada a uno de los efectos secundarios provocado por la clozapina, y que no encuentra usted documentado en las fichas técnicas de los laboratorios que la fabrican. Me estoy refiriendo a la diabetes insípida (pulse sobre la imagen adjunta para agrandarla).

Ángel estuvo tomando este antipsicótico por más de un año durante nuestro tratamiento, porque había desarrollado una severa farmacodependencia, y a pesar de que su ingesta ahora es mínima, hasta la fecha no hemos podido retirársela en su totalidad. Su síndrome de abstinencia es tal que cuando a Ángel no le toca tomarla, le sobrevienen pesadillas y un insomnio que a duras penas hemos podido manejar con dosis terapéuticas de glicina, triptófano e inositol. Nuestra última recomendación para superar esas crisis de angustia, ha sido añadir ácido pantoténico.

La clozapina corrige la hiponatremia y es así como desaparecen las alucinaciones

Richard Malter habla de una paradoja en la acción terapéutica del Ritalin, y se refiere a éste como un agente que restablece los valores de la relación Na/K en niños con trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH). Él ha documentado cómo los estimulantes que contienen metilfenidato, corrigen la inversión de la relación Na/K, aumentando el sodio en relación al nivel de potasio.
Tal y como mencionábamos en párrafos anteriores, esta condición corresponde a un estado de insuficiencia suprarrenal asociado a su vez a una hiponatremia. Asimismo, establecimos también que las alucinaciones auditivas podrían atribuirse a una hiponatremia. Casualmente, la clozapina tiende a restablecer los niveles de Na/K de Ángel, lo cual resultó evidente al reaparecer las voces después de haber reducido las dosis de este antipsicótico. Por otro lado, se ha descubierto que la clozapina actúa sobre la glándula pituitaria posterior y contrarresta un fenómeno que se conoce como síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética (ver la imagen que sigue).  Las correlaciones que encontré con la ayuda de la herramienta de extracción de texto Arrowsmith, entre la diabetes insipidus inducida por la clozapina y el efecto terapéutico que ésta tiene sobre la hiponatremia, me llevaron a concluir lo siguiente (pulse sobre las imágenes adjuntas para agrandarlas y ver los detalles):

Conclusiones y notas finales

Lo que creo es que antes de que Ángel tomara las primeras dosis de clozapina, la escucha de voces era un síntoma de hiponatremia generada por una relación Na/K invertida. Con la ingesta diaria de clozapina, los niveles de ambos electrolitos se restablecieron cuando este antipsicótico inhibió la abundante secreción de vasopresina (pulse sobre la imagen adjunta y las anteriores para agrandarlas). Mientras Ángel disponía de dosis apropiadas de clozapina, su relación Na/K aumentaba y se mantenía cercana a su valor ideal (2.4). Al disminuir la dosis del antipsicótico, la relación Na/K descendió otra vez (actualmente es de 1.5) y las voces en su cabeza se dejaron escuchar de nuevo (un regreso a la hiponatremia).

De acuerdo con esto, el caso de Ángel se puede resolver imitando la acción terapéutica recién descrita de la clozapina. Se espera que su sintomatología mejore al aumentar de manera natural su relación Na/K. Para ello, se agregarán a su receta anterior, dosis terapéuticas de complejo B, ácido ascórbico, vitamina E, manganeso, hierro, yodo y ácido pantoténico (vitamina B5).

Cuando existen casos muy renuentes de una determinada enfermedad, los mineralogramas pueden resultar muy útiles. En esta ocasión, nos ha tocado describir el procedimiento que seguimos para personalizar una receta para un paciente en particular, tratando de hallar las causas de la enfermedad con la ayuda de este tipo de exámenes. No obstante, hay veces que la etiología se esconde tan carprichosamente, que se hace necesario recurrir a estrategias menos convencionales, como son la informática biomédica y la psiquiatría de precisión.
Es imprescindible echar mano de este tipo de herramientas y métodos, para que los familiares del enfermo puedan ver la luz al final del túnel, pues uno no les puede salir con aquello de que “lo siento; pero su mal no tiene remedio, lo único que puedo hacer por usted es controlar sus síntomas”.

Y usted querido lector, ¿cuánto tiempo va esperar a que un excelentísimo señor de bata blanca le diga que su problema crónico es curable y que va a ser todo lo humanamente posible para liberarlo de las drogas legales? Ellos seguirán controlando sus síntomas y cobrándole por sus servicios mientras usted les siga creyendo que su mal no tiene remedio. ¿No preferiría usted curarse con una medicina alternativa exenta de procedimientos invasivos y libre de adicciones y efectos secundarios? Si de verdad desea darle un giro a su vida, no se me ocurre algo mejor que programar una cita.

“Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar”… Khalil Gibran
© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 4 de mayo de 2017


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REFERENCIAS

[1] Watts DL, Heise TN: Balancing Body Chemistry. Trace Elements, Inc., Dallas, Tx, 1987.
[2] Altschule MD: Nonpsychologic causes of depression. Med. Sci., July, 1965.
[3}] Coppen A, Shaw DM: Mineral metabolism in melancholia. Brit. Med. J. 2, 1963.
[4] Richard Malter. Trace Mineral Analysis and Psychoneuroimmunology.Journal of Orthomolecular Medicine Vol. 9, No. 2, 1994.
[5] Lawrence Wilson. Nutritional balancing and Hair Mineral Analysis. A new Science of Energy. L.D. Wilson Consultants, Inc.; Fifth edition, May 12, 2016


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Maquiavelo y el príncipe de la salud

El modelo de negocio

Todo negocio tiene un modelo, y así como Maquiavelo vio en César Borgia el modelo que todo aspirante a príncipe debía imitar para conseguir sus fines, más o menos así la industria farmacéutica encontró en “El Príncipe” de Maquiavelo, el modelo a seguir para la materialización de sus metas: una riqueza de alrededor de 400 billones de dólares [1] y un poder de dominio extremo sobre sus consumidores (el pueblo) y sus soldados de bata blanca (el ejército de mercenarios). Riqueza y poder es todo lo que un príncipe de la salud (un magnate de la industria farmacéutica) necesita para mantener a flote su negocio. Tanto para uno de ellos como para Maquivelo, “el fin justifica los medios”, sean cuales sean éstos.

Y de la misma manera en que algunos cronistas han apuntado que esa frase no la escribió así Maquiavelo, sino que más bien fue la conclusión a la que llegó Napoleón después de haber leído “El Príncipe”, algo similar sucede con aquello de que “los hombres se conducen principalmente por dos impulsos: o por amor o por miedo”. Esta idea, si bien no la escribió Maquiavelo tal y como la he citado, muchos comentaristas e historiadores coinciden en que refleja muy bien una de sus líneas de pensamiento. Y esa idea es una de las que más explotan los príncipes de la salud para hacer que sus ventas se disparen, porque apelan al impulso que de acuerdo con su experiencia vende más: el miedo.

El miedo como impulso para motivar la compra

Es así como se construyen campañas enteras de publicidad para atemorizar a toda una nación, con el único fin de que se vacune contra la gripe aviar, la porcina, la influenza estacional, etc. Las autoridades gubernamentales, en alianza con los medios de comunicación masivos y en contubernio con los laboratorios farmacéuticos, tienden a exagerar las consecuencias de no vacunarse. Los príncipes de la salud convencen, o en el peor de los casos sobornan a las instituciones sanitarias y a los medios de comunicación masivos, para que ellos a su vez “instruyan” a los médicos sobre cómo fomentar una campaña nacional de vacunación.

Según ellos, la intención es evitar que un virus se propague, cuando en realidad lo que pretenden es venderle al gobierno sus vacunas. La mayoría de las veces el virus no representa una amenaza, o al menos no de la magnitud que los príncipes desearían que tuviera [2].
Por otra parte, en el consultorio médico, algunos doctores acostumbran infundir miedo en sus pacientes, haciendo uso de comentarios intimidatorios. Así, hay quienes podrían externar por ejemplo: “es muy importante que ordene este examen, de lo contrario, usted podría sufrir un ataque cerebral”, o “si no se pone estas gotas podría quedarse ciego”, o “si para mañana usted no se ha operado, podría perder su pierna”, y cosas por el estilo.

Los expertos en comunicación llaman a este tipo de mensajes apelaciones basadas en el factor miedo. Este tipo de apelaciones crean una respuesta emocional ante la amenaza de una enfermedad, una discapacidad o la muerte, cuya finalidad es provocar un cambio de comportamiento. Hay médicos que apelan a este recurso para venderle una cirugía a un paciente, que ya de por sí es cliente. Para ellos es fácil usar el miedo como instrumento de venta, porque saben muy bien que el miedo es un poderoso motivador.
Más adelante analizo con mayor detalle, las oportunidades de venta que puede generar esta práctica, las consecuencias negativas que tiene para un paciente el escuchar comentarios de esa naturaleza, así como las medidas que pueden tomar los consultantes para evitar que la autosugestión inducida por el médico, les produzca un efecto nocebo.

La viabilidad del modelo maquiavélico en la era del conocimiento

Sin embargo, aunque esos príncipes de la salud le hayan comprado a Maquiavelo la idea de que más vale infundir miedo que darse a querer (sin ser odiado), puede ser que esa máxima ya no les alcance para seguir engañando a una población de e-pacientes que hoy está mejor informada, que ya no está influenciada por los antiguos medios de comunicación masivos. Como vimos, esos príncipes insisten en desplegar impresionantes campañas de publicidad para infundir miedo a sus súbditos (consumidores), ya sea por medio de la exageración del daño que puede causarles un virus, o bien extendiendo los límites de los factores de riesgo implicados en el desarrollo de muchas enfermedades.

El punto es que no parece viable que un modelo maquiavélico pueda seguir funcionando en plena era del conocimiento, tal y como lo venía haciendo desde la época del renacimiento. No hace mucho tiempo, los periódicos, las revistas, la radio y la televisión no permitían que sus lectores, radioescuchas y telespectadores consensuaran los mensajes que recibían, porque éstos eran y siguen siendo medios de comunicación unidireccionales. La “información” transmitida reflejaba exclusivamente los intereses de aquellos que patrocinaban los mensajes de texto y los programas que entretenían a las masas de aquel entonces. “Al pueblo, pan y circo”, decía el poeta romano Juvenal.

Hoy en día, con la proliferación de teléfonos inteligentes dotados de servicios como el whatsapp y de computadoras personales interconectadas a la Internet, los usuarios de las redes sociales de Salud 2.0 ya pueden consensuar los mensajes recibidos y tomar decisiones más sabias, basándose en lo que la inteligencia colectiva de esas redes colaborativas les aconseja. Así, los príncipes de la salud y sus soldados de bata blanca ya no la tienen tan fácil, porque deben persuadir a una inteligencia colectiva que está mejor informada e interconectada, no solo con los creadores del contenido que se transmite, sino también con el resto de prosumidores. Esos príncipes ya no están causando una buena impresión dentro de los nuevos medios de comunicación, y les está costando mucho trabajo controlar a su propio ejército, porque resulta que muchos ex-mercenarios, ya se dieron cuenta del fraude, y están dando a conocer lo que los príncipes les están haciendo a sus súbditos. Y para muestra, un botón. ¿Más botones? Existe este otro y muchos más en las referencias bibliográficas citadas al final de este ensayo [1],[2].

Salud y política: si quieres lucrar, tienes que olvidarte de la ética

Es aquí donde los príncipes de la salud se están equivocando, al intentar aplicar el modelo político de Maquiavelo a su modelo de negocio, porque en todo caso, lo que Maquiavelo aconsejaba a los príncipes, era deshacerse de los ejércitos mercenarios, y apoyarse en soldados comprometidos con su patria. El que los profesionales de la salud no estén dispuestos a comprometerse con la salud de sus pacientes, es una consecuencia directa de haber querido adoptar un modelo en el que la ética no tiene cabida.
Para Maquiavelo, la política y la ética son dos cosas que se excluyen mutuamente.
Todo parece indicar que a los príncipes de la salud les convino también separar la salud de la ética, y por lo tanto, regirse por lo que vendría siendo su manual de procedimientos, es decir, “El Príncipe”. Y si en la salud no se puede proceder con ética, entonces ¿Cómo es que los magnates farmacéuticos ofrecen salud a sus consumidores?

Pues igual que un príncipe de la época renacentista ofrecía paz y seguridad a sus súbditos, o sea, empleando toda clase de artilugios y engaños para aparentar que se está haciendo un bien, cuando la realidad es otra. Maquiavelo proclamaba que los seres humanos debíamos ser realistas, porque las cosas no son como a uno le gustaría que fueran. No obstante, los años han pasado y el realismo de la Italia del siglo XVI, es bien diferente al realismo de la era del conocimiento que a usted y a mí nos ha tocado vivir. Basándose en el realismo de su entorno y de su época, Maquiavelo aconsejaba adquirir principados por cualquier medio y a cualquier precio. En este orden de ideas, podría decirse que se concretaba a recomendar lo que había visto que a los príncipes les daba resultado, tal y como lo haría un buen consejero en nuestros días (sin tergiversar los hechos). En el capítulo XVIII del Príncipe, “De qué modo los príncipes deben guardar la fe dada”, este polémico historiador y filósofo político, lo expone de manera muy puntual:

“En las acciones de todos los hombres, pero especialmente en las de los príncipes, contra los cuales no hay juicio que implorar, se considera simplemente el fin que ellos llevan. Dedíquese, pues, el príncipe a superar siempre las dificultades y a conservar su Estado. Si sale con acierto, se tendrán por honrosos siempre sus medios, alabándoles en todas partes: el vulgo se deja siempre coger por las exterioridades, y seducir del acierto. Ahora bien, no hay casi más que vulgo en el mundo; y el corto número de los espíritus penetrantes que en él se encuentra no dice lo que vislumbra, hasta que el sinnúmero de los que no lo son no sabe ya a qué atenerse” [3].

Los espíritus penetrantes y la corte de los Medici

No sé si el porcentaje de lo que Maquiavelo llama vulgo haya sido mayor en la población de hace 500 años, que el que existe en la actualidad; pero lo que me queda clarísimo es que hoy hay más espíritus penetrantes que sí se animan a decir lo que vislumbran, porque están mejor informados y porque tienen a su alcance, medios apropiados para decir lo que vislumbran. Y lo que yo he alcanzado a vislumbrar, es que sí hay médicos que están aplicando el modelo maquiavélico en el ejercicio de su profesión. A este respecto, el Dr. José Octavio Ruíz Speare se atrevió a publicar al final de su artículo “Liderazgo en medicina”, la siguiente cita [4]:

«Debe considerarse que no hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso en su triunfo, ni más peligroso de manejar, que introducir un nuevo orden. El innovador se convierte en enemigo de todos los que se beneficiaban en el antiguo régimen, y sólo se gana la tibia aceptación de los que se beneficiarán con el nuevo ordenamiento. Así, por muchas cuestiones, la medicina es un mundo político, como la corte de los Medici.»   Niccolo Machiavelli (1469-1527).

Quiero pensar que el Dr. Ruiz (izquierda) debió haber cerrado sus comillas justo después del vocablo “ordenamiento”, y que lo que resta de la cita es de su autoría. Si usted leyó una edición estándar de “El Príncipe”, como la que tiene el autor de estas líneas, advertirá que la idea de que “la medicina es un mundo político, como la corte de los Medici”, podría estar reflejando el pensamiento del Director del Cuerpo Médico del Centro Médico ABC, porque hasta donde yo vislumbro, Maquiavelo nunca escribió semejante analogía.
Ahora, suponiendo que el Dr. Ruiz hubiera tenido acceso a una edición diferente de “El Príncipe”, en la que Maquiavelo efectivamente hubiera escrito esa sentencia, eso implicaría que no hay ninguna diferencia entre la ética de Maquiavelo (si es que él hubiera tenido alguna) y la de un príncipe de la salud.

Las intrigas y las anécdotas que tuvieron lugar durante la dinastía Medici, evocan invariablemente escenas de muerte y destrucción. La famila Medici le encomendó a Nicolás Maquiavelo algunos trabajos, y él trato inclusive de congraciarse con algunos de sus miembros, para que le permitieran regresar a la política, después de que ellos mismos lo encarcelaran y torturaran por haber colaborado anteriormente con la República de Florencia. De hecho, Maquiavelo dedicó El Príncipe a Lorenzo de Medicis, con la intención de poder obtener tanto su perdón como un cargo público.

Esta siniestra familia practicó la alquimia y el hermetismo, fomentando su desarrollo en la corte [5]. En aquella época, era muy común la muerte por envenenamiento, y los Borgia, los Medici y los Sforza, adquirieron fama de envenenadores, porque no podían tolerar que alguien les estorbara en la consecución de sus fines. Para exterminar a sus oponentes, solían usar la cantarella (una mezcla de arsénico y vísceras secas de cerdo), o disfrazar el sabor desagradable del arsénico con comida muy condimentada. Fue así como Fernando de Medici envenenó con arsénico a su hermano mayor, el Gran Duque de Toscana, Francisco I, y a su cuñada Bianca Capello, porque no podía consentir que su sobrino Antonio, asumiera el Gran Ducado al que éste tenía derecho, por ser el único heredero del hermano mayor de los Medici.

Y ese es tan solo el caso más sonado de traición en la historia de los Medicis. Lo he traído a colación, porque de alguna manera, esa anécdota ilustra cómo ya desde esos tiempos, la alquimia era una actividad que proporcionaba ventajas a la hora de definir cómo controlar a los demás y cómo alterar el curso de las acciones en beneficio propio. Aprovechando los efectos que algunas drogas producían, la alquimia siguió evolucionando, hasta convertirse en lo que hoy se conoce como química moderna y farmacología.

Aunque a primera vista no parezca que lo que acostumbraban hacer los Medicis con la cantarella y el agua tofana, es prácticamente lo mismo que lo que hacen hoy los príncipes de la salud con sus fármacos, debo aclarar que el envenenamiento de Franciso I y su esposa, fue planeado astutamente por Fernando, de manera que los resultados no se vieran de inmediato. En opinión de la historiadora de la medicina Donatella Lippi, la intoxicación fue gradual, y la muerte de ambos cónyuges no sucedió sino hasta después de once días. De acuerdo con Lippi, Fernando de Medici debió haber calculado la dosis de arsénico como para causar una muerte lenta en su dos parientes. La historia completa y las evidencias que confirman la muerte por intoxicación con arsénico la puede ver aquí.
Lippi (derecha) pudo comprobar con una muestra de cabello facial del Duque de Toscana y algunos restos de su esposa, que la hipótesis previa de que ambos habían fallecido a causa de la malaria no era del todo cierta, ya que aunque los reportes oficiales revelaron que efectivamente estaban enfermos de malaria, ello no contradecía el hecho de que los niveles de arsénico en sus cuerpos eran altos, aunque no lo suficiente como para causarles una muerte súbita. La investigadora italiana declara en el vídeo anteriormente referido, que quien haya sido el autor del crimen, se aseguró de que no ingirieran una dosis letal, para no despertar sospechas entre los posibles testigos.

Enfermando al vulgo

A lo que quiero llegar es que ese mismo principio maquiavélico de adquirir el poder mediante perfidias, se aplica igualmente a los príncipes de la salud. Esos magnates farmacéuticos lo mismo le venden a un médico la idea de recetar Ritalin o Paroxetina a niños de 9 y 12 años, que la de prescribir clonazepam a quienes intencionalmente le ocasionarán un déficit nutricional de melatonina. El fin de los príncipes al recetar benzodiazepinas (como el clonazepam) y antipsicóticos a diestra y siniestra, es crear una farmaco-dependencia en los “pacientitos” de sus soldados de bata blanca, para que no paren de comprar esos venenos de acción prolongada, en donde el medio empleado es una intoxicación lenta pero redituable. Su fin justifica este medio. ¿Usted que opina, mi querido lector?

Las atrocidades cometidas por la psiquiatría van más allá de lo maquiavélico, porque los Medicis y los Borgia exterminaban a aquellos que se interponían en su camino o a quienes tenían intereses diferentes a los suyos; pero no a los que Maquiavelo tildó de vulgo. El vulgo pagaba sus tributos y los enriquecía, ¡Cómo lo iban a exterminar! Además, si los Medici envenenaban lentamente a sus oponentes, era para no despertar sospechas. Y si ese escenario renacentista era ciertamente maquiavélico, lo que están haciendo hoy los príncipes de la salud no tiene nombre, porque están enfermando a ese supuesto “vulgo”, con síndromes de abstinencia disfrazados de efectos secundarios.

En la actualidad, estos maquiavélicos príncipes también calculan deliberadamente las dosis y las sustancias que son “apropiadas” para la intoxicación gradual del vulgo. Ni por asomo lo matarían rápidamente, porque despertarían sospechas de parte de los espíritus penetrantes y sobre todo porque se quedarían sin clientes… ¿Curarlos? … Igual se quedarían sin clientes.
¿Se da cuenta cómo funciona el sistema liderado por los magnates de la industria farmacéutica? A ellos les funciona muy bien, ¿y a usted?

Síndrome de abstinencia: una forma de iatrogenia

Alguna vez pertenecí al vulgo, no en el sentido peyorativo del término, sino en el que Maquiavelo le daba a este concepto. Como vimos, el vulgo era aquel sector de la población que no vislumbraba las malas prácticas de sus gobernantes. Pero como dije anteriormente, ahora existimos más espíritus penetrantes, es decir, personas que manifestamos lo que alcanzamos a vislumbrar lo que están haciendo los príncipes de la salud, y eso es lo que estoy haciendo en este momento: poniendo al descubierto las prácticas maquiavélicas que esos príncipes están empleando para enfermarnos subrepticia y paulatinamente. Eso es un acto cobarde. Una traición maquiavélica que se conoce técnicamente como iatrogenia calculada. La iatrogenia se define como el daño causado a un organismo por un medicamento, una operación quirúrgica o cualesquier otro procedimiento médico, ya sea de manera involuntaria, intencional, o por negligencia o ineptitud de un profesional de la salud.

A continuación ilustraré con un ejemplo, la manera en la que un príncipe de la salud, consigue un fin que de ninguna manera justifica los medios.

Los antidepresivos: un negocio redondo

Los antidepresivos son los fármacos que los príncipes de la salud consideran idóneos para aumentar sus ventas, porque como decíamos anteriormente, están diseñados para crear un efecto iatrogénico calculado que consiste en agotar de manera intencional, uno o más nutrientes en el paciente. No se trata de un efecto secundario, sino de una treta para producir un síndrome de abstinencia.
Anteriormente mencioné el caso del clonazepam, un somnífero sintético que agota la melatonina que tiene usted en su cerebro para reemplazarla con benzodiazepinas.

Ahora permítame presentarle al bupropion (izquierda), un antidepresivo que agota en los organismos, un importante aminoácido llamado tirosina. Cuando el paciente suspende el bupropion de un día para otro, puede experimentar uno o más de los siguientes síntomas: baja presión arterial, baja temperatura corporal, hipotiroidismo, apatía, edema, fatiga, altibajos en el estado de ánimo, debilidad, dolor en articulaciones, síntomas parecidos a los de una influenza, aumento de peso, voz ronca, cabello seco, síndrome premenstrual y como cabría esperar, depresión. Esa es la clave del negocio: usted no se va a poder deshacer de su depresión, a menos que vaya corriendo a la farmacia y compre la siguiente dotación de bupropion. Ahí tiene usted, ese es el fin, y esos son los medios.

Ese subconjunto de síntomas que usted podría experimentar por déficit de tirosina, sería el síndrome de abstinencia provocado por el bupropion. Evidentemente, mientras más tiempo se haya estado expuesto a la droga, más intensos serán los síntomas y más difícil resultará la abstención. Y cuántos y cuáles de esos síntomas aparecerán a los dos o tres días de haber dejado de tomar el bupropion, es algo que depende de la individualidad bioquímica.
El colmo es que los príncipes de Zyban, que es una marca registrada de bupropion, le dicen a sus soldados de bata blanca, que lo receten a todo paciente que quiera dejar de fumar, porque su producto estrella disminuye la ansiedad y los síntomas de abstinencia que produce el cigarro. ¿Puede usted creer eso? ¿No son geniales estos príncipes de la salud para hacer negocios?: crearon una droga para personas que saben que son propensas a la dependencia, y luego se las ofrecieron para decirles que con ésta se iban a librar del cigarro, sin comunicarles que ahora en lugar de ser clientes cautivos de las tabacaleras, van a pasar a ser propiedad de Zyban. Eso es lo que yo llamo ser un vendedor maquiavélico profesional, en toda la extensión de la palabra. ¿Alcanza usted a vislumbrar cómo se las gastan estos príncipes de las salud?

La cuestión es analizar si uno es parte de ese vulgo al que se refería Nicolás Maquiavelo. Y si usted ya es un espíritu penetrante, difícilmente se dejará engatusar. Y a propósito de engañar, no quisiera dejar de mencionar otra de esas prácticas a las que suelen recurrir los príncipes de la salud para incrementar sus ventas. Se trata de hacerle creer a la gente que está enferma, aunque no lo esté.
Retomando el ejemplo del bupropion, ellos intentarán venderle la idea de que usted está deprimido, cuando en realidad solo se siente triste o desanimado. Querido lector, es completamente normal que a veces una persona se sienta triste, decaída, o desmotivada; pero eso no significa que haya que acudir a un psiquiatra, para que después de cruzar tres o cuatro palabras durante unos 15 minutos de consulta efectiva, le extienda un ridículo papel muy bien membretado, con una leyenda que solo él y el farmacéutico pueden descifrar, y que contiene órdenes expresas para intoxicarse voluntariamente. No logro entender cómo este rito se sigue repitiendo una y otra vez en plena era del conocimiento.

Los príncipes están enfermos de TADP* y no lo saben

Ahora, si usted realmente estuviera padeciendo depresión, porque ya lleva días enteros sin que nada ni nadie lo incentive, entonces, en lugar de acatar ciegamente las órdenes de uno de esos soldados de bata blanca, le aconsejo tomar tirosina y olvidarse de los síndromes de abstinencia y de los príncipes maquiavélicos: esos personajes enfermos de “Trastorno de Ambición Desenfrenada de Poder” (TADP)*, que luchan por conquistar a un “vulgo de espíritus penetrantes”, con una inteligencia colectiva que ya no puede ser seducida únicamente con pan y circo, que sabe a qué atenerse, y que alcanza a vislumbrar más allá de una millonaria campaña publicitaria y de lo que hay detrás de una pulquérrima bata blanca.

Si usted es partidario de la forma en que procede el sistema de salud tradicional, respetaré su punto de vista, esperando que presente argumentos convincentes para defender su posición. Para estar en consonancia con lo anterior, el autor le agradecerá sobremanera, adoptar también una actitud respetuosa ante lo que aquí se ha expresado.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 15 de Marzo de 2017


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*No existe por supuesto una enfermedad con ese nombre y esas siglas; pero me encanta parodiar a la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), inventando términos que encajarían perfectamente en su “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)”.

REFERENCIAS

[1] Angell Marcia. The Truth About the Drug Companies: How They Deceive Us and What to Do About It. Random House Trade Paperbacks. 2005
[2] Jara Miguel. La salud que viene: Nuevas enfermedades y el marketing del miedo. Ediciones Península S.A. 2009
[3] Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe, Capítulo XVIII. Espasa-Calpe S.A.
[4] Ruíz Speare José Octavio. Liderazgo en medicina. Anales Médicos. Vol. 59, Núm. 3, Jul.-Sep. 2014 p. 219 – 227.
[5] Romero García Eladio. Breve historia de los Medici. Ediciones Nowtilus, S.L. 2015.


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¿Fármacos de por vida? Evitando ese efecto que de secundario no tiene nada

Efectos secundarios y calculados

efectoUn efecto secundario es una reacción adversa no intencionada que experimenta un ser humano cuando le son administradas dosis normales de algún medicamento. La dependencia que un individuo desarrolla en relación a un fármaco, no parece llenar los requisitos de la definición anterior, porque como más adelante demostraré, hay casos en que esta reacción en particular, se planea deliberadamente en el laboratorio. El efecto en este caso más bien debería denominarse efecto calculado o intencional, porque está pensado para que el ser humano dependa de un producto y por lo tanto lo consuma cuantas veces sea necesario.

calculado¿Y por qué querría un grupo minoritario de la población  cometer este abominable crimen contra sus congéneres? Porque eso le permite lucrar con el sufrimiento ajeno. “Poderoso caballero es don Dinero”.
Mi objetivo no es repetirle aquí lo que ya ha dicho la Dra. Ghislaine Lanctot, a propósito de cómo funciona el ejército farmacéutico y sus soldados de bata blanca [1], o lo que ya han escrito Payer [2], Elliot [3] y Moynihan & Cassels [4], en relación al miedo que infunde ese sistema sobre la población, para convertir personas sanas en pacientes, valiéndose de la promoción de nuevas enfermedades.

En lo que yo me voy a enfocar es en poner al descubierto lo que hacen los laboratorios para agotar determinados nutrientes en los consumidores, con miras a convertirlos en adictos empedernidos, o como bien dice la Dra. Lanctot, en corderitos obedientes y compradores sumisos. Lo de corderitos supongo que ha de ser porque se dejan trasquilar su “lana” (“lana” es un vocablo coloquial que usamos los mexicanos para referirnos al dinero).
A continuación describo el modus operandi del mercado farmaceútico, recurriendo al efecto calculado del clonazepam, como ejemplo típico del fenómeno social que se vive a nivel global.

¿Adicto(a) al clonazepam?

sintomasImagine que usted está desesperada porque ya lleva una semana sin dormir. Acude al médico en busca de ayuda y éste, que ha sido aleccionado durante toda su carrera por una escuela de medicina auspiciada por unas cuantas trasnacionales farmacéuticas, extrae una pluma de su flamante bata blanca y le extiende una receta en donde se puede leer: “Clonazepam, 2 mg. Tomar media tableta antes de dormir”. Como usted confía en su médico, sigue sus instrucciones al pie de la letra y en la noche toma la dosis recomendada, y ya está, ¡por fin ha podido descansar durante toda la noche!

clonazepamDespués de unas cuantas semanas, puede ser que la dosis inicial ya no sea suficiente, porque su cuerpo ha desarrollado cierta tolerancia al medicamento, de manera que le llama a su médico (en el mejor de los casos) y éste le dice que agregue un cuarto de tableta a su ingesta. Y como al mes sucede algo similar, y a los tres o cuatro meses, usted siente que ha entrado en una espiral descendente porque ahora resulta que no ha podido dormir ni con la dosis aumentada, que para ese momento ya estará rondando los 5 o 7 mg. Y como si se tratara de alguna droga ilegal, sucede que ya no puede dejar de tomar su clonazepam, porque éste ha creado en usted un efecto que se conoce como dependencia.

La única diferencia es que el clonazepam está legalizado y la cocaína, la heroína, el LSD y demás drogas alucinógenas no lo están (la mariguana ha sido legalizada en algunos países para dominar y embrutecer más a la población de gobernados: un pueblo al que se le está drogando crónicamente, no se puede emancipar).
Mi compromiso con usted, querido lector, es informarle que durante todo ese tiempo (el cual variará de persona a persona), el clonazepam ha provocado que la cantidad de una hormona llamada melatonina esté muy por debajo del nivel que su cuerpo necesita para descansar. En otras palabras:

melatoninael clonazepam ha agotado la cantidad de melatonina que hay en su cerebro, y que en condiciones normales (sin clonazepam) es producida por su glándula pineal, órgano encargado de controlar sus patrones de sueño. ¿Cree usted que eso sea un efecto secundario, es decir, no deliberado? ¿Les va a creer a los fabricantes del Rivotril, Ravotril, Clozanil, Ropsil y todos esos otros “hostiles”, que esa deficiencia de melatonina ha sido producto de una mera casualidad? Stargrove, Treasure y McKee no parecen comulgar mucho con las casualidades, porque de acuerdo con lo que han revelado en una de sus publicaciones [5], todo indica que las drogas que han sido clasificadas como benzodiazepinas, entre los que se encuentra el clonazepam (Klonopin), agotan la melatonina endógena (la que produce la glándula pineal).
En este orden de ideas, si usted ha estado consumiendo reiteradamente benzodiazepinas, es casi seguro que el nivel de su melatonina esté por los suelos, y no podrá dormir a menos que tome “su clonazepam” (ellos así lo dicen, para hacerle creer que usted es el dueño de la situación, cuando en realidad es el clonazepam el que lo tiene a usted bajo control).

Y si acaso todavía no lo ha adivinado, la mejor forma de abandonar el clonazepam y de comenzar a dormir naturalmente, es haciéndolo paulatinamente y tomando al mismo tiempo melatonina exógena (como suplemento). Si su glándula pineal ha sido subutilizada durante mucho tiempo, dudo mucho que esté en condiciones de producir melatonina nuevamente, y es por eso que habrá que administrarla por la noche, una hora antes de irse a dormir.

Patient having breast scan in hospital, profilePor otro lado, es muy probable que usted esté presentando los síntomas que conlleva la deficiencia de esta hormona, a saber: fatiga, dificultad para concentrarse, hiperactividad, intestino irritable y problemas con la memoria de corto plazo. Si usted presenta algunos de los síntomas anteriores y comienza a tomar melatonina, no debería sorprenderle que al cabo de un tiempo, esos síntomas desaparecieran. Asimismo, si es mujer y ha consumido clonazepam por tiempo prolongado, valdría la pena que se practicara una mastografía, porque podría estar en riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Antipsicóticos: drogas con efectos imposibles de calcular

Pero veamos ahora lo que sucede con los fármacos clasificados como antipsicóticos.
Aquí el panorama es desolador, porque resulta que en no pocos casos, el efecto intencional no ha sido bien calculado. Y se entiende, porque ¿cómo alguien podría determinar con exactitud la actividad serotoninérgica que debe tener el cerebro humano? Simplemente no puede, o al menos hasta ahora no se ha podido descubrir el secreto de ese intrincado mecanismo. Y cualquier científico con suficiente ética y un poco de sentido común, no debería elaborar un fármaco que no sabe hasta donde va a aumentar la serotonina de un semejante, como para provocarle un síntoma que se supone debería suprimir.

efecto-secundarioEfectivamente, querido lector, ha leído usted bien y yo no estoy tergiversando los hechos: los medicamentos psiquiátricos que han sido diseñados para suprimir alucinaciones, delirios y otros síntomas psicóticos que se supone deberían corregir, pueden provocar esos mismos malestares. Cuando el psiquiatra a cargo combina varios antipsicótios, o cuando las dosis de uno de ellos son mayores de las que un organismo en particular puede tolerar, las cosas pueden salirse de control [6]. Y por más experiencia que se tenga como psiquiatra, y por más que él mismo se considere una eminencia, siempre existe el riesgo de inducir en el paciente, síntomas que anteriormente no tenía, gracias a un efecto secundario mal calculado. ¿Pruebas de ello? En seguida se las proporciono.
Remington y Kapur, Brier, Schmidt y otros, han revisado las pruebas clínicas y preclínicas que apoyan la hipótesis de que las alteraciones funcionales en el sistema serotoninérgico, afectan a múltiples sistemas neurotransmisores, así como los cambios de conducta en la esquizofrenia.

Ellos también han confirmado que la manipulación farmacológica del sistema serotoninérgico puede reducir o empeorar tanto los síntomas positivos como los negativos, la función cognitiva, así como modular la función extrapiramidal [7].

recetaA diferencia del clonazepam, en donde el efecto calculado es la adicción a las benzodiazepinas, los antipsicóticos crean dependencia, por medio de la producción de un conjunto de síntomas desagradables conocidos como síndrome de abstinencia. ¿Intencional? Después de haber leído a los gigantes de la neuropsicofarmacología, creo que si alguien llegó a calcularlo, falló por mucho. Como quiera salió ganando, porque una sustancia que produce malestares en los periodos de abstinencia, induce en el individuo una gran ansia por volver a consumirla. ¿No es eso un negocio redondo para el fabricante del fármaco en cuestión?

Pero nuestra misión aquí no es hacer cuentas de cuánto se estarán llevando a la bolsa los magnates de la BigPharma, sino ayudarle a usted a superar ese síndrome que lo ha vuelto dependiente, pero que ahora, después de haber leído estas líneas, ha decidido vencer con una gran determinación.
Si razonamos de una manera similar a como lo hicimos con el clonazepam y la melatonina, la pregunta que conviene plantear ahora sería: ¿Cuál es el nutriente que más se agota después de haber estado tomando durante mucho tiempo un determinado antipsicótico? Para dar respuesta a esta cuestión, tenemos necesariamente que analizar cada uno de los antipsicóticos por separado. Pongamos por ejemplo el caso de la clozapina (Clopsine sería una marca representativa que contiene a la clozapina como principio activo).

La clozapina: cómo librarse de ella sin morir en el intentoclopsine

triptofano

La clozapina agota el triptófano que hay en nuestro organismo [8], por lo que parece sensato administrar este aminoácido, si lo que se quiere es dejar de tomar este antipsicótico en particular. Y por favor, nunca vaya a suspender de un día para otro, la ingesta de un antipsicótico como éste. La retirada de este tipo de fármacos se hace de manera gradual, tal y como se indica en la receta mejorada para la esquizofrena, en la Receta alternativa para la autocuración del trastorno afectivo bipolar, o en cualquiera de las recetas de los demás trastornos de personalidad que aparecen en nuestra sección Descargar Recetas.

Observe cómo aparece en la ficha técnica del Clopsine, el delirio como un efecto secundario. Aunque los representantes legales de PsicoFarma hayan clasificado a este efecto secundario como raro, no hay que perder de vista lo que los gigantes de la neuropsicofarmacología descubrieron cuando revisaron el papel de la serotonina en la esquizofrenia (obra citada párrafos atrás).
Y para poner al descubierto aún más los peligros a los que se expone un paciente que ha creado dependencia a la clozapina, ponga usted mucha atención a lo que han declarado Morrison y otros [9], en relación al efecto secundario de la agranulocitosis:

agranulocitosis“La clozapina se hubiera sumado a la larga lista de experimentos médicos fallidos si algunos investigadores americanos no se hubieran dado cuenta de que, a pesar de todo, podía ser útil como tratamiento de pacientes que sufrían parkinsonismo grave y discinesia tardía. Estos científicos descubrieron que, evaluando la sangre de los pacientes a intervalos regulares, podían detectar la agranulocitosis en una fase suficientemente inicial como para prevenir la muerte. (Éste es el motivo por el cual, si le dicen que tome clozapina, le realizarán un análisis de sangre cada una o dos semanas)”.
dr-jekyllLa agranulocitosis es una escasez de granulocitos, un tipo especial de glóbulos blancos que apoyan al sistema inmunológico con una variedad de compuestos. No se necesita ser un experto en neuropsiquiatría para darse cuenta del peligro que implica una falla en este importante mecanismo de defensa. Dudo mucho que un psiquiatra quiera confesarle todo esto a un paciente, o al familiar de aquel que ha sido recetado con clozapina sin mayores averiguaciones, porque sin duda se quedaría sin clientela. Yo le recomiendo leer las fichas técnicas de todos los medicamentos que le haya recetado un señor de bata blanca, sobre todo tratándose de un psiquiatra.

Si uno no lee el manual de su celular o de su equipo multimedia, no pasa nada; pero eso de confiar a ciegas en lo que le diga un doctor Jekyll cualquiera, sin consultar las fichas técnicas de lo recetado, creo que implica un riesgo menos calculado que el de los errados químicos farmaco-biólogos creadores de este cuarto jinete del apocalipsis.

La olanzapina podría estar causando una deficiencia nutricional de glicina

La dosis del suplemento a administrar dependerá del antipsicótico que se esté usando, y por ningún motivo se deberá asumir que el triptófano es el apropiado en todos los casos. Hay situaciones muy concretas en que conviene administrar otro suplemento, a la hora de retirar el fármaco en cuestión.

glicinaOlanzapinaAsí por ejemplo, los síntomas que la olanzapina debe mejorar, podrían mejorar aún más al añadir glicina al tratamiento, y aunque el triptófano no está contraindicado, la glicina es la mejor opción cuando se está intentando reducir paulatinamente las dosis de este otro antipsicótico [10]. Honestamente, no podría asegurar que el síndrome por abstinencia de olanzapina lo hayan calculado los laboratoristas de las Big-Pharma, pensando en agotar deliberadamente la glicina de sus consumidores.

Quiero pensar que si los fabricantes de clonazepam consiguieron volver adictos a sus clientes, agotando su melatonina endógena, y si los creadores de la clozapina calcularon mal y provocaron una dependencia por agotamiento de triptófano, entonces es posible que la glicina exógena ayude a liberar a un paciente de la olanzapina.

Metformina: la OMS la recomienda. ¿Y usted, se la recomendaría a su ser querido?

¿Y cómo le vendría a usted un fármaco ideado para tratar la diabetes tipo 2? ¿Porqué será que los médicos les dicen a sus pacientes que tendrán que tomar la metformina de por vida? ¿Será verdad eso de que la diabetes no tiene cura y que lo único que se puede hacer es controlar los niveles de glucosa? Veamos que opciones hay para esas víctimas de la Organización Mundial para la Desinformación de Clientes Asiduos al Negocio de la Salud (OMDCANS, por sus siglas en español).

omsSería un descaro de parte de las autoridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS), si crearan una institución como la OMDCANS, porque aunque no existe como tal, vaya que se dedican a desinformar a las masas. Si los dirigentes de la OMS actuaran en pro de la salud de sus semejantes, no habría necesidad de estar revelando el fraude que está cometiendo el actual sistema de salud, al estar desinformando permanentemente, a los que están buscando un verdadero remedio para su enfermedad (la de los pacientes, no ese Trastorno de Ambición Desenfrenada de Poder que aqueja a cada autoridad sanitaria).

Como cabría esperar, la metformina está incluida en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS, apartado 18.5: “Insulina y otros antidiabéticos”, página 24 de la edición de marzo de 2007. En un esquema de regulación sanitaria diseñado así, se podría decir que la metformina cuenta con todo el apoyo de la OMS para acabar prácticamente con la vitamina B12 y el ácido fólico que tiene usted en su organismo, y que en principio lo defiende de (acomódese bien porque ahí le va la lista de todo lo que puede padecer si ya tiene tiempo tomando metformina):

  • Anemia
  • enfermaFatiga crónica
  • Debilidad
  • Estreñimiento
  • Pérdida de peso
  • Neuropatía
  • Depresión
  • Confusión mental
  • Pérdida de memoria
  • Sarpullido
  • Inapetencia
  • Boca adolorida
  • Lengua inflamada
  • Incontinencia
  • Problemas cardíacos
  • Gingivitis (sangrado de encías)
  • Irritabilidad

¿Quería usted bajar de peso tomando metformina? Piénselo dos veces, porque va a adelgazar a un precio muy elevado, según se infiere de la lista anterior. Mejor échele un vistazo a esta otra entrada en nuestro índice temático: “Receta para adelgazar: azúcar no, suplementos sí“, en donde encontrará una fórmula que contiene entre otras cosas, ácido alfalipoico, un nutriente mucho más efectivo que la metformina y con un efecto calculado no por un laboratorio farmacéutico, sino por la naturaleza.

Descargar archivo PDF

 

demo-diabetes-sin-3dTodo ese conjunto de malestares, que bien podrían clasificarse como efectos secundarios, son más bien una consecuencia de la deficiencia nutricional de Cobalamina (B12) y ácido fólico (B9) ocasionada por la metformina. Pero en este caso, ¿cuál sería el procedimiento a seguir para dejar de ser esclavo de la metformina? Sustituirla de manera gradual por un tratamiento natural basado en las vitaminas B12, B9 y otros suplementos alimenticios.  Pero para conformar un tratamiento como éste, es indispensable detectar, además de las deficiencias nutricionales ocasionadas por la metformina, aquellas que están ocasionando que su nivel de azúcar en sangre esté muy elevado. Hay una serie de preguntas que tendría que contestar el paciente para poder confeccionar una receta acorde con su individualidad bioquímica. Se requiere de una consulta para perfeccionar la receta genérica que ya hemos publicado y que usted puede descargar aquí mismo.

Conclusiones

Calculados o no, los efectos de una droga legal o ilegal, van a agotar invariablemente uno o más nutrientes que su cuerpo necesita para estar saludable, y las prácticas de la medicina moderna (alopática), si bien están ayudando a que el consumidor promedio se sienta mejor en cuestión de horas, y a veces hasta en minutos, a la larga están deteriorando su salud veladamente, aunque ello se nota hasta que ya es demasiado tarde. Porque lo que realmente le importa al sistema de salud tradicional, no es tanto la salud del prójimo, sino qué tanto le reditúa la gente enferma.

marketing-del-miedoUn negocio no puede sobrevivir sin clientes, y cada persona que se cura es un cliente menos. El punto aquí es que la salud debe ser un servicio, no un negocio; pero mucha gente sin principios se ha empeñado en comercializar la enfermedad. Esa es la razón por la cual la Fundación MicroMédix se esfuerza para solventar sus gastos con las donaciones de sus pacientes. Después de curar a un paciente, lo primero que deseamos es que no regrese, porque su regreso significaría un incumplimiento de nuestra misión. Y en vez de decir “hemos perdido un cliente”, apostamos a que hemos ganado un amigo, cuya recomendación hará que otros quieran donar también por recibir un servicio que lejos de ser un negocio, constituye una manera digna de ganarse la vida. Y en lugar de ver a nuestros semejantes como prospectos, nos esmeramos por comprender el sufrimiento de esos seres humanos que ya se dieron cuenta de que estaban siendo víctimas de una desinformación que enferma para dominar, una desinformación que confunde e infunde miedo para lucrar a expensas de las masas [11].

“La droga es el producto ideal… La mercancía definitiva. No hace falta literatura para vender. El cliente se arrastrará por una alcantarilla para suplicar que le vendan…El comerciante de droga no vende su producto al consumidor, vende el consumidor a su producto. No mejora ni simplifica su mercancía. Degrada y simplifica al cliente”… William Burroughs.

© Sergio López González. Fundación MicroMédix. 23 de febrero de 2017


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REFERENCIAS

[1] Ghislaine Lanctot. La Mafia Médica. Cómo salir con vida de la prueba y recuperar salud y prosperidad. 2008 Ediciones Vesica Piscis
[2] Lynn Payer. Disease-Mongers. How Doctors, Drug Companies and Insurers are Making you Feel Sick. Wiley. 1994
[3] Carl Elliot. White Coat, Black Hat: Adventures on the Dark Side of Medicine. Beacon Press, 2010.
[4] Ray Moynihan & Alan Cassels. Selling Sickness. How drug companies are turning us all into patients. Allen & Unwin. 2005
[5] Stargrove, Treasure & McKee. Herb, Nutrient, and Drug Interactions: Clinical Implications and Therapeutic Strategies, pág. 772. Elsevier. 2008
[6] Gary Remington and Shitij Kapur. Antipsychotic Dosing: How Much but also How Often? Schizophrenia Bulletin. 2010 Sep; 36(5): 900–903
[7] Página oficial de la American College of Neuropsychopharmacology:  Bryan L. Roth and Herbert Y. Meltzer.
The Role of Serotonin in Schizophrenia; https://www.acnp.org/g4/GN401000117/CH115.html
[8] Pelton, Lavalle, Hawkins, Krinsky. Drug-Induced Nutrient Depletion Handbook. Lexi-Comp; 2nd Ed., 2001
[9] Anthony P. Morrison, Julia C. Renton, Paul French y Richard P. Bentall. ¿Crees que estás loco?, Piénsalo dos veces. Recursos para la terapia cognitiva de la psicosis. 2010, Herder Editorial, S.L., Barcelona
[10]  Heresco-Levy U, Ermilov M, Lichtenberg P, et al. High-dose glycine added to olanzapine and risperidone for the treatment of schizophrenia. Biol Psychiatry 2004;55:165-71.
[11] Miguel Jara. La salud que viene: Nuevas enfermedades y el marketing del miedoEdiciones Península S.A. 2009


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Corrige tus deficiencias nutricionales y dile adiós a las alucinaciones

alucinacionesEsas percepciones sensoriales que no existen pero que la mente interpreta como reales, pueden ser producto ya sea de una o más deficiencias nutricionales, de una intoxicación por metales pesados, de una permeabilidad intestinal, o bien surgir como una secuela del estilo de vida moderno, incluidos sus nefastos hábitos alimenticios.
Las repercusiones de las deficiencias nutricionales en la salud, adquieren un interés especial cuando el síntoma que se está intentando aliviar es el de las alucinaciones, incluyendo por supuesto la escucha de voces y otras percepciones sensoriales, aparte de las visuales.

Este síntoma en particular me ha hecho reflexionar sobre lo implicadas que están la individualidad bioquímica y la epigenética, en la expresión de los genes y el desarrollo de enfermedades. Más adelante relataré cómo fue que llegué a la conclusión de que el tratamiento de Armando debía perfeccionarse, tomando en cuenta las relaciones que hay entre la escucha de voces tan renuente, y ocho posibles deficiencias nutricionales no contempladas con anterioridad.

Descartar una intoxicación por metales pesados

metales-pesadosSi estás padeciendo de un trastorno de personalidad, valdría la pena que acudieras a un laboratorio especializado en análisis de minerales en tejido de cabello (HTMA, por sus siglas en inglés), para descartar una intoxicación por metales pesados (derecha). En mi artículo intitulado “Cilantro y chlorella como auxiliares en el tratamiento de enfermedades ocasionadas por mercurio“, hallarás más información sobre los mineralogramas, que es también como se les conoce a este tipo de exámenes.

Comprobar la existencia de una posible permeabilidad intestinal

mineralogramaEl problema de la permeabilidad intestinal ha sido estudiado con bastante profundidad en nuestra publicación del 30 de octubre de 2015: “Receta mejorada con medicina ortomolecular para curar la esquizofrenia“. Ahí hallarás una explicación detallada de sus causas, sus efectos y los nutrientes que hemos propuesto para combatir una candidiasis, principal causante del síndrome de intestino permeable y por ende, de la esquizofrenia y otros trastornos mentales.

Cuidado con el azúcar, el alcohol, el café y el tabaco 

A continuación voy a demostrar cómo es que el alcohol, el café, el tabaco, el azúcar y otros estimulantes altamente adictivos, se están convirtiendo en los productos de mayor consumo en el mundo, si no es que ya lo eran.

adiccionEstas sustancias están contribuyendo a aumentar los índices de morbilidad en todos los países, independientemente de sus credos, razas, grados y capacidades de desarrollo.
Si estás en la adolescencia y acostumbras tomar alcohol y fumar con cierta regularidad, tal vez te convendría echarle un vistazo a dos de nuestras publicaciones: “Adicción y dependencia: cómo zafarse del círculo vicioso con vitaminas y otros suplementos” y “Alcoholismo: venciéndolo con fuertes dosis de sustancias ortomoleculares“. Ahí demostré cómo es que las alucinaciones, aún después de haber dejado de fumar o de ingerir alcohol por un tiempo, pueden llegar a manifestarse debido a un alto contenido de acetaldehído en el cuerpo.

El acetaldehído es un subproducto que se forma durante la primera fase del proceso de oxidación del etanol, el alcohol que contienen todas las bebidas embriagantes.

los-10-paises-con-mayor-daly-en-esquizofreniaComo apunté en ambas publicaciones, el acetaldehído se condensa con la dopamina en el cerebro para formar compuestos que emulan a la morfina. Estas sustancias, al unirse a los receptores de opiáceos, son las que causan la adicción al alcohol, y a la larga, las alucinaciones que paises-con-mayor-consumo-de-alcohol-per-capitacaracterizan al delirium tremens. Con los años, el acetaldehído se va acumulando en el organismo, imitando un proceso muy similar al que realiza la Candida albicans (el hongo que produce la candidiasis). Así, al igual que la Candida, en personas propensas a desarrollar bipolaridad o esquizofrenia, el alcoholismo y el tabaquismo pueden paises-que-mas-abusan-de-las-drogasllegar a ser factores desencadentes de alucinaciones, aún sin consumir habitualmente marihuana, LSD, o cualquier otro alucinógeno. Basta cotejar las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con las del diario Independent del Reino Unido [1], para darnos cuenta por ejemplo, cómo está afectando la esquizofrenia a la población rusa, por ser uno de los países que más consumen alcohol, tabaco y drogas (pulsa sobre cada una de las tres imágenes adjuntas). No en vano Rusia ocupa el séptimo lugar en la lista de países con las tasas más altas de años de vida ajustados por discapacidad (DALY, por sus siglas en inglés) para la esquizofrenia.

La prevalencia es una métrica que se emplea muy a menudo para hacer referencia al número total de personas que están padeciendo una determinada enfermedad, en un momento y lugar en particular. No obstante, la OMS ha comenzado a usar el indicador DALY (Disability-Adjusted Life Year) para medir mejor la manera en la que una enfermedad afecta a la población de un país.

Un DALY se puede concebir como un año perdido de vida “saludable”. La suma de estos DALYs en toda la población, o la carga (burden) de la enfermedad, puede considerarse como una medida de la diferencia entre el estado actual de salud, y una situación ideal donde toda la población llega a una edad avanzada, libre de enfermedad e incapacidad [2]. De acuerdo con la OMS, entre mayor sea el DALY de un país, mayor es la carga que la enfermedad en cuestión ejerce sobre éste, en términos de la cantidad de años de vida perdidos por discapacidad o muerte del total de su población.

Otros dos enemigos potenciales: los lácteos y el gluten

los-10-paises-con-mayor-consumo-de-azucar-mascabadoSi bien es cierto que el estilo de vida moderno trae consigo grandes comodidades y beneficios, también lo es que está afectando nuestra salud de manera alarmante. La ingesta frecuente de productos procesados, el consumo de alimentos transgénicos, el exceso de estrés, las condiciones del entorno (la epigenética), el sendentarismo, el abuso de fármacos y de drogas ilegales, así como un consumo excesivo de los-10-paises-con-mayor-consumo-de-trigoazúcar, gluten y lácteos, están influyendo en la forma y el momento en el que nuestros genes se expresan (activan). Si tu individualidad bioquímica te predispone a que desarrolles una determinada enfermedad, ésta se manifestará cuando encuentre las condiciones propicias. Y mientras más factores desencadenantes existan, mayores serán las posibilidades de que te enfermes de eso que tus genes señalan como un problema potencial.

los-10-paises-con-mayor-consumo-de-lecheNo es una coincidencia el que un alto porcentaje de los diez países con mayores DALYs de esquizofrenia, ansiedad y depresión, sean también los mayores consumidores de lácteos, gluten y azúcar. Te invito a que pulses sobre la imagen adjunta y las dos anteriores, para que compruebes la alta correlación que existe entre dichos trastornos mentales y la ingesta de esos tres jinetes de la morbilidad. Si necesitas más información puedes visitar el portal de Index Mundi.

Las estadísticas no mienten

No se a ti; pero a mi me ha impactado confirmar como China, India, Estados Unidos, Brasil, la misma Federación Rusa y el Pakistán, comparten el hecho de que su población esté pagando un precio muy alto por deleitarse con comidas y bebidas repletas de azúcar, gluten y lácteos. La factura que sus hábitos alimenticios les está cobrando viene desglosada en tres conceptos: esquizofrenia, ansiedad y depresión. ¿No es muy caro el precio?
Las pastas (como el espagueti, los canelones y el fetuccini), el pan, los pasteles, las galletas y todos los alimentos que están elaborados con harina de trigo, pueden ser tus peores enemigos si eres intolerante al gluten. También deberías desconfiar de los alimentos elaborados con cebada, avena, espelta y centeno, pues es seguro que contienen esa misma proteína.

Como cabría esperar, la leche de vaca y sus derivados, como las cremas, los quesos y el yogurt, deberían descartarse de la dieta, aún sin ser intolerante a la caseína. Los lácteos son grandes promotores de los procesos inflamatorios.

tasas-de-mortalidad-por-demencia-y-alzheimer-finlandiaLas golosinas, los jugos y los refrescos embotellados, la comida chatarra y en general, todo tipo de alimento procesado, también podría pasarte una factura al precio que está pagando la población de esos países, pues además de azúcar, contienen una serie de conservadores que hemos demostrado pueden desencadenar alucinaciones y otros síntomas que definitivamente no vas a desear que aparezcan [3]. Me estoy refiriendo a sensaciones propias del trastorno bipolar, de la ansiedad, la depresión, del Alzheimer y de otras demencias (pulsa en la imagen adjunta para agrandarla).

mayores-consumidores-de-cafe-en-el-mundo¿Qué conjeturas podríamos extraer si confrontáramos la imagen anterior con la que aparece a tu derecha?
Puede no ser un hecho, pero cabe la posibilidad de que esos 9.6 Kg de café que cada finlandés se zampa cada año, esté ocasionando que ellos tengan esa tasa de mortalidad tan alta de demencia/Alzheimer. Y aunque de acuerdo con la OMS, Finlandia ocupa el lugar No. 30 de la lista de países con DALYs para Alzheimer, EUA ostenta el primer lugar con un DALY de 3776.9, en contraste con el de Belice que es tan solo de  0.4 y que corresponde al último lugar de la lista, el 172.
Con un DALY de 97.9, Finlandia está suficientemente alejado de Belice y apenas a 29 lugares de EUA como para suponer que el café sí puede ser un factor desencadenante del Alzheimer y otros trastornos mentales, independientemente de si se es finlandés o no.

Las sustancias adictivas agotan los nutrientes que nuestro cuerpo necesita

cafePor otra parte, una rápida exploración de la web en varios sitios tanto de habla hispana como inglesa, nos llevó a concluir que el café agota varios nutrientes en el organismo, entre los que destacan las vitaminas A, B1, B6, D, E, K e inositol; los ácidos grasos esenciales, el calcio, el magnesio, el potasio y el sodio. Asimismo, se ha comprobado [4] que el alcohol ocasiona un déficit nutricional de vitaminas A, B1, B2, niacina, ácido fólico, B6, C, D, E y K, así como varios minerales y un aminoácido, entre los que se encuentran el calcio, el zinc, el hierro, el magnesio, el manganeso, el potasio, el selenio, el cromo y la tirosina.

El tabaco a su vez compromete nuestro sistema inmune al disminuir significativamente las reservas de vitaminas A, B1, niacina (B3), B6, B12 , C y E; así como el magnesio, el zinc y el selenio.
¿Y que tienen que ver las deficiencias nutricionales que ocasionan el alcohol, el tabaco, el café y el azúcar que consumen los diez países que tenemos bajo la lupa, con las alucinaciones? A estas alturas conviene replantear esta pregunta para ver si los DALYs correspondientes a los países con mayores problemas (cargas) de esquizofrenia, están correlacionados con las deficiencias nutricionales ocasionadas por esas cuatro sustancias adictivas.

 Nutrientes para decirle adiós a las alucinaciones

azucarLa pregunta clave sería entonces, ¿Cuáles serán los nutrientes que esas sustancias adictivas están agotando en los habitantes de esos países, cuya insuficiencia ha provocado que los DALYs de esquizofrenia se disparen de esa manera? Para contestarla, me propuse hacer un estudio de todas las posibles deficiencias nutricionales que pudieran causar alucinaciones, y esto fue lo que encontré: insuficiencia de magnesio, calcio, potasio, sodio, vitamina D, orotato de litio, vitamina B12 y ácido fólico. ¿Ya te diste cuenta de que la mayoría de estos nutrientes coinciden con los que se agotan por el consumo excesivo de café, alcohol y tabaco? A continuación explico cómo fue que descubrí a esos ocho desencadenadores de alucinaciones en potencia.

Deficiencias nutricionales con potencial para desencadenar alucinaciones

Hay algunas deficiencias nutricionales a las que he llamado desencadenadores de alucinaciones en potencia, para esclarecer que no todas las personas que presentan insuficiencia en dichos nutrientes, van necesariamente a desarrollar alucinaciones. Habrá individuos con predisposición a desarrollar un cáncer de próstata o de pulmón, otros con tendencias a padecer de alergias, cálculos renales, enfermedad de Parkinson, etc. Como siempre, todo dependerá de la individualidad bioquímica, su genética y su epigenética.

analisisDe acuerdo con lo anterior, la estrategia para tratar el problema de Armando comprendió una investigación preliminar en el oráculo cibernético (Google) y un análisis sintomático posterior. Efectuando combinaciones y búsquedas diferentes con algunos subconjuntos derivados de las palabras clave depletion, deplet, deficiency, deficit, defici, nutrient, vitamin, hallucinat, y hearing voices, pude conseguir los nombres de los nutrientes que acallarían las voces de Armando. Con la información hallada durante esa etapa preliminar, tuve que hacerle algunas preguntas para comprobar qué otros síntomas le estaban molestando.

El análisis sintomático resultante me proporcionó los datos que necesitaba para optimizar el número de nutrientes y las dosis que a él, y solo a él le beneficiarían. A continuación resumo los resultados de las pesquisas que realicé durante la etapa preliminar. Puedes pulsar sobre cada una de las siguientes tres imágenes para que veas los testimonios que han dejado tres e-pacientes en dos foros de discusión, como evidencia de los efectos positivos del orotato de litio sobre la escucha de voces:

testimonio-de-escucha-de-voces-1Escucha de voces ocasionadas por deficiencia de litio (orotato, no carbonato) y de potasio. Pulsa sobre la imagen de la izquierda para agrandar y ver los detalles de este testimonio. También puedes visitar:
The people’s Medicine community
Operation Get Free. Freeing Veterans from Major Depression, PTSD and Suicide
Deficiencias de litio y otros minerales:
MindWhale. Brain Health & Emotional Wellness

Alucinaciones causadas por deficiencias de B12 y ácido fólico:
Metzler et all. Psychiatric Manifestations of Vitamin B-12 Deficiency: An Update. Jefferson Journal of Psychiatry
Harvard T.H CHAN. School of Public Health
Página oficial de Alternative Mental Health. Safe Harbor
Internet Scientific Publications

testimonio-de-escucha-de-voces-3Deficiencias de potasio, magnesio y calcio:
“La deficiencia de macrominerales como potasio, magnesio y calcio debida al estrés, puede causar trastornos graves. Los siguientes son algunos trastornos psicológicos y neurológicos: depresión, alteraciones emocionales, cambios de personalidad, alucinaciones, confusión, pérdida de memoria, convulsiones y coma. Algunos síntomas físicos (trastornos) son: dolor muscular, calambres musculares, espasmos musculares, temblores y complicaciones del corazón, como son el paro cardíaco y la insuficiencia cardíaca”. Más información en:
Psychological Harassment Information Association

Alucinaciones por déficit de Calcio: Save Institute
Deficiencia de potasio:
Los síntomas de la hipopotasemia incluyen debilidad o calambres del músculo esquelético, parálisis, parestesias, estreñimiento, náuseas y vómitos, cólicos abdominales, poliuria, nocturia, polidipsia, psicosis, delirio, alucinaciones y depresión: Boots WebMed. Partners in Health

testimonio-de-escucha-de-voces-2Alucinaciones causadas por déficit de magnesio:
Dr. Mark Sircus
Mental Health Daily
Suhi & Massry Editors. Therapy of Renal Dieases, and Related Disorders. Kluwer Academic Publishers
Dr. Elaine McNally. Practical advice for healthy living
Progressive Health

Deficiencia de vitamina D: en Amen Clinics y Fox News Health. Low Levels of Vitamin D Linked to Teen Delusions, Hallucinations

Perfeccionando la receta para decirle adiós a las voces

Solo me restaba encontrar el conjunto de nutrientes que necesitaba Armando para expulsar de una vez por todas a las voces de su cabeza. Como él no fuma y no toma alcohol ni café, no necesité considerar los nutrientes que esos adictivos agotan, por lo que me concreté a descartar aquellos que no tuvieran una fuerte correlación con sus síntomas. Nótese que el hecho de que una persona sea abstemia, no implica que no vaya a exhibir las deficiencias nutricionales asociadas a las sustancias adictivas que mencioné anteriormente.

correlacion-suplementos-sintomas-derivados-de-alucinacionesFue a partir de las respuestas que me dio durante la consulta que pude terminar de perfeccionar su receta, con los nutrientes y las dosis que más lo iban a beneficiar. Le pregunté si tomaba alcohol y café; si fumaba, si consumía lácteos y alimentos que contuvieran azúcar y gluten; y si estaba experimentando algunos de los malestares, afecciones o factores de riesgo descritos al lado de los nutrientes que aparecían en su análisis sintomático (pulsa sobre la imagen adjunta para ver los detalles del mismo). Los descriptores en rojo representan respuestas afirmativas a las preguntas: ¿padeces de estreñimiento?, ¿cambios de personalidad?, ¿debilidad crónica?, y así sucesivamente.

Los nutrientes los seleccioné de acuerdo a su déficit nutricional, estimado en por ciento. Al terminar la consulta, Armando recibió a través de Skype y en ese mismo instante, una receta optimizada que incluía las dosis ortomoleculares (terapéuticas) para  los siguientes suplementos: orotato de litio (con un 33.3% en déficit), potasio (20%), B12 (13.3%), ácido fólico (debe de acompañar a la vitamina B12) y por último, magnesio (10.5%).

delirioLas dosis las determiné basándome en las respuestas que obtuve a partir del análisis sintomático practicado, acorde con las características únicas e irrepetibles de Armando, que es en resumidas cuentas, lo que se conoce como individualidad bioquímica. Las voces que actualmente escucha él, por ejemplo, no van a remitir con los mismos nutrientes que usé para liberar a Ezequiel de esas sensaciones que no le permitían percibir bien la distancia a la que se encontraban los objetos y las personas que lo rodeaban. A este otro paciente le afectaba mucho otro factor desencadenante de ansiedades extremas y delirios: el estrés que tienen que enfrentar muchos jóvenes estudiantes durante sus exámenes.

Y teniendo muy en cuenta el hecho de que todos los organismos son diferentes, a menos de dos años de haber realizado la investigación objeto del presente ensayo, pudimos materializar una psiquiatría de precisión que nos permite hoy en día confeccionar tratamientos totalmente personalizados, sin la necesidad de realizar estudios tan profundos como el que aquí se ha descrito. Los datos correspondientes al cuadro clínico del paciente, es todo lo que se necesita para poner en funcionamiento un algoritmo de aprendizaje de máquina con el que no solo se pueden determinar las dosis para un paciente en particular, sino estimar también la duración de su tratamiento.

Resumen y conclusiones finales: ¿qué es lo que depende de ti?

Si alguno de tus padres o abuelos padecieron de esquizofrenia o trastorno bipolar, es posible que en alguna etapa de tu crecimiento, típicamente en la adolescencia, hayas experimentado alucinaciones auditivas y/o visuales, delirios, comportamientos maníaco-depresivos, compulsiones, obsesiones, depresión, ansiedad, o ataques de pánico.

demenciaNo obstante, esto no es algo que esté escrito en piedra y lo que ocurra en tu complejo cuerpo-mente-espíritu, dependerá de qué tanto estés sujeto a los desencadenadores que cité a lo largo de esta publicación.
A tus creencias, tus costumbres, tu estilo de vida, tu nutrición, las personas con las que convives, lo que bebes, te inyectas, esnifas y todo ese entorno que está por encima de los genes que te fueron transmitidos de generación en generación, se le llama epigenética, y es algo que puede llegar a influir más en tu salud, que tu genética. Y aunque no haya dependido de ti el que tus genes estén determinando tu tendencia a desarrollar cierto trastorno, todavía hay algo que puedes hacer para cambiar tu epigenética:

Aléjate de las sustancias adictivas y de todo aquello que tenga potencial para desencadenar a tus demonios internos, incluyendo el estrés… © Sergio López González. Fundación MicroMédix. 27 de Enero de 2017.


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REFERENCIAS

[1] http://www.independent.co.uk/life-style/food-and-drink/news/countries-that-drink-the-most-alcohol-in-the-world-revealed-a6725441.html
[2] Página oficial de la World Health Organization (WHO).
[3] López González Sergio. Agresividad, ira, bullying y mal humor: síntomas de una inteligencia emocional y nutrición deficientes. Fundación MicroMédix. Febrero 6, 2015
[4] ¿Pueden las Vitaminas curar el Alcoholismo?. Tratamiento ortomolecular de las Adicciones. Abram Hoffer y Andrew W. Saul. Editorial Sirio. 2009